Foto: Francesca VidalStresa – Regina Palace Hotel – Sala Azalea – 18. agosto. 2010 ore 21,30
FRANCESCA VIDAL - pianista
Renzo Bellardone
Opera-Musica Foto: Die Feen - Wagner - Théâtre du Châtelet, Paris - 04/2009(c) Marie-Noëlle Robert.
Foto: Francesca VidalRenzo Bellardone
Foto: Máximo Parpagnoli / Teatro ColónVERSION EN ESPAÑOL
La tercera producción operística de la temporada de reapertura del Teatro Colón de Buenos Aires correspondió a Manon de Massenet, opera que desde su estreno local en 1910 fue representada con frecuencia en este coliseo, siendo la más reciente ocasión durante la temporada 2003. Para la parte artística visual de la obra, se importó la producción escénica de la Lyric Opera de Chicago, estrenada hace dos temporadas en aquel teatro estadounidense hace dos años con Natalie Dessay y Jonas Kauffman en los papeles estelares. La concepción y diseño del montaje tradicional fueron de Tanya McCallin y del regista escocés David McVicar, quienes situaron la opera en tiempo en el que se desarrolla la historia, con vistosos y elegantes vestuarios de época, mascaras de carnaval, y una radiante iluminación de Paule Constable.
La escenografia utilizada durante toda la función fue un semicírculo en la parte trasera del escenario, una especie de teatro con diversos niveles en los que se colocaron los miembros del coro, quienes observaban y juzgaban la acción que se desarrollaba y se limitaba a poco espacio en el centro del escenario. Si bien la idea fue funcional e interesante al inicio de la función, durante el transcurso de los cinco actos se convirtió en monótona, tediosa, y en términos generales aportó muy poco a la historia y a la trama de se realiza en diversas lugares y ambientes. La regia de McVicar fue correcta, aunque en los pasajes de más dramatismo y tensión de la obra hubo una tendencia de los artistas a sobreactuar.
En el papel de Manon sobresalió la soprano francesa Anne Sophie Duprels, quien dio credibilidad a su personaje, que fue frágil, seductor, malicioso y por momentos conmovedor. Duprels desplegó una voz muy lírica, no muy amplia en su extensión, pero si muy ágil colorida y con facilidad en la emisión. Agradó ampliamente su interpretación del aria “Adieu, notre petite table” Destacable en todos los sentidos fue la presencia del tenor estadounidense John Osborn como Des Griuex. Osborn es sin lugar a dudas uno de los mejores tenores surgidos de su país y que ha llegado a lo mejores teatros por sus cualidades propias y sin necesidad de publicidad. Lo anterior quedó evidenciado en su segura e irrefutable actuación, y una voz uniforme en todos los registros, con gratísimo y elegante timbre, impecable en la dicción y el fraseo, y por la claridad en su expresión.
El experimentado barítono argentino Víctor Torres creó un sólido Lescaut y el bajo barítono Carlos Esquivel un convincente Conde Des Grieux. El resto del enorme elenco y el coro dirigido por Marcelo Ayub, tuvieron un correcto desempeño en cada una de sus intervenciones. Al frente de la Orquesta Estable del Teatro Colón, el director francés Phillipe Auguin, mostró conocimiento y apegó al repertorio francés, extrayendo brillantes colores y matices contenidos en la orquestación. Su elección de tiempos fue un poco desigual a lo largo de la obra, haciendo algunos pasajes largos y fastidiosos, como en el tercer acto, y otros dinámicos y cargados de emoción en los últimos dos actos y hacia el final de la función.
Foto: Quintetto BislaccoEl ciudadano del mundo -nacido en la Argentina- Daniel Barenboim tiene cierta debilidad por los ciclos integrales de un autor. Ya en otras visitas brindó al público argentino las variaciones Goldberg, todas las sonatas para piano de Beethoven o el clave bien temperado de Bach. En esta ocasión ofreció junto a Orquesta West-Eastern Divan la integral de las Sinfonías de Ludwig van Beethoven. Las primeras ocho Sinfonías divididas en cuatro conciertos para el Ciclo del Mozarteum Argentino -entidad que en todas las ocasiones anteriores y en ésta contrató al maestro- y la Novena Sinfonía para el Abono Bicentenario del Teatro Colón. Las cinco veladas inolvidables se desarrollaron en el Colón. Como director, Daniel Barenboim, tiene una forma muy personal de dirigir y marcar. Siempre deja fluir la música y reserva sus gestos para subrayar un matiz, recordar una entrada o buscar una intensidad determinada. La lectura es siempre personal, pero no arbitraria, con un concepto pasional y arrebatador pero sin perder el lirismo en los momentos necesarios.
La Orquesta West-Eastern Divan es un instrumento dócil en manos del maestro y se pliega a sus solicitudes. Así se pueden escuchar sutiles pianísimos y arrebatadores tuttis. Todas las secciones respondieron con excelencia a los deseos artísticos de Barenboim. En el cuarteto solista, la soprano Marina Poplavskaya y la mezzosoprano Ekaterina Gubanova brillaron en sus breves intervenciones dejando el deseo de escucharlas más. El tenor Pavel Cernoch fue correcto en general y en particular en sus estrofa ‘Froh, wie seine Sonnen fliegen’ y el barítono Andrzej Dobber conmover en la introducción a la Oda a la alegría.
Foto: Stresa Festival Fotos: Liliana Morsia Gentileza Pilar Golf



Foto: Chiesa di San Maurizio a Gignese - Piemonte; Marco Ferrari
La soprano chilena y estrella de la temporada, Verónica Villarroel, nos muestra no sólo uno de sus roles mas emblemáticos sobre los principales teatros del mundo, sino el por qué es tan considerada y admirada: Teatralmente se muestra entregada a su rol con un gran derroche histriónico corriendo de un lado al otro, luchando y amando al resto de personajes de manera realista y tosca, fiel al personaje de Nedda, una mujer poco educada y vida de la calle. Consigue encontrar una gran química con el barítono peruano José Sacín, en el rol de Silvio. Ambos logran conmover al público y levantar la ternura de la misma música. Elogios miles para esta actriz-cantante que trae su experiencia a nuestro teatro. Sacín sobre el escenario es elegante y logra buenos resultados, apoyado por la figura de Villarroel en su corto papel. Altomare vuelve a comerse al público con un extraordinaria interpretación del Prologo y en un rol tan detestable como el de Tonio. Altomare es bien considerado en nuestro teatro y esperemos volverlo a ver en un protagonico, como "Macbeth", pronto.
Foto: Barenboim y la WEDO. Cortesía Mozarteum Argentino
Fotos: Horacio Lavandera (pianista)
Háblanos un poco sobre tu preparación musical.
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Para alguien que nunca te ha escuchado tocar tu instrumento ¿Qué sería lo primero que te gustaría que te escuchara interpretar?
Cómo intérprete ¿Consideras que los recitales te ofrecen mayores posibilidades y libertades interpretativas que los conciertos acompañados por orquesta?
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