martes, 21 de mayo de 2013

L’Olimpiade de Josef Mysliveček en Caën Francia.


Foto: Olympiade©Hana-Smejkalová
Suzanne Daumann
 
Las siguientes funciones de esta maravillosa producción se realizaran en:
Opéra de Dijon, Francia : 22 y 24 de mayo        
Grand Théâtre du Luxembourg en Luxemburgo: 4 y 5 de junio.
 
L’Olimpiade el titulo de esta agradable opera (con libreto de Metastasio de 1733 compuesta por varios compositores y estrenada en la versión de Mysliveček de 1778) es algo engañoso ya que no trata sobre un evento deportivo, aunque tiene algo en su trama, si no que trata de amor, muerte y decepción. El dios de Creta Clistene, a quien el oráculo predijo que seria asesinado por su hijo, da la orden de que sea abandonado en el mar.  25 años después el mismo rey ofrece la mano de su hija al ganador de los juegos olímpicos.  El Principe de Creta Licida, llega a Grecia para ganar la competencia y a la princesa de quien esta enamorado, pero pide a su amigo Megacle que compita en su lugar. Megacle acepta sin saber que Licida pretende ganar la mano de la princesa Aristea, aunque Megacle y Aristea se aman. Aparece Argene, quien a su vez ama a Licida.  Todas estas historias de amor, lealtad amistad, fueron bien plasmadas en la música de Myslivečk, que esta llena de espíritu y sorpresas.  Uno de las características mas interesantes podría ser a la par de la fuerza musical,  la rica orquestación de los recitativos accompanato y las arias. Podría tratarse de una estructura barroca, pero el lenguaje musical pertenece a la era clásica. Esta coproducción entre los Teatros Nacional de Praga, de Caën, Dijon y Luxemburgo, unió todos los elementos para crear un espectáculo perfecto. El Ensamble 1704 con su dulce y dorado sonido fue guiado por Václav Luks quien dio vida a la música llevando la partitura hacia las más complejas tonalidades, hacia delante y hacia atrás cuando fue necesario para detenernos la respiración, donde el amor y el miedo vibraron junto a los personajes en escena.  El sobresaliente elenco de cantantes, domino con maestría la exigente coloratura, dando vida y alma a los personajes, guiados por la mágica dirección escénica de Ursel Hermann. La escenografía de Hartmut Schörghofer fue simple y efectiva: un piso verde oscuro de mármol, un laberinto interno, algunos detalles cambiantes, rodeados de cortinas verdes colgantes y un corredor. Fuertes símbolos como el fuego y el humo, simples y coloridos vestuarios etc. Aquí, la obertura original de Myslivečk fue sustituida por un extracto de su “Pasión de Cristo”, ilustrado en escena con la aparición del coro de cuatro cantantes vestidos en verde, que fue un personaje que observaba en silencio o participaba en escena dándole un toque mágico al espectáculo. El sobresaliente tenor Jaroslav Březina interpreto el aria del tío de Licida con voz generosa, sin esfuerzo en los pianissimos. Licida fue interpretado por Johannes Chum, y su hija Aristea fue cantada por la hermosa soprano Simona Houda-Šaturová.  La soprano Raffaella Milanesi, dio profundidad y energía a los conflictos de Megacle, y Argane fue interpretado por Sophie Harms, soprano que cantó con abandono, amor y enojo. El final feliz y la reunión familiar no ocurrio, y en vez del coro original, cuya música desapareció, fue remplazado por un aria de Ezio de Gluck, en el que Licida expresó sus sentimientos. Tehila Nini Goldstein, interpretó con voz de soprano, al elegante y descuidado joven lleno de fuego y espíritu.  Fue una deliciosa velada de agradable música, canto brillante y cuestiones profundas pero sin respuestas.

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