domingo, 25 de noviembre de 2012

Turandot en Monterrey México


Crédito de las fotos:Comunicación CONARTE / Vicente Guerrero
 
Por José Noé Mercado

Como parte de una segunda temporada lírica en este 2012 en Monterrey, el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en una coproducción con la Compañía Nacional de Ópera y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, se presentó un par de funciones de la ópera Turandot de Giacomo Puccini, los pasados 9 y 11 de noviembre, en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad. Entre los atractivos de estas presentaciones debe mencionarse el elenco de nivel internacional, que involucró también algunos talentos regiomontanos, gracias a la dirección artística de Gerardo González al frente de la Ópera de Nuevo León desde 2007.  En el complejo rol de la princesa Turandot, la soprano canadiense Othalie Graham ofreció una interpretación convincente gracias a su poderoso instrumento, de contundentes agudos y expresivo registro medio. Si bien es claro que algunas frases y sonidos aún pueden crecer y ganar expresividad músico-teatral conforme adquiera más experiencia en este personaje (Graham seguro no llega aún a los 40 años de edad), resulta innegable la grata sorpresa que su gallardía vocal y entrega histriónica provocó en los asistentes. Sin duda, una excelente elección para encarnar a la princesa de hielo. Recién llegado del Met de Nueva York, donde cubrió el rol de Manrico de Il trovatore verdiano, el tenor Luis Chapa, una de las raras voces mexicanas de aliento spinto, enfrentó con arrojo y emocionante fuerza vocal las dificultades que supone el personaje de Calaf. No se ahorró ninguno de los Do sobreagudos optativos en la partitura, pues los enfrentó con seguridad y aplomo, con una técnica que si no es del todo irreprochable, sí logra sacarlo airoso en todo momento. Su “Nessun dorma” le redituó largas ovaciones; aplausos que también fueron otorgados por una vigorosa actuación con la que delineó no a un príncipe tan romántico y enamoradizo, sino conquistador, que disfruta del reto que le significan Turandot y sus enigmas, que apuesta y mira el riesgo de frente para superarlo.
 
Ojalá que pronto le veamos más actuaciones en nuestro país, para comprobar de cerca el trabajo que sustenta su carrera internacional en un repertorio spinto y dramático puro: desde Otello a Tanhäusser. Liù fue interpretada con solvencia vocal y escénica por la soprano Eugenia Garza. Tanto su “Tu che di gel sei cinta”, como su aparición al final de la función, le valieron el reconocimiento del público, que aplaudió con sinceridad a un talento regiomontano. Lo mismo ocurrió con el bajo Rosendo Flores, quien con la autoridad vocal que le caracteriza dio vida a Timur. Ping, Pang y Pong fueron cantados de manera resuelta, imprimiendo un aire ciertamente fresco a las máscaras, por el barítono Germán Olvera y los tenores Andrés Carrillo y Antonio Albores Máttar. Aunque son cantantes jóvenes aún y no estuvieron exentos de alguna entrada en falso producto del nerviosismo, no se les puede objetar demasiado. El Mandarín correspondió a Óscar Martínez, mientras que el emperador Altoum fue encomendado a Raúl Salas. La escenografía de David Antón es la misma que ya ha circulado desde hace tiempo en otras plazas como Bellas Artes y Tamaulipas. Es funcional en cualquier caso, pese a que es algo estorbosa para el gran número de cantantes solistas y del coro requeridos en escena. Luis Miguel Lombana se encargó de la puesta en escena con buenos resultados, no sólo porque conoce a detalle la obra, sino porque ya ha trabajado con este montaje y logró aprovechar el espacio para lograr cuadros escénicos vistosos que igual privilegian el canto y el desarrollo de la trama. La Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Nuevo León y un coro confeccionado para esta ocasión, con más de 100 voces (Coro de la Ópera de Nuevo León, Coro de la Escuela Superior de Música de la Universidad Autónoma de Coahuila, Coro Selectivo de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey), ejecutaron con calidad la encomienda de estas funciones. En ello, desde luego, tuvo mucho que ver la dirección concertadora del maestro Enrique Patrón de Rueda, con su batuta clara y experimentada, y su entusiasmo de siempre, con el que acompaña y cuida a los solistas cantando durante toda la obra desde el foso. Un par de funciones satisfactorias, que sin duda significaron una buena reposición de Turandot en Monterrey, luego de 32 años de ausencia en la ciudad.

Rodelinda en Paris

Foto: Karina Gauvin
Rodelinda en Paris

Ruggero Meli

Rodelinda forma parte, junto a Giulio Cesare y Tamerlano, de las tres grandes obras maestras escritas por Handel inspirado por la gracia y la presencia de figuras italianas como la caprichosa Cuzzoni y el increíble castrado Senesino.  En el teatro Champs Elysées el ensamble italiano Il Complesso Barocco y su director Alan Curtis, revivieron la obra que conocen bien porque la han inmortalizado en disco y en numerosos conciertos, y su interpretación parece beneficiarse de la experiencia adquirida durante el tiempo, porque suena mas densa y incisiva. La obra se ejecutó en su versión integra con todos los da capo y el amoroso dúo final rara vez interpretado. En el papel principal encontramos a la musa del director, la talentosa soprano canadiense Karina Gauvin quien aportó la carga dramática que la caracteriza, en no menos de ocho arias y dos dúos. Su cremosa voz central, consistente y flexible es ideal para asumir toda la evolución de un personaje desdeperado, indignado y combativo. Los dos grandes papeles de Bertarido y Grimoaldo fueron interpretados respectivamente por la contralto Sonia Prina y por el tenor Topi Lehtipuu. Este último tuvo un honorable desempeño pero a su personaje le falto convicción y termino siendo discreto.  Prina marcó diferencia gracia a su convicción y su energía. Los tres papeles secundarios fueron ejemplares. En particular el Garibaldo del bajo-barítono Matthew Brook con su voz profunda, calida y colorida. Como Eduige, Romina Basso dejo una grata impresión ya que cada una de sus arias fue el objeto de una preparación minuciosa de efectos calculados y sus da capo fueron inventivos y audaces.  Finalmente como Unulfo, Delphine Galou mostró una clase poco común en este papel con temperamento y desenfrenadas vocalizaciones, para redondear el elenco.

 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Cenerentola - Teatro Colón de Buenos Aires


Crédito: gentileza Teatro Colón.
 
Gustavo Gabriel Otero
Buenos Aires, 03/10/2012. Teatro Colón. Gioachino Rossini: La Cenerentola, ossia La bontà in trionfo. Dramma giocoso en dos actos. Libreto de Jacopo Ferretti. Sergio Renán, dirección escénica y diseño audiovisual. Emilio Basaldúa, escenografía. Gino Bogani, vestuario. Diana Theocharidis, coreografía. Eli Sirilin, iluminación. Álvaro Luna, diseño de videoescena. Serena Malfi (Angelina, llamada Cenicienta), Carlo Lepore (Don Magnífico), Kenneth Tarver (Don Ramiro), Aris Argiris (Dandini), Carlos Esquivel (Alidoro), Marisú Pavón (Clorinda), Florencia Machado (Tisbe). Orquesta y Coro Estable del Teatro Colón. Director del Coro: Peter Burian. Dirección Musical: Reinaldo Censabella.

Con buen nivel presentó el Teatro Colón esta nueva versión escénica de La Cenerentola de Rossini. Con un marco escénico de Emilio Basaldúa que sacó excelente partido del disco giratorio y que permitió con cuatro distintos escenarios y algunos cambios ambientar todas las escenas de manera diferente. Atinada la iluminación de Eli Sirlin, de excelente factura y diseño el vestuario de Gino Bogani, ingeniosas las videoescenas pensadas por Alvaro Luna e inexistente la coreografía de Diana Theocharidis. El veterano Sergio Renán impuso una dirección escénica prolija y detallada, quizás se podrían haber evitado algunas obviedades como las proyecciones de corazones cuando el príncipe y Angelina se conocen o los ratones que acompañan a Cenerentola en algunos momentos. A pesar de la defección del maestro Bruno Campanella -originalmente anunciado- la faz musical a cargo del local Reinaldo Censabella llegó a buen puerto.
Quizás se hubiera necesitado mayor vivacidad en los tiempos o mas sutileza pero con todo fue una digna versión. Serena Malfi compuso una Angelina compenetrada, con bello color vocal, perfectas coloraturas y buen centro. Kenneth Traver fue un Don Ramiro de voz pequeña y bien timbrada que conoce sus límites y por lo tanto saca el mejor provecho de sus virtudes y disimula sus defectos. Carlo Lepore fue sin dudas el mejor del elenco con su histriónico y vocalmente perfecto Don Magnifico. Muy buenos los desempeños de Aris Argiris (Dandini) y Carlos Esquivel (Alidoro). Un verdadero lujo las dos hermanas asumidas por Marisú Pavón (Clorinda) y Florencia Machado (Tisbe). Mientras que ajustado se escuchó al coro masculino dirigido por Peter Burian.

viernes, 16 de noviembre de 2012

PEPITA JIMENEZ (Estreno Americano) de Albéniz - Teatro Argentino de la Plata

Fotos: Pérez de Eulale / Teatro Argentino de la Plata

Dr. Alberto Leal


 

Teatro Argentino de La Plata. Domingo 28. Opera de Isaac Albéniz con libreto de Francis Money-Coutts, basado en una novela de Juan Valera.


Estrenada por primera vez en el Teatro Liceo en 1896, ha sido una obra que sufrió numerosos cambios, tanto por parte del autor, como de otros compositores. Incluso fue cantada en distintos idiomas. La versión presentada por el Teatro Argentino es la revisada por Borja Mariño, sobre la versión estrenada en Praga y cantada en inglés. Calixto Bieito, de quien ya hemos visto otras puestas en Europa., se constituye en el eje central de esta representación. La historia original no aporta nada nuevo pero Calixto logra un nivel dramático impensado para el título. Realmente su Pepita, es España misma, con sus contradicciones en la época anterior y durante el franquismo. La religión y el sexo reprimido. Es de valorar que con una trama muy simple, Calixto logre un duro fuego dramático. Solamente su escenografía, debida a Rebecca Ringst, muestra una serie de de 28 placares, que se van abriendo o cerrando según la ocasión, generando aún más fuerza a la puesta y pegar en el clavo de la España donde hace transcurrir la versión. El ocultamiento es factor decisivo. Manuel Coves dirigió correctamente la orquesta, que solo tuvo pequeños problemas en la primera parte de la obra. El resto sonó realmente espléndido y fue un gran placer escuchar la excelente partitura de Albéniz. Un destacable trabajo de la misma, aunque por momentos la relación foso y escenario no fuera la más adaptable para los cantantes.
Nicola Beller Carbone compuso una Pepita llena de garra y contradicciones. Tal vez su papel fue algo sobreactuado, pero no tuvo problemas vocales y su voz fue claramente escuchada en todo el teatro. Enrique Ferrer, un tenor que no posee una voz particularmente bella, cumplió de sobra con su atormentado personaje. No posee un gran volumen pero fue escuchado sin inconvenientes en todas sus intervenciones. Posee la presencia necesaria para el rol y buenas condiciones de actor. Adriana Mastrángelo, con su esplendida figura, parece no ser el tipo más adecuado que pide Albéniz. Pero logró un personaje creíble y solo fueron poco audibles sus notas graves. Víctor Castells fue excelente en su rol. Buena voz, un canto siempre afinado y buen desempeño como actor. El grupo del resto de los cantantes mantuvo un excelente nivel, destacándose Sebastián Angulegui, quien parece mejorar en cada una de sus presentaciones. Esta versión fue un logro de Calixto Bieito, se puede percibir un gran trabajo detrás de la misma. Yo soy una persona creyente, sin embargo no me molestaron ni los desnudos de la Virgen María – que en la escena están totalmente justificados - ni el resto de los desnudos parciales. Entiendo que para algunos espectadores la puesta puede ser chocante y lo respeto. Pero lograr de un libreto más que simple una obra de fuerte dramatismo no es cosa de todos los días. Un bravo para el atrevimiento del Teatro Argentino y poder ver, que de alguna manera, nos equiparamos a los grandes teatros del mundo. Una ovación final premió este notable trabajo.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Rigoletto en San Francisco

 
Foto: Cory Weaver / San Francisco Opera
 
RJ

Rigoletto fue repuesta en el escenario de San Francisco, con la producción escénica de Michael Yeargan, estrenada en este mismo teatro en 1997, y que esta basada en las pinturas de ambientes sombríos y dolorosos pertenecientes a la surrealista scuola metafísica  fundada por el artista italiano Giorgio de Chirico. La obra se desarrolló en la oscura calle de una plaza, con edificios y arcos de tamaño desproporcionado, ubicados en cada lado del escenario.  La intensa iluminación en brillantes rojos, azules y amarillos, diseñada por Chris Maravich crearon una contante sensación de angustia y dramatismo que se desprende de la historia. Los coloridos vestuarios lucieron elegantes y la dirección escénica de Harry Silverstein fue directa y concisa. El papel principal le fue confiado al barítono Marco Vratogna, quien bordó un creíble personaje, irónico, burlón, enérgico y hasta conmovedor cuando fue necesario, y que cantó con un calido, robusta y homogéneo timbre baritonal. Admirable, suena a muy poco para describir el desempeñó vocal de Albina Shagimuratova en el papel de Gilda, La soprano rusa, cimbró al publico que la premio con una muy larga y poco usual ovación la admirable nitidez, agilidad y convicción vocal que mostró. Por su parte Francesco Demuro, como el Duque de Mantua, demostró buenas cualidades, en cuanto a timbre y calidez,  pero su voz por momentos resultó ser demasiado ligera en algunos pasajes. Andrea Silvestrelli fue un agresivo Sparafucile de voz potente y profunda y Kendall Gladen una sensual Maddalena de canto oscuro y grato. Correcto estuvo el coro. Mención aparte merece la orquesta de la Opera de San Francisco, que  al igual que la del Metropolitan realiza una temporada sinfónica, que le ha ayudado a afinar y solidificar cada una de sus secciones convirtiéndola en una protagonista mas de cada función. En el podio, el joven director italiano Giuseppe Finzi, uno de los titulares de la orquesta, dirigió con ímpetu, conocimiento del estilo y buena dinámica.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Renée Fleming luce su prodigiosa voz en el Teatro Municipal de Santiago


Johnny Teperman A.
 
La gran soprano estadounidense Renée Fleming, conocida mundialmente como “la diva de la gente”, lució su prodigiosa voz la noche del martes 13, ante unos 1.300 espectadores, en el Teatro Municipal de Santiago. Constantemente ovacionada a lo largo de un par de horas, la cantante mostró todas las facetas de una voz de soprano lírica, dotada de un registro medio, potente, sin exageración en los agudos, con una brillantez centelleante, plena y llena de matices.  El repertorio que interpretó en esta ocasión,incluyó obras en francés, italiano, checo e inglés de Gioacchino Rossini, Joseph Canteloube, Charles Gounod, Johann y Richard Strauss, Antonín Dvořák, Giuseppe Verdi, Giacomo Puccini, Ruggero Leoncavallo y Francesco Cilea.  Renée se mostró impresionante en al menos tres temas en que estuvo soberbia y con gran estilo y que significaron un impacto emocional para los asistentes: "Mésicku no nebi hlubokém", de "Rusalka", de Dvorak; "Mi madre oveva una povera ancella Piongea cantando ...Ave María", de "Otello" de Verdi, y "lo son l'umile ancella", de "Adriana Lecouvreur", de Cilea. También tuvo un excelente momento con los lieder "Morgen" ("Mañana") y "Zweigung" ("Dedicatoria"), de Richard Strauss. En sus gentiles "encores" fuera de programa, volvió a lucirse, con interpretaciones como "Summer Time", de Porgy and Bess", de George Gershwin y de "Hallellujah" , del compositor canadiense de música popular, Leonard Cohen.  El acompañamiento de esta diva estelar, fue encargado a la Orquesta Filarmónica de Santiago, en un excelente momento y en un gran plano de potencia, sobriedad y fulgor, al extremo de hacerse emblemática para los músicos locales, por su solidez de conjunto y elevada producción técnica de sus instrumentalistas, de cuerdas, maderas, vientos y percusión. Llegó incluso a una noche de categoría de protagonistas, con ejecuciones realmente notables, como fueron, entre otras, las oberturas "Guillermo Tell", de Rossini; "El Murciélago" de Johann Strauss II y "Nabucco" de Verdi. Los parabienes para su director, José Luis Domínguez.  Renée Fleming viaja a presentarse posteriormente en Ecuador y Colombia, en la continuación de su gira sudamericana, tras sus brillantes actuaciones, primero en el Teatro Colón de Buenos Aires y luego en el Teatro Municipal de Santiago.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Anna Caterina Antonacci - Agrippina: Non ho cor che per amarti

 

 
Anna Caterina Antonacci - Agrippina: Non ho cor che per amarti

domingo, 11 de noviembre de 2012

Concerto di Tomas Netopil. Nuovo Teatro Comunale, Firenze

 Foto: Maggio Musicale Fiorentino
 
Massimo Crispi
 
Ultimo concerto della serie dedicata ai ‘Grandi Direttori’  Prima del Mehta Festival. Tomas Netopil con Andrea Dankova, Suren Maksutov e Daniel Schmutzhard. Orchestra e Coro del Maggio Musicale Fiorentino . Nuovo Teatro dell’Opera di Firenze. Domenica 4 novembre, ore 16.30 TOMAS NETOPIL direttore. Andrea Dankova soprano. Suren Maksutov tenore Daniel Schmutzhard baritono
Sergej Rachmaninov | Le campane op. 35 per soli, coro e orchestra . Johannes Brahms | Sinfonia n. 2 in re maggiore op. 73 Orchestra e Coro del Maggio Musicale Fiorentino Piero Monti maestro del Coro o sol Nuovo Teatro dell’Opera Domenica 4 novembre, ore 16.30

L'orchestra e il coro del Maggio Musicale, diretti dal m° Tomas Netopil, hanno eseguito un bel concerto sinfonico con un programma corposo che consisteva della sinfonia con voci "Le Campane" op. 35 di Sergej Rachmaninov in apertura e della seconda sinfonia di Brahms nella seconda parte.La tetra e inquietante composizione, basata su dei testi di Konstantin Dmitrevic Bal'mont da "The Bells" di Edgar Allan Poe, ricca di spunti sonori quasi cinematografici è di ascolto assai raro in Italia. Ne ricordo un'esecuzione anni addietro alla RAI di Milano, quando in Italia esistevano ancora le orchestre RAI… I due primi movimenti, quelli più ottimistici e sensuali, dove nel testo c'è un barlume di speranza, affidati al tenore, al soprano e al coro, avevano i loro interpreti a Firenze in Suren Makusutov e Andrea Dankova, che hanno spiegato le belle voci ambrate nell'acustica risonante del lugubre nuovo Teatro Comunale, valorizzando dei temi e delle melodie che forse di vocale, almeno in una visione di una vocalità alla russa, non hanno molto, sinceramente. La Dankova in particolare ha espresso un suono uniforme e solido, che la fa immaginare molto a suo agio in ruoli ciaikovskiani, in cui ci piacerebbe ascoltarla. Il terzo movimento, esclusivamente per coro e orchestra, ha mostrato le eccellenti qualità del coro del Maggio, che sotto la guida di Piero Monti ha raggiunto ottimi risultati. Il quarto e ultimo movimento del brano, il più lugubre di tutti, era affidato alla sonora e scura voce del baritono Daniel Schmutzard, mentre orchestra e coro alternavano lamenti di lutto e temi del Dies Irae. L'orchestra, sempre sublime, ha espresso ottime sonorità e colori sotto la guida sicura e meticolosa di Tomas Netopil. Ma è nella seconda sinfonia di Brahms che si è dispiegata maggiormente la ricchezza sonora, con il dialogo perpetuo tra archi e fiati: Netopil ha tratto dal complesso del Maggio Musicale una pregevole ricchezza cromatica e ci ha offerto un Brahms moderno, limpido, scevro da qualsiasi accademismo, anzi quasi posseduto dal demone della danza: i movimenti ternari erano di rara delicatezza, con un vellutato suono degli archi, e sembravano davvero destinati a un immaginario corpo di ballo che seguisse le indicazioni di quel demone. Grande successo per tutti.  


Siegfried de Wagner en el Teatro alla Scala de Milán


Foto: Brescia & Amisano Teatro alla Scala
 
Massimo Viazzo
 El director de escena belga Guy Cassiers con su equipe estable trajo el tercer capitulo del Ring que se esta realizando en estos años en el eje Milán-Berlín. Siegfried, la segunda entrega, mostró una clara continuidad con lo que se ha visto anteriormente. Sobretodo con proyecciones echas siempre con extrema elegancia y gusto.  Se vieron imágenes muy bellas, o mejor dicho, fragmentos de imágenes (hojas, viento, fuego) proyectadas no solo en el fondo si no también sobre las instalaciones que constituían la funcional escenografía.  Bien lograda y sugestiva, fue por ejemplo, la apertura del tercer acto con Erda colocada bajo un amplio toldo, como también la caverna de Mime rodeada de miles de astillas de los cuchillos rotos por Siegfried, o el dragón personificado por mimos que accionaban sinuosamente una revoloteante tela. En suma, sobre la escena todo palpitó y tuvo vida, logrando amplificar, sin caer nunca en lo predecible o lo banal, la emoción que se vivía sobre el escenario con los cantantes y en el foso con la Orchestra del Teatro alla Scala dirigida magistralmente por Daniel Barenboim.  Este director, supo captar los matices más íntimos. Muy detallado fue por ejemplo, el acompañamiento de la Canción de la Educación de Mime en el primer acto, como también fue muy sugestivo el pánico y estupor del bosque en el segundo acto, y el enérgico estruendo de la herrería de Siegfried en el final del primer acto, y ni que decir del despertar de Brünnhilde. Barenboim logró encantar al público logrando graduar con precisión milimétrica el esplendido crescendo de la sublime página wagneriana. Pasando a los cantantes, Lance Ryan, en el papel estelar, dominó la parte con convicción, y aunque su fraseo no pareció ser tan fantasioso, supo delinear un Siegfried seguro y de buen volumen, pero sobretodo creíble.  Suntuoso fue el desempeño vocal de Nina Stemme, que fue  sobresaliente, imperioso y de timbre muy luminoso.  Autoritario y de grato color vocal fue el Wanderer de Terje Stensvold, que ciertamente estuvo más a sus anchas en la zona aguda.  Extraordinarias estuvieron los dos enanos: Mime, personificado por el multifacético Peter Bronder con infinitas tonalidades de carácter y de potente voz, y Alberich al cual prestó su robusta y timbrada voz Martin Kränzle. Anna Larsson (Erda) y Alexander Tsymbalyuk (Fafner) completaron un elenco de óptimo nivel. Finalmente, el pajarillo de Rinnat Moriah mostró cierta dureza en los agudos. El muy aplaudido espectáculo nos hace anhelar la representaciones de Götterdämmerung el próximo mes de mayo, antes de la reposición, en el mes de junio, del Ring completo.

Siegfried - Teatro alla Scala, Milano


Foto: Brescia & Amisano - Teatro Alla Scala
 
Massimo Viazzo
 
Il regista belga Guy Cassiers con la sua collaudata equipe giunge al terzo capitolo del Ring che si sta realizzando in questi anni sull’asse Milano-Berlino. La seconda giornata, Siegfried, mostra una chiara continuità con ciò che si è visto in precedenza. Proiezioni, quindi, soprattutto; e fatte sempre con estrema eleganza e gusto. Si sono viste bellissime immagini, o meglio, brandelli di immagini (foglie, vento, fuoco...) proiettate non solo sui fondali, ma anche sulle istallazioni che costituivano la funzionale scenografia. Riuscita e suggestiva, ad esempio, l’apertura del terzo atto con Erda sovrastata da un ampio velario, oppure la caverna di Mime circondata dai mille frantumi delle lame spezzate da Siegfried, o, ancora, il drago impersonato da mimi che azionavano sinuosamente un telo svolazzante. Insomma, sul palcoscenico tutto palpitava e aveva vita, riuscendo ad amplificare, senza mai cadere nello scontato o nel banale, l’emozione che si viveva sul palco con i cantanti e in buca con l’Orchestra del Teatro alla Scala guidata magistralmente da Daniel Barenboim. Barenboim sapeva cogliere le sfumature più intime: dettagliatissimo, ad esempio, l’accompagnamento della Canzone dell’Educazione di Mime nel primo atto, ma anche molto suggestivo il panico stupore della foresta nel secondo atto, o il clangore energico della fucina di Siegfried a chiusura di primo atto. E che dire del risveglio di Brünnhilde? Barenboim ha incantato il pubblico riuscendo a graduare con precisione millimetrica il superbo crescendo della sublime pagina wagneriana.Passando ai cantanti, Lance Ryan, nel ruolo del titolo, ha dominato la parte con baldanza. Anche se il suo fraseggio non è parso fantasiosissimo Ryan ha tratteggiato un Siegfried sicuro e di buon volume, ma soprattutto credibile. Sontuosa la prestazione vocale di Nina Stemme, svettante, imperiosa e  timbricamente luminosissima. Autorevole e di bel colore vocale il Wanderer di Terje Stensvold, invero più a suo agio in zona acuta. Straordinari, poi, i due nani: Mime impersonato dal poliedrico Peter Bronder con infinite sfumature caratteriali e con voce potente, e Alberich al quale dava voce robusta e timbrata Martin Kränzle. Anna Larsson (Erda) e Alexander Tsymbalyuk (Fafner) completavano un cast di ottimo livello. L’uccellino di Rinnat Moriah, infine, ha mostrato qualche durezza sugli acuti. Spettacolo applauditissimo che fa ben sperare per la Götterdämmerung conclusiva del maggio prossimo, prima della ripresa, il mese successivo (giugno), del Ring completo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Oviedo Barroco


"Oviedo Barroco" es un nuevo ciclo que, partiendo del periodo musical barroco, acogerá a lo largo del año espectáculos que abarcan desde la música medieval hasta el primer cuarto del siglo XIX. Se trata de proyectos diseñados específicamente para la Sala de Cámara del Auditorio que pasará, de esta forma, a tener programación estable. El primer concierto tendrá lugar el 12 de noviembre y en el participará la prestigiosa Orquesta Barroca de la Unión Europea, dirigida por Lars Ulrik Montensen con el programa titulado "Todos los caminos llevan a Roma". El 18 de noviembre actuará el grupo "Cinco Siglos" que, bajo el título, "Sones de instrumentos", ofrecerá monodias instrumentales en tiempos de la batalla de las Navas de Tolosa. Este concierto se realiza en colaboración con el Ministerio de Cultura. El 2 de diciembre se cerrarán las propuestas del otoño con la actuación de la reconocida mezzosoprano Anna Bonitatibus que, acompañada al piano por Marco Marzocchi, propondará al público una "pequeña cita" con Rossini a través de arietas y canciones del compositor italiano. Esta actuación se realiza con la colaboración de la Ópera de Oviedo. Las tres actuaciones tienen como denominador común el debut de estos grupos y artistas en el Auditorio.

martes, 30 de octubre de 2012

MITO –Settembre Musica 2012 - Laura Polverelli (mezzosoprano?


Foto: Stefania Ciocca – Mito Settembre
Renzo Bellardone
LAURA POLVERELLI Trio Albrizzi: Giulio Giannelli Visconti, flauto, Giuseppe Barutti,  violoncello. Elisabetta Bocchese,pianoforte
Milano – Audiotorium Palazzo Lombardia –Altra Sede-  21 ottobre. Joseph Haydn         - Arianna a Naxos, cantata per voce e pianoforte, Carl Maria von Weber – trio sol minore per pianoforte, violoncello, flauto
Jules Massenet – Elegie. Serenade Andalouse, Nuit d’Espagne – cantate, Erik Satie – Gymnopedies n. 1 e 3 per pianoforte
Maurice Ravel – Chansons madécasses
Il programma proposto, non è certamente ‘il solito programma’, anzi considerata la scarsissima frequentazione si può definire assolutamente inusuale. Ma l’inusualità della proposta non esclude certamente la piacevolezza, come nel caso di questa proposta Mito nel nuovo Auditorium dell’avveneristico Palazzo Lombardia in Milano. Composta quasi sicuramente per una fruizione domestica –voce e pianoforte- la cantata ‘Arianna a Naxos’, si rileva un brano colmo di stupore giovanile e di ricerca dell’amato; con l’alternanza di recitativo ed aria, Laura Polverelli, da interprete di rilievo qual è ne da una interpretazione sofferta e teatrale portandola ad un finale rabbioso e concitato variando mirabilmente la tonalità. Il ‘trio in sol minore’ di Weber si sviluppa attraverso i prolifici tasti del pianoforte,  le estensioni del violoncello e la dolce voce del flauto che all’allegro moderato iniziale si fanno eco riprendendo in una sorta di daccapo.  Interessante la vibrante voce aulica del flauto di Giulio Giannelli Visconti e i suoni tradotti dall’accorto utilizzo di corda tesa allo spasimo o a corda vuota del violoncello di Giuseppe Barutti. Il pianoforte di Elisabetta Bocchese raggiunge il senso di forte intimità poetica evidenziata dalle Gymnopédies di Satie che non offrono certamente occasione per lasciarsi andare in virtuosismi spericolati. Il librarsi della bella voce dai riflessi ora ambrati, ora dorati del mezzosoprano Laura Polverelli sono gradevolezza all’ascolto dei tre brani di Massenet ricchi di un nuovo linguaggio musicale che non offusca però le  fantasie di danze antiche. In chiusura le ‘Chansons madécasses’ di Maurice Ravel: Nahandove è il titolo del primo brano ed il nome della donna amata ripetuto ossessivamente nella stessa tonalità per evidenziare il pericoloso erotismo; ‘Aoua’ è il canto di guerra anticolonialista che mette in guardia dai bianchi, dalle loro credenze e dai loro opportunismi di sopraffazione; ‘Il est doux’,  ha uno splendido  finale tronco magistralmente servito in sospeso lasciando un forte senso d’attesa, dall’abilità e dalla solida conoscenza dell’entusiasmante mezzosoprano. La Musica vince sempre.

martes, 23 de octubre de 2012

Stresa Festival 2012


Foto: Stresa Festival
 
Renzo Bellardone

Vogogna – Chiesa Parrochialoe – 31 agosto

 OTTONI A 5 STELLE PENTABRASS

Ivano Buat e Marco Rigoletti –trombe, Vincent Lepape –trombone Ugo Favaro –corno. Rudy Colusso –tuba. J. Strauss -Amor Marsch. J.S.Bach -Fuga in sol minore. D.Sanson/P.I.Čajkovskij -The Swan cracks nuts just before sleeping. André la Fosse -Suite Impromptu. Enrique Crespo -Suite americana. Johnson –Dash-Hawkins -Tuxedo Junction. L.Bernstein -West Side Story suite. David Schort -Tango G.Gerswin -Four Hits for Five

Attivi dal 1998 I Pentabrass sono davvero ottoni a 5 stelle!!!! Fin dall’iniziale maestosa, anzi pomposa Amor Marsh, la formazione si annuncia ironica, scanzonata, ma concretamente professionale. A presentare i brani si cimenta brillantemente Ugo Favaro che smessi i panni del presentatore, imbraccia la tuba traendo suoni forti o metallici con l’uso della mano sulla campana. I ‘leggeri’ sono Ivano Buat e Marco Rigoletti alle trombe che sanno offrire armonici brillanti e…divertenti. Seduto in postazione centrale Rudy Colussi soffia nella tuba per trarre suoni profondi ed ironicamente melodiosi. Al trombone maestoso e possente, il ‘francese’ del gruppo Vincent Lepape glissa e ‘gioca’ con la coulisse. La Fuga in sol minore di Bach viene eseguita nell’arrangiamento dei Canadian Brass; la suite dai balletti di Čajkovskij è proposta nella irriverente trascrizione di D.Sanson che diverte, così come riporta ai ricordi la Suite di Berstein da West Side Story. Abili professionisti ed interpreti sono arrivati diritti all’emozione gioiosa, sfrondata dalla ricerca di scenografici tecnicismi e virtuosismi che peraltro hanno concretamente costellato l’interpretazione. La Musica Vince sempre.

Stresa – Hotel Regina – Sala Tiffany – 1 settembre

FAVOLA IN MUSICA Laura Catrani-soprano, Mathias Stier-tenore, Silvia Frasson-voce narrante. Stresa Festival Ensemble. Daniele Rustioni-direttore. ANDREA PORTERA. Tagete e la Terra dell’Arcobaleno. Soggetto di Andrea Portera e Zlata Smolova. Libretto di Debora Pioli, Andrea Portera, Gabriele Santarelli. Opera commissionata dalle Settimane Musicali di Stresa. Prima esecuzione assoluta.

Come si conviene per un Festival internazionale, anche Le Settimane Musicali di Stresa hanno commissionato una nuova composizione ed in questo caso un’opera,   al vincitore del IV concorso di Composizione delle Settimane, ovvero il giovane Andrea Portera, riconosciuto come uno dei più affermati compositori contemporanei. La storia è molto semplice, una favola appunto, ispirata ai significati del colori, ma la bravura della voce narrante Silvia Frasson  ha saputo dar vita ai vari personaggi con alternanze timbriche e d’impostazione con gestualità teatralmente descrittiva. Nella  musica di Portera riecheggia l’oriente pucciniano allo scorrere del fiume Cromo verso la città di Policromandia. Melodie coloristiche compaiono e scompaiono all’alternarsi dei monti dei colori. L’ouverture dei colori abbina ogni colore ad una nota e partendo da Verde-Fa- si procede con il Giallo –Do, l’arancione –Re, il Rosso –sol, il Blu –La, l’indaco –Si, per finire con il Viola-Mib. Le due voci operistiche sono il soprano Laura Catrani facile negli acuti e sovracuti, in presenza di  una omogenea linea di canto. Il tenore è Mathias Stier  presenta morbidezze gradevoli nei centri e nei bassi imposti dalla scrittura. Entrambi apprezzabili anche per la difficoltà della prima esecuzione assoluta, difficoltà affrontata anche dallo Stresa Festival Ensemble sotto la direzione del Maestro Daniele Rustioni che affonda le sue radici professionali anche nelle master class del direttore artistico dello Stresa Festival, Gianadrea Noseda. Rustioni ha ricavato delle sonorità gradevoli dimostrandosi a suo agio con la musica contemporanea, con gesto sicuro e deciso.


Stresa, Chiesa del SS.Crocifisso –Collegio Rosmini- 2 settembre
BACH: Sonate e Partite per violino solo ALINA IBRAGIMOVA    - violino Johan Sebastian Bach. Sonata n. 1 in sol minore BWV 1001, Partita n. 1 in si minore BWV 1002, Sonata n. 2 in la minore BWV 1003, Partita n. 2 in re minore BWV 1004, Sonata n. 3 in do maggiore BWV 1005, Partita n. 3 in mi maggiore BWV 1006.

Monumenti di carta e di parole si sono impiegati per descrivere il ‘Monumento’ delle composizioni per violino solo……..:le Sonate e Partite di Bach sono uno dei vertici d’arrivo per il violinista professionista, così come le Suites lo sono per il violoncello e sono ormai  state proposte dai diversi artisti sia  in concerto che in registrazione Cd. La sorpresa allo Stresa Festival non è stata quindi la ben conosciuta partitura ma l’impareggiabile eccellenza della giovanissima interprete russa Alina Ibragimova . Seria, concentrata, anzi ispirata fin dal primo tocco dell’arco ha creato un invisibile piano sonoro sospeso dove –come nel Flauto Magico- ha attratto un attonito pubblico.  Arcate e mastellati sono stati affrontati ad occhi chiusi per socchiuderli un attimo allo sfioramento di una corda vibrante. Ibragimova ha tratto suoni inaccessibili a doppia corda,  creando impressionisticamente l’effetto del secondo violino, oltre a caldi vibrati  attrattivi per la forte vicinanza  alla voce umana. Come in un film, fughe, allemande, sarabande, gighe e ‘Ciaccona’ sono andate a scorrimento su preziosi tessuti dai colori definiti in uno stato di umana spiritualità.
 
Arona – Villa Ponti – 4 settembre

TANGHI E TANGUARDA Tanguarda Maria Martinova- pianoforte, Juanjo Mosalini- bandoneón, Cyril Garac- violino. Leonardo Teruggi- contrabbasso H.Salgan, G.Beytelmann, J.Mosalini, L.Brighenti/L.Teruggi, A.Piazzolla/C.Zárate, A.Piazzolla, V. Greco/J.Mosalini, M.Mores/L.Teruggi, A.Bardi/C.Zárate, L.Sanchez.
Con dei musicisti a 360° che scrivono, trascrivono, eseguono ed interpretano si è fatta una promenade tra le luci e le ombre di una Buenos Aires che non c’è più ed una Buenos Aires che vive ancora  con pulsante cuore  palpitante. Tanguarda, come ha spiegato Juan Mosalino significa ‘guarda il tango’, ma con il più marcato significato di ‘occhio al tango’. Evocazioni descrittive di vita argentina vissuta in loco o trasportata per le vie del mondo sono il filo conduttore segnato dalla vitalità, velata dalla latente melanconia che sempre segna il tango, espressione di altalenanti e contrapposti sentimenti che convivono in un unico momento. Maria Martinova è pianista decisa e scalpitante che imprime percussività sentimentale , lanciandosi poi in una dinamica ricca di timbricità e coloristica. Leonardo Teruggi ha utilizzato jazzisticamente il suo contrabbasso con profondissimi e ritmici  pizzicati che hanno accompagnato ancorchè solisticamente interpretato. A Teruggi si devono diversi degli arrangiamenti. Cyril Garac è l’insolito pregevole violinista che pizzica le corde anche sotto al ponticello per  tradurre suoni quasi di sfregamento acre; con l’arco esprime vibrati ed armonici da grande sinfonia, impreziosendo ogni brano eseguito. Lo strumento principe dei tanghi argentini è il bandoneón con le sue gioie e le sue lacrime che Juanjo Mosalini fa scaturire dal mantice e dalle tastiere con maestria e sentimento partecipativo. Mosalini è anche l’autore di brani proposti e di trascrizioni. Serata di tutta piacevolezza che ancora una volta fa dire che: La Musica vince sempre.
 
Stresa – Palazzo dei Congressi – 6 settembre

IL BARBIERE DI SIVIGLIA Accademia Musicale di Stresa  con cantanti selezionati dall’Accademia di Canto ‘Giovani all’opera’ di Natale De Carolis Orchestra Giovanile Italiana e Ars Antica Choir. Direttore - Francesco Pasqualetti, Maestro del Coro- Marco Berrini, Salvatore Seminara- chitarra Antonella Poli- fortepiano, Giulio Laguzzi- maestro collaboratore Linda Ferrara- assistente alla produzione. Rosina- Marina Ogiy, Il Conte d’Almaviva- Matteo Macchioni, Figaro- Jozef Carotti. Don Bartolo      - Daniele Piscopo, Don Basilio - Davide Giangregorio, Berta     - Simona di Capua, Fiorello/Un ufficiale- Giampiero Cicino, Ambrogio     - Valerio de Angelis

Realizzata in forma semi scenica ed ‘impietosamente’ attualizzata  dall’ingegnoso  lavoro di Natale de Carolis  si è assistito al ‘Barbiere’ , credibile ai giorni nostri; coups de teatre e molto movimento hanno fatto dimenticare le parrucche e le movenze vezzose ed ossequiose  di certo teatro musicale di tradizione. Figaro è un personaggio poco affidabile disposto a tutto per soldi ed è interpretato dall’atletico  Jozef Carotti che tra salti dal palco, capriole ed una citazione da ‘La febbre del sabato sera’ alla fine della cavatina, ha riscosso consensi anche per la voce decisa ed ampia. Marina Ogiy  offre una voce a tratti molto scura nell’interpretazione  di una scanzonata e ‘disponibile’ Rosina che non disdegna di civettare qua e la. Il Conte d’Almaviva/Lindoro è Matteo Macchioni che travestitosi direttamente in scena da soldato in mimetica, e poi da falso docente di musica rockettaro, rende i ruoli con voce ben impostata e ricerca di leggerezza. Daniele Piscopo con rotondità timbriche interpreta un  Don Bartolo che non disdegna mezzi d’intimidazione e ricatti….in giacca, panama e sigaro o in accappatoio bianco e boxer all’interno della sua dimora. Don Basilio, lasciato il consueto cappellaccio nero e gli spartiti sotto al braccio entra in scena tatuato, con capelli neri lunghissimi ed una chitarra elettrica da rock …..è interpretato da  Davide Giangregorio che utilizza la voce con timbri credibili per il ruolo. Simona di Capua da voce a  Berta e segna il personaggio con una ottima interpretazione vocale.  Ora è gentile cameriera, ora invitante massaggiatrice di Don Bartolo o Figaro, ora donna delle pulizie con il mocio insieme all’altro servitore Ambrogio che vive grazie all’efficace  interpretazione di Valerio de Angelis che ride, starnutisce e spruzza oppio…… Nell’allestimento di De Carolis anche la continuista al cembalo diviene personaggio ed Antonella Poli suona con occhiali scuri, intervenendo più volte nella vicenda, conservando  un fiasco di Chianti a portata di mano. Qualche pedicure, una battaglia con corn flakes, un campanello da appartamento anziché il consueto bussare, una citazione mozartiana da ‘Farfallone amoroso’ ed addirittura un Nokia tune rendono frizzante l’azione dove anche i ruoli minori vengono valutati con la costante presenza in scena, come nel caso di Giampiero Cicino che microfonato come un agente di scorta interpreta l’ufficiale e Fiorello; con bel timbro pieno condurrà la squadra degli agenti, ovvero il giovanissimo coro dell’ Ars Antic Choir diretto dal bravo Marco Berrini. Altrettanto fresca è l’Orchestra Giovanile Italiana che ha lavorato sinergicamente con l’apprezzato maestro Francesco Pasqualetti.  Con gesto sicuro e consapevole e   ricercata attenzione ai particolari, è intervenuto a sostegno delle voci in buon affiatamento con i giovani orchestrali.  Il pubblico ha decretato il successo del lavoro.
 
Angera – Rocca Borromeo – 7 settembre

SUONI DI GUERRA IN TEMPI DI PACE Ensemble Zefiro, Paolo Grazzi, Molly Marsh, Magda Karolak    - oboi, Alberto Grazzi, Michele Fattori-fagotti Jonathan Pia, Michele Santi, Simone Ameli- trombe, Riccardo Balbinutti- timpani, Alfredo Bernardini- oboe e direzione. André-Danican Phildor, Michel-Delalande, Jean-Baptiste Lully, Johan Caspar Ferdinand Fischer, Georg Muffat, Jean- Joseph Mouret

Nel cortile d’onore il buio è interrotto solo da qualche lampada mentre il silenzio dai suoni degli oboi e dei fagotti che dall’alto di un balconcino intonano ‘Bruits de Guerre’ di Phildor; dal loggiato al piano del cortile fa  eco lo squillar di trombe! Il Concerto itinerante inizia così!!! Itinerante perché prima di giungere alla Sala della Giustizia al primo piano i fiati ritmati dai timpani risonanti del versatile Riccardo Balbinutti hanno continuato a suonare  incitanti o celebrative musiche annunciate con voce ‘da campo di battaglia’ dall’oboista e direttore dell’ Ensemble Zefiro, il Maestro Alfredo Bernardini, che brillante interprete e attento ricercatore coordina e ravviva l’ensemble. La tromba è lo strumento nato per la battaglia e poi utilizzati per esaltare la vittoria e qui i bravi Jonathan Pia, Michele Santi, e Simone Ameli traggono armonici e  colorazioni vivide e brillanti. Gli oboi, nati successivamente sono stati subito strumenti molto amati soprattutto in Francia, all’epoca faro culturale e creatore di mode. Paolo Grazzi, Molly Marsh, Magda Karolak ed Alfredo Bernardini agilmente traggono suoni chiari e vibranti insieme ai fagotti energici ed imperiosi di Alberto Grazzi e Michele Fattori. Come evidenziato anche nelle note di sala, la Suite di Muffat  in programma fa riferimento a danze e tradizioni nazionali diverse,  con un’anticipazione di vocazione europeista. Concerto vivace e brillante, come Lully aveva  ideato per la corte di Luigi XIV, imponendosi a modello di gusto, stile e mode. La Musica Vince sempre

lunes, 22 de octubre de 2012

Natalie Clein encanta a mil espectadores en Chile con su maestría.

Johnny Teperman
 
La cellista británica Natalie Clein, en su segunda visita a Chile (el 2010 ganó en esta capital, el Premio del Círculo de Críticos de Arte), triunfó en toda la límea la noche del miércoles 17 de octubre, en su presentación junto a la Orquesta de Cámara de Chile, en el Teatro Municipal de Las Condes.

La artista europea de 35 años, tras haberse presentado en el Teatro del Lago de Frutillar, fue solista con brillo y calidad, del Concierto Número 1 en Do mayor de Franz Joseph Haydn, junto a la Orquesta de Cámara de Chile, la cual se puso a su altura bajo la dirección del recientemente designado Premio Nacional de Música, Juan Pablo Izquierdo.

Dotada de gran personalidad y reiterando su conocido estilo de cellista clásica, alternativa y experimental,irreverente incluso ,Natalie Clein afrontó con singular pericia los tres movimientos de la obra, en que también contó con el valioso apoyo del conjunto de cuerdas de la agrupación dirigida por Izquierdo, cuyo concertino, Hernán Muñoz Julio especialmente, estuvo en una noche muy afortunada, en sus diálogos musicales copn la cellista, muy en especial en los movimientos primero (Moderato) y tercero (Allegro molto).

Natalie Clein recibió una rotunda ovación de parte de los asistentes, a la que correspondió con dos impecables "encores", con composiciones de Pablo Casals y Juan Sebastián Bach.

El concierto tuvo como marco adecuado, dos obras clásicas de la literatura musical, las Sinfonías número 92, en Sol Mayor, de Franz Joseph Haydn y la número 8 en Fa Mayor, de Ludwig van Beethoven. En embas piezas, Izquierdo y sus dirigidos estuvierion precisos y coordinados, luciendo calidad y coordinación, comprobando el buen momento por el cual atraviesan como conjunto.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Entrevista a la soprano Minerva Moliner.

 
Fotos: Minerva Moliner

La soprano española Minerva Moliner ha sido aclamada como “Una joven revelación” y como “Una voz clara y limpia con un timbre que encaja perfectamente con su repertorio”. Su educación musical la inició en el Conservatorio Superior de Música de Valencia con la bien conocida maestra de canto Ana Luisa Chova. Minerva Moliner terminó su licenciatura con los más altos honores lo que la llevó a obtener los siguientes reconocimientos: Primer premio en el VII Concurso Internacional Jaume Aragall, en Sabadell. Primer premio femenino en el I Concurso Manuel Ausensi, en Barcelona. Primer premio en el Festival Internacional de Callosa d’En Sarrià, en Alicante, y el Premio especial para cantantes españoles en el Concurso Internacional Francisco Viñas, en Barcelona. Ha cantado en Madrid, París, Roma, Nápoles, Valencia, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Nancy….. en salas de conciertos como El Palau de la Música de Valencia, Palau de la Música Catalán, Auditorio de Barcelona, Teatro Arriaga y el Euskalduna en Bilbao, Auditorio de Zaragoza, Ópera de Nancy, interpretando roles como Violetta (La Traviata), Juliette (Roméo et Juliette), Konstanze (Die Entführung aus dem Serail), Gilda (Rigoletto), Olympia (The Tales of Hoffmann), Lucia (Lucia di Lammermoor). Su colaboración con orquestas y directores incluye: Christian Zacharias y la Orquesta de Barcelona, Manel Valdivieso y la Orquesta de Córdoba, Paul Mägi y la Orquesta de Cámara de Andorra, Adrian Leaper y la Orquesta de RTVE, Laurent Campellone y la Orquesta Lírica de Nancy, Juan José Olives y El Grupo Enigma de Zaragoza, Kamal Khan, Joan Cervero, Juan Luís Marinez, José Fabra, Elio Orciouolo entre otros. Minerva Moliner ha sido grabada para programas de TVE, RNE, Catalunya Radio, Televisión de Aragón, etc. Su repertorio es vasto y además de roles operísticos también incluye Lied, oratorio así como música moderna: Janacek, Mahler, Berg, Johnson, Menotti, etc. Participó en una grabación española-catalana para la BBC de “The cunning little vixen” bajo la dirección de Kent Nagano y producida por el European Opera Centre. Su educación musical la empezó en el Conservatorio Superior de Música de Valencia con la bien conocida Ana Luisa Chova. Terminó su licenciatura con los más altos honores.
 
Por Juan José Arias
 
¿Cuándo te decidiste a hacer una carrera de cantante?

Que yo recuerde, siempre me ha gustado cantar, lo hacía a nivel íntimo, y fue mi padre quien se dio cuenta de la capacidad que yo tenía. Él en complicidad con mi hermana, (que también es músico), lucharon hasta conseguir que yo cantase. Comencé a estudiar en Valencia con la catedrática Ana Luisa Chova, con quien he cantado toda la carrera.
¿Cuál fue tu primer encuentro con el escenario?

En el Conservatorio de Valencia, en los talleres de ópera con Los Cuentos de Hoffmann y Suor Angelica. También conciertos. En clase uno está muy protegido, son cuatro paredes muy cercanas y uno se tiene que ver en un gran teatro donde se ve su  proyección, donde se ve desnudo delante del público y debe de interpretar y de cantar. Yo siempre he sido tímida y ahora lo controlo, creo...ja,ja, pero siempre cuesta. Si que es verdad que cuando tienes detrás un trabajo bien hecho, cuando sales y empieza a funcionar todo, te olvidas y te dejas guiar por lo que estás haciendo. Pero el miedo escénico, existe. Los nervios son duritos. La primera vez que hice Lucia di Lammermoor escenificada, ya había cantado las arias en concierto,  ya que sentí esto de lo que hablamos, que las cosas van saliendo de manera natural, porque ya están mecanizadas, ya las tienes dentro, y es una sensación maravillosa.
¿Cómo defines tu voz?

Veo mi voz con un timbre muy rico en armónicos,  con agilidad,  soy una lirico coloratura, que puedo cantar en toda mi tesitura.

¿Qué es lo que más te gusta de ella?

La facilidad para conseguir los colores y los matices que necesito en cada momento para transmitir musicalmente aquello que quiero y que no todos lo tienen. Con el tiempo me he dado cuenta de ello, porque al principio no era consciente.
A mi parecer tu voz tiene tintes “callasianos”, supongo que no soy el primero en mencionarlo.

No eres la primera persona que me lo dice, más bien, ¿quién no me lo ha dicho?. Que te digan que tu voz, en ciertos momentos recuerda a Maria Callas, quiero ser sincera, es halagador. Que te digan que te pareces a una de las cantantes más importantes de la historia sería tonto decir que no me gusta. Callas a mi me gusta. Pero considero importante quedarse ahí y escuchar a Minerva, porque tengo mis otros matices, mi voz, que yo creo que a momentos tiene esa similitud, hay otras cosas muy distintas por lo que quedarse ahí sería limitarse. Callas ya hubo una y quedan los testimonios, cd’s, vídeos, pero, yo soy yo, y eso es importante.
¿Quiénes han sido fuente de inspiración en tu carrera?

Muchísimas cantantes, por supuesto Maria Callas;  Joan Sutherland que siempre me ha encantado y de quién admiro su facilidad para la agilidad, el timbre de su voz tan redondo y tan brillante; Mirella Freni, una lírico estupenda, con una voz homogénea en toda su tesitura; de cantantes más actuales, Angela Gheorghiu, Leontina Vaduva con la que escuché mi primera ópera, Carmen, desde luego ella protagonizaba a Micaela.  En fin, hay muchas cantantes.
¿Hay alguna ópera que sea tu preferida?

No puedo escoger sólo una ópera. Es muy difícil. Si que es verdad que el Bel Canto me atrae mucho,  pero tampoco quiero decir que es lo que más me gusta, porque también hay otras óperas que me apasionan y me dicen mucho y son estupendas. Creo que todas aquellas óperas que estan vivas, y que te transmitan son maravillosas, no hay una sola ópera concreta, es muy difícil catalogarlas, pero por decir alguna, Traviata, Lucia di Lammermoor, Bohème, Madame Butterfly, Carmen, la lista es larga, podríamos no parar porque todas tienen su encanto. No podría quedarme con una, pero sí que es verdad que cuando estoy trabajando alguna, en ese momento es la que más me gusta.
Tu repertorio es  vasto, ópera, oratorio, zarzuela, lied canción moderna. ¿Dónde te sientes más cómoda?

Intento disfrutar en cada momento lo que estoy haciendo, la ópera para mi es quizá la más completa, pero cuando estás haciendo conciertos, cada canción es como una ópera condensada donde hay mucho que sacar, es como algo de filigrana, entonces es algo también encantador y tal vez más difícil. No todo el mundo sabe hacer bien la canción, es también difícil y por eso me gusta mucho también. Me gusta todo, pero donde más plena me siento es cuando estoy en el escenario interpretando ópera. 

Si te ofrecen interpretar un nuevo personaje, ¿cómo identificas cuando es el adecuado para ti?

Cuando veo que puedo abordar un personaje haciéndolo de principio a fin con la riqueza vocal que requiere y aguantando toda la ópera, tu ya sabes viendo la partitura y que pruebes el papel con la riqueza que tengas en tu voz. Por ejemplo, en casa podría cantar Carmen, pero mi voz no es para ese papel, no se trata de poder cantarla sino de hacerlo adecuadamente.
Tu opinión sobre cantar repertorio tradicional y moderno.

Si te refieres a si estoy más a favor de uno que del otro, considero que cada cosa se debe valorar por ella misma, comparar no está bien. Yo he cantado tradicional y moderno,  recuerdo que hice la ópera Las Cuatro Notas de Tom Johnson, en la que me la pasé genial, y era tan válido como cualquier otra ópera, sabiendo bien lo que estás cantando y haciendo cada cosa dentro de su estilo. Yo no comparo un Picasso con un Goya porque son estilos distintos, ¿por qué tengo que hacerlo si las dos son pinturas? Creo que en este caso lo importante es que el autor nos venda su verdad y que nos la llegue a vender, musical y escénicamente ¿por qué no va  a ser igual de válido? ¿qué tiene que ver que sea moderno? Me gusta todo lo que tenga verdad. Si no nos estamos limitando, a nivel personal te puede gustar más una ópera que otra, porque todo es muy subjetivo. En todas las épocas ha habido vanguardia e innovación que es un tanto el desconocimiento de quien lo admira y lo observa, por tanto hay que darlo a conocer, instruir al auditorio. Todo avanza, todo cambia, es como la moda, cuando te vas acostumbrando a algo le vas sacando partido, es cuestión de costumbre.
¿Qué cantas en este momento y dónde?

Acabo de hacer Lucía di Lammermoor en Avilés, Asturias, también paralelamente estoy haciendo Zarzuela, La Rosa del Azafrán y La Canción del Olvido que por primera vez la hago escenificada, anteriormente sólo en concierto y me he divertido mucho, me refiero a disfrutar del trabajo previo de elaboración, disfrutar pero con responsabilidad, no debes estar en el escenario pensando, el trabajo ya está hecho. Si no lo haces así no lo disfrutarás, como tampoco aquellos que te estén observando. Antes de salir a escena la mayoría la pasamos muy mal, pero cuando sales y todo empieza a rodar y la voz sale como tu quieres, comienzas a disfrutar. No hay que olvidar que es un espectáculo con parte lúdica, la gente va a disfrutar y tu  debes hacerlo de igual manera. No siempre es fácil y si un día estás mal de voz, debes controlarla, los cantantes también nos enfermamos. Algo muy importante es la parte emocional, porque en la lírica va implícita la emoción, ¿Como sería una ópera sin emoción? Y si no estás bien, se va a notar.
Por último tus planes futuros.

Preparo un concierto para la Comunidad Valenciana de canción francesa de Faurè y Hann, también Granados, Rachmaninov, Rimsky Korsakov, todo un abanico de compositores estupendos. La Clemenza di Tito en Valladolid, Zarzuela, etc. !Quiero cantar mucho!
¿Te gusta cocinar?

Me encanta cocinar en especial la paella Valenciana de mi zona:  Costilla de cerdo, pollo y conejo, Verdura depende de la temporada por ejemplo, en invierno, alcachofa pimiento, germinado con aceite de olivo, ajo, tomate y puede llevar gambas. El truco es cómo se hace. Sofreír la carne sin que se pase, verdura cocida a fuego lento, se cocina sin prisa; todo sin prisa, de lo contrario no saldrá bien. Yo canto mucho en la cocina.
Gracias por tus palabras, ¿quieres agregar algo a esta entrevista?

Minerva Moliner está llena de ilusión por una voz en la que confía cada vez más, que crece con el trabajo, con la experiencia y que quiere mostrarlo y disfrutar encima de un escenario y que la gente lo disfrute conmigo.