domingo, 21 de marzo de 2021

Reseña del CD de Enea in Caonia de Johann Adolf Hasse (1699-1783)

Ramón Jacques

Enea in Caonia de Johann Adolf Hasse (1699-1783) ópera en dos actos con libreto de Luigi María Stampiglia. Primera presentación en Nápoles 1727 Elenco: Carmela Remigio Ilia, Francesca Ascioti Enea, Raffaella Lupinacci Andromaca, Paola Valentina Molinari Eleno, Celso Albelo Niso.Enea Barock Orchestra (con instrumentos antiguos) Stefano Montanari: Director de Orquesta. Sello discográfico CPO  555 334-2 [Primera grabación de la ópera]. Edición critica y musicólogo: Giovanni Andrea Sechi

El sello discográfico alemán CPO lanzó recientemente al mercado la primera grabación de Enea in Caonia del compositor alemán Johann Adolph Hasse (1699-1783) conocido como Il Sassone, prolífico compositor de obras sacras y óperas en el estilo italiano barroco, considerado una figura fundamental en el desarrollo de la ópera seria y en el de la música del siglo dieciocho. A pesar de su inmensa popularidad, con el paso del tiempo sus obras fueron desapareciendo y en la actualidad son poco conocidas o rara vez interpretadas. La carrera de Hasse floreció en Nápoles donde se estableció gran parte de su vida (tan solo entre 1726 y 1729 estrenó 17 obras), fue alumno de Alessandro Scarlatti y contemporáneo de compositores como Porpora y Leo Vinci con quienes desarrolló un estilo musical que se apegaba a un ideal de agradable y ligera belleza musical aunada a una moderada, simple e inmediata expresión de pasiones.  Enea en Caonia, que fue estrenada en Nápoles en 1727, es la última de las tres serenatas compuestas por Hasse, el libreto es de Luigi Maria Stampiglia, un género de obras cortas en su extensión, con poca o nula acción escénica y pocos personajes.  La recuperación y reestreno de esta obra, que no se montaba en Italia desde su estreno en Nápoles hace casi trescientos años, surgió por idea de la contralto Francesca Ascioti y del musicólogo Giovanni Andrea Sechi, quien se encargó de realizar la edición crítica de la partitura. Por el profundo significado del título y la trama de la obra, cuyo libreto está inspirado en el Libro III de la Eneida de Virgilio, y narra un pasaje de la historia del mitológico héroe Eneas, fundador de Roma, se llevó a cabo en junio del 2018 en el Teatro di Villa Torlonia en Roma, el estreno en época moderna de Enea en Caonia, motivo por el cual se creó también la primera orquesta de instrumentos antiguos con sede en Roma, conformada por músicos nativos de esa ciudad, que tomó el nombre de Enea Barock Orchestra.  Dos años después el proyecto se materializó en una grabación discográfica, y una vez consolidado el proyecto de la orquesta, se tiene prevista la ejecución y grabación de más obras de Hasse.  La sencilla trama trata sobre la llegada de Eneas a una zona en el noroeste de Grecia llamada Caonia, en Epiro, donde se encuentra con el rey y vidente troyano Heleno y su esposa Andromaca, quien le cuenta su profecía sobre la fundación y glorias de Roma, la nueva troya.  El libretista Stampiglia, incorporó los personajes de Niso, que acompaña a Eneas, y el de Ilia, una humilde cazadora que vive en los bosques de Caonia que sirve de vinculo entre los visitantes y los anfitriones.  Desde el punto de vista musical, la partitura es una pequeña obra maestra que ofrece refinados pasajes orquestales, producidos con una brillante economía de medios cargados de refinada elegancia, rítmicas melodías, simplicidad y ligereza, que sobresalen gracias a la segura y magistral conducción de Stefano Montanari, destacado violinista barroco, quien además de dirigir en la grabación a la orquesta, se convirtió en su director musical. Vocalmente la obra contiene un estilo enérgico y expresivo que permite el lucimiento vocal de cada interprete concediéndole a cada uno de sus personajes exigentes y deleitables arias. El papel de Eneas fue interpretado por la contralto Francesca Ascioti, una refinada interprete que imprimió su oscuro y seductor timbre de manera convincente y apasionada, con flexibilidad y musicalidad en su aria ‘Se, qual tu sei, qui son si belle.’ y conmovedora brillantez en ‘Spesso viene tormentosa’. El papel de Ilia contó con la experiencia de la soprano Carmela Remigio quien supo imprimirle al personaje un carácter jovial, ingenuo, frágil, dulce y por momentos alegre, mostrando intención y presteza en cada una de sus arias como ‘Pur s’e placata’ plena de exigencias vocales donde exhibió su brillante timbre con ímpetu y entrega.  La mezzosoprano Raffaella Lupinacci confirió al papel de Andromaca, magnificencia, solemnidad y serenidad con su profundo canto pleno de matices y garbo, luciendo en sus recitativos y en sus arias como ‘Spargo rami, di fiori, e di mirti’. El tenor canario Celso Albelo, más conocido por sus interpretaciones belcantistas, en esta faceta interpretando música barroca agradó en el personaje de Niso por el lirismo en su canto, mostrando una dúctil y colorida voz que se adaptó muy bien al estilo.  Sobresaliente estuvo la soprano Paola Valentina Molinari en el papel de Eleno, una elegante artista, que posee un canto muy nítido, terso y musical; además de ser esplendida en su acento y su fraseo. Enea in Caonia, es una buena introducción para profundizar en la música y obras de Johann Adolph Hasse, como complemento, el libro que acompaña al disco incluye un extenso e interesante ensayo sobre el estilo y las obras de Hasse, escrito por el musicólogo y profesor de historia de la música Raffaele Mellace.





 

viernes, 19 de marzo de 2021

Kurt Weill en el Tetro alla Scala de Milán

 Foto: Brescia & Amisano

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo 

Como tercera producción de esta anómala temporada operística alterada por la pandemia (con una ópera al mes in streaming, después de Così fan tutte en enero y Salome en febrero, transmitidas en la plataforma en línea de la red televisiva nacional italiana RAI) el Teatro alla Scala propuso un díptico constituido por dos títulos de Kurt Weill:  Los Siete Pecados Capitales y la Mahagonny Song, este último título una especie de bosquejo preparatorio de su futura obra maestra Ascenso y Caída de la ciudad de Mahagonny, ambas obras fruto de la colaboración entre el compositor alemán, naturalizado estadounidense, con Bertold Brecht, que fueron creadas en los años 30 como una metáfora del declive de los valores de la sociedad burguesa.  Se puede decir inmediatamente que se trató en general de un inocente, inocuo.  La provocativa fuerza contenida en la música y en el texto se perdió sobre un escenario amueblado con objetos reutilizados, algunas referencias a la contaminación ambiental, proyecciones en blanco y negro en el fondo, y una actuación correcta, pero nada incisiva, carente de verdaderos momentos mordaces o picantes como era legítimo esperar de las dos obras que basan su razón de ser en la sátira y el sarcasmo. Por lo tanto, la directora de escena franco-británica Irina Brook confeccionó un espectáculo, que no fue ni sarcástico ni mordaz.  Las dos protagonistas Kate Lindsey y Laureen Michelle llevaron sus personajes de manera adecuada, pero con voces no muy voluminosas y un fraseo sin variaciones. Estuvo mejor la parte orquestal confiada a la baqueta de Riccardo Chailly, correctamente alienada de la realidad, pero quizás demasiado cuidada en cuanto a la belleza del sonido. La sorpresa al final del espectáculo fue el homenaje a Jim Morrison con su canción ‘Alabama Song’ la pieza más notable de Mahagonny. 

Die sieben Todsünden - Mahagonny Singspiel - Teatro alla Scala, Milano

Foto: Bresia&Amisano

Massimo Viazzo

Come terza produzione di questa anomala stagione operistica compromessa dalla pandemia (un'opera al mese in streaming, dopo Così fan tutte a gennaio e Salome a febbraio, diffusa sulla piattaforma on line della rete televisiva nazionale italiana RAI), il Teatro alla Scala propone un dittico costituito da due titoli di Kurt Weill: I Sette Peccati Capitali, e Mahagonny Song, quest'ultimo una sorta di cartone preparatorio del futuro capolavoro Ascesa e Caduta della città di Mahagonny, entrambi frutto della collaborazione del compositore tedesco naturalizzato statunitense con Bertold Brecht. Furono creati negli anni '30 come metafora del crollo dei valori della società borghese.  Diciamo subito che si è trattato di uno spettacolo tutto sommato innocuo. La forza provocante contenuta in musica e testo si perdeva su un palcoscenico arredato con oggetti di recupero, alcuni riferimenti all'inquinamento ambientale, proiezioni in bianco e nero sul fondale, e una recitazione corretta ma non incisiva, senza reali momenti graffianti e pungenti come invece era lecito aspettarsi da due lavori che fondano la loro ragion d'essere su satira e sarcasmo. La regista franco-britannica Irina Brook ha confezionato, quindi, uno spettacolo che non morde, che non graffia. Le due protagoniste Kate Lindsey e Laureen Michelle hanno reso i loro personaggi in modo adeguato, con voce non molto voluminosa e un fraseggio non molto vario. Meglio la parte orchestrale affidata alla bacchetta di Riccardo Chailly, spesso straniante ma anche forse troppo levigata. Finale a sorpresa con l'omaggio a Irina Brook e il suo Alabama Song, il brano più noto di Mahagonny.

martes, 16 de marzo de 2021

Música UNAM Leonard Slatkin imparte por primera vez en México una clase magistral dirigida a directores de orquesta

Clase magistral en línea. Claves para un estudio exitoso de partituras

El maestro Leonard Slatkin imparte por primera vez en México una clase magistral dirigida a directores de orquesta mexicanos. Leonard Slatkin es director de orquesta, docente, compositor y autor de dos libros. Ha recibido seis premios Grammy y 35 nominaciones

La Cátedra Extraordinaria en Dirección de Orquesta Eduardo Mata de la Dirección General de Música de la UNAM organiza la clase magistral en línea «Claves para un estudio exitoso de partituras» con el maestro Leonard Slatkin y ocho jóvenes directores participando activamente. Será transmitida el miércoles 17 de marzo de 3:00 a 5:00 pm por el canal de YouTube de Música UNAM. Los oyentes interesados tendrán la oportunidad de presenciarla sin ningún requisito y de forma gratuita.

El objetivo de la clase magistral es proporcionar a los directores de orquesta las habilidades necesarias para desempeñarse satisfactoriamente ante el desafío que supone el análisis formal de la partitura orquestal, haciendo énfasis en los gestos de brazos y manos, así como en el uso correcto de la batuta. Durante el mes de febrero se convocó a los interesados a participar de manera activa a presentar sus postulaciones, posteriormente fueron seleccionados ocho candidatos quienes trabajarán con el maestro Slatkin el siguiente repertorio, Sinfonía núm. 5 en do menor, Op. 67 de Ludwig van Beethoven y Preludio a la siesta de un fauno de Claude Debussy. Leonard Slatkin mantiene una agenda rigurosa en su labor como director alrededor del mundo siendo además un prolífico compositor, autor y docente. 

Durante más de 50 años Slatkin ha actuado al frente de la Filarmónica de Nueva York, la Sinfónica de Chicago, la Sinfónica de Londres, la Orquesta Philharmonia, la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam y muchas otras. Ha sido director titular de la Sinfónica de Nueva Orleans, la Sinfónica de St. Louis, la Sinfónica Nacional de Estados Unidos, la Sinfónica de Detroit, la Orquesta Nacional de Lyon y la Sinfónica de la BBC en Londres. Ha ganado seis premios Grammy y la Medalla Nacional de las Artes de Estados Unidos, entre otros reconocimientos. También ha realizado numerosas grabaciones, la más reciente fue el estreno mundial de Requiem for Fallen Brothers, obra original de Alexander Kastalsky, en conmemoración del centenario del armisticio que puso punto final a la Primera Guerra Mundial. Slatkin es autor de Conducting Business (2013) y Leading Tones: Reflections on Music, Musicians, and the Music Industry (2017), y actualmente trabaja en su tercer libro titulado Classical Crossroads: The Path Forward for Music in the 21st Century.

http://musica.unam.mx/





Riccardo Chailly Music Director at Teatro alla Scala until 2025


Photo Riccardo Chailly and Dominique Meter. Credit Brescia & Amisano. 

The Board of Directors of Teatro alla Scala met today and accepted the proposal of Superintendent and Artistic Director Dominique Meyer to extend Riccardo Chailly's engagement as Music Director until 2025. Chailly, who is currently in rehearsals for "Die sieben Todsünden" and "Mahagonny Songspiel" directed by Irina Brook, made his debut at La Scala in 1978 and took over as the Theatre's musical director in 2015.


jueves, 11 de marzo de 2021

Il mezzosoprano Raffaella Lupinacci debutta nel ruolo di Leonora ne La Favorita a Bruxelles

 

Foto: Raffaella Lupinacci nelle prove della Favorita.  - Hugo Segers

Un altro importante personaggio del belcanto aggiungerà al suo già vasto repertorio il noto mezzosoprano italiano Raffaella Lupinacci, che il 12 marzo 2021 canterà per la prima volta il ruolo di Leonora ne La Favorita di Gaetano Donizetti (nella versione italiana dell'opera) che rappresenterà il debutto dell'artista sul palco del Théâtre Royal de la Monnaie  a Bruxelles, in Belgio. In questa occasione l'opera verrà proposta in una versione semi-scenica, in cui il coro e l'orchestra del teatro, oltre a un cast di artisti guidati da Raffaella, saranno sotto la guida musicale del maestro Francesco Lanzilotta. La Favorita, che fu rappresentata per la prima volta nel 1840 all'Opera di Parigi nella sua versione francese (la versione più nota dell'opera), fu successivamente adattata in italiano, ed è la versione che viene offerta più regolarmente nei teatri d'Italia. Pertanto, la presentazione dell'opera in italiano nel teatro di una capitale francofona è una pietra miliare e un'interessante rarità da considerare. Da parte sua, il versatile mezzosoprano Raffaella Lupinacci, che ha debuttato nel ruolo di Giovanna Seymour in Anna Bolena di Donizetti lo scorso ottobre, con Leonora  continua ad approfondire il repertorio belcantistico, visto che il suo futuro calendario include personaggi come Sara in Roberto Devereux e Adalgisa in Norma, per citarne alcuni. 

Lo streaming de La Favorita sarà visibile dal 12 marzo alle 7:30 (ora europea) e fino alle 19 sul sito del Teatro de la Monnaie e al seguente link.

https://www.lamonnaie.be/en/program/1840-the-king-and-his-favourite




La mezzosoprano Raffaella Lupinacci debutará el papel de Leonora en La Favorita en el Teatro de la Moneda de Bruselas.

Fotos: Raffaella Lupinacci en ensayos de la Favorita en la Moneda.  Fotógrafo: Hugo Segers. 

Otro importante personaje belcantista incorporará a su ya amplio repertorio la notable mezzosoprano italiana Raffaella Lupinacci, quien el 12 de marzo del 2021, cantará por primera ocasión el papel de Leonora en La Favorita de Gaetano Donizetti (en la versión italiana de la ópera) en lo que será el debut de la artista en el escenario del Théâtre Royal de la Monnaie (Teatro de la Moneda) de Bruselas Bélgica.  En esta ocasión, la ópera se ofrecerá en una versión semi escenificada, en la que el coro y la orquesta del teatro, además de un elenco de artistas encabezados por Raffaella, estarán bajo la conducción musical del maestro Francesco Lanzilotta. La Favorita que fuera estrenada en 1840 en la ópera de Paris en su versión francesa, que es la versión más conocida de la ópera, fue posteriormente adaptada al italiano, y es la versión que se ofrecer con mayor regularidad en los teatros de Italia. Por ello, la presentación de la ópera en italiano en el teatro de una capital francoparlante constituye un hito y una interesante rareza a tener en cuenta. Por su parte, la versátil mezzosoprano Raffaella Lupinacci, que el pasado mes de octubre debutará el papel de Giovanna Seymour en Anna Bolena de Donizetti, con Leonora continúa adentrándose más en el repertorio belcantista, ya que su futuro calendario incluye personajes como Sara en Roberto Devereux o Adalgisa en Norma, por mencionar algunos. 

El streaming de La Favorita, estará disponible para ser visto a partir del 12 de marzo a las 7:30 (horario europeo) y hasta el 19 en el sitio del Teatro de la Moneda en el siguiente vinculo.

https://www.lamonnaie.be/en/program/1840-the-king-and-his-favourite





domingo, 21 de febrero de 2021

Salome en el Teatro alla Scala de Milán

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo

En una palabra: ¡inquietante! Así estuvo Salome con la puesta en escena de Damiano Michieletto en el Teatro alla Scala, en la primera nueva producción después del confinamiento, y que fuera probada de manera parcial el año pasado.  El director de escena véneto confeccionó un espectáculo dramáticamente eficaz en el que el simbolismo y la psicología viajaban hombro con hombro. Esta Salome debe entenderse como una verdadera hermana de Elektra, una Salome que en los abusos y más abusos sufridos desde su juventud encontró la fuente para alimentar su histérica exaltación. Michieletto no inventó ni distorsionó nada del libreto diseñado por Oscar Wilde, si no que logró un trabajo de análisis en el subconsciente de Salome, que nunca, como en este espectáculo, hizo que emergieran sus propios impulsos de la monstruosidad vivida en su adolescencia.  El espectáculo debió ser dirigido musicalmente por Zubin Mehta (quien debutó con esta ópera en la Scala en 1974) pero su estado de salud lo obligó a renunciar.  Fue así como tuvo que salir al podio Riccardo Chailly que por primera vez dirigió esta obra maestra de Strauss en forma escénica. Aquí, Chailly firmó una de las conducciones más eficaces que se le hayan escuchado en Milán. El director milanés concertó la ópera con gran transparencia, extrema atención a la trama interna, exaltando también los aspectos camerísticos y calibrando a la perfección los puntos culminantes, con orquesta completa. Cierto que se trató de una dirección de impronta sinfónica, pero nada menos que estuvo muy atenta al dramatismo que ocurría sobre el escenario. Extraordinaria estuvo la intérprete del papel principal, Elena Stikhina, que dio vida a una Salome muy bien cantada desde la primera hasta la última nota, con vigorosa voz de buena entonación, firme y con un timbre claro, que complementó con una seductora presencia escénica. Quizás no sea una voz voluminosa, pero estuvo muy bien proyectada. Una agradable sorpresa en su debut scaligero. El Jochanaan de Wolfgang Koch pareció un poco estentóreo, aunque estuvo robusto y seguro. Gerhard Siegel delineó un Herodes menos caricaturesco, con timbre penetrante y convicción, mientras que Linda Watson se mostró como una experta y algo lasciva Herodes.  Esta Salome será sin dudas repuesta en una futura temporada, cuando el público pueda finalmente volver a la sala del Piermarini, y será una cita que no debe perderse.

Salome di Strauss - Teatro alla Scala, Milano

Foto: Brescia & Amisano

Massimo Viazzo

In una parola: conturbante! Ecco come è stata la Salome messa in scena da Damiano Michieletto al Teatro alla Scala, prima nuova produzione dopo il lockdown, e già parzialmente provata circa un anno fa. Il regista veneto ha confezionato uno spettacolo drammaticamente efficace, in cui simbolismo e psicologia viaggiavano a braccetto. Questa Salome è da intendere come vera sorella di Elektra, una Salome che negli abusi e soprusi subiti in gioventù trova la fonte per alimentare la sua esaltazione isterica. Michieletto non inventa e non stravolge nulla del libretto tratto da Oscar Wilde, ma compie una lavoro di analisi nel subconscio di Salome, che mai come in questo spettacolo sembra far scaturire le proprie pulsioni dal mostruoso vissuto adolescenziale. Lo spettacolo avrebbe dovuto essere diretto da Zubin Mehta (che con quest'opera debuttò alla Scala nel 1974) ma le sue condizioni di salute l'hanno costretto a rinunciare. E' salito così sul podio Riccardo Chailly che per la prima volta dirigeva il capolavoro straussiano in forma scenica. E Chailly ha firmato una delle sue direzioni più efficaci ascoltate qui a Milano. Il direttore milanese ha concertato l'opera con grande trasparenza, estrema attenzione alle trame interne, esaltandone anche l'aspetto cameristico, ma sapendo calibrare alla perfezione anche i punti culminanti con l'orchestra al completo. Una direzione di impronta sinfonica certo, ma nondimeno attentissima a ciò che succedeva drammaticamente sul palco. Straordinaria l'interprete del ruolo principale. Elena Stikhina ha dato vita ad una Salome molto ben cantata dalla prima all'ultima nota, con voce gagliarda, intonatissima, ferma, con timbrica limpida, e sorretta da una presenza scenica seducente; voce forse non voluminosissima ma certamente molto ben proiettata. Una bella sorpresa per questo che era il suo debutto scaligero. Il Jochanaan di Wolfgang Koch è parso un po' stentoreo, seppur robusto e sicuro. Gerhard Siegel ha tratteggiato un Herodes meno caricaturale, con timbrica penetrante e piglio, mentre Linda Watson è stata una Herodias esperta e giustamente un po' lasciva. Questa Salome sarà senz'altro ripresa in una prossima stagione quando il pubblico potrò tornare finalmente tornare nella sala del Piermarini. E sarà un appuntamento immancabile!

viernes, 19 de febrero de 2021

La Scala’s programming for February and March 2021

Ph: Teatro alla Scala - Covid Hanninen

La Scala’s programming for February and March 2021

Salome conducted by Zubin Mehta, a Weill diptych conducted by Music Director Riccardo Chailly with Irina Brook directing, Rossini's Stabat Mater conducted by Myung-Whun Chung, and a concert conducted by Nicola Luisotti, are among the highlights of the La Scala calendar, alongside the ballet's tributes to Nureyev and to contemporary choreographers. The La Scala program until March includes fifteen appointments from 20th February to 27th March including opera, ballet, concerts and masterclasses. In addition to the consolidated collaboration with Rai Cultura, there will also be streaming on the Theatre's channels.

 Opera

There are two new opera productions: the previously announced Salome, conducted by Zubin Mehta and directed by Damiano Michieletto on February 20th, will be joined on March 18th by a diptych of Kurt Weill’s Die sieben Todsünden and Mahagonny-Songspiel, conducted by Music Director Riccardo Chailly, directed by Irina Brook and featuring Kate Lindsay. Throughout his musical life Maestro Chailly has explored the 20th century repertoire in depth, but he has never conducted Kurt Weill, an indispensable author in the history of the 20th century who has been rarely performed at La Scala.

The Ballet

On Thursday, February 25th at 9.15 p.m., Rai Cultura will broadcast the evening Great Moments of Dance, recorded in December 2020, as a TV premiere on its channel Rai 5. This will be followed by two further evenings in streaming: a Tribute to Nureyev with some of his most spectacular choreographic creations entrusted to the La Scala dancers on February 28th, preceded by two masterclasses held by the Ballet Director Manuel Legris - who was chosen by Nureyev as étoile at the Paris Opera - on Thursday 25th and Friday 26th at 7 p.m.; and an evening dedicated to contemporary choreographers on Saturday 27th March, also preceded by two masterclasses on Thursday 25th and Friday 26th.  

The Symphonic Season

On  March 5th Myung-Whun Chung conducts the Orchestra of Teatro alla Scala in Joseph Haydn's Trauersymphonie and Gioachino Rossini’s Stabat Mater with Eleonora Buratto, Veronica Simeoni, René Barbera and Andrea Mastroni: this concert marks the return to full activity of the Teatro alla Scala Chorus conducted by Bruno Casoni. Nicola Luisotti is on the podium on Wednesday March 24th for a concert dedicated to the Italian repertoire with soprano Maria Agresta and tenor Francesco Meli.

The Recitals

The Recitals begin with the comeback to La Scala of tenor Vittorio Grigolo on Monday February 22th with pianist Vincent Scalera with a programme of opera arias and chamber songs from Donizetti and Verdi to Gounod, Massenet and Tosti. On Sunday March 7th baritone Ludovic Tézier and Helmut Deutsch will perform Lieder and mélodies ranging from Schubert, Schumann and Liszt to Mozart, Ibert, Fauré and Berlioz. On Sunday March 14th, a few days before she takes on the role of Anna I and Bessie in the diptych directed by Riccardo Chailly, Kate Lindsay offers an evening of songs by Kurt Weill accompanied by pianist Baptiste Trotignon. Finally, Aleksandra Kurzak will record with pianist Marek Ruszczynski and violist Tomasz Wabnic a recital with music by Chopin, Schumann, Brahms and Tchaikovsky, which will be broadcast on April 4th.

Extraordinary concerts

On Saturday February 27th, La Scala hosts the winner of the 2019 Busoni Competition, Emanuil Ivanov, in an extraordinary concert, underscoring the joint commitment of the Theatre and the Competition to give online visibility to young talents, particularly penalised by the restrictions caused by the pandemic; the program features Busoni, Ravel and Skrjabin.

 

 

 

 

jueves, 11 de febrero de 2021

Chick Corea, jazz great with 23 Grammy Awards, dies at 79


Chick Corea

Photo: Getty Images / Jakubaszek

Chick Corea, a towering jazz pianist with a staggering 23 Grammy Awards who pushed the boundaries of the genre and worked alongside Miles Davis and Herbie Hancock, has died. He was 79. Corea died Tuesday February 9, 2021 of a rare form of cancer. A prolific artist with dozens of albums, Corea in 1968 replaced Herbie Hancock in Miles Davis’ group, playing on the landmark albums “In a Silent Way” and “Bitches Brew.” He formed his own avant-garde group, Circle, and then founded Return to Forever. He worked on many other projects, including duos with Hancock and vibraphonist Gary Burton. He recorded and performed classical music, standards, solo originals, Latin jazz and tributes to great jazz pianists. Corea was named a National Endowment of the Arts Jazz Master in 2006. He was a member of the Church of Scientology and lived in Clearwater, Florida. He regularly won the title of Jazz Artist of the Year from Downbeat Magazine. In addition to his Grammy wins, Corea also had four Latin Grammy wins. The Latin Recording Academy called him “a virtuosic pianist and one of the most prominent Latin jazz musicians of all times.” The Blue Note jazz club in New York City simply called him “irreplaceable.” Drummer Sheila E. took to Twitter to mourn. “This man changed my life thru his music and we were able to play together many times. I was very fortunate to call him my family,” she wrote “Chick, you are missed dearly, your music and brilliant light will live on forever.” Last year, Corea released the double album “Plays,” which captured him solo at various concerts armed simply with his piano.The double album was a peek into Corea’s musical heart, containing songs he wrote about the innocence of children decades ago as well as tunes by Mozart, Thelonious Monk and Stevie Wonder, among others. Corea is the artist with the most jazz Grammys in the show’s 63-year history, and he has a chance to posthumously win at the March 14 show, where he’s nominated for best improvised jazz solo for “All Blues” and best jazz instrumental album for “Trilogy 2.”Corea was born in Massachusetts and began piano lessons at 4. But he bristled at formal education and dropped out of both Columbia University and the Juilliard School. He began his career as a sideman. Late last year, Corea had two commissions: A trombone concerto for the New York Philharmonic and a percussion concerto for the Philadelphia Orchestra. He’s also started teaching online, creating the Chick Corea Academy to offer his views on music and share the opinions of others, take questions and chat with guests. He hopes his students will explore their freedom of expression and think for themselves. Corea is survived by his wife, Gayle Moran, and a son Thaddeus.  AP



jueves, 28 de enero de 2021

Così Fan Tutte en Milán - Teatro alla Scala


Foto: Brescia&Amisano

Massimo Viazzo

La actividad operística en el Teatro alla Scala volvió este mes de enero del 2021 con la reposición de un montaje histórico de Così fan tutte, la ópera con la que concluye la trilogía daponteana de Mozart. Se trata del espectáculo firmado por Michael Hampe, visto por primera vez en Milán en 1983, y que fue dirigido musicalmente en aquel entonces por Riccardo Muti (la producción provenía del festival de Salzburgo de la mano del propio Muti), ahora dirigido escénicamente por Laura Cantini, y que es un montaje respetuoso de la música y del libreto además de ser muy preciso y elegante.  En esta ocasión, en la cual se conmemoraban los setenta años del escenógrafo Mauro Pagano, quien falleciera prematuramente en 1988 y que tanto aportara al teatro milanés, la puesta se vio demasiado deslucida, y con una teatralidad aburrida. Así, la vitalidad de la trama pirandelliana fracasó frente a una actuación estereotipada y poco empática. En el mismo sentido, las expectativas en cuanto a la conducción de Giovanni Antonini desilusionaron. Quien esperaba frescura, ligereza y transparencia de un director proveniente de la música barroca, se fue decepcionado, ya que aquí todo sonó pesado y banal.  En el elenco estuvieron presentes dos voces experimentadas, Eleonora Buratto y Pietro Spagnoli rodeadas de prometedores cantantes jóvenes. Eleonora Buratto personificó una Fiordiligi lírica y pertinaz, que mostró una línea de canto y un timbre seductor. También estuvo muy bien cantada Dorabella por la joven canadiense Emily D’Angelo, una mezzosoprano de timbre oscuro y comunicativa calidez. Segura de sí misma, y nunca caricaturesca estuvo Federica Guida interpretando a una simpática Despina con un fraseo muy cuidado y un sonido bien apoyado. Pietro Spagnoli delineó un extrovertido Don Alfonso, con un timbre pleno y redondo, perfecta dicción, y estuvo menos pérfido de lo normal. Otros dos cantantes jóvenes completaron el elenco, el barítono lombardo Alessio Arduini quien prestó su voz a un Guglielmo contundente y también audaz; y el tenor ruso Bogdan Volkov, cuya línea de canto pareció no ser técnicamente refinada, pero cuyo Ferrando logró emocionar en los momentos más melancólicos.  El próximo 20 de febrero, el Teatro alla Scala ofrecerá un nuevo título, Salome de Richard Strauss, con la nueva y muy esperada producción de Damiano Michieletto bajo la conducción de Zubin Mehta, quien debutó con este mismo título en el máximo teatro italiano en el año 1974.

 

Così fan tutte - Teatro alla Scala Milano

Foto: Brescia&Amisano

Massimo Viazzo

L'attività operistica del Teatro alla Scala è ripresa in questo mese di gennaio 2021 con la riproposta di un allestimento storico del Così fan tutte, l'opera che chiude la trilogia dapontiana di Mozart Si tratta dello spettacolo firmato da Michael Hampe, visto a Milano la prima volta nel 1983, allora diretto da Riccardo Muti (proveniente dal festival di Salisburgo sempre con Muti) e ora ripreso da Laura Cantini, uno spettacolo rispettoso della musica e del libretto, accurato ed elegante. In questa occasione, nella quale si ricordavano i settant'anni dello scenografo Mauro Pagano scomparso prematuramente nel 1988 e che molto ha dato al teatro milanese, l'allestimento è parso però un po' troppo ingessato, con una teatralità smorta. La vitalità del plot pirandelliano è venuta così a mancare a fronte di una recitazione stereotipata e poco empatica. In tal senso la direzione di Giovanni Antonini ha deluso le attese. Chi si aspettava freschezza, lievità e trasparenza da un direttore che proviene dalla musica barocca, è rimasto deluso. Qui tutto suonava un po' pesante e banale. Nel cast erano presenti due voci esperte, Eleonora Buratto e Pietro Spagnoli affiancate da giovani promettenti. La Buratto ha impersonato una Fiordiligi lirica e pertinace, sfoggiando una linea di canto sicura e una timbrica seducente. Molto ben cantata anche la Dorabella della giovane canadese Emily D'Angelo, mezzosoprano dal timbro brunito e dalla calda comunicativa. Spigliata, ma mai caricaturale, Federica Guida nei panni di una simpatica Despina dal fraseggio sempre  curato e di suono ben appoggiato. Pietro Spagnoli ha tratteggiato un Don Alfonso estroverso di timbrica piena e rotonda, dalla dizione perfetta, e un po' meno perfido del solito. Altri due cantanti giovani completavano il cast, il baritono lombardo Alessio Arduini che ha dato voce ad un Guglielmo schietto e anche spavaldo, e il tenore russo Bodgan Volkov, la cui linea di canto non è parsa sempre a fuoco, ma il cui Ferrando ha saputo emozionare nei momenti più patetici. Il 20 febbraio il Teatro alla Scala proporrà un nuovo titolo, la Salome di Richard Strauss nella nuova produzione (molto attesa!) firmata da Damiana Michieletto con la direzione di Zubin Mehta, che proprio con questo titolo debuttò nel massimo teatro italiano nel 1974.

Cavalleria Rusticana - Chicago Symphony Hall

Foto: Todd Rosenberg

Ramón Jacques

Chicago Symphony Hall. Come da tradizione di molti anni, attualmente una delle date più attese di ogni stagione della Chicago Symphony Orchestra è l'inclusione di un titolo operistico. Con l'arrivo di Riccardo Muti alla testa dell'orchestra, la scelta naturale è stata quella di proporre  opere del repertorio italiano, che comprende già memorabili esecuzioni di titoli come: Otello, Aida, Turandot e il Requiem di Verdi, per citarne solo alcuni di quelli che sono stati ascoltati nella sala da concerto dell'orchestra, così come in tour, soprattutto alla Carnegie Hall, dove l'orchestra ha un appuntamento ogni anno.In occasione del 10 ° anniversario dal suo insediamento, il celebre direttore d'orchestra napoletano ha scelto di dirigere Cavalleria Rusticana di Pietro Mascagni. A priori sembrava che un concerto di un'ora e quindici minuti, senza intervallo, sarebbe stato un po' corto per l'occasione, ma Muti e la sua orchestra hanno dimostrato il contrario, offrendo una serata di emozionanti passaggi orchestrali e cori. Cavalleria Rusticana è un'opera che si presta allo splendore dell'orchestra, come è stato qui dimostrato. L'omogeneità e il suono emersi dalla sezione degli ottoni e degli archi dell'orchestra erano brillanti, commoventi ed emozionanti, per l'ampia gamma di colori e sfumature che Muti vi imprimeva con la sua mano autorevole e sicura, unita alla sua maestria nella concertazione di un repertorio che gli appartiene, eseguito con la dinamica e la precisione di un motore ben oliato. Anche il  Coro della Chicago Symphony è stato eccezionale nella sua esecuzione, i suoi elementi che si trovavano dietro i musicisti occupando tutti i posti dietro della sala da concerto la cui forma è circolare, hanno cantato con impeto e intensità in ciascuno dei loro interventi. Il cast vocale, con nomi di prim'ordine, come in tutte le opere eseguite dall'orchestra, ha adempiuto in modo soddisfacente al proprio compito Come Santuzza, il mezzosoprano Anita Rachvelishvili ha mostrato sensualità e maestria con il suo strumento vocale opulento, carico di intensità e drammaticità. Da parte sua, il tenore Piero Pretti ha lasciato una piacevole impressione per il calore e la brillantezza del suo timbro, offrendo un Turridu febbrile e credibile. Il baritono Luca Salsi non ha avuto la stessa fortuna cantando Alfio, con alti e bassi, cantando a volte con forza eccessiva e altre con una certa passività, come se il ruolo fosse giusto o scomodo. È stato un lusso ascoltare il mezzosoprano Sasha Cooke, che eccelleva nel breve ruolo di Lola, per la sua insolita e raffinata eleganza vocale e un timbro di chiare sfumature e colori. Il mezzosoprano Ronita Miller ha conferito autorità al personaggio di Mama Lucia, con la sua voce scura, vigorosa e voluminosa.

2021!