viernes, 19 de febrero de 2010

James Levine dirigió la Orquesta Sinfonica de Boston

Fotos: James Levine (director); Pierre-Laurent Aimard (piano); Steven Ansell (violín). Crédito: Michael J. Lutch.
Lloyd Schwartz (The Phoenix)

James Levine director musical de la Orquesta Sinfónica de Boston regresó a la sala Symphony Hall por primera vez desde octubre, cuando dejo de dirigir por un tiempo debido a una cirugía en la espalda. Su ambicioso y no tan conocido programa estuvo cargado con su acostumbrada perspicacia y energía, y sin muestras de fatiga. Comenzó con una obra nueva para el, Dialogues de Elliot Carter, un cambiante mini concierto para piano y orquesta de catorce minutos, compuesto en el 2003 (cuando Carter tenia 93 años). Pierre-Laurent Aimard demostró un carácter variado y mayor expresividad momento a momento que la que había escuchado con anterioridad en esta pieza y la colorida orquesta – agresiva, conciliatoria, astuta, graciosa- fue un cómplice en la agradable conversación-argumento.

En el 2008, Levine guió a Steven Ansell, el principal violinista de la orquesta en el concierto o sinfónica narrativa Harold en Italia de Berlioz, inspirada en Byron. En esta ocasión Ansell sonó mas byronico, y el y la orquesta tocaron con aun mayor precipitación. La oscura fuga orquestal de inicio tuvo el peso de Bach. Posteriormente, Aimard volvió para interpretar un divertido y matizado concierto de piano para la mano izquierda, que Ravel compuso en 1930 para Paul Wittgenstein (el hermano del filosofo Ludwig, quien perdió su brazo derecho en la Segunda Guerra Mundial). El siniestro inicio orquestal – bajas cuerdas y contrabajo- tiro hacia el horizonte como un barco de guerra, y la sencilla mano izquierda sonó como una orquesta entera. La velada concluyó con la suite no. 2 de Daphnis y Chloe de Ravel, que hizo erupción como un volcán. La grabación completa de Daphnis con Levine y esta misma orquesta ganó recientemente un Grammy por la mejor interpretación orquestal.


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