domingo, 2 de octubre de 2011

Chile despide al famoso director británico Peter Brook con versión especial de "La Flauta Mágica"

Foto: Una Flauta Magica

Johnny Teperman

Ficha técnica: "Una Flauta Mágica", versión libre del "Singspiel" de Wolfgang Amadeus Mozart, con texto de Emmanuel Schikaneder, adaptada por Peter Brook, Franck Krawczyk y Marie-Heléne Estienne. Cantantes: Adrian Strooper, Leïla Benhamza, Aylin Sezer, Vincent Pavesi, Romain Pascal, Betsabée Haas, Thomas Dolié, canto, Franck Krawczyk, piano y dirección musical y William Nadylam y Abdou Ouologuem, actores. Iluminación: Philippe Vialatte. Vestuario: Heléne Patarot y Oria Puppo. Producción: Théätre des Bouffes du Nord (Peter Brook).

Chile formó parte de la ruta de despedida del director británico Peter Brook, que dice adiós a los escenarios y al Théâtre des Bouffes du Nord, centro experimental que él creó en París.  Del prestigioso director llegó a Chile su última producción, "Una flauta mágica", versión especial de la famosa ópera "La flauta mágica", de Mozart, la cual se ofreció en el Teatro Municipal de Las Condes, los días 5 y 7 de octubre, como parte del ciclo de intercambio con el Festival de Teatro de Buenos Aires en Chile.  Estrenada en 1791 en Viena, con música de Mozart y libreto de Emanuel Schikaneder, esta obra desarrolla la acción en el antiguo Egipto y su imaginario, donde el joven Tamino intentará salvar la vida de Pamina, secuestrada por el mago Sarastro.  La versión de Brook para esta ópera reúne sobre el escenario a actores y cantantes, en una escenografía marcada por la presencia de varas de bambú y sutiles juegos de luces. Conmovedora e íntima versión de la ópera, ejecutada solo por siete cantantes, dos notables actores y el elegante pianista en el escenario Franck Krawczyk. Adaptación: Peter Brook, Franck Krawczyk y Marie-Hélène Estienne. Dirección: Peter Brook, Director de escena: Arthur Franc, Producción ejecutiva: C.I.C.T. / Théâtre des Bouffes du Nord, París.  En esta, su tercera adaptación operística, Brook ha suprimido todo el pesado simbolismo masónico de la obra de Mozart, que ha quedado convertida en una especie de fábula poética, y así han desaparecido los tres muchachos, las tres damas de la Reina de la Noche e incluso los tres actos ya que la representación se interpreta sin interrupción.  La orquesta se ha reducido a un piano y las arias se cantan en alemán mientras que el diálogo es en francés.  La versión que se vio en Chile, compactada a una hora y media, tuvo aspectos permanentemente divertidos y hasta infantiles (el personaje de Papageno, por ejemplo), despojada de toda solemnidad, pero manteniendo la importancia de lo musical; por ejemplo una excelente interpretación del aria de La Reina de la Noche, entre otros logros.  El libreto de Emanuel Schikaneder fue reducido a lo estrictamente necesario, tanto en sus escenas como en sus personajes.  Sobre su experiencia con “Una Flauta Mágica”, el mismo Brook ha comentado que se trata de un intento de “permitir a los jóvenes cantantes moverse de forma natural sin imponerles proyecciones, decorados, vídeos y plataformas giratorias”, acercándose a Mozart “con un espíritu lúdico”.  “Una flauta mágica “se ha presentado anteriormente en el Piccolo Teatro de Milán, Italia; Centro Barbican de Londres, para seguir a Portugal, Bilbao, Madrid, Barcelona, Brasilia (Festival Escena Contemporánea) Sao Paulo, Festival de Porto Alegre, Buenos Aires y Santiago de Chile, México D.F. y Festival Cervantino de México  Peter Brook. Debutó como director teatral en 1945, con sólo 20 años. Al poco tiempo ya estaba a cargo de la Royal Opera House, en 1962 se unió a la recién establecida Royal Shakespeare Company y en los 70 su trabajo cambió de rumbo: dejó la crudeza de los clásicos ingleses para dedicarse a un teatro de experimentación de estética más liviana, estilo que conserva hasta hoy. Las representaciones de Brook de esos años se montaron en un teatro quemado que el inglés descubrió en 1974 y que bautizó como Théâtre des Bouffes du Nord. Allí ha desarrollado su labor durante los últimos 40 años. Entre su repertorio destaca Mahabharata, montaje de nueve horas de duración que debutó en 1985 en Avignon y luego tuvo una gira mundial que duró tres años. Una flauta mágica es la tercera adaptación operística de Brook para el Bouffes du Nord después de Carmen, de Bizet, y Pelléas et Mélisande, de Claude Debussy.

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