sábado, 5 de septiembre de 2015

Entrevista a la soprano Annick Massis

Foto: Gianni Ugolini, Le Comte Ory - Christian Dresse, Lucia Met - Ken Howard, 

Ramón Jacques

Simpática, amable, inteligente y elegante son los adjetivos con los que se puede describir a Annick Massis.  La talentosa soprano francesa es una de las más destacadas intérpretes de papeles de operas belcantistas.  Después de obtener dos títulos universitarios Annick realizó su debut profesional en 1991 en el teatro Capitole de Toulouse, y a partir de ahí ha comenzó una prolífica carrera que la ha llevado a presentarse en los teatros y festivales y salas de concierto mas importantes del mundo, donde ha sido dirigida por importantes directores de orquesta y escena, y ha alternado con los mejores cantantes.  Como una estrella que brilla por luz propia y toda una dama, Annick aceptó amablemente realizar la siguiente entrevista donde nos habla de su carrera y nos ofrece interesantes puntos de vista sobre la profesión de cantante.

Annick eres una destacada soprano coloratura ¿podrías hablarnos un poco de lo que significa para ti tu voz?

Una voz para mí es lo más humano de una persona.  Generalmente se habla mucho de la voz de tenor, pero la voz de una soprano coloratura es una de las más difíciles de manejar.  Quien escucha a una soprano tiene ya ciertas prejuicios, que son a  menudo dictados por un gusto personal, porque ha tenido experiencias asistiendo a espectáculos o porque ha escuchado discos, lo cual no es necesariamente el mejor punto de referencia, más aun cuando el disco es un testimonio o es una foto tomada en un momento determinado que no demuestra siempre la verdadera capacidad de un cantante en vivo.  Esto hace que la exigencia sea mayor para todas las voces, pero mas aún para la de soprano que se considera en ocasiones una tesitura muy diferente, porque se requiere que la voz sea pura, fácil, flexible, colorida, plena, virtuosa, y que tenga agudos y graves. ¡A una soprano se le exige todo!  Porque también se espera que tenga buena apariencia física y soltura en escena.  Pero se necesita tiempo para hacer surgir una voz, para consolidarla a lo largo del tiempo y evolucionar con ella. Yo se que mi voz  se ha personificado mas y mas con los años teniendo en cuenta las exigencias de la profesión y del publico,  y en la medida que pasa el tiempo la voz se ha enriquecido en color y en plenitud y es emocionante ver como con años de diferencia una aria se canta de una manera diferente y como puede uno ser sorprendido en ocasiones por la propia voz.  He aprendido a conocer mi voz, reconociendo sus límites y saber ir hacia delante y ser conciente lo más posible de mi estado de ánimo y físico para permitir que mi voz salga con control y libertad.  Es un proceso que permite abrir la boca y emitir un sonido que encuentro que es muy difícil pero a la vez es mágico. Yo pase de ser una lírica muy ligera a una lírica con cuerpo, pero jamás he forzado y me he preocupado por respetar la música y servirla de la mejor manera.  Tanbien me he dado cuenta del placer que tengo por lo que hago y esto es indispensable para cantar.

¿Existen cantantes que consideres como modelos vocales?

Si,  he tenido modelos de voces que me han conmovido y me han despertado, por su emoción, drama y alegría; y que han provocado vibraciones en mi cuerpo como Birgitt Nilson que tenia un poder increíble, como también  a Caballé, Callas y Sutherland, y a quien tuve el placer de conocer porque me dirigió Richard Bonynge. Pienso que las grandes cantantes que todo el mundo admira no son indiferentes ni para el oído ni para la vista.  Una construcción vocal es demasiado abstracta y debe hacerse concreta y arraigada al cuerpo y escuchar voces que nos gustan y que hablan son una guía hacia una técnica, un color y una vibración.


Se dice que la voz femenina refleja el estado del alma de la cantante ¿estas de acuerdo?

Si estoy de acuerdo y diría también que en ocasiones, en lo que a mi respecta, es un reflejo de cómo me encuentro emocional y físicamente. Pero esto no es perceptible para todo el público. Ya que por ejemplo una cantante que recibe una mala noticia antes de cantar, debe soportar la impresión sin afectar su expresión.  Una cantante que ha perdido un ser querido no cantaría igual que otra que a la que le han propuesto matrimonio.  Existe un estado emocional más o menos manejable con el cual uno debe siempre comportarse.  Corresponde a la cantante no dejar que la debilidad de la emoción interfiera con la emisión vocal.  Las numerosas situaciones emocionales de la vida hacen que la voz de transforme de alguna manera. Se puede trascender mucho profesionalmente cuando se controla el impacto de los golpes de la vida, cuando se canta se enriquece la personalidad artística de la voz, pero creo que también puede hacer daño cuando el limite del control que se impone un cantante para proteger su expresión artística se viene abajo y no hay un filtro, mas que el control, en ese caso el cantante puede perder la voz.  Esto le puede suceder a cualquiera, porque al final la solidez de un cantante tiene pocas cosas. No debe ser permeable al entorno, y debe uno saberse proteger lo mas posible, cosa que no hacia en mis inicios. Un cantante puede parecer frío y duro pero hay razones para ello, ya que se requiere de una gran fuerza mental para cantar y un cantante siempre esta sujeto a grandes presiones y exigencias.

¿Cómo fue que descubriste la opera?

Yo descubrí la opera porque mi madre cantaba operetas y porque mi padre fue un barítono en Radio France, después de haber ejercido como ingeniero. Aunque mis padres intentaron disuadirme del aprendizaje instrumental o musical en mi casa siempre hubo acceso a la música como Ravel, los grandes conciertos para violín y orquesta de Strauss, música rusa, melodías francesas, Verdi, y otros géneros como el pop y todos me gustaban mucho. Cuando escuché una voz clásica mis oídos se alertaron inmediatamente y fue una alegría para mí reconocer que esto se debía gracias al timbre, y me pareció que yo debía cantar así. Después tuve la fascinación del violín, y su color me hacia cantar, porque creía que el violín también lo hacia pero me parecía injusto que podía extender las frases de la manera que no lo podía hacer un cantante. Intente imitar las largas frases sin éxito.  Así fue como descubrí el mundo de la opera de pequeña, solamente con mis ojos y oídos bien abiertos.  Observe y absorbí todo como una esponja: los colores, las emociones, los vestuarios, les decoraciones, los movimientos del coro y los artistas. Estaba fascinada por este mundo, y aunque no tuve acceso a un instrumento cantaba todo el tiempo.

En la actualidad ¿Por qué amas tanto el canto?

Porque cantar es poder decir completamente de otra manera lo que no se permite decir, o porque no se desconocía o no se conseguía hacerlo.  Es una manera de expresar lo que uno mismo es, las emociones, comprenderse uno mismo y a los demás. La música es un mundo que me ha permitido acercarme a otras culturas, lenguas y países y de descubrirme a mi misma.

¿Cómo te sientes física y espiritualmente después de haber cantado?

Eso depende del papel, del reto y de la presión.  Yo me siento mejor durante y después de un espectáculo, pero nada bien antes, porque me pongo nerviosa y esto se debe en parte a que soy muy autocrítica, aunque soy menos auto destructiva que durante el tiempo cuando mi estado de animo era mas variable. Después de una Traviata o una Lucia, me siento muy cansada aunque no en el momento si no dos o tres horas mas tarde.  La implicación emocional es tan fuerte que soy Massis durante algunos días, pero cuando se da una proximidad con el público y su respuesta es totalmente buena, Annick se recarga de vida.   A veces  uno se siente mejor después de un espectáculo en la medida que uno se olvida de todo para poder estar completamente concentrado, entonces parece que se cambia de mundo o de estado de conciencia por llamarlo así. Cuando esto sucede es magia y yo siento una gran fatiga a la mañana siguiente pero muy bien después. A veces, por los nervios requiero cargar mi energía como una computadora a la que se le agotó la batería.

¿Son Mozart, Donizetti, Bellini, Rossini y Berlioz los compositores que más te han atraído durante tu carrera?

Ellos han sido compañeros de vida y aun lo son. Pero si evidentemente se debe a que el repertorio de estos compositores se ha adaptado a mi voz y me ha permitido interpretarlo. Pero la seducción es infinita y no hay un límite de lo que puede ofrecer la música a través de sus diferentes épocas. La música me ha ayudado en muchas situaciones, me envuelve y hace vivir, me enriquece, me da mucho. Estos compositores que mencionas son maravillosos pero además agregaría a Verdi, Bizet, Massenet, Ravel. Es verdad que este año me he involucrado literalmente en la Traviata, pero me siento animada a estudiar también ciertas arias de las operas de juventud de Verdi, que son muy bellas.  Pero con gusto retomé recientemente Mozart, La Sonnambula así como Les pécheurs de Perles de Bizet que volví a cantar en Estrasburgo hace poco.

De todos los personajes y operas que has interpretado ¿cuales son lo que mas han dejado huella en ti?

Sin duda alguna Le Comte Ory, Lucia di Lammermoor, La Sonnambula, Donna Anna de Don Giovanni, La Traviata, Les Pecheurs de Perles que son las operas que mas he cantado, sus papeles me han hecho avanzar enormemente y me han dado satisfacciones.  Los papeles de Lucia y de Traviata fueron difíciles al principio porque me faltó tiempo para conocerlos bien e involucrarme en ellos.  Hice mi debut internacional con Le Comte Ory en Glyndebourne y esto me abrió las puertas de Italia y del bel canto, después volví a Mozart. Creo que el bel canto me permitió comprender a Mozart mejor, y después me sirvió para abordar a Verdi y a otros.

¿Cómo haces para combinar sobre el escenario elementos difícilmente conciliables como el canto, los movimientos, la gestualidad, la expresión y hacerlo siempre con gracia?

Yo no se si sea siempre con gracia como tu dices, pero es sin duda una cuestión de movimiento y energía. Yo tengo una cierta concepción de la belleza y a eso trato de acercarme, y aunque a veces no hay momentos buenos se debe tener siempre dignidad, no caer en la vulgaridad y tener presente siempre el conocimiento vocal para servir a la música. A mi me han inspirado  y ayudado muchas cosas como la danza, el teatro y la gimnasia artística. Para cantar sobre un escenario se debe estar en buena forma física y ser honesto con uno mismo, como me gusta ser a mí. Además, uno no esta solo, porque cuando se llega a una producción esta un director de orquesta y escena, colegas y en ocasiones bailarines y figurantes, y son todas esas interacciones humanas las que hacen que emerja el personaje operístico. Ese es el enriquecimiento en cada producción, que es como un rompecabezas que se debe construir cada vez para crear la enorme maquina que es una puesta en escena de opera.  Es justamente el trabajo de diferentes oficios que unidos y funcionando provocan la magia que permite que la voz del cantante de opera emerja y transporte al espectador a otro mundo. Pero yo creo que la respuesta a tu pregunta esta en la fe en la música, en la pasión y el amor al canto que es lo que creo que yo hago. No estoy diciendo que lo puedo hacer siempre pero siempre estoy maravillada por lo que una vibración emitida por las cuerdas vocales puede provocar.

¿Es difícil poder armonizar la carrera de cantante con la vida personal?

Hacer este tipo de carrera no es fácil como no lo ha sido para mí. Uno de mis pocos profesores me dijo un día que la música es un amante muy celoso y yo estoy de acuerdo. Hay muchas ausencias, viajes, es una vida irregular y llena de imprevistos, de mucho estrés, de viajes, cambios de horario, de alimentación, de ritmos frenéticos. Detrás de este trabajo hay mucha soledad, y la remota posibilidad de encontrar una pareja que acepte seguirnos o que nos ame por quienes somos y por lo que representamos públicamente; uno que pueda ofrecernos por ejemplo tranquilidad mental, que nos apoye para reforzar nuestra confianza. Pero no a todos pueden encontrar a esa persona. La gente desde el exterior nos dice lo hermoso que es nuestro trabajo, y eso es verdad.

¿En que lugar o situación es donde te sientas más a gusto y relajada?

Es buena pregunta, podría ser que en el mar bretón o en el mar azul de las Maldivas o en un escenario donde surgieran momentos mágicos de gran libertad y expresión en el que estuviera en estado de gracia. Cuando camino por Paris y la recorro a pie para ir de un punto a otro de la ciudad, sobretodo entre árboles y la naturaleza.

¿Cuáles consideras como los mejores recuerdos de tu carrera?

Son muchos pero mencionaría mis presentaciones de Lucia di Lammermoor en el Metropolitan con James Levine, La Traviata con Acocella, La Sonnambula con Oren, Il Viaggio a Reims en la Scala con Ottavio Dantone, Platée en la Opera Garnier con Minkowski, y la Juive en la Bastilla de Paris con Oren.

Además del canto ¿Qué talento te gustaría tener?

Me gustaría poder pintar en silencio, poder hacer una danza balinesa o hindú con el lenguaje de las manos y el cuerpo de acuerdo a sus tradiciones y poder volar.

¿Qué situaciones que ocurren en el mundo actual te preocupan?

Muchas cosas me vienen a la mente como las guerras y las personas que mueren cada día.  La triste confirmación de que las relaciones humanas pueden ser tan agudas que llegan a la destrucción y a la muerte de tantos seres humanos. Una cosa que me sorprende cada vez mas es el agonizante estado de nuestro medio ambiente, esto unido a la idea que tengo del egoísmo del ser humano que parece encaminado a destruir la tierra y la naturaleza. Estoy asustada de la dirección a la que se dirigen nuestras sociedades y nosotros mismos, destruyendo todo por el placer y el egoísmo de algunos. Es una triste realidad.

Finalmente ¿Tienes aun pendientes en tu carrera, papeles que quisieras cantar o te sientes satisfecha a donde has llegado?

Seguro que si, hay cosas que aun me gustaría cantar.  Siempre hay curiosidades por satisfacer, nuevas músicas por descubrir y nuevos personajes por interpretar,   Quisiera poder avanzar aun más en Verdi y Bellini o cantar cosas que nunca he hecho antes. Quisiera volver a cantar una Juliette, una Manon, continuar con Traviata, hacer una Maria Stuarda y una Anna Bolena.  Estoy satisfecha con mi carrera, pero soy  muy curiosa.

Te agradezco la entrevista Annick.

Gracias a ti.







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