Showing posts with label Richard Jones. Show all posts
Showing posts with label Richard Jones. Show all posts

Friday, June 14, 2019

Ariodante di Haendel in Chicago


Foto: Fotos: Cory Weaver

Ramón Jacques  

Questa è stata la prima rappresentazione di Ariodante di Haendel alla Lyric Opera di Chicago. Da un lato è encomiabile che i teatri cerchino di ampliare il proprio repertorio incorporando opere sconosciute dal loro pubblico, ma, d’altro lato, è discutibile che la programmazione sia dettata più dalla disponibilità degli allestimenti scenici che dal valore musicale e vocale dell’opera stessa. Con la regia di Richard Jones, con le scene dello scenografo ULTZ, con una coproduzione realizzata tra Chicago e il festival francese di Aix-en-Provence, sembra che questo teatro cerchi di aumentare in modo inutile il numero delle produzioni di avanguardia o popolari in Europa, contro la sua essenza di proporre opulente e tradizionali. Qui l’opera era collocata in Scozia negli anni Sessanta, e tutta la vicenda si è sviluppata dentro una abitazione con varie stanze, con costumi poco attraenti, personaggi rappresentati come marionette, o per dare un esempio: vedere un polinesiqno come un pervertito con tattuaggi e jeans a vita bassa, fa parte dell’innumerevole lista di situazioni senza coerenza, invasive, provocanti con le quali era difficile creare una legame con la storia. Francamente una messa in scena da dimenticare. Per fortuna Haendel eccelle soprattutto per la vivacità della sua musica e delle sue arie, e questa è l’impronta che è rimasta nella memoria di chi ha assistito allo spettacolo. Una importante defezione è stata la cancellazione per malattia del mezzosoprano Alice Coote nel ruolo principale, e anche se rimpiazzata da Julia Miller, che ha salvato la recita, il suo disimpegno attoriale e vocale è stato in linea con il pallore e la  freddezza dello spettacoloIl soprano Brenda Rae ha fatto centro regalando una sensibile Ginevra di emcomiabile agilità vocale, sicura negli acuti e nella proiezione e per la sua grata musicalità. Il controtenore Iestyn Davies, ha esagerato nell’attuazione di Polinesio in quanto la regia lo prevedeva, e anche se non possedeva un colore timbrico aggraziato, il suo rodaggio in questo repertorio è stato evidenteHeidi Stober è stata una corretta Dalinda, cantata in modo leggero e sottile, ma in certi momenti carente di proiezione vocale. Ha sorpreso il tenore Eric Ferring come Lucarnio per l’audacia e la facilità con cui ha cantato, poco comune in un artista negli anni di studio, e in un personaggio secondario. Kyle Ketelsen normalmente una figura imponente ogni volta che canta, qui come Re di Scozia, ha mostrato un peggioramento nell’aspetto e nel canto. Le cose migliori si sono svolte in buca per merito della bacchetta di Harry Bicket che ha diretto con chiarezza e brio, un’orchestra rinforzata con cembalo, tiorba, che ha emesso un suono limpido,  fermo e vertiginoso.


Thursday, May 23, 2019

Ariodante de Handel - Lyric Opera de Chicago


Fotos: Cory Weaver

Ramón Jacques  

Esta fue la primera representación de Ariodante de Handel en la Ópera Lírica de Chicago. Por un lado, es encomiable que los teatros busquen ampliar su repertorio incorporando obras desconocidas por su público, pero, por otro lado, es cuestionable que la programación este dictada por las producciones escénicas disponibles, que por el valor musical y vocal de la obra misma. Con el montaje del director escénico Richard Jones con escenografías del diseñador ULTZ, una coproducción realizada entre Chicago y el festival francés de Aix-en-Provence, parece que este teatro busca subirse inecesariamente al tren de las producciones de ‘vanguardia’ o ‘populares’ en Europa, en contra de su esencia de ofrecer producciones opulentas y tradicionales.  Aquí la obra se situó en Escocia en los años 60, y toda la acción se desarrolló dentro de una cabaña con varias habitaciones, vestuarios poco atractivos y burdos en su diseño, personajes representados también por marionetas, o por citar un ejemplo; ver a Polinesio como un pervertido cura con tatuajes y jeans bajo la sotana, forma parte de en una innumerable lista de situaciones sin coherencia, invasivas, y provocativas en las que era difícil establecer un vínculo con la historia. Francamente una puesta escénica para el olvido. Afortunadamente, Handel sobresale ante todo por la vivacidad de su música y sus arias, y esa es la impronta que permaneció en la memoria del que asistió al espectáculo. Una baja sensible fue la cancelación por enfermedad de la mezzosoprano Alice Coote en el papel estelar, y aunque su remplazante Julie Miller sacó adelante la función, su desempeño actoral y vocal estuvo en línea con la palidez y la frialdad del escenario. La soprano Brenda Rae se ganó la función regalando una sensible Ginevra de encomiable agilidad vocal, segura en los agudos y la proyección, y por su grata musicalidad. El contratenor Iestyn Davies, sobreactuó a Polinessio, porque la dirección así lo requería, y aunque no posee un color agraciado en su timbre, su rodaje en este repertorio fue evidente. Heidi Stober fue una correcta Dalinda, cantada de manera ligera y sutil, pero por momentos carente de proyección. Sorprendió el tenor, Eric Ferring como Lucarnio, por la osadía y la soltura con la que cantó, poco común  en un artista del estudio, y en un personaje secundario. Kyle Ketelsen, normalmente una figura descollante cada vez que canta, aquí como el Rey de Escocia  se notó disminuido en apariencia y en canto.Lo mejor se originó en foso, de la mano de Harry Bicket que dirigió con claridad y brío, a una orquesta reforzada con: clavecín, tiorba; que emitió un sonido sonido limpio firme y vertiginoso.



Sunday, May 27, 2012

Peter Grimes de Britten en el Teatro Alla Scala

Foto: Brescia - Amisano- Teatro alla Scala

Massimo Viazzo

El mundo del Borough imaginario de Richard Jones en la nueva producción scaligera de Peter Grimes es la de un mundo aburrido, excesivamente devoto, encerrado y claustrofóbico. Los ambientes en los que se desarrolló la acción de esta obra maestra de Britten fueron casi representados en el interior de rectángulos bien iluminados (que por momentos se balanceaban) y donde frecuentemente la colorida multitud de los habitantes del pueblo de marineros observaba la acción convirtiéndose en espectadores y en actores de modo intercambiable, forzando al final a un abrazo mortal al desesperado protagonista. El director de escena Richard Jones deliberadamente excluyó de su narración al mar ya que no le interesó hacer una narración de la historia “de postal”, y en la potente psicología que emanó de este espectáculo de gran sugestión el director ingles mostró también una virtuosa habilidad en el movimiento de las masas sobre el escenario. También el joven director británico Robin Ticciati supo captar de la mejor manera las intimas sutilezas de la magnifica partitura, cuidando los empastes timbricos y la atmósfera general de la obra. Preciso en el gesto, seguro en la conducción de las piezas concertati (sobresaliente la prueba del coro dirigido por Bruno Casoni) y con dramatismo durante los celebres interludi; en suma: fue el director ideal para una producción muy apreciada por el público y la crítica. John Graham-Hall reciente triunfador del Premio Abbiati, el reconocimiento mas importante de la critica italiana, entregado por su interpretación en Death in Venice la temporada pasada en el Teatro alla Scala- confirmó sus grandes dotes de actor esculpiendo un Grimes rudo, angustiado y visionario. En su tosca voz, de timbre quizás no muy grato, tuvo el justo acento para subrayar la aspereza del carácter de Grimes y el fraseo pareció ser refinado y teatralmente envolvente. Lírica, intensa y moralmente creíble fue la Ellen Oxford de Susan Gritton; así como muy eficaz y conmovedor estuvo el capitán Balstrode de Christopher Purves que fue suave y comunicativo. Felicity Palmer fue una Auntie sin malicia y sin ilusiones, Catherine Wyn-Rogers una habladora Sedley y el resto completo de las papeles adicionales dieron su notable contribución al logro de un espectáculo que esta destinado a permanecer en los anales del teatro milanes.