lunes, 9 de marzo de 2020

Temporada 2020-21 de Tafelmusik Baroque Orchestra, Toronto Canada.


Foto:
Elisa Citterio, Music Director, violin
Credit: Daniel Banko, Banko Media


QUÉ ESPERARSE DE LA TAFELMUSIK BAROQUE ORCHESTRA EN 2020-21

El 19 de Febrero p.p., el Director artístico de la Tafelmusik Baroque Orchestra, Elisa Citterio, ha anticipado el programa de la Temporada 2020-21 (del 24 de Septiembre 2020 al 16 de Mayo 2021), cuyo título es Passions of the Soul (Pasiones del Alma).
Echemos una mirada veloz a programa y fechas:

Mozart Party
Septiembre 24–27, en la Koerner Hall, TELUS Centre Septiembre 29, en la George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre, Director: Elisa Citterio. Solistas invitadas: Masumi Nagasawa, arpa; Emi Ferguson, flauta travesera.                

Tafelmusik empieza la nueva temporada con la música solar e ingeniosa de Mozart. Citterio dirige un programa que comienza con la Serenata para la corneta del correo: ejecutada muy raramente, está dedicada al instrumento en palabra, una corneta desprovista de pistones, que señalaba la llegada del carruaje del correo. Las dos renombradas solistas invitadas, Masumi Nagasawa -arpa- y Emi Ferguson -flauta-, debutan con  Tafelmusik tocando el Concierto para flauta y arpa en Re Mayor, parte del ciclo que la orquesta dedica a Mozart. Nagasawa protagoniza también el Concierto Krumpholz, una proeza virtuosista para el arpa clásica. El peculiar sonido de los instrumentos de época le proporciona un gusto especialmente interesante a las piezas interpretadas por tres extraordinarias mujeres.

Passions of the Soul
Octubre 8–11, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre
Director: Elisa Citterio, Concebido y dirigido por Elisa Citterio, el concierto concentra en un microcosmo el tema conductor de toda la Temporada, “Pasiones del alma”. Muchos compositores del siglo XVIII se hicieron intérpretes de las pasiones del alma, que transmitían al público con sus melodías patéticas y cautivadoras. Este programa investiga cumbres y valles del paisaje emocional humano, desde la Chaconne de Lalande —inspirada en las magníficas fuentes de Versailles— a la dolida Sinfonía Fúnebre de Locatelli, a la montaña rusa emocional que experimentan los inversores de Bolsa, en la suite de Telemann, titulada precisamente “La Bourse.” En 2020-21, Tafelmusik llevará este concierto de gira en varias ciudades de Norteamérica.

Cornetto Freestyle (Cornetto estilo libre)
Noviembre 5–8, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre
Doron Sherwin, director y cornetto solista invitado. Famoso por su estilo espontáneo de ejecución, el incomparable cornetto solista Doron Sherwin se presenta por primera vez con Tafelmusik, dirigiendo los diálogos íntimos de compositores del siglo XVII, cuyo lenguaje deja amplio margen para que el ejecutor experimente y ornamente. Apreciado por su pureza de tono, por mucho tiempo el cornetto ha sido considerado el instrumento más parecido al sonido de la voz humana. Varios compositores de comienzo del barroco valoraron su timbre suave y elevado; entre ellos los autores incluídos en este concierto: Gabrieli, Buonamente, Cavalli, Schein, Purcell, Dowland, Lasso, y Phillips.

Bach Christmas Oratorio
Noviembre 26-29, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Diciembre 1º, en la George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre Ivars Taurins dirige la orquesta Tafelmusik, el Coro de Cámara y a los solistas invitados: Margot Rood (soprano); Benno Schachtner (contratenor); James Gilchrist (tenor) y Peter Harvey (barítono). Ya presentado por Tafelmusik hace cinco años, el Oratorio Navideño de Bach demuestra la genialidad de su autor. Cuenta el nacimiento de Jesús en una secuencia de coros enérgicos, corales de rica armonía y arias poéticas, mientras que el tenor Evangelista conecta los pasos musicales en un arco narrativo contínuo. El Mº Taurins presenta cinco de las seis partes de esta obra maestra, en la que exuberancia, ternura y sencillez se combinan para expresar el prodigio navideño.


Foto: Sing-Along Messiah at Massey Hall
Credit: Gary Beechey

Messiah and Sing-Along Messiah
Diciembre 16–18, en la Koerner Hall, TELUS Centre Diciembre 19, en la Roy Thomson Hall Ivars Taurins dirige la Tafelmusik Baroque Orchestra, su Coro de Cámara y a los solistas invitados: Emöke Barath (soprano); Christopher Lowrey (contratenor); Charles Daniels (tenor); Philippe Sly (bajo). En Toronto, la ejecución del Mesías de Händel –en su versión “normal” y en la versión “Cantad con nosotros”–  se ha vuelto una entrañable tradición navideña. Para interpretarlo, vuelve el tenor británico Charles Daniels, mientras que los demás solistas invitados cantan con Tafelmusik por primera vez. En la versión “Cantad con nosotros”, que tiene lugar en la Roy Thomson Hall, Taurins dirige disfrazado de Händel –ésta también es ya una simpática tradición–, invitando a más de dos mil personas a cantar con él (el texto del Mesías se reparte al público con anterioridad).

Bach’s Friends & Rivals
Enero 21–24, 2021, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre. Dirigen Alfredo Bernardini y Elisa Citterio. Vuelve a Toronto Alfredo Bernardini, el carismático oboista italiano, para un programa dedicado a la música de Telemann y Fasch, dos estimadísimos amigos —y rivales— de Bach. Bernardini ha hecho una selección de conciertos y suites en que el oboe es el instrumento principal: el Concierto en Si bemol Mayor para tres oboes y tres violines, por Telemann, y la Suite Orquestal en Sol Menor, por Fasch. A futuro saldrá una grabación de estudio de este concierto, bajo la etiqueta “Tafelmusik Media”.

Beethoven Symphony no. 4
Febrero 11–14, en la Koerner Hall, TELUS Centre Elisa Citterio, director y violín solista. Kristian Bezuidenhout, director invitado y fortepiano solista. Keiran Campbell, chelo solista. Tafelmusik ha realizado en los años unas novedosas ejecuciones, con instrumentos de época, de las nueve sinfonías de Beethoven — unas interpretaciones caracterizadas por una extraordinaria trasparencia, que permiten descubrir sonidos y texturas nuevas en estas obras tan conocidas. En ocasión del 250 aniversario del nacimiento de Beethoven, Tafelmusik presentará tres piezas: la vivaz Sinfonía n. 4 y el Concierto Triple (Concierto en Do Mayor, n. 56), una obra que lleva al escenario tres instrumentos en especial —violín, chelo y piano—. El fortepiano solista Kristian Bezuidenhout, mundialmente famoso, ejecutará también el Concierto para Piano n. 2, demostrando su asombrosa capacidad de sacarle, a un piano de la época de Beethoven, una serie tan impresionante de sonidos.

Reflections of Mary (Reflejos de María)
Marzo 25–28, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Ivars Taurins dirige el Tafelmusik Chamber Choir La figura de María, madre de Jesús, es protagónica en este programa de música coral francesa que nos lleva del siglo XVII al siglo XX. El lirismo y la fuerza expresiva de la última misa compuesta por Charpentier, Missa Assumpta est Maria, se combina con unas obras a capela de un compositor del siglo XX, Poulenc. En la ternura de la música sacra compuesta por Poulenc, se refleja la devoción mariana de Charpentier, en un concierto que parece anunciar la primavera y el renacimiento del mundo. Una nueva pieza de compositor canadiense trasladará la contemplación musical de María al día de hoy.

Birth of a Symphony (Cómo nace una sinfonía)
Avril 8–11, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Idea y partitura: Vanni Moretto. Libreto: Stefano Pintor. Dirección musical: Elisa Citterio. Dirección teatral y actuación: Blair Williams. Ya tienen reputación internacional los innovativos proyectos multimediales de Tafelmusik, que combinan la música con la narrativa por texto e imágenes. Su última creación, Birth of a Symphony, explora la música “contando” la teoría del caos, en la que unas interacciones aparentemente caóticas llevan en cambio al orden y la unidad. Este proyecto multimedial, obra del compositor y contrabajista italiano Vanni Moretto, con el actor Blair Williams interpretando el texto de Stefano Pintor, invita al público a re-descubrir la evolución de la sinfonía, pasando por conceptos tan dispares como los fractales y las muñecas matrioskas rusas. El concierto comprenderá el estreno mundial de una pieza, que se anunciará proximamente, así como los nombres de los solistas invitados.

Bach Brandenburg Concertos
Abril 22–25, en la Jeanne Lamon Hall, Trinity-St. Paul’s Centre Abril 27, en la George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre Los Conciertos de Brandeburgo son la mayor expresión del genio compositivo de Bach. En ellos encontramos creatividad, originalidad y osadía, junto con nuevas combinaciones de instrumentos solos y una cadenza sin precedentes para un solo de clavecín  – inaudita a la época. La grabación de estos Conciertos, que le ganó a Tafelmusik un premio JUNO en 1995, contribuyó a darle a la orquesta un perfil internacional. Venticinco años después, Tafelmusik vuelve a proponer cuatro de dichos conciertos con curiosidad y energía renovadas.

Vivaldi’s Choral Colours (Colores corales de Vivaldi)
Mayo 13–16, en la Koerner Hall, TELUS Centre Director invitado: Rinaldo Alessandrini, organista solista Krisztina Szabó, mezzo-soprano Tafelmusik Baroque Orchestra & Chamber Choir, La temporada 2020-21 concluye en Mayo con las notas efervescentes de Vivaldi, en un concierto de música sacra coral. Rinaldo Alessandrini, fundador del ensemble “Concerto Italiano” y un adalid del barroco italiano, debuta en Toronto con Tafelmusik, dirigiendo una música que irradia frescura y vivacidad de invención. La mezzo-soprano Krisztina Szabó es la cantante solista que nos hace descubrir tesoros escondidos, como “el otro” Gloria RV 588, donde encontramos la misma genialidad e intensidad que en su más conocido ‘primo hermano’, el Gloria RV 589.

viernes, 6 de marzo de 2020

The Indigo Project - Tafelmusik Baroque, Toronto Canada


Fotos: Dahlia Katz
                                                                        Giuliana Dal Piaz

THE INDIGO PROJECT – Temporada 2019-20 de la Tafelmusik Baroque Orchestra. Jeanne Lamon Hall, Trinity-St.Paul’s Centre (27 de Febrero-1º de Marzo), George Weston Recital Hall, Meridian Arts Centre (3 de Marzo). Música: Jean-Baptiste Lully, Purandara Dasa, Arunagirinathar, George Friderick Händel, Ponniah Pillai, Muthuswamy Dikshitar, Alessandro Stradella, Filippo Cioni, Arcangelo Corelli, Johann Friedrick Fasch T.A.S. Mani/Suba Sankaran. Idea y texto: Alison Mackay. Dirección musical: Elisa Citterio. Dirección de coros: Ivars Taurins y Suba Sankaran. Orquesta: Tafelmusik Baroque Orchestra. Coro: Coros de las Preparatorias “Earl Haig” y “Unionville”, seis miembros del Tafelmusik Chamber Choir. Artistas invitados: Suba Sankaran, voz y percusiones. Trichy Sankaran: mridangam (tambor de la música clásica Carnática labrado a mano con leño del árbol jackwood (Cryptocarya glaucescens), pandereta kanjira, solkattu (tipo de canto salmódico).

Considerando la edad promedio del público de Tafelmusik (alrededor de los 65 años), hubiera apostado que la iglesia anglicana del del Trinity-St. Paul’s Centre estaría medio vacía en ocasión de este estreno: allí afuera, un viento del norte a más de 40 kilómetros arrastraba mucha de la nieve que había caído por todo el día. En cambio, la sala Jeanne Lamon Hall estaba llena como de costumbre, y a rebosar también el gimnasio en que tenía lugar la acostumbrada charla previa al concierto. Esta es la más reciente creación multimedial de Alison Mackay, por cuarenta años contrabajo de planta en la orquesta barroca Tafelmusik. Retirada el otoño pasado, se dedica ahora a tiempo completo a sus hermosos proyectos. Como en sus trabajos anteriores (recordamos, entre ellos, The Galileo Project, The Leipzig-Damascus Coffee Houses, y Tales of Two Cities), The Indigo Project combina música, imágenes, narrativa y esta vez hasta un corto número de danza. Alison reconstruye la historia de la llegada, a la Europa del siglo XVII, de la indigofera tinctoria, la tinta “índigo” que le dio el azul, en todas sus varias gradaciones, primero al vestuario de seda y terciopelo de reyes y nobleza, luego a los uniformes del ejército borbónico, para terminar, utilizada también para el algodón en la ropa del pueblo, esa tela jeans que ha llegado hasta nosotros, con pocas alteraciones, a través de los siglos. Es más, parece que la palabra venga de una deformación del término “genovés”, puesto que fue Génova la primera ciudad-Estado que se dedicó a la producción de esa tosca tela de trabajo.

En el ábside que sirve de escenario a los músicos de Tafelmusik, se había añadido una tarima central, donde se han sentado los dos Sankaran, el padre Trichy y su hija Suba, que han colaborado al proyecto de manera relevante. Los dos son renombrados cultores de las tradiciones musicales de la India Carnática (la parte meridional de la India) y el papá, Profesor Trichy Sankaran, es famoso en el mundo por su habilidad de percusionista y por la enseñanza de instrumentos indianos típicos a varias generaciones de canadienses. Las primeras imágenes del fascinante viaje ilustran en una gran pantalla cómo se produce el índigo natural: se maceran en agua, agua de cal y amoniaco las hojas de unas leguminosas erbáceas, que antaño silvestres, han sido luego cultivadas intensivamente en la India -de la que saca su nombre-, en China, Japón, Corea, y ahora también en países de Latinoamérica como Guatemala y Venezuela, tras la importación en las Antillas coloniales. El índigo se difundió en toda Europa a partir del siglo XVI, a pesar de que fuera Marco Polo el primero en traerlo de China.

Mientras pasan en la pantalla las imágenes: de la campiña indiana donde se recollecta el índigo; de los edificios que hospedaron las afortunadas Compañías de las Indias, creadas una tras otra en los países europeos para la explotación de los productos coloniales; de los más importantes personajes de la época, desde el Rey Luis XIV al navegador Vasco de Gama; de las plantaciones de índigo trabajadas por esclavos en las Antillas francesas e inglesas; la voz de Suba y el tambor mridangam de Trichy nos llevan a la India, con un ritmo que alaba la diosa con cabeza de elefante, Ganesha, nos evoca la creación del hombre, rinde homenaje al divino Muruga, hijo de Siva. Luego las cuerdas y los alientos de la orquesta Tafelmusik nos regresan a Europa, con la música de Lully y Haendel, con la meláncolica balada Ballow my babe, el lamento de las madres pobres que llevaban a sus bebés, en su mayoría ilegítimos, al orfelinato London Foundling Hospital. Lo había creado, después de su retiro, el capitán de navío Thomas Coram, devastado por la cantidad de niños abandonados que morían en las calles de Londres, y junto con otros inversores afortunados como él mismo, lo había financiado con las ganancias del comercio del índigo y de la industria textil. El mismo Haendel ayudó a recolectar fondos con un concierto en la capilla del Orfelinato todavía sin terminar. Es el evento al que se inspira la sinfonía “Llegada de la Reina de Saba”, que abre el tercer acto de la ópera de Haendel Salomón: concluye la primera parte del concierto la llegada de 50 coristas de las Preparatorias de Toronto “Earl Haig Secondary School” y “Unionville High School”, entrenados por sus respectivos maestros de música, por el Mº Ivars Taurins y la propia Suba Sankaran, para interpretar Santhatham Paahimaam, peculiar pieza del siglo XIX en alabanza de los dioses indúes pero ¡sobre la tonada del himno inglés “God save the King”! Con ellos, seis coristas profesionales -tres tenores y tres bajos-, del Coro de Cámara de Tafelmusik.
La voz y la presencia que ponen en relación las diferentes piezas musicales es la de Cynthia Smithers, soprano de cierto renombre en el mundo de la ópera y del teatro musical canadiense. Llega al escenario en un hermoso vestido negro largo, del cual las luces de escena sacan por momentos reflejos azulados (toda la iglesia está sumida en luces azules), llevando en las manos extendidas una budanfa de seda azul vivo, como símbolo del color que, desde hace siglos, representa a nuestros ojos la belleza, la pureza y la armonía, pero también la domesticidad. Largamente aplaudidos los artistas indianos: la voz de Suba Sankaran es encantadora en sus variaciones sonoras que evocan paisajes y rituales lejanos; la habilidad y profesionalidad de Trichy Sankaran son legendarias: resultan casi hipnóticos tanto el rapidísimo golpear de sus manos a los extremos del tambor como el ligero movimiento de cabeza y pie con que acompaña el sonido, a su vez quedamente subrayado por las cuerdas del chelo que Keiran Campbell roza despacio con el arquillo -peculiar bajo contínuo-.


El violín de Elisa Citterio guía hábilmente la ejecución, dialoga con el violín de Susannah Foster en la Sinfonia “La Susana” de Stradella, canta en el Concerto Grosso de Corelli, mientras que los concertistas ahora avanzan sobre el escenario, ahora desaparecen en la sombra del fondo, casi deslizándose. Cynthia Smithers tiene muy buena voz y presencia escénica, como demuestra en las dos simpáticas piezas de Lully, Les bons vins de Bourgogne e Les armes à la main, en las que canta fluctuando graciosa, entre el violín de Christopher Verrette y la mandolina de Lucas Harris que la acompañan-. Resulta menos hábil como actriz, pues por momentos su dicción no es lo suficientemente clara para que se entienda el texto. Del todo inoportuna, en cambio, me ha parecido su llegada en leotardos negros casi al final del espectáculo, cuando -habiendo trabajado por unos años con el Balet de Opera Atelier del cual conserva los defectos de coreografía- se exhibe en un corto número de danza que no es ni de época, ni clásica ni contemporánea, sólo completamente fuera de lugar en la atmósfera elegante y formal de la velada.



jueves, 5 de marzo de 2020

Violenta di Korngold - Teatro Regio di Torino


Foto: Edoardo Piva

Renzo Bellardone

Alla vigilia della celebrazione del Giorno della Memoria, il Teatro Regio con elegante sensibilità , prima della rappresentazione sceglie di proporre un intervento condotto dal Sovrintendente  Sebastian Schwarz che intervista il direttore di Violanta, ovvero Pinchas Steinberg. Questi narra di aver scoperto la tragedia dell’olocausto a cinque anni, quando trova la mamma in lacrime e disperazione totale per aver scoperto dopo tempo, che la sua famiglia di cui aveva perso le tracce, era stata completamente distrutta in campo di sterminio, dalla furia nazista. Schwarz invece crea un filo d’unione tra olocausto, foibe e la situazione immigrati di oggi; parla poi di Korngold, l’autore ebreo di Violanta che lasciò la sua terra per sfuggire alle persecuzioni naziste, così come i deportati ed i perseguitati lasciano la loro terra per costrizione. Un atto unico, intenso sia musicalmente che drammaturgicamente che narra di una scura vicenda durante un carnevale a Venezia nel secolo XV. Tutto parte dal ricordo incombente di Violanta circa la sorella, suicida dopo la seduzione subita dal figlio del Re di Napoli. Le è in bilico tra l’amore per il marito e l’iniziale odio per Alfonso che andrà a tramutarsi in amore assoluto fino a salvarlo dalla spada del marito Simone cui lei, nel tempo dell’odio,  aveva chiesto di uccidere. Erich Wolfgang Korngold compose l’opera a soli diciassette anni su libretto di Hans Müller,   prima di espatriare ad Hollywood e di fatto divenire l’inventore delle musiched a film. 
In Violanta la musica è immediatamente coinvolgente, fin dall’ouverture dove una sorta di contemporanea solennità diviene incalzante nell’introdurre la vicenda. Alla Prima italiana, l’orchestra del Regio di Torino è diretta magnificamente da Pinchas Steinberg che sottolinea ogni sfumatura ed estrapola colorazioni e toni davvero avvincenti: le emozioni della tragicità avvinghiate a leggerezza sinfonica si dipanano in un evolversi di struggenti immagini e sensazioni. La magistrale regia di Pier Luigi Pizzi, abbandona l’amato colore bianco e sceglie il rosso quasi ad evocare bordelli di lusso anni venti. L’eleganza è innata in Pizzi e la riversa ariosamente anche in questa produzione che vede un enorme oblò a fondo palco da cui si intravedono gondole e si immaginano feste e tragedie! Annemarie Kremer è superbamente Violanta cui dedica il suo carisma naturale ed imprime  forte carica passionale che si evolve con la vicenda; con un bel fraseggio rende comprensibile il linguaggio tedesco e non si risparmia vocalmente. Il baritono Michael Kupfer-Radecky è il militare ruvidamente sospettoso nei confronti della moglie: bella timbratura e possente interpretazione. “Sterben wollt ich oft”, è l’aria che connota Norman Reinhardt, perfettamente in ruolo anche grazie alla sua notevole presenza scenica. Anna Maria Chiuri, nel breve ruolo della nutrice, espone il noto colore scuro e morbido al tempo stesso. Adeguato sicuramente tutto il cast, di ottimo livello. La Musica vince sempre.


domingo, 1 de marzo de 2020

Donna di Veleni - Teatro Coccia di Novara.

Foto: Teatro Coccia di Novara

Renzo Bellardone

Uno dei pregi del teatro Coccia di Novara, unico teatro di tradizione del Piemonte, sta nel rappresentare ogni anno una nuova opera, una prima assoluta. Da qui con alterne fortune le nuove opere viaggeranno per il mondo per farsi conoscere e divenire punto di riferimento per le nuove composizioni.  Il librettista Emilio Jona racconta: Il libretto di Donna di Veleni nasce da una commissione del Teatro Coccia di Novara a Marco Podda di un’opera lirica, che avrebbe dovuto incentrarsi su alcune figure di donne siciliane del diciassettesimo secolo dedite alla trasgressione e al veneficio; ma il materiale lasciatomi da Podda per immaginare un libretto fu in realtà lo stimolo per proporre, discutere con lui e poi scrivere un testo dove restarono le donne e un veneficio, ma in un contesto e con una trama del tutto diversi. Debbo dire che mi sono appassionato a scrivere questo testo “…“ Ne è uscito un libretto, all’apparenza del tutto tradizionale, rigorosamente in rima, che trova i suoi spunti linguistici soprattutto in ottave, strambotti, stornelli del mondo popolare siciliano e calabrese e racconta una storia di genere, fortemente al femminile, in un tempo di caccia alle streghe, con le sue ossessioni sessuofobiche, che ha nel centro la figura di una donna, maga e sapiente, che sarà chiamata a risolvere i problemi di violenza e d’amore dei due protagonisti “…” I tre personaggi si muovono in un paese e sentimenti senza tempo, tra cori emblematici: quello degli uomini neri che impersonificano il potere di una religione istituzionalizzata, feroce e repressiva nel difendere i suoi dogmi, la sua sessuofobia e il suo disprezzo per la donna, quello dell’innocenza dei bambini abbandonati dalle madri, quello degli adolescenti sulle soglie dell’amore, e quello dei paesani che vivono tra privazioni e carestie. Tutti chiedono qualcosa alla donna dei veleni, ma ciò che le chiedono Maria e Ruggero sono due cose opposte. E la Donna di Veleni le offrirà loro in un’unica coppa; a seconda di chi e perché la berrà essa darà amore o morte.
Sarà Ruggero a fare una scelta che riunirà drammaticamente questi due percorsi; e sarà poi la donna dei veleni, con la sua saggezza di Grande Madre, a prendere per mano una Maria diversa, provata e dolorante, per accompagnarla verso il suo futuro. Ecco che dalle parole del librettista si evince immediatamente l’argomento e per quanto riguarda la musica posso tranquillamente asserire che si tratta di una musica contemporanea che affonda le radici nella tradizione che seppur con sprazzi di assoluta modernità, resta una composizione gradevole all’ascolto e di immediato impatto. Il compositore Marco Podda annota: Il progetto di scrittura è stato concepito per una narrazione sonora con frequenti cambi di funzione emotiva per non far cadere l’attenzione dell’ascolto. Nello specifico della vocalità dei ruoli, preminente nell’esasperazione è quello della protagonista, la Donna di Veleni, che – seppur soprano drammatico –  è spinta da esigenze di espressività testuale sia ad impervi Si acuti che ad abissi rantolanti sul La grave. Il regista Alberto Jona vanta  un percorso professionale che ha attraversato danza, musicologia e musica, Alberto Jona si è avvicinato al teatro fondando a metà degli anni ‘90 la compagnia Controluce Teatro d’Ombre che ha fatto del rapporto musica e ombra la sua forza e la sua identità. Da allora insieme a Corallina De Maria e Jenaro Meléndrez Chas ha curato la messinscena di tutti gli spettacoli della compagnia. La direzione è affidata a Vittorio Parisi, che con misuratezza equilibrata penetra nell’essenza dell’opera sia dal punto di vista musicale che di narrazione. La messa in scena tra luci pienamente ravvivanti ed ombre in movimento hanno spettacolarizzato il palcoscenico: un grande letto a baldacchino all’inizio, tendaggi non opprimenti che spariscono in alto e da rilevare con attenzione le coreografie moderne e perfettamente descrittive con i danzatori e danzatrici a busto nudo per rendere quasi pittorica la scena. Il coro San Gregorio Magno è ormai punto saldo nelle produzioni novaresi e questa volta è stato affiancato dallo splendido coro di voci bianche dello stesso teatro.  Le voci interessanti di Júlia Farrés-Llongueras, soprano leggero, con grande potenzialità espressiva, nel ruolo di Maria e decisamente catalizzante Paoletta Marrocu nel ruolo del titolo che rende con grande drammaticità vocale ed interpretativa con movimenti misurate, lenti che tendono all’introspezione. I ruoli maschili sono affidati a Danilo Formaggia che interpreta Ruggero con grande passione e duttilità vocale, oltre a Matteo Mezzaro, l’amante, che con morbidezza ed eleganza interpreta il suo ruolo con forte aderenza al libretto. La Musica vince sempre.