sábado, 30 de abril de 2011

Ballet Drácula impresiona por sus solistas y sus efectos especiales en Chile


Foto: Drácula / Ballet de Santiago


Johnny Teperman

La calidad de sus solistas y los impresionantes efectos especiales, fueron los puntales del estreno de la temporada 2011 del Ballet de Santiago, con una semana de presentaciones en el Teatro Municipal para completar el mes de abril.  Inspirada en la novela de Bram Stoker, esta pieza de danza contemporánea, creada por el gran coreógrafo inglés Ben Stevenson (vino Especialmente a Santiago), con música de Franz Liszt, se presentó por primera vez en Sudamérica por el Ballet de Santiago entre los días 26 y el 30 del pasado mes de abril, con la excelente participación de la Orquesta Filarmónica de Santiago, dirigida por José Luis Domínguez. Con una atmósfera que retrata fielmente los tenebrosos ambientes del siglo XIX donde se mueve este elegante personaje, y con espectaculares efectos especiales, esta producción causó gran impacto en su estreno en Estados Unidos y ahora también lo ha logrado en nuestro medio. Stevenson creó este ballet en 1997, para festejar el centenario de la publicación del libro de Stoker, y su primera puesta en escena fue una producción conjunta del Houston Ballet y Pittsburg Ballet, estrenada en marzo de 1997 en el Wortham Center de Houston, donde la suntuosidad y riqueza de la escenografía y vestuario produjeron un gran impacto en el público. Luego, un crítico publicaría en el New York Times que “la escenografía, vestuario e iluminación no son sólo fastuosos, sino exquisitamente hermosos y atmosféricos… por una vez, un millón de dólares, el costo de Drácula, se ve como un millón de dólares”.  En esta oportunidad, Li Anlin, Asistente de Dirección Artística del Teatro de Ballet de Texas y ex Primer Bailarín del Ballet de Santiago, ha venido como repositor de la coreografía de Ben Stevenson, quien ha asistido a cada una de las presentaciones.  Judanna Lynn, la diseñadora del vestuario, ha sobresalido en esta producción por su espectacularidad y por los desafíos que planteó para los bailarines, por ejemplo, en el caso de la capa, que pesa alrededor de 10 kilos, ha hecho un gran aporte de calidad y Tom Boyd, responsable de la escenografía, también tuvo una ardua labor al lograr la combinación de importantes ambientaciones con complejos efectos especiales. En la presente versión, con tres actos y dos horas y media de duración, El Conde Drácula ha despertado con sed, por lo que ordena que encuentren una joven bella del pueblo para satisfacer su lujuria. Flora, es la elegida para convertirse en su novia, pero en el pueblo se está realizando la celebración del cumpleaños de Svetlana, joven reconocida por su belleza. Drácula en su deseo de más sangre y belleza, la seduce. Frederick, el prometido de Svetlana, acude al castillo de Drácula y lo enfrenta, salvando a su amada del oscuro conde.  El Primer Bailarín, Rodrigo Guzmán, ha estado acertadísimo en su rol del seductor Conde Drácula, y la primera bailarina, la brasileña Andreza Randizek, se ha lucido como la ingenua Flora, con un tercer acto de notable calidad. Natalia Berríos, Primera Bailarina, brilló como la bella Svetlana (muy buena interpretación en su segundo acto) y el joven valor Lucas Canales, quien encarnó al galán de Frederick. ha sido un buen remplazante del Primer Bailarín Estrella, Luis Ortigoza, quien está lesionado. También en el acto final, hubo una actuación muy entregada y segura del buen bailarín nacional Edras Hernández. La Orquesta Filarmónica de Santiago dirigida una vez más por José Luis Domínguez, mostró al músico como una garantía de una conducción precisa, ya acostumbrado a trabajar con la principal compañía chilena de ballet. El personaje Drácula, sin duda, para todos un símbolo de elegancia, terror y sensualidad, luce su arma principal la seducción, ya que las mujeres bellas que lo rodean han sido seducidas por su encanto. Drácula no mata a sus víctimas, sino que las transmuta en una suerte de zombie para poseerlas por siempre, sin agotarlas. El conde es un coleccionista codicioso que necesita desesperadamente agregar una y otra pieza a esa colección de bellezas. Por un lado es un esteta ávido de objetos bellos, un seductor que desborda lujuria y por otro, un demonio ansioso de sangre. Todas esas loas valen para Rodrigo Guzmán, quien llevó el peso de protagonista con gran clase. En cuanto al coreógrafo Ben Stevenson, nacido en Portsmouth, Inglaterra. Director Artístico del Ballet de Houston de1976 a 2003, él tiene el mérito de haber hecho evolucionar evolucionar la compañía desde un conjunto regional de 28 bailarines hasta una internacionalmente aclamada de más de 50 artistas. Durante su ejercicio, el Ballet de Houston amplió su repertorio incorporando trabajos de los coreógrafos más respetados del mundo, encomendando nuevos trabajos, montando los clásicos y coreografiando piezas originales. Por sus contribuciones al mundo internacional de la danza, fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico (0.B.E) por la Reina Isabel II. En abril de 2000 recibió el premio Dance Magazine. En julio de 2003, fue designado Director Artístico Emérito del Ballet de Houston y la escuela afiliada a la compañía fue renombrada, pasando a llamarse Houston Ballet’s Ben Stevenson Academy en reconocimiento a su enorme contribución, tanto a la compañía profesional Ballet de Houston, como a su escuela. Desde su actual posición, continúa montando sus trabajos para esta compañía y para otras nacionales e internacionales.  Por último, la Orquesta Filarmónica de Santiago, dirigida por José Luis Domínguez, recreó la música de Franz Liszt y arreglos de John Lanchbery, que dieron al espectáculo una atmósfera que retrata fielmente los tenebrosos ambientes del siglo XIX, y que se vió reforzada con los efectos especiales que llevaron a la producción a causar gran impacto en su estreno en Estados Unidos. Stevenson, quien asistió a esta jonada de su obra, creó este ballet en 1997 para festejar el centenario de la publicación del libro de Stoker, y su primera puesta en escena fue una producción conjunta del Houston Ballet y Pittsburg Ballet, estrenada en marzo de ese año en el Wortham Center de Houston.

martes, 26 de abril de 2011

Se estrenó Król Roger de Warlikowski en el Teatro Real de Madrid.

Lunes 25 de abril de 2011. Teatro Real. Ópera en tres actos, con libreto basado en las Bacantes de Eurípides. Estrenada en el Gran Teatro Wielki de Varsovia el 19 de junio de 1926: Król Roger de Szymanowski (1882-1937). Elenco: Marius Kwiecien, Olga Pasichnyk, Stefan Margita, Hill Hartmann, Wojtek Smilek, Jadwiga Rappe. Dirección musical: P. Daniel. Director de escena: K. Warilowski (Szczecin, 1962). Coro y Orquesta Titular del Teatro Real.

Alicia Perris - Foto: Król Roger ONP.  Con un recibimiento poco lucido o habría que escribir, contrario sobre todo a la puesta en escena, se recupera esta ópera en polaco, que se había estrenado en Barcelona en el Liceu el año pasado. Se trata de un proyecto que se presentó también en la Ópera Nationale de Paris, donde se encontraba trabajando por entonces Gerard Mortier, actual Director Artístico. El montaje a cargo del mismo artista que firmó El caso Makropoulos de Janácek es polémico y recuerda a los espectadores otras extravagancias ya vividas en ocasión de una Salomé bastante denostada también por el público y la crítica del foro. Las voces y la dirección musical, excelentes, en un esfuerzo conjuntado que dio buenos frutos, (se trata de especialistas) pero el conjunto se hace pesado y difícil de sobrellevar al tratarse de un idioma, un argumento y una música que acaban envolviéndose sobre sí mismos en la hora y media sin descanso que se dura la obra. A mitad de camino entre la realidad, el sueño y la pesadilla, el tema de la ópera pasa por algunos tópicos convertidos en tabú hasta hace poco, como el consumo de drogas potentes, la homosexualidad, el adulterio, la inclusión de una película de Andy Warhol de dudoso gusto y sentido ético, una gran piscina que se abre en el escenario donde circulan personajes con los conocidos en el Real “traseros” al aire y calzoncillos de diseño mediocre. Una especie de geriátrico al uso, mezclado a la angustia de la reina, embarazada de un marido que se volatiliza y se desarma detrás de las incandescencias del deseo.  A pesar de la disconformidad o el disgusto de algunos (bastantes en este caso) Gerard Mortier tiene clarísimo en qué consisten los criterios con los que se elige el repertorio del Teatro: “al que no le gusta, es su problema. Estoy seguro de que es una excelente producción”. Tal vez lo que le gustaría al público del Real – y no quiero interpretar- que es el que paga las entradas, algunas muy caras, otra de escasa visibilidad, no es necesariamente siempre Rigoletto o Tosca, pero sí espectáculos que fueran más límpidos y definidos en lo ideológico y con un concepto estético donde imperaran más la belleza y la armonía, conceptos difíciles de atrapar y definir donde los haya, que la búsqueda de artificios y recursos “épatants”. Y ahí empiezan los problemas. La dualidad entre lo apolíneo y lo dionisíaco, representado por el personaje del Pastor, tan intensamente citada en este caso por la crítica, va sin embargo envuelta en una música potente con reminiscencias conocidas de Stravinsky, Scriabin o los Impresionistas, pero queda muy poco de la Sicilia que supuestamente ilustró y enamoró a los creadores de Król Roger. Se trata de otra cosa: el lujo solar mediterráneo pasado por las turbulencias neblinosas de la Europa del Este o lo que buenamente cada cual pueda valorar o sentir con esta propuesta artística. Es probable que este montaje llamara la atención al público más joven del Teatro Real, si lo hubiere en una proporción significativa, que no es el caso. A los veteranos, muchas de las ocurrencias escénicas o ideológicas de la ópera nos parecen en muchos momentos el remake de un déjà-vu conocido y familiar. Otro eterno retorno.

domingo, 24 de abril de 2011

Requiem de Verdi en el Teatro Municipal de Lima, Peru.

Gonzalo Tello

"Réquiem" de Giuseppe Verdi en el Teatro Municipal de Lima. Abril 2011. Festival internacional de Ópera "Alejandro Granda" Intérpretes:   Radostina Nikolaeva, soprano, Elisabetta Fiorillo, Mezzosoprano, Gregory Kunde, tenor,Orlin Anastassov, bajo. Coro Nacional del Perú. Director: Javier Súnico Orquesta de la Universidad de Lima. Director de orquesta: Matteo Pagliari
Por un año mas el Festival de Ópera Alejandro Granda nos vuelve a entregar satisfacciones con una temporada de alto nivel internacional. Esta vez la satisfacción llega pro partida doble pues su nueva sede, el Teatro Municipal de Lima el cual reabre coincidiendo con esta temporada hacen de esta experiencia una mágica.  Coincidiendo con la semana santa se presentó la Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi, reconocida obra del periodo tardio del compositor. Escrita y estrenada hacia 1874, esta obra tuvo sus primeros intentos en una misa por la muerte de Gioacchino Rossini que no se pudo concretar ni estrenar como lo planificado. El director italiano Matteo Pagliari, conocido por todos por haber pasado varios meses frente a la Orquesta sinfónica Nacional, plasmó un sello especial a la interpretación de esta obra, la cual conducía por primera vez. Pagliari había confesado tener predilección por la interpretación de Arturo Toscanini, y efectivamente podemos percibirla con una dirección algo apresurada y con mucho matiz dramático, al mejor estilo operático de “Aida” u “Otello”. La uniformidad que logra con la orquesta y el coro en los pasajes tan complicados del “Dies Irae” y “Sanctus” son de gran efecto y excelencia. Los fortes retumban en el teatro, las trompetas en el “Tuba Mirum” (Hay trompetas en escena y en dos balcones del teatro) resuenan perfectamente. Pagliari ademas apoya a los cantantes y miembros del coro permanentemente, gracias a su experiencia como director coral. Esta obra careció por momentos de las sutilezas que en ciertos fragmentos requiere. Esta es una versión que busca deslumbrar al público y lo hace de una admirable manera. La mezzo Elisabetta Fiorillo es reconocida por su gran facilidad entonando las notas bajas de su registro. Fiorillo da cátedra de una técnica pulida sobre todo durante el “Liber scriptus”, “Lacrymosa”, y “Lux Aeterna”. Graves poderosos y gran efecto dramático la de esta intérprete, voces como estas se escuchan muy contadas y especiales veces en Lima.
La joven soprano búlgara Radostina Nikolaeva mostro gran lirismo y mucha magia en su interpretación bastante personal de la obra. Esta soprano posee potencia, lirismo, belleza vocal y bellos pianissimos. Su momento más importante llega cuando debe cerrar la misa con el “Libera me”, la cual fue el primer fragmento compuesto por Verdi para la misa de Rossini, y que finalmente aterrizó en este Réquiem. Un lujo tener en Lima a Gregory Kunde, tenor lirico ligero que durante décadas ha sorprendido con una voz poderosa, y con gran facilidad para la coloratura y sobreagudos que lo han hecho uno de los tenores rossinianos más importantes de la historia. Bella voz, gran poder de emisión, un color agradablemente opaco propio de un “baritenor” nos ofreció un “Ingemisco” de manera magistral y destacando además en el “Quid sum miser” y el “Domine Jesu – Hostias”. Orlin Anastassov tiene una voz poderosa, recia y tanto el como Kunde fueron dos presencias imponentes en escena. Anastassov dio el carácter profundo y dramático a la misa. Mención especial cabe para el Coro Nacional reforzado por varias voces más, entre maestros de diferentes canteras y miembros de otros coros, los cuales a través de mas de 90 voces interpretaron magistralmente las difíciles pasajes de la misa, tanto con balances extremos, desde los casi imperceptibles pianissimos del “Requiem aeternam” hasta los fortes del “Dies Irae”. La orquesta Universidad de lima es reconocida por contar con los mejores músicos del país, lo cual se pudo comprobar con un sonido parejo, afinado, y a la altura del elenco de primer nivel con el que alternaba. Gran noche histórica para nuestro primer teatro con una obra que sobrepasó las expectativas generales. Buena decisión la de incluir la Misa de Réquiem dentro de la temporada del Festival y considerar necesario que Lima necesitaba escucharla con este nivel de excelencia. Seria muy interesante poder presentar otras obras sinfónico-corales de este tipo y con cantantes de primera. Asi como, quien sabe, retomar dentro de las temporadas de ópera las versiones en concierto de obras menos populares. Esta es una práctica que la realizan los mejores teatros y permite a un publico disfrutar de una obra que difícilmente puede ver montada en escena.

sábado, 23 de abril de 2011

Concierto de la Sinfonía Varsovia en el Teatro de Bellas Artes de México bajo la dirección de Krzysztof Penderecki

Foto: Sinfonia Varsovia ©
RJ- Interesante y sugestivo fue el concierto ofrecido por la orquesta sinfonica polaca Sinfonía Varsovia en el Palacio de Bellas Artes de México, bajo la conducción musical de su director artístico: el celebre compositor y director de orquesta clásico polaco Krzsztof Penderecki (el actual titular de la orquesta es el francés Marc Minkowski). El programa, que se centró en la ejecución de obras de compositores polacos del siglo veinte, incluyó una vibrante y virtuosa ejecución de cada uno de los cuatro movimientos de la obra para orquesta de cuerdas Souvenir de Florence, Op 70 de Pyotr Ilyich Tchaikovsky, el momento mas alto del concierto, del que emanaron las inconfundibles melodías y  ritmos folclóricos rusos, en los que esta agrupación hizo gala de una admirable precisión, uniformidad y claridad en un sonido que fluyó siempre con dinamismo y alegría, en el Alegretto moderato, y con romanticismo y sutileza, en el lento Adagio cantabile e con moto.  Esta obra contrastó con el más pausado Concierto para cuerdas de la compositora y violinista
Grażyna Bacewicz (1909-1969),  que es una obra de carácter más reflexivo y neoclásico en tres movimientos, de grata textura orquestal, pero cuya ejecución sonó monótona en algunos pasajes. Del propio Penderecki, y de su amplio catalogo  se escucharon dos breves composiciones: el Agnus Dei para orquesta de cuerdas (1994) y la Chacona para cuerdas (2005), en homenaje a Juan Pablo II, obras de carácter melancólico y litúrgico, con algunos pasajes lúgubres, en los que el compositor fusionó hábilmente el carácter moderno y actual que caracterizan sus obras, y en el que se pueden identificar algunos tintes de la música tradicional de su país. Finalmente, de Henryk Mikolaj Górecki (1933-2010) se ejecutaron Tres piezas en estilo antiguo, composiciones de ricas armonías, que evocan tiempos pasados, probablemente con un énfasis en el periodo de la polifonía medieval.  Puntual y brillante fue la ligereza y el equilibrio con el que se interpretaron estas obras, bajo la escrupulosa y segura mano de Penderecki, quien calibró permanentemente los tiempos y timbres, para hacer sobresalir la musica de obras que parece conocer y dominar profundamente.

Conciertos dedicados a Mahler de la Gustav Mahler Jugendorchester en Turín

Foto: Pasquale Juzzolino - Associazione Lingotto Musica Torino.

Massimo Viazzo

Las dos jornadas mahlerianas que se desarrollaron en el Auditorium del Lingotto proponían como principal motivo de interés la presencia de Thomas Hampson en Turín, una presencia un tanto rara en los escenarios locales. Así, el barítono estadounidense, tuvo una primera velada interlocutoria en la que pareció casi tomarle la medida a la sala, en la que cantó algunas notas forzadas en la parte alta, con avaricia de colores en su timbre y un solo destello interpretativo en el penúltimo lied ofrecido “Wo die schönen Trompeten blasen”, en el cual se pudo admirar una dicción a flor de labio y un logro teatral en el discurso directo (con las palabras tocantes pronunciadas a la doncella por parte del fantasma de su prometido muerto en el campo de batalla). En  Das Lied von der Erde encontró un terreno perfecto para su elegante canto, expresivo, comunicativo y carismático, de una emisión mixta, pero siempre muy homogénea, aun en los pianisimos.  En tal sentido, fue para enmarcarse la ejecución, desilusionada e hipnótica del ultimo memorable lied Der Abschied. Por su parte, el tenor alemán Burkhard Fritz tuvo algunos problemas de proyección vocal en un ambiente, que además fue notoriamente “difícil” para las voces.  Seguro y sólido en alto, y aunque por momentos su sonido pareció reducirse y su línea vocal estuvo firme pero no muy abigarrada, Fritz pudo de cualquier manera defender con honor una parte que llamarla áspera sería un eufemismo.  Philippe Jordan dirigió con mano secura pero sin particulares matices a la agrupación fundada en 1986 en Viena por Claudio Abbado, una de las mejores orquestas juveniles del mundo, que demostró ser dinámica, reactiva, pero no impecable (por ejemplo en la sucia ejecución en el segundo movimiento de  la Titán) en una interpretación en la que sumando todas sus partes, privilegió los aspectos mas “materiales” del mensaje mahleriano.

La Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar interpretó musica de Jean-Philippe Rameau

Foto: Fesnojiv
Fesnojiv- No se puede escribir sobre armonía en la historia de la música sin mencionar el nombre de Jean -Philippe Rameau, cuyo Tratado de Armonía, publicado en 1726, fue la primera gran síntesis de la armonía y fue referente de los músicos hasta principios del siglo XX. Los historiadores y críticos de la época hallaron en el músico francés, rebautizado como el “Descartes de la música”, a uno de los maestros más completos del siglo XVIII.  Dirigida por Bruno Procopio, aclamado director y clavecinisita brasileño residenciado en París, la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar interpretó en el Centro de Acción Social por la Música, algunas de las obras fundamentales de Jean-Philippe Rameau. El programa incluyó algunas fragmentos de sus principales óperas como Dárdano, tragedia lírica (Paris,1739), Zoroastro, tragedia lírica (Paris, 1756), así como su obra maestra del bel canto, Cástor y Pólux, tragedia lírica (Paris, 1737) y también otra de las obras por las que se ganó el respeto entre la crítica: el ballet -ópera. Las Indias Galantes.  Este repertorio constituye fuente capital en la historia de la música francesa, pues protagonizó parte de “la guerre des boufons” (la guerra de los cómicos), aquel episodio en el que los partidarios de la música de Francia estaban enfrentados a los amantes de la música de Italia. Aunque las obras de Rameau se basaban en la música clásica francesa, años más tarde el compositor admitió que la música italiana no le era extraña y admitió sus virtudes. Bruno Procopio es un renombrado clavecinista. En su primera experiencia discográfica, el músico propuso una nueva lectura de las monumentales Partitas de Johann Sebastian Bach, propuesta que fue aplaudida por la crítica especializada y ubicada entre los cinco mejores discos de barroco del año 2004. En el año 2001, Procopio obtiene el primer premio en el concurso de clavecín y de música de cámara del Conservatorio Nacional Superior de Música de París. Regularmente es invitado como profesor por la Universidad Católica de Santiago de Chile y de la Universidad de Río de Janeiro, donde imparte clases magistrales de clavecín y de música de cámara. En 2006 Bruno Procopio creó su propio sello discográfico Paraty, con el objeto de crear una nueva dinámica en la producción de la música académica.

Poetiche Armonie- Sala delle Macchine della Riseria Molinaro – Santhià (vc)

Concerto 15 APRILE 2011 -Sala delle Macchine della Riseria Molinaro – Santhià (vc)
Foto: La Voce
Renzo Bellardone
Natalia Kotsioubinskaia – pianoforte
Eugenio Sacchetti – Violino
Giacomo Bugliolo – fisarmonicista , ospite d’onore.

Nell’inconsueta sala da concerto, realizzata presso la ‘Sala delle Macchine’ della Riseria Molinaro (Santhià, in provincia di Vercelli,) ovvero dove abitualmente si effettua la lavorazione del riso, l’eterogeneo pubblico attratto da un’offerta polisensoriale, si è trovato ad inizio di serata a cantare la versione originale dell’inno di Mameli diretto dal Maestro Arturo Sacchetti che ne conserva un autografo. Con ‘Poëme’ di Franz Drdla la pianista russa Natalia Kotsioubinskaia inizia il concerto con una melodia in ‘piano’; briosamente viene incalzata dal violino di Eugenio Sacchetti che al ritmo di valzer brillante rimanda l’immaginazione a Richard Strauss, alle operette ed ai caffè concerto, ricreando atmosfera di condivisione di vita gioiosa che sa però lasciare il passo alla timida passione trattenuta dalla riservatezza; autore e brano sconosciuto al grande pubblico timbricamente ben interpretato. Ispirati dalle tematiche del luogo ospitante viene proposto ‘l’Autunno’ di Vivaldi che dipinge il tempo della raccolta con il ritmo di un incedere danzato. Il Giovane Sacchetti lascia poi il violino per sedere al pianoforte su cui esegue la sonata n.7 KW309 di W.A. Mozart che agile e virtuisistica introduce alla sempre ipnotizzante ‘Meditation de Thais’ di Massenet –pianoforte e violino-. Un ricordo della Russia natia con ‘Gennaio’ dal calendario di Ciaikowskij e l’evocazione del freddo fuori e delle candeline rosse sopra al camino termina con un tintinnio ricreato con i tasti acuti che lascia il passo al II° tempo della sonata di Bach per violino solo dell’eclettico Eugenio Sacchetti, che sulle quattro corde non si risparmia a ricercare tra le pieghe della partitura fino ai suoni al limite di dissonanze che costituiscono la peculiarità del brano. Dopo l’esecuzione di Valzer di Chopin e della ‘Badinerie’ di Bach, fa il suo ingresso l’ospite d’onore della serata, il clelebre fisarmonicista monegasco Giacomo Bugliolo che con apparente leggerezza incanta il pubblico con una serie di celebri e virtuosistici assolo dall’800 italiano fino a Gerschwing; ma la voglia di improvvisazione è forte ed il tempo dei bis dell’improvvisato trio, dura quanto ‘un tempo’ del concerto in un viaggio musicale che va dalla Russia all’America, passando attraverso l’Europa.

Gustav Mahler Jugendorchester concerti dedicati a Mahler - Lingotto Torino

Foto. Pasquale Juzzolino - Associazione Lingotto Musica.

Massimo Viazzo

La due giorni mahleriana che si è svolta all’Auditorium del Lingotto proponeva come principale motivo di interesse la presenza di Thomas Hampson a Torino, presenza così rara sui palcoscenici nostrani. Ebbene, il baritono americano, dopo una prima serata interlocutoria in cui è sembrato quasi prendere le misure con la sala – qualche forzatura in alto, una timbrica avara di colori e un solo lampo interpretativo nel penultimo Lied proposto, “Wo die schönen Trompeten blasen”, nel quale si ammiravano una dizione a fior di labbro e una resa teatrale del discorso diretto (con le toccanti parole pronunciate alla ragazza dal fantasma del fidanzato morto sul campo di battaglia) – trovava in Das Lied von der Erde un terreno perfetto per il suo canto elegante, espressivo, comunicativo e carismatico, di emissione mista, ma sempre ben omogeneo anche nei pianissimi. Da incorniciare in tal senso l’esecuzione, disillusa e ipnotica, dell’ultimo memorabile Lied (Der Abschied). Il tenore tedesco Burkhard Fritz ha, invece, avuto qualche problema di proiezione vocale in un ambiente peraltro, notoriamente “difficile” per le voci. Sicuro, solido in alto, anche se a volte il suono pareva rimpicciolirsi, di linea vocale ferma ma non variegatissima, Fritz si è difeso, comunque, con onore in una parte che dire impervia è un eufemismo. Philippe Jordan ha diretto con mano ferma, ma senza particolari sfumature, la compagine fondata nel 1986 a Vienna da Claudio Abbado, una delle migliori orchestre giovanili al mondo, che qui ha mostrato di essere dinamica, reattiva, ma non impeccabile (attacco sporco nel secondo movimento del Titano, ad esempio) per un’interpretazione che tutto sommato ha privilegiato gli aspetti più “materiali” del messaggio mahleriano. Prossimo appuntamento, e penultimo di una stagione particolarmente ricca, il 22 maggio con il pianista americano Nicolas Angelich e il Rach 2!

I Vespri Siciliani de Verdi en el Teatro Regio de Turín

Foto: Ramella&Giannese - Fondazione Teatro Regio di Torino.
Renzo Bellardone
Con toda evidencia el paralelismo entre los eventos del pasado y los de la Italia del presente, en vez de dejar marcas indelebles para construir una sabia lección para construir, ha pasado en un tiempo inobservado por indiferencia o por cómoda conveniencia. La puesta en escena de I Vespri Siciliani del Regio de Turín es una pintura de fuertes tintes fotográficos que muestran una escalofriante verdad. Conveniencia y comodidad inducen frecuentemente a girar la cabeza hacia otra parte o a ceder a un frenético zapping para cambiar canales, sin darse cuenta que el control nos permite solo “cambiar el canal”, pero no eliminarlo o destruirlo creando un exasperante miedo que quiere negar la verdad.  Sobre el escenario del Regio de Turín la verdad no se puede eludir y cuando las sombras mas se oscurecieron, mientras avanzaba la representación, se hizo claro y todo se pudo ver aun con los ojos cerrados: la ¡Música nos obliga a entender! No se puede jugar o coquetear con la crónica, por ello es necesario hacer un recuento con la historia es esta puesta escénica, por ello, Davide Livermore pensó en una Italia de todos los tiempos y la ambientación en nuestros días, refleja el hecho que hoy la invasión del “suelo italiano” son los medios que a través de una “información manipulada producen el desmantelamiento cultural, anulan la identidad y cancelan los sueños. La puesta en escena denuncia una sociedad siempre más vacía e inconsistente de valores civiles: han pasado ciento cincuenta años, pero ni Italia ni todos los italianos sabrían valorar la gravedad de los dramas que carcomen al país, todo transcurre como la publicidad y el mensaje de la realización enviado tanto a las personas de cultura, como a los más sencillos, al grado de cimbrarles el alma con los medios y los hace refugiarse en un mundo falso, ficticio precario y en extinción! Como se usa hoy, la puesta transcurre en gran medida en directo, en dos grandes pantallas que reflejan todo, sobretodo el mal gusto que con un anestésico proceso de edulcoración sabe intervenir en el momento oportuno para esconder la incómoda verdad: así, “ la transmisión es momentáneamente interrumpida...” Sindicalistas y militares y ancianos deseosos acompañados por bellas mujeres de paga, son incesantemente filmados por equipos televisivos y entrevistados por periodistas. La escena sobria y eficaz, se convierte en angustiante cuando representa el atentado mafioso en Sicilia conocido como La Strage di Capaci y de gran mensaje al final en el que un estudio televisivo lleno de personas cubiertos por mascaras todas iguales, son sacados fuera de un Parlamento sobre el que aparece el artículo 1° de la Constitución Italiana. Después de 38 años el Regio de Turín, volvió a la ópera de Verdi que en el ´73 inauguró el reconstruido teatro con la única dirección escénica de María Callas y Giuseppe di Stefano, con vestuarios y puesta en escena de Aligi Sassu, la dirección de Fulvio Venizzi y las voces de Raina Kabaivanska, Gianni Raimondi, Licinio Montefusco y Bonaldo Giaiotti. En esta edición del 2011 las escenografías fueron realizadas por un atento Santi Centineo, mientras que los vestuarios esta vez visiblemente provocativos fueron de Giusi Giustino. La iluminación de Andrea Anfossi, y los videos de Marco Fantozzi junto a las provocativas coreografías de Luisa Baldinetti, Cristina Banchetti y el propio Livermore, quien implanto y eficazmente completó la idea de la representación.
Con su baqueta, el director musical del teatro, el Maestro Gianandrea Noseda, condujo una vez más con vigor y dignidad a la orquesta desde los abismos más profundos de la partitura hasta exaltar los vértices más altos de la ecléctica espiritualidad y llegar a un espíritu de pertenencia itálica. Supo “excavar” en la partitura con ánimo participativo y envolvente, armonizando las voces de los instrumentos con la de los cantantes, a quienes exhortó y apoyó para recrear de nueva cuenta, una obra maestra de excelente refinamiento. Con la orquesta logró exaltar los momentos impulsivos de las escenas, y supo transformar el sonido en un suave tapete sobre el cual apoyó las voces de la intimidad y de las más sufridas decisiones. Desde la obertura la orquesta de opera se convirtió en una grande orquesta sinfónica, siempre preponderante y con la intención de privilegiar el éxito de la obra maestra Verdiana. El elenco estuvo todo excelente, y en sustitución de la indispuesta Sondra Radvanovsky, la parte de Elena fue afrontada por Maria Agresta que se convirtió en la sorpresa y el descubrimiento de la producción! Firme, segura y ágil, supo alcanzar los tonos más altos para después descender a lo más profundo con espontaneidad y naturaleza sin alejarse nunca del personaje.
De excelente nivel vocal e interpretativo estuvo el consolidado tenor Gregory Kunde que supo hacer un Arrigo enamorado con voz clara, potente y bien modulada. Ildar Abdrazakov interpretó al ‘terrorista’ Procida con voz profunda, cálida y también amenazadora. El barítono Franco Vassallo trazó el personaje de Monforte con un tono seguro y triste. Todo el cast, se presentó en un buen nivel, todos vocalmente seguros con fraseo claro y cada personaje estuvo bien construido y definido: Dario Russo en el papel del sire de Bethude, Riccardo Ferrari –el conde de Vaudemont, Giovanna Lanza –Ninetta, Mattias Stier –Danieli, Cristiano Olivieri-Tebaldo, Seath Mease Carico-Roberto y Roberto Guenno –Manfredo. Un aplauso para el Coro del Regio de Turín que bajo la dirección de Claudio Fenoglio ocupa siempre un papel de relieve y una preponderante presencia sobre la escena; también en “Vespri” en la que se levantó a una primera presencia musical por sus movimientos en escena como por su exaltante y envolvente musicalidad. Una producción muy atrevida y audaz de difícil realización, que fue apreciada y aplaudida por un público que en gran parte se presentó al teatro con el ¨tricolor” orgulloso de asistir a la representación de una ópera lirica que no es políticamente neutra, pero que presume páginas de incomparable y envolvente belleza musical. ! La música siempre vence!







miércoles, 20 de abril de 2011

La seda de la familia Mehta (esta vez vocal) llega a la Zarzuela de la mano del contratenor Bejun Mehta

Foto: Bejun Mehta - Credíto: Marco Borggreve
Alicia Perris
Lunes 18 de abril. 20 horas. Teatro de la Zarzuela. Bejun Mehta, contratenor, Julius Drake, piano. Obras de Purcell, Howells, Gurney entre otros.

Cuando llegas a Nueva Delhi, en la India, es muy frecuente que alguien te ofrezca ir a la tienda de tejidos preciosos de los Mehta, familiares del famoso director, Zubin. Y entonces puedes deslizar las manos para palpar la suavidad de las telas multicolores, turquesas, fucsias, naranjas, tonos refulgentes y solares que caracterizan al subcontinente indio tanto como la profundidad y rotundidez de sus olores. Algodones y linos, mezclas naturales, llenas de luz. Ahora esta verdadera dinastía tiene otro representante destacado, Bejun, alejado del comercio textil, tal vez entre los mejores contratenores de su generación. Y sobrino de Zubin. Junto al pianista que lo acompaña ha dado recitales muy parecidos al de esta velada en Madrid consiguiendo un éxito notable. Bejun Mehta, hijo de pianista y madre profesora de canto, comenzó como barítono, después de haber sido niño cantor. Su cambio de voz no dejó de ser traumático y fue finalmente de la mano de David Daniels, que se produjo entre los especialistas de esta cuerda. Nació el 29 de junio de 1968 en Laurinburg, en Carolina del Norte, se dedicó también al chelo y a la literatura, consiguiendo graduarse en Germánicas en Yale. En 1998 Marilyn Horne a través de su fundación lo respaldó y ese mismo año hizo su debut operístico como el Armindo en Parténope de Haendel. George Benjamin, el compositor británico, está en estos momentos preparándole un rol principal en una ópera que se estrenará en 2012-2013 no sólo en La Scala, sino también en Covent Garden y otros teatros de relumbrón. Mehta ha cantado en la Ópera de París, el Teatro Real de Madrid, Theater an der Wien, Berliner Staatsoper, Metropolitan Opera, Chicago Lyric, Ópera de los Ángeles y Ópera de San Francisco y Aix-en- Provence, entre otros citas destacadas. No descarta, como René Jacobs, también contratenor en una época, volver a recuperar la dirección de orquesta. El recital en el Teatro de la Zarzuela ante un público expectante, demostró que su voz posee volumen, una técnica cuidada, sfumature y gran colorido, matiza bien y tiene un impresionante despliegue de recursos. Los oyentes aplaudieron a placer y el exitoso contratenor les ofreció dos propinas, una de las cuales fue la repetición de una canción de Henry Purcell. Aunque no domina la especialidad de la parte de su familia que se dedica a la tradición textil, este joven cantante ya consagrado es, como escriben los reclamos de algunas prendas de lujo, minoritarias, “pura seta”.


Concerto per percussioni e orchestra - John Corigliano - San Diego Symphony, California

Foto: Dame Evelyn Glennie - copyright Steve Salnikowski)

RJ- La San Diego Symphony di California è una delle orchestre statunitensi che possiede, senza ostentare grande notorietà a livello nazionale ed internazionale, la maggior storia e tradizione del paese, dato che nella stagione presente sta celebrando il suo primo secolo di vita (il primo concerto si tenne il 6 dicembre del 1910). Sotto la direzione del giovane direttore americano Thomas Wilkins, titolare attualmente della Hollywood Bowl Orchestra,  si è offerto al pubblico un programma eclettico e contrastante che è iniziato con la prima esecuzione locale di Conjurer: il concerto per percussioni e orchestra  del prolífico compositore newyorkese John Corigliano (1938), più conosciuto per aver composto l’opera The Ghosts of Versailles che fu commissionata per il centenario del Metropolitan Opera House. Il Concerto per percussioni composto da Corigliano su incarico della percussionista inglese Dame Evelyn Glennie, la solista di questo concerto e della première del febbraio de 2008 con la Pittsburgh Symphony Orchestra, è un lavoro densissimo diviso in tre parti: I) Wood per xilofono e marimba; II) Metal per campane tubolari, piatti e cimbali; III) Skin per batteria e tamburi jazz. L’opera, carente di omogeneità o unità musicale, per l’evidente impossibilità di sincronizzare il solista con l’orchestra, si riduceva ad un esecuzione abile, agile e rumorosa di ciascuna percussione, che introduceva passaggi più armoniosi, sereni e tranquilli, degli archi, evocanti quasi le Gimnopedies di Satie Consapevole della difficoltà di creare un concerto di questa natura, Corigliano considerava il solista come un mago, da qui il titolo Conjurer (Prestigiatore), che è in grado di creare suoni che in orchestra possono poi essere condivisi e sviluppati. Chiara, ritmica e audace può essere descritta in questa occasione, l’esecuzione della Sinfonia n. 2 in re maggiore, Op. 36, di Beethoven (in particolare lo Scherzo: Allegro, il terzo movimento) che  Wilkins ha restituito con mobilità dinamica ed energia. Alla fine Les Préludes S. 97 di Franz Liszt  il terzo poema sinfonico e il più popolare del ciclo, in una performance irregolare, che è stata soddisfacente nelle parti più liriche, per merito della sezione d’archi compatta ed omogenea, ma che è stata troppo violento nei momenti più drammatici, nei quali Wilkins ha cercato di equilibrare la discordante sezione degli ottoni.

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martes, 19 de abril de 2011

The King´s Consort presentó en el Auditorio Nacional de Madrid un programa de Semana Santa

Foto: The King´s Consort - tkcworld.org
Alicia Perris
The King´s Consort: Robert King, órgano y director. Sophie Junker y Mhairi Lawson, sopranos. Lynda Sayce, tiorba y Susanne Heinrich, viola da gamba. Notas al programa: Robert King. Sala de Cámara. 15 de abril de 2011. Programa: “Magnificat anima mea” de François Couperin “Le Grand” (1668-1733), “Prélude en Mi menor” de Monsieur de Saint-Colombe le Fils( c.1660-1710), “Tombeau pour Sieur de Ste. Colombe”, de Marin Marais (1656-1728), “Motet pour le jour de Pâques” y en la segunda parte “Trois leçons de ténèbres” de François Couperin.
The King´s Consort es uno de los grupos de música con instrumentos de época más conocidos de Europa. Suele viajar por todo el mundo, a partir de 1980, cuando Robert King le da forma como ensemble. Poseen un repertorio amplio y variado que va de Purcell a Bach, pasando por Mozart, Haendel o Mendelssohn. Han realizado giras, muchas grabaciones y son famosos también por su participación en las bandas sonoras de películas como El código da Vinci, Piratas del Caribe o El reino de los cielos, entre otras. Su director, Robert King, nacido en 1960, fue miembro del Coro del St. John´s College de Cambridge, especializado en compositores ingleses del siglo pasado, es un experto en la vida y obra de Henry Purcell. Es además, un fogueado director de coro y asiduo colaborador de la BBC. The King´s consort ofrecen esta vez en el Auditorio de Madrid, un repertorio que es una fiesta para la lengua latina, melancólico y recogido como suele ser propio del sentimiento religioso que invade las celebraciones litúrgicas y musicales del entorno de Pascua. Compositores franceses como Marin Marais o Monsieur de Sainte Colombe, que nos retrotraen a la mítica película de Alain Corneau, “Tous les matins du monde”, con música interpretada por Jordi Savall y en los roles principales figuras como los Dépardieu, padre e hijo (Guillaume, ya desaparecido) o Jean-Pierre Marielle, en la recreación del maestro Sainte Colombe. Una cinta que nos hizo soñar y nos embargó de tristeza y nostalgia, porque nos relataba una historia de competitividad, desamor pero también de talento y armonía. Para Corneau, la motivación principal de ambos compositores radicaba en la búsqueda de lo inefable, lo que va más allá, la trascendencia del sonido incapturable e inédito, el pulso de la vida hecho música. El concierto del King´s consort estuvo lleno de buenos propósitos, con unos intérpretes entregados y felices de tocar en Madrid (en sus rostros se veía el entusiasmo y la dedicación), aunque no siempre consiguieron aunar a la perfección la parte instrumental con las voces. Le faltó fuerza sonora a los instrumentos, a la viola da gamba, mientras que el órgano y la tiorba subrayaron adecuadamente las voces de las dos sopranos que invadían el ámbito sonoro. El programa traía incluidos los textos en latín de las obras, pero era difícil seguirlos porque la pronunciación estaba determinada por un marcado acento anglosajón. El público aplaudió con entusiasmo y “bravos”,pero no hubo propinas. Ya en casa, hubo tiempo para releer algunas frases de Philippe Beaussant, que opinaba de los compositores de la velada: “música de corte, de apariencia y del divertimento, música de rigor y de severidad. Ambas coexisten en el siglo XVII. Si contraponemos a un Marin Marais versallés y a un Sainte Colombe recluido en su gravedad y en su austeridad, podemos hacernos un dibujo, a la vez moral, espiritual, social y estético del conflicto interior y secreto de este siglo….”. Podríamos añadir que con Luis XIV y su corte relampagueando al fondo.

La Sinfónica de San Diego interpretó Conjurer el concierto de percusiones y orquesta de John Corigliano

Foto: Dame Evelyn Glennie - Credito: James Callaghan

RJ- La  Sinfónica de San Diego (San Diego Symphony) de California, es una de las orquestas estadounidenses que sin ostentar una gran notoriedad a nivel nacional o internacional es una de las que mayor tradición e historia poseen en este país, ya que durante la presente temporada está celebrando su primer siglo de existencia (su primer concierto se realizó el 6 de diciembre de 1910).  Bajo la conducción del joven director americano Thomas Wilkins, titular en la actualidad de la Hollywood Bowl Orchestra, se ofreció un contrastante y ecléctico programa que inició con el estreno local de Conjurer: el concierto para percusiones y orquesta del prolífico compositor neoyorquino John Corigliano (1938),  más conocido por haber compuesto la opera The Ghosts of Versailles que le fue comisionada con motivo del centenario del Metropolitan Opera House.  El concierto para percusiones, compuesto por Corigliano por encargo de la percusionista inglesa Dame Evelyn Glennie (la solista de este concierto y quien estrenó la pieza en febrero del 2008 con la Pittsburgh Symphony Orchestra) es una densa obra en tres movimientos divididos en: I) Wood: para xilófono y marimba; II) Metal: para campanas tubulares, platillo y címbalos; y III) Skin: para batería y tambores para jazz. La obra carente de una homogeneidad o unidad musical, por la evidente imposibilidad de sincronizar al solista con la orquesta, se redujo a habilidosas, ágiles y ruidosas ejecuciones de cada una de las percusiones por la solista, que servían de introducción a suaves y armoniosos pasajes para cuerdas, que fueron por instantes tan tranquilos y serenos, que  parecían evocar a las Gimnopedias de Eric Satie. Consciente de la dificultad para crear un concierto de estas características, el propio Corigliano, consideró al solista como un mago, por esta razón el título de Conjurer, que es capaz de crear sonidos que la orquesta puede después compartir y desarrollar. Clara, rítmica y audaz puede describirse la interpretación escuchada en esta ocasión, de la Sinfonía 2 en re mayor, Op 36 de Beethoven, (particularmente en el Scherzo: Allegro su tercer movimiento) a la que Wilkins imprimió con su baqueta una buena dosis de dinámica y energía.  Finalmente se escuchó Les Préludes, S. 97 el poema sinfónico 3, el más popular del ciclo que Franz Liszt compuso, en una desigual ejecución que fue satisfactoria en las partes más líricas de la pieza, gracias a la compacta y estable sección de cuerdas de la orquesta, pero que se escuchó fuerte y violenta en sus fragmentos más dramáticos, en los que Wilkins batalló en su búsqueda de timbres y para calibrar una destemplada y discordante sección de metales.

lunes, 18 de abril de 2011

Concierto en México de Plácido Domingo

Foto: Fernando Aceves / Auditorio Nacional

Conaculta

Con la interpretación de la célebre pieza Nemico della patria, Plácido Domingo abrió el concierto en su honor realizado en el Auditorio Nacional ante más de 9 mil personas. Previamente, la directora Alondra de la Parra dirigió a la Orquesta Sinfónica de Minería en una obertura conformada por pasajes de Carmen, de George Bizet. Entre los aplausos del público, el tenor, quien celebra en nuestro país su cumpleaños número 70, así como sus 50 años de carrera, arribó al escenario del brazo de la joven directora mexicana, agradeciendo los vítores que se extendieron por el recinto. El concierto México celebra a Plácido Domingo se realizó en el marco de los 90 años de la Secretaría de Educación Pública, y estuvo conformado por piezas emblemáticas de la ópera internacional, así como canciones de compositoras como Consuelo Velázquez y María Grever. En la primera parte del concierto, el tenor presentó al público a la soprano Virginia Tola, quien sorprendió con su voz y técnica al interpretar Ebben? Ne andró lontana, para después acompañar al cantante en el Cherry duet, de la obra L´amico Fritz. En la misma tónica, la soprano recordó la célebre escena de La canción de Paloma, de El Barberillo Lavapiés. Por su parte, Plácido Domingo interpretó Amor, vida de mi vida, que fue celebrada con un largo aplauso por los presentes. Poco antes del intermedio, Virginia Tola obsequió con su voz un fragmento de la canción Las carceleras, de Las hijas del Zebedeo, mientras que Plácido Domingo rememoró una escena de La tabernera del puerto con la pieza No puede ser. Alondra de la Parra dirigió a lo largo del concierto varias piezas exclusivamente para la orquesta, como el Preludio de El tambor de los granaderos, así como el Huapango, de José Pablo Moncayo. En las segunda parte del concierto, Plácido Domingo fue celebrado por su interpretación de En la calle donde vives, de Mi bella dama, obra que también enmarca la pieza I could have danced all night, cantada por Virginia Tola. En dos nuevos dúos, el tenor y la soprano obsequiaron al público Tonight, del célebre musical West Side Story, además de El día que me quieras.  Con gran sentimiento, Plácido Domingo y Virginia Tola cerraron el concierto con piezas como Júrame y Te quiero, dijiste, de María Grever, así como Contigo en la distancia, de César Portillo de la Luz y Bésame Mucho, de Consuelo Velázquez .

Turandot de Puccini dirigida por Valery Gergiev en el Teatro alla Scala de Milán

Foto: Marco Brescia & Rudy Amisano

Massimo Viazzo

La Turandot según Valery Gergiev fue una Turandot telúrica, barbárica y primitiva, pero en esta velada en la Scala no todo funcionó de la mejor manera.  De hecho, la conducción del maestro ruso pareció estar privada de tensión narrativa, fue poco refinada en los timbres (con demasiado metales y  percusiones siempre en primer plano y constantemente fuera de control) además de que estuvo carente de equilibrio entre las secciones orquestales, las cuales evidenciaron problemas de conjunción desde el inicio de una opera rítmicamente incierta. El espectáculo firmado por Giorgio Barberio Corsetti, con algunos apreciables descubrimientos tecnológicos (por ejemplo: la proyección "a la vista” del segundo acto, fue efectuada sobre el escenario con objetos que se engrandecían sobre el fondo creando imagines ilusorias) no se movió mucho de la tradición iconográfica de la obra maestra pucciniana.  A la vez, fue interesante la idea de hacer aparecer toda la obra como si esta ocurriera en un sueño, el sueño/pesadilla del príncipe Calaf.  Sólida vocalmente, como segura en los agudos, pero glacial en el acento y en el fraseo estuvo la Turandot de Lise Lindstrom que sin embargo fue apreciada por el público scaligero.  Por el contrario, mas lírico y conmovedor estuvo el canto de Ekaterina Scherbachenko que hizo una Liù frágil y expresiva.  Monocorde, por su parte, estuvo el Calaf de Stuart Neill, cuya prestación pareció ir en crescendo durante el curso de la función.  Bien cantado estuvo el Timur de Marco Spotti, y sustancialmente correctos estuvieron las tres mascaras, que fueron interpretadas por Angelo Veccia, Luca Casalin y Carlo Bosi, el emperador Altoum de Antonello Ceron y el Mandarín de Ernesto Panariello. Pero el verdadero triunfador en esta velada fue el impecable Coro del Teatro alla Scala dirigido por Bruno Casoni.  En suma: se trato de una Turandot con algunos puntos de interés, que no estuvo perfectamente lograda.

Turandot di Puccini - Teatro alla Scala, Milano.

Foto: Ekaterina Scherbachenko, Marco Spotti - Marco Brescia & Rudy Amisano.

Massimo Viazzo.

La Turandot secondo Valery Gergiev è una Turandot tellurica, barbarica, primitiva. Ma questa sera alla Scala non tutto ha funzionato al meglio. La direzione del maestro russo, infatti, è parsa priva di tensione narrativa, poco rifinita timbricamente (ottoni e percussioni troppo in primo piano e, spesso, fuori controllo), carente di equilibrio fra le sezioni orchestrali, le quali hanno evidenziato problemi d’assieme fin dall’inizio, ritmicamente incerto, dell’opera. Lo spettacolo firmato da Giorgio Barberio Corsetti, pur con qualche trovata tecnologica apprezzabile (le proiezioni “a vista” del secondo atto, ad esempio, effettuate direttamente sul palcoscenico con oggetti che si ingrandivano sullo sfondo creando immagini illusorie), non si discostava di molto dalla tradizione iconografica del capolavoro pucciniano. Interessante, invece, l’idea di far apparire tutta la vicenda come se avvenisse in sogno, il sogno/incubo del principe Calaf. Solida vocalmente, sicura sugli acuti, ma glaciale nell’accento e nel fraseggio, la Turandot di Lise Lindstrom è stata comunque apprezzata dal pubblico scaligero. Più lirico e commosso, all'opposto, il canto di Ekaterina Scherbachenko, una Liù fragile ed espressiva. Monocorde, invece, il Calaf di Stuart Neill, la cui prestazione è parsa comunque in crescendo nel corso della recita. Ben cantato il Timur di Mario Spotti e sostanzialmente corrette le tre Maschere interpretate da Angelo Veccia, Luca Casalin e Carlo Bosi, l’Imperatore Altoum di Antonello Ceron e il Mandarino di Ernesto Panariello. Ma il vero trionfatore della serata è stato l’impeccabile Coro del Teatro alla Scala diretto da Bruno Casoni. Insomma, una Turandot con qualche ragione di interesse, ma non perfettamente riuscita.

domingo, 17 de abril de 2011

La Traviata en el Teatro Comunal de Ferrara donde nació un nuevo barítono verdiano.

Foto: Teatro Comunale di Ferrara


Athos Tromboni

La Traviata presentada el pasado 3 de abril por la Associacione Teatro Verdi di Porotto, en el Teatro Comunal de Ferrrara, dio buenos frutos porque nació un nuevo barítono verdiano, que se llama Gocha Abuladze (originario de la Georgia, del Cáucaso) con 24 años de edad. El veredicto lo ha dado el público de Ferrara que colmó los palcos y las plateas para la reposición del titulo, ausente desde el 2002, en el máximo escenario de esta ciudad. Señalamos que nació un nuevo barítono verdiano porque cuando se trata de voces, el instinto del público difícilmente se equivoca. Hacia el joven Abuladze se manifestaron los aplausos mas calurosos, también a escena abierta, así como las mas insistentes peticiones para el bis del aria, que no se concedió, de Di Provenza il mare e il soul, que es el caballo de batalla del personaje de Germont padre. Por el intercambio de gestos entre los cantantes y el director, mientras estallaban los aplausos, no se entendió si la negativa fue suya o del propio director. Indudablemente, el joven georgiano resultó ser el mejor del elenco y el merito de haberlo lanzado se corresponderá a la asociación de Porotto si este barítono mantiene el camino justo de la brillante carrera a la que se enfrenta. Su vocalidad es inestimable, de una envidiable mezcla entre el suave bronceado de un gran barítono verdiano como el italiano Leo Nucci y la sólida tesitura de otro optimo verdiano como el ruso Dmitri Hvorostovsky (por citar dos en activo, después de Pons, Bruson, Cappuccili y Bastianini que han dado cuerpo y voz al modo de ser del barítono verdiano). También escénicamente Abuladze posee un gesto y una mímica inclinada hacia la dramatización natural, y por lo tanto a la recitación no forzada pero espontánea. En la ejecución de las arias y los duetos la dicción italiana demostró ser satisfactoria y bien cuidada mientras que la acentuación extranjera lamentablemente apareció durante los recitativos, lo que debe ser objeto de mayor estudio y perfeccionamiento. Sara Rossi, hizo el papel de la protagonista, y fue el artífice de una buena prestación, en la que dibujó en manera eficaz el ápice del fatídico mi bemol del aria Follie! Follie! Delirio vano è questo, que le valió un aplauso interminable. Estos dos jóvenes fueron la flor de flores del concurso de este año de la Associazione di Porotto, mientras que el papel del tenor le fue confiado al ganador de la edición anterior, el coreano Sang Jun Lee, cuyo timbre es claro, el agudo brillante y el acento italiano casi perfecto, por lo que su Alfredo resulto ser muy eficaz, aunque le faltó un poco del calor pasional del personaje, que se sabe, es una característica “genética” de los cantantes orientales que cuidan la perfección técnica a costa de la pasión.
Muy bien estuvieron los comprimarios que aquí se citan: Stella Georgiu (Flora), Maria Giovanna Michelini (Annina), Stefano Rizzati (Gastone y Giuseppe), Gianpaolo Monti (Douphol y el Comisionario), Fulvio Massa (D'Obigny), Maurizio Franceschetti (Grenvil) y Niccolò Roda (un sirviente). La dirección escénica de Maria Cristina Osti, en el camino de la tradición, movió a los personajes dentro del drama intimo de la Traviata, impostado desde su aparecían hasta el preludio del primer acto, por una Violetta Valery marcada por la percepción de la muerte de cada esperanza, mas que de la angustia de la muerte física, que fue aquí donde la optima mímica de Sara Rossi contribuyó a aquella sugestión interpretativa. Desde el punto de vista espectacular, fue muy bello el final del segundo acto, con la intervención del coro, de las gitanas y los matadores con la coreografía de la bailarina Donatella Pasotto, con la acción que se desarrollo entorno y sobre una gran mesa verde mientras que el fondo era dominado por un enorme cuadro (Venus y Adonis) de Jacob Van Haal, el símbolo mitológico de la belleza juvenil y del amor maldito. Correcta fue la dirección de Fabrizio Milani, al frente de una buena Orquesta del Teatro Verdi de Porotto. El director hizo sonar a la orquesta sobre unos pianisimos completamente conmovedores, subrayando que el cuidado de los instrumentos y de los metales fue tal que no parecía que estuviese frente a un ensamble convocado para la ocasión, si no a una agrupación afinada por tocar junta siempre. Por su parte, no estuvo siempre precisa la Corale Lirica San Rocco, guiada por Maria Luce Monari. Al final del espectáculo aplausos copiosos y ovaciones para todos.




Der Rosankavalier di Strauss - San Diego Opera, California

Foto: Ken Howard / San Diego Opera


Ramón Jacques

Per celebrare il centenario della prima rappresentazione di Der Rosenkavalier (avvenuta a Dresda nel gennaio 1911) la San Diego Opera ha incluso in questa stagione la riproposta del capolavoro di Richard Strauss, assente da questo palcoscenico da ben diciannove anni.
In primo luogo occorre sottolineare la realizzazione della parte visiva dello spettacolo, con un tocco di autenticità e di rispetto per il tempo e il luogo dove si svolge la vicenda, grazie a tradizionali ed eleganti scene e ai costumi colorati e aristocratici dell’artista belga Thierry Bosquet originariamente creati per la San Francisco Opera prendendo come spunto i bozzetti originali disegnati da Alfred Roller per la prima mondiale del lavoro all’inizio del secolo scorso. La brillantezza delle luci di Michael Whitfield ha contribuito a rendere lo spettacolo ancora più suggestivo. La regia era affidata a Lotfi Mansouri, che conosce bene Der Rosenkavalier avendo cominciato a frequentarlo già negli anni 60, ed era co-diretta da Elisabeth Söderström nella sua produzione d’addio come direttore artistico dellla San Francisco Opera. Mansouri comprende che nel lavoro convivono personaggi di diverso livello sociale e che ciascuno, come descritto da testo e musica, ha un carattere distinto e una personalità, che ha sottolineato con movimenti lenti, con solennità e senza esagerare mai le situazioni comiche. La parte musicale è stata meno fortunata nell’esito, prendendo atto della cancellazione inattesa di Anja Harteros e Ferruccio Furlanetto, originariamente previsti per il debutto in questa produzione come Marescialla e come  Barone Ochs. È curioso notare come la defezione di artisti e star un paio di settimane prima dell´inizio di una produzione stia diventando in questo teatro una consuetudine. Potrebbe essere un segnale che sia ormai necessario in questa fase un rinnovamento sia nella gestione del teatro che nella scelta dei cantanti? Vertice del cast è stato senza dubbio il soprano italiano Patrizia Ciofi, che ha creato una delicata e deliziosa Sophie, molto impegnata nella recitazione come nel canto, la quale ha offerto un canto cristallino, molto flessibile e sottile, che è stato in grado di commuovere in più di un’occasione.Corretto è stato il mezzosoprano Anke Vondung nel ruolo di Octavian, per la sua leggera e brunita, linea di canto, anche Il baritono Hans-Joachim Ketelsen ha dato al personaggio del signor von Faninal  nobiltà e signoria vocale e scenica come richiesto dal ruolo, e il tenore Stephen Costello è piaciuto  per il suo canto limpido nell aria del tenore italiano. Né il soprano Twyla Robinson (Mareschialla) nè il basso inglese Andrew Greenan si sono mostrati all’altezza delle esigenze richieste dai loro ruoli. Anche se lei aveva una bella presenza e un bel colore timbrico, la sua proiezione scarsa ha  fatto sì che la sua voce fosse praticamente inudibile per tutta la recita. Da parte sua Greenan  ha basato la sua prova sulla forza e sulla potenza, ma la sua prestaziona così rigida e impassibile non ha convinto per un personaggio tanto arrogante come Ochs. Meno male che l’ orchestrazione di Strauss ha una sua armonia e musicalità intrinseche che scorrono naturalmente, già che nella sua lettura Christof Perick era più preoccupato a raddrizzare la prestazione di un’orchestra imprecisa che costantemente manifestava problemi di sincronia, intonazione, in particolare nella sezione degli ottoni. Il coro ha soddisfatto pienamente.






viernes, 15 de abril de 2011

Conciertos y Sinfonías de Carl Philipp Emanuel Bach en Boston

Foto: Sir Roger Norrington

Lloyd Schwarz

El Festival de Música Antigua de Boston (The Boston Early Music Festival) ofreció la rara oportunidad de escuchar un programa entero con música de Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788), el segundo hijo de Bach, quien creó un fascinante puente entre la música de su padre y el clasicismo de Haydn y Mozart. Sir Roger Norrington trajo al festival a su magnifica orquesta Orchestra of the Age of Enlightenment y buenos solistas para dos conciertos, como: Steven Devine en el clavecín, y Richard Lester en el chelo. Los movimientos lentos de estos conciertos fueron gloriosos y tan ingeniosos como los demás movimientos de Carl Philipp Emanuel Bach pero con gran sentido de dirección, líneas musicales que contenían mayor inspiración, así como una profunda abstracción. Las cuatro sinfonías tocadas junto a estos conciertos tuvieron un interés variado, ya que a pesar de los asombrosos cambios de tono exhibidos por C.P.E. Bach (incluso dentro del mismo movimiento) mostraron una seria y por momentos extraña alegría. Aun así, se trató de un refrescante cambio en la programación habitual de los conciertos. Las obras ejecutadas en este concierto fueron: Sinfonía en Sol, Wq 182/1; Concierto para clavecín en Do, Wq 20; Sinfonía en Sol, Wq 173; Sinfonía en Mi, Wq 182/6; Concierto para chelo en La Wq 172 y la Sinfonía en Mi bemol, Wq 179.

El 13 de septiembre de 2011 reabrirá la Casa Puccini de Lucca


Gustavo Gabriel Otero


Para el próximo 13 de septiembre de 2011 está prevista la reapertura de la Casa-Museo Giacomo Puccini de Lucca, solar donde nació el eminente compositor luqués el 22 de diciembre de 1858. Cerrada por disputas judiciales entre la Comuna de Lucca, los herederos del compositor y la Fundación Giacomo Puccini, la Casa Natal del músico toscano -ubicada en Via di Poggio y Corte San Lorenzo de Lucca- permanece cerrada desde octubre de 2004. La compra del inmueble realizada por la Fundación Cassa di Risparmio di Lucca el 28 de diciembre de 2010 permitió poner fin a las controversias legales sobre la titularidad de la propiedad que habían surgido entre Simonetta Puccini, la Fundación Giacomo Puccini y la ciudad de Lucca. En estos momentos avanzan las obras de restauración y recomposición del acervo museístico con vistas a la reapertura del Museo, prevista para el 13 de septiembre de 2011 dentro del tradicional 'Settembre Lucchese'. Las negociaciones entre la Fundación Cassa di Risparmio di Lucca y Simonetta Puccini -hija de Antonio, hijo del maestro- única heredera y nieta del compositor, se iniciaron en agosto de 2010 las mismas incluían el desistimiento de todas las acciones legales en curso sobre la Casa de los Puccini, en el centro histórico de Lucca. Finalmente el 28 de diciembre del año pasado, ante el notario Luca Nannini, se firmó el documento por el cual la Fundación Cassa di Risparmio di Lucca compró a Simonetta Puccini el inmueble y donde las partes pusieron punto final a sus disputas legales. La Fundación también compró muebles, accesorios y objetos de interés. El apartamento -que se encuentra en el segundo y tercer piso con vistas a Via di Poggio y la Plaza Citadella- se destinó a ser la sede de un Museo permanente dedicado a Puccini. Todos los bienes y demás activos fueron cedidos por la Cassa di Risparmio por 25 años a la Fundación Giacomo Puccini de Lucca que gestionará el Museo. La Fundación Giacomo Puccini es presidida por el síndico de Lucca, Mauro Favilla, y dirigida por la profesora Gabriella Biagi Ravenni. El préstamo podrá ser prorrogado, siempre que los bienes se utilicen con el único fin de la construcción y posterior gestión del Museo Casa Natal de Giacomo Puccini. El precio total pagado por la Fundación Cassa di Risparmio di Lucca fue de 750.000 euros, de los cuales 300.000 euros correspondieron a la compra de la casa y 450.000 euros, a la compra de muebles, accesorios y objetos de interés. Por otra parte Simonetta Puccini mantendrá la propiedad y la posesión de determinados bienes: nueve mensajes autógrafos de Giacomo Puccini de los últimos días de su vida, la partitura autógrafa del Capriccio Sinfónico, un emblema oval de de la Casa Puccini, el retrato del Maestro pintado por Luigi Conconi y una lámpara de tres luces con seis brazos. Dichos bienes serán transferidos al Museo de Torre del Lago Puccini. La Fundación también anunció que apoyará con 800.000 euros a la modernización y renovación del Museo de Torre del Lago Puccini.


La Fundación Cassa di Risparmio está afrontando los gastos de ejecución de los trabajos para restaurar el inmueble y adaptarlo a su nuevo uso de Museo, el cual será administrado por la Fundación de Giacomo Puccini de Lucca, que se hará cargo, con la recaudación, del mantenimiento y la gestión del Museo. En estos momentos se están realizando los trabajos programados y ya comenzaron las reuniones para preparar una campaña de comunicación dirigida a hacer conocer la próxima reapertura de la Casa Museo de Giacomo Puccini, prevista para septiembre de 2011. El Sindaco de Lucca, Mauro Favilla, expresó recientemente que "La ciudad esperaba desde hace años la resolución de la controversia sobre la Casa. Que han llegado a un final feliz por la participación directa del abogado Cattani y la la Fundación Cassa di Risparmio di Lucca. La reapertura oficial, prevista para el próximo mes de septiembre, será, por tanto, una fecha de partida y no de llegada. La Comuna garantiza una estrecha coordinación entre las diversas actividades y una participación más concreta y efectiva de todas las instituciones implicadas en la promoción cultural del maestro Puccini y de su tierra". Los comisionados Letizia Bandoni (cultura); Moreno Bruni (turismo) y Elio Cappellini (comercio) estánn trabajando en distintos proyectos para la revitalización, en sus respectivas áreas, del ligamen entre Giacomo Puccini y la ciudad de Lucca. "Entre los organismos que se quedaron fuera en el pasado -dijo la Encargada de Cultura Letizia Bandoni - está la Fundación Festival Puccini, que ahora tendrá la oportunidad de demostrar su verdadera intención de acabar con las barreras parroquiales que por décadas han dividido tontamente a Lucca y Viareggio, ambas unidas por el nombre del gran compositor. El Ayuntamiento de Lucca está iniciando el proceso de aprobación para la transformación de la Fundación Giacomo Puccini en Fundación de Participación para que todos los organismos vinculados a Puccini, junto con la comunidad, puedan construir un camino común y crear una verdadera sinergia que perdure en el tiempo y que pueda unir a la Provincia de Lucca, las ciudades de Viareggio y Pescaglia y las organizaciones locales, para que participen, en función de su papel y su propia voluntad, en este proyecto de manera concreta". Los representantes de la Fundación Cassa di Risparmio indicaron que "los trabajos están avanzando a buen ritmo y respetando el calendario fijado, por lo que deseamos movernos con tiempo para la promoción". "La Fundación Puccini - agregó Gabriella Biagi Ravenni - en la feliz ocasión de la reapertura del museo tiene la intención de recordar, a través de la campaña de comunicación, las actividades de los últimos años y, en particular, la exposición de Puccini y Lucca de 2008 y la Muestra itinerante Puccini y Lucca el mundo". " Con respecto a la ciudad -destaca Letizia Bandoni, comisionado para la Cultura de la Comuna de Lucca - nos estamos preparando con un programa de iniciativas que acompañará el evento. El proceso de revalorización del Maestro implica a muchos actores y en un par de semanas tendremos listo el programa"'. La Ciudad de Lucca, la Fondazione Cassa di Risparmio y la Fundación Puccini tienen la intención de comenzar con la promoción de la reapertura del Museo Casa Natal para el verano europeo de este año y así capturar el flujo de turistas, que promete ser significativo, que se espera en la ciudad. La reapertura de la Casa Natal de Giacomo Puccini se realizará como uno de los actos del 'Settembre Lucchese 2011'. Este evento tradicional, organizado por la ciudad de Lucca, que se celebra cada año durante todo el mes de septiembre incluye una serie de eventos religiosos, populares, culturales, musicales, muestras, banquetes y exposiciones comerciales.

jueves, 14 de abril de 2011

U2 con Bono a la cabeza brinda un show espectacular

Foto: Francisca Valenzuela y Bono en Chile - U2.com

Johnny Teperman

El grupo irlandés U2 con su vocalista y líder Bono en pleno primer plano, brindó un espectacular show ante cerca de 70 mil personas, en que se lució plenamente y tuvo total respusta en el público que vitoreó cada una de sus canciones, en la fresca noche del Estadio Nacional de Santiago de Chile. Aparte de ofrecer un programa muy oreja, a ratos Bono y los suyos (Adam Clayton, Larry Mullen y The Edge) ofrecieron una presentación con mucho de corte cibernético y valiéndose por largos momentos en el apoyo de una tecnología perfecta, incluso con la innovación de un escenario central, circular, que facilitó la visual en todos lo sectores del recinto y el apoyo de una pantalla gigante durante todo el espectáculo. "La Garra", nombre con que se conoce el escenario, fue pues, uno de los principales actores de la noche, al igual que todo el montaje, dirección y manejo escenográfico. La novedad-sorpresa de la presentación que formó parte del "Tour 360º " fue la aparición en el escenario, de la joven cantante chilena Francisca Valenzuela, quien formó un excelente duo con el director de U2 y ambos brindaron el tema "One tree hill" que fue muy bien interpretado. Exitos conocidos de la banda, como "Beautiful Days", "Get on your boots", y "I will follow", figuraron entre los más apreciados por los asistentes. Fue éste, la tercera ocasión en que la banda irlandesa realiza su esperado show en el escenario de Ñuñoa, y con todo el aprecio y el cariño del público. La velada se inició con un trozo de la canción de Violeta Parra "Gracias a la vida" cuyo coro fue acompañado de la cantante chilena.. El show terminó casi en la medianohe, con el tema "Moment of surrender", canción escogida por U2 para despedirse de Chile, con algunos sorpresas en el espectáculo y un par de "encores"..La banda británica "Muse" fue el grupo encargado de "telonear" a la banda irlandesa, con un show que inició con sus canciones más conocidas para luego concluir con los temas de su nuevo disco "The Resistence". Después, Bono y sus pupilos viajaron a la Argentina, para presentarse en el Estadio Unico de La Plata y obtener otro éxito resonante.

miércoles, 13 de abril de 2011

El Caballero de la Rosa de Strauss en la Opera de San Diego, California

Fotos: © Ken Howard.

Ramón Jacques

Con motivo del centenario del estreno de Der Rosenkavalier (ocurrido en Dresden Alemania el 26 de enero del 1911) la Opera de San Diego incluyó en su presente temporada la reposición de una de las obras maestras de Strauss, que estuvo ausente de este escenario desde hace diecinueve años. En primer lugar debe resaltarse la parte visual del espectaculo por el toque de autenticidad y respeto a la época y al lugar en que se ubica la trama, gracias a las tradicionales y elegantes escenografias y a los coloridos y aristocráticos vestuarios que el diseñador belga Thierry Bosquet creó originalmente para la Opera de San Francisco, tomando como inspiración los bocetos originales ideados por Alfred Roller para el estreno mundial de la obra en el siglo pasado. La brillantez de la iluminación de Michael Whitfield contribuyó a hacer que el espectáculo fuera aun más sugestivo. La dirección escénica fue de Lofti Mansouri, quien conoce bien la opera ya que comenzó a dirigirla en los años 60s, e incluso la co-dirigió al lado de Elisabeth Söderström en la producción de su despedida como director artístico de la Opera de San Francisco. Mansouri, entiende que en la obra conviven personajes de diferentes niveles sociales y que cada uno, como describe el texto y la música, posee un carácter definido y una personalidad, lo que resaltó con movimientos lentos, con solemnidad y sin exagerar nunca las situaciones cómicas de la historia. La parte musical fue la menos afortunada, señalando primero las inesperadas cancelaciones de Anja Harteros y de Ferruccio Furlanetto, originalmente contratados para debutar en esta producción a los personajes de la Mariscala y del Barón Ochs. Curiosamente, la deserción de artistas y estrellas semanas antes del inicio de cada producción de este teatro se esta convirtiendo desde hace algunas temporadas en algo habitual. ¿Será acaso una señal de que es necesaria una renovación de fondo en la gestión del teatro, pero sobretodo en la elección de repertorios y por consecuencia de los cantantes y los elencos que se contratan? Ni la soprano Twyla Robinson ni el bajo ingles Andrew Greenan se mostraron a la altura de las exigencias requeridas por los personajes que debían cubrir. Si bien ella mostró dotes artísticos y una grata coloración en su timbre, su insuficiente proyección ocasionó que su prestación fuera prácticamente inaudible durante toda la función. Por su parte Greenan basó su canto en el vigor y en la potencia de su instrumento, y su rígida e impasible actuación no convenció como el arrogante Ochs. Correcta si estuvo la mezzosoprano Anke Vondung en el papel de Octavian, por su ligera, oscura y bien manejada línea de canto. El barítono Hans-Joachim Ketelsen prestó al personaje de Herr von Faninal, la nobleza y el señorío vocal y escénico requeridos por su papel, y el tenor Stephen Costello agradó por su lucida y rica voz lirica en el aria del tenor italiano. La mas destacada de todo el cast fue indudablemente la soprano italiana Patrizia Ciofi, quien creó una delicada y deliciosa Sophie, muy comprometida en la parte actoral, y que ofreció un canto claro y cristalino, muy dúctil y sutil, con el que fue capaz de conmover en mas de una ocasión. El resto de los cantantes y el coro cumplieron de manera satisfactoria. Menos mal que la orquestación de Strauss contiene una musicalidad y una armonía intrínseca que fluye de manera natural, ya que en su lectura Christof Perick estuvo mas preocupado por enderezar el accidentado desempeño de una orquesta que constantemente apuntaba hacia la falta de sincronización, al desfase y a la desafinacion en sus secciones, particularmente la de los metales.