sábado, 20 de diciembre de 2014

Tosca en el Teatro Argentino de la Plata, Argentina


Foto: Teatro Argentino de la Plata

Luis G. Baietti

Había un cierto nerviosismo en cuanto a conocer este el primer trabajo de la nueva Directora Artística del Teatro como regisseur de Opera. Un nerviosismo que en el caso de la crítica especializada aún en el periodo de duelo por la partida de la Dirección Anterior, con cuyas preferencias estéticas fuertemente enraizadas en el modernismo tenían una mayor consonancia llegaba al escepticismo El nombramiento de la Directora, que no es del medio, habiendo hecho carrera como directora _teatral en Comedia Musical, provocó la ira de los profesionales de la critica musical, algunos de los cuales estaban dispuestos a considerar la puesta un desastre aún antes de haberla visto, lo cual se aproxima a la vieja anécdota del crítico teatral PAULO FRANCIS de Brasil que, enemistado con una actriz, comentó sobre su última obra de Teatro: NO LA VI Y NO ME GUSTO. En gran medida la Sra. Valeria Ambrosio eligió hacer ella misma, gratuitamente, la puesta de esta Tosca con el objetivo de mostrar que era capaz de dirigir una obra lírica como esta. Consiguió su objetivo ¿? En parte sí, en parte no. Por un lado fue magnífico el recurso a las proyecciones en pantallas que reconstruyeron la Iglesia el Palacio y luego el Patio del Catillo colocándonos como nunca en el ambiente. Por otra parte en algunas escenas se hizo un uso subjetivo de las proyecciones: cuando Tosca desconfía que fue traicionada por Mario, la escenografía se distorsiona y produce la imagen de un mundo visto por un esquizofrénico., cuando Scarpia entra en escena, la escenografía se torna blanco y negro dándole a la Iglesia un clima de prisión. En este proceso hubo algunas exageraciones como mostrar los ojos de las dos damas para ver si los ojos negros son mas o menos lindos que los azules, mientras el tenor canta su célebre RECONDITA ARMONIA, o mostrar escenas de tortura en el final. Pero en general la regie dentro de la escenografía se manejó con criterios tradicionales y lógicos y con absoluto respeto a la letra de la obra, lo cual es ya de por sí un milagro en los tiempos que corren. No hubo personajes que llegaran en bicicleta, rostros cubiertos por máscaras de gas, ciervos eviscerados en escena, terroristas árabes atacando, el Palazzo Fornece no estaba inundado, etc.etc. Hubo si algunos momentos en que se puso de manifiesto el espíritu de un director iniciante que quiere hacer demasiado, y que sólo el tiempo y la frecuentación con el género aplacarán : no me gusto la idea de los dos monaguillos cómicos, ni el dislate de todo lo que ocurre encima de la enorme mesa que preside el segundo acto, ni (y esto se ha vuelto un lugar común entre los directores) que Tosca cante el O MARIO NON TI MUOVERE cuando entre ella y Cavaradossi aun están los soldados que aún queriendo no podrían evitar oírla. Me gustó mucho en cambio toda la relación entre Scarpia y Spoletta (magistralmente actuado por Burghi, en que este tiene terror de comentarle un fracaso, y siembra en Scarpia la idea de valerse de Mario porque él sabe donde está Angelotti, recuperando el aire y hasta sintiéndose feliz cuando ve que ha reganado el favor del amo. Yo vi dos funciones, una con cada elenco, el Jueves y Viernes pasado (y debo agradecer la gentileza de la SRA.VIVIANA VIVES BOVARI QUE SE TOMÓ LA MOLESTIA DE GESTIONAR PARA MI LOS COCHES REMISE QUE AMBOS DÍAS ME TRAJERON DE VUELTA A BA cuando el Teatro suspendió el servicio de trasportes que brindaba en todas las funciones y que ahora sólo ofrecerá los Sábados y Domingos)- En la primera de las dos funciones se reiteraron los problemas técnicos con el computador que regía las proyecciones y hubo varias escenas en que el decorado despareció y fue sustituido por un mensaje de alerta.. El Viernes en cambio no hubo problemas de ninguna especie y todo transcurrió a la perfección. Decisiva participación del Coro en la escena del Te Deán excelentemente cantada y una gran labor de dirección de CARLOS VIEU que se ratifica como el mejor conductor de Opera de la región, un hombre que sabe imprimir fuerza a su orquesta, pero que sabe que no debe ahogar a los cantantes. Como él mismo definió en un reciente reportaje que le hice en el Sheraton de Montevideo y que está publicado en la sección correspondiente de la Revista, la orquesta es la que da el clima.. Claro que en eso también colaboró la regie que a la inversa de lo que hoy día es moneda corriente, comprendió cabalmente que los cantantes deben estar lo más cerca posible de la boca del escenario para que sus voces se proyecten mejor y no atrás del todo como si se quisiera ocultarlas. Punto para Ambrosio en este ítem. En el plano vocal TOSCA es el personaje con que sueña toda soprano lirco-spinto o aún lírica que se precie. Un papel donde hay que exhibir elegancia, autoridad (se trata de una diva) seducción, temperamento y una voz que pueda enfrentar las dificultades en las zonas graves y audaz exigidas. Estuvo mas cerca de cumplir con todo esto AMPARO NAVARRO soprano española que ya cantó I LOMBARDI e I DUE FOSCARI en el Colón y a quien yo vi en el TEATRO DE LA ZARZUELA cantando LA LEYENDA DEL BESO. Amparo es una gran música, muy buena actriz y tiene una voz que es muy agradable al oído salvo en el extremo agudo donde se torna estridente. De allí que sus peores momentos fueran en el enfrentamiento del segundo acto con Scarpia donde decididamente sonó muy tirante y en algún fugaz momento hasta a-musical. PATRICIA GUTIERREZ que andaba misteriosamente desaparecida de los Teatros Liricos tiene un buen registro grave y es mas claramente una soprano lirico-spinto si bien su voz suena hoy menos lozana que unos años atrás cuando su presencia era constante en el palco del Colón cuando había papeles que exigían un registro como el suyo. Y además las notas agudas son bastante estridentes hoy en día. Como actriz estuvo convincente si bien en un estilo más directo menos elegante que el personaje. JOSE AZOCAR sorprendió por la vitalidad de su voz, su espléndido registro agudo, el volumen, buenas condiciones de actor y estaba magníficamente vestido para parecer apenas un poco exigido de peso lo cual en el es un claro understatement , que en este caso podríamos traducir como eufemismo. Con los años su voz ha venido ganando un incómodo vibratto que se manifiesta algunos días más que otros. El Viernes casi no estuvo presente. JUAN CARLOS VASALLO ha progresado mucho desde la última vez que lo vi, o Puccini lo favorece porque cantó con una afinación inobjetable, muy lejos de su cuestionable participación en EL TROVADOR del Coliseo. Tiene un registro agudo de causar asombro (estudio con Corelli y se ve que no desperdició las lecciones) y llega con facilidad abajo. No hace mucho esfuerzo por usar la mezza voce. Y es un actor rudimentario. En otras palabras un verdadero diamante en bruto que si tuviera la fortuna de tener contratos en Italia pronto sería un interprete con pocos rivales en su cuerda, apeas adquiriera el refinamiento vocal y escénico que le faltan. LUIS GAETA asombró con una impecable versión de Scarpia. No son tantos los barítonos que llegan a la etapa de la carera en la que Gaeta se sitúa, cantándola con este grado de seguridad. Gaeta no posee una voz de gran volumen ni un temperamento adecuado para Scarpia, pero cantó el papel impecablemente y lo actuó con convicción- HERNAN ITURRALDE estuvo más cómodo en el papel por poseer al menos en esta etapa de la carrera una voz de mayor volumen y un temperamento mas adecuado. Con todo pareció también por momentos demasiado blando en la caracterización. FERNANDO SANTIAGO y SEBASTIAN SORRARAIN fueron dos impecables sacristanes. Convincentes los Angelotti de VICTOR CASTELLS y ORESTE CHLOPECKI (mas dura la voz del segundo, más flexible la del primero) Impecables los pastores de SONIA STELMAN y ANA LAURA MENENDEZ. Adecuadamente amenazadores los Cigarrones de FERNANDO ALVAR NUÑEZ y FELIPE CARELLI. Una curiosidad de la puesta se dio el Jueves ante la negativa de la soprano de arrojarse desde lo alto como manda la partitura, y en lugar de disimularlo como una vez hizo el Met con la Tosca de Caballe que obviamente no se tiraba, optaron por hacerla subir al cielo como si fuera un nuevo ángel, un final particularmente desaconsejable dada la figura de la cantante. En las dos funciones hubo un público entusiasta, que aplaudió con energía a todos los cantantes pero siendo mas efusivo con los dos tenores Quizás después de haber tocado fondo en cuanto a la afluencia de espectadores, el Teatro haya comenzado un largo proceso de resurgimiento

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