martes, 19 de noviembre de 2013

Attila de Verdi en la Ópera de Lieja, Bélgica



Fotos: « Attila ». (©croisier)
 
Ramón Jacques

Con esta opera compuesta por Verdi durante su juventud y en conmemoración del bicentenario de su nacimiento, se inauguró una nueva temporada lírica en el recientemente renovado y reinaugurado Théâtre Royal de la Opera Royal de Wallonie de Lieja en Bélgica. La dirección escénica de la obra, que fue representada por última vez en esta ciudad en el 2002, fue encomendada al legendario Ruggero Raimondi, reconocido interprete del papel principal quien optó por darle un enfoque clásico y conservador a la obra, con movimientos precisos y pausados, al que por momentos le faltó mayor imaginación. Vistoso y atractivo fue el marco escénico de Daniel Bianco con enormes columnas decoradas con relieves inspiradas en las pinturas de Veronese con un colorido y por momentos oscuro cielo, un tenebroso bosque en el fondo y adecuados vestuarios. Este marco estuvo servido por un buen trabajo en la iluminación de Albert Faura. Para la ocasión se conformó un elenco sólido sobresaliendo por desempeño vocal por la calidez en su timbre y refinamiento se el bajo Michele Pertusi, interpretando al personaje de Attila.  La soprano georgiana  Makvala Aspanidze, que fue un grato descubrimiento, con una voz potente desplegó homogeneidad y colorido en su apasionado canto e hizo creíble a Odabella. El personaje de Ezio careció de majestuosidad en la actuación y los movimientos de Giovanni Meoni quien sin embargo convenció  con su musicalidad y elegancia vocal.  El tenor albano Giuseppe Gipali exhibió  una voz clara que por momentos forzó, y con una discreta actuación no dio vida mas que a un correcto y discreto Foresto.  Destacable fue el desempeño del coro así como el de la orquesta, que fue guiada con ímpetu y seguridad por la experta mano de Renato Palumbo. Musicalmente el resultado musical emocionó al público que premio efusivamente a los intérpretes. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario