martes, 30 de abril de 2013

Concierto de la soprano Joyce El-Khoury en el Festival Ortíz Tirado de Sonora, México


Fotos: Orquesta Filarmónica de Sonora
 
Juan José Arias
 
¡Viva Verdi! Celebración por los 200 años de su nacimiento (1813-1901) Joyce El-Khoury, soprano y Luis Ledesma, barítono. Rodrigo Macías, director Palacio Municipal de Álamos.

La calidad artística del Festival Alfonso Ortiz Tirado se enriqueció con la presencia de la soprano canadiense Joyce El-Khoury, que en conjunto con el barítono mexicano Luis Ledesma y el joven director de orquesta Rodrigo Macías, festejaron 200 años del natalicio de Giuseppe Verdi, figura cumbre de la ópera en Italia y uno de los más altos exponentes del canto lírico mundial. ¡Viva Verdi! Si, viva, y viva también el buen arte y el bello canto que en este concierto destacó la hermosa presencia de Joyce El-Khoury. Calidad interpretativa, técnica depurada, bello timbre, juventud, generosidad, son algunas de las cualidades que mostró y obsequió a un público que de nuevo llenó el Palacio Municipal.
La mayoría de las selecciones escogidas para esta celebración, pertenecen a la etapa intermedia de la vida musical de Verdi. Las primeras notas de esta pertenecen a la obertura de la ópera I Vespri Siciliani (Las vísperas sicilianas). Debemos destacar la buena participación de Rodrigo Macías, que con su batuta supo extraer lo mejor de cada uno de los integrantes de la orquesta, dando los matices adecuados y necesarios para conseguir una equilibrada y acertada ejecución. Llegó el turno de la estrella de la noche, la soprano El-Khoury con el aria de Elena, de la misma ópera I Vespri Siciliani. Podríamos describirla como una demostración de facultades, de depurada técnica y buen gusto en su ejecución, el manejo de la media voz es extraordinario de una limpieza notable. La primera participación de Luis Ledesma estuvo marcada por un cambio en el programa sustituyendo “Di Provenza il mar” de La Traviata por “O Carlo ascolta” de Don Carlo, donde sobresalió la experiencia y seguridad escénica. Previo al intermedio, ambas voces se fusionaron con armonía en una emotiva interpretación del dueto “Pura si come un angelo” de La Traviata.  De regreso al pódium, Rodrigo Macías condujo un preludio coloreado por afligidos matices que da entrada al tercer acto de la Traviata.
El resto del programa quedó dedicado a la ópera El Trovador. “D’amor sull’ali rose” que aunque es prematuro para que Joyce abordar el personaje, demuestra que en un futuro será una de las mejores interpretes de Leonora. Su calidad artística, por momentos recordaba a la insigne soprano turca Leyla Gencer. Después de “Il balen del suo sorriso” con Luis Ledezma, concluyeron ambos con el dueto “Mira , di acerbe lagrime”.  Rompiendo con Verdi llegaron tres piezas como encore. “O mio babbino caro” de Giacomo Puccini obra que queda como anillo al dedo en la magnífica interpretación de la soprano Joyce EL-Khoury. Luis Ledesma escogió la canción de Consuelo Velázquez “Bésame mucho” que con micrófono en mano se bajó del escenario para caminar cantando acercándose al público asistente. Para cerrar la noche el famoso dueto “La ci darem la mano” de la ópera Don Giovanni de Mozart deleitó a todos los asistentes con la graciosa interpretación de Joyce y la arrogante y requerida presencia histriónica de Luis. Un concierto memorable que deja huella en los anales del Festival Alfonso Ortíz Tirado.

 

 

La Cenerentola di Rossini – Los Ángeles Opera


Foto: Robert Millard / LA Opera 

Dalla sua prima edizione all’Opera di Houston nel 2007 l’impianto scenico del gruppo catalano Els Comediants ha girato il mondo in numerosi teatri, incluso il Liceu di Barcellona dove si è anche realizzata una registrazione su DVD, e il suo arrivo a Los Angeles è coinciso con la riproposta di un’opera che a livello locale era stata vista l’ultima volta nel 2000. Il colore e la brillantezza dei costumi e dei disegni di Joan Guillen, concepiti come un fumetto, insieme alla puntuale direzione registica di Joan Font non hanno perso nulla della loro validitàleggerezza, colore e agilità vocale con le quali catturava il pubblico che alla fine l’ha premia mettendo in risalto la grazia della trama e l’effervescenza musicale dell’opera. Il mezzosoprano Ketevan Kemolidze emergeva come interprete sensibile ed efficace del ruolo di Angelina, e mostrava ta calorosamente. Il tenore di origine messicana René Barbera è stato un discreto Don Ramiro scenicamente poco attraente, dimostrava qualità vocali che ben si adattavano a questo repertorio. Alessandro Corbelli ha dimostrato di dominare la parte di Don Magnifico che ha interpretato in maniera burlesca, divertente e originale, cantando con sicurezza e ardore. Vito Priante ha inutilmente esagerato il ruolo di Dandini, compensandolo però con virtuosismo vocale, e Nicola Ulivieri ha dato vita ad un corretto Alidoro con la sua voce profonda di basso. Il Coro ha partecipato degnamente e per parte sua l’Orchestra si è disimpegnata in modo disuguale sotto la bacchetta del suo direttore principale James Conlon, la cui lettura era impostata su tempi lenti e letargici che causavano alcuni sfasamenti con la scena nel primo atto; ma meglio calibrati, dinamici e melodiosi, nel resto della rappresentazione. RJ

lunes, 29 de abril de 2013

Recital de la soprano Ellie Dehn en el Festival Ortíz Tirado de Sonora, México.

 
Foto Crédito: Juan José Arias

Juan José Arias

Ellie Dehn, soprano. Laurent Philippe, piano. “So sweet” podría ser el título del recital de la soprano norteamericana Ellie Dehn que acompañada del pianista francés Laurent Philippe presentó en el Palacio Municipal de Álamos. Un programa poco convencional que dio frescura y excelencia al festival. La bella soprano inició el recital con “Et incarnatus est” de la Grosse Messe en Do menor KV427 de Mozart, ‘Les belles fleurs’ de la ópera Benvenuto Cellini de Berlioz, de Ravel de las cinco melodías populares griegas, para culminar la primera parte con la famosa aria de Gianni Schicchi ‘O mio babbino caro’ y ‘Ah! je suis seule’ de Thäis. Al regreso del intermedio, los dos artistas entusiasmaron a los presentes con ‘Quando m’en vo’ de La bohème, “Ain’t it a pretty night” de Susannah de Floyd, y ‘Csardas’ de Die Fledermaus. En la recta final una demostración de la versatilidad y la clase en la voz de Dehn condujo a las “Tres canciones” de Franz Liszt para cerrar el programa con ‘È strano...Sempre libera’ de La traviata. Los aplausos no cesaron hasta conseguir dos piezas más de encore: “Summertime” de Porgy and Bess y la simpática canción “A Word on my Ear” de Donald Swann. Sin duda uno de los mejores recitales de este festival, una dupla excepcional entre Philippe y Dehn, ambos con gran temperamento y técnica depurada.

sábado, 27 de abril de 2013

La Cenerentola de Rossini en la Ópera de Los Ángeles



Foto: Ketevan Kemoklidze como Angelina. Credito: Robert Millard
Desde su estreno en en la Opera de Houston en el 2007, el montaje escénico del grupo teatral catalán Els Comediants ha recorrido muchos teatros importantes del mundo, incluido el del Liceu de Barcelona donde se realizó una grabación en DVD, y su arribo al escenario de Los Ángeles coincidió con la reposición de una obra que a nivel loca fue vista por última vez en el año 2000. El colorido y la brillantez de los vestuarios y los diseños de Joan Guillen, concebidos como un comic, aunados a la puntual dirección escénica de Joan Font no han perdido su vigencia y continúan resaltando la gracia de la trama y la efervescencia musical de la obra. La mezzosoprano Ketevan Kemoklidze despuntó como una sensible y efectiva intérprete del papel de Angelina, y mostró ligereza, color y agilidad en su voz, con la que cautivó a un público que la premió efusivamente. El tenor de origen mexicano René Barbera fue un discreto Don Ramiro en su actuación, pero dejó en evidencia sus cualidades vocales para este repertorio. Alessandro Corbelli demostró el dominio que tiene del personaje de Don Magnifico al que actuó de manera burlesca, hilarante y original, y que cantó con seguridad y atrevimiento. Vito Priante sobreactuó innecesariamente al papel de Dandini, pero lo compensó con virtuosísimo vocal, y Nicola Ulivieri dio vida a un correcto Alidoro con su profunda voz de bajo. El coro tuvo una participación digna de resaltar, asi como las hermanastras Tisbe y Clorinda, intepretadas por Ronita Nicole Miller y Stacey Tappan, respectivamente. Por su parte, la orquesta tuvo un desempeño desigual de la mano de su titular James Conlon, cuya lectura tuvo tiempos lentos y letárgicos que causaron algunos desfases con la escena en el primer acto; pero que estuvieron mejor calibrados, dinámicos y melodiosos en el resto de la función. RJ

La Cambiale di Matrimonio de G. Rossini en el Teatro Civico de Vercelli, Italia



Foto: Cele Bellardone
 
Massimo Viazzo
 
El Viotti Festival es una cita de música sinfónica y de cámara que tiene su sede en Vercelli, pequeña ciudad piamontesa situada a mitad de camino entre Turín y Milán y que es conocido por los melómanos sobre todo por el Concurso Internacional de Canto G.B. Viotti.  Este año presentó por primera vez en su propia temporada una obra lírica, y le tocó a la primera de las farsas juveniles de Gioacchino Rossini, La Cambiale di Matrimonio, una atrevida e inspirada partitura, ya plenamente personal.  La producción del director Giovanni Disperanza fue tradicional, de un ambiente único caracterizado por un telón de fondo, un techo y paredes magistralmente pintadas con efectos extraídos del trompe l’oil, y algunos elementos escénicos (mapamundi, veleros). Además, la presencia de mimos y malabaristas dio vivacidad a la representación. Los jóvenes y preparados intérpretes, plenos de entusiasmo, fueron guiados por el barítono Davide Rocca, un Tobia Mill de timbre franco y buena dicción.  Más oscura y voluminosa fue la voz de Alberto Bianchi, un extrovertido y simpático Slook, mientras que el tenor Edoardo Francesconi en el papel de Milfort cantó con gracia y cierta elegancia.  Efervescente y desenvuelta estuvo la Fanny de Clara Bertella y muy atrevida estuvo también Federica Vitali como la sirvienta Clarina. La Camerata Ducale dirigida por Guido Rimonda interpretó la partitura rossiniana con precisión y brío para para generar una convencida reacción del público.

La Cambiale di Matrimonio - Teatro Civico, Vercelli


Foto: Cele Bellardone
 
Massimo Viazzo
 
Il Viotti Festival è una rassegna di musica sinfonica e cameristica che ha sede a Vercelli, cittadina piemontese posta a metà strada tra Torino e Milano e nota ai melomani soprattutto per il Concorso Internazionale di Canto G. B. Viotti. Quest’anno presenta per la prima volta nel proprio cartellone l’opera lirica. Viene proposta la prima tra le farse giovanili di Gioacchino Rossini, La Cambiale di Matrimonio, una partitura spigliata e ispirata, già pienamente personale. L’allestimento curato dal regista Giovanni Dispenza era tradizionale, con un ambiente unico caratterizzato da un fondale, un soffitto e da pareti magistralmente dipinti con effetti studiati di trompe l’oeil, e con qualche elemento scenico (mappamondo, veliero...). Inoltre, la presenza di mimi e giocolieri vivacizzava la rappresentazione. Gli interpreti, giovani preparati e pieni di entusiasmo, erano guidati dal baritono Davide Rocca, un Tobia Mill di timbro franco e buona dizione. Più voluminosa e più scura la voce di Alberto Bianchi, uno Slook simpatico ed estroverso, mentre il tenore Edoardo Francesconi nei panni di Milfort cantava con grazia e una certa eleganza. Frizzante e spigliata, infine, la Fanny di Clara Bertella e molto disinvolta anche Federica Vitali nei panni della servetta Clarina.  La Camerata Ducale diretta da Guido Rimonda ha reso la partitura rossiniana con accuratezza e brio per un convinto successo di pubblico.

lunes, 15 de abril de 2013

Fallece el director Colin Davis


Foto: Sir Colin Davis
 
El director de orquesta británico Colin Davis, presidente de la Orquesta Sinfónica de Londres (LSO, por sus siglas en inglés), murió el domingo a los 85 años, anunció la prestigiosa organización.  La LSO, de la que Colin Davis fue el director principal entre 1995 y 2006 y su presidente a partir de 2007, destacó en un comunicado la "inmensa" contribución de Davis a la música británica y añadió que sería recordado "con gran afecto y admiración".  "Sir Colin dirigió la LSO por primera vez en 1959", recordó el comunicado. "Fue el director principal que durante más tiempo dirigió la orquesta a lo largo de su historia y era la cabeza de la familia LSO desde hace muchos años". "Su sentido de la música y su humanidad eran queridos tanto por los músicos como por el público".  Davids era conocido como un intérprete incomparable de Mozart, pero también defendió la música del compositor finlandés Jean Sibelius (1865 1957), los trabajos del compositor francés Hector Berlioz (1803-1869) y fue un incansable seguidor del compositor británico iconoclasta Michael Tippett (1905-1998). Sir Colin, ennoblecido por la reina en 1980, recibió numerosas recompensas a lo largo de su carrera, entre las que se cuentan dos premios Grammy, la medalla de la Sociedad Filarmónica Real y un premio Gramophone. Nacido el 25 de septiembre de 1927 en el seno de una familia de músicos, el joven Davis estudió clarinete y piano antes de optar por la dirección de orquesta.  Además de la Orquesta Sinfónica de Londres, estableció estrechas relaciones con el Teatro Real de la Ópera de Covent Garden, del que fue director musical durante 15 años (1971-1986), así como con la orquesta de la BBC y la Orquesta de Cámara Inglesa.  En el extranjero, Sir Colin trabajó especialmente con la Orquesta Sinfónica de Boston, la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión bávara. También fue director principal invitado de la orquesta de Dresde, que creó para él un puesto de director honorífico en 1990.