sábado, 30 de abril de 2011

Ballet Drácula impresiona por sus solistas y sus efectos especiales en Chile


Foto: Drácula / Ballet de Santiago


Johnny Teperman

La calidad de sus solistas y los impresionantes efectos especiales, fueron los puntales del estreno de la temporada 2011 del Ballet de Santiago, con una semana de presentaciones en el Teatro Municipal para completar el mes de abril.  Inspirada en la novela de Bram Stoker, esta pieza de danza contemporánea, creada por el gran coreógrafo inglés Ben Stevenson (vino Especialmente a Santiago), con música de Franz Liszt, se presentó por primera vez en Sudamérica por el Ballet de Santiago entre los días 26 y el 30 del pasado mes de abril, con la excelente participación de la Orquesta Filarmónica de Santiago, dirigida por José Luis Domínguez. Con una atmósfera que retrata fielmente los tenebrosos ambientes del siglo XIX donde se mueve este elegante personaje, y con espectaculares efectos especiales, esta producción causó gran impacto en su estreno en Estados Unidos y ahora también lo ha logrado en nuestro medio. Stevenson creó este ballet en 1997, para festejar el centenario de la publicación del libro de Stoker, y su primera puesta en escena fue una producción conjunta del Houston Ballet y Pittsburg Ballet, estrenada en marzo de 1997 en el Wortham Center de Houston, donde la suntuosidad y riqueza de la escenografía y vestuario produjeron un gran impacto en el público. Luego, un crítico publicaría en el New York Times que “la escenografía, vestuario e iluminación no son sólo fastuosos, sino exquisitamente hermosos y atmosféricos… por una vez, un millón de dólares, el costo de Drácula, se ve como un millón de dólares”.  En esta oportunidad, Li Anlin, Asistente de Dirección Artística del Teatro de Ballet de Texas y ex Primer Bailarín del Ballet de Santiago, ha venido como repositor de la coreografía de Ben Stevenson, quien ha asistido a cada una de las presentaciones.  Judanna Lynn, la diseñadora del vestuario, ha sobresalido en esta producción por su espectacularidad y por los desafíos que planteó para los bailarines, por ejemplo, en el caso de la capa, que pesa alrededor de 10 kilos, ha hecho un gran aporte de calidad y Tom Boyd, responsable de la escenografía, también tuvo una ardua labor al lograr la combinación de importantes ambientaciones con complejos efectos especiales. En la presente versión, con tres actos y dos horas y media de duración, El Conde Drácula ha despertado con sed, por lo que ordena que encuentren una joven bella del pueblo para satisfacer su lujuria. Flora, es la elegida para convertirse en su novia, pero en el pueblo se está realizando la celebración del cumpleaños de Svetlana, joven reconocida por su belleza. Drácula en su deseo de más sangre y belleza, la seduce. Frederick, el prometido de Svetlana, acude al castillo de Drácula y lo enfrenta, salvando a su amada del oscuro conde.  El Primer Bailarín, Rodrigo Guzmán, ha estado acertadísimo en su rol del seductor Conde Drácula, y la primera bailarina, la brasileña Andreza Randizek, se ha lucido como la ingenua Flora, con un tercer acto de notable calidad. Natalia Berríos, Primera Bailarina, brilló como la bella Svetlana (muy buena interpretación en su segundo acto) y el joven valor Lucas Canales, quien encarnó al galán de Frederick. ha sido un buen remplazante del Primer Bailarín Estrella, Luis Ortigoza, quien está lesionado. También en el acto final, hubo una actuación muy entregada y segura del buen bailarín nacional Edras Hernández. La Orquesta Filarmónica de Santiago dirigida una vez más por José Luis Domínguez, mostró al músico como una garantía de una conducción precisa, ya acostumbrado a trabajar con la principal compañía chilena de ballet. El personaje Drácula, sin duda, para todos un símbolo de elegancia, terror y sensualidad, luce su arma principal la seducción, ya que las mujeres bellas que lo rodean han sido seducidas por su encanto. Drácula no mata a sus víctimas, sino que las transmuta en una suerte de zombie para poseerlas por siempre, sin agotarlas. El conde es un coleccionista codicioso que necesita desesperadamente agregar una y otra pieza a esa colección de bellezas. Por un lado es un esteta ávido de objetos bellos, un seductor que desborda lujuria y por otro, un demonio ansioso de sangre. Todas esas loas valen para Rodrigo Guzmán, quien llevó el peso de protagonista con gran clase. En cuanto al coreógrafo Ben Stevenson, nacido en Portsmouth, Inglaterra. Director Artístico del Ballet de Houston de1976 a 2003, él tiene el mérito de haber hecho evolucionar evolucionar la compañía desde un conjunto regional de 28 bailarines hasta una internacionalmente aclamada de más de 50 artistas. Durante su ejercicio, el Ballet de Houston amplió su repertorio incorporando trabajos de los coreógrafos más respetados del mundo, encomendando nuevos trabajos, montando los clásicos y coreografiando piezas originales. Por sus contribuciones al mundo internacional de la danza, fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico (0.B.E) por la Reina Isabel II. En abril de 2000 recibió el premio Dance Magazine. En julio de 2003, fue designado Director Artístico Emérito del Ballet de Houston y la escuela afiliada a la compañía fue renombrada, pasando a llamarse Houston Ballet’s Ben Stevenson Academy en reconocimiento a su enorme contribución, tanto a la compañía profesional Ballet de Houston, como a su escuela. Desde su actual posición, continúa montando sus trabajos para esta compañía y para otras nacionales e internacionales.  Por último, la Orquesta Filarmónica de Santiago, dirigida por José Luis Domínguez, recreó la música de Franz Liszt y arreglos de John Lanchbery, que dieron al espectáculo una atmósfera que retrata fielmente los tenebrosos ambientes del siglo XIX, y que se vió reforzada con los efectos especiales que llevaron a la producción a causar gran impacto en su estreno en Estados Unidos. Stevenson, quien asistió a esta jonada de su obra, creó este ballet en 1997 para festejar el centenario de la publicación del libro de Stoker, y su primera puesta en escena fue una producción conjunta del Houston Ballet y Pittsburg Ballet, estrenada en marzo de ese año en el Wortham Center de Houston.

No hay comentarios:

Publicar un comentario