viernes, 31 de marzo de 2017

Manon Lescaut - Teatro Regio di Torino

Foto: Ramella&Giannese - Teatro Regio di Torino

Renzo Bellardone

La sera antecedente ‘Manon’ al Regio di Torino, mi trovavo a Santhià al concerto delle ‘4 Stagioni’ di Vivaldi eseguito dall’orchestra barocca ‘De Giardini’ con violino solista e maestro concertatore Eugenio Sacchetti; alla fine del concerto “atteggiandomi a conoscitore” commentavo con il pianista Massimiliano Genot che in Vivaldi già c’erano i Leitmotiv presenti poi nelle opere di Wagner, ma sentendo poi Puccini ecco che li ritrovo nella più alta espressione poetica ! MANON: un titolo una garanzia, che nella produzione torinese si avvalora con la presenza di artisti eccezionali, diretti da un eccezionale Gianandrea Noseda! L’inizio dell’opera è preceduto dalla lettura di un comunicato sindacale che invita tutti gli spettatori ed amanti del teatro e della cultura a tutto raggio, a sottoscrivere una petizione reperibile nel teatro stesso, volta a conservare i posti di lavoro  nei teatri  ed a preservare il futuro della cultura italiana! Tornando a parlare della superba direzione di Noseda  è inevitabile sottolineare la passione, l’attenzione, l’amore ed il rigore che lo stesso riversa sulla bacchetta alla ricerca della perfezione stilistica ed all’emozione pura; Noseda in Manon ha tratto pagine di sinfonia assoluta, esaltando la luminosità della partitura!  Puccini in Manon raggiunge vette eccellenti  ed  ancorchè conosciute riescono sempre a scatenare emozioni e commozione, che pervadono platea e palco e Noseda, ai vertici della bravura, tocca punti di liricità e di toccante poesia da stravolgere anche gli animi più duri. 
Il Teatro Regio con Manon ha centrato un altro obiettivo, infatti l’opera è stata apprezzata in ogni suo aspetto: la regia di Vittorio Borrelli è attenta ai particolari e non lascia mai vuoti scenici, sfruttando al meglio le scene di Thierry Flamand fastose  e sicuramente realizzate più con sapienza che impiego di risorse, ma l’insieme risulta fulgido di ricchezza, fotografico all’imbarco delle prostitute  e poi deserticamente essenziale al finale. Le luci di Andrea Anfossi vengono utilizzate con la cautela che porta ad un sicuro effetto ed anche  i costumi di Christian Gasc sono belli. Venendo al canto riesce davvero difficile stabilire il podio, ma un accenno di riguardo lo riserverei a Gregory Kunde –lo studente Des Grieux- che in barba all’età offre un timbro fresco  ed espressioni arrotondate da incantare; il mio posto in teatro era in un palco, quindi a fondo sala, ma la sua voce, il suo fraseggio, il suo porgere dolcezza ed emozione mi sono arrivate come se fossi stato in prima fila. ‘Donna non vidi mai’, piuttosto che ‘Pazzo sono’  sono sinceramente da ricordare. Interprete di riferimento in molti ruoli, credo possa essere esempio ai più giovani colleghi, per l’arte nell’uso della voce. Bravissima anche Maria José Siri, nei panni della protagonista: deliziosamente accattivante prima ed accorata poi ha reso il personaggio nelle varie situazioni, con lo stesso carisma e con estrema facilità nell’emissione. Nel duetto con Des Grieux ben viene espressa la struggente passione e  forte carica erotica, così come nel ‘Sola…perduta, abbandonata’ estrae tutta la drammaticità del momento e fa perdonare Manon per la leggerezza del suo passato. Il sergente Lescaut trova nel baritono Dalibor Jenis un interprete dal piglio deciso,  interessante sia per la presenza scenica che per il tono che per  i  colori che esprime, parimenti a Carlo Lepore, sempre piacevole da ascoltare e che rende il personaggio di Ravoir  in modo davvero incisivo e di alta cifra stilistica. Pregevole l’intero cast ed il coro diretto da Claudio Fenoglio che si riconferma ottimo anche in questa occasione. La Musica vince sempre.

Adriana Lecouvreur en el Teatro Colón de Buenos Aires

Crédito: Gentileza Teatro Colón. Máximo Parpagnoli 

Gustavo Gabriel Otero
Twitter: @GazetaLyrica

Buenos Aires, 21/03/2017. Teatro Colón. Francesco Cilèa: Adriana Lecouvreur. Ópera en cuatro actos. Libreto de Arturo Calautti, basado en el drama Adrienne Lecouvreur de Eugène Scribe y Ernest Legouvé. Aníbal Lápiz, dirección escénica y vestuario. Christian Prego, escenografía. Lidia Segni, coreografía. Rubén Conde, iluminación. Virginia Tola (Adriana Lecouvreur), Leonardo Caimi (Maurizio), Nadia Krasteva (Princesa de Bouillon), Alessandro Corbelli (Michonnet), Sergio Spìna (El Abate de Chazeuil), Fernando Radó (Príncipe de Bouillon), Fernando Grassi (Quinault), Patricio Olivera (Poisson), Oriana Favaro (Jouvenot), Florencia Machado (Dangeville), Sebastián Russo (Mayordomo). Orquesta y Coro Estables del Teatro Colón. Director del Coro Estable: Miguel Martínez. Dirección Musical: Mario Perusso. Primera función del Abono Nocturno Nuevo.

El Teatro Colón de Buenos Aires inició su Temporada Lírica 2017 con una adecuada versión de Adriana Lecouvreur de Francesco Cilèa. La obra estrenada mundialmente en el Teatro Lírico de Milán el 6 de noviembre de 1902 llegó a Buenos Aires el 7 de julio de 1903 en el Teatro de la Ópera, bajo la batuta de Arturo Toscanini actuaron Medea Mei-Figner (Adriana) y dos de los artistas del estreno mundial: Enrico Caruso (Maurizio) y Giuseppe de Luca (Michonnet). Posteriormente se cuentan representaciones en 1904 (Teatro de la Ópera con la protagonista del estreno mundial: Angélica Pandolfi y nuevamente la batuta de Toscanini), 1911 (Teatro Politeama) y 1933 (Teatro Marconi). La primera representación en el Teatro Colon fue el 14 de mayo de 1948 con María Caniglia (Adriana), Beniamino Gigli (Maurizio), Fedora Barbieri (princesa) y Víctor Damiani (Michonnet), con la dirección de Héctor Panizza. Volvió a la Sala del Teatro Colón en 1951, 1987 y 1994. Otras representaciones en la ciudad de Buenos Aires tuvieron lugar en abril de 1980 (coproducción entre el Teatro Argentino de La Plata y la Fundación Coliseum en el Teatro Coliseo con el protagónico de Giovanna Casolla). Mientras que La Casa de la Ópera de Buenos Aires en 2007 y Buenos Aires Lírica en 2005 y 2014 la presentaron en el Teatro Avenida. Adriana Lecouvreur, la obra por la cual Cilèa permanece en las carteleras mundiales, requiere una protagonista de fuste, el Colón anunció a la soprano Angela Gheorghiu. La artista llegó a Buenos Aires, no concurrió nunca a ensayar y luego de un par de días de estar en la ciudad renunció al compromiso diciendo que el Colón no cumplía con lo pactado y que aún no tenía contrato. El Colón sólo informó que por ‘cuestiones artísticas’ no era de la partida la soprano rumana. Por suerte se contaba con Virginia Tola, a quien se le habían asignado dos de las seis funciones programadas, quien pasó a protagonizar la obra en las cuatro representaciones originalmente previstas con la diva rumana. En esta función -la tercera del elenco encabezado por Tola- algunas cosas mejoraron con respecto al día del estreno, sobre todo en seguridad de los solistas, afortunadamente se resolvió cancelar el primer intervalo uniendo los actos primero y segundo lo que redundó en un espectáculo más fluido, pero otras bajaron de calidad como el balance entre el foso y la escena. 
Aníbal Lápiz al frente de la dirección escénica decidió, con buen tino, ubicar la acción en el tiempo y en espacio que indica la partitura. Los movimientos actorales Lápiz resultaron coherentes, con una marcación simple pero sin llegar nunca al estatismo. El vestuario, también firmado por Lápiz, resultó de un lujo y belleza dignos de destacar. La escenografía de Christian Prego resultó fastuosa y funcional. Utilizó una estructura fija consistente en columnas y parte de un techo y en cada acto se le adicionaron fondos, telas, muebles y proyecciones para dar el marco a cada una de las escenas. No más que correcta la coreografía de Lidia Segni y de muy buen nivel la iluminación de Rubén CondeMario Perusso al frente de la Orquesta Estable aportó su veteranía y conocimiento del estilo para plasmar una versión con vuelo. Virginia Tola fue una Adriana Lecouvreur de potentes acentos y convicción escénica. Administró con suma inteligencia sus recursos vocales durante toda la representación, hasta llegar a un final emocionante con frases interpretadas con un hilo de voz. El tenor italiano Leonardo Caimi fue un Maurizio de voz potente y buen color que se afianzó a medida que avanzaba la representación. Se nota su buena escuela y su sólida preparación. La Princesa de Bouillon de Nadia Krasteva fue impactante tanto por su seguridad vocal como por su temperamento escénico y su volumen. El barítono italiano Alessandro Corbelli el rol de Michonnet dio una verdadera cátedra de canto, buen gusto y refinamiento expresivo. Fernando Radó fue un sólido Príncipe de Bouillon por su presencia, volumen y línea de canto. Sergio Spina se distinguió por su inteligente combinación de eficacia vocal y actoral en su Abate. Los comediantes interpretados por Fernando Grassi (Quinault), Patricio Olivera (Poisson), Oriana Favaro (Jouvenot) y Florencia Machado (Dangeville) se destacaron por su homogeneidad y aptitud vocal. En sus brevísimas intervenciones no desentonaron Sebastián Russo (Mayordomo), así como el Coro Estable del Teatro Colón, que dirige Miguel Martínez.


lunes, 27 de marzo de 2017

La Creación y el Mesías en Los Ángeles


Rachele Gilmore (soprano)
 Foto: Craig T. Mathew/Mathew Imaging. Foto: Mesias RJ

Ramón Jacques

En menos de una semana, la Filarmonía de Los Ángeles regaló a su público dos obras cumbres del repertorio sinfónico vocal: La Creación de Haydn y pocos días después El Mesías de Handel.  Ambas se ofrecieron en versión de concierto, aunque la primera de ellas contó con un ingrediente adicional, la inclusión de iluminación y transmisiones de videos y fotografías en toda la parte trasera y en el techo de la sala de conciertos, de La Creación de Adán de Miguel Ángel, en diversas formas y tamaños, así como imágenes que se refieren al origen del mundo y lo magnificente que este es, además de algunos movimientos innecesarios de los solistas. Este recurso, conocido como ‘video installation’  es utilizado con bastante frecuencia  en esta sala de conciertos, aquí el artista del video y director fue Alberto Arévalo y el iluminador James Ingalls, y aunque visualmente es atractivo para el espectador lo distrae del objetivo,  ya que no parece establecer un vinculo directo o un sentido con la música que ya contiene su dosis de teatralidad y dramatismo, y que habla por sí sola.  Musicalmente hablando la ejecución fue soberbia, con la presencia del sólido y enérgico coro Los Ángeles Master Chorale y la presencia de la soprano Rachele Gilmore, una artista de conmovedora y ágil brillantez vocal, que transmitió delicadeza y sensibilidad. El tenor Joshua Guerrero, cumplió discretamente con un timbre poco grato, descuidada dicción y emotivamente alejado de lo que la parte requería de él. Además, el barítono Jonannes Kammler, sonó poco autoritario en sus intervenciones por su voz poco robusta, que aportó poco al concierto. El titular de la orquesta, Gustavo Dudamel se ha convertido en un concertador que busca la claridad y la precisión, dejando a un lado el entusiasmo y explosividad  que lo caracterizó al inicio de su gestión con esta orquesta, pero su búsqueda del detalle rindió frutos ya que extrajo provecho de una reducida agrupación, que comunicó  e inundó de melodía con sus cuerdas, metales y clavecín. 
Ann Hallenberg y Karina Gauvin. Foto: RJ
El entusiasmo no cesó con el Mesías de Handel, de nueva cuenta con  una inspirada orquesta, que sintió la música, la hizo suya y la lanzó como un rayo solar que ilumino al público.  Esta orquesta parece haberle encontrarle el gusto a la interpretación de música antigua, que hasta hace pocos años era algo desconocido y lejano para sus músicos. Un lujo fue contar con la presencia de la mezzosoprano sueca Ann Hallenberg, una experta en la interpretación de Handel, quien mostro agilidad, pero sobre todo un inolvidable canto pleno de intención y explosividad. La soprano Karina Gauvin, mostró su grata vocalidad, aunque la ligereza de su voz pareció no ayudarle en la emisión. El coro invitado fue La Chapelle de Québec, con mucha experiencia en este tipo de obras, y la conducción recayó en su fundador, el director canadiense Bernard Labadie, quien cometió notables errores y desfasases entre los artistas, desatenciones en los tiempos, pareciendo más preocupado por hacer resaltar la voz de Gauvin, en perjuicio del conjunto musical. Un director que en mi opinión personal, carece del nivel habitual de los directores que desfilan semanalmente por este podio. El tenor Allan Clayton y el bajo Matthew Brook, exhibieron un nivel inferior al de sus contrapartes femeninas. Escuchar  un Mesías es siempre un evento, y no se puede omitir la costumbre, al menos vista en las salas de concierto estadounidenses, donde el público se pone de pie para cantar al unisonó el Aleluya.

domingo, 26 de marzo de 2017

Concierto de Tchaikovski y Mendelssonhn con la Sinfónica de Houston

Foto: Ingrid Fliter – crédito: Gary Houlder

Lorena J. Rosas

La pianista argentina Ingrid Fliter fue la solista invitada de este concierto de la Sinfónica de Houston, que se realizó en su sede, la sala de conciertos Jones Hall en Houston Texas. El programa combinó obras de Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893) y de Félix Mendelssohn (1809-1847), del cual, el famoso compositor ruso se declaró admirador de su música e incluso llegó a defender de sus detractores en las reseñas musicales que escribió hacia el año de 1870. El concierto comenzó con una postal musical, el viaje por las islas escocesas que plasmó Mendelssohn en su obertura "Las Hébridas" op. 26, en un sereno y sutil paseo, en el que resaltaron las violas y los chelos, secundados por los seductores fagotes de la orquesta, que exhibió brillantez y conjunción. Un grato preámbulo a una velada que continuó con el Concierto para piano no. 1 en sol menor op. 25 del propio compositor alemán. Aquí, Ingrid Fliter irrumpió con su piano al inicio del primer movimiento, con explosividad, rapidez y energía, que contrastó con la melodía y el lirismo del Andante, el movimiento más apacible del concierto, y donde la pianista mostró que su lado poético puede tan encandilar como su destreza. El marco musical que proporcionó la orquesta fue adecuado, ya que fue musical, colorido y su dosis de pericia. En la segunda parte se escuchó la poderosa Sinfonía no. 6 en si menor op.74, Patética, de Thaikovsky, un tour-de-force de emociones y sentimientos que cinceló el compositor en estas imborrables líneas musicales. El desempeño de la orquesta fue satisfactorio por parte de las diversas secciones de la orquesta, al frente de la cual estuvo el maestro francés Fabien Gabel, de amplia experiencia dirigiendo importantes orquestas, y que en Norteamérica, se le conoce por su gestión al frente de la Orquesta Sinfónica de Quebec. Gabel dirigió con precisión, muy detallado en sus movimientos y entradas en las primeras dos obras, pero al final dejó una sensación de poca convicción y claridad en su elección de tiempos (desde muy lentos hasta excesivamente acelerados) en la orquestación de Tchaikovski, donde privó de emotividad ciertos pasajes de la obra, que sonó por momentos pesada, errática, confusa. Quedan sin embargo, en la memoria, las brillantes pinceladas contenidas en la música y que regaló una compacta y uniforme sección de violines. Mirando hacia el futuro, se espera el regreso del maestro colombiano Andrés Orozco Estrada, titular de la orquesta, con la cual por cierto extendió en estos días su contrato hasta la temporada 2022, con la ejecución de obras de Beethoven, como sus sinfonías 6 y 7, y la ejecución en concierto de la ópera Fidelio.

The Baroque Diva - Karina Gauvin en Toronto

Karina Gauvin
Foto: Michael Slobodian

Giuliana Dal Piaz 

Toronto, 23-III-2017. Koerner Hall, TELUS Centre for Performance and Learning. Temporada 2016-17 de la Tafelmusik Baroque Orchestra, THE BAROQUE DIVA (23-26 de Marzo 2017) con la soprano Karina GAUVIN.   Músicas de Colin LABADIE, Georg Philipp TELEMANN, George Frederick HAENDEL, Antonio VIVALDI, y Johann Georg PISENDEL.  Dirección Musical: Rodolfo Richter. Orquesta Barroca TAFELMUSIK de Toronto: primeros violines Rodolfo Richter, Geneviève Gilardeau, Elizabeth Loewen Andrews, Aisslin Nosky, Christopher Verrette. Segundos violines Patricia Ahern, Thomas Georgi, Emily Eng, Julia Wedman. Violas Patrick G. Jordan, Matt Antal, Brandon Chui. Chelos Christina Mahler,Allen Whear, Felix Deak. Contrabajo Alison Mackay. Oboes John Abberger, Marco Cera. Fagot Dominic Teresi. Laúd barroco Lucas  Harris. Clavecín Charlotte Nediger. 

El concierto La Diva barroca, en cartelera en la Koerner Hall de Toronto hasta el domingo 26 de Marzo, marca el regreso a la Tafelmusik Baroque Orchestra de dos artistas ya muy conocidos, y apreciados, en esta ciudad: el anglo-brasileño Rodolfo Richter como Director huésped  y violín solista, y la soprano canadiense Karina Gauvin, que se ha presentado exitosamente otras veces con el ensemble barroco. La fama de ambos y la infrecuente presencia de Gauvin, constantemente de gira por Europa y los Estados Unidos, han llevado la Tafelmusik a utilizar una sede más grande que la iglesia de Trinity-St. Paul’s, renunciando así a la belleza e intimidad de su sede acostumbrada pero ganando una acústica más brillante.  Como ya hemos estado viendo desde el inicio de este año, 2017 se caracteriza en todos los ámbitos culturales por ser el sesquicentenario de la federación canadiense. Este concierto también, por lo tanto, ha incluído su homenaje al evento, iniciando con el estreno mundial de una pieza, Entwined: Sesquie for Canada’s 150th (Entrelazados: “sesqui” para el 150º de Canadá), expresamente creada para Tafelmusik por el joven violinista y compositor canadiense Colin Labadie

Demostrando una considerable capacidad compositiva (pero no una equivalente variedad expresiva en una pieza de un par de minutos apenas), el autor ha creado una obra para cuerdas con varios estratos musicales superpuestos, así como superpuestos y entrelazados son orígenes, vivencias y destinos de la multicultural población canadiense. El ritmo veloz, casi apremiante, de las notas ha traído a mi mente la visión de las cascadas del Niagara, cuyo nombre, indígeno, significa “trueno de agua”...  Tras este inicio ‘fuera de época’, el programa ha alternado piezas para instrumentos con las arias interpretadas por Karina Gauvin. Han sido especialmente aplaudidas las obras de Telemann, el Concierto para violín en La Mayor “La rana”, caracterizado por una nota particular con la que, tras unos cuantos compases de “tutti”, el violín solista sugiere de repente el croar de la rana, ‘voz’ inmediatamente imitada y compartida por todos los demás instrumentos, un estanque completo que parece croar al sol...; y el Concierto en Re Menor TWV 53:d1, donde los 4 movimientos del concierto ven los instrumentos alternarse en el inicio y en la linea melódica: empiezan las cuerdas en el 1º y en el 4º tiempo, con la línea melódica subyacente mantenida por los dos oboes y el fagot; en el 2º y en el 3º tiempo, son los alientos quienes empiezan el movimento, luego sostenidos por las cuerdas. 

Entre las dos piezas instrumentales, la soprano – una imponente presencia rubia ataviada en un traje de gran gala color turquesa – ha interpretado el aria de Fulvia, “La mia costanza”, desde la ópera de Haendel Ezio. La cantante ha sucesivamente concluído la primera parte del concierto con el motete de Vivaldi O qui coeli terraeque serenitas, RV 631.  En la segunda parte del concierto, las dos piezas instrumentales han sido del menos conocido compositor (pero en la época famosísimo violinista) Johann Georg Pisendel – la Sonata para iglesia en Do Menor y el Concierto para iglesia en Sol Menor –, mientras que la música de Haendel ha dominado con las arias “Ah, mio cor” desde Alcina, “Furie terribili” de Armida en Rinaldo y “Mio caro bene” desde Rodalinda, ofrecido como bis. 

El programa ha sido muy bien construido, logrando resaltar la especial sintonía y complementaridad de los cuatro autores seleccionados, coevos e históricamente en frecuente contacto entre sí. Ambos conciertos de Telemann pertenecen a su primer período compositivo, en el cual domina el contrapunto más que la melodía, y no contemplan la participación del clavecín con sus notas metálicas, así que la música suena especialmente suave, casi presagiendo por momentos el estilo romántico del siglo sucesivo. El motete de Vivaldi, escrito quizás para el Cardinal Ottoboni durante el “período romano”, recuerda el creciente interés del artista veneciano hacia la ópera y fue probablemente ideado para una de sus acostumbradas intérpretes líricas. 

En cuanto a las dos piezas “para iglesia” de Pisendel se refiere, nos muestran un compositor de gran nivel incluso en obras que sólo fungían de intermedio entre los diferentes momentos de la liturgia. Concluyo mis consideraciones sobre el programa con Haendel autor de óperas “a la italiana”, quien representa un constante y maravilloso descubrimiento, con esa inagotable capacidad suya de subrayar, acompañar y comentar los estados de ánimo de los personajes: su música posee una calidad comunicativa que nunca cansa, haciendo que yo lo prefiera en este sentido incluso al “divino” Johann Sebastian Bach. La soprano Karina Gauvin es una óptima intérprete barroca y especialmente haendeliana: su voz es muy pura, ágil y redondeada, aunque no particularmente potente. 

De óptima coloratura, me parece que por momentos exagere con el vibrato, a veces demasiado “visible” en su labio inferior. Definitivamente extraordinario Rodolfo Richter, tanto en su papel de violín solista, en el cual displiega gran virtuosismo, vigor y precisión increíbles, como en el de conductor: bajo su guía, la Tafelmusik se ha presentado con el nivel de profesionalidad y coordinación más alto que me haya tocado ver. 

Houston Symphony and Musical Director Andrés Orozco-Estrada announce contract renewal throught 2022

Andrés Orozco-Estrada

Photo: Julie Soefer

The Houston Symphony and Music Director Andrés Orozco-Estrada announced the extension of Orozco-Estrada’s contract as music director for another three seasons beyond his current five-year contract that began with the 2014-15 season. In the middle of his third season as music director, Orozco-Estrada will now continue to lead one of America’s most dynamic and forward-thinking orchestras through the 2021-22 season.

Orozco-Estrada is the fourth Houston Symphony music director to hold the Roy and Lillie Cullen Chair, a position endowed in perpetuity by The Cullen Foundation. Since assuming the post, Orozco-Estrada has elevated the orchestra’s artistry, engaged new and traditional audiences with his spontaneous approach on and off the podium, reimagined the concert-going experience through unique partnerships and the innovative use of technology, and raised the international profile of the Houston Symphony. Orozco-Estrada's priorities will include dynamic and memorable concerts, a growing catalog of recording projects, the commissioning of new works in collaboration with living composers, and touring activity that is helping to burnish Houston’s reputation as a cultural destination. Orozco-Estrada is the Houston Symphony’s 15th music director and the first Colombian-born conductor to assume this post in the orchestra’s 104-year history.

“I feel extremely honored to continue this journey together with the musicians of this great orchestra,” said Houston Symphony Music Director Andrés Orozco-Estrada. “I’m grateful for the support and the vote of confidence given to me from day one and very much look forward to strengthening my relationships with members of the orchestra. We will continue to explore inspiring new works and projects that allow us to embrace new and loyal audiences as well as further our artistic growth.”

“Andrés’ leadership, artistic vision and ability to interpret music so genuinely that it evokes powerful feelings and emotions from both musicians and audiences alike is both a gift and a driving force that reminds us that music is more than just notes,” said Mark C. Hanson, Executive Director and CEO, Margaret Alkek Williams Chair. “Andrés’ depth of musicianship, extraordinary ability to connect with orchestra members on stage and people in the community, along with his dedication to the art form, have earned him the respect and admiration of so many fans throughout Houston and the rest of the world.”

"My fellow Board members and I are so proud of the successful partnership between Andrés and our talented musicians that produces so many inspiring concerts each season,” said Steven P. Mach, President of the Board. “We look forward to continuing to support our organization's artistic ambition."

The announcement comes just days before Orozco-Estrada leads two programs marking the conclusion of his three-season cycle of all nine Beethoven symphonies, which began in his inaugural season and will conclude with Symphonies No. 6 & 7 this weekend and a new, semi-staged production of Beethoven's Fidelio on March 31 and April 2. This much-anticipated announcement also follows the international release of the Houston Symphony’s and Orozco-Estrada’s most recent recordingof Dvořák’s Symphony No. 9, which is part of a 3-disc series featuring Dvořák’s last four symphonies. The series marks Orozco-Estrada’s first commercial recording project with the orchestra.

jueves, 16 de marzo de 2017

Concierto de Joyce Di Donato en Berkeley, California.

Fotos: Brooke Shaden

Ramón Jacques 

¿Cómo encontrar paz en medio del caos?  Fue la pregunta que se hizo Joyce Di Donato cuando eligió las arias de su nueva grabación discográfica “In War & Peace: Harmony through music”  (En guerra y paz: armonía a través de la música) con la que que realizó una gira de conciertos por diferentes ciudades estadounidenses, incluida una presentación en el teatro Zellerback Hall, ubicado en el campus de la prestigiosa universidad de California en Berkeley, donde estuvo acompañada por el ensamble barroco Il Pomo d’Oro bajo la conducción, desde el clavecín, de Maxim Emelyanychev   La arias contenidas en el disco, una recopilación hecha por la propia artista que se escuchó en esta velada, corresponden principalmente a compositores como Handel y Purcell y abordan temas como la guerra, la confusión interna y la búsqueda de la serenidad.  En su interpretación vocal la mezzosoprano mostró su maestría y compenetración con arias de operas de Handel, una de sus especialidades, que estuvieron cargadas de intención, expresión y sentimentalismo como en: “Escenas de horror y aflicción” de Storgé de Jephta, en Pensieri, voi mi tormentae de Agrippina, en Crystal streams in murmur flowing de Susanna, en Da tempeste il legno infranto que interpreta el personaje de Cleopatra de Giulio Cesare o en Augelleti, che cantate de la ópera Rinaldo, y ni que decir de la conmovedora y explosiva Lascia ch’io pianga, también de Rinaldo, con la que coronó un soberbio despliegue vocal handeliano.  
Aunque parece ser un compositor que ha abordado poco o nada en escena, la música de Purcell se apega también a su temperamento y sensibilidad, y aquí lo plasmó en arias como el Lamento de Dido de Dido and Eneas o They tell us that you mighty powers de The Indian Queen. Algunas piezas que no se le habían escuchado antes a Joyce Di Donato compuestas por  compositores napolitanos fueron Prendi quel ferro, o barbaro! de la ópera Andromaca de Leonardo Leo y Par che di giubilo de Attilio Regolo de Niccolò Jommelli, que interpretó de manera satisfactoria y buenos recursos vocales, aunque en la primera se le notó incómoda con la tesitura así como tirante y forzada su emisión. A pesar de ello fue un concierto grato y bien concebido por una artista consagrada. La orquesta dirigida por maestro Emelyanychev, se mostró compacta, ligera y en simbiosis con la ejecución vocal, coronando un programa musicalmente variado y rico, en el que ejecutó  en solitario pasajes orquestales como: la Sinfonía de la famosa opera de Emilio de’ Cavalieri,  Rappresentatione di anima e di corpo, la brillante Ciaccona en sol menor de Purcell, pasando por el Tristis est animam mea de Carlo Gesualdo, hasta llegar al Da pacem, domine del compositor estonio Arvo Pärt (1935).  El espectáculo tuvo además un elemento escénico con los bailables al frente de la orquesta, de Manuel Palazzo y una transmisión de fotografías y escenas representativas de conflictos bélicos, al fondo del escenario, con una brillante iluminación en intensos y abigarrados colores, notablemente el rojo, que servían mas de distracción que aporte escénico, francamente un despropósito cuando la música hablaba por sí sola. Por su parte Joyce Di Donato, ubicada en una silla al lado del escenario, con diferentes vestuarios y maquillaje en su cara que simbolizaban sangre estuvo involucrada en todo momento en el espectáculo.

Temporada 2017 – Mozarteum Argentino – Teatro Colón


Celebrando este año el 65º Aniversario de la institución se ofrecerán veinte conciertos en el Teatro Colón. Continuará asimismo el ciclo de Conciertos del Mediodía a realizarse en el Teatro Gran Rex, la actividad en las Filiales del interior del país, el Programa de Becas para jóvenes músicos argentinos, el Atelier en la Cité Internationale des Arts en París y el proyecto mini Aula Mozarteum que lleva la música de cámara a jardines de infantes públicos de la ciudad de Buenos Aires.

FUNCIÓN 1: lunes 24 y miércoles 26 de abril, 20 hs
Orquesta de Cámara de Múnich - Veronika Eberle, violín
PROGRAMA primer ciclo, lunes 24 de abril
WOLFGANG A. MOZART (1756-1791): Sinfonía nº29 en La mayor, K. 201
WOLFGANG A. MOZART: Concierto para violín y orquesta nº4  en Re mayor, K. 218
MAX REGER (1873-1916): Andante lírico para cuerdas (1898)
DAVID FENNESSY (*1976): Hirta Rounds, para cuerdas
FRANZ JOSEPH HAYDN (1732-1809): Sinfonía nº45 en Fa sostenido menor, Hob. I:45 “Los adioses”
PROGRAMA segundo ciclo, miércoles 26 de abril
WOLFGANG A. MOZART  (1756-1791): Sinfonía nº33 en Si bemol mayor, K. 319
WOLFGANG A. MOZART: Concierto para violín y orquesta en La mayor, K. 219
FRITZ KREISLER (1875-1962): Schön Rosmarin -  Liebesleid - Liebesfreud
FRANZ SCHUBERT (1797-1828): Sinfonía nº5 en Si bemol mayor, D. 485

FUNCIÓN 2: lunes 8 y martes 9 de mayo, 20 hs
Venice Baroque Orchestra - Director: Andrea Marcon - Solista: Romina Basso, mezzosoprano
ANTONIO VIVALDI (1678-1741) - Sinfonía en Sol mayor para cuerdas y bajo continuo, RV 146
“In si torbida procela”, aria de la ópera Bajazet, RV 703
Sinfonía en Sol menor para cuerdas y bajo continuo, RV 157
“Gelido in ogni vena”, aria de la ópera Farnace, RV 711
Concierto en Sol mayor para dos violines, cuerdas y bajo continuo, RV 516
“Rompo i ceppi”, aria de la ópera Orlando Furioso
Concierto en Do mayor para flauta directa y cuerdas, RV 443
“Cor mio che prigion sei”, aria de la ópera Atenaide, RV 702
“Vedrò con mio diletto”, aria de la ópera Giustino, RV 717
Concierto en Sol menor para dos violonchelos, cuerdas y bajo continuo, RV 531
“Se lento ancora il fulmine”, aria de la ópera Argippo, RV 697  

 FUNCIÓN 3: lunes 22 y martes 23 de mayo, 20 hs
Javier Perianes, piano
PROGRAMA AMBOS CICLOS
FRANZ SCHUBERT (1797-1828): Allegretto en Do menor, D. 915 - Sonata nº21 en Si bemol mayor, D. 960
MANUEL DE FALLA (1876-1946): Homenaje para “Le tombeau de Claude Debussy”
CLAUDE DEBUSSY (1862-1918): La soirée dans Grenade (Estampes)-La puerta del vino (Preludio – Libro II)-La sérenade interrompue (Preludio – Libro I)
ISAAC ALBÉNIZ (1860-1909):         El Albaysin (Suite Iberia)
MANUEL DE FALLA: El amor brujo, suite para piano

FUNCIÓN 4: lunes 12 y miércoles 14 de junio, 20 hs
Kammerakademie Potsdam - Director: Trevor Pinnock - Solista: Emmanuel Pahud, flauta
PROGRAMA AMBOS CICLOS
FRANZ JOSEPH HAYDN (1732-1809): Sinfonía nº47 en Sol mayor, Hob. I:47
WOLFGANG A. MOZART  (1756-1791): Concierto para flauta y orquesta nº2 en Re mayor, K.314
FRANÇOIS DEVIENNE (1759-1803): Concierto para flauta y orquesta nº7 en Mi menor
WOLFGANG A. MOZART: Sinfonía nº29 en La mayor, K. 201

FUNCIÓN 5: domingo 6 de agosto, 17 hs y lunes 7 de agosto, 20 hs
Orquesta del West-Eastern Divan - Director: Daniel Barenboim - Kian Soltani, violonchelo
RICHARD STRAUSS (1864-1929): Don Quijote, Variaciones fantásticas sobre un tema de carácter caballeresco, Op. 35
PIOTR ILICH TCHAIKOVSKI (1840-1893): Sinfonía n° 5 en Mi menor, Op. 64     

FUNCIÓN 6: lunes 28 y miércoles 30 de agosto, 20 hs
Trío Osmanthys
Carolin Widmann, violín - Marie Elisabeth Hecker, violonchelo - Martin Helmchen, piano
LILLI BOULANGER (1893-1918): D'un matin du printemps (1918)
JOHANNES BRAHMS (1833-1897): Trío para piano y cuerdas nº2 en Do mayor, Op.87
MAURICE RAVEL (1875-1937): Trío para piano y cuerdas en La menor (1914)

FUNCIÓN 7: lunes 11 y miércoles 13 de septiembre, 20 hs
Amsterdam Sinfonietta
Netherlands Chamberchoir
Directores: Candida Thompson y Peter Dijkstra
KNUT NYSTEDT (1915-2014): Immortal Bach
JOHANN SEBASTIAN BACH (1685-1750): Chacona de la Partita para violín n° 2 en Re menor, con líneas corales extraídas de la partitura por Helga Thoene
ARVO PÄRT (*1935): Da Pacem Domine para coro a cappella
DMITRI SHOSTAKOVICH (1906-1975): Sinfonía de cámara, Op.118 a
ARVO PÄRT: Da Pacem Domine para coro y orquesta de cuerdas
GABRIEL FAURÉ (1845-1924): Réquiem en Re menor, Op. 48

FUNCIÓN 8: lunes 18 y jueves 21 de septiembre, 20 hs
Ray Chen, violín - Julio Elizalde, piano
LUDWIG VAN BEETHOVEN (1770-1827): Sonata para violín y piano nº1, en Re mayor, Op. 12 nº1
CAMILLE SAINT-SÄENS (1835-1921): Sonata para violín nº1 en Re menor, Op. 75
EUGÈNE YSAYE (1858-1931): Sonata para violín solo Op. 27 nº4 en Mi menor, “Fritz Kreisler”
MANUEL DE FALLA (1876-1946): Suite popular española (arreglo para violín y piano de las “Siete canciones populares españolas”)
VITTORIO MONTI (1868-1922): Csárdás

FUNCIÓN 9: lunes 23 y miércoles 25 de octubre, 20 hs
Orchestre National du Capitole de Toulouse - Director: Tugan Sokhiev
Bertrand Chamayou, piano
PROGRAMA primer ciclo, lunes 23 de octubre, 20 hs
HECTOR BERLIOZ (1803 – 1869): El  Carnaval Romano, obertura para orquesta, Op.9
CAMILLE SAINT-SÄENS (1835-1921): Concierto para piano y orquesta nº5 en Fa mayor, Op. 103 “Egipcio”
NIKOLÁI RIMSKY-KORSAKOV (1844-1908): Schéhérazade, Suite sinfónica Op. 35
PROGRAMA segundo ciclo, miércoles 25 de octubre, 20 hs
DMITRI SHOSTAKOVICH (1906-1975): Obertura festiva en La mayor, Op.96
Concierto para piano, trompeta y cuerdas en Do menor, Op. 35 - Solista de trompeta: Lucienne Renaudin-Vary
CLAUDE DEBUSSY (1862-1918): El Mar, tres esbozos sinfónicos para orquesta
IGOR STRAVINSKY (1882-1971): Suite del ballet El pájaro de fuego (1919)
  
FUNCIÓN 10: lunes 6 y miércoles 8 de noviembre, 20 hs
Cappella Mediterranea - Namur Chamberchoir
Director: Leonardo García Alarcón             
PROGRAMA primer ciclo, lunes 6 de noviembre, 20 hs
CLAUDIO MONTEVERDI (1567-1643): L´Orfeo, favola in música (1607)
PROGRAMA segundo ciclo, miércoles 8 de noviembre, 20 hs
MICHELANGELO FALVETTI (1642-1692): Il Diluvio Universale (1682)