domingo, 27 de septiembre de 2015

Oberto con la Compañía Lírica “G: Verdi en Buenos Aires Argentina

Foto: Compañía Lírica “G: Verdi!

Dr. Alberto Leal

Compañía Lírica “G: Verdi” – Teatro Avenida. Dirección General y Regie: Adriana Segal Asesora de escena: Lizzie Waisee. Dirección Musical: Ramiro Soto Monllor. Vestuario. Mariela Daga Coro Estable de la Compañía Lírica “G.Verdi” Oberto, Juan Font – Leonora, Sabrina Cirera – Riccardo, Carlos Ullán – Cuniza, Laura Dominguez – Imelda, Clara Pinto. 

Mi crítica del año pasado, cuando se estrenó esta versión de OBERTO fue: Oberto, fue la primera opera del Maestro Verdi, estrenada en Teatro alla Scala, Milán, el 17 de noviembre de 1839. La obra tuvo un éxito notable en su estreno, pero poca repercusión a futuro. Es increíble debido porque es una obra totalmente representativa del primer Verdi, con los méritos y argumentos objetables de ese período. Recién fue estrenada en N.Y en 1978 por la Opera Amato y son contadas las presentaciones que ha tenido en el mundo durante todos estos años. Solamente existen 3 grabaciones comerciales de la misma, la primera en 1977, la segunda (que es la que poseo) en 1984 – Dimitrova- Bergonzi – Gardelli y una más actual con Samuel Ramey- María Guleghina- Marriner. Fue un gran acierto por parte de la Compañía Lírica “G.Verdi“ ponerla en escena, un logro que debe ser sumamente valorado y además brindando una muy buena versión. Bravo! En esta reposición debo doblar los adjetivos. Luego de asistir el miércoles al “Don Carlo” del Teatro Colón, con una portentosa y onerosa puesta, pero sin nivel dramático y muy poco vocal, esta versión de Oberto fue realmente todo lo contrario. Pocos recursos muy bien aplicados, el logro de un gran nivel dramático y y cantantes que dejan su corazón en el escenario. La puesta, ya comentada el año anterior, se presentó sin cambios. Preciso movimiento escénico, agradable escenografía minimalista y un vestuario en estilo, con una muy acertada gama de colores. Todo sobrio y de buen gusto. El Maestro Ramiro Soto Monllor volvió a reiterar su valioso trabajo del año anterior, con gran estilo, recreando las inspiradas melodías del joven Verdi, buenos tiempos y con notable respuesta de la orquesta, más allá de pequeños problemas de afinación. Mantuvo constantemente un perfecto equilibrio entre el foso y el escenario.  Tres grandes artistas dieron vida y alma a las criaturas de Solera, Sabrina Cirera, Carlos Ullán  Juan Font. Formidable prestación de Sabrina Cirera, mejorando aún su excelente creación del año anterior. En el plano vocal no tuvo ningún problema con la endiablada escritura de este primer Verdi, aún fuertemente influenciado por Donizetti. Su centro adquirió una densidad que no presentaba en la versión anterior. Ni las coloraturas, ni la demoledora extensión exigida por Verdi fueron obstáculo alguno para ella. Siempre afinada, siempre con notable volumen. Excelente, muy expresiva como actriz, abrió su corazón en el aria del segundo acto – donde se concentra lo mejor de esta ópera – conmoviendo y conmoviéndose hasta el límite posible para un cantante. Cuesta entender como el Teatro Colón o el Argentino de La Plata no la han llamado todavía. Magnífico trabajo. Carlos Ullán era a priori otra de las atracciones de esta versión. El tenor, de gran carrera como tenor ligero con notables interpretaciones en Mozart o Rossini, abordaba por primera vez un papel considerablemente mas pesado, por lo menos para un tenor lírico. Aunque su voz se ha oscurecido en el último tiempo, seguramente no fue fácil tomar esta decisión. Pero la misma no pudo ser más acertada. Con un timbre mas oscuro y volumen suficiente, pero manteniendo todas las facilidades de un tenor ligero, su desempeño fue brillante. Perfecta línea de canto, matizado, con poco frecuentes planísimos y una enorme entrega que culminó en el aria del último acto donde cantó conmovedóramente, con los sentimientos a flor de piel. Un gran trabajo que abre un futuro para un repertorio donde no abundan tenores con estas posibilidades. Seguramente tendrá que seguir internalizando este cambio, pero por lo brindado en la función de ayer – donde su aria final fue una clase magistral de canto e interpretación – su decisión no ha sido errada. Bravo. El barítono Juan Font cantó sin problema alguno un rol escrito para bajo. Mostró un hermoso timbre, en voz pareja en todo el registro y no presentó ningún problema de extensión. Afinado, con buena línea verdiana, complementó su trabajo con una actuación de gran nivel dramático. Correcto el resto del elenco y muy buen desempeño del Coro. Quedan dos funciones más. No pierdan la oportunidad de ver un título muy poco frecuentado con tres memorables trabajos vocales y un notable logro de todo la Compañía. IMPRESCINDIBLE para los amantes de la ópera! Felicitaciones Compañía Lírica “G: Verdi!

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