martes, 9 de octubre de 2012

Las dos viudas de Smetana estreno en Francia en Angers

Foto: Jef Rabillon / Angers Nantes Opera
Suzanne Daumann

 
Dvě Vdovy (Las dos viudas) de Bedřich Smetana (1824-1884)  Entreno en Francia. Función realizada el 28 de septiembre del 2012 en Angers Le Quai, Francia en la temporada 2012-2013 de la Angers Nantes Opera. Director Musical: Mark Sanan, Director de escena: Jo Davies. Escenografia y vestuario: Joanna Parker. Diretor del coro: Sandrine Abello.  Lenka Máciková (Karolina), Sophie Angebaul (Anežka), Aleš Briscein (Ladislav Podhájsky), Robin Tritschler (Tonik), Khatouna Gadelia (Lidunka). Ante Jerkunica (Mumlal)

Después de ver lo maravillosamente astuta, divertida y profunda que es esta opera compuesta por Smetana en 1873-1984,  uno se pregunta como es que fue representada por primera vez en Francia hasta el 2012, si además se considera que el libreto de Emmanuel Züngel esta basado en una obra del dramaturgo francés Mallefille. Si yo fuera feminista, o quisiera crear confabulaciones la respuesta seria fácil y diría que es porque los personajes principales de la obra son mujeres, dos viudas, de las cuales una disfruta ser soltera y se niega  a casarse de nuevo.  Jo Davies ubicó su producción en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Una muy fina transmisión en blanco y negro de Andrezej Goulding, que fielmente siguió la obertura de Smetana mostraba escenas trágicas y de pilotos de aviación, daba a entender que los maridos de Carolina y de Anezka murieron durante la guerra, aunque no se sabe exactamente cuando ni como eran sus relaciones antes de morir. Aun así, se puede deducir que las dos mujeres superaron la situación.  La obra completa se realizó dentro de un hermoso salón cuyos elementos principales fueron muebles del siglo diecinueve: como un escritorio, un sofá y una larga mesa, paredes decoradas con dibujos de hojas azules de árbol, además de la cabeza de un venado sobre una de las tres puertas, y una escalera en espiral.  Sobre el sofá se veía la figura de una persona recostada y cubierta con una manta mientras que los sirvientes entraban y salían,  festejando el festival del pueblo. El personaje de Karolina hizo su entrada y sentándose a la mesa cantó reflexionando sobre su vida como una mujer libre, sus bienes y sus sirvientes, que festejaban. Lenka Macikova estuvo simplemente esplendida en esta parte, ya que su brillante voz de soprano y su vivaz personalidad fueron la esencia misma de la astucia y la ironía de Karolina. La persona cubierta sobre el sofá, resultó ser su prima Anežka, quien vistiendo de negro aun de luto por la muerte de su marido y no mostrando felicidad de Karolina. Sophie Angebault encantadora soprano con voz de tinte dorado y melancolía trasmitió la impresión, junto con la música que su pena se debía mas a costumbre que a un sentimiento personal.  Sin embargo, no se perdió nada de tiempo en reflexiones de ese tipo en esta opera de Smetana, plena de encanto eslavo y polkas, y que fue llevada con endiablada fuerza por la Orchestre Nacional des Pays de la Loire, bajo la dirección de Mark Shanahan.  
 
 También apareció el guardabosques Mumlal, quejándose de un molesto cazador, del que debo admitir que fue mi personaje favorito de la opera. Quien adora al Antonio de Mozart y se frustra de escuchar tan poco sus puntos de vista de la vida quedaría satisfecho con Mumlal, que fue Interpretado con alegre abandono y brillo aterciopelado en su voz de bajo por Ante Jerkunika. Mumlal es la voz de bajo del cuarteto vocal (el tenor se acercaba ya) y la personificación del humor y la ironía que están tan presentes en toda la música.  Karolina le ordena a atrapar a un intruso que merodea la casa, y que es de hecho el joven vecino Ladislav Podhàjský, entendiendo que ha buscaba ver a Anežka de quien esta enamorado. El romántico enamorado era el tenor Aleš Briscein quien cantó con hermosa, clara  y calida; moviéndose en una delgada línea entre la sinceridad y la ironía. Karolina viendo sus intenciones y como dueña de la propiedad, lo invita a quedarse en  la casa.  El se retira a su habitación y todos interpretan una oda al amor.  En el segundo acto Karolina y Anežka discuten por Ladislav Podhàjsky; Anežka quiere que se marche y Karolina quiere que ella se case con el.  Ladislav finalmente le declara su amor a Anežka, quien lo rechaza.  Karolina asiste a la celebración de sus sirvientes acompañada de Ladislav y después de algunas situaciones de celos y malentendidos, Ladislav y Anežka terminan felizmente unidos.  En este punto nos enteramos que Anežka lo ha amado durante un largo tiempo, aun desde que su marido vivía. Todos los personajes celebran y alegres con una movida polka termina la obra. El autor Bedrich Smetana se merece un aplauso por su maravillosa opera de fina y alegre música que fue muy entretenida y nunca superficial.  Profundos sentimientos se encuentran sobre la superficie, nunca lejos, pero que difícilmente son expresados abiertamente, un poco como la luz que se filtraba débilmente por las grandes ventanas francesas (Simon Corder fue el responsable del buen trabajo de iluminación), de modo que el amor y los arrepentimientos algunas veces se filtran en medio de la ironía de la música, especialmente al final del primer acto.  En el segundo es lo contrario, el amor y el deseo se encuentran por todos lados pero siempre son templados por la sutil sombra de la alegría y la ironía.  Un aplauso particularmente fuerte para la Opéra Angers Nantes por haberle dado vida a esta hermosa obra en Francia, que ojala se repita siempre por todos lados y bravo y gracias para el elenco y equipo técnico por una amena velada.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario