viernes, 30 de diciembre de 2016

«Don Quichotte chez la Duchesse» de Boismortier en el Palacio de Bellas Artes de México

Fotos: Festival Internacional Cervantino

José Noé Mercado

Desde un punto de vista subjetivo, pero ciertamente comprobable, la mejor función operística de este año en el Teatro del Palacio de Bellas Artes se llevó al cabo el 25 de octubre, cuando Le Concert Spirituel, en el marco de las actividades del Festival Internacional Cervantino en la Ciudad de México, ofreció la obra Don Quijote en casa de la Duquesa (1743) del compositor Joseph Bodin de Boismortier, con libreto de Carles-Simón Favart. El nivel técnico y estilístico que mostró la agrupación, de la mano de su director Hervé Niquet, quien no sólo concertó, sino que interactuó, bailó chuscamente y cantó con comicidad en japonés, sin por ello restar precisión y seriedad a su labor principal, fue apabullante e irrebatible. Consiguió no sólo la diversión y embeleso del público —poco, quizás, en comparación con el que asiste a los títulos más conocidos del repertorio operístico—, sino que desarmó desde un inicio cualquier posible dardo de la crítica especializada, simplemente abandonada a disfrutar de un espectáculo de altísimo nivel de ejecución, musical y canoro. 
En Don Quijote en casa de la Duquesa participaron, en el rol protagónico: actuado y cantado, con una interpretación llena de gracia y complicidad con el público, el tenor chileno-suizo Emiliano González Toro, quien de cierta forma puso a bailar con su ingenio a Marc Labonette (Sancho Panza), Chantal Santon Jeffery (Altisidora, Hechicera, Reina del Japón), Virgile Ancely (Montesinos, Merlín, El traductor), Marie-Pierre Wattiez (Un campesino), Agathe Boudet (Una sirvienta, Una amante), y Charles Barbier (Un amante). Esta presentación, si bien no utilizó escenografía, sí fue una auténtica puesta en escena que aprovechó los recursos expresivos de los artistas, e incluso en los pasajes de ballet el baile llegó con coreografías modernas más que barrocas, dando por resultado un espectáculo escénico y musical completo, atractivo y de excelente fusión entre lo planeado y lo ejecutado. 

domingo, 25 de diciembre de 2016

Fallece el cantante George Michael

Michael Putland/Getty Images


El cantante y compositor británico George Michael murió en su hogar a los 53 años, informó hoy su representante. "Con enorme tristeza podemos confirmar que nuestro querido hijo, hermano y amigo George ha fallecido pacíficamente en su hogar durante el periodo navideño" Michael, nacido en Londres y cuyo nombre real era Georgios Kyriacos Panayiotou, vendió más de 100 millones de álbumes durante una carrera musical de casi cuatro décadas. Este mes se había anunciado que el productor y compositor Naughty Boy estaba trabajando en un nuevo álbum con el artista británico, que saltó a la fama junto con su amigo de la infancia Andrew Ridgeley con el dúo "Wham!". Tras abandonar esa formación, Michael lanzó una carrera en solitario que incluye éxitos de ventas como "Listen Without Prejudice Vol. 1", su segundo trabajo como solista. Antes, había publicado "Faith", un álbum arreglado, producido y escrito prácticamente en solitario por el músico británico que logró cuatro discos de platino en el Reino Unido.

Otello en el Teatro Degollado de Guadalajara México

Fotos crédito: Marco Ayala/OFJ

Federico Figueroa

El Teatro Degollado de Guadalajara fue el bello escaparate de una nueva producción de la ópera Otello de Verdi. Conmemorar el año Shakespeare ha podido ser el motivo para la elección de la obra, considerada desde su estreno en 1887 en Milán como un título que exige unos mimbres de alto nivel. La propuesta escénica de Ragnar Conde y su equipo cumple con la implantación de plaza, palacio y dormitorio. El mar está presente a través de unas proyecciones, lo cual dificulta la iluminación (Enrique Morales), echando en falta algún momento con esa característica luminosidad del ambiente mediterráneo. La contundente escenografía, también firmada por Morales, tiene su principal virtud en el aspecto práctico. Los solistas y el coro podían ser movidos con relativa facilidad, sin estorbarse unos a otros, manteniendo a todos visibles al público. Conde movió los conjuntos con inteligencia y no descuidó los detalles en las escenas más íntimas. El vestuario (Brisa Alonso), rico y diseñado con buen gusto y bastante apego a la época, contribuyó al realce del espectáculo. Marco Parisotto, director titular de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), ofreció una lectura briosa, con tempi rápidos ocasionalmente ralentizados, equilibrada en el volumen lo cual señala un buen conocimiento del material vocal del que disponía. Las partes corales fueron interpretadas por la OFJ con un gran caudal sonoro y el Coro Municipal de Zapopán respondió brillantemente, espléndidos en su intervención inicial “Una vela!” y vibrantes en “Fuoco di goia”. Parisotto hilvanó, desde la tormenta del comienzo, la tensión dramática de la representación y fue motor de la progresión teatral de los personajes. El tenor Issachah Savage, en su debut en el difícil personaje que da título a la ópera, exhibió los exigentes requerimientos vocales que plantea el Moro, una preparación musical y entrega notables y logró sacar adelante tan complejo papel.



Dosificó su fuerza, quizá por eso el escaso fulgor de su “Esultate”, pero su brillante timbre y sinceros graves se mostraron sólidos en el en toda la noche, especialmente en el dúo de amor con Desdemona, aquí la soprano letona Maija Kovalevska, una lírica con sensibilidad y material vocal interesante, de centro redondo, con carne, y justa en el registro grave. A su interpretación no le faltó expansión y cantó sobresalientemente la “Canzone del salice”. También debutaba personaje el barítono estadounidense Michael Chioldi y lo hizo con un gran nivel. Iago es un papel que requiere una sinuosidad mayúscula. Verdi y Boito pretendían crear la esencia del mal, pérfido y sutil a la vez. Chioldi manejó su potente instrumento sonoro con inteligencia, matizando su canto e interpretando paso a paso el desarrollo de la maldad hasta la apoteosis del “Credo en un Dio crudel!”. Destacada la solidez de la mezzosoprano Cassandra Zoé Velasco como Emilia y muy interesantes los tenores Harold Meers (Cassio) y Daniel Montenegro (Roderigo), ambos con un volumen adecuado y buena técnica de canto. El bajo ruso Grigory Soloviov (Lodovico) y el barítono mexicano Josué Cerón (Montano) mostraron su valía, por sonoridad y fiabilidad, en cada una de sus intervenciones y especialmente en el concertante. El público aplaudió con entusiasmo a cada uno de los cantantes y particularmente al maestro Parisotto.

George Michael: Pop superstar dies at 53

Photo: Michael Putland/Getty Images

George Michael passed away at his home in England at the age of 53. A rep for the pop star says, "It is with great sadness that we can confirm our beloved son, brother and friend George passed away peacefully at home over the Christmas period." Details surrounding Michael's death have not been released. Police say the death is unexplained, but doesn't appear to be suspicious,   George was a music legend -- and sold more than 100 million albums during his career.  Michael launched his career with WHAM! in the'80s -- churning out hits like "Wake Me Up Before You Go-Go" and "Careless Whisper."

Clear and bright : Bach Cantatas with Le Banquet Céleste in Rennes, December 14, 2016

Photo:Arnaud Chapiseau 

Suzanne Daumann

The young baroque ensemble, founded and directed by counter-tenor Damien Guillon, will  in residence at Rennes opera for three seasons. That night, they gave their Christmas concert with three Bach cantatas: BWV 36 « Schwingt freudig euch empor », BWV 62 « Nun komm der Heiden Heiland » and BWV 64 « Sehet, welch eine Liebe hat euch der Vater erzeiget ». There was a prestigious cast – Céline Scheen, soprano, Damien Guillon, alto, Robert Getchell, tenor, Benoît Arnould, bass –  and Le Banquet Céleste who were offering tonight a banquet that was celestial indeed. Thanks to Damien Guillon’s sober conducting and the musicians’ clear and concentrated playing, every part of every cantata was revealed in all its beauty, clarity, depth and brightness. This music is profoundly spiritual and intellectual, and the warm sound of the historic instruments accentuated its depth and gave it a sensual dimension as well. The four voices were simply celestial in the choir pieces and chorals, and each singer was just perfect in their solo parts, be it recitative or aria. Great specialists of baroque music, they were so at ease in the difficult coloraturas that they made everything look and sound quite effortless. This evening, music touched the souls of an enchanted audience, who applauded eagerly, unwilling to let these wonderful musicians go and to end the enchantment. After two encores of the most beautiful choir pieces, we went out into the night, with peace in our souls for one night. We do need it these days… Bravi tutti and thank you for this evening!


Limpide et lumineux : des Cantates de Bach avec Le Banquet Céleste à Rennes, le 14 décembre 2016

Foto: le Banquet Céleste

Suzanne Daumann

En résidence à l’Opéra de Rennes, le jeune ensemble baroque autour du contre-ténor Damien Guillon donne ce soir son concert de Noël, avec trois cantates de Johann Sebastian Bach : BWV 36 « Schwingt freudig euch empor », BWV 62 « Nun komm der Heiden Heiland » et BWV 64 « Sehet, welch eine Liebe hat euch der Vater erzeiget ». Une distribution prestigieuse – Céline Scheen, soprano, Damien Guillon, alto, Robert Getchell, ténor, Benoît Arnould, basse –  et le Banquet Céleste, présentent donc ce soir un banquet véritablement céleste. Grâce au jeu concentré et clair des neuf musiciens et la direction d’orchestre sobre de Damien Guillon, chaque pièce de chaque cantate est révélée dans toute sa beauté, limpide et lumineuse. Cette musique est profondément spirituelle et intellectuelle, et la chaleur des instruments d’époque accentue cette profondeur en lui donnant en plus une dimension sensuelle. Les quatre voix sont absolument célestes dans les chœurs et choraux, et chacun est juste parfait en solo, que ce soit en récitatif ou air. Grands spécialistes de la musique baroque, ils sont tous tellement à l’aise dans les coloratures difficiles de ces œuvres que tout semble sans effort. Ce soir, la musique a touché les âmes d’un public enchanté, qui applaudit chaleureusement et ne peut se résoudre à laisser partir ces musiciens formidables et à mettre un terme à l’émerveillement. Après en bis deux des plus beaux chœurs, on s’en va, l’âme en paix pour la soirée. Il en est grand besoin, ces jours-ci… Un grand merci et un grand bravo à tous pour cette soirée !


Temporada de Ópera en el Teatro Colón de Buenos Aires 2017

Foto: Teatro Colón de Buenos Aires
ÓPERA

Adriana Lecouvreur Marzo | 14, 18, 19, 21, 25 y 26 Dirección Musical Francesco Ivan Ciampa Dirección De Escena Aníbal Lápiz Diseño De Escenografía Christian Prego Diseño De Vestuario Aníbal Lápiz Diseño De Iluminación Rubén Conde Principales Intérpretes Adriana: Angela Gheorghiu / Virginia Tola, Maurizio: Leonardo Caimi / Enrique Folger. Michonnet: Alessandro Corbelli / Omar Carriòn, Princesa De Bouillon: Nadia Krasteva/ Guadalupe Barrientos Principe De Bouillon: Fernando Radó /Lucas Debevec El Abate De Chazeuil: Sergio Spina /Ivan Maier

La Prohibición de Amar de Wagner Abril | 26, 28, 29 y 30 Junio | 2 Dirección Musical: Oliver Von Dohnanyi. Dirección De Escena: Kasper Holten Diseño De Escenografía y Vestuario Steffen Aarfing. Diseño De Iluminació: Bruno Poet. Diseño De Proyecciones. Luke Halls Coreografía Signe Fabricius. Principales Intérpretes Isabella: Lise Davidsen /Jaquelina Livieri,  Dorella: María Hinojosa / Monica Ferracani, Luzio: Peter Lodahl / Pablo Pollitzer, Brighella: Christian Hübner / Lucas Devebec, Friedrich: Hernán Iturralde /Gustavo Gibert

Julio César  de Handel Junio | 6, 9, 11 y 13 Dirección Musical Martin Haselböck Dirección De Escena Pablo Maritano Diseño De Escenografía e Iluminación Enrique Bordolini Diseño De Vestuario Imme Moller. Diseño De Proyecciones: Pablo Maritano  Principales Intérpretes: Julio César: Franco Fagioli, Cleopatra: Amanda Majeski, Sextus: Jake Arditti, Cornelia: Adriana Mastrangelo

El Caballero de la Rosa de Strauss Julio | 18, 21, 22, 23 y 25 Dirección Musical Alejo Pérez Dirección de Escena Robert Carsen Diseño De Escenografía Paul Steinberg Diseño De Iluminación Peter Van Praet Diseño De Vestuario Brigitte Reiffenstuel Principales Intérpretes La Mariscala: Manuela Uhl /Carla Filipcic-Holm, Baron Ochs: Kurt Rydl/Lucas Devebec, Octavian: Jennifer Holloway / Adriana Mastrangelo, Sophie: Oriana Favaro, Herr Von Faninal /Adrian Eröd, Héctor Guedes, Cantante Italiano: Dario Schmunck /Santiago Ballerini.

Ascenso y Caída de la Ciudad de Mahagonny de Kurt Weill Agosto | 22, 25, 26, 27 y 29 Dirección Musical Facundo Agudín Dirección De Escena Marcelo Lombardero Diseño De Escenografía Diego Siliano Diseño De Vestuario Luciana Gutman Diseño de Iluminación José Luis Fiorruccio Coreografía Ignacio González Cano Principales Intérpretes: Leokadja Begbick,  Iris Vermillion Alejandra Malvino. Jenny: Nicola Beller-Carbone, Victoria Gaeta, Jim Mahoney: Nikolai Schukoff /Gustavo López Manzitti.

La Traviata Septiembre | 12, 14, 15, 16, 17, 19 y 20 Director Musical Evelino Pidò Directora De Escena Sofia Coppola Diseño De Escenografía Nathan Crawley Reposición de Iluminación Vinicio Cheli Diseño De Vestuario Valentino, Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli. Principales Intérpretes: Violetta Valery: Ermonela Jaho /Jaquelina Livieri,  Alfredo Germont: Saimir Pirgu / Dario Schmunck, Giorgio Germont: Fabian Veloz / Leonardo López Linares

Tres Hermanas de Peter Eotvos Octubre | 17, 18, 20, 22 y 24 Director Musical Peter Rundel Segundo Director Santiago Santero Director De Escena Rubén Szuchmacher Diseño De Escenografía y Vestuario Jorge Ferrari Diseño De Iluminación Gonzalo Córdova. Principales Intérpretes Olga Ilseyar Khayrullova, Masha: Margarita Gritskova, Irina: Ivana Rusko

Rusalka Noviembre | 7, 10, 11, 12 y 14 Director Musical Julian Kuerti Director De Escena Enrique Singer Diseño De Escenografía Jorge Ballina Diseño De Vestuario Eloise Kazan Diseño De Iluminación Víctor Zapatero Diseño De Coreografía Laura Morelos Principales Intérpretes Rusalka: Ana María Martínez /  Daniela Tabernig,  El Príncipe: Dmitry Golovin / Fernando Chalabe, Vodnik: Ante Jerkunica

Andrea Chénier Diciembre | 5, 9, 10, 12, 13, 15 y 16 Director Musical * Donato Renzetti Director Musical ** Mario Perusso Directora De Escena Lucrecia Martel Diseño De Escenografía e Iluminación Enrique Bordolini Diseño De Vestuario Julio Suárez * Funciones De Abono ** Funciones Extraordinarias. Principales Intérpretes. Andrea Chénier: Marcelo Álvarez / Gustavo López Manzitti, Carlo Gerard: Roberto Frontali /Leonardo Estévez Maddalena: Anna Pirozzi /Daniela Tabernig.

Más lirica en el Teatro Colon

MARZO | JUEVES 2: OFBA ESTEBAN BENZECRY\ PACHAMAMA Y ÑUKE MAIPÚ CARL ORFF CARMINA BURANA DIRECTOR Enrique Arturo Diemecke BARÍTONO Alfonso Mujica CONTRATENOR Damián Ramírez SOPRANO Laura Rizzo Coro Estable del Teatro Colón DIRECTOR Miguel Martínez Coro de Niños del Teatro Colón DIRECTOR César Bustamante.


ABRIL | JUEVES 27: OFBA DÚOS Y ARIAS DE ROSSINI, MEYERBEER, THOMAS, GOUNOD, GOMES, BELLINI, PONCHIELLI Y GERSHWIN DIRECTOR Mario Perusso SOPRANO Diana Damrau BARÍTONO Nicolas Testé.


JAVIER CAMARENA & OFBA JULIO | JUEVES 27   Orquesta Filarmónica de Buenos Aires DIRECTOR Enrique Arturo Diemecke TENOR Javier Camarena

JESSYE NORMAN NOVIEMBRE | MIÉRCOLES 15 SOPRANO Jessye Norman PIANO Damian Sneed


ÓPERA DE CÁMARA DEL TEATRO COLON 

LA GROTTA DI TROFONIO de ANTONIO SALIERI FEBRERO | 6, 7, 13, 14  DIRECCIÓN MUSICAL Martin Sotelo DIRECCIÓN ESCÉNICA Diego Cosin

APOLO Y JACINTO de MOZART JULIO | 1, 2, 7, 8 DIRECCIÓN MUSICAL Ulises Maino DIRECCIÓN ESCÉNICA Ignacio González Cano


EDIPO EN SAN TELMO / PIEDADE SEPTIEMBRE | 2, 3, 9 Y 10 Edipo en San Telmo AUGUSTO B. RATTENBACH / LIBRETO DE HELENA GARCÍA DE LA MATA Piedade JOÃO GUILHERME RIPPER ÓPERA EN UN ACTO PARA SOPRANO, BARÍTONO Y TENOR DIRECCIÓN MUSICAL Federico Sardella DIRECCIÓN ESCÉNICA Diego Rodríguez.

COLÓN CONTEMPORÁNEO
DE MATERIE, concierto escénico de Louis Andriessen e FEBRERO | 25 Y 26 DIRECCIÓN MUSICAL Pablo Druker DIRECCIÓN DE ESCENA Heiner Goebbels

INTÉRPRETES ARGENTINOS:
ABRIL | DOMINGO 9 JOHANN SEBASTIAN BACH ORATORIO DE PASCUA BWV 249, PARA SOLISTAS, CORO Y ORQUESTA DIRECTOR Mario Videla SOPRANO Soledad de la Rosa CONTRATENOR Damián Ramírez TENOR Carlos Ullán BARÍTONO Víctor Torres CORO ORFEÓN DE BUENOS AIRES DIRECTORES Néstor Andrenacci y Pablo Piccini ENSAMBLE DE LA ACADEMIA BACH CONCERTINO Pablo Saraví

Porgy and Bess en el Teatro Colón de Buenos Aires

Prensa Teatro Colón /Arnaldo Colombaroli y Máximo Parpagnoli 

Gustavo Gabriel Otero
Twitter: @GazetaLyrica

Buenos Aires, 06/12/2016. Teatro Colón. George Gershwin: Porgy and Bess. Ópera en tres actos. Libreto de Edwin Dubose, Doroty Heyward e Ira Gershwin. Christine Crouse, dirección escénica. Michael Mitchell, diseño de escenografía y de vestuario. Sibonakaliso Ndaba, coreografía. Kobus Rossouw, iluminación. Producción de la Ópera de Ciudad del Cabo. Xolela Sixaba (Porgy), Nonhlanhla Yende (Bess), Mandisinde Mbuyazwe (Crown), Lukhanyo Moyake (Sportin’ Life), Siphamandla Yakupa (Clara), Goitsemang Lehobye (Serena), Miranda Tini (María), Mthunzi Mbombela (Robbins), Mandla Mndebele (Sepulturero), Owen Metsileng (Jake), Lindile Kula Jr (Jim), Lusindiso Dubula (Mingo), Andile Tshoni (Peter), Bukelwa Velem (Lilly), Noluvuyiso Mpofu (Vendedora de frutillas), Nkululeko Masuku (Vendedor de cangrejos), Nkosana Sitimela (Frazier), Thando Mjandana (Nelson), Brian Notcutt (Archdale y Coronel), Gideon Lombard (Detective), Niel Roux y Roy Hunter (Policías), Luthando Tsodo y Shaun Oelf (Bailarines), Renaldo Wales (Trompetista). Coro de la Ópera de Ciudad del Cabo. Director del Coro: Marvin Kernelle. Orquesta Estable del Teatro Colón. Dirección Musical: Tim Murray.

El Teatro Colón ofreció para su cierre de la Temporada 2016 Porgy and Bess de Gershwin en una producción escénica importada, junto a los solistas y el coro, de la Ópera de Ciudad del Cabo, y el concurso de la orquesta local. La producción con dirección escénica de Christine Crouse traslada la acción original de las callejuelas portuarias de Charleston en los años ‘30, al submundo delictivo de Soweto, en las afueras de Johannesburgo, en los contestatarios años 70, cuando la política del apartheid comenzaba a resquebrajarse. Michael Mitchell diseñó un vestuario acorde a la década de 1970 y una escenografía funcional con fachadas en ruinas y andamios de metal que ambientan perfectamente la obra, a lo que coadyuva la iluminación de Kobus Rossouv. La coreografía de Sibonahaliso Ndaba luce perfecta y obliga a los intérpretes a estar en continuo movimiento ya que la puesta en escena de Crouse acentúa los rasgos corales y la danza que son centrales en su visión de la obra. 
En la faz vocal la mayor virtud fue la homogeneidad del elenco, sin grandes destacados pero con muy buen nivel, y la excelencia del Coro de la Ópera de Ciudad del CaboXolela Sixaba brilló Porgy por su perfecta prestación vocal, por su caudal y su impactante desempeño actoral y lució por sobre el resto del elenco. A su lado, Nonhlanhla Yende como Bess, se destacó más por la composición del rol que por su calidad vocal con un vibrato excesivo. Goitsemand Lehoby como Serena ofreció una ajustada línea de canto, buen volumen y perfecta compenetración. Luhanyo Mokayye (Sportin’ Life), Mandisinde Mbuyazwe (Crown) y Miranda Tina (María) lucieron voces más interesantes que el resto del elenco, mientras que el escaso volumen de Siphamandla Yazupa (Clara) deslució el esperado Summertime inicial. Tim Murray ofreció una versión ajustada y prolija de la obra con muy buena respuesta de la Orquesta Estable.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Don Chisciotte Alle nozze di Gamace de Antonio Salieri en el Festival Internacional Cervantino de Guanajuato México.

Fotos cortesía: Festival Internacional Cervantino

Alberto Rosas

La presentación en concierto en el esplendoroso Teatro Juárez de Don Chisciotte Alle nozze di Gamace (Don quijote en las bodas de Camacho) de Antonio Salieri (1750-1825) fue una de las apuestas más interesantes de la reciente versión del Festival Internacional Cervantino que se realiza anualmente en Guanajuato México. Considerada como ‘ópera bufa entremezclada con danzas’ en dos actos, está basada en la obra de Cervantes, aunque de manera superficial, en los capítulos 19 y 21 de la segunda parte, donde algunos personajes y situaciones difieren de lo contenido en la novela. La ópera fue compuesta por el compositor italiano Antonio Salieri para el carnaval de Viena de 1771, donde fue estrenada en el escenario del Kärntnertortheater de esa ciudad. El libreto es del bailarín y poeta Boccherini, y en su creación participó el conocido bailarín y coreógrafo francés de la época Jean Georges Noverre, quien imprimió a la partitura una clara influencia del estilo francés, con largos pasajes orquestales de ballet, y donde uno de los personajes, el de Alfeo, es  interpretado por un bailarín. La partitura fue obtenida de la biblioteca de Viena por Sébastien d'Hérin, clavecinista y director del ensamble francés de música antigua Les Nouveaux Caractères, a raíz del encargó realizado por el  festival, cuya edición de este año fue dedicada a Don Quijote y a Cervantes. De acuerdo a investigaciones del propio d'Hérin, durante la preparación de este concierto, no encontró antecedente alguno de que la ópera haya sido interpretada de nueva cuenta desde su estreno, a excepción de situaciones aisladas ocurridas hace pocos años como la ejecución de la obertura o la interpretación a piano de algunas arias.  Por ello, se puedo hablar de un reestreno moderno de una ópera perdida de Salieri. Orquestalmente se trata de una partitura ligera, de gratos pasajes orquestales muy cuidados, una obra al estilo Mozarteano, con situaciones cómicas y jocosas, arias plenas de virtuosismo, dúos, y como ya se mencionó, alargados pasajes orquestales de ballet.  Como dato curioso y contrario al estilo de composición de la época,  Salieri omitió el uso del traverso o flauta barroca y reforzó la orquesta con oboes, fagots y cornos. Desde el clavecín d'Hérin condujo con entusiasmo y vehemencia a un ensamble muy bien trabajado, compacto, ligero, y muy musical, particularmente en su sección de cuerdas. 
Además, se conformó un buen elenco de cantantes franceses que hicieron justicia a sus personajes y a las divertidas situaciones, es una propuesta semi actuada y con caracterización de algunos personajes como la del cocinero Gnoco que ameniza la boda, con gorro de chef y exagerado acento francés que. El papel de Don Quijote fue interpretado por el barítono Frédéric Caton con profunda y potente voz, y el de Sancho Panca por Sébastien Droy un tenor de grato timbre y claridad vocal. Correctos estuvieron sus contrapartes, con quienes se desata una pelea durante la boda, el barítono Ronan Nédélec como Nasone y el caballero del bosque, el tenor Jean-François Novelli, encantador intérprete que por su caracterización de Gnoco. Armoniosos fueron los duetos entre Chiterria de la soprano Hjördis Thébault y del barítono Guillaume Andrieux, ganador del importante reconocimiento francés del 2016 Révélation des Victoires de la musique classique, en el papel de Gamace. Mucho provecho actoral y vocal sacó la soprano Caroline Mutel al personaje de la enamorada Rosina, una intérprete muy refinada, delicada y elegante, tanto en su porte como en su interpretación vocal de gran nivel. Finalmente, la soprano Camille Poul, prestó al personaje de Lena encanto y gracia, y un canto uniforme y nítido en su timbre y su expresión. Don Chisciotte de Salieri es una obra que merecería recibir al menos alguna oportunidad de ser puesta en escena, y un reconocimiento al festival por la loable tarea de revivir obras desconocidas como lo es esta. 

viernes, 9 de diciembre de 2016

The Fairy Queen en Ambronay Francia

Fotos copyright Bertrand Pichène.
Sergio J. Medina.

Desde su creación en 1980 el Festival de Ambronay, que se celebra anualmente en la Abadía de Nuestra Señora, de esa pequeña localidad  al sureste de Francia es uno de los festivales musicales de música antigua más prestigiosos, por donde los especialistas de música barroca deben pasar, y donde se ha institucionalizado las grabaciones discográficas  con su sello propio y gracias a la excepcional acústica del recinto. Uno de los eventos principales de esta edición fue la presentación de la semi-opera de Purcell, The Fairy Queen, bajo la interpretación del grupo francés Les Nouveaux Caractères, de la no tan distante de aquí ciudad de Lyon.  El libreto y los argumentos parecen no tener coherencia como los actos  parecen no tener relación unos con otros, es una historia mágica que contiene seductoras melodías del teatro musical de Purcell. En esta ocasión, la agrupación ofreció, como no se había hecho en algún tiempo, la obra en su versión integral con todas las arias, coros y piezas orquestales que tradicionalmente se omiten.  Con gran energía de músicos y solistas se ofreció una prestación de alto nivel interpretativo y musical. La buena dinámica de los instrumentos, cuerdas, percusiones y trompetas se fundió en una orquestación sutil y puntual, bajo la entusiasta mano de Sébastien d’Hérin desde el clavecín. Su tejido sonoro fue compacto, y en harmonía con las voces.  Vocalmente el elenco contó con destacados solistas como la soprano Caroline Mutel, quien mostró una dúctil y refinada voz cantando con dulzura, agilidad en las ornamentaciones y virtuosismo en la coloratura. 
Hjördis Thébault tuvo un buen desempeño, pero agradó y sedujo con su presencia y notable vocalidad la mezzosoprano australiana Caitlin Hulcup, Dignos de mención fueron los tenores Anders J Dahlin, así como el tenor ingles Samuel Boden, por su entrega y pasión para cantar.  Correctos Julien Picard, la soprano Virginie Pochon y los barítonos Kevin Grenlaw, Guillaume Andrieux y Ronan Nedelenc que redondearon la compañía de canto con sus intervenciones.  Esta  misma versión completa fue grabada los días previos y posteriores a esta presentación en concierto, con los mismos solistas y pronto verá la luz.  Se puede resumir como una versión de alto nivel que mantuvo en vilo a todos los presentes que abarrotaron cada asiento de la abadía. ¡Esto es a lo que se llama hacer música! 

Euridice in Wonderland – Offenbach’s Orphée at Angers Nantes Opéra on November 29, 2016

Photo: Jef Rabillon

Suzanne Daumann

Whenever one listens to one of the many musical version of the myth of Orpheus, be it Monteverdi, Gluck or Telemann, one tends to wonder whether Euridice might not be tempted to stay in Pluto’s world. She might like it there, after all. With Crémieux and Halévy, this is precisely what happens: Euridice is having an affair with the shepherd Aristée who is actually Pluto in disguise. He ends up kidnapping her. Orpheus doesn’t really mind; since he’s not a model of marital fidelity either, he thinks it’s quite a good idea. The Public Opinon, however, makes him head out on in search of his lost wife. Together they stop by Olympus, where the gods are being their usual selves, and end up in the underworld. Euridice is alone in Pluto’s boudoir, bored to death. When husband and lover arrive to claim her, she ends up choosing becoming a Bacchante. This irreverent version is pure Offenbach, full of rhythm and fun, light but never superficial. Laurent Campellone and the Orchestre National des Pays de la Loire, full of drive and well balanced and nuanced, as well as a glorious cast, are doing it ample justice. Ted Huffman’s staging puts the story into a Grand Hotel, 30s style, with vaguely Greek or Roman furniture. A vast marble hall contains one by one the foyer, where the first act takes place, then a kind of conference room, where the gods are fooling around, and finally the bar, the underworld. In the background, a huge elevator links these different spaces. It is so big and conspicuous that it’s almost a character by its own right. These sets and the marvellous costumes are due to Clement & Sanôu and their team, who merit their own standing ovations. The choir is the hotel staff, bellhops and cleaning women in their uniforms. Everything starts off peacefully enough, with the central characters who present themselves on stage, explaining their situation. The first to arrive is the Public Opinion. Mezzo-soprano Doris Lamprecht simply nails her, taking on quite tart and severe intonations, yet musical and pleasant of voice. Young soprano Sarah Aristidou is Euridice, graceful of voice and of person; she masters the ironic exaggerated coloraturas with ease and joy. Tenor Sébastien Droy is her Orphée. He has a beautiful warm and natural voice.  A handsome Orphée, a tad obnoxious with his violin. Things are beginning to get livelier when he hides in a flower pot a poisonous snake that bites Euridice. The orchestra follows the dramaturgy and goes on a takeoff in drive that will last until the end. Aristée, the shepherd, reveals is true identity as Pluto, shakes free a mane of white blond hair from under his képi and takes Euridice into his realm of shadows. In the second act, which takes place at Olympus and among its gods, everything becomes diabolically absurd.  The gods are a bunch of fat golden characters, comfortable in their heaven of eternal stories of love and jealousy. Pluto alone stands out: he is now wearing a long black coat of light fabric, with long sleeves and punk style boots. In his back, a pair of wings made of feathers and bones open and close, following his movements. Three Cerberusses are with him, played with brio by the Alban Gérôme, Antoine Orhon and Benjamin Thomas, who deserve a special bravo for this performance. Mathias Vidal sings the part of Pluto, and he clearly enjoys being a rebel son and fallen angel. His voice is warm, clear, intense, and his stage presence impressive. This singer is, without any fuss and buzz, one of the finest tenors in France today. Divine voices are also hidden behind the absurd and loveable costumes of the Olympic family. The beautiful baritones of Franck Leguérinel, a bit deeper, and very jovial as a joyful Jupiter, and of Marc Mauillon who sings everything from bass to tenor, a bit lighter, and who has left the baroque universe where he is most at home, in order to play a marvellous Mercury in this baroque Olympus. The golden goddesses voices: Diane – Anaïs Constans, Venus – Lucie Roche, Minerva – Mathilde Nicolaus et Juno –  Edwige Bourdy are sweet and golden indeed, and a tad similar. Jennifer Courcier play an adorable Cupid, a real baroque putto. All this is simply delicious and a great time is being had by all, on stage and in the hall. The second part has yet more treasures in store: the curtain rises over Act III, Euridice is languishing alone at the hotel bar. One John Styx, one of Pluto’s servants, comes in and begins courting her. He has the appearance of a porcupine, maybe because a porcupine’s sting sticks? Sweet-voiced tenor Flannan Obé plays him quite touchingly.  Euridice however will have none of it, chases him away and hides in the ice-box. Jupiter and Cupid find her, and Jupiter takes on the appearance of a golden fly in order to seduce her. Jupiter being Jupiter, she falls for and onto him. The lovers have a drink at the bar, when everyone comes barging in, the rhythm accelerates, the tension rises another notch. Pluto arrives with more servants, or are these the wild animals that Orphée is normally supposed to tame? Anyway, here is, for our ever-increasing delight a joyous zoo of frogs, lobsters and herons. Orphée and Pluto are quarrelling about Euridice, almost tearing the poor girl apart. Jupiter decides: she can go back with Orphée, but he must not turn back on the way. So here is the easy way out for both of them: he does turn back, she can stay and remain among the Bacchantes. All is well that ends well, it’s time to party and for the famous Cancan.  Applause and bravos abound, the Cancan resounds again and again, and if there were room between the rows of seats, the audience would be dancing, too. A delightful evening, musical champagne, a sweet intoxication without a hangover – what more can one wish for?


El Teatro Colón presentó la Temporada 2017


El Teatro Colón presentó la Temporada 2017 con la presencia de la Directora General del Teatro Colón, María Victoria Alcaraz y el Director Artístico, Darío Lopérfido

Daniel Barenboim, Martha Argerich, Angela Gheorghiu, Franco Fagioli, Sofía Coppola, Javier Camarena, Jessye Norman, Diana Damrau, Robert Carsen, Marcelo Álvarez, Nicolas Testé, Isabella Boylston y Marianela Nuñez, entre muchos otros artistas, formarán parte de la próxima temporada.

Figuras de relevancia mundial estarán presentes en la Temporada 2017 del Teatro Colón que fue anunciada esta tarde en la Sala del Centro de Experimentación del Teatro Colón por la Directora General, María Victoria Alcaraz, y por el Director Artístico de nuestro primer coliseo Darío LopérfidoArtistas de la talla de Daniel Barenboim, Martha Argerich, Angela Gheorghiu, Sofía Coppola, Javier Camarena, Jessye Norman, Diana Damrau, Marcelo Alvarez, Isabella Boylston y Marianela Nuñez, son sólo algunos de los tantos que pasarán por el escenario del Teatro Colón a lo largo del próximo año.

Maria Victoria Alcaraz dio la bienvenida al encuentro agradeciendo a los medios de comunicación y a la crítica especializada “por la atención que siempre nos prestan, gracias por acompañar al teatro”, para luego dar paso a un video de presentación en donde se anunciaron las grandes novedades que tendrá el Teatro para el 2017.

A continuación, fue el turno de Darío Lopérfido quién manifestó: “Me siento orgulloso de toda la temporadaque estamos presentando. Es una temporada que, al menos a mí, me gusta mucho, y creo que al público le va a producir una sensación similar”.

La temporada de ópera 2017 tendrá nueve títulos y se podrá apreciar Adriana Lecouvreur con la interpretación de la soprano rumana Angela Gheorghiu; La prohibición de amar, de Richard Wagneruna producción del Teatro Real de Madrid en coproducción con el Teatro Colón y la Royal Opera House; Julio César bajo la dirección de escena de Pablo Maritano y la interpretación protagónica del contratenor argentino Franco Fagioli; El Caballero de la Rosa, una nueva producción del Metropolitan Opera de New York y la Royal Opera House de Londres en coproducción con el Teatro Colón y el Teatro Regio de Turín, con dirección de escena de Robert Carsen; Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny; La Traviata, la célebre obra de Giuseppe Verdi bajo la dirección escénica de Sofia Coppola; el estreno iberoamericano de Tres hermanas; una adaptación de la producción de Rusalka del Teatro de Bellas Artes de México y finalizará con Andrea Chénierque contará con la dirección escénica de Lucrecia Martel y el tenor argentino Marcelo Álvarez cantando en el rol principal.

El Ballet Estable, con la dirección de Maximiliano Guerra, presentará La fierecilla domada; Sylvia con la presencia de Isabella Boylston, figura del American Ballet Theatre; La bella durmiente del bosque tendrá las participaciones estelares de Marianela Nuñez (Royal Ballet de Londres) y Anna Ol (Het Ballet de Holanda);y Notre Dame de París contará nuevamente con el regreso de Ludmila Pagliero (Etoile de la Opera de París). Además,  durante el mes de agosto, habrá dos funciones de la Gala Mundial de Ballet junto a reconocidas figuras de la danza internacional como Alessandra FerriHerman Cornejo y Marianela Nuñez, y una segunda edición de Noche Contemporánea con funciones en el Teatro Gran Rex.

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, bajo la dirección de Enrique Arturo Diemecke, presentará 17 conciertos de abono, con algunos de los mejores solistas, entre ellos Diana Damrau, Boris Berezovsky, Ángel Romero, Midori, Elena Bashkirova, Pinchas Zukerman, Mariano Rey y Claudio Barile.

La Orquesta Estable del Teatro Colón presentará un ciclo de abono de tres conciertos que serán dirigidos por los maestros Mario PerussoRodolfo Saglimbeni y Mika Eichenholz.

Se presentará la cuarta edición del Festival Barenboim que tendrá como protagonistas a Daniel BarenboimMartha Argerich y la Orquesta West-Eastern Divan.

El Abono Verde, en su segunda edición, contará con grandes artistas nacionales e internacionales como ser el pianista argentino Sergio Tiempo, el tenor mexicano Javier Camarena y la soprano estadounidense Jessye Norman.

El Colón en familia continúa su programación iniciada durante la temporada 2016 con espectáculos de ópera, ballet y conciertos a precios populares y especialmente diseñados para compartir en familia, y una intensa actividad que nutrirá el ciclo dominical gratuito de Intérpretes Argentinos, que recibe la aprobación y el entusiasmo del público disfrutando de los mejores músicos y agrupaciones del país.

A la par de estas cautivantes propuestas, las diversas áreas de producción del Teatro Colón ofrecerán sus ciclos habituales, tales como el Centro de Experimentación, dirigido por Miguel Galperín, un espacio invalorable para la creación nacional, y el programa Colón Contemporáneo, que dirige Martín Bauer, con De Materie de Louis Andriessen con dirección de escena de Heiner Goebbels y Tres Hermanas de Peter Eötvös con dirección de escena de Rubén Szuchmacher, entre otros.

El ciclo Ópera de Cámara, que dirige Marcelo Lombardero, continuará su programación como proyecto itinerante para llegar a distintos escenarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, promoviendo a jóvenes artistas.

Al término de la presentación, Darío Lopérfido agradeció a los presentes y “a los que trabajan en el teatro, que hacen que todo sea posible. Los artistas que se suben al escenario y el público que lo disfruta es, finalmente, lo único que importa y lo que justifica todo el trabajo que hacemos”.

Euridice au Pays des Merveilles – L’Orphée d’Offenbach à Angers Nantes Opéra

Foto: Jef Rabillon

Suzanne Daumann

En écoutant l’une ou l’autre des versions de l’histoire d’Orphée, que ce soit Monteverdi, Gluck ou Telemann, l’on se demande parfois si Euridice ne ferait pas mieux de rester au royaume de Pluton. Qui sait, elle pourrait s’y plaire, après tout. Chez Crémieux et Halévy, c’est ainsi que les choses se passent : Euridice a une affaire avec le berger Aristée qui n’est autre que Pluton, et finit par l’enlever. Orphée en est fort aise, puisque de son côté il n’était pas un modèle de fidélité non plus. Cependant, l’Opinion publique le pousse à partir à la recherche de l’épouse. En passant par l’Olympe où les dieux font leur ménage habituel, ils arrivent dans à Hadès. Euridice y est enfermée dans le boudoir de Pluton et s’ennuie ferme. Tiraillée entre époux et amant, elle en choisit un autre et devient Bacchante. Cette dérive irrespectueuse est du pur Offenbach, rythmée, enlevée, légère sans tomber dans la superficialité. Elle est servie avec aplomb et minutie par Laurent Campellone et l’Orchestre National des Pays de la Loire, ainsi que par une distribution glorieuse. La mise en scène de Ted Huffman situe le tout dans un Grand Hôtel, style années 30, meublé à la grecque. Une vaste salle abrite tour à tour le foyer où se déroule l’Acte I, ensuite l’Olympe dans une espèce de salle de conférence, enfin l’Enfer dans le bar. C’est un grand ascenseur dans le fond de la salle, presque un personnage à part entière, qui relie le tout. Ces décors et les costumes géniaux sont dus à Clement & Sanôu et leur équipe et mériteraient des standing ovations à eux seuls. Le chœur, c’est le personnel de l’hôtel, pages et femmes de ménage, Euridice et Orphée sont en habit de rue, des clients parmi d’autres. Le tout démarre en douceur, avec les personnages centraux qui se présentent et expliquent  leur situation. C’est l’Opinion publique qui vient en premier. La mezzo-soprano Doris Lamprecht l’incarne à la perfection, sachant prendre des intonations parfois âpres, tout en sévérité, en restant musicale et ronde de voix. Euridice est jouée par la jeune soprano Sarah Aristidou, pleine de grâce, vocalement et personnellement. Elle maîtrise les coloratures ironiquement exagérées avec aisance et joie. Son Orphée, le ténor Sébastien Droy à la belle voix chaude et naturelle, est un beau gosse quelque peu casse-pieds avec son violon. Les choses commencent à devenir plus dramatiques quand il plante une vipère dans un pot de fleurs et Euridice se fait mordre. L’orchestre suit cette dramaturgie et prend un envol qui va se poursuivre jusqu’au final. Le berger Aristée va dévoiler sa vraie identité de Pluton, libérer une crinière filasse de dessous son képi de page et enlever Euridice dans son royaume des ténèbres. Au second tableau, chez les dieux de l’Olympe, tout prend un aspect diaboliquement absurde. Les dieux, ce sont des personnages dorés, dodus et bien confortables dans leur Olympe aux éternelles histoires d’amour et de jalousie. Pluton seul détonne, il porte à présent un long manteau noir en tissu léger aux larges manches, sur une combinaison bleue et noire, et des bottes style punk. Dans son dos, une paire d’ailes de plumes et d’os s’ouvre parfois, suivant ses mouvements. Il est accompagné par trois Cerbères, joués avec brio par trois figurants qui méritent un bravo particulier : Alban Gérôme, Antoine Orhon, Benjamin Thomas. Mathias Vidal incarne ce Pluton, et il s’en donne à cœur joie de jouer les fils rebelles et anges déchus. Sa voix est chaude, claire, intense, et sa présence scénique tout à fait impressionnante. En toute discrétion, ce chanteur est un des meilleurs en France aujourd’hui. Des voix divines se cachent aussi dans les costumes absurdes et attachants de la famille olympienne. Des barytons merveilleux de Franck Leguérinel, un peu plus grave, très jovial en Jupiter joufflu, et Marc Mauillon, baryton léger, qui a délaissé la musique baroque pour batifoler en Mercure magnifique dans cet Olympe baroque. Les sopranos des déesses dorées Diane – Anaïs Constans, Vénus – Lucie Roche, Minerve – Mathilde Nicolaus et Junon –  Edwige Bourdy sont douces, dorées et quelque peu similaires. Jennifer 
Courcier enfin campe un Cupidon adorable, un vrai putto baroque. Tout cela est délicieux et on s’amuse ferme, sur scène comme dans la salle. La deuxième partie recèle encore d’autres trésors. Le rideau se lève sur le Tableau 3, Euridice s’ennuie toute seule au bar de l’hôtel. Un certain John Styx, un serviteur de Pluton, apparaît et lui fait la cour. Il a l’apparence d’un porc-épic et le ténor Flannan Obé le rend effectivement épique : doux de voix, attendrissant de regard, il est simplement charmant. Euridice cependant n’est pas de cet avis et le repousse. Elle se cache. Jupiter et Cupidon la découvrent, et Jupiter joue encore une fois les séducteurs animales et se transforme en mouche dorée. Euridice tombe sous le charme. Le nouveau couple boit un verre au bar lorsque débarque le reste de la troupe au grand complet, le rythme s’accélère, la tension croit encore d’un cran. Orphée réclame la libération de sa femme, Pluton arrive avec d’autres serviteurs – ou sont-ce là les animaux sauvages qui normalement Orphée est censé charmer ? En tout cas, voilà une joyeuse ménagerie de grenouilles, homards, hérons pour notre plus grand ravissement. Pluton et Orphée se disputent la Belle, Jupiter tranche alors : elle peut retourner sur terre, à condition qu’Orphée ne se retourne pas vers elle en chemin. Voici donc la porte de sortie pour tous les deux : il se retourne, elle peut rester et devenir Bacchante. Tout est bien qui finit bien, c’est la fête et le fameux Cancan. Les applaudissements et bravos fusent, le Cancan retentit encore et encore, et s’il y avait la place dans la salle pour danser, le public se serait joint à la fête. Une soirée de ravissements, du champagne musical, une douce ivresse qui ne laisse pas de traces au lendemain – que demander de plus ? 

Les Nouveaux Caractères en el Teatro del Bicentenario de León, México

Les Nouveaux Caractères y Caroline Mutel (soprano)
© Teatro del Bicentenario - Fotógrafo: Arturo Lavín

Alberto Rosas.

Como memorable y muy grato se puede calificar el concierto ofrecido por la agrupación francesa Les Nouveaux Caractères en el Teatro del Bicentenario de León como parte de su programación de eventos internacionales y con coproducción del Festival Internacional Cervantino.  El concierto dedicado en su totalidad a obras de Johann Sebastian Bach se tituló “Conciertos de Brandeburgo” porque incluyó dos de los más conocidos como son: el Concierto número 3 en sol mayor, BWM 1048, así como el Concierto número 5 en re mayor, BWM 1050. La música de Bach tiene el efecto de tocar las fibras más sensibles y profundas del espectador, y más cuando se tiene un grupo especializado en la interpretación de estilo antiguo. Dichas ejecuciones fueron alegres, dinámicas, lucidas y conmovedoras. Les Nouveaux Caractères que proviene de la ciudad de Lyon Francia, llegó hasta su homónima mexicana León, ofreciendo un sonido barroco muy bien trabajado y de colorida textura a su ejecución con la que llenó  el recinto. 
Caroline Mutel (soprano)
Claridad en el sonido, homogeneidad, un sonido compacto y e inquietante emergió de la sección de cuerdas de la orquesta.  Al frente de la misma su director y afamado clavecinista Sébastien d’Hérin mostró virtuosismo en sus partes solistas de su instrumento y su dirección fue segura.  Se escuchó también el concierto para dos violines en re mayor, BWV1050 en el que afloró el virtuosismo de Florian Deuter, primer violín, y de Monica Waismann en un dialogo intenso y sentimental entre ambos interpretes. Complementó el programa una pieza poco conocida y rara vez interpretada como lo es la Cantata Ich habe genug,BWV 82a, para soprano y flauta, en su carácter de estreno en México, donde participó la soprano Caroline Mutel, quién impregnó cada aria de sentimentalismo y un canto cristalino, reluciente y transparente.  Para esta cantata, así como para el concierto 5 de Brandeburgo,  se tuvo como invitada a la flautista mexicana María Díaz Canedo, experta en la ejecución de la flauta barroca, quien aportó su valía a este concierto. A mi entender este es quizás uno de los eventos más emotivos que se hayan presentado en este escenario que a sus escasos seis años de existencia tendría ya mucho que decir.

Fausto de Gounod en la Ópera de Houston

Foto: Lynn Lane

Ramón Jacques

Es innegable que por recursos económicos, infraestructura, tradición, y calibre de artistas que han pasado por su escenario, la Ópera de Houston ha sido siempre una de las compañías estadounidenses más importantes. Sin embargo, parecería que en los últimos años la dirección artística ha perdido el rumbo, la motivación e incluso la imaginación. Los elencos dejaron de ser atractivos como lo eran en antaño, como tampoco la elección de producciones escénicas ni la elección de títulos parece ser de lo más estimulante. Prueba de ello es este Fausto de Gounod, se ofreció de nueva cuenta con el montaje de Francesca Zambello, repuesto en esta ocasión por Garnett Bruce, que aunque es funcional y colorido, con buenos vestuarios, y que sitúa la acción dentro de lo que parecería una historieta antigua, su aspecto luce ya rudimentario, anticuado, denotando el paso de los años. A esta obra del repertorio francés se le hubiera hecho justicia con un una nueva producción acorde al nivel de este teatro, pero se recurrió a algo ya visto y gastado, de por lo menos veinte años o más. Estas escenografías han recorrido diversos teatros estadounidenses, y ya dieron de sí,  además son las mismas que aquí se utilizaron este en el 2007, con la memorable interpretación del papel de Mefistófeles del legendario bajo Samuel Ramey.  El elenco en esta ocasión lucia atractivo en la papeleta, pero su desempeño no cumplió con las expectativas, comenzando con el bajo-barítono Luca Pisaroni un intérprete que sobreactuó el papel de Mefistofeles y exageró la gestualidad al punto de hacerla parecer más ridícula que diabólica. Su desempeño vocal y su dicción fueron correctos, pero su voz pareció carecer del cuerpo y espesor que uno esperaría de un personaje como este, al punto de ser inaudible en varios pasajes.  El tenor Michael Fabiano, como Fausto, tuvo un inicio irregular incomodo con la parte y la tesitura, pero para los siguientes actos una vez que logró calibrar la voz mostró dotes fascinantes de una voz muy solida, plena de homogeneidad y color.  Poco que decir de su actuación, sombría y  tímida. 
La soprano puertorriqueña Ana María Martínez cumplió con el papel de Marguerite, con magníficos destellos vocales y gratas pinceladas como en su aria “Ah je ris de voir”  No ofreció una actuación del nivel que nos tiene acostumbrados, y nada se le puede escatimar o reprochar a una cantante de su nivel, aunque la duda seria si ¿es necesario que se le contrate invariablemente en todas las temporadas privando al publico la oportunidad de escuchar otras voces diferentes o actuales? Un cuestionamiento que tendría que responder la administración del teatro. Muy discretas las participaciones de Joshua Hopkins como Valentin y de Margaret Lattimore como Marthe, como jovial y radiante estuvo Megan Mikailovna Samarin como Siébel. El coro se mostró seguro en sus intervenciones y al lado de la orquesta fueron lo sobresaliente de una deslucida función, con Antonino Fogliani dirigiendo una agrupación solida, compacta, homogénea y de grata y resonante sonoridad.