viernes, 4 de junio de 2010

Entrevista a Sol Gabetta

Fotos: Marco Borggreve


Ramón Jacques

Originaria de Córdoba Argentina, la chelista Sol Gabetta se ha convertido, sin duda, en una de las artistas más apasionantes y sugestivas que han surgido en la escena musical internacional en los últimos tiempos. Estudio cello, piano y canto en Cordoba, y se perfeccionó posteriormente como cellista en Buenos Aires con Leo Viola y en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, en la Academia Musical de Basilea en Suiza, y en la Academia Eisler de Berlin. Ha ganado diversas competencias para su instrumento, notablemente el Concurso Tchaikovsky de Moscú, Concurso ARD de Munich, el Premio Natalia Gutman, y la competencia Mstislav Rostropovich. Su debut profesional ocurrió en el Festival de Lucerna como solista de la Orquesta Filarmónica de Viena, que fue dirigida en aquella ocasión por Valery Gergiev. Desde entonces ha actuado en Estados Unidos, Inglaterra, Austria, Alemania, Italia, Suiza y otros países, con orquestas como: la de Basilea, la Orquesta Nacional de Francia, la Orquesta de cámara de Stuttgart, la Orquesta de la Radio de Baviera, la orquesta de Birmingham, la orquesta de Detroit, la Filarmónica de San Petersburgo, la Camerata Báltica de Gidon Kremer, Orquesta Sinfónica Giuseppe Verdi de Milán. Ha recibido diversos premios tales como: Premio Carlos Gardel, dos veces el Premio ECHO2 Klassik alemán y el Diapason d'Or francés por algunas de sus grabaciones realizadas para el sello discográfico RCA (Sony Music). Desde el 2005 enseña en la Academia de Música de Basilea Suiza, y cerca de ahí, fundó su propio festival de música de cámara llamado “Solsberg” (que nace de la combinación entre Sol y Olsberg, el lugar donde se lleva a cabo)


¿Cómo fue tu preparación académica-musical y cuando y donde ocurrió tu debut profesional?
Mis estudios comenzaron en la Argentina, primero con el método Suzuki a los dos años y medio de edad, con el Violín, y a los cuatro y medio con el chelo. Estudié en Córdoba y en Buenos Aires, y cuando cumplí diez años me mudé a España a una escuela privada llamada Reina Sofía donde estudié durante 10 años con Iván Monighetti, un profesor ruso que fue uno de los últimos alumnos de Rostropovitch en Moscu. Mi debut profesional ocurrió aproximadamente a la edad de nueve años, pero la carrera internacional a los catorce gracias a que gané premios en concursos internacionales y pude hacer conciertos de gran importancia.

A quien nunca te ha escuchado tocar tu instrumento ¿Qué sería lo primero que le recomendarías, o que te gustaría que te escuchara tocar?
Algo espiritual o algo que alcance a una persona que pueda tener poco contacto con la música clásica. Es importante que la música llegue al corazón de las personas, porque si esto se logra cualquier tipo de música es comprensible

¿Qué es para ti tu instrumento, el violonchelo?

Es mi segundo perfil, y es una prolongación de mi cuerpo y de mi alma

¿Cuál es el instrumento que actualmente tocas y que te acompaña en todas tus presentaciones?


Es un instrumento antiguo de 1700 [un cello de 1759 Giovanni Battista Guadagnini], y con el cual, ambos estamos haciendo un hermoso camino juntos desde ya hace unos ocho años.

¿Qué obras y autores de tu actual repertorio sientes más afines a tu temperamento?

El temperamento de una persona cambia con la edad y eso es algo bueno, ya que los puntos de interés cambian también. Desde hace mucho tiempo e incluso hoy tengo una gran afinidad con la música rusa: su temperamento, historia, política y su gran profundidad emocional. Siempre me sorprende y ejerce en mí una búsqueda continua por descubrir algo mas allá de lo que he descubierto hasta el día de hoy. Es decir, seguir investigando para descubrir más horizontes. El periodo romántico me atrae porque me deja soñar y escaparme a un jardín secreto con tanta magia y sentimiento. Pero el periodo barroco es algo apasionante por su gran variedad, ya que cada siglo tiene dentro de si tantas etapas de evolución y búsqueda musical, así como un desarrollo, revolución, contrastes de colores, y una clara estructura que se combina con una total libertad de interpretación, de creación e imaginación. Es sorprendente el desarrollo cultural que existió entre 1600 y 1800.

Entonces ¿Cuanto te interesa la interpretación del género antiguo o barroco de tu instrumento?
Mucho y en eso estoy siempre, ya que me interesa ver el principio de la historia de la música, del folclore musical, y del violoncello y todas sus variaciones instrumentales, como son: la viola da gamba, la gambetta, el violoncello piccolo, el Arpeggione etc. Es un poco como la evolución del ser humano proviniendo de un animal como el mono, y es muy interesante ver estos animales ya que de alguna manera nos vemos en nuestros principios arcaicos.

Proviniendo de un pais de Iberoamérica ¿Te estimula la música de algún compositor de esa región, por ejemplo: los argentinos Piazzola, Ginastera o el mexicano Julián Castillo quienes compusieron música para violonchelo?

Por supuesto que si y la toco mucho en Europa y en Estados Unidos. Es importante como representante de mi país, interesarme por lo mío y representarlo tanto en el exterior como en el interior del país. Ellos fueron grandes compositores y se merecen un gran lugar en la historia de la música, pero además de los 3 nombrados aquí, tenemos muchos otros no tan conocidos como: Carlos López Buchardo, Julián Aguirre, Juan José Castro, Luis Gianneo, Alberto Williams Gustavino.

¿Qué es lo que consideras que ha ejercido la influencia mas positiva sobre tu carrera?

En mi caso son varios componentes, como el tener excelentes padres y familia, un profesor mejor que el otro, y la suerte de haber estado en el momento y el día justo. Tener fuerza de voluntad y de trabajo, respetar la vida por lo que es y no por lo que uno quiere que sea. Todos estos elementos fueron primordiales para mi evolución como persona y como intérprete musical.

¿Qué importancia le das a las grabaciones discográficas que has hecho?

En este momento de mi vida, casi me divierten, y son un desafío, porque por medio del CD, que es un aparato electrónico, puedo darle a la gente una parte de mi espíritu. No es una cosa simple, ya que las grabaciones pueden ser muy agotadoras y a veces frustrantes, pero dan una gran alegría cuando están terminadas y con buen resultado. Además, nos ayudan a tener presencia en todo el mundo al mismo tiempo en el que nuestro cuerpo no podría estar tocando conciertos, y es una excelente manera de reproducción de la música. Pero no remplaza ni remplazará nunca al momento mágico y único que un concierto en vivo ofrece.

¿Cómo surgió la idea de crear Solsberg, tu propio festival de música de cámara?

La música de cámara es algo mágico, y es una comunicación íntima, sensible, cercana y apasionante. El repertorio es enorme y tengo un grupo de excelentes músicos que he ido conociendo durante años por el mundo y a los cuales quiero poder invitar a este festival y presentárselos a la gente, en un circulo mas privado de amantes de la música, que significa poder vivir esa magia tridimensional, ya que prácticamente el publico en Solsberg se siente parte de los conciertos, de los ensayos y de la atrayente vida musical que ofrece pasar unos días de relax musical, rodeado de una maravillosa naturaleza en Olsberg, combinado con la magia de la música en su puro corazón y su centro mas profundo, y con el nivel muy alto de músicos internacionales de nuestros días.

¿Que significa para ti como Argentina, presentarte en el legendario Teatro Colón el año de su reapertura al lado de la Filarmónica de Buenos Aires [**]?


¡Una gran emoción! Mi primera y ultima presentación en el Teatro Colon fue a los doce años de edad, con un hermoso proyecto que se llamó los Genios del Siglo 20, con chicos que vinieron de todo el mundo, uno tan talentoso como el otro. Desde ese día no estuve mas presente en mi país, por lo cual son ya demasiados años sin volver al Colón. Por esa razón, me da aun mas alegría poder presentarme ahí en el año de su reapertura, ya que es uno de los teatros mas hermosos del mundo.

[**]La reapertura del Teatro Colon de Buenos Aires fue el 24 de mayo del 2010. Sol Gabetta interpretará el Concierto para violonchelo y orquesta en Mi menor, Op. 85 de Elgar el 4 de noviembre de este año como solista invitada de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, que será dirigida por su director titular, el maestro mexicano Enrique Arturo Diemecke.

Independientemente de la giras, y de seguir creciendo como interprete de tu instrumento ¿Qué planes o sueños tienes para el futuro?

Mi sueño es tener un perro que me acompañe por todos lados y en todos mis conciertos, ya que me encantan los animales, y si pudiera, viajaría siempre con mi propio zoológico (risas). También vivir algún día cerca del mar y el agua, sobretodo porque me calma el espíritu y me deja pensar en algo mas de lo que el ritmo de mi vida actual me permite.

http://www.solgabetta.com/

http://www.solsberg.ch/

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