lunes, 26 de octubre de 2015

Armide de Lully con Opera Atelier en Toronto

Fotos de escena son de Bruce Zinger.
Giuliana Dal Piaz 
En cartelera en el Elgin Theatre de Toronto hasta el 31 de octubre con ARMIDE de Jean-Baptiste Lully, Opera Atelier abre la temporada 2015-2016, celebrando treinta años de actividad de la Compañía, especializada en la producción de óperas, balets y dramas de los siglos 17, 18 y 19. No resulta fácil cautivar al público de hoy con una ópera barroca, pero Opera Atelier lo hace, gracias al óptimo nivel de todos y cada uno de los artistas involucrados en esta puesta en escena. Director de escena es el fundador de la compañía Marshall Pynkoski, mientras David Fallis dirige la Tafelmusik Barroque Orchestra (partner musical permanente de Opera Atelier), e Ivars Taurins dirige el Coro de Cámara de la Tafelmusik. En esta Armide, la escenografia (Gerard Gauci) se inspira en el arte de la antigua miniatura árabe, incluyendo los que llamaríamos "titoli di testa" dibujados en el velario del escenario: una gran "tughra" (el emblema caligráfico que se aplicaba tradicionalmente en los decretos del Imperio Otomano) que muestra en caracteres persas los nombres Armide, Lully y Quinault (el autor del libreto en francés). Queriendo que el público mire a la acción que se desarrolla en el escenario como si estuviera pasando las páginas de un libro, las escenas no pretenden dar una imagen de profundidad con trompe-l'oeil o fondos elaborados, sino que presentan unas “tablas" ricas en colores muy vivos, con pocos elementos de utilería, y a los lados unos paneles que llevan pasos del libreto traducidos al persa y en caracteres árabes. Con 18 muy buenos bailarines en escena (destaca entre ellos el solista Tyler Gledhill, que interpreta a la mágica figura de Amor - las coreografías son obra de la co-fundadora de Opera Atelier, Jeannette Lajeunesse Zingg) y 18 miembros del Coro que cantan ubicados en los primeros dos palcos sobre el lado derecho del escenario, la ópera tiene como protagonistas a los cantantes estadounidenses Peggy Kriha Dye (soprano, Armide), Colin Ainsworth (tenor, Renaud), Daniel Belcher (baritono, en el doble papel de El Odio y el mensajero Aronte), a la soprano inglesa Carla Huthanen (en el doble papel de Phénice y Lucinde) y a los canadienses Aaron Ferguson (tenor, el Caballero Danois), Stephen Hegedus (bajo-barítono, como el mago y Rey de Damasco Hidraot),Olivier Laquerre (bajo-barítono, en el doble papel de Artemidoro y el Caballero Ubalde) y Meghan Lindsay (soprano, en el doble papel de Sidonie y una ninfa de las aguas). Todos los intérpretes son buenos. Especialmente adecuada al papel y también buena actora, la soprano Peggy Kriha Dye, cuya voz alcanza unas intensas notas oscuras en los momentos más dramáticos. Óptimo tenor alto Colin Ainsworth, cuyas capacidades actorial, sin embargo, parecen por momentos estereotipadas. Muy apreciada la soprano Huhtanen en el papel de Phénice, una voz extraordinaria por fuerza y nitidez. Del 20 al 22 de noviembre próximos, Opera Atelier y la Tafelmusik Barroque Orchestra llevarán su Armide al Palais de Versailles, donde ya tuvieron la oportunidad de exhibirse en 2012 con la ópera Persée, también de Lully.

Macbeth, la obscuridad del mal en el Teatro Comunal de Bolonia

Foto: Rocco Casaluci

Anna Galletti

“Life … is a tale told by an idiot, full of sound and fury, signifying nothing”. William Shakespeare, “Macbeth”, Atto IV – Scena V. Hay una obscuridad dominante en el Macbeth del director Robert Wilson, que se había estrenado en el Teatro Municipal de San Pablo (Brasil) en 2012, y que luego se representó en 2013 en el Teatro Comunale de Boloña, donde en octubre de 2015 se ha propuesto otra vez con gran éxito. Al enfrentarse con una ópera de mucha intensidad Wilson, polifacético artista de Texas, opta por una realización sobria, en la que la luz y unos pocos elementos, por lo general luminosos, se insertan con continuidad en la obscuridad, sin que en algun caso logren romperla. Se trata de un montaje muy refinado y de gran equilibrio formal, que demuestra que lo moderno puede ser tan elegante como lo clásico, mientras que sea la expresión de sencillez, de linealidad en la composición de las formas, de una búsqueda de contrastes netos pero jamás violentos. El furor ya está en la ópera y no necesita ser demasiado evidenciado. Surge del drama de los personajes, lo real de quien es asesinado o asiste al asesinato de sus seres queridos, y lo interior de quien es responsable de esas acciones tan crueles. Surge del sonido, por el profundo lirísmo de una música que contrasta con la sombra de las voces, marcada por el registro estilístico elegido por el director de la orquesta. La lectura de Roberto Abbado de hecho va directamente al asunto central de la ópera, no rehúye los aspectos más lúgubres y encubre la tragédia de un denso velo sonoro que la entreteje hasta el preciado triunfo final. Surge del sonido aún gracias a las voces elegidas. Giuseppe Verdi había confiado el rol de Macbeth a un barítono y ya para el estreno de la ópera había recomendado que la soprano que tenía que interpretar a Lady Macbeth, incluyendo algunos momentos en estilo casi-recitativo, tuviera una voz  no pura, cristalina, pero al contrario más cálida, incluso aspera. Macbeth es el cantante uruguayo Dario Solari, quien convence desde el inicio, hasta crecer en intensidad en las partes finales. Solari tiene una voz plena y una emisión casi demasiado clara para este rol, que todavía logra controlar excelentemente para no alejarse de los colores de la ópera. Amarilli Nizza se ha revelado óptima intérprete de Lady Macbeth y no solamente bajo el perfil vocal. Las sonoridades que elige resultan perfectas para su personaje, pasando de la exaltación de su crueldad a la locura que la lleva a su fin. Los pianissimo y los casi recitativos aparecen bien interpretados y gracias a ellos Nizza añade densidad a una interpretación que confirma su calidad. El tercer personaje central de este melodrama es un personaje colectivo, es decir el coro de las brujas, con el cual el compositor introduce un mundo fantástico y profético; un mundo echo también de apariciones – las de las brujas y de desapariciones – en primer lugar las de Macbeth y de Lady Macbeth, quienes ambas mueren afuera del escenario. El Coro del Teatro Comunale – dirigido por Andrea Faidutti – acá y en los otros lugares de la ópera donde se presenta, es una vez más muy apreciado, recogiendo un extenso y merecido asentimiento del público. El bajo Riccardo Zanellato, en el rol de Banco, se hace igualmente apreciar; con su hermosa firmeza vocal le da a su personaje un equilibrado conjunto de sobriedad y solemnidad. Lorenzo Decaro cómo Macduff y Marianna Vinci cómo la Dama de Lady Macbeth completan muy bien el elenco de este Macbeth. Finalmente hay que mencionar el vestuario del italo-francés  Jacques Reynaud, costume designer que ya varias veces ha sido colaborador de Robert Wilson. La concordancia entre los dos artistas es cierta: en efecto, la decisión de Wilson que los personajes se desplacen en el escenario con movimientos moderados, geométricos y en prevalencia en un plano monodimensional se encuentra resaltada por el éstilo del vestuario.  

Macbeth, l’oscurità del male – Teatro Comunale di Bologna

Foto: Rocco Casaluci

Anna Galletti

“Life … is a tale told by an idiot, full of sound and fury, signifying nothing”. William Shakespeare, “Macbeth”, Atto IV – Scena V. C’è una incombente oscurità nel Macbeth di Robert Wilson, rappresentato per la prima volta nel teatro Municipale di San Paolo (Brasile) nel 2012, poi nel 2013 nel Teatro Comunale di Bologna, che ora lo ha riproposto con grande successo. Affrontando un’opera di grande intensità, Wilson, poliedrico artista texano, opta per una regia essenziale, dove la luce e pochi elementi, prevalentemente luminosi, si inseriscono continuativamente nell’oscurità, senza mai squarciarla. E’ un allestimento di grande raffinatezza ed equilibrio formale, che dimostra come la modernità possa essere non meno elegante della classicità, quando sia espressione di semplicità, di linearità nella composizione delle forme, di una ricerca di contrasti netti ma mai violenti. La furia è già nell’opera e non ha bisogno di troppe sottolineature. Nasce dal dramma dei personaggi, quello reale di chi viene ucciso o vede uccidere i propri cari e quello interiore di chi di quegli atti efferati si rende responsabile. Nasce dal suono, per il profondo lirismo di una musica che contrasta con la cupezza delle voci, accentuato dal registro stilistico scelto dal Direttore d’orchestra. La lettura di Roberto Abbado, infatti, va direttamente al tema centrale dell’opera, non ne rifugge gli aspetti più foschi e ammanta la tragedia di un denso velo sonoro che la intesse fino al pregevole trionfo finale. Nasce dal suono anche per la scelta delle voci. Giuseppe Verdi ha affidato il ruolo di Macbeth a un baritono e sin dalla prima rappresentazione aveva più volte raccomandato che il soprano per il ruolo di Lady Macbeth, che comprende anche dei quasi-recitativi, avesse una voce non pura, cristallina, ma più calda, finanche aspra. Macbeth è qui l’uruguaiano Dario Solari, che convince sin dall’inizio per poi crescere ulteriormente nelle parti finali. Solari è dotato di una voce piena e di una emissione quasi (per questo ruolo) troppo limpida, che riesce però a controllare egregiamente per non allontanarsi dal colore dell’opera. Amarilli Nizza si rivela un’ottima interprete, non solo in termini vocali, di Lady Macbeth. Le sonorità che sceglie risultano perfettamente adeguate al personaggio, dall’esaltazione della sua ferocia alla follia che la conduce alla fine. Ben eseguiti e appropriati i pianissimo e i quasi recitativi, con i quali aggiunge densità a un’interpretazione che conferma le sue ottime qualità. Il terzo personaggio centrale di questo melodramma è un personaggio collettivo, il coro delle streghe, con il quale il compositore introduce un mondo fantastico e profetico; un mondo fatto anche di apparizioni – quelle delle streghe – e di sparizioni – principalmente quelle di Macbeth e di Lady Macbeth, che muoiono entrambi fuori scena. Il Coro del Teatro Comunale – diretto da Andrea Faidutti - qui e negli altri luoghi dell’opera in cui interviene si fa ancora una volta apprezzare e raccoglie un ampio e meritato consenso del pubblico. Si fa ammirare anche il basso Riccardo Zanellato, nella parte di Banco, che con bella sicurezza vocale conferisce al suo personaggio un giusto insieme di sobrietà e solennità. Lorenzo Decaro, nel ruolo di Macduff, e Marianna Vinci in quello della Dama di Lady Macbeth completano adeguatamente il cast di questo allestimento. Un’ultima menzione va ai bei costumi dell’italo-francese Jacques Reynaud, costume designer già più volte collaboratore di Robert Wilson. L’affiatamento tra i due è evidente: la scelta di Wilson di far muovere i personaggi con movimenti misurati, geometrici e prevalentemente su un piano monodimensionale è, infatti, risaltata dalla scelta stilistica dei costumi.  

miércoles, 21 de octubre de 2015

Entrevista al clavecinista y director de orquesta francés Christophe Rousset, quien debutará en México.

Foto: Eric Larrayadieu

Giuliana dal Piaz

El Maestro Christophe Rousset es clavecinista e investigador de música antigua (sobre todo la de autores más escasamente conocidos como Pórpora, Couperin o Rameau), renombrado director de orquesta y creador en 1991 del ensamble barroco Les Talens Lyriques. Confiesa que, crecido en una familia de deportista, considera a la música como su deporte y como una manera de expresar la actividad de su propio ser. Fue su abuela, única apasionada de la música en la familia que acostumbraba tocar y canturrear al piano arias de ópera, fue quien lo interesó por primera vez en la música y lo ayudó a considerarla su actividad preferida y hasta su válvula de escape emocional. 

El Maestro C. Rousset presentará dos conciertos en el ámbito del XLIII Festival Cervantino, uno con Les Talens Lyriques y uno como recital individual de clavecín; además se presentará un par de días después en el nuevo Teatro del Bicentenario de León, Guanajuato; como parte de la programación internacional que realiza el teatro. 
y en coproducción con el festival guanajuatense.
 
Entrevistado por vía telefónica, Christophe Rousset nos dice estar muy entusiasmado con su participación en el Festival Cervantino con dos conciertos: uno de ellos, "Arias de Farinelli", que está dedicado al más famoso "castrato" de todos los tiempos. Éste cantante tuvo una carrera relativamente corta, pero fueron precisamente las arias de Niccolò Pórpora (que también había sido su maestro de canto) que interpretó para el Rey de España, Felipe V, y que lo llevaron a la fama haciendo de él el cantante oficial de la corte española. Las que le permitieron en cambio ganar en Londres la "guerra" musical entablada con el gran compositor alemán, naturalizado inglés, George Frederick Händel, fueron las composiciones de su propio hermano, Riccardo Broschi, quien desarrollara las arias como conciertos para violín. 
Este concierto podrá ser escuchado en el Teatro Juarez, sede principal del Festival el viernes 23 de Octubre

A la pregunta de quién interpretará las arias que fueron repertorio de Farinelli, el Maestro Rousset nos dice que será la mezzosoprano sueca Ann Hallenberg, quien tiene la misma extraordinaria "tessitura" de voz de Farinelli, abarcando dos octavas desde el contralto hasta el más impresionante soprano.  Dicho programa es el que será también ejecutado en León Guanajuato el domingo 25 de Octubre, al lado de su orquesta y de la mezzosoprano sueca.

El segundo concierto que Christophe Rousset presentará en el Cervantino es, en cambio, un recital de clavecín con música de Johann Sebastian Bach y de François Couperin, el más famoso clavecinista francés del siglo XVIII. Rousset escogió unos preludios y una suite francesa de estos dos autores con la intención declarada de comparar sus estilos musicales, presentándolos uno al lado del otro: al respecto nos dice: “eran dos autores casi contemporáneos que se conocían y se apreciaban recíprocamente; además Bach se inspiró frecuentemente en piezas de Couperin - para no decir que las "copió" -. 

Le preguntamos al Maestro Rousset que ha dirigido recientemente un ambicioso proyecto, el de interpretar la ópera "Armide" de Jean-Baptiste Lully que se estrenará  estos días en Toronto, Canadá, por la compañía Opera Atelier – su opinion acerca del hecho que el Palacio de Versalles de Francia invitará en el 2016 a Opera Atelier para presentar su versión de Armide, en vez de presentar la que él mismo ha dirigido en Francia, tanto en la Opera de Nancy como en el Festival de Beaune. Informándonos que su Armide será presentada en París con la nueva sala de concierto Philarmonie de Paris el 10 de diciembre, donde posteriormente se hará una grabación discográfica, nos responde que la presencia de la compañía canadiense Opera Atelier con la misma ópera, representa una maravillosa y enriquecedora oportunidad de comparar dos visiones distintas de una misma pieza. 

Nuestra pregunta final concierne el clavecín que utilizará en México para su concierto de este jueves en el Templo de la Valenciana: a lo que nos contesta que confía en la disponibilidad de un instrumento totalmente adecuado, que querrá probar inmediatamente después de su llegada a Guanajuato.

Agradecemos al Maestro Christophe Rousset quien amablemente nos atendió a tan solo horas de viajar a México deseándole el mejor de los éxitos.  

IL VIAGGIO a REIMS. Ovvero l’Albergo del Giglio d’Oro - Teatro Coccia di Novara, Italia

Foto: Teatro Coccia

Renzo Bellardone

Teatro Coccia Novara. 11 ottobre 2015 IL VIAGGIO a REIMS. Ovvero l’Albergo del Giglio d’Oro Dramma Giocoso su libretto di Luigi Balocchi. Musica di GIOACCHINO ROSSINI. Corinna-Alexandra Zabala, Marchesa Melibea-Teresa Iervolino, Contessa di Folleville-Maria Aleida, Madama Cortese-Francesca Sassu, Cavaliere Belfiore-Giulio Pelligra, Conte di Libenskof-Francisco Brito, Lord Sidney-Paolo Pecchioli, Don Profondo-Pietro di Bianco, Barone di Trombonok-Bruno Praticò, Don Alvaro-Gianluca Mrgheri, Don Prudenzio-Rocco Cavalluzzi, Don Luigino-Murat Can Guvem, Delia-Manuela Ranno, Maddalena-Carlotta Vichi, Modestina-Sofio Janelidze, Zefirino/Gelsomino-Nicola Pisaniello, Antonio-Stefano Marchisio. Direttore – Matteo Beltrami. Regia - Giampiero Solari. Scene - Angelo Linzalata. Costumi – Ester Marcovecchio. Coro San Gregorio Magno, direttore Mauro Rolfi


Certamente si è  trattato di un viaggio colorato, vivace, brillante e divertente. La regia di Giampiero Solari si è presentata decisamente  movimentata, curata e con particolari meritevoli come i camerieri-pattinatori e le belle scene realizzata da Angelo Linzalata, con i due cerchi concentrici girevoli e sui quali le varie scene passavano su una giostra viennese davanti allo spettatore divertito; altrettanto interessante il grande specchio sovrastante la scena che ha duplicato le immagini esaltandone l’intensità. Sulla destra della scena la costante presenza di Fernando Caira Greco che con il violoncello ha sottolineato l’aria di Corinna e poi l’arpa apparsa sull’altro lato. La direzione affidata al brillante Matteo Beltrami è risultata coinvolgente e penso che l’essere coinvolgente sia un traguardo importante, teatralmente parlando; un significativo apprezzamento va  all’orchestra del Conservatorio G. Cantelli di Novara ed al  Coro San Gregorio Magno diretto da Mauro Rolfi. Veniamo ora ai numerosi cantanti vestiti con i colorati ed allegri costumi disegnati da Ester Marcovecchio: Alexandra Zabala ha interpretato una vivace Corinna con vocalità ricca di colori e sfumature lucenti;  Melibea ha incontrato in Teresa Jervolino una brillante interprete, mentre Maria Aleida ha spiritosamente interpretato la Contessa di Folleville cui ha donato voce argentina; Francesca Sassu è stata una più che convincente Madame Cortese. Tra queste quattro interpreti femminili ‘è stata una vera gara di bravura, dettata sia dalla partitura che una realtà che a visto ben quattro vincitrici, infatti in presenza di voci ben impostate, ricche di colori ed abili nelle agilità, risulta più agevole complimentarsi parimenti con tutte.  Giulio Pelligra nel ruolo di Belfiore ha tenuto bene la scena con voce espressiva e pertinente al ruolo; Francisco Brito brillante e divertente ha un bel timbro ed interessante emissione. Paolo Pecchioli con un colore scuro e profondo ha dato vita ad un simpatico Lord Sidney e Pietro di Bianco  ha scherzosamente interpretato Don Profondo esibendo una bella voce . Trombonok  ha incontrato un interprete affermato che sempre sa strappare una risata, ovvero Bruno Praticò, già recentemente incontrato sul palco del Coccia. Gianluca Margheri nei panni di Don Alvaro è risultato simpatico e brillante e Rocco Cavalluzzi con ottima presenza scenica ha sfoggiato un colore armoniosamente brunito nell’interpretazione di un elegante Don Prudenzio. Un plauso anche agli altri interpreti: Murat Can Guvem, Manuela Ranno (con un costume bellissimo), Carlotta Vichi, Sofio Janelidze, Nicola Pisaniello e Stefano Marchisio. Decisamente interessanti sia gli assolo ed i duetti  negli inni delle varie nazioni e bellisimi i quartetti e quintetti vocali. Alla fine dello spettacolo gli artisti su suggerimento di Matteo Beltrami hanno concesso un gustoso fuori programma:  infatti mentre il direttore Beltrami stava con l’intero cast sul palco a ricevere l’applauso finale, con la direzione di Manuela Ranno (Delia),  hanno cantato il finale del primo atto a quattordici voci con una strabiliante gara canora tra le quattro interpreti principali. Questa è stata la ciliegina sulla torta che ha fatto uscire il pubblico con un sorriso sulle labbra e che per quanto possibile ha cercato di salutare gli artisti riservando loro l’immenso calore che si sono meritati. La Musica vince sempre.

lunes, 19 de octubre de 2015

Concierto del Ensemble Vocal et Instrumental de Lausana en La Tour-de-Trême Suiza

Foto: Lauren Pasche

Ramón Jacques

Con 81 años de edad el director de orquesta suizo Michel Corboz es ya una leyenda viviente de la dirección orquestal, en especial  la coral, como también por su amplio y rico catalogo de grabaciones discográficas de música barroca, renacentista y de obras de Fauré, Franck, Bach, Handel, Mozart o Monteverdi, entre otros. Su vida musical no podría entenderse o explicarse sin la presencia del Ensemble Vocal de Lausanne, que el mismo fundó en 1961 y que desde entonces lo ha acompañado durante su carrera, en giras y en grabaciones. Aunque también debe mencionarse  la estrecha relación que ha tenido con el coro Gulbenkian de Lisboa y con el Conservatorio de Música de Ginebra donde ha sido profesor desde hace muchos años. Por una casualidad de la vida vi a Michel Corboz dirigir un concierto en el Teatro Colón de Buenos Aires a mediados del mes de julio del 2006 donde se interpretó la Misa del Emperador para coro y orquesta de Antonio Salieri y el Réquiem de Mozart con la Camerata Bariloche, el coro Orfeón de Buenos Aires y cuatro destacados solistas argentinos. Fue a partir de ese momento que por su maestría y sencillez, me convertí en un admirador de su trabajo y de sus grabaciones discográficas, de las cuales poseo algunas, como su Orfeo de Monteverdi. Nuevamente por casualidad, y más de nueve años después, me vuelvo encontrar con Michel Corboz, en esta ocasión en el concierto homenaje realizado en la Sala de conciertos CO2 en la  La Tour-de-Trême en Friburgo Suiza, a muy pocos kilómetros de distancia de Marsens, la localidad que lo vio nacer. En un emotivo homenaje realizado sobre el escenario, Michel Corboz fue reconocido como ciudadano honorario de Marsens, y por la región de  La Gruyère por autoridades culturales y políticas presentes en el concierto. En la parte musical, no menos emotiva y brillante, se interpretaron dos especialidades de Corboz, la Missa Brevis BWV 235 de Bach así como el Dixit Dominus de Handel, que él mismo dirigió con mucha naturalidad y el entusiasmo que le caracteriza, al sólido Ensamble Vocal et Instrumental de Lausanne. Se contó también con la presencia de cinco solistas, originarios de esta región entre los que sobresalió la mezzosoprano Marie-Claude Chappuis, por la dulzura y la musicalidad de su canto casi angelical, idóneo para este repertorio. La soprano Marie Lys mostro agilidad y nitidez en su canto, y muy buenas fueron las intervenciones del tenor Jonathan Spicher, del barítono Michel Brodard y de la soprano Hélène Pelourdeau.  ¡Enhorabuena al Maestro Michel Corboz!

El Elixir de Amor en el Teatro alla Scala

Foto: Brescia & Amisano - Teatro alla Scala

Ramón Jacques

Pocos días antes del estreno escénico de Elixir de Amor, el Teatro alla Scala, en colaboración con la cadena de televisión italiana RAI, representaron la ópera completa -con orquesta, coro y solistas; en los pasillos del aeropuerto internacional de Milán ante la mirada atónita y curiosa de viajeros, sobrecargos, pilotos y empleados del aeropuerto que se encontraban allí en ese momento, en una idea que además de simpática y atractiva es digna de mención. Ya dentro del teatro, la colorida ambientación y vestuarios de Tullio Pericoli, con telones en perspectiva, simulaban una caricatura dentro de la cual transcurría la acción, y que transportaban al espectador a un mundo mágico y divertido, con la comicidad natural contenida en el libreto y la música.  El director de escena alemán Grischa Asagaroff fue el encargado de esta puesta que fue puntual y directa, apegada al libreto y sin caer en situaciones exageradas en la actuación y las bromas, como la del mimo que acompañaba a Dulcamara, por citar un ejemplo. Sorprendente el nivel mostrado por el Coro del Teatro, una agrupación muy solida que contribuye a elevar el nivel musical de cada puesta en escena.  Al frente de la orquesta estuvo Fabio Luisi, que de manera paralela a esta producción concertaba Falstaff en Zúrich, dirigió con seguridad, dinámica, y conocimiento del repertorio, aunque algunos momentos orquestales poco sutiles cubrieron las voces y causaron desfases con los cantantes. Vittorio Grigòlo mostró arrojo e ímpetu en su interpretación de Nemorino, su actuación fue balanceada y vocalmente estuvo en un nivel superior al resto de los intérpretes. Un grato descubrimiento fue escuchar a la soprano Eleonora Buratto como Adina, de un timbre musicalmente grato, colorido, musical y nitidez en los agudos.  El bajo Michele Pertusi sacó adelante el papel de Dulcamara, mas por experiencia y tablas que por sutileza en su canto. Tanto Mattia Olivieri como Belcore como Bianca Tognocchi como Giannetta cumplieron correctamente en su desempeño individual. 

Concierto de inauguración de la temporada 2015-2016 de la Filarmónica de la Scala en Milán

Foto: Teatro alla Scala

Ramón Jacques

La Filarmónica de la Scala comenzó su nueva temporada sinfónica 2015-2106 precedida de una rica y variada programación de agrupaciones musicales invitadas del extranjero, que en tan solo diez días previos a este estreno vio pasar por el escenario del más importante teatro milanés: a la Orquesta Sinfónica de Boston, la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela, la Filarmónica de San Petersburgo, la Orquesta Sinfónica de Londres, la Orquesta de Paris así como la Orquesta Giuseppe Verdi de Milán; algo que sorprende y contrasta con el continuo reclamo que se escucha de parte de artistas, cantantes, músicos, orquestas y teatros de otras ciudades y regiones de Italia referente a la carencia de recursos y al poco interés que se está dando a la música y la ópera en la actualidad de este país. Tomando en consideración el contexto descrito, y refiriéndonos al concierto que nos ocupa, resultó inaudita la presencia del director estadounidense Alan Gilbert, conocido por ser director de la Filarmónica de Nueva York, cuyo debut en este teatro fue rutinario, carente de entusiasmo, sin una búsqueda profunda de colores y timbres, movimientos de manos desconcertantes, llegando por momentos a una parsimonia irritante, que en el ultimo de tres conciertos, ocasionó que un sector del público se dedicara a provocarlo. Al final resultó uno de esos conciertos en el que la música y los intérpretes brillaron con luz propia; y donde la claridad y musicalidad en la interpretación de la Sinfónica 6 “pastoral” de Beethoven provino principalmente de la homogénea y solida sección de cuerdas de la orquesta.  En la segunda parte del concierto se escuchó la ópera en un acto de Béla Bartók, El Castillo de Barba Azul con un par de solistas que ofrecieron un nivel vocal excepcional comenzando por Ildikó Komlósi, mezzosoprano húngara que aportó la oscura tonalidad en su timbre, e hizo uso de su amplio rango vocal para imprimir dramatismo y dotar de escalofriantes pianos al personaje de Judith; mientras que la voz del bajo canadiense John Relyea, se adaptó bien al personaje de Barba Azul, siendo lo suficientemente profunda, esmaltada y potente para hacer creíble su personaje. De nuevo un reconocimiento a cada una de las secciones de la orquesta. 

domingo, 18 de octubre de 2015

La Traviata en Toronto Canadá

Foto: COC
Giuliana dal Piaz
La ópera más representada en los teatros alrededor del mundo entero, La Traviata de Giuseppe Verdi, abrió en Toronto la temporada 2015-16 de la Canadian Opera Company, en co-producción con la Lyric Opera of Chicago y la Houston Grand OperaEn cartelera con once presentaciones hasta el 6 de Noviembre, la ópera cuenta con la participación de numerosos artistas estadounidenses, desde la directora de escena Arin Arbus, el escenógrafo Riccardo Hernández, la creadora de muñecos Cait O’Connor, la vestuarista Terese Wadden, y el responsable de la iluminación Marcus Doshi, hasta los intérpretes protagonistas de las primeras presentaciones, Ekaterina Siurina (Violetta), Charles Castronovo (Alfredo) y Quinn Kelsey (Giorgio Germont). Dirige la orquesta el director italiano Mº Marco Guidarini, ya conocido en Toronto por haber dirigido, en 2009, la orquesta de la Canadian Opera Company en el Simon Boccanegra de Verdi. Son muchas las distintas versiones de esta ópera que hemos visto, de epoca o en clave moderna, unas de ellas especialmente bellas o impactantes. El Mº Guidarini declaró abiertamente su propia preferencia por una ambientación tradicional y también la directora Arbus optó por la tradición con un escenario de época, moderadamente lujoso y modestamente iluminado, contenido en una “concha” sobre la cual se proyectan en trasparencia las sombras agigantadas, de los personajes en escena en el primer acto, y de los transeuntes que celebran el Carnaval por las calles de París en el tercer acto, como en un juego de sombras chinas. Es éste el único toque de originalidad de una puesta en escena que definiría aburrida, mientras que la escenografía cae en el mal gusto del segundo acto, en que la decoración de la casa de Flora y el color de adornos y vestuario parecen querer sugerir descaradamente la profesión de la misma y de su amiga Violetta. Decepcionó la interpretación de la protagonista, cuya voz – que parece alcanzar el agudo sólo con un esfuerzo constante – no logra transmitir ni la belleza de la melodía verdiana ni el profundo tormento sicológico del personaje: no despierta, para decirlo al estilo de Verdi, “algún pálpito”. La Traviata se sostiene totalmente en la figura de Violetta: si ésta no está a la altura, ni por la calidad de la voz ni por la imagen (“fisique du rôle”), la ópera entera sufre las consecuencias, a pesar de – como en este caso – la altísima calidad de orquesta y coro (y de la dirección de ambos), el óptimo ballet del segundo acto, y las excelentes voces de los demás cantantes. En esta puesta en escena a la soprano no la ayudó tampoco el vestuario: el vestido de baile del primer acto es tan pesado y voluminoso que le quita libertad de movimiento tanto a ella como al tenor durante el dueto amoroso. El vestido de casa del segundo acto es sin gracia, y el camisón del tercer acto es lo más antiestético que se pueda imaginar para una mujer tan formosa. Hasta el indulgente público canadiense fue escasamente conquistado por la interpretación de la soprano, demostrándose renuente a aplaudir en el primer acto y animándose sólo con el progresar del drama. Resulta embarazoso ya que unos cantantes líricos no conozcan la lengua italiana o puedan cuando menos pronunciarla bien: una hazaña especial para los cantantes de ópera anglófonos. Hubo unas fallas en la traducción al inglés de los subtítulos, en un par de ocasiones, una total distorsión del texto original.

Estaba la Madre de Bacalov en Buenos Aires

Foto gentileza equipo de prensa del CCK

Gustavo Gabriel Otero
Twitter: @GazetaLyrica

CCK, Sala ‘La Ballena Azul’, 9 de octubre de 2015. Ciclo de conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional: Estaba la Madre de Luis Bacalov. Ópera en un acto, libreto de Carlos Sasano, Sergio Bardotti y Luis Bacalov. Versión semi-montada. Carlos Branca, dirección escénica, diseño escénico y coreográfico. Sergio Massa, vestuario. Paula Almerares (Sara), Cecilia Díaz (Juana), Alejandra Malvino (Ángela), Fernando Grassi (1er. General), Mario De Salvo (2do. General), Leonardo Estévez (3er. General), Alejandro Meerapfel (Narrador), Martín Caltabiano (Rabino), Gustavo Gibert (Obispo), Ricardo González Dorrego (voz de hombre), Eleonora Sancho (voz de mujer). Compañía Nacional de Danza Contemporánea. Orquesta Sinfónica Nacional y Coro Polifónico Nacional. Director del Coro: Darío Marchese. Dirección Musical: Luis Bacalov.

Estaba la madre, la ópera de Luis Bacalov fue comisionada por la Ópera de Roma, con la intención de celebrar la Pascua con un Stabat Mater, estrenándose en abril de 2004 en la sala del Teatro Nazionale. Entre otras ocasiones la obra se representó en 2005 en Roma, en 2007 en la ciudad de La Plata, en carácter de estreno argentino, y en el Festival de Emilia Romagna en 2009. Estaba la madre se estructura en un acto con prólogo y epílogo y siete escenas breves. Narra las historias de cuatro madres de desaparecidos (las personas que consideradas opositoras políticas fueron asesinadas por el gobierno militar que ocupó el poder entre 1976 y 1983), un término tristemente célebre incorporado al lenguaje político por la Argentina. La ópera toma parte de ese horror vivido décadas atrás y se centra en el drama de las madres que han perdido sus hijos y en la lucha posterior para obtener información y justicia. La primera es Sara, modista de origen judío, madre de Samuel, estudiante sin antecedentes judiciales ni militancia política. La segunda es Juana, maestra rural, madre de  Horacio, perito agrónomo desaparecido desde febrero de 1977. Le sigue Ángela, obrera textil, madre de Pablo, cura obrero en un barrio pobre suburbano. La última madre no tiene nombre ni historia, no canta ni habla, sólo recibe en sus brazos el cuerpo muerto de su hija, una sindicalista asesinada mientras el coro y las tres madres entonan el ‘Stabat Mater’ laico que da nombre a la obra. La música compuesta por Luis Bacalov tiene una duración aproximada de ochenta minutos, evoca la música de Buenos aires a través de un eclecticismo que transita desde la tonalidad manifiesta hasta el atonalismo declarado, incorporando solos de bandoneón, evidentes referencias al tango y alguna reminiscencia de ritmos folclóricos. El texto de Carlos Sassano, Sergio Bardotti y el propio Luis Bacalov es breve, sintético, con diálogos cortos y de carácter oratorial. No hay un progreso dramático sino que se muestran las cuatro historias de las madres más algunos frescos sobre las actitudes de los militares en un efecto teatral profundo. La versión semi-escénica presentada acentúa ese carácter oratorial. Carlos Branca a cargo de los aspectos visuales recurrió al vestuario de época diseñado oportunamente para el estreno en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata (provincia de Buenos Aires) por Sergio Massa y utilizó con inteligencia los distintos espacios de una sala destinada a conciertos como es ‘la ballena azul’ del Centro Cultural del Ex - Palacio de Correos de Buenos Aires. Así ubico a la orquesta en el fondo del escenario y por delante unas gradas que dejaban un semi-círculo vacío en el cual se desarrollaron la mayoría de las acciones. En el primer piso se ubicó el Coro y en el segundo -donde está el gran órgano- a los tres generales. Branca hizo de las dificultades para presentar una ópera, que tiene la sala, virtudes. Así la versión tuvo impacto y a la vez cercanía. Luis Bacalov logró un muy buen rendimiento por parte de la Orquesta Sinfónica Nacional. Por su misma estructura oratorial no hay personajes que tengan un protagonismo mayor y por cierto la labor de conjunto resultó ajustada y brillante.
Se destacaron especialmente Cecilia Díaz (Juana) y Alejandra Malvino (Ángela) por profesionalismo, línea de canto, verosimilitud y credibilidad. No desentonó Paula Almerares como Sara un rol escrito originalmente para mezzosoprano y aquí interpretado por una soprano. De los roles masculinos se destacó por belleza vocal y línea de canto Alejandro Meerapfel (narrador). Mientras que amalgamados y creíbles resultaron los tres generales interpretados Fernando Grassi, Mario De Salvo y Leonardo Estévez. Correcto el resto del elenco en sus breves intervenciones El Coro Polifónico Nacional fue el puntal de la versión con una labor destacable por la perfección de su canto amalgamado y potente, en una obra donde los números corales son muchos y la presencia del coro importantísima.


Temporada 2016 del Teatro Colon de Buenos Aires

TEATRO COLÓN - TEMPORADA 2016

ÓPERA

Beatrix Cenci Ópera en dos actos y catorce escenas (1971)
Música de Alberto Ginastera                                                                        
Libreto de William Shand y Alberto Girri basado en las Crónicas italianas de Stendhal y Los Cenci de Percy Bysshe Shelley

                                          
Director musical: Guillermo Scarabino                                                                  
Director de escena: Alejandro Tantanian                                                   
Diseño de escenografía y vestuario: Oria Puppo                                                   
Diseño de iluminación: David Seldes                                                          
Diseño de proyecciones: Maxi Vecco                                                                     
          
Producción Teatro Colón

Principales intérpretes:
Beatrix Cenci: Mónica Ferracani / Daniela Tabernig                                 
Conde Francisco Cenci: Víctor Torres / Leonardo Estévez
Lucrezia: Alejandra Malvino / María Luján Mirabelli
Orsino: Gustavo López Manzitti / Fernando Chalabe                                         
Bernardo: Florencia Machado / Rocío Arbizu                                           
Andrea: Mario Di Salvo / Emiliano Bulacios 

 El centenario del nacimiento de Alberto Ginastera se hará sentir con la presencia de varias de sus obras durante esta temporada. Una de ellas estará nada menos que en la apertura de la actividad lírica de nuestro teatro: Beatrix Cenci. La tercera y última ópera completada por nuestro gran compositor reúne todos los elementos de la intriga y la tragedia en un cóctel de alto impacto emocional.

Funciones:
Martes 15 de marzo (FE)
Viernes 18 de marzo (FE)
Domingo 20 de marzo (FE)
          
Don Giovanni                              
Ópera en dos actos (1787)                     
Música de Wolfgang Amadeus Mozart                                                                    
Libreto de Lorenzo da Ponte

Director musical: Marc Piollet                                                
Director de escena: Emilio Sagi                                            
Diseño de escenografía: Daniel Bianco                                           
Diseño de vestuario: Renata Schussheim                                                  
Diseño de iluminación: José Luis Fiorruccio

Producción Teatro Colón

Principales intérpretes:
Don Giovanni: Erwin Schrott / Homero Pérez Miranda                  
Donna Anna: Paula Almerares / Daniela Tabernig                                              
Donna Elvira: María Bayo / Mónica Ferracani                                                      
Don Ottavio:  Dmitry Korchak / Santiago Bürgi
Leporello: Simon Orfila / Lucas Debevec                                                  
Zerlina: Jaquelina Livieri / Marisú Pavón
Masetto: Mario Di Salvo
Comendador: Lucas Debevec 

Vuelve a nuestro escenario la gran creación del binomio Mozart / Da Ponte. El burlador de Sevilla hará una vez más de las suyas en esta obra llena de comicidad y a la vez atravesada por la tragedia. Protagonizada por el gran bajo-barítono uruguayo Erwin Schrott, serán de la partida varios de los mejores cantantes nacionales junto a destacadas figuras nacionales e internacionales.                                                                                  

Funciones
Martes 5 de abril (GA)
Miércoles 6 de abril (FE)
Viernes 8 de abril (ANT)
Sábado 9 de abril (FE)
Domingo 10 de abril (AV)
Martes 12 de abril (ANN)             

 Fidelio                                                                                               
Ópera en dos actos (1805)                                
Música de Ludwig van Beethoven
Libreto de Joseph Sonnleithner basado en el original francés de Jean-Nicolas Bouilly, adaptado a dos actos por Stephan von Breuning y Georg Friedrich Treitschke

Director musical: Francisco Rettig                                                              
Director de escena: Eugenio Zanetti
Diseño de escenografía y vestuario: Eugenio Zanetti
Escenógrafo y vestuarista asociado: Sebastián Sabas
Diseño de iluminación: Eli Sirlin 
                                                                
Principales intérpretes:
Florestán: Zoran Todorovich / Enrique Folger                                                    
Leonora (Fidelio): Elisabete Matos / Carla Filipcic                                               
Pizarro: Homero Pérez Miranda / Leonardo Estévez
Don Fernando: Hernán Iturralde / Alejandro Meerapfel                 
Rocco: Manfred Hemm
Marcelina: Jaquelina Livieri / Oriana Favaro                                                        
Jaquino: Santiago Bürgi / Arnaldo Quiroga              

El autor de la Novena Sinfonía logró completar una sola ópera. Su tema no podía ser otro que el de la lucha por la libertad, encarnada en un prisionero cuya esposa deberá travestirse y descender al submundo del cautiverio para lograr salvarlo. El eminente director latinoamericano Francisco Rettig dirigirá ópera por primera vez en el Colón con este título emblemático del primer romanticismo alemán.
                     
Funciones:
Martes 17 de mayo (GA)
Viernes 20 de mayo (ANT)
Sábado 21 de mayo (FE)
Domingo 22 de mayo (AV)
Martes 24 de mayo (ANN)                 
                                                                                                
Dido y Eneas (1689)
Ópera-ballet en un prólogo y tres actos  
Música de Henry Purcell
(Revisión de Atilio Cremonessi)
Libreto de Nahum Tate, basado en el Libro IV de la Eneida de Virgilio 

Director musical: Christopher Moulds  
Coreografía: Sasha Waltz
Diseño de escenografía: Thomas Schenk y Sasha Waltz
Diseño de iluminación: Thilo Reuther
Diseño de vestuario Christine Birkle                                                                    

Producción de Sasha Waltz                                                                                    

Principales intérpretes
Dido: Aurore Ugolin (voz) / Yael Schnell (danza)
Eneas: Reuben Willcox (voz) / Virgis Puodziunas (danza)
Belinda: Deborah York (voz) / Sasa Queliz (danza)

Orquesta: Akademie für alte Musik (Berlín)
Coro: Vocalconsort Berlin

El barroco vuelve a la temporada lírica del Colón con uno de sus referentes más logrados. Con Dido y Eneas Purcell sienta las bases de la ópera inglesa abrevando en una de las más apasionantes historias de la Antigüedad. La visión magistral de Sasha Waltz le extrae a la partitura toda su actualidad y su dimensión teatral y dancística, convirtiéndola en un espectáculo a la altura del siglo XXI.

Funciones
Martes 7 de junio (GA)
Miércoles 8 de junio (ANT)
Viernes 10 de junio (ANN)
Sábado 11 de junio (FE)
Domingo 12 de junio (AV)                                                                                       

Die Soldaten
(Los soldados)
Ópera en cuatro actos (1964)                                                                                  
Música de Bernd Alois Zimmermann                 
Libreto del compositor tomado de la pieza homónima de Jakob Michael Reinhold Lenz

Director musical: Baldur Brönnimann                                              
Asistente del director de orquesta: Henning Kussel                                              
Director de escena: Pablo Maritano                                                 
Diseño de escenografía e iluminación: Enrique Bordolini                                    
Diseño de vestuario: Sofía di Nunzio                                               
Diseño de video: Eugenio Szwarcer                                                

Estreno latinoamericano
Producción Teatro Colón

Principales intérpretes
Marie: Suzanne Elmark
Charlotte: Julia Riley
Condesa de la Roche: Noemí Nadelmann       
Desportes: Tom Randle                         
Stolzius: Leigh Melrose                                              
Wesener: Frode Olsen                                                
El joven conde: Santiago Ballerini                                                   
Eisenhardt: Gustavo Gibert                                                   
Madre de Stolzius: Eugenia Fuentes                                               
Vieja madre de Wesener: Victoria Correa Dupuy                                                 
Capitan Pirzel: Gustavo López Manzitti                                                     
Tres jóvenes oficiales: Sergio Spina, Santiago Bürgi, Iván Maier            
Oficial Mary:  Alejandro Meerapfel                                                   
Oficial Haudy: Luciano Garay                                                
Conde Obrist: Christian De Marco                                                   

Uno de los grandes acontecimientos de la temporada será el esperado estreno para toda América latina de una de las más grandes partituras operísticas de la segunda mitad del siglo XX: Die Soldaten. Obra de enorme complejidad, representa un desafío digno del Teatro Colón, que se pone así una vez más a la altura de las más importantes salas líricas de todo el mundo.
                                                                                     
Funciones
Martes 12 de julio (GA)
Viernes 15 de julio (ANT)
Domingo 17 de julio (AV)
Martes 19 de julio (ANN)
Miércoles 20 de julio (ACC)                                                                                     

Tosca
Ópera en tres actos (1900)                                                                
Música de Giacomo Puccini
Libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, basado en la pieza homónima de Victorien Sardou

Director musical: Carlos Vieu                                                
Concepción escénica, diseño de escenografía y de iluminación: Roberto Oswald
Director de escena: Aníbal Lápiz
Escenógrafo asociado: Christian Prego
Reposición de iluminación: Rubén Conde
Diseño de vestuario: Aníbal Lápiz

Producción Teatro Colón
Homenaje al maestro Roberto Oswald

Principales intérpretes:
Floria Tosca: Eva-María Westbroek / Eiko Senda                                                
Mario Cavaradossi: Marcelo Álvarez / Enrique Folger                                         
Baron Scarpia: Carlos Álvarez / Fabián Veloz                                           
Sacristán: Luis Gaeta / Gustavo Gibert

Uno de los títulos favoritos de todo el mundo de la ópera vuelve al escenario del Colón de la mano de tres artistas estelares: la holandesa Eva-Maria Westbroek, debutante en nuestro país, nuestro compatriota Marcelo Álvarez, en un regreso largamente esperado, y el español Carlos Álvarez. Una puesta de Roberto Oswald volverá a verse, repuesta por sus colaboradores más cercanos, y Carlos Vieu dirigirá por primera vez en el podio del Colón una partitura que siente como propia.

Funciones
Sábado 20 de agosto (GA)
Martes 23 de agosto (ANT)
Viernes 26 de agosto (FE)
Domingo 28 de agosto (AV)
Martes 30 de agosto (FE)
Miércoles 31 de agosto (ANN) 

Macbeth
Ópera en cuatro actos (1847)
Música de Giuseppe Verdi
Libreto de Francesco Maria Piave, con la colaboración de Andrea Maffei, basada en la obra homónima de William Shakespeare                                                             

Director musical: Stefano Ranzani                                                   
Director de escena: Marcelo Lombardero                                                  
Diseño de escenografía: Marcelo Lombardero                                                     
Diseño de vestuario: Luciana Gutman                                             
Diseño de iluminación: Horacio Efron                                              
Diseño de proyecciones: Diego Siliano                                            

Producción Teatro Colón
Año Shakespeare

Principales intérpretes:
Macbeth: Jorge Lagunes / Fabián Veloz                                                   
Lady Macbeth: Chiara Taigi / Mónica Ferracani                                                   
Banquo: Alex Teliga / Homero Pérez Miranda
Macduff: Gustavo López Manzitti                                         
Dama de Lady Macbeth: Rocío Giordano                             
Malcolm: Gastón Olivera Weckesser
Doctor: Carlos Esquivel

La dupla Verdi / Shakespeare es un punto de ignición fascinante. Así lo demuestra Macbeth, una creación de juventud reformulada por el compositor en su madurez, que deja al público sin aliento. La puesta de Marcelo Lombardero promete ahondar y actualizar una vez más esta tragedia impenitente. En el podio estará Stefano Ranzani, quien dirigió La Bohème con que reabrió el Teatro en 2010.

Funciones:
Martes 27 de septiembre (GA)
Sábado 1 de octubre (FE)
Domingo 2 de octubre (AV)
Martes 4 de octubre (ANT)
Miércoles 5 de octubre (FE)
Viernes 7 de octubre (ANN)                     
                                                                
Volo di notte
(Vuelo nocturno)
Ópera en un acto (1940)
Música de Luigi Dallapiccola
Libreto del compositor basado en la novela Vuelo de noche, de Antoine de Saint-Exupéry          
                               
Il prigioniero
(El prisionero)
Ópera en un prólogo y un acto (1949)
Música de Luigi Dallapiccola                                                                                   
Libreto del compositor basado en el relato La tortura por la esperanza de Nuevos cuentos crueles de Auguste Villiers de l´Isle-Adam y en La Légende de Thyl Ulenspiegel et de Lamme Goedzak de Charles de Coster

Director musical: Christian Baldini                                                                        
Director de escena: Michael Znaniecki                                                       
Asistente del director de escena: Zofia Dowjat
Diseño de escenografía: Luigi Scoglio                                                                  
Diseño de vestuario: Joanna Medynska                                                                
Diseño de iluminación: Bogumil Palewicz                                                             

Producción Teatro Colón

Principales intérpretes:
Volo di notte:
Rivière: Víctor Torres                                                            
Péllerin: Santiago Ballerini                                                                                     
Simona Fabien: Daniela Tabernig                                                                         
Operador de radio: Sergio Spina           
Robineau, un inspector: Carlos Esquivel                                                               
                                                                                                                                 
Il prigioniero:                      
Madre: Adriana Mastrangelo     
Prisionero: Leonardo Estévez                                                          
Carcelero: Fernando Chalabe                                                                                
Gran Inquisidor: Fernando Chalabe                                                                       
                     
Italia siguió produciendo grandes óperas durante el siglo XX. Uno de sus compositores más notables concibió dos títulos cortos, diferentes, de alto dramatismo. Desde la experiencia como piloto de Saint-Exupéry, narrada en su Vuelo nocturno, hasta las crueldades de l´Isle Adam en El prisionero, Dallapicola exhibe sus dotes de compositor formado en la época de las vanguardias.          

Funciones
Domingo 23 de octubre (FE)
Martes 25 de octubre (FE)
Miércoles 26 de octubre (FE) 
                               
Porgy and Bess
Ópera en tres actos (1935)
Música de George Gershwin
Libreto de DuBose Hayward y Ira Gerswhin basado en la pieza homónima de DuBose Hayward

Director musical: Tim Murray                                                                                  
Director de escena: Christine Crouse                                                         
Diseño de escenografía y vestuario: Michael Mitchell                                
Diseño de iluminación: Kobus Rossouw                                                    
Diseño coreográfico: Sibonakaliso Ndaba                                                            
Dirección del coro: Marvin Kernelle
 Coro de la Ópera de Ciudad del Cabo
Producción de la Ópera de Ciudad del Cabo

 Principales intérpretes:
Porgy: Xolela Sixaba / Lindile Kenneth Kula
Bess: Nonhlanhla Yende / Philisa Sibeko                                                 
Crown: Mandisinde Mbuyazwe / Mandla Mndebele                                            
Sporting Life: Lukhanyo Moyake / Makudupanyane Senaoana               
Clara: Siphamandla Yakupa / Noluvuyiso Mpofu                                     
Jake: Aubrey Lodewyk                                                                                
Serena: Arline Jaftha / Tina Mene                                                   
Maria: Miranda Tini / Fikile Mthetwa                                                                     

Desde su estreno local en 1992, por iniciativa de Sergio Renán, Porgy and Bess no se veía en un escenario argentino. La obra más ambiciosa del gran Gerswhin, con todas las marcas y cruces de la cultura norteamericana. En ella, el melodismo irresistible del autor de la Rhapsody in Blue sobrevuela una trama urbana en la que la pobreza y el amor juegan sus fichas, en un marco auténticamente popular.
                                                                
Funciones
Martes 6 de diciembre (GA)
Miércoles 7 de diciembre (ANT)
Sábado 10 de diciembre (FE)
Domingo 11 de diciembre (AV)
Martes 13 de diciembre (ANN)                                                                                

RENÉE FLEMING

La admirada cantante norteamericana conoció el escenario del Colón en sus comienzos, como la Condesa de Las bodas de Fígaro. Muchos años pasaron hasta que volvió para ofrecer un recital para el público argentino. De tan grata experiencia surgió la feliz idea de una nueva propuesta, siempre en torno de una de las voces con más experiencia y jerarquía artística del mundo del canto lírico.

Programa a determinar

JULIO
Miércoles 29 a las 20


JONAS KAUFMANN

Helmut Deutsch, piano

Uno de los tenores más rutilantes de la actualidad, el alemán Jonas Kaufmann, debutará en nuestra sala. Gran intérprete operístico, pero también admirado recitalista, especialista en los más importantes autores del repertorio de su país, Kaufmann salda con su presencia otra de las deudas del Teatro Colón y promete ser el comienzo de una larga amistad artística. 

Joyce Didonatomezzosoprano
Programa a confirmar
Lunes 18 y martes 19 de abril a las 20