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Thursday, January 14, 2010

La Traviata en Lieja, Belgica - DVD

Foto: Cinzia Forte (Violetta), Giovanni Meoni (Germont) - Opéra Royal de Wallonie - Jacky Croisier

Ópera Real de Wallonie, Lieja Belgica 2009. La Traviata, ópera en tres actos de Giuseppe Verdi con libreto de Francesco María Piave, inspirada en la obra ‘La Dame aux camelias’ de Alexandre Dumas. Dirección escénica: Stefano Mazzonis di Pralafera. Decorados: Edoardo Sanchi. Vestuarios: Kaat Kiley. Iluminación: Franco Marri. Elenco: Cinzia Forte (Violetta), Saimir Pirgu (Alfredo Germont), Giovanni Meoni (Giorgio Germont), Tineke Van Ingelgem (Flora), Federica Carnevale (Annina), Cristiano Cremonini (Gaston), Chris De Moor (Baron Douphol), Lorenzo Muzzi (Doctor Grenvil), Patrick Delcour (Marquis D’Obigy) Marcel Arpots (Giuseppe), Marc Tisson (un comisionado), Youri Lel (sirviente). Orquesta y coro (Director del coro: Marcel Seminara ) de la Ópera Real de Wallonie. Director musical: Paolo Arrivabeni.

2 DVD Dynamic 33642, 2009

Foto: Cinzia Forte (Violetta), Opéra Royal de Wallonie - Jacky Croisier

Roberta Pedrotti

Después de haber dejado la superintendencia del Teatro Comunal de Bolonia, para trasladarse a la Opéra Royal de Wallonie en Lieja, Bélgica, Stefano Mazzonis di Pralafera ha comenzado a dedicarse asiduamente a la regia lirica. Encontramos ahora en DVD la nueva producción de La Traviata ideada por el regista romano, que se vale de los vestuarios de la estilista belga Kaat Tilley. Vestuarios que, francamente, se verían mejor un una pasarela, (aunque tal vez la moda italiana nos ha acostumbrado a otro concepto de elegancia) mientras que para otros como el traje verde completo de Gastone y la falda con saltos rígidos de Flora no pudieron ser apreciados dentro de este contexto, pero que se adaptan perfectamente a la idea de una Traviata contemporánea sin una precisa connotación de época. Todo gira alrededor de una Violetta, mujer-niña que se refugia en su colección de muñecas infantiles como para reencontrar un ilusorio espacio interior de inocencia. El centro de su mundo es una cama sobredimensionada, indudablemente su lugar de trabajo, pero también un símbolo que enfatiza la fragilidad de la protagonista, forzada a colgarse como una niña, y la reencontrada pureza del encuentro, también físico, con Alfredo. Lastima que la ambición de las ideas algunas veces nos lleva al déjà vu (imposible no señalar la admiración declarada de Mazzonis por Irina Brook, regista de la misma Traviata presentada en Bolonia durante su administración) sin imponerse inesperadamente por personalidad y elegancia. En suma, mucha carne en el fuego, pera una realización que requiere un poco mas de maduración y una mayor estilización. Resaltan también bajo el perfil actorial los elementos principales del cast. Cinzia Forte es una Violetta segura en el primer acto, en virtud de su ascendencia belcantista, y en los dos siguientes actos por la inteligente musicalidad y por la adquisición de mayor rotundidad en el timbre. Germont padre es el elegantísimo Giovanni Meoni, barítono y artista de clase. Un poco menos encendido estuvo Saimir Pirgu, que debe crecer en el peso vocal como en la fantasía de intérprete pero que por ahora su ventaja de interpretar el papel de Alfredo, es su joven figura y frescura en el canto. Entre el resto de los otros interpretes, mencionamos a los italianos: Cristiano Cremonini (Gastone), Federica Carnevale (Annina) a Lorenzo Muzzi (Grenvil), y la Flora de Tineke Van Ingelgem. Sin mucha iluminación dirige un nada memorable Paolo Arrivabeni. Muy buena la parte del audio y video, aunque en este caso contextual fue una transmisión a las salas cinematográficas, una nueva y estimulante frontera para el mercado discográfico y en general, para la difusión del espectáculo lirico.

G. Verdi - La Traviata (DVD), Opéra Royal de Wallonie, 2009

G.Verdi
La traviata
Forte, Pirgu, Meoni
Direttore Paolo Arrivabeni
Regia Stefano Mazzonis
Liège, Opéra Royal de Wallonie, 2009

2 DVD Dynamic 33642, 2009

Roberta Pedrotti


Dopo aver lasciato la sovrintendenza del Teatro Comunale di Bologna per trasferirsi all’Opéra Royal de Wallonie de Liège, Stefano Mazzonis di Pralafera ha cominciato a dedicarsi assiduamente alla regia lirica. Vediamo ora in DVD la nuova produzione della Traviata curata dal regista romano, che si avvale dei costumi della stilista belga Kaat Tilley. Costumi che vedremmo meglio, francamente, in passerella (anche se magari la moda italiana ci ha abituati a un altro concetto di eleganza), mentre, per tutti, il completo verde di Gastone e la gonna a balze rigide di Flora non riescono a farsi apprezzare troppo in questo contesto. Si adattano perfettamente, però, all’idea di una Traviata contemporanea ma senza precise connotazioni d’epoca. Tutto ruota attorno a una Violetta donna-bambina, che si rifugia nella sua collezione di bambole infantili come per ritrovare un illusorio spazio interiore d’innocenza. Il centro del suo mondo è un lettone sovradimensionato, luogo di lavoro indubbiamente, ma anche simbolo che enfatizza la fragilità della protagonista, costretta ad arrampicarvisi appunto come una bimba, e la ritrovata purezza del rapporto, comunque fisico, con Alfredo. Peccato solo che l’ambizione delle idee talvolta sfoci nel déjà vu (impossibile non avvertire l’ammirazione dichiarata di Mazzonis per Irina Brook, regista della stessa Traviata a Bologna durante la sua amministrazione) senza imporsi subito per personalità e l’eleganza. Molta carne al fuoco, insomma, per una realizzazione che richiede ancora un po’ di maturazione e una maggiore stilizzazione. Spiccano, anche sotto il profilo attoriale gli elementi principali del cast: Cinzia Forte è una Violetta sicura sia nel primo atto, in virtù dell’ascendenza belcantistica, sia nei due seguenti, per l’intelligente musicalità e l’acquisita maggiore rotondità del timbro. Germont padre è un elegantissimo Giovanni Meoni, baritono e artista di classe. Un po’ meno a fuoco Saimir Pirgu, che deve crescere nel peso vocale come nella fantasia d’interprete e per ora si avvantaggia, nel ruolo di Alfredo, della figura giovane e della freschezza del canto. Fra gli altri ricordiamo gli italiani Cristiano Cremonini (Gastone), Federica Carnevale (Annina) e Lorenzo Muzzi (Grenvil), oltre alla Flora di Tineke Van Ingelgem. Senza troppe illuminazioni dirige un non memorabile Paolo Arrivabeni. Molto buona la ripresa audio e video, anche in questo caso contestuale a una trasmissione in diretta nei circuiti cinematografici, nuova e stimolante frontiera per il mercato discografico e, in generale, per la diffusione dello spettacolo lirico.

Wednesday, September 30, 2009

La Traviata - Opera Royal de Wallonie, Lieja

Foto: Cinzia Forte (Violetta)
Crédito: Jacky Croisier


Ramón Jacques

La Real Opera de Wallonie en Lieja, Bélgica repuso en escena una de las operas mas conocidas del repertorio, como es La Traviata de Verdi. En pocas ocasiones se puede ver una producción escénica de la opera que no sea tradicional o conservadora, aunque recientemente, el caso mas notable es el montaje que de esta opera se realizó en Salzburgo de hace dos o tres años años.

En esta ocasión, el teatro ha asumido solo, el reto de crear un montaje nuevo, que fue ideado por el regista Stefano Mazzonis di Pralafera, con decorados de Eduardo Sanchi y vestuarios de Kaat Tilley. Las escenografías, son modernas, y aunque pudiera pensar en una puesta atemporal, los vestuarios -una combinación entre modernos, coloridos y extravagantes en su diseño, para los solistas, y tradicionales para otros- se entiende que existe una conexión con el Paris y la época que marca el libreto. En escena se utilizaron pocos elementos escénicos, que le dieron un toque distintivo a la escena como: una mesa, una cama con muñecas, algunas sillas, butacas de teatro etc. Ya que Violeta es la dama de las camelias, el fondo del proscenio de los primeros dos actos estuvo pintado con estas flores, en rojo intenso en el primero, y blanco en el segundo. Ayudó la deslumbrante iluminación, para crear un ambiente visualmente llamativo.

La dirección escénica de Mazzonis di Pralafera, fue profunda en el sentido que, además de recrear una historia de amor y muerte, buscó exaltar de manera coherente, los sentimientos que se desprenden del libreto de la obra como son: el amor, la muerte, el miedo, la vanidad y superficialidad, y el erotismo representado en el primero y el cuarto actos. Su dirección escénica, buscó hacer una crítica social de la burguesía de la época, que consiguió ubicando a los miembros del coro en unas butacas de teatro al fondo del escenario, participando en la escena, pero que en la mayor parte de la función eran voyeuristas que observaban la tragedia y a la vez, como moralistas que actuaban y que participan con hipocresía. Lo interesante de esta propuesta es que logró crear personajes más humanos y menos distantes los acostumbrados en las puestas tradicionales. En este caso, Violeta es la primera victima de este sistema; Alfredo es un sujeto pasivo de la situación y Germont padre, es otra victima y un observador más.

Cabe señalar que las funciones fueron grabadas para la posterior emisión y venta de un DVD, por el sello discográfico Dynamic, y una de las funciones fue retransmitida, con resultados satisfactorios, en diversos cines de Europa. Además, el montaje llamo la atención del ministerio de cultura de Holanda, que financió y representó en la ciudad de Heerlen, Holanda, una función de esta opera, con producción, cuerpos estables y elenco.

El papel estelar fue interpretado por la soprano Cinzia Forte, quien escénicamente bordó una expresiva y refinada Violetta, de carácter femenino y juvenil, pero que además fue intensa y dramática cuando su papel se lo requirió, resaltando los sentidos de su personaje y su entendimiento del drama. Vocalmente exhibió una voz lírica y melódica, colorida en el timbre, con sonido elegante y homogéneo, que adquiría una oscura y agradable cualidad en los momentos intensos del personaje.

El tenor Saimir Pirgu, mostró distinción y desenvolvimiento escénico como el personaje de Alfredo Germont, con una clara y fresca voz de ardiente tono y matiz, y llamativa proyección. El baritono Giovanni Meoni, fue un Giordio Germont humano, de voz briosa, emotiva y impresiónate en su interpretación del aria Di Provenza, que fue muy aplaudida. El coro y el resto del elenco hicieron digno y óptimo trabajo en cada una de sus intervenciones.

Al frente de la orquesta, Paolo Arrivabeni, empuñó su batuta con seguridad, enalteciendo los momentos más sonoros y musicales de la partitura, con dinámica justa y con consideración por las voces y los tiempos.