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Wednesday, October 26, 2011

Le donne di Vivaldi en Buenos Aires

Foto: Sonatori

Gustavo Gabriel Otero

Como fin del Ciclo 2011 del Mozarteum Argentino se presentó, en el Teatro Colón de Buenos Aires, el espectáculo ‘Le donne di Vivaldi’ ideado por el maestro Francesco Fanna y por Myriam Zerbi. La estructura es sencilla pero de buena factura: alternar obras orquestales y vocales de Antonio Vivaldi con el relato de algunos momentos de la vida del músico en especial su relación con las heroínas salidas de su pluma y con las intérpretes de su música. En la sutil complementación de elementos musicales se alternaron tres conciertos y tres arias interpretadas por cada una de las tres solistas para finalizar con un fragmento del Beatus vir interpretado a trío por las cantantes. Los textos escritos por Myriam Zerbi y leídos y recitados por Filippo Plancher aportaron datos y simpáticos relatos. Lamentablemente un descomunal acople del equipo de audio al iniciarse el relato -luego de concluir la primera intervención solista de la orquesta- desorientó al público. Más cuando el relator ingresando por la platea gritaba ‘Fue él’. Luego todo marchó bien pero es dable remarcar que en un teatro lírico con la acústica del Colón no es necesario amplificar las voces habladas. En la faz musical el concierto se inició con el conjunto Sonatori de la Gioiosa Marca interpretando el Concierto para cuerdas en Re menor de Antonio Vivaldi. Lo que permitió apreciar el perfecto color original de una agrupación historicista especializada en el género, la afinación exacta, la rítmica precisa y el cuidado equilibrio de la agrupación véneta. En el trascurso de la velada la agrupación ofreció el Concierto para flauta piccolo en Do mayor, que cerró la primera parte electrizando al público por la justeza de la interpretación y por la excelencia de la solista -Dorothée Oberlinger- quien deslumbró por la naturalidad del sonido, por la justeza en las agilidades y por la perfección en la articulación además de deslumbrar por su altura, juventud y natural belleza. Y luego inició la segunda con el Concierto para laúd, RV 93, donde se lució Ivanno Zanenghi.

En todos los casos, así como acompañante de las solistas, los Sonatori de la Gioiosa Marca reivindicaron su justa fama internacional.  En otros momentos actuaron como solistas Giorgio Fava en violín y nuevamente Ivanno Zanenghi pero como solista de mandolina, mostrando siempre seguridad y musicalidad. La mezzosoprano argentina Susanna Moncayo von Hase aportó su bellísimo color vocal y su timbre acontraltado para interpretar Fingi d’avere un cor de Arsilda, regina di Ponto; Ho il cor già lacero de Griselda y Sovente il sole de Andromeda liberata. Por su lado la soprano italiana Gemma Bertagnolli mostró perfecto estilo y coloraturas límpidas y brillantes en sus interpretaciones de La speranza verdeggiando de Orlando finto pazzo, Armatae face, et anguibus de Juditha triumphans y Ombre vane, ingiusti orrori de Griselda. Mientras que la mezzosoprano, originaria de Novara, Manuela Custer demostró perfecto dominio escénico, gracia y simpatía a la par de perfección técnica, flexibilidad en el registro, belleza vocal y seguridad en las coloraturas en sus interpretaciones de Misero spirto mio de Ottone in villa, Transit aetas de Juditha triumphans y Nel profondo cieco mondo de Orlando Furioso –sin dudas su mejor momento de la noche. En todo momento brilló la concertación del maestro Francesco Fanna para brindar una noche de acercamiento a Vivaldi diferente y de gran calidad.

Tuesday, October 18, 2011

CIERRE DE TEMPORADA: LE DONNE DI VIVALDI EN EL TEATRO COLÓN‏ - MOZARTEUM ARGENTINO

Foto: Sonatori

MOZARTEUM ARGENTINO PRESENTA: SONATORI DE LA GIOIOSA MARCA  CON LA DIRECCIÓN DE FRANCESCO FANNA Y LA PARTICIPACIÓN DE LAS SOLISTAS GEMMA BERTAGNOLLI, soprano, MANUELA CUSTER, mezzosoprano. SUSANNA MONCAYO VON HASE, mezzosoprano.

Culminando la Temporada 2011, el Mozarteum Argentino presenta a la destacada agrupación italiana, Sonatori de la Gioiosa Marca, dedicada a la interpretación de música barroca con  instrumentos originales. Con la dirección de Francesco Fanna, la actuación de la soprano  Gemma Bertagnolli y las mezzosopranos Manuela Custer y Susanna Moncayo von Hase, tres destacadas artistas especializadas en la ejecución de este repertorio, este conjunto  ofrecerá Le Donne di Vivaldi: un programa dedicado a la figura del genial  compositor veneciano, a través del cual se podrán escuchar algunas de sus más bellas creaciones instrumentales y vocales. Las funciones tendrán lugar en el Teatro Colón.

lunes 24 (1º ciclo) y martes 25 (2º ciclo) de octubre  // 20:30 horas  TEATRO COLÓN

PROGRAMA LE DONNE DI VIVALDI

ANTONIO VIVALDI Concierto para cuerdas en Re menor, RV 127

Ottone in villa, RV 729. Misero spirto mio

Arsilda, regina di Ponto, RV 700. Fingi d’avere un cor

Orlando finto pazzo, RV 727. La speranza verdeggiando

Juditha triumphans, RV 644. Transit aetas y Armatae face, et anguibus

Concierto para flauta piccolo en Do mayor, RV 443

Concierto para laúd, RV 93

Griselda, RV 718. Ho il cor già lacero y Ombre vane, ingiusti orrori

Andromeda liberata, RV-Anh117. Sovente il sole

Orlando Furioso, RV 728. Nel profondo cieco mondo

Beatus vir, RV 597. In memoria aeterna

SONATORI DE LA GIOIOSA MARCA. Con una trayectoria de más de 25 años dedicándose a la interpretación de música antigua con instrumentos de época, esta agrupación nació en la ciudad de Treviso, en el Véneto, zona que durante el Renacimiento era conocida como la “Marca Gioiosa”. Este ensamble de cuerdas que de acuerdo a las obras a interpretar se presenta también como orquesta de cámara, ha desarrollado un vasto repertorio que comprende obras de finales del siglo XVI hasta el clasicismo, especializándose particularmente en la música tradicional del Véneto. Más allá de sus ya legendarias interpretaciones de las obras maestras de Vivaldi, Sonatori, se ha dedicado al redescubrimiento de la gran tradición musical italiana del siglo XVII. Como parte de esta iniciativa, el grupo ha realizado numerosas grabaciones de la “Musiche per Archi della Repubblica di Venezia”, proyecto que llevan adelante junto a la Westdeutscher Rundkfunk Köln (WDR). Sus discos han sido editados por los sellos Erato, Warner Classsics, Decca, RCA/Sony BMG, Divox, Opus 11, Arcana, Naxos, Arts, Stradivarius, Rivo Alto y Nuova Era.

FRANCESCO FANNA  Violinista, director coral, orquestal y operístico, Francesco Fanna ha sido el Director Principal y Artístico de la Orquesta “Filomusica del Cenacolo Musicale Ambrosiano”, y también colaborador musical de la Orquesta y del Coro de la “Nuova Polifonica Ambrosiana” de Milán, con quien ha realizado exitosas giras por Inglaterra, Corea y Japón. Ha dirigido a diversos organismos orquestales en Italia y el exterior: la Orquesta Sinfónica de Bari, las orquestas “I Pomeriggi musicali”, “Angelicum” y “Milano Classica” de Milán, la Orquesta Sinfónica “Haydn” de Bolzano y Trento, la Orquesta Sinfónica de San Remo, la Orquesta “Filarmonia Veneta”, la Orquesta Sinfónica Abruzzese, la Orquesta Sinfónica Siciliana, las orquestas filarmónicas de Niza y de Ploiesti, los Ensembles “Accademia di San Rocco” de Venecia, “Pian&Forte” de Milán, "Sonatori de la Gioiosa Marca", “Virtuosi di Praga”, “Los Solistas de Moscú-Montpellier”, la Orquesta “Guido Cantelli” de Milán, la Orquesta “Accademia musicale di San Giorgio” de Venecia y la Orquesta de Cámara de Ginebra.

GEMMA BERTAGNOLLI, soprano. Considerada en la actualidad como una de las intérpretes de referencia en lo que hace a la música del barroco italiano, Gemma Bertagnoli, ha colaborado con los más reconocidos especialistas en dicho repertorio: Concerto Italiano, Giovanni Antonini-Giardino Armonico, Fabio Biondi-Europa Galante, Ottavio Dantone-Accademia Bizantina, Diego Fasolis, René Jacobs, Ton Koopman, Trevor Pinnock, Christophe Rousset, Federico Maria Sardelli, Freiburger Barockorchester, Akademie für Alte Musik Berlin, entre otras agrupaciones y artistas destacados. Su carrera se inició tras obtener los más altos galardones en el Concurso AsLiCo y recibir el Premio Mozart en el Concurso Viñas de Barcelona. Desde entonces se ha presentado en las principales salas internacionales entre las cuales se incluyen el Teatro alla Scala de Milán, el Maggio Musicale Fiorentino, el Théâtre des Champs Elysées, la Accademia Nazionale di Santa Cecilia, el Concertgebouw de Amsterdam, y el Festival de Salzburgo, colaborando con personalidades de la talla de Riccardo Muti, Lorin Maazel y Zubin Mehta.

MANUELA CUSTER , mezzosoprano. Originaria de Novara, Manuela Custer debutó operísticamente en el rol principal de Elisabetta, Regina d´Inghilterra de Rossini, en el Teatro Regio de Torino, sala a la cual ha retornado recientemente en el rol de Cherubino de Las Bodas de Fígaro y La Cenerentola de Rossini. Artista que destaca por su versatilidad, Manuela Custer ha obtenido recientemente excelentes críticas por su interpretación de obras tales como la Sankt-Bach Passion de Mauricio Kagel para la Radio de Lipsia y la aclamada pieza Le bel indiferent de Marco Tutino en el Teatro Stabile de Torino. Su discografía incluye las óperas La rimembranza, La partenza, Il primo dolce affanno, L´esule di Granata, Pia de´Tolomei, Il diluvio universale, Elisabetta Regina d´Inghilterra, Zelmira y Maria Stuart todas realizadas para el sello Opera Rara; Juditha Triumphans para Warner y Arminio para Virgin Classics.

SUSANNA MONCAYO VON HASE , mezzosoprano. Nacida en Buenos Aires, Susanna Moncayo inició su formación como cantante con su madre, Dorothée von Hase, prosiguiendo luego sus estudios en Roma, Madrid y Basilea. Prosiguió su carrera en el Conservatorio Superior de Música de París donde fue alumna de William Christie en la cátedra de Música Antigua y de Régine Crespin en Canto Lírico, durante un período de cuatro años, egresando con el Primer Premio. Se dedica actualmente a la ópera, el oratorio, la música de cámara y al repertorio popular argentino. Ha grabado varios discos, algunos de ellos premiados por la crítica internacional especializada. Susana Moncayo colabora regularmente con el Istituto Vivaldi di Venezia y cantó en el festejo de los 800 años de la Basílica de San Marco, en Venecia.












Tuesday, April 5, 2011

Eugenio Onegin de Tchaikovsky en el Teatro Argentino de la Plata, Argentina

Fotos cortesía Teatro Argentino de la Plata

Dr. Alberto Leal.

El Teatro Argentino vuelve a sorprendernos con un título básico de la opera rusa como “Eugene Onegin”, elegido para abrir esta nueva temporada. Los directivos siguen apostando fuerte y es un hecho que debe ser valorado. En una producción realizada totalmente en el Teatro, en coproducción con varios teatros de Europa, el plantel del teatro sigue mostrando, una vez más, que posee la capacidad técnica y artística para lograr puestas, que según el escenógrafo pueden gustar o no, pero que tienen real nivel internacional. Bravo por ellos! Con Eugene Onegin Tchaikovsky se planteó una opera romántica, como el libro original – aunque introdujo algunas variantes – íntima, casi camerística y generó una maravillosa partitura para esta historia. Michal Znaniecki y Luigi Scoglio plantearon la puesta como una gran opera, quitándole en general el tono intimista. Profusión de espejos el los primeros actos – que por momentos molestan la visual al espectador, tres grandes aberturas, dos laterales y una central, que son las vías para ingresar al escenario y que van variando de color o diseño según las escenas. La puesta es sin duda imponente, pero en lo personal pienso que algo pretenciosa y fuera del clima que creó Tchaikovsky. El acto más logrado, de indudable belleza, es el del duelo. Creo que son demasiadas ideas juntas para una sola puesta. En el final, el hielo, que ha compartido gran parte de la historia, se convierte en agua, recurso realmente poco usado y, tanto cantantes como bailarines transitan por ese pequeño “lago” creado en el escenario. Tal vez una forma de significar la parábola que se ha generado en la vida de Onegin. Los que han visto la puesta de Robert Carsen para el Metropolitan, con mínima cantidad de recursos, pero con una fuerza increíble tendrán la misma sensación que yo tuve, demasiada grandiosidad en un caso que no es necesario. Aunque valoro la profusión de ideas creativas creo que las mismas pudieron ser dosificadas.  Muy buen trabajo de Bogumil Palewicz en la iluminación y atractivo el vestuario, aunque con muchas licencias, del mismo Znaniecki.  En el plano vocal se destacó plenamente el barítono Marcin Bronikowski, con una voz de buen timbre y excelentes armónicos, sumado a un canto de muy buena técnica y afinación, supo crear un personaje totalmente creíble, todo lo detestable que se requiere.
La soprano Magdalena Nowacka es una lírico con una voz de normal volumen. Cantó con buena técnica y afinación, pero su canto resulta frío, poco logra transmitir y esto fue notable en la famosa escena de la carta, cantada con pocos matices y falta de intensidad. Tampoco mostró ningún cambio de la Tatiana del primer acto a la del último. Darío Schmunck cantó el aria de Lensky, el tramo más popular de esta opera, con su bello timbre, sólida técnica y marcada musicalidad. Como en otras oportunidades su escaso caudal fue en detrimento de su prestación. De todas formas – y gracias a un certero cambio de escenografía – cantó casi en el proscenio, y su aria fue lo más aplaudido de la función.  Ariel Cazes nos brindó un muy digno príncipe Griemin, cantado con buenos medios vocales. Del resto del elenco se destacó Susanna Moncayo, mostrando una excelente voz y buena composición del personaje y Elizabeth Canis quien hizo una pequeña creación de su, por momentos, conmovedora nodriza. Muy desenvuelta Mónica Sardi como Olga y correcto el resto del elenco. Muy buen trabajo del Coro, a pesar de la incómoda posición de los integrantes debido a la complejidad de la escenografía. El excelente maestro Stefan Lano condujo correctamente a la Orquesta Estable, aunque Tchaikovsky no parece ser el compositor más afín al Director. Por momentos un poco más de pasión parecía necesaria. Creo que el gran trabajo de los talleres del teatro justifica por si solo ver este Eugene Onegin, pero además algunas innovaciones en la escenografía son dignas de apreciar, aunque tal vez la aplicación no sea la más adecuada. Pero además, hay algunos excelentes trabajos vocales y sobre todo, la maravillosa música de Tchaikovsky.