domingo, 21 de marzo de 2021

Reseña del CD de Enea in Caonia de Johann Adolf Hasse (1699-1783)

Ramón Jacques

Enea in Caonia de Johann Adolf Hasse (1699-1783) ópera en dos actos con libreto de Luigi María Stampiglia. Primera presentación en Nápoles 1727 Elenco: Carmela Remigio Ilia, Francesca Ascioti Enea, Raffaella Lupinacci Andromaca, Paola Valentina Molinari Eleno, Celso Albelo Niso.Enea Barock Orchestra (con instrumentos antiguos) Stefano Montanari: Director de Orquesta. Sello discográfico CPO  555 334-2 [Primera grabación de la ópera]. Edición critica y musicólogo: Giovanni Andrea Sechi

El sello discográfico alemán CPO lanzó recientemente al mercado la primera grabación de Enea in Caonia del compositor alemán Johann Adolph Hasse (1699-1783) conocido como Il Sassone, prolífico compositor de obras sacras y óperas en el estilo italiano barroco, considerado una figura fundamental en el desarrollo de la ópera seria y en el de la música del siglo dieciocho. A pesar de su inmensa popularidad, con el paso del tiempo sus obras fueron desapareciendo y en la actualidad son poco conocidas o rara vez interpretadas. La carrera de Hasse floreció en Nápoles donde se estableció gran parte de su vida (tan solo entre 1726 y 1729 estrenó 17 obras), fue alumno de Alessandro Scarlatti y contemporáneo de compositores como Porpora y Leo Vinci con quienes desarrolló un estilo musical que se apegaba a un ideal de agradable y ligera belleza musical aunada a una moderada, simple e inmediata expresión de pasiones.  Enea en Caonia, que fue estrenada en Nápoles en 1727, es la última de las tres serenatas compuestas por Hasse, el libreto es de Luigi Maria Stampiglia, un género de obras cortas en su extensión, con poca o nula acción escénica y pocos personajes.  La recuperación y reestreno de esta obra, que no se montaba en Italia desde su estreno en Nápoles hace casi trescientos años, surgió por idea de la contralto Francesca Ascioti y del musicólogo Giovanni Andrea Sechi, quien se encargó de realizar la edición crítica de la partitura. Por el profundo significado del título y la trama de la obra, cuyo libreto está inspirado en el Libro III de la Eneida de Virgilio, y narra un pasaje de la historia del mitológico héroe Eneas, fundador de Roma, se llevó a cabo en junio del 2018 en el Teatro di Villa Torlonia en Roma, el estreno en época moderna de Enea en Caonia, motivo por el cual se creó también la primera orquesta de instrumentos antiguos con sede en Roma, conformada por músicos nativos de esa ciudad, que tomó el nombre de Enea Barock Orchestra.  Dos años después el proyecto se materializó en una grabación discográfica, y una vez consolidado el proyecto de la orquesta, se tiene prevista la ejecución y grabación de más obras de Hasse.  La sencilla trama trata sobre la llegada de Eneas a una zona en el noroeste de Grecia llamada Caonia, en Epiro, donde se encuentra con el rey y vidente troyano Heleno y su esposa Andromaca, quien le cuenta su profecía sobre la fundación y glorias de Roma, la nueva troya.  El libretista Stampiglia, incorporó los personajes de Niso, que acompaña a Eneas, y el de Ilia, una humilde cazadora que vive en los bosques de Caonia que sirve de vinculo entre los visitantes y los anfitriones.  Desde el punto de vista musical, la partitura es una pequeña obra maestra que ofrece refinados pasajes orquestales, producidos con una brillante economía de medios cargados de refinada elegancia, rítmicas melodías, simplicidad y ligereza, que sobresalen gracias a la segura y magistral conducción de Stefano Montanari, destacado violinista barroco, quien además de dirigir en la grabación a la orquesta, se convirtió en su director musical. Vocalmente la obra contiene un estilo enérgico y expresivo que permite el lucimiento vocal de cada interprete concediéndole a cada uno de sus personajes exigentes y deleitables arias. El papel de Eneas fue interpretado por la contralto Francesca Ascioti, una refinada interprete que imprimió su oscuro y seductor timbre de manera convincente y apasionada, con flexibilidad y musicalidad en su aria ‘Se, qual tu sei, qui son si belle.’ y conmovedora brillantez en ‘Spesso viene tormentosa’. El papel de Ilia contó con la experiencia de la soprano Carmela Remigio quien supo imprimirle al personaje un carácter jovial, ingenuo, frágil, dulce y por momentos alegre, mostrando intención y presteza en cada una de sus arias como ‘Pur s’e placata’ plena de exigencias vocales donde exhibió su brillante timbre con ímpetu y entrega.  La mezzosoprano Raffaella Lupinacci confirió al papel de Andromaca, magnificencia, solemnidad y serenidad con su profundo canto pleno de matices y garbo, luciendo en sus recitativos y en sus arias como ‘Spargo rami, di fiori, e di mirti’. El tenor canario Celso Albelo, más conocido por sus interpretaciones belcantistas, en esta faceta interpretando música barroca agradó en el personaje de Niso por el lirismo en su canto, mostrando una dúctil y colorida voz que se adaptó muy bien al estilo.  Sobresaliente estuvo la soprano Paola Valentina Molinari en el papel de Eleno, una elegante artista, que posee un canto muy nítido, terso y musical; además de ser esplendida en su acento y su fraseo. Enea in Caonia, es una buena introducción para profundizar en la música y obras de Johann Adolph Hasse, como complemento, el libro que acompaña al disco incluye un extenso e interesante ensayo sobre el estilo y las obras de Hasse, escrito por el musicólogo y profesor de historia de la música Raffaele Mellace.





 

viernes, 19 de marzo de 2021

Kurt Weill en el Tetro alla Scala de Milán

 Foto: Brescia & Amisano

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo 

Como tercera producción de esta anómala temporada operística alterada por la pandemia (con una ópera al mes in streaming, después de Così fan tutte en enero y Salome en febrero, transmitidas en la plataforma en línea de la red televisiva nacional italiana RAI) el Teatro alla Scala propuso un díptico constituido por dos títulos de Kurt Weill:  Los Siete Pecados Capitales y la Mahagonny Song, este último título una especie de bosquejo preparatorio de su futura obra maestra Ascenso y Caída de la ciudad de Mahagonny, ambas obras fruto de la colaboración entre el compositor alemán, naturalizado estadounidense, con Bertold Brecht, que fueron creadas en los años 30 como una metáfora del declive de los valores de la sociedad burguesa.  Se puede decir inmediatamente que se trató en general de un inocente, inocuo.  La provocativa fuerza contenida en la música y en el texto se perdió sobre un escenario amueblado con objetos reutilizados, algunas referencias a la contaminación ambiental, proyecciones en blanco y negro en el fondo, y una actuación correcta, pero nada incisiva, carente de verdaderos momentos mordaces o picantes como era legítimo esperar de las dos obras que basan su razón de ser en la sátira y el sarcasmo. Por lo tanto, la directora de escena franco-británica Irina Brook confeccionó un espectáculo, que no fue ni sarcástico ni mordaz.  Las dos protagonistas Kate Lindsey y Laureen Michelle llevaron sus personajes de manera adecuada, pero con voces no muy voluminosas y un fraseo sin variaciones. Estuvo mejor la parte orquestal confiada a la baqueta de Riccardo Chailly, correctamente alienada de la realidad, pero quizás demasiado cuidada en cuanto a la belleza del sonido. La sorpresa al final del espectáculo fue el homenaje a Jim Morrison con su canción ‘Alabama Song’ la pieza más notable de Mahagonny. 

Die sieben Todsünden - Mahagonny Singspiel - Teatro alla Scala, Milano

Foto: Bresia&Amisano

Massimo Viazzo

Come terza produzione di questa anomala stagione operistica compromessa dalla pandemia (un'opera al mese in streaming, dopo Così fan tutte a gennaio e Salome a febbraio, diffusa sulla piattaforma on line della rete televisiva nazionale italiana RAI), il Teatro alla Scala propone un dittico costituito da due titoli di Kurt Weill: I Sette Peccati Capitali, e Mahagonny Song, quest'ultimo una sorta di cartone preparatorio del futuro capolavoro Ascesa e Caduta della città di Mahagonny, entrambi frutto della collaborazione del compositore tedesco naturalizzato statunitense con Bertold Brecht. Furono creati negli anni '30 come metafora del crollo dei valori della società borghese.  Diciamo subito che si è trattato di uno spettacolo tutto sommato innocuo. La forza provocante contenuta in musica e testo si perdeva su un palcoscenico arredato con oggetti di recupero, alcuni riferimenti all'inquinamento ambientale, proiezioni in bianco e nero sul fondale, e una recitazione corretta ma non incisiva, senza reali momenti graffianti e pungenti come invece era lecito aspettarsi da due lavori che fondano la loro ragion d'essere su satira e sarcasmo. La regista franco-britannica Irina Brook ha confezionato, quindi, uno spettacolo che non morde, che non graffia. Le due protagoniste Kate Lindsey e Laureen Michelle hanno reso i loro personaggi in modo adeguato, con voce non molto voluminosa e un fraseggio non molto vario. Meglio la parte orchestrale affidata alla bacchetta di Riccardo Chailly, spesso straniante ma anche forse troppo levigata. Finale a sorpresa con l'omaggio a Irina Brook e il suo Alabama Song, il brano più noto di Mahagonny.

martes, 16 de marzo de 2021

Música UNAM Leonard Slatkin imparte por primera vez en México una clase magistral dirigida a directores de orquesta

Clase magistral en línea. Claves para un estudio exitoso de partituras

El maestro Leonard Slatkin imparte por primera vez en México una clase magistral dirigida a directores de orquesta mexicanos. Leonard Slatkin es director de orquesta, docente, compositor y autor de dos libros. Ha recibido seis premios Grammy y 35 nominaciones

La Cátedra Extraordinaria en Dirección de Orquesta Eduardo Mata de la Dirección General de Música de la UNAM organiza la clase magistral en línea «Claves para un estudio exitoso de partituras» con el maestro Leonard Slatkin y ocho jóvenes directores participando activamente. Será transmitida el miércoles 17 de marzo de 3:00 a 5:00 pm por el canal de YouTube de Música UNAM. Los oyentes interesados tendrán la oportunidad de presenciarla sin ningún requisito y de forma gratuita.

El objetivo de la clase magistral es proporcionar a los directores de orquesta las habilidades necesarias para desempeñarse satisfactoriamente ante el desafío que supone el análisis formal de la partitura orquestal, haciendo énfasis en los gestos de brazos y manos, así como en el uso correcto de la batuta. Durante el mes de febrero se convocó a los interesados a participar de manera activa a presentar sus postulaciones, posteriormente fueron seleccionados ocho candidatos quienes trabajarán con el maestro Slatkin el siguiente repertorio, Sinfonía núm. 5 en do menor, Op. 67 de Ludwig van Beethoven y Preludio a la siesta de un fauno de Claude Debussy. Leonard Slatkin mantiene una agenda rigurosa en su labor como director alrededor del mundo siendo además un prolífico compositor, autor y docente. 

Durante más de 50 años Slatkin ha actuado al frente de la Filarmónica de Nueva York, la Sinfónica de Chicago, la Sinfónica de Londres, la Orquesta Philharmonia, la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam y muchas otras. Ha sido director titular de la Sinfónica de Nueva Orleans, la Sinfónica de St. Louis, la Sinfónica Nacional de Estados Unidos, la Sinfónica de Detroit, la Orquesta Nacional de Lyon y la Sinfónica de la BBC en Londres. Ha ganado seis premios Grammy y la Medalla Nacional de las Artes de Estados Unidos, entre otros reconocimientos. También ha realizado numerosas grabaciones, la más reciente fue el estreno mundial de Requiem for Fallen Brothers, obra original de Alexander Kastalsky, en conmemoración del centenario del armisticio que puso punto final a la Primera Guerra Mundial. Slatkin es autor de Conducting Business (2013) y Leading Tones: Reflections on Music, Musicians, and the Music Industry (2017), y actualmente trabaja en su tercer libro titulado Classical Crossroads: The Path Forward for Music in the 21st Century.

http://musica.unam.mx/





Riccardo Chailly Music Director at Teatro alla Scala until 2025


Photo Riccardo Chailly and Dominique Meter. Credit Brescia & Amisano. 

The Board of Directors of Teatro alla Scala met today and accepted the proposal of Superintendent and Artistic Director Dominique Meyer to extend Riccardo Chailly's engagement as Music Director until 2025. Chailly, who is currently in rehearsals for "Die sieben Todsünden" and "Mahagonny Songspiel" directed by Irina Brook, made his debut at La Scala in 1978 and took over as the Theatre's musical director in 2015.


jueves, 11 de marzo de 2021

Il mezzosoprano Raffaella Lupinacci debutta nel ruolo di Leonora ne La Favorita a Bruxelles

 

Foto: Raffaella Lupinacci nelle prove della Favorita.  - Hugo Segers

Un altro importante personaggio del belcanto aggiungerà al suo già vasto repertorio il noto mezzosoprano italiano Raffaella Lupinacci, che il 12 marzo 2021 canterà per la prima volta il ruolo di Leonora ne La Favorita di Gaetano Donizetti (nella versione italiana dell'opera) che rappresenterà il debutto dell'artista sul palco del Théâtre Royal de la Monnaie  a Bruxelles, in Belgio. In questa occasione l'opera verrà proposta in una versione semi-scenica, in cui il coro e l'orchestra del teatro, oltre a un cast di artisti guidati da Raffaella, saranno sotto la guida musicale del maestro Francesco Lanzilotta. La Favorita, che fu rappresentata per la prima volta nel 1840 all'Opera di Parigi nella sua versione francese (la versione più nota dell'opera), fu successivamente adattata in italiano, ed è la versione che viene offerta più regolarmente nei teatri d'Italia. Pertanto, la presentazione dell'opera in italiano nel teatro di una capitale francofona è una pietra miliare e un'interessante rarità da considerare. Da parte sua, il versatile mezzosoprano Raffaella Lupinacci, che ha debuttato nel ruolo di Giovanna Seymour in Anna Bolena di Donizetti lo scorso ottobre, con Leonora  continua ad approfondire il repertorio belcantistico, visto che il suo futuro calendario include personaggi come Sara in Roberto Devereux e Adalgisa in Norma, per citarne alcuni. 

Lo streaming de La Favorita sarà visibile dal 12 marzo alle 7:30 (ora europea) e fino alle 19 sul sito del Teatro de la Monnaie e al seguente link.

https://www.lamonnaie.be/en/program/1840-the-king-and-his-favourite




La mezzosoprano Raffaella Lupinacci debutará el papel de Leonora en La Favorita en el Teatro de la Moneda de Bruselas.

Fotos: Raffaella Lupinacci en ensayos de la Favorita en la Moneda.  Fotógrafo: Hugo Segers. 

Otro importante personaje belcantista incorporará a su ya amplio repertorio la notable mezzosoprano italiana Raffaella Lupinacci, quien el 12 de marzo del 2021, cantará por primera ocasión el papel de Leonora en La Favorita de Gaetano Donizetti (en la versión italiana de la ópera) en lo que será el debut de la artista en el escenario del Théâtre Royal de la Monnaie (Teatro de la Moneda) de Bruselas Bélgica.  En esta ocasión, la ópera se ofrecerá en una versión semi escenificada, en la que el coro y la orquesta del teatro, además de un elenco de artistas encabezados por Raffaella, estarán bajo la conducción musical del maestro Francesco Lanzilotta. La Favorita que fuera estrenada en 1840 en la ópera de Paris en su versión francesa, que es la versión más conocida de la ópera, fue posteriormente adaptada al italiano, y es la versión que se ofrecer con mayor regularidad en los teatros de Italia. Por ello, la presentación de la ópera en italiano en el teatro de una capital francoparlante constituye un hito y una interesante rareza a tener en cuenta. Por su parte, la versátil mezzosoprano Raffaella Lupinacci, que el pasado mes de octubre debutará el papel de Giovanna Seymour en Anna Bolena de Donizetti, con Leonora continúa adentrándose más en el repertorio belcantista, ya que su futuro calendario incluye personajes como Sara en Roberto Devereux o Adalgisa en Norma, por mencionar algunos. 

El streaming de La Favorita, estará disponible para ser visto a partir del 12 de marzo a las 7:30 (horario europeo) y hasta el 19 en el sitio del Teatro de la Moneda en el siguiente vinculo.

https://www.lamonnaie.be/en/program/1840-the-king-and-his-favourite





domingo, 21 de febrero de 2021

Salome en el Teatro alla Scala de Milán

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo

En una palabra: ¡inquietante! Así estuvo Salome con la puesta en escena de Damiano Michieletto en el Teatro alla Scala, en la primera nueva producción después del confinamiento, y que fuera probada de manera parcial el año pasado.  El director de escena véneto confeccionó un espectáculo dramáticamente eficaz en el que el simbolismo y la psicología viajaban hombro con hombro. Esta Salome debe entenderse como una verdadera hermana de Elektra, una Salome que en los abusos y más abusos sufridos desde su juventud encontró la fuente para alimentar su histérica exaltación. Michieletto no inventó ni distorsionó nada del libreto diseñado por Oscar Wilde, si no que logró un trabajo de análisis en el subconsciente de Salome, que nunca, como en este espectáculo, hizo que emergieran sus propios impulsos de la monstruosidad vivida en su adolescencia.  El espectáculo debió ser dirigido musicalmente por Zubin Mehta (quien debutó con esta ópera en la Scala en 1974) pero su estado de salud lo obligó a renunciar.  Fue así como tuvo que salir al podio Riccardo Chailly que por primera vez dirigió esta obra maestra de Strauss en forma escénica. Aquí, Chailly firmó una de las conducciones más eficaces que se le hayan escuchado en Milán. El director milanés concertó la ópera con gran transparencia, extrema atención a la trama interna, exaltando también los aspectos camerísticos y calibrando a la perfección los puntos culminantes, con orquesta completa. Cierto que se trató de una dirección de impronta sinfónica, pero nada menos que estuvo muy atenta al dramatismo que ocurría sobre el escenario. Extraordinaria estuvo la intérprete del papel principal, Elena Stikhina, que dio vida a una Salome muy bien cantada desde la primera hasta la última nota, con vigorosa voz de buena entonación, firme y con un timbre claro, que complementó con una seductora presencia escénica. Quizás no sea una voz voluminosa, pero estuvo muy bien proyectada. Una agradable sorpresa en su debut scaligero. El Jochanaan de Wolfgang Koch pareció un poco estentóreo, aunque estuvo robusto y seguro. Gerhard Siegel delineó un Herodes menos caricaturesco, con timbre penetrante y convicción, mientras que Linda Watson se mostró como una experta y algo lasciva Herodes.  Esta Salome será sin dudas repuesta en una futura temporada, cuando el público pueda finalmente volver a la sala del Piermarini, y será una cita que no debe perderse.

Salome di Strauss - Teatro alla Scala, Milano

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo

In una parola: conturbante! Ecco come è stata la Salome messa in scena da Damiano Michieletto al Teatro alla Scala, prima nuova produzione dopo il lockdown, e già parzialmente provata circa un anno fa. Il regista veneto ha confezionato uno spettacolo drammaticamente efficace, in cui simbolismo e psicologia viaggiavano a braccetto. Questa Salome è da intendere come vera sorella di Elektra, una Salome che negli abusi e soprusi subiti in gioventù trova la fonte per alimentare la sua esaltazione isterica. Michieletto non inventa e non stravolge nulla del libretto tratto da Oscar Wilde, ma compie una lavoro di analisi nel subconscio di Salome, che mai come in questo spettacolo sembra far scaturire le proprie pulsioni dal mostruoso vissuto adolescenziale. Lo spettacolo avrebbe dovuto essere diretto da Zubin Mehta (che con quest'opera debuttò alla Scala nel 1974) ma le sue condizioni di salute l'hanno costretto a rinunciare. E' salito così sul podio Riccardo Chailly che per la prima volta dirigeva il capolavoro straussiano in forma scenica. E Chailly ha firmato una delle sue direzioni più efficaci ascoltate qui a Milano. Il direttore milanese ha concertato l'opera con grande trasparenza, estrema attenzione alle trame interne, esaltandone anche l'aspetto cameristico, ma sapendo calibrare alla perfezione anche i punti culminanti con l'orchestra al completo. Una direzione di impronta sinfonica certo, ma nondimeno attentissima a ciò che succedeva drammaticamente sul palco. Straordinaria l'interprete del ruolo principale. Elena Stikhina ha dato vita ad una Salome molto ben cantata dalla prima all'ultima nota, con voce gagliarda, intonatissima, ferma, con timbrica limpida, e sorretta da una presenza scenica seducente; voce forse non voluminosissima ma certamente molto ben proiettata. Una bella sorpresa per questo che era il suo debutto scaligero. Il Jochanaan di Wolfgang Koch è parso un po' stentoreo, seppur robusto e sicuro. Gerhard Siegel ha tratteggiato un Herodes meno caricaturale, con timbrica penetrante e piglio, mentre Linda Watson è stata una Herodias esperta e giustamente un po' lasciva. Questa Salome sarà senz'altro ripresa in una prossima stagione quando il pubblico potrò tornare finalmente tornare nella sala del Piermarini. E sarà un appuntamento immancabile!

viernes, 19 de febrero de 2021

La Scala’s programming for February and March 2021

Ph: Teatro alla Scala - Covid Hanninen

La Scala’s programming for February and March 2021

Salome conducted by Zubin Mehta, a Weill diptych conducted by Music Director Riccardo Chailly with Irina Brook directing, Rossini's Stabat Mater conducted by Myung-Whun Chung, and a concert conducted by Nicola Luisotti, are among the highlights of the La Scala calendar, alongside the ballet's tributes to Nureyev and to contemporary choreographers. The La Scala program until March includes fifteen appointments from 20th February to 27th March including opera, ballet, concerts and masterclasses. In addition to the consolidated collaboration with Rai Cultura, there will also be streaming on the Theatre's channels.

 Opera

There are two new opera productions: the previously announced Salome, conducted by Zubin Mehta and directed by Damiano Michieletto on February 20th, will be joined on March 18th by a diptych of Kurt Weill’s Die sieben Todsünden and Mahagonny-Songspiel, conducted by Music Director Riccardo Chailly, directed by Irina Brook and featuring Kate Lindsay. Throughout his musical life Maestro Chailly has explored the 20th century repertoire in depth, but he has never conducted Kurt Weill, an indispensable author in the history of the 20th century who has been rarely performed at La Scala.

The Ballet

On Thursday, February 25th at 9.15 p.m., Rai Cultura will broadcast the evening Great Moments of Dance, recorded in December 2020, as a TV premiere on its channel Rai 5. This will be followed by two further evenings in streaming: a Tribute to Nureyev with some of his most spectacular choreographic creations entrusted to the La Scala dancers on February 28th, preceded by two masterclasses held by the Ballet Director Manuel Legris - who was chosen by Nureyev as étoile at the Paris Opera - on Thursday 25th and Friday 26th at 7 p.m.; and an evening dedicated to contemporary choreographers on Saturday 27th March, also preceded by two masterclasses on Thursday 25th and Friday 26th.  

The Symphonic Season

On  March 5th Myung-Whun Chung conducts the Orchestra of Teatro alla Scala in Joseph Haydn's Trauersymphonie and Gioachino Rossini’s Stabat Mater with Eleonora Buratto, Veronica Simeoni, René Barbera and Andrea Mastroni: this concert marks the return to full activity of the Teatro alla Scala Chorus conducted by Bruno Casoni. Nicola Luisotti is on the podium on Wednesday March 24th for a concert dedicated to the Italian repertoire with soprano Maria Agresta and tenor Francesco Meli.

The Recitals

The Recitals begin with the comeback to La Scala of tenor Vittorio Grigolo on Monday February 22th with pianist Vincent Scalera with a programme of opera arias and chamber songs from Donizetti and Verdi to Gounod, Massenet and Tosti. On Sunday March 7th baritone Ludovic Tézier and Helmut Deutsch will perform Lieder and mélodies ranging from Schubert, Schumann and Liszt to Mozart, Ibert, Fauré and Berlioz. On Sunday March 14th, a few days before she takes on the role of Anna I and Bessie in the diptych directed by Riccardo Chailly, Kate Lindsay offers an evening of songs by Kurt Weill accompanied by pianist Baptiste Trotignon. Finally, Aleksandra Kurzak will record with pianist Marek Ruszczynski and violist Tomasz Wabnic a recital with music by Chopin, Schumann, Brahms and Tchaikovsky, which will be broadcast on April 4th.

Extraordinary concerts

On Saturday February 27th, La Scala hosts the winner of the 2019 Busoni Competition, Emanuil Ivanov, in an extraordinary concert, underscoring the joint commitment of the Theatre and the Competition to give online visibility to young talents, particularly penalised by the restrictions caused by the pandemic; the program features Busoni, Ravel and Skrjabin.

 

 

 

 

jueves, 11 de febrero de 2021

Chick Corea, jazz great with 23 Grammy Awards, dies at 79


Chick Corea

Photo: Getty Images / Jakubaszek

Chick Corea, a towering jazz pianist with a staggering 23 Grammy Awards who pushed the boundaries of the genre and worked alongside Miles Davis and Herbie Hancock, has died. He was 79. Corea died Tuesday February 9, 2021 of a rare form of cancer. A prolific artist with dozens of albums, Corea in 1968 replaced Herbie Hancock in Miles Davis’ group, playing on the landmark albums “In a Silent Way” and “Bitches Brew.” He formed his own avant-garde group, Circle, and then founded Return to Forever. He worked on many other projects, including duos with Hancock and vibraphonist Gary Burton. He recorded and performed classical music, standards, solo originals, Latin jazz and tributes to great jazz pianists. Corea was named a National Endowment of the Arts Jazz Master in 2006. He was a member of the Church of Scientology and lived in Clearwater, Florida. He regularly won the title of Jazz Artist of the Year from Downbeat Magazine. In addition to his Grammy wins, Corea also had four Latin Grammy wins. The Latin Recording Academy called him “a virtuosic pianist and one of the most prominent Latin jazz musicians of all times.” The Blue Note jazz club in New York City simply called him “irreplaceable.” Drummer Sheila E. took to Twitter to mourn. “This man changed my life thru his music and we were able to play together many times. I was very fortunate to call him my family,” she wrote “Chick, you are missed dearly, your music and brilliant light will live on forever.” Last year, Corea released the double album “Plays,” which captured him solo at various concerts armed simply with his piano.The double album was a peek into Corea’s musical heart, containing songs he wrote about the innocence of children decades ago as well as tunes by Mozart, Thelonious Monk and Stevie Wonder, among others. Corea is the artist with the most jazz Grammys in the show’s 63-year history, and he has a chance to posthumously win at the March 14 show, where he’s nominated for best improvised jazz solo for “All Blues” and best jazz instrumental album for “Trilogy 2.”Corea was born in Massachusetts and began piano lessons at 4. But he bristled at formal education and dropped out of both Columbia University and the Juilliard School. He began his career as a sideman. Late last year, Corea had two commissions: A trombone concerto for the New York Philharmonic and a percussion concerto for the Philadelphia Orchestra. He’s also started teaching online, creating the Chick Corea Academy to offer his views on music and share the opinions of others, take questions and chat with guests. He hopes his students will explore their freedom of expression and think for themselves. Corea is survived by his wife, Gayle Moran, and a son Thaddeus.  AP



jueves, 28 de enero de 2021

Così Fan Tutte en Milán - Teatro alla Scala


Foto: Brescia&Amisano

Massimo Viazzo

La actividad operística en el Teatro alla Scala volvió este mes de enero del 2021 con la reposición de un montaje histórico de Così fan tutte, la ópera con la que concluye la trilogía daponteana de Mozart. Se trata del espectáculo firmado por Michael Hampe, visto por primera vez en Milán en 1983, y que fue dirigido musicalmente en aquel entonces por Riccardo Muti (la producción provenía del festival de Salzburgo de la mano del propio Muti), ahora dirigido escénicamente por Laura Cantini, y que es un montaje respetuoso de la música y del libreto además de ser muy preciso y elegante.  En esta ocasión, en la cual se conmemoraban los setenta años del escenógrafo Mauro Pagano, quien falleciera prematuramente en 1988 y que tanto aportara al teatro milanés, la puesta se vio demasiado deslucida, y con una teatralidad aburrida. Así, la vitalidad de la trama pirandelliana fracasó frente a una actuación estereotipada y poco empática. En el mismo sentido, las expectativas en cuanto a la conducción de Giovanni Antonini desilusionaron. Quien esperaba frescura, ligereza y transparencia de un director proveniente de la música barroca, se fue decepcionado, ya que aquí todo sonó pesado y banal.  En el elenco estuvieron presentes dos voces experimentadas, Eleonora Buratto y Pietro Spagnoli rodeadas de prometedores cantantes jóvenes. Eleonora Buratto personificó una Fiordiligi lírica y pertinaz, que mostró una línea de canto y un timbre seductor. También estuvo muy bien cantada Dorabella por la joven canadiense Emily D’Angelo, una mezzosoprano de timbre oscuro y comunicativa calidez. Segura de sí misma, y nunca caricaturesca estuvo Federica Guida interpretando a una simpática Despina con un fraseo muy cuidado y un sonido bien apoyado. Pietro Spagnoli delineó un extrovertido Don Alfonso, con un timbre pleno y redondo, perfecta dicción, y estuvo menos pérfido de lo normal. Otros dos cantantes jóvenes completaron el elenco, el barítono lombardo Alessio Arduini quien prestó su voz a un Guglielmo contundente y también audaz; y el tenor ruso Bogdan Volkov, cuya línea de canto pareció no ser técnicamente refinada, pero cuyo Ferrando logró emocionar en los momentos más melancólicos.  El próximo 20 de febrero, el Teatro alla Scala ofrecerá un nuevo título, Salome de Richard Strauss, con la nueva y muy esperada producción de Damiano Michieletto bajo la conducción de Zubin Mehta, quien debutó con este mismo título en el máximo teatro italiano en el año 1974.

 

Così fan tutte - Teatro alla Scala Milano

Foto: Brescia&Amisano

Massimo Viazzo

L'attività operistica del Teatro alla Scala è ripresa in questo mese di gennaio 2021 con la riproposta di un allestimento storico del Così fan tutte, l'opera che chiude la trilogia dapontiana di Mozart Si tratta dello spettacolo firmato da Michael Hampe, visto a Milano la prima volta nel 1983, allora diretto da Riccardo Muti (proveniente dal festival di Salisburgo sempre con Muti) e ora ripreso da Laura Cantini, uno spettacolo rispettoso della musica e del libretto, accurato ed elegante. In questa occasione, nella quale si ricordavano i settant'anni dello scenografo Mauro Pagano scomparso prematuramente nel 1988 e che molto ha dato al teatro milanese, l'allestimento è parso però un po' troppo ingessato, con una teatralità smorta. La vitalità del plot pirandelliano è venuta così a mancare a fronte di una recitazione stereotipata e poco empatica. In tal senso la direzione di Giovanni Antonini ha deluso le attese. Chi si aspettava freschezza, lievità e trasparenza da un direttore che proviene dalla musica barocca, è rimasto deluso. Qui tutto suonava un po' pesante e banale. Nel cast erano presenti due voci esperte, Eleonora Buratto e Pietro Spagnoli affiancate da giovani promettenti. La Buratto ha impersonato una Fiordiligi lirica e pertinace, sfoggiando una linea di canto sicura e una timbrica seducente. Molto ben cantata anche la Dorabella della giovane canadese Emily D'Angelo, mezzosoprano dal timbro brunito e dalla calda comunicativa. Spigliata, ma mai caricaturale, Federica Guida nei panni di una simpatica Despina dal fraseggio sempre  curato e di suono ben appoggiato. Pietro Spagnoli ha tratteggiato un Don Alfonso estroverso di timbrica piena e rotonda, dalla dizione perfetta, e un po' meno perfido del solito. Altri due cantanti giovani completavano il cast, il baritono lombardo Alessio Arduini che ha dato voce ad un Guglielmo schietto e anche spavaldo, e il tenore russo Bodgan Volkov, la cui linea di canto non è parsa sempre a fuoco, ma il cui Ferrando ha saputo emozionare nei momenti più patetici. Il 20 febbraio il Teatro alla Scala proporrà un nuovo titolo, la Salome di Richard Strauss nella nuova produzione (molto attesa!) firmata da Damiana Michieletto con la direzione di Zubin Mehta, che proprio con questo titolo debuttò nel massimo teatro italiano nel 1974.

Cavalleria Rusticana - Chicago Symphony Hall

Foto: Todd Rosenberg

Ramón Jacques

Chicago Symphony Hall. Come da tradizione di molti anni, attualmente una delle date più attese di ogni stagione della Chicago Symphony Orchestra è l'inclusione di un titolo operistico. Con l'arrivo di Riccardo Muti alla testa dell'orchestra, la scelta naturale è stata quella di proporre  opere del repertorio italiano, che comprende già memorabili esecuzioni di titoli come: Otello, Aida, Turandot e il Requiem di Verdi, per citarne solo alcuni di quelli che sono stati ascoltati nella sala da concerto dell'orchestra, così come in tour, soprattutto alla Carnegie Hall, dove l'orchestra ha un appuntamento ogni anno.In occasione del 10 ° anniversario dal suo insediamento, il celebre direttore d'orchestra napoletano ha scelto di dirigere Cavalleria Rusticana di Pietro Mascagni. A priori sembrava che un concerto di un'ora e quindici minuti, senza intervallo, sarebbe stato un po' corto per l'occasione, ma Muti e la sua orchestra hanno dimostrato il contrario, offrendo una serata di emozionanti passaggi orchestrali e cori. Cavalleria Rusticana è un'opera che si presta allo splendore dell'orchestra, come è stato qui dimostrato. L'omogeneità e il suono emersi dalla sezione degli ottoni e degli archi dell'orchestra erano brillanti, commoventi ed emozionanti, per l'ampia gamma di colori e sfumature che Muti vi imprimeva con la sua mano autorevole e sicura, unita alla sua maestria nella concertazione di un repertorio che gli appartiene, eseguito con la dinamica e la precisione di un motore ben oliato. Anche il  Coro della Chicago Symphony è stato eccezionale nella sua esecuzione, i suoi elementi che si trovavano dietro i musicisti occupando tutti i posti dietro della sala da concerto la cui forma è circolare, hanno cantato con impeto e intensità in ciascuno dei loro interventi. Il cast vocale, con nomi di prim'ordine, come in tutte le opere eseguite dall'orchestra, ha adempiuto in modo soddisfacente al proprio compito Come Santuzza, il mezzosoprano Anita Rachvelishvili ha mostrato sensualità e maestria con il suo strumento vocale opulento, carico di intensità e drammaticità. Da parte sua, il tenore Piero Pretti ha lasciato una piacevole impressione per il calore e la brillantezza del suo timbro, offrendo un Turridu febbrile e credibile. Il baritono Luca Salsi non ha avuto la stessa fortuna cantando Alfio, con alti e bassi, cantando a volte con forza eccessiva e altre con una certa passività, come se il ruolo fosse giusto o scomodo. È stato un lusso ascoltare il mezzosoprano Sasha Cooke, che eccelleva nel breve ruolo di Lola, per la sua insolita e raffinata eleganza vocale e un timbro di chiare sfumature e colori. Il mezzosoprano Ronita Miller ha conferito autorità al personaggio di Mama Lucia, con la sua voce scura, vigorosa e voluminosa.

2021!


 

lunes, 28 de diciembre de 2020

Arturo Márquez: 70 aniversario La épica del baile de salón

Foto: Arturo Márquez

Por José Noé Mercado

A ningún melómano escapa la noción de que dos obras principales sintetizan el catálogo sinfónico mexicano, bien por su éxito y popularidad; acaso por su constante programación en salas de concierto, nacionales e internacionales; o de plano por su uso publicitario y propagandístico para anuncios comerciales, fiestas patrias y como representación misma del rostro nacionalista de nuestro país: Huapango (1941) del jalisciense José Pablo Moncayo (1912-1958) y Danzón No. 2 (1994) del sonorense Arturo Márquez (1950), quien el 20 de diciembre de este pandémico 2020 cumplió 70 años de edad. En ambos casos, esa consagración en el espectro musical clásico proviene del ámbito popular y, no menos importante, del terreno bailable. Quizá por ello algunos aficionados al arte sonoro miran estas piezas con cierta extrañeza, con ceja arqueada, y se reservan para repertorios, en apariencia, más profundos y elitistas.

Lo cierto es que las orquestas más relevantes del planeta han interpretado este par de obras y así confieren un prestigio inocultable a sus compositores, lo que les mantiene vigentes, actuales y frescos al oído de los degustadores musicales de cualquier edad o estirpe. De hecho, Huapango y Danzón No. 2 suelen brindarse no como contenido anunciado en los programas de conciertos, sino que pertenecen a ese conjunto elegido de encores con el que se corona una función sinfónica, a esos regalos ofrecidos para agasajar y agradecer al público y que a la vez permiten el lucimiento y gozo interpretativo. Aunque, desde luego, los autores de estas afamadas obras son también creadores de catálogos más amplios, cuya solidez y calidad ciertamente florece a la sombra de la luminosidad de sus piezas referenciales.

En el caso de Arturo Márquez, Premio Nacional de Bellas Artes 2009, su abanico sonoro comprende otros ocho danzones, títulos sinfónicos, conciertos, música para cine, obras para conjuntos de cámara, cantatas e incluso la reconstrucción que realizó de la orquestación del segundo acto de la ópera Atzimba (1900) del compositor duranguense Ricardo Castro (1864-1907), reestrenada en el Teatro del Palacio de Bellas Artes en 2014 —luego de medio siglo de su más reciente presentación—, por la Compañía Nacional de Ópera. Pero, sobre todo, Arturo Márquez es autor de un lenguaje que se nutre de géneros y colores latinoamericanos para alcanzar una voz propia y distintiva, rítmica, sensual y preñada de idealismo, de una épica bailable: es el creador de una sonoridad inconfundible.

Composición

Como el doctor y cantante Alfonso Ortiz Tirado y la actriz María Félix, Arturo Márquez nació en el pintoresco pueblo de Álamos, Sonora. Creció en el marco de esas calles empedradas o adoquinadas, cuando no abiertamente terrosas, de aire tranquilo y colonial fronterizo. La música de algún piano sonaba detrás de los balcones, más que como un rumor, como una certeza de aquellas casas y callejones con innumerables arcos y leyendas fantasmales; llegaba en formato de banda o mariachi en los pasadizos, la Alameda y otras plazas públicas. Márquez, el mayor de 9 hermanos, quería ser músico a semejanza de su padre, mariachi y carpintero. Pero para su madre no era la mejor opción, sobre todo porque no quería ver a su hijo en ese ajetreo de la infaltable bohemia donde corre la música.

Pero el entusiasmo y la pasión se impusieron, sin demasiado esfuerzo. Arturo Márquez comenzó su carrera musical a los 14 años de edad, cuando la familia se había mudado a los Estados Unidos. Desde los 6 años y hasta los 18, vivió entonces en Los Ángeles, California. Regresó a su pueblo natal, temeroso de la guerra de Vietnam, pero ya con una vocación clara que no abandonaría hasta el momento: la música. Ya tocaba el violín, el trombón, la tuba, la guitarra, pero su sueño era el piano. Luego de dos años en Álamos, se trasladó a la Ciudad de México para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música. Ahí lo miraron con extrañeza, porque ya no tenía la edad temprana promedio para iniciarse en el instrumento deseado. Se inscribió, entonces, en la carrera de Educación Musical; sin embargo, fue reprobado en piano.

Lo mismo le ocurrió en el Conservatorio de París, cuando gracias a una beca se aventuró a trasladarse a Francia. Más allá de ese rechazo, aprovechó la oportunidad para complementar con el maestro Jaques Castérède la formación musical que en México había iniciado con Carlos Barajas, José Luis Alcaraz, Joaquín Gutiérrez Heras, Héctor Quintanar, Raúl Pavón y Federico Ibarra. Para entonces tenía algunas canciones escritas y varias piezas para piano solo. Su idea original de ser arreglista se había transformado y se afianzó en la composición cuando llenó lo que él consideraba lagunas; asignaturas como armonía, solfeo y orquestación, arte en el que destacaría por su elegancia y contundencia.

Como orquestador, las dotes de Arturo Márquez son significativas y elocuentes. Su capacidad para lograr fuerzas expresivas arrolladoras, combinadas con cambios de tiempo y texturas provenientes de instrumentos particulares como el güiro, el arpa, las claves o el pandero, le dan una transparencia melódica seductora y, en no pocas ocasiones, hipnótica.De regreso en México, luego de dos años en el país galo, estuvo en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez (Cenidim) lo que sin duda ha complementado su perfil académico, pero a los 29 años de edad volvió a Estados Unidos. Esa vez al Instituto de Artes de California, como becario de la Fundación Fullbright

Ahí estudi.ó con Morton Subotnick, Mel Powell, Stephan “Lucky” Mosko y James Newton. Una faceta no muy conocida del autor de Danzón No. 2 es que durante esos inicios de la década de los 80 sentía una gran atracción por el mundo contemporáneo del arte y la interdisciplina; en específico, por la música electrónica y experimental en la que no tardó en incursionar.También se sentía atraído por el jazz, la world music y la danza. Y por el danzón.

Síntesis

El ritmo y la sensualidad de ese género musical se volvió una definitoria frecuencia expresiva para Arturo Márquez cuando conoció los salones de baile. Danzón No. 1 lo hizo sin haber asistido —y se nota— a uno de esos salones donde la música de Acerina y su danzonera y otras agrupaciones cobraban forma en las parejas de baile. Todo cambió con Danzón No. 2, una obra por encargo de la Orquesta Filarmónica de la UNAM, que desde su estreno ha sido dirigido por figuras de la talla del venezolano Gustavo Dudamel, para no ir muy lejos, una de las celebridades mundiales de la música clásica actual. Márquez se dio cuenta de que componía un danzón sólo hasta que descubrió sus características plasmadas en la partitura. Su vena musical se había transformado con el salón y con el cultivo de ese género de contacto íntimo y a la vez estético a través del baile.

El ansia de experimento sonoro del mundo contemporáneo dejó lugar a la música tonal; volvió sin reparos y con fortuna a esa entraña modal, al ritmo, al sonido popular, que además estaba impregnado de simpatía y solidaridad con el movimiento zapatista de aquellos años. Si bien Arturo Márquez no es propiamente un activista y su música mucho menos podría catalogarse de esa manera, en su obra puede encontrarse el idealismo por la justicia indígena y de una nación (Juárez a Maximiliano), por la épica de personajes históricos como Emiliano Zapata (La leyenda de Miliano), por la lucha sin violencia de Mahatma Gandhi, por la igualdad de derechos de Martin Luther King (Sueños) o por el anhelo de paz en el mundo (Alas [A Malala]).

Además del danzón, Márquez ha incursionado en otros géneros caribeños como la conga y la cumbia, en singulares síntesis donde la sensualidad del baile, el aire nostálgico de los salones y el corazón popular laten inyectadas de cierta esperanza de naturaleza rítmica. Y se amalgaman con el mundo clásico de las formas, técnicas, colores y texturas sonoras. La acogida del público es tan notable a su obra, que incluso puede afirmarse que cubre al personaje, aun cuando suba con cierta frecuencia a dirigir alguna de sus piezas, en su faceta como director de orquesta, o suela ser objeto de homenajes y reconocimientos diversos en instituciones o medios de comunicación.

La obra de Arturo Márquez se toca en todo el mundo, por infinidad de orquestas y conjuntos musicales de dotación disímil. Se interpreta incluso en transcripciones múltiples para instrumentos solos: piano, arpa, metales, balalaikas; para banda, para compañías de danza. En el catálogo de Arturo Márquez hay, como punto de partida, pasión. Vigor. Placidez elegante de las cuerdas; sinuosidad seductora de las maderas; ritmo inagotable en las percusiones; agrestes cruces del destino humano en los metales. Y, sobre todo, una nostálgica intimidad que se remece hasta estallar como un orgasmo sonoro, extrovertido en el público que así también lo comparte.

¡Cuánta vida a los 70 años de edad!

domingo, 27 de diciembre de 2020

Cavalleria Rusticana en Chicago

Foto: (c) Todd Rosenberg

Ramón Jacques

Chicago Symphony Hall. Ya convertida en una tradición de muchos años y en la actualidad una de las fechas más esperados de cada temporada de la Orquesta Sinfónica de Chicago, es la inclusión de un titulo operístico.  Con la llegada de Riccardo Muti a la titularidad de la agrupación, la elección natural ha sido la de obras del repertorio italiano, que incluye ya memorables ejecuciones de óperas como: Otello, Aida, Turandot y el Réquiem de Verdi, por mencionar solo algunas de las que se han escuchado en la sala de conciertos sede de la orquesta, como también de gira, especialmente en el Carnegie Hall, donde la orquesta tiene una cita todos los años.  Con motivo del decimo aniversario del celebre director napolitano al frente de la orquesta, el eligió dirigir Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni. A priori parecía que un concierto de una hora quince minutos, sin intermedio, seria muy poco para la ocasión, pero Muti y su orquesta demostraron lo contrario, ofreciendo una velada de emocionantes pasajes orquestales y corales. Cavalleria Rusticana es una obra que se presta para el lucimiento de la orquesta, como aquí quedó demostrado. La homogeneidad y el sonido que emergió de la sección de cuerdas y metales de la orquesta fue brillante, conmovedor y apasionante, por la amplia gama de colores y matices que Muti le imprimió con su autoritaria y segura mano, aunado a su maestría al concertar un repertorio que le pertenece ejecuta con la dinámica y la precisión de un motor muy bien aceitado.  Sobresaliente estuvo también el coro de la Sinfónica de Chicago en su desempeño, sus elementos que se ubicaron detrás de los músicos además de ocupar todas las butacas traseras de la sala de conciertos cuya forma es circular, cantaron con ímpetu e intensidad en cada una de sus intervenciones. El elenco vocal, con nombres de primer nivel, como en todas las óperas ejecutadas por la orquesta, cumplió su cometido de manera satisfactoria. Como Santuzza, la mezzosoprano Anita Rachvelishvili desplegó sensualidad y maestría con su opulento instrumento, cargado de intensidad y dramatismo. Por su parte el tenor Piero Pretti dejó una grata impresión por la calidez y brillantez de su timbre, ofreciendo un Turridu febril y creible. No corrió con la misma suerte el barítono Luca Salsi cantando a Alfio, quien tuvo altibajos cantando por momentos con desmedida fuerza y en otros con cierta pasividad, como si el papel le quedara justo o incómodo. Un lujo fue escuchar a la mezzosoprano Sasha Cooke, quien sobresalió en el breve papel de Lola, por su insólita y refinada elegancia vocal y un timbre de nítidos visos y matices La mezzosoprano Ronita Miller confirió autoridad al personaje de la mama Lucia, con su voz oscura y vigorosa y voluminosa.

Houston Grand Opera: Live from The Cullen with Sasha Cooke Friday, January 8, 7:30pm CT

Photo: Sasha Cooke (mezzosoprano) - Stephanie Girard

Houston Grand Opera Presents Live from The Cullen with Sasha Cooke

Virtual recital features talented mezzo soprano Sasha Cooke

What:   Houston Grand Opera presents the January installment of Live from The Cullen on January 8. Viewers will be transported to the Wortham Theater Center’s Cullen Theater for a performance by talented mezzo soprano Sasha Cooke. Cooke is an experienced recitalist who has performed at Carnegie Hall and the Kennedy Center, among many others, and will draw from her extensive repertoire for her digital recital. Her appearances with HGO include an acclaimed performance of Verdi’s Requiem in 2017. Cooke will be accompanied by HGO principal coach Kirill Kuzmin on piano.

Who: Two-time Grammy Award-winning mezzo-soprano Sasha Cooke has been called a “luminous standout” (New York Times) and “equal parts poise, radiance and elegant directness” (Opera News). She is sought after by the world’s leading orchestras, opera companies, and chamber music ensembles for her versatile repertoire. Cooke has sung at the Metropolitan Opera, San Francisco Opera, English National Opera, Seattle Opera, Opéra National de Bordeaux, and Gran Teatre del Liceu, among others, and with over 70 symphony orchestras worldwide. She is a graduate of Rice University and The Juilliard School and lives in Houston.

When:  Friday, Jan. 8, 2021.  7:30 p.m. C.T.

Where: Stream the recital for free on your computer, tablet, or smartphone by logging into HGO.org or marquee.tv. Or stream the recital on your television by accessing the Marquee TV app using your Roku, Apple TV, Fire TV, or other device. Available on-demand through February 7.

 Tariff:    Free

 

jueves, 17 de diciembre de 2020

La mezzosoprano Ilaria Ribezzi y el barroco

 

Foto: @Italphotomesagne; abajo  Ilaria Ribezzi y Ensamble Autarena 

Ramón Jacques

La mezzosoprano italiana Ilaria Ribezzi dio a conocer a inicios del mes de diciembre su nuevo proyecto de música barroca. Se trata de una grabación -disponible en you tube, así como en diversas plataformas- que contiene tres exigentes arias de obras barrocas en las que la artista demuestra su afinidad y buen gusto en la interpretación de este repertorio.  Ilaria que cuenta ya con un sobresaliente recorrido interpretando operas belcantistas y veristas, había tenido algunas aproximaciones a la música antigua habiendo interpretado en vivo el Mesías de Handel, el Stabat Mater, Gloria y Magnificat de Vivaldi; así como arias de Handel en concierto; y ahora decidió profundizar más en este género musical con un trabajo muy bien realizado y cuidado en cada detalle.  La grabación se realizó rodeada de frescos en la antigua Iglesia de Sant’Andrea en Brignano Gera d’Adda en la provincia de Bérgamo, Lombardía, que fue construida en el año 1120.  La elección de arias permite escuchar a Ilaria cantando: Armatae face et anguibus del personaje de Vagaus parte II de Juditha Triumphans Antonio Vivaldi (1678-1741) que cantó con un tono oscuro de acento dramático, en la que ofrece un sobresaliente despliegue de agilidad y ornamentación vocal, sin mengua de su elegancia y clase como interprete.  Del propio Vivaldi, canta el aria de Agrippo: Se lento ancora del il fulmine de Zenaida acto I, una aria en la que Ilaria muestra un tono más íntimo, expresivo, pero igual de virtuoso.  Finalmente, del oratorio Sanctus Petrus et Sancta Maria Magdalena de Johann Adolf Hasse (1699-1783) interpreta el Mea tormenta, proparate - Petrus, parte I, en el que recorre diversos estados de ánimo, ofreciendo una conmovedora y melancólica ejecución.  En la grabación Ilaria es acompañada por el Ensamble Autarena, un conjunto de cuerdas con instrumentos antiguos de un sonido nítido, homogéneo, que con ligereza y dinamismo en su conjunción creó un marco musical adecuado para el fácil desempeño de la artista.  Se espera que el proyecto sea acompañado de una serie de conciertos en un futuro próximo.


Para mas información sobre Ilaria Ribezzi favor de consultar sus cuentas de redes sociales

https://www.facebook.com/ilariaribezziOfficial/

https://www.instagram.com/invites/contact/?i=1hwpzslevdcwa&utm_content=3trt5u

Ensemble Autarena: http://www.ensembleautarena.it

Video:



viernes, 11 de diciembre de 2020

New Marshland and Trail Open to Presidio Visitors on December 18 - San Francisco, California


 

New Marshland and Trail Open to Presidio Visitors on December 18, Reaching a Milestone in the National Park's Watershed Restoration

 

Quartermaster Reach Improves Habitat and Visitor Access

San Francisco, CA (December 11, 2020) – Next week, the Presidio Trust unveils to visitors seven acres of restored tidal marshland and a new pedestrian trail near San Francisco Bay, marking a significant milestone in the 20-year revitalization of one of San Francisco’s original watersheds.

The site is known as Quartermaster Reach, named for the U.S. Army’s Quartermaster Corps, which operated in the area when the Presidio was a military post. The project transforms a formerly paved construction site under the “Presidio Parkway” approach to the Golden Gate Bridge into a beautiful new wetland ecosystem. Creeks now flow above ground along the Presidio’s largest watershed known as Tennessee Hollow to San Francisco Bay through Crissy Marsh, improving the biodiversity of the Presidio. The site will allow visitors to enjoy an intimate experience of nature just minutes from downtown.

Work at Quartermaster Reach brought an 850-foot length of stream once buried in a pipe back above ground through excavation. Box culverts were then installed beneath Mason Street at Crissy Marsh to allow the fresh water of the stream to flow into the saltwater marsh and San Francisco Bay, creating unique brackish habitat that is vital to a variety of plant and animal species.

Specially fabricated fiberglass panels installed within the culverts, and concrete and shell “reef balls” placed in the marsh channels, are part of a unique experiment to promote the resurgence of the native Olympic oyster. The team is currently planting 23,000 plants - including more than 40 different species of saltmarsh and dune plants grown in the Presidio Nursery - to create habitat attractive for the Presidio’s many migrating shorebirds and water animals like fish and crabs.

“Our planet is in the midst of an extinction crisis due to the destruction of habitat. Projects like this give us hope that we can turn the tide. We’ve turned back time more than a century to restore the natural systems of the Presidio’s shoreline. We hope the lessons we learn here will be helpful to others who are also committed to restoring Bay ecology,” says Jean Fraser, CEO of the Presidio Trust.

With the addition of a pedestrian bridge and trail connector, visitors can hike from Crissy Field’s East Beach, under the Presidio Parkway, and along the Tennessee Hollow Trail all the way to the southern end of the Presidio.

“The pandemic has shown us how critical access to nature is, with the myriad of health benefits it provides for human beings - especially in an urban environment,” says Laura Joss, Superintendent of Golden Gate National Recreation Area. “With the adjacent Presidio Tunnel Tops project opening in October of 2021, these new park sites will continue our work in providing a national park experience for all.”

Quartermaster Reach is a huge milestone in the 20-year effort of the Presidio Trust, the Golden Gate National Parks Conservancy, and the National Park Service to restore the park’s largest watershed. Work has been completed in sections at sites including El Polin Spring, MacArthur Meadow, and Thompson Reach. Other sections will be restored in coming years.

“We are so grateful to the people who have supported the restoration of this watershed, from individual donors to Parks Conservancy members and volunteers,” says Christine Lehnertz, President & CEO of the Golden Gate National Parks Conservancy. “This is an incredible gift to this region, and builds on the work that began in 2001 with the restoration of Crissy Field and Crissy Marsh.”

About Tennessee Hollow Watershed

The Presidio of San Francisco is the traditional territory of the Yelamu, a local tribe of Ramaytush Ohlone peoples of the San Francisco Peninsula. Yelamu familes lived in the village of Petlenuc.

The Tennessee Hollow Watershed’s creek system is comprised of three tributaries that converge at MacArthur Meadow. The stream, dubbed Petlenuc Creek, then continues north in a single channel through a variety of habitats, ultimately emptying into Crissy Marsh and San Francisco Bay. For centuries, people used this creek system as a water source, beginning with the native Ohlone and later Spanish settlers. Over time, the militaries of Spain, Mexico, and the United States substantially altered where and how the creeks flow, creating dams and wells, and ultimately forced the water underground into pipes to create dry land for building.

Restoration of the Tennessee Hollow Watershed began in the late 1990s at the headwaters near the Presidio’s Inspiration Point. Major revitalization projects have included the restoration of Crissy Marsh (2001), Thompson Reach (2005/2006), El Polín Spring (2010/2011), YMCA Reach (2013/2014), Quartermaster Riparian (2014/2015), and MacArthur Meadow (2015/2017). After Quartermaster Reach (2020), the final sections to be restored are the Eastern Tributary (under Morton Field) and Central Tributary (between El Polin and MacArthur Meadow).

Project Support

Quartermaster Reach restoration is made possible through the support of the Environmental Protection Agency through the San Francisco Bay Water Quality Improvement Fund, the San Francisco International Airport wetlands mitigation agreement, the National Park Service, the Evelyn and Walter Haas, Jr. Fund, and the David L. Davies Fund of the Weeden Foundation. Generous members of the public have made substantial donations in other areas of the watershed through the Golden Gate National Parks Conservancy.

About the Partnership for the Presidio

The Partnership for the Presidio works to sustain the Presidio’s natural beauty, preserve its history, maintain its funding, and create inspiring national park experiences for visitors. Two federal agencies manage the Presidio jointly: the Presidio Trust and the National Park Service, with support from their non-profit partner, the Golden Gate National Parks Conservancy. Together, the partnership has transformed one of America’s most storied military posts into the centerpiece of one of the most visited places in the national park system.