domingo, 10 de agosto de 2014

Dirige orquestas pero ama el teatro : Marco Boemi


Foto: Teatro del Bicentenario

Erika P. Bucio/ Reforma

Cd. de México (09 agosto 2014).- Una Tosca situada en la Italia de Mussolini marca el debut en México del director de orquesta Marco Boemi.

Puccini integra con Verdi y Rossini la triada de sus compositores predilectos. Alaba su refinamiento orquestal, el diálogo continuo entre las voces y la orquesta, una partitura llena de detalles y dinámicas distintas, que constituyen un desafío para la orquesta y el director. Pero sobre todo, siendo un director de orquesta que ama el teatro, exalta la capacidad de Puccini para penetrar en la esencia de los personajes. "Recurrió a buenos libretistas pero además posee un instinto teatral increíble y eso hace a Tosca tan emocionante para mí", dice vía telefónica desde León, Guanajuato. En la nueva producción del Teatro del Bicentenario que se estrena el domingo 10, la historia de amor entre la diva Floria Tosca y el pintor Mario Caravadossi transcurre en la Roma del fascismo. "Siempre digo que no hay montajes clásicos o modernos, solo puestas inteligentes o estúpidas, y ésta (de Enrique Singer) funciona a la perfección. No hay un solo momento en que piense que está forzada". Será protagonizada por la soprano Violeta Dávalos y los españoles Andeka Gorrotxategi, tenor, y Rubén Amoretti, barítono. "Siempre me gusta trabajar con los cantantes en la palabra porque especialmente en Puccini las ideas musicales vienen del texto". Boemi ha dirigido y acompañado al piano a tres generaciones de cantantes: Giuseppe Taddei, Renato Bruson, Luciano Pavarotti --en 1998 con Pavarotti and Friends--, Edita Gruberova, Daniela Dessi, Fabio Armiliato, Neil Schicoff, Mariella Devia... "El piano es un camino para ser un buen director de orquesta, cuando acompañas a un cantante, aprendes a respirar con ellos". Trabaja mucho con cantantes rusos: Olga Borodina, Anna Netrebko e Ildar Abdrazakov. Las actuales estrellas de la ópera. Basta con ver, dice el italiano, la programación del Metropolitan Opera House."Las estrellas del Met que hace 20 años eran estadounidenses ahora son rusas, especialmente a partir de que Valeri Gergiev devino en una suerte de director huésped principal, se lo merecen, son muy buenos". Apenas en mayo dirigió a Netrebko en una gala en Kazan, en la Federación Rusa. "Es un animal de escena, no solo una gran cantante". Boemi se lamenta la crisis por la que atraviesa Europa. En Italia los teatros han recortado sus temporadas o cerrado. "Es una pena, Italia es la cuna de la ópera. Los políticos se ocupan de sus negocios, se perdió el interés por la cultura".




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