sábado, 30 de mayo de 2020

E’ il Capitano Alfredo Kraus

Alfredo Kraus copyright foto abc/ EFE

Gianluca Moro, tenor

‘Je crois entendre encore, caché sous les palmiers, sa voix tendre et sonore comme un chant de ramier !’ Un pomeriggio leggero e sincero come tanti, un classico pomeriggio italiano, che sa di caffè e spensieratezza… era questa l’atmosfera che faceva da sfondo a ciò che, presto o tardi, avrebbe preso con perfetto equilibrio il sopravvento su ogni altra cosa. Da quella fonte oramai nostra che è YouTube, ascoltai per la prima volta queste parole, cantate, emesse con garbo e fascino tale da avere con sé il dono di bloccare il tempo e renderlo uno schiavo  prostrato ai suoi piedi. Era la linea vocale di Alfredo Kraus ne “Les pècheurs de perles” (I Pescatori di Perle, Bizet) che dettava le regole del gioco, che teneva ben saldo il timone della nave sempre conscio della direzione che avrebbe dovuto prendere. Non un errore, non un passo falso, mani salde al timone e vento a favore. Nell’immaginario di noi “piccoli” questo era Alfredo Kraus, grande Maestro e Capitano di un contesto musicale e canoro che ancora non ha designato l’erede dell’ immenso tesoro che ci ha lasciato. Lui se ne andò nell’ormai lontano 1999, ma non ha smesso di vivere, di essere presente musicalmente parlando, di elargire con immensa generosità la sua preziosa arte da “First Class”: ci lascia un patrimonio degno di tale nome, un forziere di emozioni e nozioni, quel gioco di colori che mai si spengono. Sebbene a detta di molti non fosse dotato di un timbro eccessivamente affascinante, con punte di naso che qua e là facevano capolino anche nella sue  migliori prestazioni, ci rimane una voce dall’estensione notevole e gestita con un controllo più che eccelso, maturato negli anni e ben organizzato non a caso da una dote intellettuale certamente sopra le righe. Ciò che salta all’occhio, anzi all’udito per meglio dire, è in primis la gestione del fiato, punto cruciale per tutti gli studenti di canto che si affacciano in questa giungla di arte che è la musica vocale. La bellezza che si rivela nell’ascoltare quel fraseggio, quell’emissione centellinata al millilitro, quel suono che si fa tangibile e reale nota dopo nota come un fil di perle, che legate l’una all’altra producono un’indiscutibile relazione musicale degna dell’inimmaginabile. E’ un’arte quella del canto, così come lo è quella della conoscenza e gestione  del corpo, mezzo e strumento unico di infinita potenza per noi cultori della voce. Il canto è arte ma è anche scienza, è poesia ma è anche artificio, è mente così come è anche corpo. E’ una relazione tra più fattori che matura negli anni e a chi scopre il segreto della relazione tra gli elementi che lo creano viene conferito il passaporto di longevità vocale, di freschezza nell’emissione che dura nonostante l’età che avanza. Kraus era anche questo, un degno alleato dell’immortalità con cui ha stretto un patto a noi noto. Come tutti noi “studenti a vita” di un’arte che non perdona, anche lui ha avuto e vinto le sue battaglie . Che eredità ci lascia, che fortuna per me e per noi poter captare solo all’ascolto il modo in cui risolve un passaggio complicato, una frase tecnicamente complessa ma che si sgroviglia nella naturalezza più prorompente. A noi il compito di trarne ciò che è necessario per la nostra crescita, perché di questo si tratta, sempre e solo della crescita intellettuale. Alfredo Kraus è una guida, lo sono anche tanti altri al suo pari, Luciano Pavarotti o Tito Schipa per citarne qualcuno, ma ognuno di noi trova in queste figure del passato ciò che può proiettarci verso il nostro di futuro, che va costruito e pensato senza concedere alcuna restrizione all’incredibile. Siamo tutti potenziali eredi di un patrimonio che ci è concesso gratuitamente, una volta tanto, ma sta a noi scoprire il segreto dell’immortaltà. Tutti quanti seduti ad ascoltare e a dare voce, con la guida che più si confà alla nostra voce, alla nostra anima e alle perdizioni artistiche. Questo per me è il Capitano Kraus: una guida, una luce di chiarificazione della magica arte del canto, colma di segreti che collimano con gli stessi segreti che custodiamo nel nostro inconscio. Come lui, come te, come ognuno di noi, io sono solo una voce, ma certamente degna delle proprie sfumature.


viernes, 22 de mayo de 2020

Richard Wagner: 207 años después

Richard Wagner 

Por José Noé Mercado

Richard Wagner es una referencia del arte y la cultura occidental entera. Nació en Leipzig, el 22 de mayo de 1813, y murió en Venecia, el 13 de febrero de 1883; pero a 207 años de su nacimiento, sigue vigente como pocos autores del catálogo lírico antes del siglo 21.

Wagner es un compositor que cimentó una estética sonora por la que habrían de transitar músicos posteriores tan insistentemente —de Richard Strauss a John Williams; de Arnold Schönberg a Howard Shore o Hans Zimmer—, que algunos procurarían evitarla, negarla o contradecirla.


Y quizá lo hicieron —Ígor Stravinski es paradigma de ello—, pero sin poder ocultar que partieron de ella.

El potente ejemplo musical wagneriano, que no acompaña una acción escénica, sino que es parte indisoluble de su creación y expresividad, es un legado que resplandece, por ejemplo, en el cine contemporáneo; en un soundtrack que no tendría el mismo significado o peso dramático sin la palabra, sin el contenido visual, sin la estructura narrativa o la actuación, para el que fue concebido y es motivo conductor.

Wagner también fue un director de orquesta renombrado, si bien inició en teatros modestos, y a punto de la quiebra, que abandonaría con cierto escándalo. Pudo aquilatar como intérprete a otros compositores, su orquestación y uso de instrumentos —incluida la voz—, como color y efecto sonoro para explorar la paleta discursiva propia; además de que supo buscar para los músicos, obras y estilos que concertaba, el matiz adecuado, la técnica expresiva y el ritmo, la pausa, el timing teatral que se potenciaba ante el auditorio.

Un método, una enseñanza, un tipo de aproximación que lo distinguirían junto con Hector Berlioz y Gustav Mahler, entre lo más granado de la historia de la concertación musical.

Su aspiración como artista completo es también apreciable en Richard Wagner como un dramaturgo sólido que escribió los libretos para todas sus obras escénicas, que más allá de su gran extensión o dosis idealistas y románticas —reparos en los que algunos melómanos y estudiosos más identificados con otras escuelas artísticas más ligeras encallan—, en forma y fondo funcionan con armonía y alcanzan la universalidad.

Como teórico lúcido y reformista, este compositor alemán que naciera el mismo año que el italiano Giuseppe Verdi, aspiró a la música del porvenir y a la obra de arte total que habría de representarse en un sitio especial, casi místico, que debía procurar la inmersión sensorial, con aportes de isóptica, iluminación y un foso arcano para que el público no viera a la orquesta durante un drama musical —o peor aún a sus vecinos de butaca u otros distractores— y pudiera centrarse en el hechizo de la función. 

Fue un ensayista a veces rencoroso, criticable y mal agradecido; un adorador de las mujeres, de preferencia las ajenas; un hombre, en suma, fascinante y lleno de fuerza creativa, pero de claroscuros vitales que si bien no están a la par de su obra tampoco pueden obviarse porque, en rigor, la nutren o inspiran.

Las primeras tres incursiones operísticas de Wagner: Las hadas (1833: estrenada de forma póstuma en 1888), La prohibición de amar (1836) y Rienzi (1842), recuerdan sus años de penurias económicas y los peajes pagados para abrirse paso en la historia musical; pero igualmente muestran el origen del artista: hay claras influencias de la tradición lírica germana, principalmente de Ludwig van Beethoven y Carl Maria von Weber; de la gran ópera francesa y, en cierta medida, del belcanto italiano.

El holandés errante (1843), Tannhäuser (1845) y Lohengrin (1850) son óperas de consolidación, en las que Wagner sintetiza mitos, leyendas y temas épicos que dan unidad a toda una cultura. Por eso, por su potencial unificador nacionalista, su obra llegó a ser manoseada como instrumento propagandístico más adelante; en el régimen nazi, en concreto.


Claro que de ello él no tuvo la culpa y ni siquiera responsabilidad. Un director de orquesta, con visión humanista como el también pianista argentino —español, israelí y palestino— Daniel Baremboim, entre otros divulgadores del alcance universal, cósmico e incluso metafísico de la obra artística wagneriana, se han empeñado en conciliar esa música incluso con poblaciones afectadas por el nazismo y que en consecuencia desterraron todo lo que oliera al compositor.  

En esas obras de transición en las que también se rastrean pasajes biográficos, se manifiestan, con mayor claridad que en las primeras obras, inquietudes que hoy resultan indudablemente wagnerianas: la redención por amor, la paternidad interrogada, la incertidumbre por el origen y el futuro, la inmolación, la divinidad perdida, la imposibilidad de conjugar los afectos terrenales con los ideales marcados por un destino o el combate a la pasión erótica en la que de cualquier manera se sucumbe.

Así, Senta libera con su propia muerte al Holandés del castigo divino de la imposibilidad de descanso eterno por su osadía; el trovador Tannhäuser se debate entre el frenesí carnal por Venus y el amor puro de Elisabeth, quien habrá de redimirlo de ser excomulgado, con su propia inmolación; mientras que Elsa no puede dejar de interrogar al misterioso caballero Lohengrin que la salvara de una injusticia que le costaría la vida y descubre, con esa falta de fe en él, que es hijo de Parsifal y protege el Santo Grial, por lo que debe irse en su cisne por el río, tal como llegó.

En El anillo del nibelungo, el conocimiento profundo de estudios mitológicos, literarios y filológicos de origen escandinavo y germánico, sirvieron a Richard Wagner como fuente de inspiración para crear su propia cosmogonía, que inicia con la vida en el agua y termina con una destrucción apocalíptica del mundo, que simboliza el fin del orden y los pactos por las corruptelas de la estirpe divina y la vulneración dolosa de la naturaleza.

En 1848, Wagner pretendía escribir una ópera heroica que llamaría La muerte de Sigfrido, misma que habría de convertirse en El Ocaso de los dioses, precedida de un segundo libreto —escrito posteriormente— titulado El joven Sigfrido y de un tercero llamado El castigo de la valquiria, todo esto antecedido por un gran prólogo denominado El robo del oro del Rin.

Al contar ya con el libreto integral, Wagner redactó la música para las cuatro obras que estructuralmente forman El anillo del nibelungoEl oro del RinLa valquiriaSigfrido y El ocaso de los dioses. Este ambicioso proyecto se prolongó durante 26 años, ya que fue hasta 1874 cuando el compositor de Leipzig escribió, al pie del último compás de la partitura, la frase “No digo nada más”.


El estreno del ciclo completo debió esperar dos años más (agosto de 1876). Es decir, desde que Wagner emprendió la composición de esta colosal empresa, hasta que la viera escenificada, en el Teatro del Festival de Bayreuth, construido ex profeso para la ocasión y con todas sus aportaciones para el deleite estético, habrían de transcurrir 28 años.


Una saga distópica, poblada por generaciones de familias diversas: dioses, héroes, gigantes, nibelungos, valquirias, humanos y un dragón; con grandes cliffhangers y que exige una súper producción de alto presupuesto —para múltiples escenarios, una plantilla con decenas de cantantes especializados de primer orden y una orquesta ultra reforzada— como en los blockbusters actuales.
  
En medio de ese trabajo discontinuo, pero de unidad tan probada como los leitmotiven que tejen su música —células sonoras que identifican personajes, acciones, objetos y demás elementos significativos de la trama—, Wagner estrenó dos obras.


En la primera, Tristán e Isolda (1865), compuesta bajo el influjo de su relación sublimada con Matilde Wessendonck, esposa de Otto, su amigo y mecenas, asistimos a un amor de naturaleza tan profunda que, quizá, trasciende la imposibilidad de concretarse en vida y por eso recurre a buscar una oportunidad en la muerte.

La redención al redentor, que abordaba sus temas de forma tan dramática y tensa, llegaría con Los maestros cantores (1868), de carácter menos serio, incluso cómico para hablar de la naturaleza del canto lírico y su crítica, del viejo y nuevo arte; y con Parsifal (1882), una búsqueda de sanación para la herida que sangra y no cierra: la de la vida. No sólo un adiós del mundo creativo y de la existencia, sino su misma consagración solemne en el escenario.


Chen Reiss: Immortal Beloved - Beethoven Arias

Renzo Bellardone

Beethoven Arias
Academy of Ancient Music
Richard Eggar
Edizione Cd Onyx

En este momento de reclusión forzada por la crisis epidemiológica de 2020, es natural encontrar tiempo para escuchar una nueva grabación, lanzada aprovechando las celebraciones del 250 aniversario natal de Ludwig van Beethoven y, por lo tanto, fascinado por la bella interpretación de estas arias no muy conocidas del «genio de Bonn» La aireada musicalidad de Beethoven, combinada con su temperamento vigoroso, se explaya aquí con la hermosa interpretación de la Academia de Música Antigua bajo la dirección cuidadosa y sensible de Richard Eggar, quien dedica una gran consideración a los detalles, realzándolos para una escucha agradable. La soprano israelí Chen Reiss es una excelente intérprete de estas arias de Beethoven. Cuenta con un amplio repertorio que abarca desde el Ariodante de Händel hasta The Rake’s Progress de Stravinsky, pasando por Der Rosenkavalier de Strauss y Fidelio, la única ópera compuesta por Ludwig van Beethoven, que afortunadamente no es la única fuente de música vocal del compositor. Chen Reiss ofrece una ejecución filológica con una impronta interpretativa particular y con una agilidad de la que siempre brillan el corazón y la pasión, como en ‘Fliesse, Wonnezähre, fliesse!’, de la Cantata para la coronación del emperador Leopoldo IISu voz refleja frescura y claridad en un arcoíris imaginario lleno de colores brillantes. Su fraseo es claro, como en ‘No, non turbarti… Ma tu tremi, o mio tesoro’’ o ‘Ah! perfido… Per pietà non dirmi addio’, arias de concierto en italiano fáciles de escuchar, pero esa frescura es también muy evidente cuando canta en alemán, como en el aria de Marzelline ‘O wär’ ich schon mit dir vereint’ de Fidelio, ‘Die Trommel gerühret y ‘Freudvoll und leidvoll’ de la música incidental de Egmont, o ‘Es blüht eine Blume im Garten mein’ de la música incidental Leonore ProhaskaEscuchar a Reiss resulta fascinante, especialmente cuando la interpretación se vuelve descriptiva y la dulzura da paso a notas vertiginosas.

jueves, 7 de mayo de 2020

Arena di Verona - 2020


Renzo Bellardone

L’Arena di Verona è Opera,  spettacolo,  moltitudine di gente,  atmosfera…e mille altre sensazioni. Per chi può è già un’emozione alla presentazione della stagione consultare il cartellone con la propria agenda e cercare di riuscire ad incastrare almeno uno spettacolo, ed è bello farlo in compagnia. Purtroppo questo Covid 19 ha dettato le regole per troppe situazioni e quindi con rammarico pubblico questa informazione dal sito www.arena.it

ARENA DI VERONA 2020
Servizio FIRST CLASS 2021 per gli spettatori  2020
INFORMAZIONI GENERALI
È con rammarico che comunichiamo ai nostri spettatori e a tutti gli appassionati che purtroppo anche nella Fase 2 del periodo di contenimento del Coronavirus rimangono vietati i pubblici spettacoli e quindi le relative prove. Ad oggi dunque è divenuto oggettivamente impossibile per ordine dell’autorità e per forza maggiore allestire gli spettacoli programmati nel festival 2020. Il Festival 2021 della Fondazione Arena di Verona presenterà le produzioni originalmente previste nel Festival 2020 con l’aggiunta di ulteriori eventi di altissima levatura.

HAI UN BIGLIETTO 2020?
Fondazione Arena ha pensato quindi innanzitutto a tutelare tutti gli 80.000 spettatori affezionati che hanno già acquistato il biglietto per la Stagione 2020 e che fin da oggi potranno ottenere tutte le informazioni necessarie consultando il nostro sito internet arena.it o scrivendo all’indirizzo ServizioClienti@geticket.it o telefonando allo 0458005151.
LA PRELAZIONE 'FIRST CLASS' PER IL 2021
Dal 15 maggio al 14 giugno per tutti coloro già in possesso di biglietto 2020 sarà disponibile un servizio di prelazione 'first class', in collaborazione con Unicredit, attraverso sito, mail o telefono 

Durante questo mese tutti i possessori di un biglietto 2020 potranno:

- Assicurarsi per primi i migliori posti del Festival 2021 alla stessa tariffa con cui hanno acquistato il 2020, rimanendo validi tutti gli sconti ricevuti fino a oggi. 

- Cambiare titolo, posto e giorno della settimana. 

- Scegliendo un posto di valore equivalente, ricevere subito il proprio biglietto 2021

VUOI CAMBIARE POSTO?
Coloro i quali invece vorranno fare un upgrade di posto o un cambio verso una tariffa minore potranno farlo subito per poi ricevere il biglietto dal 15 luglio.
VUOI ASPETTARE?
Per coloro che non vorranno usufruire della prelazione, dal 15 giugno, secondo le disposizioni che saranno emanate dal Governo, sarà attiva la procedura di emissione dei voucher sul sito arena.it. Le condizioni relative ai voucher saranno rese disponibili sul sito arena.it dal 14 maggio.
VUOI DONARE?
Sempre dal 15 maggio sarà inoltre possibile donare il valore del proprio biglietto in favore dell'attività della Fondazione.
VUOI ACQUISTARE IL 2021?
Dal 15 luglio invece sarà disponibile per tutti la vendita dei biglietti 2021. 
Le condizioni per i tour operator e per le agenzie di viaggio saranno comunicate direttamente ai partner del festival.
I VANTAGGI PER CHI SCEGLIE LA PRELAZIONE
Sappiamo che oggi è difficile programmare per il 2021 in uno scenario di grande incertezza. Quello che chiediamo al nostro pubblico è di aiutarci a costruire un futuro di speranza per tutti i lavoratori della Fondazione e per il teatro che rappresenta l'identità operistica popolare dell'Italia. Abbiamo bisogno dell'aiuto di tutti per guardare insieme con fiducia al domani.

Riassumendo tutti i vantaggi del servizio di prelazione “First Class”:


Mantieni la stessa tariffa del biglietto 2020 (a parità di serata - incluse tutte le tariffe speciali) 

Puoi scegliere il posto migliore prima di tutti gli altri

Servizio first class realizzato in collaborazione con UniCredit per garantire ai clienti un’assistenza dedicata per la procedura di cambio del biglietto


Tante modalità di contatto: mail ServizioClienti@geticket.it, call center 0458005151, in biglietteria con il supporto di un operatore (non appena le condizioni sanitarie permetteranno la riapertura)


Sono possibili tutti i cambi data, cambio settore, cambio quantitativo dei biglietti


Tutti coloro che aderiranno alla prelazione o che decideranno di donare il proprio biglietto potranno essere inseriti in due speciali albi presenti sul sito arena.it e riceveranno un attestato di ringraziamento da parte della Fondazione.


Renzo Bellardone 7 maggio 2020

miércoles, 6 de mayo de 2020

il Rossini Opera Festival lancia "Domande all'opera"


Renzo Bellardone

Questa responsabile ‘fermata obbligatoria’ per emergenza sanitaria ha solleticato la fantasia di tutto il mondo teatrale ed anche il mondo dell’Opera. Ognuno si ingegna ad inventare delle soluzioni per mantenere il filo diretto con il pubblico e mantenere vivo il teatro e l’opera. Dal Rossini Opera Festival, con prudenziale speranza per l’edizione 2020, mi giunge questo comunicato stampa, con una nota di Giacomo Mariotti Ufficio Stampa Rof: 

“Buongiorno Renzo, anche Pesaro, finalmente, sta tornando alla normalità: è stata durissima. Sul tema ROF 2020 siamo, come tutti, in attesa delle disposizioni ministeriali. Abbiamo formulato una serie di ipotesi, e prenderemo la nostra decisione sulla base delle norme di sicurezza che ci verranno indicate. Per ora è impossibile dire di più.
A presto, un caro saluto”


IL ROF LANCIA “DOMANDE ALL’OPERA”
Nuovo progetto didattico online del festival rossiniano
Prenderà il via venerdì 8 maggio "Domande all’opera", nuovo progetto  didattico online che si inserisce nell’ambito dell’attività educativa  del ROF Crescendo per Rossini. Domande all’opera è realizzato assieme a Bravopera e Fondazione G.  Rossini, in collaborazione con Unitel e Ricordi e con il patrocinio  del Comune di Pesaro.

Il progetto capovolge il normale percorso educativo che parte dalla  spiegazione del titolo in generale e si conclude con la visione dello  spettacolo. Stavolta si inizierà subito dall’analisi di alcuni  estratti video dell’opera, di cui saranno illustrati via via gli  aspetti tecnici: il progetto non si basa su uno schema predefinito e  rigido ma sulle possibili spontanee domande che la visione dello  spettacolo lirico suscita.

La prima opera analizzata sarà L’Italiana in Algeri, sulla base del  travolgente allestimento curato al ROF 2013 da Davide Livermore (scene  e luci di Nicolas Bovey, costumi di Gianluca Falaschi), con la  direzione di José Ramón Encinar, alla guida di un brillantissimo cast  (Anna Goryachova, Alex Esposito, Yijie Shi, Davide Luciano, Mario  Cassi, Mariangela Sicilia, Raffaella Lupinacci) e dell’Orchestra e del  Coro del Teatro Comunale di Bologna.

L’iniziativa si rivolge agli alunni delle scuole di II grado e dei  giovani adulti fino a comprendere tutti coloro che, seppure a  conoscenza di cosa sia l’opera lirica, non ne conoscono i meccanismi e  le tecnicità. Il progetto nasce per una fruizione online e cerca il 
suo pubblico sia attraverso il canale tradizionale degli insegnanti e  delle scuole, sia attraverso i social media per trovare maggiore  interattività.

Il calendario del progetto, articolato in cinque sezioni di tre giorni  ciascuna, prevede per ognuna di esse la pubblicazione sui social media  di un breve video con domande e risposte brevi e la contemporanea  pubblicazione sul sito web di uno schema pdf interattivo con le  risposte più estese alle domande proposte nel video. Il giorno  seguente si procederà alla raccolta di altre domande e richieste da  parte del pubblico sui social media. Il terzo giorno verrà realizzata  un’intervista con un artista o professionista dell’opera che  risponderà a queste domande. Il progetto si concluderà con la  trasmissione in streaming dello spettacolo integrale sabato 30 maggio  alle 20 sul sul sito web del ROF. È previsto un kit per i professori  che volessero usare il materiale per approfondire ulteriormente  l’argomento con i propri studenti, con saggi critici, spiegazioni  dettagliate, libretto dell’opera. Tutto il materiale sarà disponibile  sui social media e sul sito del Festival.

Link alla pagina del sito dedicata al progetto: 
Link al video dedicato a "Cruda sorte": 

Pesaro, 6 maggio 2020.