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Monday, June 3, 2019

La Traviata en Buenos Aires - Juventus Lyrica


Foto: Juventus Lyrica

Dr. Alberto Leal

Pocas óperas de Verdi tienen la atracción que despierta Traviata. Creo que fue un acierto de Juventus Lyrica elegirla como título de apertura, con una sala colmada. Desde el excelente trabajo del Maestro Antonio Maria Russo, conduciendo una orquesta que le respondió en todo momento y un Coro que brillo en toda la representación Parte de la obra estaba asegurada. Ana D´Anna volvió a mostrar que con poco se puede hacer mucho. No entiendo porque el Teatro Colón no la convoca. Simple pero siempre en carácter la escenografía de Gonzalo Córdoba. Y excelente el vestuario de María Jaunarena – solo es de lamentar el vestido de Violetta en el tercer acto- fuera de la gama de colores y que no favorecía a la soprano- Pero realmente la gran sorpresa de la noche fue la excelente soprano Carolina Gómez. Juventus nos tiene acostumbrados a sorprendernos con cantantes poco conocidos. Ella tiene todo lo que se exige para una excelente Violetta. Hermoso timbre, excelente técnica vocal, brillante presencia escénica y notables dotes de actriz. Creo que debe ser tenida en cuenta por otros Teatros, no existen en el medio muchas mejores Violetta. ¡Bravo! Ernesto Bauer no posee una voz típica para el papel. Pero cantó con corrección y por momentos logró emocionar. Sebastián Russo, a quien, he visto otras veces como Alfredo, creo que no está pasando por un buen momento vocal. Cambios de color en su aria, un agudo en su caballeta que hubiera ser mejor que lo omitirlo, y algunos problemas de afinación no habituales en él. Tal vez cantar roles más acordes con su voz o parar un tiempo para resolver sus problemas sería lo indicado. Más que correcto el resto del elenco, con una flora de gran presencia como Rocío Arbizu, María Almeida, Luis Fuentes Bustos, Felipe Cudina Begovic y el resto del elenco. Una Traviata que merece ser vista. Este elenco volvería a cantar el día 30 de mayo. No puedo hablar del elenco alternativo al cual no vi. ¡¡¡¡Esta VERSIÓN FUE imperdible!!!!



Wednesday, August 16, 2017

La Boheme – Buenos Aires Lirica, Argentina

Foto: Buenos Aires Lirica

Luis G. Baietti

Con esta magnífica puesta, por momentos deslumbrante del clásico pucciniano, Buenos Aires Lirica llega a lo que seguramente será el punto culminante de una temporada que exigió mucho de la imaginación y el pragmatismo de sus conductores, habida cuenta de las restricciones presupuestales y los costos en incesante ascenso. La puesta de La Boheme, inteligentemente compartida con la Ópera de Rosario una Compañía que año tras año viene dando muestras de un gran sentido de la oportunidad para con escasos recursos llevar al público rosarino espectáculos de gran calidad, la puesta hace gala de un vestuario de primer nivel y de una planta escénica donde la imaginación, el buen gusto y la madurez artística han reemplazado con total éxito al despliegue de costosos elementos. Pero el éxito de la versión, que adelanto es una de las mejores Bohemes que se han visto en los últimos años por estos lares y que en muchos detalles superó a las recientes versiones del Colón, el Argentino de la Plata y el Sodre se debió fundamentalmente a la gran labor de un terceto de directores que supieron llevar a los elementos bajo su comando al más alto nivel que podían entregar. Mario Perusso es un verdadero experto en Puccini y cada vez que se enfrenta a una partitura del  gran maestro de Lucca, logra ejecuciones de calidad musical e impacto emocional. Sabe además donde debe la orquesta explayarse en toda su potencia, y donde debe desaparecer y ocupar el segundo plano frente a la voz de los cantantes. Algunos desajustes siempre esperables en las primeras escenas del primer acto para nada invalidan esta opinión. Hace mucho tiempo que sabemos que Marcelo Perusso es un gran director teatral, con un gran dominio de todas las técnicas requeridas, gran capacidad de estimular a un elenco y hacerlo vibrar con su texto, y capaz de cuidar hasta el mínimo detalle de la representación sin descuidar las contra escenas.  Marcelo suele ser su propio enemigo y en el afán de parecer moderno incurre a veces en soluciones estrambóticas que colisionan con el texto. Nada de eso en esta Boheme donde se ciñó rigurosamente al bellísimo texto de Puccini y sus libretistas y logró un espectáculo por momentos visualmente cautivante, pero en general por sobre todas las cosas de gran emotividad. Ojalá persista en esta línea. Juan Casasbellas ha logrado integrar un espléndido coro, que además de cantar actúa con desenvoltura y que hasta se permite sutilezas como la voz ruda de los trabajadores de la nieve en el acto 3. Y tuvo la suerte de contar con el excelente coro infantil Petis Cours muy bien dirigido por Rosana Bravo con un gran desempeño vocal y escénico. Y qué elenco ¡! Para empezar dos de los recién ganadores del Concurso Alejandro Cordero:  Luis Loaiza Isler y Maria Belen Rivarola El cómo Schaunard exhibiendo una rica voz de barítono de generosa extensión y volumen y una impecable línea de canto, que no sorprende haya impactado al Jurado del Concurso con su excelente ejecución del aria de IL Trovatore que es lo que una voz así de importante realmente pide. Ella con una Musetta impecable vocalmente y de gran despliegue escénico. No debe haber muchas sopranos en el mundo que tengan en su repertorio simultáneamente la Mussetta de Boheme y la Leonora de Il Trovatore. ambas cantadas con absoluta solvencia vocal. Walter Schwartz que suele ser un puntal de todas las representaciones operísticas en el Avenida, luce aquí una bellísima voz que despliega emocionantes pianísimos en el aria vecchia zimarra cantada con la cuota justa de emoción, redondeando uno de los grandes momentos de la noche. Sergio Carlevaris estuvo excelente en el doble papel de Benoit y Alcindoro aunque yo hubiera hecho el primero menos amanerado. Ernesto Bauer es un placer irrestricto al oído con su bellamente timbrada voz, que parece estar pasando por un gran momento. ¡Fue además un intérprete muy compenetrado con el drama logrando un momento realmente desgarrador en la escena final donde su Coraggio!  Fue absolutamente conmovedor. Nazareth Aufe está aquí más a sus anchas que en los papeles de spinto que por fuerza de las circunstancias se ha visto obligado a cantar ( y como lamento no haber oído su Edgardo en hasta Trilce, ya que canceló la función a la que asistí )- Su voz esencialmente lírica si no lírico ligera se explaya con naturalidad y belleza en toda la zona aguda especialmente los pianísimos, y si bien suena absolutamente segura en el centro y grave , en esas zonas el timbre ya no es tan grato, quizás producto del esfuerzo por ensancharlos para enfrentar el repertorio atípico que ha venido cantando. Actoralmente está casi irreconocible. Ha incrementado  tremendamente su bagaje actoral y logró una versión en todo momento convincente y emocionante de su bohemio, al que algunas torpezas muy ocasionales  de desplazamiento o gesticulaciones algo descontroladas no le quedan de todo mal dada la juventud del personaje. No tengo palabras suficientes para describir el logro total y absoluto de Montserrat Maldonado en una Mimi absolutamente soñada. Mucho más a sus anchas que en Ernani o Norma papeles que seguramente serán su dieta diaria de aquí a unos 10 años, con un bello timbre oscuro, generoso volumen, pianísimos que evocan a la Caballe acariciando más que cantando las notas, y un desempeño escénico conmovedor es imposible pensar en una Mimi más brillante. Conviene apresurarse a verla porque no creo que se quede mucho tiempo en el país.

Monday, November 7, 2016

Manon Lescaut por Buenos Aires Lírica, Buenos Aires



Fotos gentileza Buenos Aires Lírica. Crédito Fotográfico: Liliana Morsia

Gustavo Gabriel Otero
Twitter: @GazetaLyrica

Buenos Aires, 22/10/2016. Teatro Avenida. Giacomo Puccini: Manon Lescaut. Drama Lírico en cuatro actos. Libreto de Marco Praga, Domenico Oliva, Giuseppe Giacosa, Ruggero Leoncavallo, Giulio Ricordi y Luigi Illica, basado en la novela L'historie du chévalier des Grieux et de Manon Lescaut de Antoine-Françoise Prévost. André Heller-Lopes, dirección escénica. Daniela Taiana, diseño de escenografía. Sofía Di Nunzio, vestuario. Gonzalo Córdova, iluminación. Macarena Valenzuela (Manon Lescaut), Eric Herrero (Renato Des Grieux), Ernesto Bauer (Lescaut), Norberto Marcos (Geronte de Ravoir), Iván Maier (Edmondo - maestro de baile - farolero), Enzo Romano (posadero - sargento -comandante de marina), Trinidad Goyeneche (un músico). Orquesta y Coro de Buenos Aires Lírica. Director del Coro: Juan Casabellas. Dirección Musical: Mario Perusso. Espectáculo presentado y producido por la Asociación Buenos Aires Lírica.

Buenos Aires Lírica presentó Manon Lescaut de Puccini como cierre de su Temporada 2016 en el Teatro Avenida, en la que no hubo casi nada para destacar salvo la atinada versión orquestal comandada por el maestro Perusso. La puesta en escena fue una mezcla de lugares, épocas y estilos. La escenografía de Daniela Taiana resultó suntuosa, aunque cansadora por el abuso del dorado, del fondo con la visión de una cúpula de una iglesia barroca y de las columnas del mismo color. El vestuario de Sofía Di Nunzio con un llamativo anacronismo, mezcló trajes actuales para los varones -azul para Des Grieux y negro para todos los demás- con vestidos de diversos siglos pasados en las mujeres. Adecuada al concepto de la puesta la iluminación de Gonzalo Córdova. En la faz actoral los movimientos trazados por el barsileño André Heller-Lopes resultaron de una pobreza gestual generalizada, en algunos casos fueron absurdos, confusos o incomprensibles, en otros claramente estereotipados y en muchos momentos pareció que los solistas habían quedado sin una marcación clara librados a su suerte. Su idea de reinterpretar la ópera, salvar omisiones -como la escena de saint Sulpice de la novela- o rescatar el costado autobiográfico de la obra haciendo que Des Grieux escriba o lea sus memorias, resultaron vacuos. 
Muy buena resultó la versión musical del maestro Mario Perusso que casi hizo olvidar que el pequeño foso del Teatro Avenida necesita que se reduzca el orgánico orquestal para que los profesores de la orquesta puedan entrar. Lo que sí resultó injustificable es la inclusión del exquisito interludio 'La prigionia - Il viaggio all'Havre', entre el tercer y cuarto actos y no antes del tercero, ¿otra errónea decisión del director escénico? La soprano chilena Macarena Valenzuela mostró una Manon en construcción que no conmueve en ningún momento. Sus cualidades vocales son interesantes, su vibrato persistente y su registro cálido. El tenor brasileño Eric Herrero sólo cumplió con los requerimientos de la parte. Es un Renato Des Grieux que no convence, no inflama. Tiene sólidos agudos aunque a veces se descontrola la emisión, es oscilante en el centro y su expresividad es inexistente. Norberto Marcos fue un Geronte de Ravoir de calidad mientras que fue bien resuelto el Lescaut de Ernesto Bauer con el punto más alto en su actuación. Adecuada Trinidad Goyeneche como el músico del segundo acto, así como el resto del elenco y correcto el exiguo coro -de menos de 30 miembros- que prepara Juan Casabellas.

Thursday, June 2, 2016

Dos Galas Líricas en Ushuaia (Tierra del Fuego) Argentina

Fotos: Andrés Camacho

Gustavo Gabriel Otero

Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, Argentina, 27 y 28 de mayo de 2016. Salón Magallanes. Galas Líricas. Daniela Tabernig, soprano. Guadalupe Barrientos, mezzosoprano. Nazareth Aufe, tenor. Ernesto Bauer, barítono. Ivan Rutkauskas, piano. Fragmentos de óperas de Giuseppe Verdi (La Traviata, Macbeth y Rigoletto), Gaetano Donizetti (Lucia di Lammermoor y La Favorita), Giacomo Puccini (La Bohème y Madama Buterfly), Wolfgang A. Mozart (Don Giovanni), Georges Bizet (Carmen), Franz Lehar (Die lustige witwe), Ruggiero Leoncavallo (Pagliacci), Camille Saint-Saëns (Samson et Dalila), Umberto Giordano (Andrea Chenier). Séptimo y Octavo Concierto del Ciclo Otoño Clásico en Arakur Ushuaia.

En Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, no es habitual encontrar eventos culturales por eso hay que celebrar la idea de este ciclo denominado ‘Otoño Clásico’ que organiza el Hotel Arakur Ushuaia Resort & Spa, que con diez conciertos entre el 30 de abril y el 4 de junio ofrece a locales y turistas una excelente ventana al mundo de la música clásica. Ya pasaron los pianistas Miguel Ángel Estrella y Ralph Votapek, el Trío Clásico de Buenos Aires y un dúo de violín y piano, y cerrará el Ciclo el Coro Polifónico Nacional de Ciegos. Como no podía faltar la lírica se convocó a cuatro contantes solistas y un pianista para que durante dos noches, con programas diferentes, den cuenta de dieciocho fragmentos, el viernes 27 de mayo, y doce fragmentos, el sábado 28, de catorce óperas diferentes. La selección fue más que acertada y se alternaron fragmentos únicos con tres y hasta cuatro dúos o arias de la misma ópera. 

No fue el típico recital de cantantes mirando al público sino que se hicieron movimientos teatrales, se utilizaron las distintas entradas para el ingreso de los artistas y siempre se intentó dar credibilidad escénica a los fragmentos y unidad estilística musical. No pudo ser mejor, en ambas jornadas, el acompañamiento al piano de Ivan Rutkauskas quien con menos de treinta años exhibe seguridad, musicalidad y perfecto apoyo a los solistas. La soprano Daniela Tabernig evidenció estar pasando por un momento vocal extraordinario -no en vano fue protagonista en alguno de los elencos de dos de las tres óperas que ofreció este año el Teatro Colón y en la única del Teatro Argentino de La Plata además de la sinfonía Resurrección de Mahler- y es difícil escoger un fragmento solista para calificar cómo el mejor. Así fue una Donna Anna contenida pero segura y perfecta en ‘Non mi dir’, una Mimí deliciosa en su aria de presentación y una dulce Micaela en ‘Je dis que rien’ en la primera noche. Mientras que emocionó con ‘Un bel di vedremo’ y cautivó con el momento solista de Nedda de Pagliacci. A dúo con el barítono Ernesto Bauer interpretó ‘la ci darem la mano’ de Don Giovanni donde la seducción actoral y vocal del Bauer dio posibilidad a Tabernig para crear un ser simple y seducido y, en la segunda noche, el dúo entre Silvio y Nedda de conmovedora perfección en ambos intérpretes. Con el tenor Nazareth Aufe cantó ‘Parigi o cara’, el dúo del primer acto entre Micaela y Don José de Carmen y el final del primer acto de La Bohéme, en los tres fragmentos ambos intérpretes se conjugaron a la perfección. En la segunda noche ante el Pinkerton arrollador de Aufe fue una apasionada Cio-Cio-San en el dúo del primer acto. Expresividad, manejo del fraseo, agudo firme y caudal poderoso fueron evidentes en las dos jornadas. Impactante fue la entrada de la mezzosoprano Guadalupe Barrientos por el centro de la platea cantando la ‘Habanera’ de Carmen de Bizet mientras que con el ‘Mon Coeur’ de Samson et Dalila seguramente revivió el triunfo obtenido hace pocas semanas en Eslovenia. Poderosa seducción, intencionalidad perfecta, entrega, voz potente de seguros graves y centro de color aterciopelado evidenció la joven artista en la primera jornada. 

En la segunda acometió ‘O mio Fernando’ de La Favorita y se atrevió a ‘La mamma morta’ de Andrea Chenier ambas con perfecto sentimiento y depurada línea. A dúo con el tenor Nazereth Aufe cantó el final de Carmen, donde ambos artistas se involucraron en los personajes hasta hacer olvidar que era un concierto. El dúo ‘Lippen Schwingen’ de Die Lustige Witwe ofreció un momento de intenso lucimiento para Ernesto Bauer que fue muy eficazmente acompañado por Barrientos. Por aplomo, musicalidad y seguridad en el agudo sorprendió el tenor Nazareth Aufe. Fue en la primera noche Edgardo (de Lucia) de esmerada interpretación belcantista, también Alfredo (de Traviata), Don José (de Carmen) y Rodolfo (de La Bohème) en todos los fragmentos fue seguro, profesional y ajustado intérprete. Con menos eficacia abrió la segunda noche con ‘Ah, la paterna mano’ de Macbeth pero luego cantó con justeza ‘Parmi veder’ de Rigoletto y ‘Addio fiorito asil’ de Madama Buterfly. Un artista a tener en cuenta y a seguir con detenimiento. Sin discusiones la presencia magnética en el escenario y la calidad vocal de Ernesto Bauer. El viernes 27 de mayo interpretó con perfectos acentos tanto ‘cruda funesta smania’ de Lucia como a Giorgio Germont en ‘Di provenza’, en ‘Finch ch’han dal vino’ de Don Giovanni quizás faltó algo de fiato para esta aria de extrema dificultad, mientras que finalizó esa noche con una exquisita interpretación de la ‘Ballmusik’ de Die Lustige Witwe. 

El sábado conmovió con su calidad vocal, intencionalidad, y volumen en los dos fragmentos solistas: ‘Pietá, respeto, amore’ de Macbeth y el célebre ‘Cortigiani’ de Rigoletto. El público ovacionó a los artistas en la primera noche y deliró en la segunda. Ante los efusivos aplausos en las dos jornadas interpretaron el Brindis de La Traviata como bis o propina. El viernes agregaron, también, el Cuarteto de Rigoletto -que en la segunda noche y con distinto movimiento actoral integró el programa y dónde las cuatro voces se amalgamaron a la perfección- mientras que el sábado versionaron tanto la Habanera de Carmen como el Nessun Dorma de Turandot de Puccini para cantarlo en cuarteto y para felicidad del público. En suma: dos noches de alta calidad en el extremo sur de la Patagonia Austral.

Sunday, May 29, 2016

La Viuda Alegre en Juventus Lyrica, Buenos Aires Argentina

Foto: Liliana Morsia

Dr. Alberto Leal

Estrenada en el Theater an der Wien en Viena el 30 de diciembre de 1905, se convirtió en un éxito desde el momento de su estreno. Es sin dudas una obra más importantes en su género, se representa en todo el mundo con gran asiduidad (de hecho fijara como número 23 entre las óperas y operetas más representadas). Aúna una deliciosa música, un ambiente festivo y un seguro que los espectadores saldrán tarareando alguna de sus pegadizas melodías. Lehár realizó algunos cambios para las versiones de Londres y Berlín e incluso compuso una obertura en 1940 para la Filarmónica de Viena. La versión presentada por Juventus Lyrica tuvo un puntal en el excelente trabajo del maestro Dos Santos. Con precisos tiempos y la chispa necesaria realizó un excelente trabajo, respetando siempre el balance orquesta y foso. La orquesta siguió sus directivas y siempre sonó con delicadeza, y buen gusto. Un placer en la parte musical. Otro punto importante de la versión fue el trabajo de Ana D’Anna. Con una bella escenografía en estilo art noveau, delicada, fácil para los cambios y con su tradicional buen gusto. Es un cuadro fijo que solo requiere pequeños agregados según los actos. También ella es la diseñadora de un vestuario totalmente en época, con hermosos diseños, aunque la paleta de colores elegida es, por momentos, demasiado oscura. En general marcó con eficacia a los cantantes, aunque hubiera sido necesario trabajar más sobre el personaje de Hanna Glawari. Excelente trabajo del Coro dirigido por Hernán Sánchez Arteaga. María Goso, a quien nuestra revista la premió como revelación del año 2015 por sus estupendos trabajos como Micaela y Susana, no parece presentar la misma comodidad como Hanna. No se vio en ella la sensualidad y el estilo que el papel requiere. Por supuesto sigue siendo portadora de una excelente voz, cantó correctamente la más conocida pieza de esta opereta: "Es lebt eine Vilja", mostrando agradables pianísimos. Pero la codiciada millonaria nunca estuvo presente. Creo que debe trabajar más en el personaje, tal vez pueda ser una muy buena Hanna Glawari en el futuro. No fue favorecida por un vestuario que puede ser correcto para el papel pero no para ella. Igual su voz y desenvoltura no se ven empañadas para un futuro. Fue algo precoz cantar “Viuda” con tan poca experiencia en su carrera? Por el contrario Ernesto Bauer, como Danilo, canto en forma segura con un bello timbre de voz y dio a la perfección lo que el Papel de Danilo requiere, distinción, clase. Tal vez lo mejor de la función llegó de la mano de Ivana Ledesma (quien alternará como Hanna (y realmente lamento no poder verla). Con un hermoso timbre de soprano lirico-ligera, excelente volumen y notables dotes de actriz, fue una placer verla y escucharla. Si sabe - y puede – elegir el repertorio tiene un gran futuro asegurado. Muy buen actuación de Duilio Smiriglia, hermoso timbre, adecuada línea de canto y buen actor. Parece que las dimisiones del Teatro Avenida le sientan más a su voz que las del Teatro Colón. Aquí su voz corrió en forma espléndida, escuchándose en todo momento. Excelente idea la de incluir al actor Carlos Kaspar como el Barón. Le dio al papel una importancia que no ocurre generalmente. Y no se extrañó que la parte cantada fuera reemplazada por un parlato, ya que compensó con creces su actuación. También excelente, haciendo dúo con Kaspar fue el desempeño de Norberto Lara. Correcto el resto del elenco. Es un logro hacer la versión original en alemán, pero la dicción en general fue bastante pobre. A pesar de estas salvedades la brillante música de Franz Lehár hace que el público se sienta en una fiesta y que salga canturreando las más pegadizas melodías. Siempre la “La viuda alegre” depara un tiempo de placer, de alegría y los que vayan no se sentirán defraudados.

Wednesday, April 20, 2016

Fausto en Buenos Aires por Buenos Aires Lírica

Crédito Fotofráfico: Liliana Morsia

Gustavo Gabriel Otero

Buenos Aires. 16/04/2016. Teatro Avenida. Charles Gounod: Fausto. Ópera en cinco actos. Libreto de Michel Carré y Jules Barbier, basado en Faust de J. W. Goethe. Pablo Maritano, dirección escénica. Enrique Bordolini y Pablo Maritano, escenografía. Ramiro Sorrequieta, vestuario. Enrique Bordolini, iluminación. Producción Escénica original del Teatro El Círculo de Rosario (Temporada 2015). Darío Schmunck (Fausto), Hernán Iturralde (Méphistophélès), Marina Silva (Marguerite), Ernesto Bauer (Valentin), Cecilia Pastawski (Siebel), Juan Font (Wagner), Virginia Correa Dupuy (Marthe). Orquesta y Coro de Buenos Aires Lírica. Director del Coro: Juan Casasbellas. Dirección Musical: Javier Logioia Orbe. Espectáculo presentado y producido por la Asociación Buenos Aires Lírica. 

La Asociación de Ópera Buenos Aires Lírica inició su Temporada número catorce con Fausto de Gounod. Si bien en 2006 ya había ofrecido la obra, en esta oportunidad la versión contó con elencos totalmente diferentes así como una nueva producción escénica. Si en 2006 el espectáculo resultó irregular en esta oportunidad las cosas funcionaron mejor sin rayar en la excelencia. La ópera se redujo de los cinco actos originales a cuatro con algunos cortes, el más importante fue la eliminación de toda la escena primera del quinto acto: La noche de Walpurgis. Javier Logioia Orbe condujo una versión prolija y cuidada desde lo orquestal pero sin brillo, sin vuelo y sin el adecuado estilo francés. Las pifias de algunos instrumentistas o la falta de concentración de alguno de los maestros de la orquesta -utilizando sus teléfonos portables para escribir mensajes durante la representación- no son algo que pueda achacarse al director musical. Darío Schmunck -cantante argentino de interesante carrera internacional- ofreció un creíble doctor Fausto desde lo escénico y encaró la parte con seguridad vocal, bello timbre, sólidos recursos y buena línea de canto. Perfecto en los agudos se echó de menos un poco más de caudal central en la primera escena. La soprano Marina Silva resultó sólida en su Marguerite, con buena línea de canto, registro parejo y notable entrega. Hernán Iturralde fue un Mefistófeles de cuidada perfección. Magnético en la escena se convirtió en forma permanente en el eje de la acción. Vocalmente irreprochable fue seguro en la emisión y adecuado en el volumen. Ernesto Bauer aportó calidad y seguridad a Valentín mientras que Cecilia Pastawski fue un irreprochable Siebel. Correcto el Wagner de Juan Fond y demostrando que no hay roles pequeños para buenos cantantes, Virginia Correa Dupuy supo sacar el mejor d e los partidos a su Marthe. El coro preparado por Juan Casasbellas, fue solvente con un plus en la actuación marcada generalmente como en los coros de las comedias musicales.
El talentoso Pablo Maritano presentó originalmente esta puesta en escena el año pasado en el Teatro El Círculo de Rosario. La acción se trasladó a Francia en tiempos cercanos a la Segunda Guerra Mundial. Solución tan usada en los últimos tiempos que ya resulta rutinaria, poco creativa y aburrida. Con la traslación pareció querer quitarse toda la simbología religiosa y filosófica que tiene la obra, que si bien en manos de los libretistas de Gounod quedó más como una historia de amor, aún subyace en la ópera. Las marcaciones actorales fueron adecuadas, el coro se mostró siempre como en una comedia musical y si bien la puesta en escena no aportó mucho tampoco molestó demasiado. Fueron buenos recursos el ingreso y salida de Mefistófeles por la platea y el uso de un palco para que tanto Fausto como el diablo miraran parte de la acción. Quizás la peor resolución sea la escena de la Iglesia donde el Diablo en lugar de estar en la oscuridad está plenamente iluminado y en el centro de la escena frente a un crucifijo invertido. No parece razonable, tampoco, que Margarita concurra a una Misa Negra celebrada por Mefistófeles, en la que ofrece las especies a una mujer desnuda con el mismo peinado y joyas que la torturada protagonista, cuando en realidad ella va al templo en busca de consuelo y paz y es perturbada por el demonio. Funcional la escenografía de Enrique Bordolini y el propio Maritano, adecuados al concepto de la puesta los trajes de Ramiro Sorrequieta y creativa la iluminación de Bordolini.

Monday, October 27, 2014

Romeo y Julieta Buenos Aires Lirica, Argentina

Foto: Liliana Morsia

Luis G. Baietti para Opera in the World
Romeo et Juliette es una de las Operas más bonitas del repertorio francés, favorecida por Gounod con una sucesión interminable de bellas melodías (esas que son mala palabra para la opera moderna) y escenas de gran fuerza dramática.  Es al mismo tiempo difícil de montar por la cantidad de personajes que incluye, todos los cuales tienen algunas dificultades propias y no pueden ser dejados en manos de un cantante cualquier. BAL optó en esta puesta por ir a lo seguro escalando un elenco que incluye varias figuras importantes en los papeles complementarios., Tuvimos así un magnífico retrato de Capulet padre por  ERNESTO BAUER como padre de Juliette,  servido por un voz que no suele oírse en la parte, un imponente CHRISTIAN PEREGRINO  como el Duque, IVAN MAIER  como Tybalt, y hubiéramos tenido a RICARDO CRAMPTON venido de Génova donde está haciendo carrera para encarnar el Mercutio, pero por razones de salud no pudo ser y el papel acabó siendo cantado por SEBASTIAN ANGULEGUI, con su bellísima voz de barítono que está pidiendo compromisos mayores y una depurada línea de canto más allá de un pasajero traspié en una de las arias, muy explicable por las circunstancias de la sustitución de última hora. Un caso muy especial fue la presencia de LAURA POLVERINI  para cantar el relativamente breve papel de STEPHANO, casi un cameo. Polverini había sido llamada in extremis cuando se pensó que FAVARO  no podría cantar la parte por razones personales,  pero al resolverse este problema se le adjudicó el papel de Stephano, para compensar la buena onda conque se presentó dispuesta a colaborar. Todos los mencionados tuvieron desempeños a la altura de sus antecedentes dándole gran relieve a partes que en manos de artistas menos especiales acaban siendo secundarias. Pero el peso de la representación cae necesariamente sobre la pareja protagónica, que debe encarar duos, arias , concertantes a cada cual más exigente. Amen de ser el centro del drama. ORIANA FAVARO es una de las mujeres más lindas que pisan nuestros escenarios de Opera y tiene una voz que no desmiente su apariencia. Cálida, agradable al oído,con buenos agudos y un vibratto rápido muy bien controlado, no especialmente extensa o voluminosa pero completamente a la altura de la partitura. A su lado el joven tenor SANTIAGO BALLERINI coronó su carrera ascendente con una actuación memorable, sobre la cual quiero extenderme al final. Fue una versión perfecta entonces ¿? Lamentablemente no. Alguitas cosas fallaron. En primer lugar los dos primeros actos fueron cantados con un ritmo lento, cansino por momentos soporífero. Creo  que el maestro se sintió obligado a seguir la decisión de los protagonistas de cantar con el mínimo de voz posible para reservarse para las terribles escenas finales y no llegar agotados. El asunto es que la versión pareció despertar después del aria de Stephano cantada por la Polverini a toda voz (y que voz ¡!)- Los ritmos se hicieron más ágiles y la sonoridad menos amortiguada, con momentos de muy especial tensión. La puesta no es de las peores, en la medida en que no introdujo variaciones en la conducta de los solistas principales que fueron iguales a lo que Gounod quería. Pero todo lo que hubo alrededor fue un autentico mamarracho. Querubines, corazones flechados, carteles luminosos de neón, bailarinas de can - can que muestran generosamente su ropa interior ( en la fiesta de cumpleaños que Capulet ofrece a su hija ¡!!!!), payasos acrobáticos de circo, etc.etc. Estoy empezando a preocuparme. Con esta tendencia a ser puntillosos en lo musical para acercarnos cada vez más a lo que propuso el autor, abriendo cortes por ejemplo y totalmente irrespetuosos con la parte escénica mucho me temo que algún día veremos un director musical alzarse y querer el también ser original como su director de escena y que se hable un poco de él.. Y si uno quiere hacer la primer versión de Romeo et Juliette kitsch por que el director musical no podrá para que se hable de él hacer la primer versión de Romeo y Julieta desafinada o con guitarras eléctricas y ritmo de rock ¿? Están matando la ópera so pretexto de revitalizarla. El público sale contento del teatro porque vio algo que leyó en el diario que era muy bueno, pero no se compenetra, no se emociona, no entiende nada, porque la historia ha sido destruida. Pero terminemos hablando de algo agradable. SANTIAGO BALLERINI desde la primera vez que me llamó la atención en VIAGGIO A REIMS  en un papel breve de tenorino, ha venido creciendo artísticamente. –Tiene hoy una voz firme de muy buena extensión y que en los concertantes sabe traspasar la barrera sonora del coro y la orquesta. Es además muy buen actor. Su versión de la escena del duelo y del destierro cantada con total despliegue vocal y rematada con impactante sobreagudo que muchos tenores evitan (en MORIRE PERO LA QUIERO REVER ) fue sencillamente magistral. Bravo.


Monday, April 14, 2014

Muy buena apertura de Temporada de Juventus Lyrica con Rigoletto, Buenos Aires Argentina

Fotos: Juventus Lyrica

Dr. Alberto Leal

“Rigoletto” Teatro Avenida  4/4/14 Opera en tres actos sobre libreto de Francesco María Piave, basado en la obra teatral Le Roi s´amuse  de Victor Hugo – Música de Giuseppe Verdi. Elenco: Rigoletto: Ernesto Bauer, Gilda: Natalia Quiroga Romero, Duque de Mantua: Sebastián Russo, Sparafucile: Felipe Cudina Bergovic, Magdalena: Griselda Adano, Conde Monterone: Nicolás Secco, Conde Ceprano: Juan Pablo Labourdette, Borsa: Maximiliano Agatiello, Marullo: Juan Font, Giovanna: Tamara Odón y elenco. Preparación y Dirección musical: Antonio María Russo. Prepareción actoral y Dirección escénica: Ana D`Anna. Diseño de escenografía: Gonzalo Córdova. Diseño de vestuario: María Jaurena sobre vestuario original de Ponchi Morpurgo. Diseño de iluminación: Gonzalo Córdova. Dirección del coro: Antonio María Russo.

Juventus Lyrica dio acabadas pruebas, con esta versión de “Rigoletto”, del trabajo que viene realizando los últimos 15 años. No es nada fácil montar una muy difícil obra de Verdi con un elenco que, en su mayoría, contaba con poca o ninguna experiencia, debutando sus personajes y algunos sin experiencia escénica. Y además con tres elencos diferentes. Muchos de los cantantes importantes de nuestro país han salido de esa “cantera” que Juventus ha creado. Este es un trabajo para ser valorado fuertemente, de otra manera mucha gente talentosa se hubiera perdido por falta de oportunidades. El Maestro Russo, quien es el  responsable musical desde la creación de Juventus, generó una muy buena versión musical. Buenos tiempos, con absoluto estilo verdiano y con una Orquesta que lo acompañó siempre, logró un excelente nivel musical. Otro logro de esta puesta es el desempeño del Coro, con muy buen sonido, con voces siempre empastadas y muy bien en lo actoral, su trabajo estuvo al mismo nivel de la orquesta. La puesta de Ana D`Anna se distinguió por la buena marcación actoral de los cantantes, En estilo absolutamente tradicional – que en esta época es en general bienvenido. Algunos aciertos particulares, como la marcación de Giovanna, me hacen pensar que su puesta se basó más en la obra teatral “Le Roi s´amuse” de Victor Hugo que en libreto de Piave. No convenció la escena final del segundo cuadro/segundo acto, donde Gilda entra a la taberna de Sparafucile, a cara descubierta, con su ropa habitual, lo que parece no tener el sentido que el libretista quiso dar. Tampoco ayudó la escenografía en esa escena en particular. Pero en general fue un buen trabajo de puesta, sin riesgos, pero efectivo. Excelente por diseño, respeto de la época y gama de colores usados, el vestuario de María Jaurena sobre diseños originales de Ponchi Morpurgo. La escenografía, absolutamente esquemática, fue en gran parte de la representación práctica, no bella o interesante visualmente. Pero la constante repetición del mismo esquema- solo con pequeños cambios – durante los cuatro cuadros, aburre por lo repetitivo. Por el contrario, la iluminación, también de Gustavo Córdova, alcanzó un nivel de excelencia, permitiendo ver muy bien a los solistas, creando climas y haciendo lucir el hermoso vestuario. En lo vocal Ernesto Bauer, con una voz de menos peso que la requerida, logró un magnífico trabajo debido a su gran entrega. Generó un personaje creíble, vocalmente muy bien cantado y actuado, para un teatro de las dimensiones del Avenida. Su personaje fue creciendo llegando a un conmovedor final. Gran trabajo. Cuesta creer que la soprano Natalia Quiroga Romero no tenga experiencia anterior como solista de opera. 

En lo personal fue la sorpresa de la noche. Su voz, de bello timbre y considerable volumen, está mucho más cerca de ser una soprano lírico ligera que una soprano ligera. En realidad su tipo de voz se acerca al que pensó Verdi para el rol. Con el tiempo las sopranos ligeras tomaron su papel para si, agregándole coloraturas diversas o sobreagudos no escritos. Por esta causa Maestros como Riccardo Muti eligió para su grabación a Daniela Dessi o James Levine a Cheryl Studer, ambas lejos de ser consideradas sopranos ligeras. Volviendo a nuestra Gilda, cantó con perfecta línea verdiana, mostrando graves que en general no se escuchan, es una actriz consumada y luce una agradable figura. Vertió en forma impecable “Caro nome”.  Espero que de aquí en más encause correctamente su carrera ya que tiene un gran talento. No me extrañaría verla cantando Mimí en no mucho tiempo.  El tenor Sebastián Russo, en uno de los papeles más temidos para su cuerda, no posee todavía la voz para el rol. Una voz con más armónicos y algo más de volumen son absolutamente necesarios. Tiene una buena línea de canto, matiza con buen gusto, pero su “La donna è mobile” pasó virtualmente desapercibida. Tuvo algunos percances de afinación en el cuarteto final y algún agudo demasiado tirante y no placentero de escuchar, que en lo personal se lo hubiera suprimido. Pero creo que su peor falencia es no tener en claro la sicología del personaje. Presenta un Duque demasiado “blando”, sin la arrogancia requerida. Y no mostró nada positivo en lo actoral, en general muy estático. Creo que tiene valores que pueden funcionar muy bien – como lo hemos visto - en otros títulos y debería seguir en esa línea. Tal vez con el tiempo y más experiencia pueda abordar el personaje del Duque. Solo con pensar que Juan Diego Flórez lo cantó una sola vez en su país y lo sacó de su repertorio, explica claramente la dificultad del mismo y la situación de Sebastián Russo. En los papeles secundarios se pudieron escuchar buenas voces, muchas de las cuales tienen muy buen material pero necesitan más tiempo. Juan Font –  que en funciones sucesivas cantará el rol de Rigoletto, le dio relieve a su Marullo, buena prestación vocal y actoral de Griselda Adano y una voz seguramente para un futuro próximo, la del joven Felipe Cudina Bergovic. Gran aplauso final para todo el elenco, realmente merecido ya que es una versión  digna de ser vista más allá de algunos detalles y además, porque seguramente muchas de estas jóvenes promesas serán nombres del futuro próximo. Felicitaciones a Juventus Lyrica por su trabajo realizado en estos 15 años, buscando siempre nuevos talentos.


Friday, June 11, 2010

Madama Buttefly - Buenos Aires Lírica, Argentina

Fotos: Liliana Morsia, gentileza BsAsLírica
Gustavo G. Otero
La asociación Buenos Aires Lírica de Buenos Aires ofreció, en su tradicional sede del Teatro Avenida, una más que interesante versión de Madama Butterfly de Puccini. Con una puesta tradicional y adecuada, buena calidad vocal y nivel musical de gran envergadura. Buenos Aires Lírica se ubica un paso adelante de las otras asociaciones locales que ofrecen ópera fuera de los teatros y subsidios estatales y que son paliativo a los insondables caminos artísticos, gremiales y edilicios del otrora internacional Teatro Colón, y con esta Butterfly volvió a demostrarlo. Parte de la propuesta escénica se debe a un bienvenido convenio de colaboración con la Asociación Cultural El Círculo de la ciudad de Rosario y por ello la escenografía fue la utilizada en 2006 por dicho ente artístico de la provincia argentina de Santa Fé. Nicolás Boni diseño una bella casa japonesa con diversos paneles, el vestuario lució prolijo y sin estridencias gracias a la concepción de Lucía Marmorek, mientras que la iluminación, surgida de las ideas de Gabriel Lorenti resultó adecuada. Crystal Manich logró una buena marcación actoral de corte tradicional y sin estatismos.

El maestro Carlos Vieu confirmó, una vez más, su valía y su conocimiento del repertorio y logró una suntuosa versión orquestal. Llama poderosamente la atención que no haya sido convocado en esta temporada por el Teatro Colón a dirigir en alguna de sus propuestas artísticas, cuando es uno de los directores musicales de mayor valía, en la actualidad, de nuestro medio. La soprano Florencia Fabris puso en evidencia su amplio caudal y sus potencialidades en este primer acercamiento a Cio-Cio-San. Salió airosa en todo sentido del difícil compromiso y quedan las ganas de escucharla nuevamente. Sobria en lo actoral su crecimiento vocal, a medida que trascurrió la representación, se hizo cada vez más evidente hasta logar una escena de la muerte conmovedora. Un poco exigido en el registro más agudo, el tenor Enrique Folger compuso un convincente Pinkerton con nervio, garra y estilo. Un artista casi indispensable para las múltiples propuestas de Buenos Aires. El barítono Ernesto Bauer, quizás un poco joven para la parte, compuso un Sharpless medido en lo actoral y vocalmente interesante, su emisión es generosa y su color bello. Siempre adecuada Vanesa Mautner como Suzuki y adecuado el Goro de Santiago Bürgi, mientras que el resto del elenco así como el Coro (salvo algunas notas de las mujeres en su entrada del primer acto) resultaron correctos.