Showing posts with label Serguei Gorbenko. Show all posts
Showing posts with label Serguei Gorbenko. Show all posts

Saturday, January 30, 2010

L’Orchestra Filarmonica di Città del Messico, Messico

Foto: Ángel Kenji. Howard Shelley (direttore), Serguei Gorbenko, violinista
Ramón Jacques
L’Orchestra Filarmonica di Città del Messico, una delle formazioni più importante del paese, ha presentato un programma interessante e vario composto da due sinfonia e due concerti per violino e orchestra appartenenti a compositori di diversa epoca e stile, però simili nella struttura. Primo brano la “Sinfonia Classica” di Prokof’ev (Sinfonia n. 1 in re maggiore) una delle sue opere più popolari, in cui lo stile si dipana più chiaro, limpido con una evidente derivazione dal modello haydniano, o meglio dalla stile “classico” da cui deriva il soprannome. Il lavoro, di carattere leggero e ottimista, è stato reso con musicalità e anima soprattutto nella sezione degli archi, con serenità nel secondo movimento con accompagnamento del pianoforte, interessante nella Gavotta del terzo, in cui si percepivano riminiscenze musicali di Haydn, ma anche dello stile barocco bachiano, come pure della musica folcloristica russa, per concludere con un Finale veramente eccitante. E’ seguita l’interpretazione dell’Ottava Sinfonia di Beethoven, opera in quattro movimenti, che inizia con tanquillità per poi aumentare in vigore e brillantezza, particolarmente nei ottoni, passsando per il simpatico e rapido tic tac del metronomo nell’Allegretto scherzando.

Nella sua conduzione musicale il painista/direttore inglese Howard Shelley ha mostrato una buona sintonia con l’orchestra (già diretta in altre occasioni) dalla quale ha ottenuto un suono omogeneo, concertando con buon gusto, scrupolo e attenzione ai dettaglii. Il compositore polacco Karol Szymanowski era presente con il linguaggio moderno e post-romantico del suo Concerto per violino n. 2 op. 61 che contiene armonie scure su un tessuto pastoso e passaggi intensi e drammatici che scaturivano dal suono del violino del solista russo Serguei Gorbenko, membro dell’orchestra, il quale poi ha saputo mostrare anche solennità e in un tono malinconico di fondo tipico del romanticismo francese nel Poeme per violino e orchestra di Chausson. Conclusione con un bel bis debussyano.

Tuesday, January 26, 2010

Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, México D.F.

Fotógrafo: Fotógrafo Ángel Kenji- Howard Shelley, director huésped, Serguei Gorbenko, violinista

Ramón Jacques

La Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, una de las agrupaciones musicales más importantes del país, ofreció un interesante y variado programa compuesto por dos sinfonías y dos conciertos para violín y orquesta, pertenecientes a compositores de diversas épocas y estilos, pero similitudes en su estructura. Primero, se ejecutó la Sinfonía No. 1 (sinfónica clásica) en re mayo, Op. 25, de Prokofiev, una de sus obras mas populares y en la que cambió su propio estilo de composición buscando colores orquestales mas claros y limpios con el fin de crear una composición con la técnica de Haydn, es decir, en el estilo “clásico”, por el cual adoptó su nombre la pieza. La obra de carácter ligero y optimista, fue cadenciosa, musical y animada en su primer movimiento gracias a la sección de cuerdas de la orquesta; serena en el segundo movimiento, con el acompañamiento del piano; interesante en la gavota del tercer movimiento en el que se percibieron reminiscencias musicales de Haydn, quizás algunas del estilo barroco de Bach, y sobretodo de la música folclórica rusa; la obra concluyó con un excitante final de alegres flautas. Ademas, se interpreto la Sinfonía No. 8 en fa mayor, Op.93 de Beethoven, obra de cuatro movimientos que inició con una cierta tranquilidad que fue aumentando en vigor y brillo musical, particularmente de la sección de metales, pasando por el simpático y rápido sonido del tic-tac del metrónomo en el allegreto scherzando.

En su conducción musical, el pianista y director ingles Howard Shelley mostró compenetración con la orquesta, que ya ha dirigido anteriormente, de la que obtuvo un sonido homogéneo y alegre, concertando con buen gusto y de manera escrupulosa y atenta a cada detalle. El compositor polaco Karol Szymanowski, se hizo presente con el lenguaje moderno y post-romántico de su Concierto para violín y orquesta No. 2. Op 61 que contiene oscuras armonías en su pastosa partitura, y los intensos y dramáticos pasajes y sentimientos que emanaron del incandescente violín del solista ruso Serguei Gorbenko, miembro de la orquesta, quien ademas mostró con su instrumento: solemnidad, destreza y un tono melancólico, característico del romanticismo francés, contenido en el Poema para violín y orquesta, Op. 25 de Ernest Chausson. Finalmente, el propio solista, concluyó con un breve bis de alegres notas musicales para violín de Debussy.