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Sunday, November 27, 2016

L’Incoronazione di Poppea de Monteverdi en el Teatro alla Scala de Milán.

Carmela Remigio - Poppea
Foto:  Peralta  Teatro alla Scala

Ramón Jacques

Apenas un año después de haber concluido la trilogía de Monterverdi con L’Incoronazione di Poppea, que contó con la concepción escénica de Robert Wilson, el Teatro alla Scala programó una vez mas esta ópera seria en tres actos. El espectáculo de Wilson fue visualmente elegante y sobrio, situado en un tiempo indeterminado, con mínimos elementos sobre la escena, como unos árboles o los restos de una columna derruida, elegantes vestuarios, pero sobre todo por la intensa y abigarrada iluminación azul y blanca al fondo del escenario. Su manejo de las de las luces y su magistral sentido del espacio estimulan los sentidos del espectador. Sin embargo, los movimientos lentos y pausados de los cantantes cargados de simbolismos impidieron un desarrollo dramático y actoral más claro de los personajes, haciendo que el prologo y el primer acto fueran poco fluidos. Escénicamente, y después del intermedio, se vio mayor actuación en la escena. Incidió, también, la conducción poco refinada de Rinaldo Alessandrini, quien al frente de la Orquesta del Teatro alla Scala, reforzada con músicos de su orquesta Concerto Italiano, ofreció una lectura plana y carente de sutileza y pianos. En términos generales la orquestación sonó rígida, áspera y por momentos carente de dinámica. Vocalmente el elenco de especialistas en el estilo ofreció un desempeño superlativo comenzando con la fascinante y distinguida Poppea de Carmela Remigio quien derrochó su clase sobre la escena, sobresaliendo con su brillante y nítido timbre, y la claridad en su emisión y dicción. Como Nerone, el tenor Leonardo Cortellazzi agradó con un timbre atractivo y cargado de musicalidad. Ottavia tuvo en la experimentada Monica Bacelli una intérprete ideal del violento e impetuoso personaje, y estuvo vocalmente precisa. Por su parte, Sara Mingardo dio vida a un frágil y apesadumbrado Ottone, con un timbre suave y profundo. Resaltó la convicción y fuerza escénica y vocal que Andrea Concetti imprimió al personaje de Seneca. Del extenso elenco se puede resaltar también la descarada Drusilla de María Celeng, el Amore de Silvia Frigato, el Mercurio de Luigi De Donato, la Nutrice de Giuseppe de Vittorio, especialista en los roles en travesti, o la refinada Damigella de Monica Piccinini. No se puede obviar la presencia del barítono Furio Zanasi, una autoridad en el recitar cantando monteverdiano, quien a pesar de interpretar tres breves papeles en esta ocasión, es reconocido como el mejor intérprete de Orfeo y Ulises. Como dato anecdótico, resulta sorprendente que un espectáculo de este calibre no agrade tanto al público de la Scala y eso se vea reflejado en una gran cantidad de butacas vacías. 

Tuesday, January 25, 2011

I Turchini en el Auditorio Nacional de Madrid se sumerge en la constelación del barroco, España.

Fotos: I Turchini, Antonio Florio - Centro Nacional de Difusión Musical (INAEM)
Alicia Perris
Comenzó la “saison” del Ciclo Universo Barroco con una velada en la sala de Cámara del Auditorio Nacional de Música, con el que se abren las actividades de 2011 del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM). Un calendario diferente y variado. Se vuelca así esta institución en agrandar el repertorio y traer al gran público músicas casi desconocidas o “descatalogadas”, revitalizando uno de los más importantes compositores italianos del barroco, Cristofaro Caresana (1640-1709), que vivió en la época en que su región natal formaba parte de la monarquía española. El programa elegido la noche del jueves 20 ofreció sus cantatas de conjunto para 5 0 6 voces y grupo instrumental, donde destacan “L´Adoratione de Maggi”, “La Veglia”, “Demonio, Angelo y tre pastori “ y “Sembri Stella Felice Partenope Leggiadra”. Se incluyen además, del compositor Pietro Andrea Ziani (1620-1684), dos sonatas, la op. VII, nº 15 (Friburgo y Venecia, 1667-68) y la sonata op. VII, nº 17 (de Friburgo y Venecia, 1667-68). Con la dirección de Antonio Florio y las sopranos Valentina Varriale y Silvia Frigato, el alto Filippo Mineccia, los tenores Giuseppe de Vittorio y Rosario Totaro y el bajo Sergio Foresti, esta propuesta consiguió un alto nivel de excelencia, una compenetración personal y musical evidente en una sala con una acústica exquisita, que se presta muy bien al recogimiento sonoro y el disfrute. Antonio Florio es un músico entregado y lleva a cabo una labor muy valiosa de investigación musicológica que trata de recuperar el repertorio napolitano de los siglos XVII y XVIII, aunque esta actividad no es la única que lo ocupa. I Turchini, fundada por el maestro Florio en 1987, está constituida por instrumentistas y cantantes dedicados en especial al repertorio mencionado, centrado sobre todo en compositores olvidados en su día. El grupo es residente del Centre Lyrique d´Auvergne de Clermont-Ferrand y ha realizado numerosas grabaciones y giras por el extranjero, recibiendo en 2008 el premio Napoli en la sección “Excelencias ocultas”. Han preparado el año pasado la recuperación de ”Orfeo ed Euridice” de Fux y en el sello Glossa han grabado dos discos: “L´adoratione de Maggi” de Caresana y “Tenebrae”, compuesta para la Semana Santa napolitana, que verá la luz este año. Sugerente y evocador trabajo, concebido para el deleite de los que buscan perlas raras en la salas de conciertos, alejados de los grandes espectáculos masivos. Con una dirección ajustada y sensible, todos los intérpretes- cantantes e instrumentistas- logran crear una atmósfera casi irreal por lo infrecuente de la elección y ejecución de este repertorio, todo un descubrimiento y un verdadero hallazgo. Los próximos conciertos del Ciclo Universo Barroco tendrán lugar el 19 de febrero con el grupo Forma Antiqua y “La Cantata española en el siglo XVIII” y el 10 de marzo con una propuesta dedicada a “Bárbara de Braganza y su entorno hispánico” ( en la conmemoración de los 300 años de su nacimiento) con la agrupación La Real Cámara. Merece la pena seguir este rastro de excelencia realmente notable.