viernes, 24 de enero de 2014

Dos operas en el Teatro Regio de Parma

Foto: Teatro Regio de Parma
Renzo Bellardone
Sin efectos especiales, en una especie de teatro de tradición con influencias cinematográficas, el director de escena Federico Grazzini creó un agradable espectáculo que inauguró la temporada 2014 del prestigioso Teatro Regio de Parma.  No solo se trata de Verdi en Parma y con Pagliacci  y Gianni Schicchi inicio la opera en el templo musical de Parma. De un tren de vapor que arriba a una estación de provincia descendió la compañía que se presentaría en el teatro local, así comenzó “Pagliacci” La obertura marcó la frescura de la juventud en la dirección de Francesco Ivan Ciampa, quien no renuncio a la poesía y a la pasión que permea las páginas de Pagliacci, y en el posterior Gianni Schicchi mantuvo una apreciable homogeneidad haciendo que el leitmotiv de la opera fuera el verdadero protagonista musical, con la Orquesta Regional de Emilia Romagna.  Con trucos y vestidos de payasos, en una pista de circo repleta, nos encontramos en el teatro de provincia donde se consuma la obra como en un film del realismo italiano, con muchos personajes en escena gracias al coro del teatro. En su debut en el teatro como Nedda/ Colombina Serena Daoglio fue haciéndose más convincente sobre todo en los agudos, en las coloraciones y en su interpretación global. Canio fue un sobresaliente Rubens Pelizzari que se entregó al público con pasión e ímpetu al unisonó con la voz que igualmente cautivó y generó diversas opiniones.  Tonio fue interpretado por Elia Fabbian con voz de buen sonido bronceado y envolvente que se adaptó al perverso papel. Bien Davide Giusti como Peppe Arlecchino por su briosa juventud y vitalidad y Marcello Rosiello un Silvio de homogénea línea de canto. El atractivo espectáculo continuó con la comicidad de Gianni Schicchi.  Un habitación sucedió todo, con la cama de Buoso Donati a la izquierda, en el centro un estudio con libros y la derecha un saloncito.  Un aplauso para la dirección por el gran movimiento que hubo en la opera y no solo en la búsqueda del famoso testamento! Elia Fabbian mantuvo las mismas características vocales bien adaptadas al papel principal.  Ekaterina Sadovnikova estuvo agraciada y luminosa, como en en su aria final con el Rinuccio de David Giusti, que mostró tono límpido y claro en la voz. Matteo Mezzaro, Eleonora Contucci, Ernest Stancanelli  Gianluca Margheri, Matteo Ferrara, Marcello Rosiello, Romina Boscolo, y Stefano Rinaldi Miliani demostraron ser óptimos interpretes, pero la mención especial va para Silvia Beltrami por su formidable Zita de peluca gris y anteojos antiguos, muy irascible, intrigante y dominante con voz naturalmente armoniosa.  Buenos los vestuarios de Valeria Donati Bettella y funcional la escena diseñada por Andrea Belli. Contento de haber asistido a esta producción no puedas más que concluir que la Música vence siempre.

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