lunes, 15 de noviembre de 2021

Alcina en Los Ángeles

Fotos: © Lawrence K. Ho

Ramón Jacques

Alcina, ópera que fuera estrenada en una versión escénica hace 35 años por esta compañía, es el cuarto título de la actual temporada de la Ópera de Los Ángeles.  La ópera seria en tres actos de Händel se escuchó esta vez en concierto, y sustituyó a Temerlano que fue cancelado con el resto de la temporada pasada, con un elenco completamente distinto al de Alcina; solo se mantuvo a la orquesta inglesa The English Concert dirigida por su titular Harry Bicket. A propósito de Tamerlano, escenificado aquí en noviembre del 2009, hasta hoy el último título barroco visto en este teatro, evidenciando las reservas y duras de la propia dirección de la compañía hacia este tipo de obras, por lo que solo programó dos conciertos de Alcina. La función a la que asistí lamentablemente tuvo una baja afluencia de público, si además se incluye a todos aquellos que decidieron retirarse durante el primer intermedio. Si bien, hacer mención de esto parecería un tema irrelevante, cuando lo que importa es lo que se ve y se escucha en escena, no deja de llamar la atención lo poco que se hecho para involucrar e interesar al público para apreciar esta maravillosa música, sobre todo cuando se vive en un periodo en el que los recursos de los teatros deben escasear, y cada butaca vacía debe representar una dolorosa perdida económica. De la versión que se escuchó, se omitieron la mayoría de los recitativos, aun así, el resultado musical fue ampliamente satisfactorio, comenzando por el marco musical creado por la orquesta The English Concert, que en su ejecución se mostró como una agrupación compacta, homogénea y dinámica, que regaló brillantes pasajes orquestales bajo la conducción de su titular Harry BIcket quien dirigió desde el clavecín. Alcina, es la ópera que más interpreta esta orquesta durante sus giras. El elenco mostró un desempeño sobresaliente, comenzando por el Bradamante de la mezzosoprano Elizabeth De Shong, quien canto con una maestría vocal, pirotécnica y emocionante en cada una de sus arias. Impecable dicción, elegancia y suntuosidad es lo que aportó.  Por su parte Lucy Crowe, cautivó por la brillantez y la nitidez de su timbre, y por la gracia que le dio al personaje de Morgana, tanto ella como la mezzosoprano Paula Murrihy, en el papel de Ruggiero, fueron muy convincentes en lo vocal como en lo escénico, ya que ambas mostraron apegó y vida a sus respectivos papeles. Murrihy, posee además un timbre seductor, oscuro y colorido.  Karina Gauvin, ofreció una destacada demostración vocal en el papel de Alcina.  Su voz ha adquirido cuerpo y color, y aunque agradó por su canto, se le notó desconectada y distante con relación al resto de los personajes. Alek Schrader, hizo una caracterización divertida, no forzada, del personaje de Oronte, y resaltó la calidez de su timbre de tenor ligero.  Completó el elenco, el bajo Wojtek Gierlach como Melisso, con una voz potente, profunda, pero francamente fuera de estilo.






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