sábado, 1 de febrero de 2014

Queenie Pie en Long Beach, California

Foto: Keith Ian Polakoff

Duke Ellington, el famoso compositor, director de orquesta y pianista de jazz o “música americana” como la llamaba él y a la que le dio un sonido propio, influenciando a muchos con sus más de 20,000 representaciones y sus más de 3,000 composiciones, contaba con un secreto: la creación de Quennie Pie su opera cómica. La obra mezcla el sonido de las big bands, con ingeniosos textos y un lenguaje musical influenciado por la opera, el jazz y el teatro musical. La trama fue inspirada en la vida de Madame C J. Walker, la primera mujer afroamericana millonaria dueña de su propia marca de cosméticos. Al momento de la muerte del compositor en 1974, la opera quedo inconclusa y desde entonces se han realizado diversas versiones, pero la Long Beach Opera eligió iniciar su nueva  temporada  con esta poco conocida e interpretada opera, en la versión que la libretista original del proyecto, Betty McGettingen creó en el 2009 para la universidad de Austin, y que es la que más se acerca a la versión que quería Ellington. La historia se sitúa en Harlem en 1930 y versa sobre la rivalidad entre dos mujeres por controlar por controlar la industria de los cosméticos: Queenie Pie, mujer madura de piel oscura y Café O’Olay joven y bella criolla. La obra aborda además de una manera sutil diferencias sociales y raciales de la época. El director de escena Ken Roht, se enfocó mas en dar un enfoque de musical más que de ópera, con mayor libertad escénica y dinámicas coreografías a un ensamble de 10 bailarines y cantantes, que evocaban el Cotton Club de Ellington y que hicieron que la función transcurriera con fluidez y comicidad. En el  fondo pocos elementos, algunas pinturas y elegantes vestuarios de época crearon el ambiente escénico. La música del foso de la Los Ángeles Jazz Orchestra Unlimited, habló por sí sola, con la incomparable, multifacética sensualidad musical y profusos metales del jazz de Ellington bajo la conducción de Jeffrey Lindberg, titular de la Chicago Jazz Orchestra.  El papel de Quennie Pie fue interpretado con encanto y gracia en la voz y actuación de Karen Marie Richardson. Anna Bowden cantó su parte con Café O’lay sentimiento y lirismo; y Keitophen Gipson, causante de la rivalidad, interpretó un correcto Holt Fay. RJ

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