miércoles, 30 de septiembre de 2009

Entrevista con la soprano Jennifer Casey Cabot

Foto: Jennifer Casey Cabot
Credit: Sasha Vasiljev




Originaria de Nueva York, formada académicamente en su país pero escénicamente en teatros de Alemania, es la soprano Jennifer Casey Cabot, otra de las tantas estrellas que ha aportado el país estadounidense al mundo de la lírica. Su larga carrera, la ha llevado a presentarse, particularmente, interpretando papeles en operas de Mozart, con compañías como: Boston Lyric Opera, Washington Opera, New York City Opera, Calgary Opera, Florida Grand Opera, Central City Opera, San Diego Opera y el Metropolitan Opera de Nueva York, además de ser invitada de importantes orquestas como la Sinfónica Nacional de Washington o la Sinfónica de Nueva York. En la siguiente entrevista, Jennifer nos cuenta mas sobre su carrera en el canto y la opera.

Ramón Jacques

Con tantos cantantes estadounidenses en la actualidad, ¿estarías de acuerdo en afirmar que existe una Escuela de canto Americano?
Si, estoy de acuerdo que existe una escuela americana de canto. Creo que nuestras universidades y conservatorios dan una preparación de primera. Yo misma soy un producto de esa gran preparación así como por ello existe una enorme cantidad de cantantes bien preparados que ingresan de las instituciones americanas cada año. Cuando me gradúe del Oberlin Conservatory and College y de hacer una maestría en la Universidad de Yale, tenia una ventaja particular cuando trabaje en Alemania, ya que me había preparado dentro de un estándar muy alto y eso me ha ayudado mucho en la profesión.

¿Cómo inició tu gusto por el canto?
Siempre me gusto cantar de la escuela primaria. A los 17 años de edad, elegí el entrenamiento de canto clásico sobre el canto popular, pero me considere siempre “cantante” sin importar el género que cantara. Cante en la iglesia, en musicales, bandas de “bluegrass” y como cantante de música popular. Fue un director del coro de la secundaria quien descubrió que yo podía cantar en opera y conciertos. Después de descubrir que mi voz podría hacer piruetas como gimnasta, nunca mas volví a intentar cantar de otra manera.

¿Cuándo y donde ocurrió tu debut profesional?
Mi debut profesional fue en la Deutsche Oper de Berlín, donde fui aprendiz y canté tres papeles inmediatamente que llegue ahí. La Condesa de Ceprano en Rigoletto, el duende de arena de Hansel y Gretel y la primera dama de la Flauta Mágica. Hice mi debut sin ensayo escénico y sin ensayo con orquesta. Atravesé caminando la sala de ensayos y eso fue todo. Recuerdo perfectamente que cuando tenía que hacer mi entrada como el duende de arena, tenia que salir entre la niebla del fondo de escenario y tenia que pasar por unas montañas antes de poder ver al director de orquesta. Sentí que ese escenario era tan largo como un campo de futbol, y no me olvido el miedo que sentí.

¿Qué experiencia te dejo el haber dado tus primeros pasos escénicos en teatros de Alemania?
Empecé como “prueba de fuego” en un teatro de opera que parecía fabrica. El ser aprendiz en esta compañía no era como eran este tipo de programas en los teatros americanos. El “programa” como tal no existía. Uno era simplemente un cantante joven, y muy pobre por el sueldo tan bajo que se pagaba. Afortunadamente el teatro tenía excelentes maestros vocales que verdaderamente trabajaban con uno. Ahí conocí al director Stephen Soltesz quien me llevó como miembro del ensamble de su teatro en Braunschweig. Fue ahí donde comenzó mi valiosa experiencia de aprendizaje. Canté 10 papeles nuevos en los tres años que estuve ahí. Todo se cantaba en el idioma original, así que no me tuve que aprender de nuevo esos personajes cuando regrese a los Estados Unidos. Aprendí a administrarme como cantante cantando tantos papeles, en 35 funciones al año, de 4 o 5 operas. Pero como todos los papeles eran adecuados para mi fue un periodo muy valioso y enriquecedor.
En base a tu experiencia ¿Cuáles son los obstáculos que se enfrenta un joven cantante para poder hacer una carrera en el canto?
Enfrentarse a una intensa competencia seria el primer obstáculo. Segundo, el reto de aceptar una vida en la que uno esta viajando constantemente. Tercero seria el hecho de que aun sorteando los dos primeros obstáculos, existe el aspecto de la suerte y los tiempos o el “timing” que también juegan un papel importante para alcanzar el éxito.

¿Consideras que la actual crisis económica que se esta viviendo tendrá algún impacto negativo sobre la opera, concretamente sobre las compañías y los teatros?
Es muy pronto para asegurarlo, pero yo de momento ya perdí un trabajo a causa de esta situación. Temo que mucha música y arte será relegada en estos tiempos, pero en realidad este es el momento cuando la gente más necesita de las artes. La vida es difícil y las funciones pueden ayudar a sobreponerse a esos tiempos.

¿Cómo definirías las cualidades de tu voz?
Me considero una soprano lírica con coloratura. Describiría mi voz como brillante y plena. Se mueve fácilmente, así que la coloratura es natural para mí, pero también me gusta cantar líneas largas. Aunque, creo que me convertí en una lírica completa. Cuando comencé, frecuentemente hice papeles ingenuos, pero mi temperamento es el de una Condesa vs una Susanna. Mi voz suena bien y gusta de sobresalir sobre los otros. Por ejemplo, el brutal papel de Constanza en el Rapto del Serrallo de Mozart, es un de mis mejores, porque puedo manejar la tesitura. Por esa razón canto mucho Mozart. De hecho, mi primer papel en la universidad fue el de la Condesa.

En base a tus características vocales ¿Cuáles consideras que es el repertorio mas apto que debes cantar?
Todos los papeles femeninos de Mozart me van muy bien, así como Violetta que es perfecto para mí. Me gustaría cantar nuevamente Manon de Massenet, y por primera ocasión Arabella de Strauss, y la Mariscala, y alguna de mis operas favoritas de Handel como: Alcina, Rodalinda y Rinaldo.

¿Afirmarías entonces que Mozart es tu especialidad o tu compositor favorito?
Mozart es definitivamente el compositor más cercano a mi corazón. Aunque debo decir que si canto mucho, sin cantar nada en el medio me siento como encerrada. Ningún artista esta hecho para cantar siempre lo mismo, y yo he tenido la buena suerte de haber cantado una gran variedad de papeles.

¿Qué me dices del belcanto, te gusta interpretarlo?
Por alguna razón no he cantado muchos papeles en operas belcantistas. Creo que en mis primeros días en Alemania el teatro donde estaba hacia muy pocas cosas de ese género y cuando regrese a mi país existieron pocas oportunidades para hacerlo. Aun así, acumule muchos papeles de ese repertorio. He cantado Adina, Giulietta, que me van muy bien.

Tu debut en un país hispanoparlante se dio hace poco en el Teatro Municipal de Santiago de Chile. ¿Que recuerdas de esa experiencia?
¡Santiago de Chile fue una gran experiencia! Cante el papel de Mimi, remplazando otra cantante de último minuto. Todos mis colegas fueron comprensivos, aunque al principio me sentí rara ya que era la única americana en el segundo elenco donde todos los cantantes eran chilenos. Pero no me preocupe, ya que los chilenos tienen un gran corazón, imagínate el público. Durante la última función tuve uno de los momentos mas significativos de mi carrera, ya que fue una de esas funciones raras donde sientes que has alcanzado la forma de tocar al público y ellos a su vez te lo comunican.

Finalmente, ¿Qué compromisos tienes a futuro?
Voy a la Opera de Minnesota para hacer la opera Cassanova’s Homecoming de Dominil Argento. Otros planes son tentativos como para hablar de ellos en este momento. Creo que dependen de cómo se desarrollen los recientes acontecimientos financieros.

Consultar: http://www.jennifercaseycabot.com/

ENGLISH VERSION

A New York Native, soprano Jennifer Casey Cabots career includes many of opera’s great heroines: Violetta, Mimi, Manon, Susannah, Musetta, Donna Elivira, the Countess, Pamina and Konstanze with the following opera companies: Boston Lyric Opera, Washington Opera, New York City Opera, Calgary Opera, Florida Grand Opera and Central City Opera among others. She recently appeared with the National Symphony under Leonard Slatkin, in the Athens Concert Hall with Sir Neville Marriner and with the New York Philharmonic with Alan Gilbert. In the 2007-08 season Ms. Cabot joined the roster of the Metropolitan Opera for Mozart’s Le Nozze die Figaro and La Traviata and returned to the National Symphony for Handel’s Messiah. She was a resident soloist with the Deutsche Oper Berlin and the Staatstheater Braunschweig. A New York native. In the following interview Jennifer talked to me about her career in opera.

The U.S. has produced many fine singers throughout the years. Would you agree to say that there exists an "American schoool of singing"?

I agree that there is an American school of singing. I believe that our Universities and conservatories have been delivering first rate educations. I am a product of a great education and the number of well trained singers coming out of an american institution grows each year. When I graduated from a double degree from Oberlin Conservatory and College and a Master of Opera from Yale University, I had a distinct advantage when I worked in Germany. I had been held to a very high standard as a student and it served me very well in the profession.

When did you become interested in pursuing a career in singing?
Singing has been my calling since elementary school. At 17, I chose classical training over folk music, but I was always a 'singer', no matter what genre I was working in. (I sang in church, in musicals, in a bluegrass band and as a solo folk singer) It was because of a highschool chorus teacher that I discovered I could sing opera and concert. After discovering that my voice could soar and bounce around like a gymnast I never once looked back at trying to sing any other way.

Where and when did you professional debut take place?

My debut professional experience was at the Deutsche Oper in Berlin. I was an apprentice and sang three roles immediately after arriving there. The Countess Ceprano in Rigoletto, the Sandman in Hansel and Gretel and the First Lady in the Magic Flute. I made my debut with no stage rehearsal or rehearsal with orchestra. I was walked through the blocking in a rehearsal room and that was it. I remember vividly that when I made my first entrance as the Sandman, I had to emerge out of the fog from the very back of the set. I had to wander over hills until I could finally even see the conductor....it felt then like the length of a football field. I will never forget how scarry that was....

Tell us about your experience as a singer in Germany...

I began my "trial by fire" training in a big factory like opera house. Being an apprentice with this company was not like the American apprentice programs. There was no "program" to speak of. You were simply a young and very poorly paid member of the company. Luckily the house had several excellent coaches on staff who really worked with me and there I met a conductor, (Stephen Soltesz) who brought me on as an ensemble member to his opera house in Braunschweig. It was in Braunschweig that my real valuable learning experience began. I sang 10 new roles in the three years that I was there. Everything was sung in original language, so I did not have to relearn all those roles when I returned to the US. I really learned how to pace myself as a singer, singing so much. 35 performances a year of around 4 or 5 operas. Because the roles were all appropriate for me it was a very useful and rich time.

What obstacles does a young singer have to overcome in order to start a international career? Intense competition is the number one obstacle. Second would be the life style challenge of being constantly moving around. Third would be the fact that even if you surmount one and two, there is still the fact that luck and timing plays a big role ultimately in your success.

How do you think the current economic crisis will affect opera?
Too early to tell for sure, but I have lost one job as a result of this downturn. I fear that a lot of music and art will have to be set aside in such a time and that is exactly the time when people need the arts. Life is hard and performances can help transcend those times.

What kind of soprano do you consider yourself to be?
I call myself a lyric soprano with coluratura. I would describe my voice as bright and full. It moves easily, so coluratura is natural for me, but I also love to sing long lines. I think I have grown into a full lyric. When I began I often did the ingenue roles, but my temperament is a Countess vs a Susanna. My voice carries very well and likes to sing above the staff. The brutal role of Kostanze in Mozart's Abduction has become a calling card of sorts, because I can handle the tessitura. I sing a lot of Mozart for that reason. My first role in college was the Countess.

What kind of roles are you currently singing?
All the Mozart ladies still work great and Violetta is perfect for me now. I would love to sing again Massenet's Manon, and for the first time Strauss's Arabella and Marchalin and one of the many fabulous Handel operas, ie: Alcina, Rodalinda and Rinaldo.

Is Mozart your favorite composer?
Mozart is definitely closest to my heart. Although if I do a streak of Mozart opera's with nothing else in between I feel locked in. No artist is meant to eat only one thing! I have had the good fortune to have sung a great variety of roles.


What is your relationship with belcanto?
For no reason of my own choosing I have not performed much bel canto operas. I think that in my early days in Germany it was because the house I was in did very little bel canto and then upon returning to the states there was also not so many opportunities. So I did build up much in that repertoire. I have done Adina, Giulietta and they fit me quite well.

Your debut in Latin America took place at Teatro Municipal de Santigo, in Chile. Tell about that experience?
Santiago de Chile was a great experience. I sang Mimi, as a last minute replacement. I found my colleagues to be very sympathetic, although at first I felt strange as the only American in the second cast's all Chilean cast. Not to worry though...the Chilean's have a huge heart. And none more than the audience....during the final performance I had perhaps the most meaningful performance of my career. One of those rare performances where you feel as if you have found a way to reach the entire audience and they let you know it!


Finally, what's in the future for you?
I return to Minnesota Opera next fall for Dominik Argento's, "Cassanova's Homecoming". Other plans are too tentative to discuss at this point in time. I think another product of the recent financial developments.








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