La opera Rigoletto de Verdi fue presentada en Venezuela en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño de Caracas, bajo la dirección musical del maestro Diego Matheuz. La obra contó con la participación de la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, el Coro de Opera del Teatro Teresa Carreño y de un elenco encabezado por Aquiles Machado, Gaspar Colón y Mariana Ortiz. La historia del mujeriego Duque de Mantua (Aquiles Machado) y de Rigoletto (Gaspar Colón), el bufón de su corte que trata de salvar el honor de Gilda, su hija (Mariana Ortiz), recibió largas ovaciones durante sus tres actos, por parte del público que llenó la sala en ambos conciertos. “Trabajar con Diego Matheuz ha sido una experiencia enriquecedora, he disfrutado mucho del montaje de esta obra. Igualmente cantar al lado de Aquiles Machado y Mariana Ortiz”, declaró Gaspar Colón. “Es un enorme placer presentar esta obra en mi país, luego de haberla presentado en La Fenice, en Venecia. Todo salió muy bien y la experiencia con el elenco ha sido positiva (…) Además, interpretar la música de Verdi siempre es un placer”, expresó Diego Matheuz. Rigoletto es una de las 10 óperas más versionadas en todo el mundo desde que fue estrenada el 11 de marzo de 1851 en el Teatro La Fenice de Venecia. Con música del genio Giuseppe Verdi, se desarrolla en tres actos. El libreto es original de Francesco Maria Piave, quien se basó en la obra teatral Le Roi S’amuse escrita por Víctor Hugo.
Opera-Musica Foto: Die Feen - Wagner - Théâtre du Châtelet, Paris - 04/2009(c) Marie-Noëlle Robert.
Showing posts with label Gaspar Colón. Show all posts
Showing posts with label Gaspar Colón. Show all posts
Thursday, March 10, 2011
Rigoletto de Verdi en Caracas
La opera Rigoletto de Verdi fue presentada en Venezuela en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño de Caracas, bajo la dirección musical del maestro Diego Matheuz. La obra contó con la participación de la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, el Coro de Opera del Teatro Teresa Carreño y de un elenco encabezado por Aquiles Machado, Gaspar Colón y Mariana Ortiz. La historia del mujeriego Duque de Mantua (Aquiles Machado) y de Rigoletto (Gaspar Colón), el bufón de su corte que trata de salvar el honor de Gilda, su hija (Mariana Ortiz), recibió largas ovaciones durante sus tres actos, por parte del público que llenó la sala en ambos conciertos. “Trabajar con Diego Matheuz ha sido una experiencia enriquecedora, he disfrutado mucho del montaje de esta obra. Igualmente cantar al lado de Aquiles Machado y Mariana Ortiz”, declaró Gaspar Colón. “Es un enorme placer presentar esta obra en mi país, luego de haberla presentado en La Fenice, en Venecia. Todo salió muy bien y la experiencia con el elenco ha sido positiva (…) Además, interpretar la música de Verdi siempre es un placer”, expresó Diego Matheuz. Rigoletto es una de las 10 óperas más versionadas en todo el mundo desde que fue estrenada el 11 de marzo de 1851 en el Teatro La Fenice de Venecia. Con música del genio Giuseppe Verdi, se desarrolla en tres actos. El libreto es original de Francesco Maria Piave, quien se basó en la obra teatral Le Roi S’amuse escrita por Víctor Hugo.
Labels:
Aquiles Machado,
Diego Matheuz,
Gaspar Colón,
Mariana Ortiz
Friday, July 23, 2010
Gustavo Dudamel dirigió La Traviata en el Teatro Teresa Carreño de Caracas Venezuela
Fotos: Fesnojiv- Mariana Ortiz, Israel Lozano Prensa Fesnojiv
El director venezolano Gustavo Dudamel dirigió por primera vez La Traviata, una de las célebres óperas que del consagrado compositor italiano Giuseppe Verdi. Lo hizo en Caracas, con el aforo de la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño lleno y frente a su orquesta: la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, cumbre del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, adscrito a la Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela.
Su batuta se alzó para vivir el drama de esta ópera junto con el Ballet y Coro de Ópera Teresa Carreño y un elenco encabezado por la soprano Mariana Ortiz, el tenor español Israel Lozano y el barítono venezolano Gaspar Colón. El telón subió sólo unos minutos después de las 6:00 p.m. Dudamel fue recibido con unos aplausos que más que traducir una norma de protocolo de concierto, tradujo el deseo y el gozo del público venezolano por tenerlo en casa. Desde el foso, que dejaba ver sólo la mitad de su cuerpo, Dudamel levantó la batuta y la Ríos Reyna se transformó en el epicentro de una fiesta que trasladaba al espectador a la Italia del siglo XIX, una época en la que Verdi confesaba: “Yo deseo argumentos nuevos, grandes, bellos, variados, atrevidos… Para Venecia preparo La Traviata. Un tema de esta época. Otro no lo hubiera hecho por las costumbres, los tiempos y otros por muchos torpes escrúpulos. Yo lo hago con todo el placer”
Su batuta se alzó para vivir el drama de esta ópera junto con el Ballet y Coro de Ópera Teresa Carreño y un elenco encabezado por la soprano Mariana Ortiz, el tenor español Israel Lozano y el barítono venezolano Gaspar Colón. El telón subió sólo unos minutos después de las 6:00 p.m. Dudamel fue recibido con unos aplausos que más que traducir una norma de protocolo de concierto, tradujo el deseo y el gozo del público venezolano por tenerlo en casa. Desde el foso, que dejaba ver sólo la mitad de su cuerpo, Dudamel levantó la batuta y la Ríos Reyna se transformó en el epicentro de una fiesta que trasladaba al espectador a la Italia del siglo XIX, una época en la que Verdi confesaba: “Yo deseo argumentos nuevos, grandes, bellos, variados, atrevidos… Para Venecia preparo La Traviata. Un tema de esta época. Otro no lo hubiera hecho por las costumbres, los tiempos y otros por muchos torpes escrúpulos. Yo lo hago con todo el placer”
Una mujer, una cortesana, inundaba simbólicamente la primera escena: Violetta Valery, interpretada por Mariana Ortiz. La musa de Verdi, a su vez inspirada en uno de los personajes principales de La dama de las camelias, una novela de Alejandro Dumas, era la personificación de los placeres, de la vida libre, del amor sin parada larga. Alfredo Germont, encarnado por el tenor español Israel Lozano, llegó a la vida de esta mujer para trastocarla, para redundar el repertorio personal sobre el que había basado su existencia. Durante los tres actos de la obra, la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar puso música al placer que se canta, a la incredulidad de Violetta, quien piensa que amar realmente es sólo el dictado de un delirio y que es preferible vivir en los torbellinos y la voluptuosidad del placer, al peso del sacrificio que hace una mujer al perder al hombre que transforma su vida, al amor que se declara con pureza sin pensar en el pasado del otro, la agonía de la persona amada que muere sin que nada pueda evitarlo.
Desde el podio, Dudamel estuvo en los lugares del goce, en los del sortilegio. De perfil, se lo veía cantando en silencio y también poniéndose en la piel de protagonistas. En silencio. Sólo con el canto de sus manos, de su respiración que a veces también parecía un lamento. La batuta de Dudamel tuvo la sapiencia y la habilidad de llevar tanto a la orquesta como al elenco durante más de tres horas, a través de las cuales, el público estuvo atento al más mínimo detalle. En ambas funciones, el director venezolano fue conductor, músico, escenógrafo e histrión al mismo tiempo, para regalar dos noches que quedaran escritas en las páginas de la historia musical venezolana.
Labels:
Gaspar Colón,
Gustavo Dudamel,
Israel Lozano,
Mariana Ortiz
Friday, May 14, 2010
La Cantata Criolla de Estévez inauguró la celebración de aniversario de la independencia de Venezuela
Fotos: Sandra Bracho y Nohely Oliveros .Prensa Fesnojiv
Alrededor de mil 700 niños y jóvenes del Sistema Nacional de Orquestas y Coros se dieron cita en el Teatro Teresa Carreño, para conmemorar en un acto solemne, a través de la música, el Bicentenario del Independencia de Venezuela. Con un despliegue de talento, dos orquestas: La Sinfónica Infantil Juvenil Metropolitana y la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, acompañadas del Coro Sinfónico Nacional Juvenil y la esuela Cantorum de Caracas, tomaron las instalaciones del Teresa Carreño para homenajear con su arte la gesta libertadora. En la antesala a la Ríos Reyna, 1000 jóvenes de la Sinfónica Juvenil e Infantil Metropolitana dirigidos por el novel director Jesús Parra, interpretaron la Marcha Eslava de Tchaikovski, dando la bienvenida al tren Ejecutivo encabezado por el vicepresidente Elías Jaua, todos los líderes de los poderes en pleno y el cuerpo diplomático acreditado en el país.
Más tarde en la estancia principal del TTC, la orquesta cúspide de El Sistema: la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, y el Coro Sinfónico Nacional Juvenil de Venezuela y la escuela Cantorum de Caracas, dirigidos por el maestro Gustavo Dudamel, dieron vida a la Cantata Criolla de Antonio Estévez, obra emblemática del repertorio venezolano. Esta pieza, basada en el poema Florentino el que cantó con el Diablo de Alberto Arvelo Torrealba, fue representada en los roles solistas por dos grandes figuras de la lírica venezolana: Idwer Álvarez (tenor) encarnando a Florentino y Gaspar Colón Moleiro (barítono) como el Diablo.
Santa Cruz de Pacairigua de Evencio Castellano y el Danzón nº 2 de Arturo Márquez precedieron a la majestuosa interpretación de la Cantata. Desde el escenario cubierto por 700 músicos y coristas avocados a una ejecución precisa bajo la guía del Maestro Gustavo Dudamel, la Cantata Criolla tuvo una vez más la oportunidad de ser celebrada como icono de la riqueza musical venezolana, recibiendo las más gratas ovaciones de los invitados a esta ceremonia conmemorativa. Para culminar y en respuesta a los aplausos de los presentes, la Sinfónica Simón Bolívar interpretó Fuga con Pajarillo de Aldemaro Romero y el Alma Llanera de Elías Gutiérrez.
Labels:
Gaspar Colón,
Gustavo Dudamel,
Idwer Álvarez
Subscribe to:
Posts (Atom)
