jueves, 30 de junio de 2011

Concierto-homenaje al tenor Fracisco Araiza en el Palacio de Bellas Artes de México

FRANCISCO ARAIZA: SOY UN TENOR HECHO EN MÉXICO

· El INBA rendirá homenaje al cantante por su destacada trayectoria artística

· El 6 de julio a las 20:00 horas en el Palacio de Bellas Artes; dirige José Areán

· Le acompañarán los solistas Joo-Hee Jung y Marija Vidovic, así como sus alumnos mexicanos Javier Camarena, Gerardo Garciacano y Alejandro Armenta.

Un tenor hecho en México, “Made in México”, así se autodefine Francisco Araiza, uno de los cantantes más destacados de nuestro país en la lírica nacional e internacional de todos los tiempos, quien el miércoles 6 de julio a las 20:00 horas participará en el gran Concierto-Homenaje a su trayectoria profesional de más de 40 años, organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

En este homenaje participarán el Coro y Orquesta del Teatro de Bellas Artes bajo la batuta de José Areán, los solistas Joo-Hee Jung y Marija Vidovic, sopranos, así como sus alumnos Javier Camarena, tenor; Gerardo Garciacano, barítono, y Alejandro Armenta, bajo-barítono, y tendrá lugar en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

En charla con la prensa, Araiza recordó su salida de México con el propósito de estudiar, después de haber tenido una formación completa bajo la tutela de la maestra Irma González, y participar en el concurso de la Radio Bávara, en Munich, Alemania, uno de los más importantes del mundo, donde obtuvo el tercer lugar.

Una semana después el maestro Araiza obtuvo su primer contrato en Europa, donde fue categorizado como “cantante mozartiano”. Previamente, su debut en México fue el 2 de octubre de 1970, cantando el Primer prisionero en la ópera Fidelio, que se presentó en forma de concierto en el Auditorio Justo Sierra de la UNAM.

En aquella ocasión la dirección musical estuvo a cargo de Eduardo Mata, con quien construyó una fuerte amistad. Fue precisamente Mata quien despertó el interés pedagógico de Araiza y sembró la semilla de lo que sería su ocupación futura como maestro.

En 1994 comenzó a dar cursos de maestría en Viena, posteriormente obtuvo el título de Kammersänger en 2002, en la Escuela Superior de Música de Stuttgart, además de ser jurado en los concursos más importantes del mundo.

De esta forma, Araiza ha abierto brechas en diferentes terrenos: primero como cantante especializado en repertorio mozartiano y de Schubert, algo extraño en un cantante latino, según reconoce el propio Araiza, y actualmente como maestro y jurado.

Irma González fue su maestra de canto, “a la que le agradezco todo; inclusive la manera de enseñar la obtuve de ella”, expresó el cantante, y agregó que ella le dio lo que desde su punto de vista es un elemento fundamental para ser un buen cantante de ópera: la técnica vocal y su dominio consciente.

“El caso de la maestra Irma González es muy especial; se trata de una maestra de gran trayectoria internacional como cantante, consciente de la estilística. Ella misma dominante de todos los repertorios, inclusive el alemán, pero sobre todo con esa consciencia técnico-vocal, de la cual soy heredero.

“Suelo decir hoy que un cantante tiene que ser un cantante que piensa y ese pensamiento se tiene que ver, por eso les digo a mis alumnos que antes de oír un tono lo quiero ver como pensamiento, visualizar internamente lo que sucede como mecanismo fisiológico al momento de producir un cierto tono”, dijo.

Consideró que “tenemos una gran producción de cantantes mexicanos, sólo les falta el toque maestro para aspirar a carreras internacionales. Actualmente no conozco en México a quien tenga las características de la maestra González, ella es un ejemplo único”.

Después de 40 años de carrera artística, Araiza calificó su vida como “una aventura verdaderamente emocionante, quizá también por el hecho de poseer una voz que se desarrolla y por esa misma razón tener la necesidad de indagar en repertorios nuevos, aprendiendo cosas nuevas, estar constantemente en ebullición, en movimiento”.

Agregó que eso hizo que su carrera no se convirtiera en algo rutinario. “Desde luego, cada tarea, viéndolo en retrospectiva, fue mucho más demandante que las tareas anteriores. Finalmente la longevidad que se necesita para poder abordar como tenor lírico roles wagnerianos, es algo muy especial, se necesita madurez, potencia física y vocal, tener un organismo que se adapte a esos maratones y no a carreras cortas de 100 metros”

Además de la experiencia artística, se necesita la conciencia de estilos, el enfoque dramático y, más que nada, la investigación para encontrar niveles o mensajes que quizá no se han puesto a la luz o no se han presentado en toda su contundencia, opinó el artista mexicano.

El Concierto-Homenaje que tendrá lugar en el Palacio de Bellas Artes, es un recital en el que se presentará como cantante y como maestro, acompañado por tres de sus alumnos mexicanos más destacados: Javier Camarena, Gerardo Garciacano y Alejandro Armenta, quienes reconocen a Araiza como “un gran maestro de canto, pero también un gran maestro de vida”.

Esta sesión estará integrada por un programa variado, con obras de grandes compositores de la historia de la lírica, desde Rossini hasta Verdi. Cada uno de los participantes interpretará arias solistas, así como ensambles de óperas tan conocidas como Pescadores de perlas, Carmen, Fausto, La Traviata, Otelo y La Boheme, entre otras. El evento es organizado por el INBA a través de la Compañía Nacional de Ópera.







































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