Showing posts with label Daniel Okulitch. Show all posts
Showing posts with label Daniel Okulitch. Show all posts

Thursday, January 27, 2022

El Mesías de Handel en Houston

Foto: Houston Symphony

Ramón Jacques

El Mesías de Handel es un clásico que no falta dentro de las temporadas de diversas orquestas sinfónicas estadounidenses, sobretodo alrededor de las fechas natalicias y de fin de año. La Sinfónica de Houston (Houston Symphony), que lo alterna cada año, lo ofreció una vez más como parte de una temporada llena de altibajos, comenzando por la cancelación de su temporada pasada, las limitaciones a los viajes que han ocasionado cancelaciones de solistas y directores invitados, que han llevado a la  modificación de programas y piezas a ejecutar; como también el cambio en la dirección musical, puesto que dejará esta temporada el maestro colombiano Andrés Orozco-Estrada, después de ocho años, aunque su presencia en Houston las dos temporadas anteriores, y por las limitaciones mencionadas, estuvo muy limitada.  De la titularidad de la orquesta se hará cargo a partir del mes de mayo del 2022, el director eslovaco Juraj Valčuha, quien es además el director musical del Teatro San Carlo de Nápoles, Italia.  Cabe señalar que esta orquesta siempre ha tenido una vocación operística, ya que durante muchos años fue la orquesta titular de la ópera de Houston, además de que a lo largo de los años ha ofrecido operas en concierto como: Wozzeck de Alban Berg, El Rapto en el Serrallo de Mozart o Fidelio de Beethoven por mencionar algunos títulos, por lo que espera que esta tradición continué con Valčuha. Orozco-Estrada eligió para su concierto de despedida, a finales del mes de abril, la Sinfonía 2ª de Mahler; y unas semanas después Juraj Valčuha asumirá su gestión dirigiendo la 9ª Sinfonía de Beethoven.  Volviendo al Mesías, la pieza contó con la presencia de una orquesta reforzada con instrumentos antiguos:  tiorba, clavecín etc bajo la conducción del director estadounidense Julian Wachner quien cuenta con  larga trayectoria y experiencia en la música coral y sacra, sobretodo en la música de Bach, y que aquí demostró afinidad por esta pieza, que dirigió con atención a los detalles y  se mostró muy preciso,  extrayendo un sonido cargado de colores y sentimiento, con dinamismo, y amalgamando bien al coro, con la orquesta y los solistas.  La Sinfónica de Houston, mostró cohesión entre sus líneas y conexión con la partitura. Una de las fortalezas que siempre ha tenido esta orquesta es el Coro de la Sinfónica de Houston o Houston Symphony Chorus, que en cada una de sus presentaciones siempre ofrece un nivel sobresaliente, y una vez más dejo constancia de ello, resaltando:  For unto us a child is born; and the Glory of the Lord; y el siempre emotivo y esperado Hallelujah, durante el cual en Estados Unidos como es costumbre acostumbra, todo el público en la sala se pone de pie. Un dato curioso, poco antes visto, aunque no sorprendente por los tiempos que se viven, fue que los miembros del coro cantaron todo el concierto con el uso de mascarillas. El contratenor estadounidense Lawrence Zazzo, mostró solidez y afinidad por la obra cantada, que hizo con claridad, calidez y autoridad demostrando ser un cantante a otro nivel. La soprano canadiense Magali Simard-Galdès cantó con pasión, nitidez y buena proyección. El resto de los solistas mostraron un desempeño poco uniforme y discreto, con el bajo-barítono Daniel Okulitch, cantando con demasiada fuerza, aspereza, fuera de estilo y poco gusto. El tenor Andrew Haji, mostró un grato timbre, muy ligero e inaudible por momentos. 


Wednesday, December 8, 2021

Concerti trasmessi in livestreaming della Houston Symphony

 

Foto: Houston Symphony

Ramón Jacques 

La Houston Symphony Orchestra torna nella sua consueta sede, la sala concerti Jones Hall, e nella stagione 2021-2022 includerà vari programmi sinfonici e vocali che saranno trasmessi in diretta streaming in varie date. Entrando nel sito dell'orchestra http://www.houstonsymphony.org è possibile ottenere informazioni su come accedere per vedere i concerti, il programma e le date designate, con  un costo per concerto di 20 dollari. Per chi potrà assistere dal vivo ai concerti, questi si terranno nella Jones Hall, e i biglietti potranno essere acquistati al botteghino in sala, accedendo al sito dell'orchestra o chiamando il 713-224-7575. A dicembre l'orchestra proporrà il Messiah di Händel sotto la guida del direttore d'orchestra canadese Bernard Labadie e con un cast composto dal controtenore americano Lawrence Zazzo, dal tenore Andrew Haji, dal basso baritono Daniel Okulitch e dal soprano canadese Magali Simard-Galdes. I concerti saranno venerdì 10 dicembre alle 20:00, sabato 11 dicembre alla stessa ora (*quello dell'11 andrà in onda in livestreamg) e domenica 12 alle 14:30. Per il resto del mese di gennaio, i concerti di Very Merry Pops sono in programma il 18 dicembre alle 14:30 (* concerto trasmesso in livestream), nonché domenica 19 alle 14:30 e alle 19:30 con la direzione di Michael Krajewski e i cantanti Rodney Ingram e Peter Theurer (voce bianca). Il 2022 inizierà con Pink Martini il 7, 8 e 9 gennaio 2022, di cui il concerto di sabato 8 alle 20:00 sarà  trasmesso in livestream. In quella che sarà l'ultima stagione del maestro Andrés Orozco Estrada alla guida dell'orchestra, sono previsti altri concerti con solisti vocali, come la 2a Sinfonia di Mahler (29 e 30 aprile e 1 maggio, con trasmissione in diretta il 30 aprile alle 8 :00 pm) con il il soprano Ana María Martínez e il mezzosoprano Kelley O'Connor; così come la Nona Sinfonia di Beethoven, il 20, 21 (giorno di trasmissione alle 20:00) e il 22 maggio 2022. La direzione di questo brano sarà affidata al Maestro Juraj Valčuha che si occuperà della titolarità dell'orchestra a partire dalla prossima stagione.

 

 

Wednesday, May 15, 2019

Messa di Gloria de Puccini - San Diego Symphony


Foto: David Harting

Ramón Jacques

La Messa di Gloria o Messa a quattro voci de Giacomo Puccini es la obra menos conocida de uno de los compositores musicales más famosos. La pieza ha sido relegada a salas de conciertos y cuando es interpretada, en las pocas ocasiones que se hace, son las orquestas sinfónicas las que se encargan de ello. Un recuento rápido de presentaciones en el periodo desde mitad del 2018 a la fecha muestra que la obra se escuchó el verano pasado en el Festival Pucciniano de Torre del Lago, Italia; a inicios de este año en Londres con la London Symphony Orchestra dirigida por Antonio Pappano; y ahora por la Sinfónica de San Diego, que, a pesar de ser una agrupación de más de cien años de existencia, apenas la estrenó en esta ocasión, lo que debe considerarse como un loable acierto.  Varias son las versiones del porque no es una obra popular; algunas indican que fue una obra escrita por un joven y poco experimentado Puccini; que la partitura permaneció perdida por más de 70 años hasta que su manuscrito fue descubierto por casualidad en Lucca en 1951. Lo cierto es que escucharla en vivo, enfrenta a uno a una verdadera joya, con música de una frescura inesperada, ya que se trata de una obra sacra alejada de la solemnidad habitual, y en cambio ofrece una luminosidad casi solar y buenos ánimos que alzan el espíritu y agradan. En sus movimientos se reconocen pinceladas y esbozos de la música que el compositor plasmó en sus obras posteriores.  Las partes corales, así como los solos para los cantantes poseen una indudable cualidad y similitud a la ópera. El concierto hubiera servido para introducir localmente a uno de los nombres mas ascendentes en la actualidad lírica, la directora italiana Speranza Scapucci, quien debió cancelar días antes. Su reemplazo fue el director irlandés Courtney Lewis, titular de la Sinfónica de Jacksonville, quien demostró ser un sobrio, mecánico, pero eficaz conductor que sacó adelante la velada. El coro San Diego Master Chorale, mostro cohesión y fervor en sus intervenciones como en el Kyrie inicial, acompañando a los solistas, y en el Agnus deis final, que, para sorpresa propia, el compositor concibió de manera corta y suave, que dejó una sensación admirablemente conmovedora. La orquesta mostró su fortaleza y seguridad con la atmosfera que crearon las trompetas y las cuerdas.  El elenco, que en la partitura excluye a la voz femenina, fue encabezados por el tenor Leonardo Capalbo, quien canto con calidez, grata tonalidad y un lirismo digno de Rodolfo, como en su solo en Gratias. El barítono Daniel Okulitch y el bajo Michael Sumuel estuvieron correctos. El programa lo redondeó la agradable ejecución de la Sinfonía 88 en sol mayor de Haydn, ausente de este escenario desde 1980. Finalmente, y después de dos años de búsqueda, la orquesta designó como nuevo director titular al joven venezolano Rafael Payare quien asumirá sus funciones a partir de la próxima temporada.

Monday, November 1, 2010

Le Nozze di Figaro di Mozart - Los Angeles Opera

Foto: Robert Millard

Ramón Jacques

La sempre divertente opera “Le Nozze di Figaro” di Mozart è tornata con la stessa produzione vista un paio di anni fa in questo teatro e creata per lo stesso Los Angeles Opera dal regista inglese Ian Judge con lo scenografo Tim Goodchild. La trama dell’opera in questo allestimento si situava in epoca moderna, però con una concezione poco logica (anche se in linea con la giocosità e la grazia naturale contenuta nell’opera) che combinava elementi del passato e del presente. Così, ad esempio, si potevano vedere personaggi in abiti antichi parlare al telefono... Lo spettacolo in definitiva è stato suggestivo per la parte visiva cromaticamente efficace e brillantemente illuminato. Notevole il Finale dell’opera con fuochi artificiali in scena! Judge ha esaltato incessantemente nella sua regia l’umorismo di ogni scena, trattando l’opera mozartiana come una vera opera comica. Ma a volte, quando le idee latitavano, è ricorso a impertinenze e volgarità.Figaro è stato interpratato dal basso-baritono canadese Daniel Okulitch, un cantante di buona linea, musicalità e ampia proiezione però, attorialmente, un po’ eccessivo. Da segnalare la prova del soprano tedesco Marlis Petersen che ha caratterizzato una raggiante, divertita e impulsiva Susanna, cantata con voce melodiosa, agile, di timbrica cristallina sugli acuti. Da parte sua Martina Serafin ha creato una Contessa sensibile e affettuosa, interpretando le sue arie con veemenza ma sempre buon gusto, mentre il Conte era lo sperimentato ed autorevole baritono danese Bo Skovhus nella sua prima apparizione in questo teatro. Discreto e rutinario il Cherubino del mezzosoprano Renata Pokupić, corretto il coro e il resto del cast con una nota di merito per il malizioso Bartolo di Alessandro Guerzoni. Sul podio, di fronte ad un’orchestra a ranghi ridotti, Placido Domingo per la prima volta in carriera affrontava questa partitura mozartiana. Indipendentemente da discorsi sulle conoscenze ed affinità con questo repertorio, il risultato musicale è stato in questa occasione soddisfacente. Domingo ha diretto con mano sicura donando fluidità e continuità al discorso musicale e mettendo sempre in primo piano le voci.

Monday, October 4, 2010

Le Nozze di Fígaro en la Opera de Los Ángeles

Foto: Robert Millard

Ramón Jacques
La siempre divertida opera Le Nozze di Fígaro de Mozart retornó a este escenario con la producción vista hace un par de años, y creada para este mismo teatro, por el regista ingles Ian Judge y el diseñador Tim Goodchild. La trama de la opera en este montaje se situó en una época moderna pero con una concepción un poco ilógica (aunque en línea con la jocosidad y la gracia natural contenida en la obra) que combinó elementos del pasado y del presente. Así por ejemplo, se pudieron ver personajes con vestidos antiguos hablando por teléfono. El espectáculo en conjunto fue estético y sugestivo para la visión por su colorido y la brillante iluminación que la acompañó. Notable fue el final de la opera que concluyó con un colorido despliegue de fuegos artificiales dentro del escenario. Quizás por tratarse de una opera cómica, Judge en su regia mostró una incesante predisposición por resaltar el humorismo de cada escena, pero cuando las ideas parecieron agotársele recurrió a innecesaria vulgaridad e impertinencia en la actuación de los personajes.
El personaje de Fígaro fue interpretado por el bajo-barítono canadiense Daniel Okulitch, un cantante de buena línea de canto, musicalidad en su timbre y amplia proyección, pero excedido y por momentos descontrolado en la parte artística. Notable fue la prueba de la soprano alemana Marlis Peterson quien caracterizó una radiante, divertida e impulsiva Susanna, y cantó con una melodiosa voz, ágil y cristalina en sus agudos. Por su parte, Martina Serafin creo una sensible y afectiva Condesa que interpretó sus arias con vehemencia y buen gusto, y el personaje del Conde fue cantado y actuado con autoridad por el experimentado el barítono danés Bo Skovhus, en su primera aparición en este teatro.
Discreto y rutinario estuvo el Cherubino de la mezzosoprano Renata Pokupić La participación del resto del elenco y del coro se puede mencionar como correcta, resaltando al malicioso Bartolo creado por el bajo italiano Alessandro Guerzoni. En el podio y frente a una orquesta reducida, Placido Domingo se enfrentó por primera ocasión en su carrera de director musical a esta obra mozarteana. Independientemente del discurso sobre su conocimiento o afinidad con este repertorio, el resultado musical en esta ocasión fue en suma satisfactorio, ya que se sintió una mano segura que dio fluidez y continuidad a la música y busco en todo momento poner en primer plano a las voces.

Wednesday, July 21, 2010

Don Giovanni en el Teatro Colón de Buenos Aires

Crédito: Máximo Parpagnoli. Gentileza Teatro Colón.

Gustavo Gabriel Otero

Esta nueva producción escénica de Don Giovanni que firma Michael Hampe transcurre siempre con el mismo esquema escenográfico, fruto del trabajo de Hampe y Germán Droghetti, que se abre para los exteriores y vuelve a cerrarse en los interiores. El palacio del Comendador en el que transcurre primera escena será luego la residencia de Don Juan (quitadas las dos grandes escaleras simétricas), pero también el marco de la fiesta campesina, e incluso el cementerio, indicado por unos cipreses de fondo y por la estatua del Comendador. Los colores de la escenografía imitan el mármol blanco y el gris y en toda la obra permanecen dos balcones simétricos. La sensación final es de tedio por una estructura grandilocuente y, finalmente, vacía. La iluminación no ayuda en esta puesta tradicional pero sin vuelo. Ramón López recurre permanentemente a los colores pastel reflejados en el fondo del escenario y parece ser que toda la obra trascurre a plana luz del día. El vestuario firmado por Germán Droghetti luce de época pero sin una definición temporal clara, se estima que el anclaje podría ser de alrededor de 1890. La concepción actoral del director de escena alemán Michael Hampe ofreció una puesta sin sorpresas ni audacias, pero a la vez sin vuelo. Nada se resalta, los cantantes parecen atados a su suerte y el público ultra-conservador del Colón no necesita pensar ni ver nada muy distinto a una puesta de hace cincuenta años.

Al director brasileño John Neschling se lo veía gozar de la maravillosa música de Mozart pero al disfrutar de la misma pareció olvidarse de conducir la representación. Con una actitud ensimismada y con gestos poco claros hacia los cantantes no logró pasar de la medianía. A su favor digamos que de una obertura lenta, pesada y sin vuelo la versión fue creciendo a medida que se desarrolló, pero nunca pasó de la pulcritud. La orquesta estable evidenció adecuado nivel y buena respuesta a las imprecisas manos del maestro carioca. El elenco vocal se manifestó con suma corrección y es de destacar la juventud de la mayoría de los intérpretes. Daniel Okulitch resultó un adecuado Don Giovanni de buena presencia y genuinos recursos canoros. La más sólida del elenco pareció ser Virginia Tola (Doña Elvira) por su seguridad y belleza de timbre a la vez que una notable presencia escénica.


El tenor canadiense John Tessier, compuso un Ottavio de excelente fraseo, timbre nato de belcantista y seguridad en el canto. Eduardo Chama fue un correcto Leporello y Eliana Bayón (Zerlina) maravilló por su seguridad y timbre vocal. Bien interpretados el Masetto de Fernando Radó y el Comendador de Ernesto Morillo Hoyt. La Doña Anna de Nora Amsellem fue lo más flojo del elenco. La soprano francesa es una cantante experimentada y de calidad pero fuera totalmente del repertorio y del rol. Su interpretación fue de más a menos, con gran fatiga vocal y problemas en los agudos al final de la representación. Adecuado resultó el reducido coro conducido por Marcelo Ayub.