viernes, 24 de enero de 2014

Falstaff de Verdi en Costa Mesa, California

Foto: Robert Millard - LA Opera

Por segundo año consecutivo la Opera de Los Ángeles salió de su sede habitual, el teatro Dorothy Chandler Pavilion ubicado en la calle Grand del centro de la ciudad, para presentarse en la sala de conciertos  Renée and Henry Segestrom Concert Hall de Costa Mesa (a 70 kilómetros al sur) como parte del proyecto denominado “LA Opera, Off Grand” una iniciativa muy loable que pretende acercar la ópera a una mayor cantidad de público, en esta extensa área metropolitana. El título representado en versión concierto fue Falstaff la comedia lirica de Verdi, que fue elegida en homenaje al compositor. En esta velada sobresalió particularmente la orquesta de la Ópera de Los Ángeles, que se mostro segura bajo la atenta y entusiasta mano de su titular James Conlon,  quien ofreció una lectura cargada de musicalidad y buena dinámica, y estuvo atento a cada entrada y a acompañar a los cantantes. Buen trabajo tuvo también el coro que dirige Grant Gershon en sus intervenciones.  A pesar de no contar con escenografías, vestuarios o maquillaje, hubo constante actuación sobre la escena, exagerada por momentos, y gestualidad por parte de los artistas quienes intentaron transmitir la comicidad contenida en la historia. Desde el punto de vista vocal se escuchó un elenco disparejo en su desempeño, en el que sobresalió el barítono Roberto Frontali, quien se mostró compenetrado con el papel de Falstaff, quien represento como un personaje burlón, irónico, malicioso, y exhibió una voz cálida y robusta.  Carmen Giannattasio cumplió en el papel de Alice Ford, ofreciendo una voz rotunda y segura. La soprano Ekaterina Sadovnikova imprimió un timbre claro y cristalino acorde al carácter jovial de Nanneta y Juan Francisco Gatell que posee un grato color en su timbre de tenor ligero, mostró reducida emisión y poco carisma en escena. Marco Caria fue un discreto Ford de canto destemplado, y la mezzosoprano Ronnita Nicole Miller fue una divertida Mistress Quickly de amplió y oscuro tono. A la mezzosprano Erica Brookhyser se le vio poco participativa y distante del papel de Meg Page. El resto de los personajes, sobreactuaron sus partes, y cantaron con poco que destacar. RJ

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