martes, 31 de julio de 2012

Erwantung de Schönberg y Hagith de Szymanowski en el Teatro Colón de Buenos Aires

Fotos: Elena Nebera (soprano) Erwartung. A. Colombaroli - Teatro Colon de Buenos Aires

Martín Leopoldo Díaz (Claridge Hotel)

Poner en escena obras de vanguardia o títulos no muy conocidos por el público local requiere audacia y coraje. Por eso es muy meritoria la puesta y el acierto en la elección de estos dos nuevos títulos de la Temporada Lírica 2012 del Teatro Colón. Así, se recibió con calidez a “Erwartung” de Arnold Schönberg y “Hagith” de Karol Szymanowski en una apacible tarde invernal. Schönberg compuso esta breve ópera durante sus vacaciones de verano en 1909. Fue su primera obra para la escena, basada en un libreto de Marie Peppenheim. Este monodrama está considerado como una obra maestra del atonalismo libre. Todo se reduce al monólogo desesperado de una mujer, buscando en el bosque a su amante, a quien luego encuentra muerto. Fue sobresaliente la actuación de la soprano rusa Elena Nebera, quien tuvo que reemplazar a Evelyn Herlitzius a último momento. Nebera cantó con excelente emisión y volumen y pasó por todos los estados de ánimo que requiere la obra: furia, pasión, melancolía y desenfreno. Su mérito es doble, considerando lo extremadamente difícil que es el estudio de estas obras atonales, y el hecho de que salió a escena casi a último momento, logrando el éxito merecido. Muy delicada y sutil fue la puesta en escena y la realización visual, asi como el diseño de iluminación y vestuario de Pedro Pablo García Caffi. Con escasos elementos, pero muy bien pensados, usados y dosificados, García Caffi creó el clima ideal para esta extraordinaria y difícil partitura. 
La ópera de Karol Szymanoswski fue una grata y emocionante sorpresa. Compuesta entre 1912 y 1913, sólo se estrenó en el Gran Teatro de Varsovia en 1922 en idioma polaco. Con gran orquestación, el director Baldur Brönnimann tuvo un desempeño excelente y la Orquesta Estable del Teatro Colón respondió magníficamente, sorteando con bravura las difíciles partituras. Hagith conmovió con sus tintes épicos y el muy buen desempeño del director de escena y vestuario Michal Znaniecki. Tanto la soprano Ewa Biegas, en el rol de Hagith, como Enrique Folger personificando al Joven Rey cantaron excelentemente y se lucieron en sus roles. Hans Schöpflin fue un creíble e histriónico Viejo Rey, aunque su voz no tiene demasiado volumen; en tanto Alexander Teliga y Luciano Garay hicieron un muy buen trabajo. Como es costumbre, la labor del Coro Estable del Teatro Colón dirigido por Peter Burian, fue superlativa.

Ópera de Los Ángeles, Temporada 2012-2013

Foto: I Due Foscari - Rebbeca Rotenberg / LA Opera

Placido Domingo agregará un nuevo papel de barítono a su repertorio, el de Francesco Foscari en las primeras representaciones locales de I Due Foscari con las que dará inicio la nueva temporada de Los Ángeles.  Tanto esta poco conocida opera de Verdi, como el Holandés Errante de Wagner, con la soprano portuguesa Elisabete Matos interpretando el papel de Senta, se perfilan para ser los platos fuertes de un discreto ciclo, que estará apuntalado por tres caballos de batalla como Madama Butterfly, con Oksana Dyka en el papel de Cio Cio San;  Don Giovanni con Ildebrando D’Arcangelo y Tosca que marcará el esperado regreso a este escenario de la soprano Sondra Radvanovksy con dirección musical de Domingo. La conocida producción de La Cenerentolda creada por Joan Font y Els Comediants, se verá por primera vez en este teatro con Kate Lindsay y Ketevan Kemoklidze alternándose el papel de Angelina y con el tenor de origen mexicano Rene Barbera como Don Ramiro con la dirección musical de James Conlon, quien estará al frente de la orquesta en las demás producciones.  Finalmente, se realizará el estreno mundial de Dulce Rosa opera comisionada al compositor Lee Holdbride, basada en la obra Una Venganza de Isabel Allende, que será dirigida musicalmente por Placido Domingo y contará  con la presencia de la soprano uruguaya María Eugenia Antúnez y la del barítono mexicano Alfredo Daza en los papeles estelares. RJ


Ópera de San Francisco, Temporada 2012-2013

Foto: War Memorial Opera House, San Francisco

Un variado e interesante ciclo de nueve títulos es lo que propone el segundo teatro más importante de Norteamérica después del Metropolitan.  Resalta la presentación de operas de compositores estadounidenses como: Moby Dick de Jake Heggie con el tenor Ben Heppner y conducción de Patrick Summers;  y los estrenos absolutos de The Gospel of Mary Magdalene de Mark Adamo, y The Secret Garden de Nolan Gasser. Nicola Luisotti director musical del teatro se hará cargo de las producciones de Rigoletto (con Zeljko Lucic, Aleksandra Kurzak y el tenor mexicano David Lomelí), de Tosca (con Angela Gheorghiu y Patricia Racette en el papel principal), de Così fan tutte de Mozart y del estreno de una nueva producción de Lohengrin con Brandon Jovanovich, Camilla Nylund y Petra Lang.  En coproducción escénica con el Liceu de Barcelona, concebida por Laurent Pelly, se montarán Los Cuentos de Hoffman de Offenbach con Natalie Dessay y Matthew Polenzani con dirección musical de Patrick Fournillier. No menos interesante será la nueva producción de I Capuleti e i Montecchi que encabezará Joyce Di Donato y conducirá Riccardo Frizza.  El ciclo se complementará  con un concierto sinfónico con música de Puccini, Rota y Brahms que la orquesta del teatro realizará en el teatro de la Universidad de Berkeley. RJ

Midssumer Jazz Concerts -Stresa Festival 2012


Foto: StresaFestival 2012.

Renzo Bellardone

Lungolago La Palazzola – Stresa

Venerdì 20 luglio Jan Garbarek Group festuring Trilok Gurtu Jan Garbarek-sassofoni. Rainer Brűnighaus-pianoforte tastiere. Yuri Daniel-basso Trilok Gurtu-percussioni

Sabato 21 luglio. Brad Mehldau Trio. Brad Mehldau –pianoforte. Larry Grenadier-contrabbasso. Jeff Ballard-batteria

Domenica 22 luglio. Abdullah Ibrahim-pianoforte

La modernità sta nel momento, ovvero nel presente!!! L’atteso Midsummer Jazz Concerts proposto dallo Stresafestival 2012 alla sua 51ma edizione veste i panni dell’elegante ambientazione lungo le rive del Lago Maggiore in un favoloso parco che assurge a scenografia naturale e dove il movimento creato dal vento pare muovere le fronde ritmicamente con la musica. Questa sensazione è prevalente soprattutto nella prima serata con Jan Garbarek Group featuring Trilok Gurtu, seppur contrastata da incessante pioggia. La grande vela sullo sfondo del palco varia di colori e di intensità con i colori e le intensità della modernissima proposta: fruscii, percussioni inusuali e di ricerca intelligente, tastiere con gamma dinamica straordinaria e virtuosistici sassofoni. Concerto molto emozionante e coinvolgente in un atmosfera surreale tra i suoni del vento, delle profondità marine per poi librarsi nell’etere più impalpabile. La seconda serata il palco ha ospitato Brad Mehldau Trio che indubbiamente di bravura ha proposto un jazz ritmicamente più conosciuto e se vogliamo ‘di consuetudine’; ritmicamente e timbricamente interessanti anche forse in virtù del fatto che Brad Mehldau ha fatto più volte rivedere l’emissione audio. Abdullah Ibrahim piace o non piace !!!! Non esistono vie di mezzo così come è senza via di mezzo la ricerca e la qualità dell’interpretazione. Senza necessità di far scorrere velocemente le mani sulla tastiera o esibizionistica gestualità propone una musica dolce, intima, quasi da camera !!!! Con movimenti che rimandano a Debussy piuttosto che Liszt è consequenziale che si percepiscano voci infantili e narrazioni di vite e di mondi, in una ampia gamma di riflessi di colore che illuminano l’atmosfera sospesa in cui i suoni si espandono. Professionista di altissima qualità, neppure ai ringraziamenti si scosta dall’eleganza del suo essere artista !!!! La Musica vince sempre.

Baveno Festival 2012 - Umberto Giordano - The Interpretation of Dreams


Foto: Baveno Festival 2012

Renzo Bellardone

Baveno, Cave 15 luglio Concerto nelle Cave ‘The Interpretation of Dreams’ Giovanni Sollima e Monika Leskovar – violoncelli

Le proiezioni di Sebastiano Romano, a tutta parete raffigurano paesaggi naturali e spazi oltre il tempo dentro a cui, in fusione vibrante, si inserisce la suite in re minore di Marais fedelmente eseguita dall’eclettico Giovanni Sollima e da Monika Leskovar al violoncello. L’incontaminata purezza delle immagini ospita poi, a celebrazione dei 150 anni dalla nascita di C. Debussy, il Prelude trascritto da Sollima ed interpretato dai due violoncelli vibranti in un infinito dissonante: pizzicati, spaziale liricità, senso del profondo e del sospeso, danze aeree. Poi Sollima diventa il Sollima che si conosce e che si attende: sollevato il violoncello lo trasporta per tutta la sala suonandolo in ampliamento di sonorità con il palco: i dieci episodi di The Interpretation fo Dreams prendono vita e la platea vibra all’unisono con le corde mastellate e la tavola armonica percossa. Il violoncello si trasforma in violino, tamburi, chitarra, contrabbasso: lasciato l’arco, il violoncellista pizzica e percuote tavola e corde con esuberanza od introspezione traendo tremoli e poi ruvide sonorità con l’arco ribaltato. Giungono ricordi di ballate popolari quasi propiziatorie di amori carnali, urla di sconforto nell’opprimente quotidiano, esuberanze giovanili ed ostinatezze senili; riecheggiano tamburi africani e danze del West tra un sogno infantile ed i colori della speranza. Per comprendere la varietà di mondi visitati è necessario citare alcuni dei brani interpretati: I Hide Myself (le parole di Emily Dickinson), Du Bist Wie Eine Blume (Robert e Clara Schumann), Virginia Woolf- il flusso di coscienza, Frida’s dream?; Calamity Jane . Il bis è un brano del compositore stesso che viene suonato su unico violoncello, quello di Monika Leskovar, ad archi incrociati: mentre Sollima suona su una corda, le altre vengono sfiorate dalla violoncellista: Gli archi si incrociano, ma non si sfiorano in una spasmodica ricerca l’uno dell’altra creando un quadro musicale inconsueto che trasforma il concerto in una ‘esperienza di vita’ che scava, esalta, nutre ed apre nuove strade di pensiero e di sentire. La Musica vince sempre.

Baveno Festival 2012 - Umberto Giordano, Come d'Incanto


Foto: Baveno Festival 2012

Renzo Bellardone

Chiesa dei Santi Gervaso e Protaso, 14 luglio. Georg Friedrich Haendel : un portrai. Musiche di G.F.Haendel. Gemma Bertagnolli- soprano. Dolce&Tempesta. Marco Testori- violoncello. Craig Marchitellii- liuto e chitarra barocca. Magdalena Karola - oboe. Stefano Demicheli- cembalo e direttore.

Al Baveno Festival due graditi ritorni: l’emsemble Dolce&Tempesta ed il soprano Gemma Bertagnolli, quest’anno anche in veste di docente di interpretazione e tecnica vocale nella Master Class ‘La Napoli di Pergolesi’ . Il ritratto di Haendel ha i contorni della ricerca e del virtuosismo ben tratteggiati dall’attesa voce dell’acclamata Gemma Bertagnolli che si impone con temperamento focoso, interpretazione arricchita dalla solarità del sorriso ed inequivocabile salda tecnica; i colori sono variegati e di particolare pregio quelli con i riflessi cristallini nel registro acuto, così come intimamente ambrati nel grave. La passione e la luminosità vocale sono esaltate dalla discrezione del cembalo al tocco del direttore Stefano Micheli che con perizia e partecipazione esegue la Suite II in fa maggiore HWV427 unendosi poi alle frasi melodiche del violoncello di Marco Testori ed al ritmico liuto di Craig Marchitelli che alterna alla chitarra barocca. Ovattati, o allegri con brio, gli strumenti costituiscono una presenza discreta che trasporta in altri ambiti temporali e spaziali: rimandi spagnoli No se emendarà jamàs con i pizzicati del violoncello e della chitarra barocca, variazioni e colorature del cembalo e del virtuosistico e ricco oboe di Magdalena Karolak. Il brano conclusivo, ovvero il bis, tratto dal ‘Trionfo del Tempo’ è un libero duettare diamantino tra le due freschissime voci dell’oboe e del soprano in un crescendo vitale e trionfante che segue la cantata Mi palpita il cor HWV132b facendo ben sperare nella prosecuzione della collaborazione per futuri ascolti. La Musica vince sempre.

Amore e Pazzia - Baveno Festival 2012 - Umberto Giordano

Foto: Amore e Pazzia / Baveno Festival 2012

Renzo Bellardone

BAVENO FESTIVAL 2012 – UMBERTO GIORDANO Come d’Incanto Feriolo, Chiesa di San Carlo – 13 luglio Amore e Pazzia. Marina Bartoli - soprano, Alessandro Palmeri - violoncello, Claudio Astronio - clavicembalo

Con la Toccata in la minore di A.Stradella ed il suono delicato e vibrante del clavicembalo di Claudio Astronio, si apre un concerto che già dal titolo disegna l’orizzonte sconfinante dei sentimenti umani in soffusa atmosfera interrotta poi dalla potente ed ipnotizzante estensione vocale del soprano Marina Bartoli che con aggraziati passaggi di registro si profonde in colori ed agilità pregevoli in Lontananza e gelosia di Stradella e poi E’ pazzo il mio core di B. Strozzi. Il terzo ed apprezzato artista della serata interpreta la Sonata in re minore per violoncello e basso continuo di Scarlatti; con colorata espressività nell’intera estensione del suo violoncello senza puntale e trattenuto con la forza delle gambe, Alessandro Palmeri diviene poi imperiosamente virtuosistico e con un momentaneo allocamento in fondo alla navata crea effetto stereofonico in contraltare con il magistrale tocco del clavicembalo.Le sensazioni di briosa leggerezza clavicembalistica, le frasi melodiche ed i saltellati del violoncello sono i morbidi velluti su cui appoggiare le potenti duttilità vocali del soprano, che con passione e partecipazione rende teatralmente ogni cantata fino ad una interessante contrapposizione ‘barocchista’ con la sorprendente strumentazione dai sapori moderni di Canzonetta sopra la nanna di T.Merula, veramente interessante. Le pennellate concertistiche si impreziosiscono con Ciaccone, Partite sopra la follia e Tarantella di anonimo napoletano del 500 che Marina Bartoli canta a concludere il programma, quale richiestissimo bis. La Musica vince sempre!



BAVENO FESTIVAL 2012 – UMBERTO GIORDANO ‘Come d’Incanto’

Foto: Baveno Festival 2012.

Renzo Bellardone

Baveno –Sala Stendhal di Villa Fedora - Giovedì 12 luglio I Grandi Anniversari: Debussy a casa Giordano. Sabina Macculi - soprano. Baveno Festival Ensemble. Raffaello Negri - violino. Giovanni De Rosa – viola. Marcello Parolini-pianoforte. Rossella Borsoni- violino. Andrea Scacchi-violoncello.

Si racconta che Claude Debussy sia realmente transitato da Baveno, come tanti grandi artisti, uno su tutti Wagner. Idealmente ospitato nella residenza che fu di Umberto Giordano, nei 150 dalla nascita, Debussy si presenta in un salotto ospitale con palme ed atmosfera raccolta. Marcello Parolini al Baveno Festival è presenza conosciuta e ricorrente e non manca mai di essere gradevole sia nelle esecuzioni che nell’accompagnamento come in questo caso di Sabina Macculi. Voce inizialmente trattenuta come un soffio all’interno di un concerto intimo, ma che non mancherà di salire fino a registri più acuti e ampie sonorità con Duparc (su testi di Baudelaire e T.Gautier) e poi ancora con les Cinq Poèmes de Baudelaire non scevri da rimandi romantici seppur in presenza del nuovo musicale che avanza. L’acqua, la luna sono presenze costanti in Debussy che au bord du lac paiono avere trovato la naturale cornice d’ambientazione. Il Baveno Festival Ensemble inizia il celebre Quartetto per archi in sol minore op 10, con un sicuro quanto efficace pizzicato; ben affiatati traggono interessanti visioni e profondità nel terrestre e nell’umano. Sviluppano il grande tema nello spazio senza limiti, affrontandolo con reverenziale rispetto, ma senza sottrarsi alle evidenziazioni delle intimistiche dissonanze. Gli applausi impongono un bis e viene offerto un inconsueto ‘Apres une réve’ di Duparc inizialmente scritto per voce e pianoforte, ma qui riproposto anche con gli archi in un crescere di suggestione e riflessi delicatamente colorati. La Musica vince sempre.

miércoles, 25 de julio de 2012

El Ballet Sodre de Uruguay se presentara en el Palacio de Bellas Artes de México


A PALACIO DE BELLAS ARTES, JULIO BOCCA Y EL BALLET SODRE DE URUGUAY

· Ofrecerán dos funciones los días sábado 28 y el domingo 29 de julio

· Con coreografías de Nacho Duato, George Balanchine, Ana María Stekelman, Vicente     Nebrada, Martín Inthamoussu y Anthony Tudor

· Como parte de su Gira Americana 2012, invitados por el INBA

Invitado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) dentro de su programa de Actividades Internacionales 2012, el Ballet Nacional del Sodre de Uruguay, agrupación dirigida por el ex bailarín argentino Julio Bocca, concluirá en México la primera etapa de su Gira Americana 2012 con dos presentaciones. Estas se llevarán a cabo los días sábado 28 a las 19:00 y el domingo 29 de julio a las 17:00 horas en el Palacio de Bellas Artes, con dos programas que incluye obras de Nacho Duato, George Balanchine, Ana María Stekelman, Vicente Nebrada, Martín Inthamoussu y Anthony Tudor. En la propuesta de su Gira Americana 2012, el Ballet Nacional de Uruguay rinde honores a la producción de los grandes creadores, apostando simultáneamente a la gran tradición clásica/neoclásica y su virtuosismo técnico, así como a la experimentación de nuevos lenguajes coreográficos, ambas vertientes de gran impronta, arraigo e influencia en las nuevas generaciones de públicos, bailarines y coreógrafos. Entre las obras que ofrecerán al público mexicano están Nuestros valses (1976), obra maestra del coreógrafo venezolano Vicente Nebrada (1930-2002), que da cuenta de una creativa relectura e interpretación latinoamericana del estilo neoclásico, incorporando a una técnica y virtuosismo depurado, los ritmos y sonoridades locales de la exquisita música para piano de la compositora venezolana Teresa Carreño (1853-1917Whitout words (1998), obra paradigmática del coreógrafo contemporáneo español Nacho Duato, segunda coreografía que realizara para el American Ballet Theater, donde la música de Franz Schubert --ya despojada de la voz humana-- es atravesada y desnudada en una composición coreográfica donde lo lírico del tema deja paso a una cosmovisión contemporánea sobre el eterno circulo del amor y la muerte. Tango & candombe (2011), es último trabajo de la coreógrafa argentina Ana María Stekelman, realizado específicamente para esta compañía; presenta una de las vertientes más interesantes de la escuela estilística latinoamericana, ya con una visión de pleno siglo XXI y con un desenfadado lenguaje contemporáneo y rioplatense basado en los ritmos populares locales a que hace referencia el nombre.

Leaves are Fading (1975), de Anthony Tudor, es una obra mayor de un gran creador del siglo XX. Nostálgico autorretrato de una mujer que recuerda a las puertas del otoño de su vida. El tiempo que pasó, la vida en recuerdos se transforma en un juego para armar. Lirismo sutil para mirarnos en el espejo de nuestra frágil humanidad. Doble corchea (1984), obra mayor del coreógrafo venezolano Vicente Nebrada (1930-2002), da cuenta de una creativa relectura e interpretación latinoamericana del estilo neoclásico, escribiendo en clave coreográfica donde se funde el humor local y la energía universal de la extraordinaria obra de Benjamín Britten: Guía orquestal para la juventud. Tres hologramas (2011), primera gran creación del coreógrafo Martin Inthamoussú para el BNS, sobre música del compositor Jorge Drexler. La historia de un hombre moderno, de sus recuerdos, de sus fantasmas. Futuros inciertos que hay que construir y reconstruir constantemente con pedazos de pasado que nos cuestionan a todos en interesante clave coreográfica. También incluye el pas de trois de El Corsario, tour de forcé de virtuosismo y excelencia que permite tomar contacto con la obra uno de los más altos exponentes de la escuela clásica rusa (M. Petipa/J. Perrot), revisitada en esta ocasión por Anna-Marie Holmes, donde técnica e interpretación ponen a los bailarines frente a un desafío mayor de bravura y despliegue de recursos escénicY el pas de deux de El Cascanueses (Silvia Bazilis, creación estreno mundial 2011), claro ejemplo de la escuela romántica en uno de sus puntos culminantes, cuya vigencia permanece intacta tanto en su impacto musical(Tchaikovsky) como en la reciente versión de Bazilis, donde rinde homenaje a M. Petipa/L. Ivanov, dando oportunidad de brillo y lucimiento a grandes bailarines. Ambos programas rinden homenaje a un público inteligente y sensible, apelando tanto a la estilización de lo popular como a un exquisito virtuosismo técnico, uniendo en una sola noche más de dos siglos de producción coreográfica latinoamericana y mundial, dando una oportunidad única de presentación y lucimiento a la compañía nacional de danza de Uruguay en su primera gira internacional americana.



martes, 17 de julio de 2012

"Il Postino" con la visita de Plácido Domingo, se convierte en el principal suceso lírico de la temporada 2012 en Chile


Fotos: José Plácido Domingo

Johnny Teperman

Öpera "Il Postino". Tercer título de la temporada 2012 del Teatro Municipal de Santiago.Función del sábado 14 de julio. Estreno oficial en Sudamérica, el lunes 9 de julio. Ficha artística “Il postino” ("El cartero"), ópera en tres actos de Daniel Catán, autor mexicano: 3 de abril de 1949 (Ciudad de México- 8 de abril de 2011 (Austin, Texas). Director musical: Granbn Gershon. Orquesta Filarmónica de Santiago. Coro del Teatro Municipal, dirigido por Jorge Klastornick.Director de escena: Ron Daniels. Diseñador de vestuario y escenógrafo: Riccardo Hernández. Diseñadora de iluminación: Jennifer Tipton. Diseñador de proyecciones: Philip Bussmann. Coreógrafo: David Bridel. Elenco: Plácido Domingo y Vicente Ombuena (Pablo Neruda). Charles Castronovo e Israel Lozano (Mario Ruoppolo). Amanda Squitieri (Beatrice Russo). Cristina Gallardo-Domâs (Matilde). Javier Arrey (Giorgio). Nancy Fabiola Herrera (Doña Rosa ) Federico Gallar (Di Cosimo). Claudio Fernández (El padre de Mario). Exequiel Sánchez (Sacerdote). Coro del Teatro Municipal (director: Jorge Klastornick). Orquesta Filarmónica de Santiago. Director musical: Grant Gershon.

La visita de Plácido Domingo a Chile, para cantar "Il Postino" de Catán, se convirtió en el gran suceso de la lírica del año 2012 en este país y a no dudarlo, en el más importante en mucho tiempo. Luego de 45 años de su primer viaje a Chile, la presencia de Domingo en Santiago, causó un enorme y justificado revuelo y su presencia le dió especial atracción a las cinco presentacioners de "Il Postino", en tres de las cuales cantó el tenor español. Plácido Domingo, en esta obra, no sólo fue protagonista y gran figura, sino que, tuvo la muy responsable y especial misión, de encarnar al insigne poeta y Premio Nóbel chileno, Pablo Neruda. Esta ópera, que constituye el tercer título de la temporada lírica 2012 del Teatro Municipal, retrata una etapa en la vida del vate, en la Italia de los años 1950. Esta composición se basó en la recordada película nominada a cinco premios Oscar-. "Il Postino" y, a la vez, en la novela “Ardiente paciencia”, del escritor chileno Antonio Skármeta. La música de "Il Postino", ha sido descrita como dotada de una orquestación "armoniososa y grata de escuchar". A Catán puede definírsele como un autor moderno, pero muy romántico. Por momentos, su música, proveniente de un muy inspirado creador, sigue los lineamientos clásicos y sus pasajes y temas nos llevan a pensar en influencia de compositores como Puccini o Debussy. En otros instantes surgen melodías que lindan en ritmos contemporáneos y folklóricos. Hay muchas partes con solos o arias, duos y romanzas bellísimos, incluso recitativos que resultan muy adecuados a la trama.
La puesta en escena en Chile de la ópera "Il Postino", con todo lo que ella significa, va más allá de haberla traído a la temporada lírica 2012 del Teatro Municipal, no sólo por lo que el espectáculo es en sí, sino además, por todo lo que lo ha rodeado. El tema de la obra de Catán gira en torno a un personaje como Pablo Neruda, muy ligado a la Cultura y también a la Política de nuestro país, la película en que se basa y su relación con el autor que la escribió con el título de "Ardiente Paciencia". Lo principal, sin embargo, es su música y, muy especialmente, la máxima figura de su elenco de cantantes, Plácido Domingo, el gran tenor español, que ha trascendido por sobre el tiempo y la interpretación. Domingo se ha sentido, una vez más, a sus anchas en Chile. Su canto ha sido perfecto, en general muy centrado en su personaje, cuya personalidad y figura están siempre presentes en el escenario y en la acción. Él, además, le ha dado confianza y seguridad a todos los demás intérpretes quienes giran en torno suyo. Ya sea en canciones como "Comprendo" o el duo "Desnuda", con la soprano chilena Cristina Gallardo Domas, se manifiesta en plenitud vocal y actoral. Catán, no hay duda que creó un Neruda-Domingo especial: son el uno para el otro, ambos aquí son inseparables. La música es dulce y sin apremios, la emoción va con dosis y todo termina con el triste, pero magnífico duo de Neruda con el cartero Ruppuolo, ya convertido en espíritu. El resto del elenco, estupendo, por donde se le mire, destacando, a nuestro entender, la pareja joven y romántica, del cartero y Beatrice que tiene a dos excelentes intérpretes en la soprano lírica Amanda Squitieri y el tenor también lírico, de espléndida y potente voz, un gran triunfador con mucho futuro, Charles Castronovo. Ambos son estadounidenses y ambos puntales en esta, sobre todo, muy agradable composición lírica. De gran registro la Doña Rosa, de la mezzosoprano española Nacy Fabiola Herrera y la soprano Gallardo Domas, se ha mostrado como una soprano madura y completa, con una voz que calza con el personaje, sin alardes y sin salirse a tonalidades extremas. El resto de los cantantes, correctos, al igual que el Coro del Municipal, a la gran altura con que se le conoce. El director Grant Gershon, hizo una labor coordinada para brindar un buen manejo de la Orquesta Filarmónica de Santiago, pras la atractiva partituira dde Daniel Catán, y la direccion escénica de Ron Daniels, con acertada sencillez. Verstuario y escenografía. sin nada que objetar. En resumen: Un "Il Postino" excelente, por donde se le mire y un Plácido Domingo, que desde su llegada a Santiago, le dio gran jerarquía al espectáculo.



El Teatro de la Ópera de Bayreuth, nombrado Patrimonio de la Humanidad


La asamblea de Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, reunidos sus 21 miembros en San Petersburgo, ha decidido incluir la ópera de Bayreuth, en el sur de Alemania, construida en 1748 dentro del estilo barroco italiano y considerado como uno de los teatros más impresionantes de todos los tiempos, en su lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad. El alcalde de Bayreuth ha mostrado su satisfacción por este reconocimiento que asegura un “futuro brillante” para la ciudad y los turistas que visiten la ciudad“Bayreuth puede estar orgullosa de pertenecer ahora al ilustre grupo de ciudades alemanas Patrimonio de la Humanidad”, señaló la jefa del gobierno local, Brigitte Merk-Erbe. Los ministros bávaros de Cultura, Wolfgang Heubisch, y de Finanzas, Markus Söder, destacaron que el edificio “es una joya y se encuentra entre las obras de arte barroco mejor conservadas. Junto con Richard Wagner y su festival, el mundo vinculará ahora a Bayreuth también con la ópera del Margrave”.  La ópera del Margrave fue construida entre 1746 y 1750 por encargo de la pareja de duques Friedrich y Wilhelmine von Brandenburg-Kulmbach. Hasta hoy conserva su forma original. La lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO incluye más de 900 localizaciones en 153 países, de ellos 37 en Alemania. La ciudad de Bayreuth, famosa también por albergar el festival lírico y el teatro erigido por Richard Wagner, celebró la distinción como un aliciente para proteger la ópera del Margrave y como un impulso al turismo.

domingo, 15 de julio de 2012

El barítono Joan Pons se retira de la ópera

El barítono Joan Pons se retira de la ópera, según ha anunciado él mismo. El menorquín se retirará de la lírica después de Aída, que se celebrará en el Liceo de Barcelona entre el 21 y el 30 de julio. “Hoy se cumplen 42 años desde que entré a formar parte del corazón del Gran Teatre del Liceu de Barcelona en 1970, después de trabajar 10 años en una fábrica de calzado”, ha narrado el barítono en la red social, donde anunció que “cuando acabe mis Aídas en el Liceu me jubilo”. Pons ha asegurado que una vez retirado sólo se le podrá ver en galas de homenaje, en festivales benéficos, clases o como jurado de concursos, así como en alguna colaboración especial. “Estoy muy ilusionado por entrar en la nueva etapa de mi vida y disfrutar de mi familia y amigos”, ha expresado.

viernes, 13 de julio de 2012

Angela Gheorghiu - Washington National Opera


Foto: Angela Gheorghiu

Angela Gheorghiu ha debuttato all’Opera Nazionale di Washington con un Gala di arie d’opera e non con una produzione scenica come si sperava trattandosi di una delle principali compagnie del Nordamerica. Accompagnata dall’orchestra del teatro sotto la direzione musicale di Eugene Kohn, il celebre soprano rumeno ha presentato un programma variegato che toccava diversi stili e varietà tecnica. Ha iniziato con una commovente e delicata interpretazione di “Ombra mai fu” dal Serse e con una corretta “Giunse alfin il momento... Deh vieni non tardar” da Le Nozze di Figaro, nonostante si sia evidenziato che lo stile di Haendel e quello di Mozart non siano il suo forte.. In seguito ha cantato “Vive amour”dal Cherubin di Massenet con buona dizione francese e un timbro chiaro ed omogeneo.
Nella“Canzona della luna” dalla Rusalka è piaciuta per le sua ampie frasi e il colorito e la timbrica sicuri. Durante i suoi interventi la Gheorghiu si muoveva sul palcoscenico con eleganza, disinvoltura e soprattutto grazia. I migliori momenti della serata sono stati ““Adieu notre petite table” dalla Manone “Pleurez mes yeux” da Le Cid, arie nelle quali ha mostrato affinità, buon fraseggio, temperamento e con le quali ha provocato reazioni euforiche del pubblico Prosenguendo il Gala ha offerto deliziose versioni di “O Nume tutelar” dalla Vestale di Spontini e “Ebben ne andrò lontana” dalla Wally. No c’era dubbio sul successo di “O mio abbino cara” come pure I could have dances all night da My fair Lady e infine Granada nella quale ha mostrato una buona dizione spagnola. L’orchestra si è ben disimpegnata generalmente sia negli accompagnamenti che da sola, con l’Ouverture dal Ratto dal Serragio, la poco conosciuta Zampa di Herold e La danza delle Ore dalla Gioconda di Ponchielli, ma soprattutto nell’emozionante Ouverture Il Corsaro di Berlioz. RJ

IN DARKNESS LET ME DWELL – LASCIAMI DIMORARE NEL'OMBRA

Renzo Bellardone

Chiesa di Sant'Ambrogio – Arluno -Mi 7 luglio 2012 Roberto Balconi controtenore Giangiacomo Pinardi liuto
Musica nel ricordo di un amico è il concerto di musica antica proposto dall'Associazione Lucrezia Borgia. Canti e ballate, tradizioni orali e fantasie musicali sono gli ingredienti di un piacevole ascolto che rimarrà tra i ricordi. Le songs di John Dowland ed alcune canzoni popolari inglesi sono presentate con la suadentissima voce naturale baritonale di Roberto Balconi che narra di Anna Bolena, di Elisabetta la vergine regina, di amori impossibili e di mercati chiassosi. Nel contrasto tra la calda e morbida voce naturale nella narrazione e l'emissione da controtenore nel canto sta una delle chiavi di volta che imprimono teatralità ed unicità al concerto.  'Come again' con un leit motiv che si ripete in tre daccapo e 'The sally gardens' con variazioni di registro morbide lasciano il passo a 'Galliard' interpretata dal solo liuto. Giangiacomo Pinardi è liutista di provata fama che riconferma un tocco agile e sicuro in virtuosismi al limite delle possibilità dello strumento. Roberto Balconi sa trattare il senso catarchico di 'Come Heavy sleep' portanto un sorriso sulle labbra di chi ascolta, così come propone un celebre canto popolare nella originale versione tramandata. La vivacità delle corde sotto le agili mani di Pinardi trasferiscono alla fiera di Scarborough, dove le urla dei venditori si mischiano a promesse amorose che mai si verificheranno.... Concerto che linearmente si snoda in un racconto d'altri tempi è gradevole all'ascolto e che 'intenerisce il core' con il solo canto senza accompagnamento, ma che sa anche scuotere emotivamente al canto di Anna Bolena verso il patibolo. Entrambi gli interprete vantano salda tecnica che in unione alla percepita sensibilità tratteggiano un sensibilmente poetico paesaggio della nostalgia. La Musica vince sempre.


miércoles, 11 de julio de 2012

Attila de Verdi en el Teatro Roma de Avellaneda, Buenos Aires Argentina

Fotos: Teatro Roma de Avellaneda

Dr. Alberto Leal

Estrenada el 17 de marzo de 1846 en el Teatro La Fenice de Venecia, Attila está basada en la pieza teatral Attila, König der Hunnen de Zacharias Werner. Verdi quedó realmente impactado con esta pieza y le encargó el libreto de la misma a Temistocle Solera, con quien ya había trabajado en el libreto de “Nabucco”. Como el trabajo presentado estaba muy alejado del argumento de la pieza teatral, Verdi se puso en contacto con Francesco Maria Piave para modificar lo realizado por Solera. Esto sin dudas le quitó consistencia argumental a la obra, y por momentos el argumento se torna realmente confuso. Pero en nada invalida este trabajo, ya que, algunos títulos cumbres del maestro de Parma, como Il Trovatore”, no presentan la menor coherencia argumental y son piezas fundamentales de la lírica, debido a su brillantez vocal y musical. Noveno título en la producción de Verdi, y el siguiente a “Alzira”, que fue recibido con muy poco éxito, Attila presenta hermosos momentos vocales, duettos, arias y cabalettas realmente brillantes y un preludio de singular belleza. La versión brindada en el Teatro Roma en forma de concierto nunca estuvo debajo de un nivel de excelencia. El Maestro Cesar Tello realizó un excelente trabajo de concertación, mostrando amplio dominio en el repertorio verdiano – como lo hizo el año anterior con “I Due Foscari”.  La orquesta sonó más compacta que en otras oportunidades, con muy buen volumen y afinación. Igualmente fue muy valioso el trabajo del coro, que cantó una escena desde el hall del teatro, logrando un sugestivo efecto. El Maestro sabe respetar los tiempos y las voces de cada uno de los solistas, está pendiente de ellos y, por otro lado, tuvo la suerte de contar con un excelente grupo de cantantes. El joven barítono Juan Salvador Trupia y Rodríguez, a quien tuvimos la suerte de ver y escuchar en un “I Pagliacci”, tiempo atrás, en el mismo teatro, mostrando un canto magnífico y excelencia como actor, posee una voz oscura, con excelente volumen y extensión. Abordó un rol de bajo con gran facilidad en todo el registro, incluyendo las partes más graves y cantó con gran dignidad y estilo. Creo que es uno de los cantantes jóvenes más valiosos de nuestro país.
A pesar que se comentaba que no estaba bien de salud, su trabajo fue impecable en la función de estreno. Haydee Dabusti volvió a mostrar que no existen roles imposibles para ella y que el primer Verdi es ideal para sus medios y su impecable técnica. Su trabajo rayó a gran altura, desde su primer y endiablada aria “SANTO DI PATRIA”, donde mostró perfecta coloratura, agudos fáciles y su habitual afinación, a su segunda aria donde las medias voces y pianisimos, que adquirió en el último tiempo, lograron un trabajo para atesorar. Igualmente descolló en las escenas de conjunto. Omar Carrión realizó un formidable trabajo, tal vez de lo mejor que le he visto en todos estos años de carrera, superando su versión de esta obra brindada en el Teatro Avenida. Cantó con hermoso timbre, buen volumen, excelente línea de canto y notable extensión. Su aria, dicha con intención, riqueza vocal y fuerza recibió la ovación más grande de la noche, compensando en todo momento con carácter e interacción con el resto del reparto la falta de posibilidad de mostrar sus conocidas y valoradas cualidades de actor. Felipe Castillo de Orleáns realizó un gran trabajo como Foresto. Voz de agradable timbre, con gran facilidad para matizar. Mostró una excelente línea de canto, total conocimiento del estilo y gran fuerza expresiva. Otro gran trabajo. Correcto el resto del elenco. El Maestro Tello contó con un gran cuarteto de cantantes y las versiones en concierto, sobre todo de títulos que no son de repertorio, deberían presentarse más seguido en nuestro medio. Con un Director y cantantes como los de esta versión creo que gana en intensidad y se evitan puestas – caras – y muchas veces molestas. Es una versión que todo amante de la opera DEBE ver. Un hermoso Verdi joven magníficamente cantado, con excelente dirección orquestal y Coro. El Teatro Roma está a solo cinco cuadras del puente que une a Capital con Avellaneda, en una zona con excelentes restaurantes y cafeterías, pero además con la facilidad de tener un micro que sale y regresa a la puerta del Teatro Colón, de donde se llega en no más de 10 minutos. No dejen pasar esta oportunidad, es realmente un espectáculo IMPERDIBLE. Un gran BRAVO para todos los que hicieron posible esta excelente versión de un hermoso Verdi joven.

Albert Herring di Britten - Los Angeles Opera

Foto: Robert Millard / LA Opera

Eseguita a Glyndebourne nel 1947, Albert Herring, l’unica opera comica di Britten e una delle tre da camera, è stata rappresentata a los Angeles dopo un’assenza di vent’anni, e come un omaggio per il centenario della nascita del compositore che sarà celebrato nel 2013. La trama è divertente, ma in questa farsa si incontra una sottile e picaresca critica dei costumi e dei valori conservatori dell’Inghilterra vittoriana che prevalevano ancora al tempo in cui l’opera fu composta.E’ proprio questa critica che costituiva la base del lavoro del regista scozzesa Paul Curran , per esaltare la moralità e l’ipocrisia di qualche personaggio e per costruire una divertente satira non statica e di giusta comicità, mai forzata o esagerata. Eccezionali le scene e gli eleganti costumi creati originalmente per l’Opera di Santa Fe da Kevin Knight, il quale ha ambientato l’opera nell’Inghilterra degli anni ’40. La scena si completava con la solare illuminazione curata da Rick Fischer. Molto ben fatte le scene nella cada di Albert , e le miniature delle case e castelli sullo sfondo che rappresentavano il vasto campo inglese. Il cast vocale, una miscela di gioventù ed esperienza, è stato nel complesso omogeneo. Notevole il livello raggiunto in pochi anni dal tenore americano Alek Shrader, nel ruolo principale, di caldo e flessibile timbro lirico. Buon disimpegno vocale e scenico hanno mostrato il tenore Robert McPherson come Mr. Upfold e il mezzosoprano argentino Daniela Mack come Nancy. L’esperienza la portavano il solido baritono Richard Bernstein come Bud, Jane Bunnell come Sra. Herring e il soprano scozzese Janis Kelly come Lady Billows. Corretti tutti gli altri cantanti.In buca, di fronta ad una orchestra di organico ridotto, James Conlon ha diretto in maniera brillante, vitalità e sicurezza, elevando i momenti più armoniosi e ameni della partitura. RJ

domingo, 8 de julio de 2012

La Traviata en Caracas Venezuela interpretada por Eva Mei.


Foto: El Universal, Caracas

Milvia Piazza
El Universal de Caracas

Con una línea de canto segura, una voz cristalina de grandes agilidades y un hermoso color, Eva Mei se entregó por entero a la tercera y última ópera de la trilogía verdiana, la más rica en interioridad psicológica de todo el teatro romántico. La soprano italiana dejó boquiabiertos a propios y extraños este fin de semana en Centro de Acción Social por la Música donde hacía tiempo que no se escuchaba un canto tan sublime, una interpretación tan magistral, los adjetivos se quedan cortos porque además de poseer una técnica admirable es una gran actriz, le dio su toque muy personal improvisando todas las escenas y dándole dramatismo a un final donde la muerte quiere redimirla. Sus "filati" y "coloraturas" son siempre precisos y encuentran una expresión dulce y melancólica cuando se requiere o coqueteos ligeros según el rol que interpreta, en este caso la cortesana del primer acto es así. La profundización psicológica del personaje de Violeta tiene un impacto único en la música de Giuseppe Verdi, analiza el drama desde su interior. El resto de los personajes, si bien estén perfectamente desarrollados, viven a la sombra de Violeta, se mueven y actúan por y para ella y Eva Mei aún sin tener el apoyo de una puesta en escena logró adentrarnos a ese mundo. De paso es una mujer muy sencilla, encantadora, sin poses de diva. Es sin duda una de las mejores sopranos del orbe. Además es inteligente, su secreto es haber cantado el repertorio que le corresponde a su cuerda y no aceptar roles que le puedan afectar su carrera. Acompañada por el tenor ruso Sergey Romanovsky quien a pesar de su joven edad enfrentó el rol de Alfredo cabalmente logrando un final conmovedor en el dueto "Parigi o Cara". Gaspar Colón interpretó el papel de Germont el padre del Alfredo, rol que el barítono venezolano ya ha cantado en otras ocasiones. Junto a ellos en el papel de Annina la joven promesa estudiante de la Academia de canto de la Fundación Musical Simón Bolívar, Ambar Arias. También participó el coro de Opera Teresa Carreño y el Coro Sinfónico Juvenil Simón Bolívar. La dirección musical estuvo a cargo de Diego Matheuz quien estrenó la ópera y a pesar de la dificultad de la misma salió airoso de este gran compromiso donde la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, como siempre, sonó impecable.

Alcina de Handel en Versalles, Francia.


Foto: Karina Gauvin (soprano) copyright Michael Slobodian

Ruggero Meli

El Festival de Händel en Versalles deslumbró con una Alcina que no se olvidará pronto. Christophe Rousset a la cabeza de Les Talents Lyriques retomó con gusto una obra que conoce bien, porque la ha interpretado en repetidas ocasiones (como la recordada de febrero del 2003 en la Cité de la Musique en París también con Karina Gauvin como Alcina). Su orquesta tuvo un buen desempeño de un lado al otro de la partitura, que inició con una abertura de ritmo rápido e inesperado "algo triste" pero en sintonía con el drama (se omitió el coro de celebración final previsto por el compositor). Nueve años después, la voz de Karina Gauvin es más satisfactoria, más consistente y cremosa para ampliar un papel que le es ideal. La soprano canadiense supo transmitir con una voz suave, casi blanca y delicada a veces con cuerpo y vehemente, los sentimientos de una Alcina amorosa, doliente y conmovida. Si esto fuera poco, sus da capo provocaron escalofríos. El Ruggiero de Ann Hallenberg impresionó aun más. Sus arias fueron un virtuoso y espectacular tour de force que culminó con un grandioso "Sta nell'Ircana". Entusiasmó con los recitativos, generalmente aburridos para el público, porque en cada palabra o inflexión tuvo pasión y ardor, así como sutiles expresiones que hicieron que su personaje fuera eminentemente creíble. Con una aria en cada acto la Bradamante de Delphine Galou se mostró como fiera antagonista de la maléfica Alcina, lista para recuperar a Ruggero, como con la destacada y resonante aria "Vorrei vendicami" con voz de fuego. El punto débil del elenco fue la soprano Mónica Piccinini, quien a pesar de una prestación honesta mostró los límites de su voz ante la insolencia vocal de los demás. Como su amante Oronte, el tenor Emiliano González Toro adornó su personaje de un timbre cálido y aunque algunas notas agudas estuvieron ausentes su rendimiento fue muy apreciable. Por último, la soprano española Erika Escribá como Oberto y el bajo barítono Olivier Lallouette, Melisso cumplieron un trabajo satisfactorio.

sábado, 7 de julio de 2012

Los Cuentos de Hoffmann en Toronto (Canadian Opera Company)

Foto: Michael Cooper

Paula Citron

El primer acto de la producción de la COC (Canadian Opera Company) valió el precio de la entrada. El director ingles Lee Blakeley hizo un brillante trabajo con Olympia (Andriana Chuchman), y por ello se puede olvidar el descuidado acto de Giulietta (Keri Alkema) y el desconcertante prologo y epilogo. Su Antonia (Erin Wall) se ubica en algún punto entre conmovedora y blanda. Jacques Offenbach fue principalmente conocido como compositor de amenas operetas que divirtieron a Francia en la mitad del siglo diecinueve. Sin embargo, su sueño era el de componer una gran-opera, o mejor dicho una tragedia, pero Offenbach nunca vio en vida su sueño realizado ya que murió en 1881 tan solo cuatro meses antes del estreno de Los Cuentos de Hoffman, y es por ello que existen varias versiones de la opera. Afortunadamente, Johannes Debus director concertador de la COC incluyó toda la buena música realzando al personaje de la musa / Niclausse (Lauren Segal) con arias adicionales. Por momentos Debus, levantó el sonido de la música y cubrió a los cantantes; como el trío del acto de Antonia, y en el cuarteto del epilogo, pero ciertamente buscó la grandeza de esta gran opera y tanto el como la orquesta recibieron el reconocimiento del publico.  La particular producción fue creada por la Opera de Amberes. El diseñador Roni Toren realizó todo fuera de escala. El prologo/epilogo se llevó a cabo en la pequeña casita de Hoffmann (Russell Thomas), que estaba apropiadamente inclinada. Tanto la musa como Lindorf (John Relyea) inicialmente aparecieron entre los muebles, y estuvieron sobre el techo al final, presumiblemente con la idea de enfatizar la naturaleza surrealista de la trama. En los actos de las amantes de Hoffmann, todo fue agrandado, como la puerta gigante de Antonia, la mesa, silla etc o amontonado, como la basura en el acto de Olympia, o la cama e imágenes eróticas en el acto de Guilietta.

A pesar de la grandeza o mala calidad de la decoración todo pareció amontonado en términos del coro, ya no hubo suficiente espacio. En particular en el acto de Giulietta, difícilmente se podían identificar quien cantaba entre tanta gente. Los vestuarios de Brigitte Reiffenstuel capturaban la era napoleónica – quizás para establecer el exceso asociado con esa época. La diva Stella (Ambur Braid) el amor de amores de Hoffmann, vagaba tristemente por cada acto como recordatorio que era la ideal, y que personificaba los tres amores en uno. También apareció como un extraño hombre en el prologo y en el epilogo. En el primero, Hoffman la trata mal, y en el segundo, regresó como la amante después de haber dejado a Lindorf, o es lo que se pudo asumir. Muchas señales mixtas. En el análisis final, son los cantantes los que pueden hacer o romper una producción de Hoffmann, y la combinación de cantantes canadienses y americanos fue muy buena. El tenor americano Thomas nació para cantar el repertorio francés con su dulce, lírica y nada esforzada voz en la parte alta. Blakeley lo tuvo acostado sobre su estomago escribiendo, una posición correcta para un poeta, pero de limitada respuesta para un tenor. Por ello, en momentos importantes se careció del drama necesario, y la metáfora de la intención de Niclausse de alejarlo de sus amantes en nombre del arte, fue llevada al extremo. En el acto de Antonia, Hoffmann estuvo prácticamente invisible. De hecho la iluminación de Jenny Cane estuvo desafortunadamente muy oscura durante la función.

 El desempeño de Chuchman fue sobresaliente, ya que verdaderamente fue un exagerado maniquí cargado de electricidad. La forma como cantó la difícil aria de coloratura de Olympia y moverse como robot, es un misterio. Su Olympia estuvo cargada también de hormonas, y fue verdaderamente divertido cuanto intentó darse una descarga sexual con la electricidad. Sus agudos fueron un poco ásperos (entendible considerando su desgaste físico), pero en el resto estuvo maravillosa. Aceptó el reto de Blakeley de hacer movimientos extremos, y hacerlos propios.  Como Antonia, Wall mostró su clara voz de soprano lírica pero nunca tuvo la oportunidad de desplegar su actuación, porque estuvo limitada a una enorme silla, bajo la mirada de Dr. Miracle, su madre (la soprano Ileana Montalbetti), y su padre (barítono Gregory Dahl), quien también hizo un buen trabajo como Schlémil. Como los cuatro villanos el bajo-baritono Relyea, de brillante carrera internacional, triunfó. Interpretó a los cuatro (Lindorf/Coppélius/Dr. Miracle/Dapertutto) y desde su primera robusta y maravillosa nota, demostró poseer una autoritaria voz que llenó la sala. La rica y dramática voz de la soprano americana Alkema fue brillante y excitante, pero recibió malas indicaciones de actuación, rodando por el suelo con Hoffmann. El acto estuvo tan llenó de cantantes y extras, que fue difícil ver a los cantantes salir de la escena. El tenor Stephen Cole, interpretando a los demás villanos, (Andrés/Cochenille/Frantz/Pitichinaccio) se distinguió por su calido timbre como por su actuación. El resto del elenco tuvo buenas actuaciones como la del bajo americano Valerian Ruminski (Luther), del tenor Michael Barrett (Spalanzani). El dueto de estudiantes (Nathanaël/Hermann) Christopher Enns y Philippe Sly mostró buen canto y habilidades gimnásticas. En suma, la producción valió por los cantantes y por la orquesta. La parte escénica, dejo mucho que desear.




viernes, 6 de julio de 2012

Ainadamar en el Teatro Real de Madrid


Gronk
Ainadamar, ópera en cinco actos sin interrupción que incluye una partitura que mezcla brillantemente flamenco y lírica, se presentará en el Teatro Real de Madrid del 8 al 22 de julio y con ella se cerrará la temporada del coliseo. Se trata de la primera ópera del compositor argentino Osvaldo Golijov (1960), que se presenta en el Teatro Real en una producción procedente de la Ópera de Santa Fe, Nuevo México.

La defensa de la libertad individual y de los pueblos, la lucha por la transformación de la sociedad y la abolición de la tiranía a través de la expresión artística, así como el derecho a la diferencia y la imaginación como motor de la historia, son expresadas en Ainadamar a través de la relación entre Federico García Lorca, interpretado por una cantante femenina, y su musa y amiga la actriz Margarita Xirgu.

Ainadamar es una palabra árabe que significa ‘fuente de lágrimas’ y hace referencia a una fuente natural en las colinas próximas a Granada en las que Federico García Lorca fue ejecutado en 1936. El director de escena Peter Sellars ha creado un montaje que recoge los ecos de todas las culturas que confluyen en esta obra. Con la ayuda de la escenografía del pintor mexicano Gronk, Sellars recreó un sobrecogedor lamento por los desaparecidos.

La ópera contará con la participación de la Orquesta y el Coro titulares del Teatro Real, dirigidos musicalmente por Alejo Pérez, así como con los cantantes Jessica Rivera como Margarita Xirgu, Kelley O’Connor como Lorca, Nuria Rial como Nuria, y el cantaor Jesús Montoya como Ruiz Alonso. El pasado mes de enero, Sellars, que se encontraba en Madrid para preparar Iolanta y Perséphone, conoció a Nuria Espert y de ese acercamiento surgió la idea de que la actriz española participara también en la nueva Ainadamar. Así, desde el próximo domingo Espert recitará en la escena diez poemas de Diván del Tamarit de García Lorca. El texto del libreto original de David Henry Hwang, ha sido traducido al castellano por Osvaldo Golijov.

La grabación de esta ópera con el sello Deutsche Grammophon le proporcionó a Golijov dos premios Grammy en 2007. En este registro intervienen varios de los cantantes que estarán presentes en su estreno en el Real: la mezzo-soprano Kelley O'Connor, Jessica Rivera y Jesús Montoya.
   

martes, 3 de julio de 2012

Un Ballo in Maschera en Turín, Italia


Foto: Ramella & Giannese

Renzo Bellardone

La cuidada dirección escénica de Lorenzo Mariani se conjugó muy bien con la refinadísima escena de Maurizio Balò y los vestuarios de Maurizio Millenotti. Dicha dirección estuvo atenta a los movimientos que narraban sentimientos vividos; las escenografías representaron con sobrio refinamiento una paleta de colores, y los vestuarios, por momentos esenciales y en otros evocativos, se fundieron muy bien en la elegante construcción.  La orquesta de buenos maestros del Teatro Regio fue dirigida por Renato Palumbo en una  búsqueda, por delinear en destellos, el ímpetu de la teatralidad de cada momento y tema. La opera en conjunto fue agradable y entretenida, y fue exaltada por la presencia del irreprochable coro dirigido por Claudio Fenoglio que estuvo siempre preciso y elegante en la extracción de los mejores sonidos. Giancarlo Monsalve interpretó con prestancia a Riccardo, con envolvimiento y una voz calida y apasionada.  El papel de Renato le fue confiado a Marco di Felice, quien con respecto a su interpretación en el Sferisterio de Macerata en el 2011, mostró madurez en el personaje con apreciable rotundidad.  Muy bella estuvo la escena de celos con la cama roja rota por la discusión con Amelia, personaje al que prestó su voz Anna Pirozzi quien por momentos estuvo al limite de su empeñó, pero que estuvo inquietante en la escena en la que se encontró vagando en el horroroso campo en el que se veían cinco cadalsos con cuerdas colgando y hierbas milagrosamente rojas en un ángulo. Elisabetta Fiorillo, consolidada en el personaje de Ulrica, sorprendió en cada momento por los colores profundos y oscuros que atemorizaban y creaban una atmosfera de suspenso y predicciones que fue reforzada por una discontinua luz roja en una oscuridad que fue interrumpida solo por símbolos esotéricos. Barbara Bargnesi fue un irónico Oscar que con cabello cubierto y una urna de extracción, mantuvo una constante verve en un crescendo de agradables medios vocales. Este Ballo estuvo lleno de serpentinas rojas y confeti y fue bruscamente ensombrecido  por el disparo de pistola con el que concluyó el trágico evento. Un papel importante asumió la iluminación diseñada por Andrea Anfossi, ya que delineó armoniosamente  el acontecimiento así como varios pasajes musicales. ¡La Música vence siempre!

‘UN BALLO’ RAFFINATO IN UN CRESCENDO DI ATTESA - TEATRO REGIO DI TORINO


Foto: Ramella & Giannese

Renzo Bellardone

La regia accurata di Lorenzo Mariani ben si coniuga con le scene raffinatissime di Maurizio Balò ed il costumi di Maurizio Millenotti. La regia è attenta ai movimenti che parlano dei sentimenti vissuti, le scene rappresentano  con sobria raffinatezza e l’uso di una minimale tavolozza; i costumi talora essenziali, talvolta evocativi ben si fondono nella elegante costruzione.L’orchestra degli ottimi professori del Teatro Regio è diretta da Renato Palumbo alla ricerca, a sprazzi, dell’impetuosità a sottolineare la teatralità dei momenti topici. L’opera, nell’insieme piacevole e gradevole, è esaltata dalla presenza dell’ineccepibile coro diretto da Claudio Fenoglio sempre preciso ed elegante nell’estrazione delle migliori sonorita. Giancarlo Monsalve con prestanza interpreta ‘Riccardo’, con  coinvolgimento e  voce calda ed appassionata. Il ruolo di Renato è affidato a Marco di Felice, che rispetto alla sua stessa interpretazione nel 2011 allo Sferisterio di Macerata denuncia maturazione nel ruolo con rotondità apprezzabili. Bella la scena di gelosia con il letto rosso spezzato dalla lite con Amelia cui da  voce  Anna Pirozzi talvolta  al limite dell’impegno; inquietante la scena in cui lei si aggira nell’orrido campo visualizzato con cinque  forche con i cappi penzolanti e l’erba miracolosa rossa, in un angolo. Elisabetta Fiorillo, consolidata nel personaggio, ogni volta stupisce per i colori profondi e scuri che intimoriscono e creano una perfetta atmosfera di suspense e predizione qui rinvigorita da luce rossa altalenante nel buio interrotto solo  da simboli esoterici!!!! Barbara Bargnesi è un ironico Oscar che indossato il cappello, urna dell’estrazione, mantiene verve costante in un crescendo di gradevolezze vocali.  Il Ballo è un trionfo  di stelle filanti rosse e coriandoli che saranno bruscamente annebiati dal colpo di pistola che conclude la tragica vicenda.Importante ruolo assumono le luci disegnate da Andrea Anfossi che sottolineano armoniosamente la vicenda ed i vari passaggi musicali. !La Musica Vince sempre!

Albert Herring en la Ópera de Los Ángeles


Foto: Robert Millard / LA Opera
Estrenada en Glyndebourne en 1947, Albert Herring, la única opera cómica de Benjamin Britten y una de sus tres operas de cámara, se representó nuevamente en el escenario de la Opera de Los Ángeles después de una ausencia de veinte años, y como un homenaje por el centenario del nacimiento del compositor, que se celebrará en el 2013. La trama es divertida, pero detrás de esa farsa se encuentra una sutil y picaresca crítica de las costumbres y valores conservadores de la Inglaterra victoriana, que aun prevalecían en tiempo que la obra fue compuesta. Fue precisamente esta critica en lo que se basó el director de escena escocés Paul Curran, para exaltar la moralidad e hipocresía de algunos personajes y para construir una entretenida sátira que nunca estuvo estática y tuvo la justa comicidad, con una actuación que en no fue forzada ni exagerada. Sobresaliente fue el marco escénico y elegantes vestuarios, creados originalmente para la Opera de Santa Fe, por el diseñador Kevin Knight, quien sitúo la obra en un pueblo ingles en los años cuarenta. La escena se complementó con la radiante y solar iluminación de Rick Fischer. Muy bien logradas fueron las escenas dentro de la tienda de víveres de Albert, y las miniaturas de casas y castilos al fondo del escenario que representaban el extenso campo ingles.  El elenco vocal, que fue una mezcla de juventud y experiencia, fue en términos generales homogéneo. Notable es el nivel adquirido en pocos años por el tenor  estadounidense Alek Shrader, que en el papel principal, mostró un calido y flexible timbre lírico. Buen desempeño vocal y escénico mostraron el tenor Robert McPherson como Mr. Upfold y la mezzosoprano argentina Daniela Mack como Nancy.  La experiencia la aportaron el sólido barítono Richard Bernstein como Bud, Jane Bunnell como la Sra. Herring y la  soprano escocesa Janis Kelly como Lady Billows.  Correctos estuvieron los demás cantantes. En el foso y frente a una reducida orquesta, James Conlon dirigió con brillantez, vitalidad y seguridad toda la función, y elevó los momentos más armoniosos y amenos de la partitura. RJ

lunes, 2 de julio de 2012

La voz de Plácido Domingo se apoderó del Auditorio Nacional de México

Foto: Arturo López

En un concierto que convirtió al Auditorio Nacional en una gran caja de resonancia para las mejores voces del panorama operístico internacional, el tenor Plácido Domingo celebró, la noche del miércoles 20 de junio, los 60 años del coloso de avenida Reforma. La magna presentación abrió el ciclo de espectáculos internacionales que, durante junio y el resto del verano, conmemorarán al recinto que ha sido testigo de la historia social, política y cultural de nuestro país. Acompañado por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, dirigida por el estadounidense Eugene Kohn, el tenor salió al escenario entre los aplausos y vítores de las más de nueve mil personas que llenaron el Auditorio para ser testigos de una velada que evocó las mejores piezas del bell canto a través de las décadas. Plácido Domingo cautivó a los asistentes con las interpretaciones de clásicos como La Boheme, de Puccini, así como Rigoletto, de Verdi, piezas que fueron aclamadas y que abrieron el telón anímico de la noche para otras arias, zarzuelas y operetas que formaron el programa.El tenor fue acompañado por las sopranos Angel Blue y Micaela Oeste, quienes aportaron interpretaciones de gran calidad que a momentos se fundían en una sola tonalidad con la voz de Plácido Domingo. El concierto continuó con El país de las sonrisas, de Lehar, y El murciélago, de Strauss, donde se mostró un sorprendente dominio técnico de las variaciones de voz que requieren las piezas. La bailarina de flamenco Núria Pomares, considerada una de las exponentes más propositivas de este arte, hizo su aparición en el escenario para convertirse en un acento presencial de las voces. Domingo mostró su dominio de piezas emblemáticas de la tradición española como El niño judío, de Pablo Luna, y Maravilla, de Moreno Torroba, que merecieron una nueva ovación de los presentes. La tradición del musical estadounidense también formó parte del concierto con piezas como Tonight, Tonight, de West Side Story, además de la canción I Could Have Danced All Night, de My Fair Lady, acompañado magistralmente por las sopranos. En el momento culminante de la noche, el concierto fue revestido con las tradiciones mexicanas con la llegada del Mariachi Vargas de Tecalitlán que fue aclamado por miles de voces, mostrando su emocionado rostro en las grandes pantallas que flanqueaban el escenario. Numerosas canciones mexicanas fueron interpretadas por Plácido Domingo, destacando piezas como Solamente una vez, de Agustín Lara, Júrame, de María Grever, y Bésame Mucho, de Consuelo Velázquez. Con un gran muro de aplausos, vítores y porras celebraron el gran final de la noche que permitió al gran coloso de los espectáculos de México, grabar una instantánea más en su álbum de recuerdos de seis décadas de existencia.