jueves, 1 de octubre de 2009

Béatrice et Bénédict - Théatre des Champs-Elysées, Paris

Foto: Sir Colin Davis
Credito: Radio France / Christophe Abramovitz


Ramón Jacques


En el parisino Théatre des Champs-Elysées, la Orquesta Nacional de Francia con colaboración del Coro de Radio France y un destacados solistas, ofrecieron una memorable interpretación de esta poco representada opera cómica en dos actos de Héctor Berlioz. La obra, estrenada en Baden-Baden en 1862, se basa en la obra de Shakespeare, Much Ado About Nothing, y demuestra la inspiración que Berlioz sentía por el dramaturgo ingles, en el cual se inspiró para crear sus obras mas importantes. Aunque la opera se representó en concierto, en escena hubo acción y movimientos, con divertida comicidad y candor, en una función que fue dinámica y ágil en su desarrollo. La trama versa sobre los enamorados Claudio y Héro, quienes a una semana de su boda, y con ayuda de Don Pedro de Aragón, engañan a sus amigos Béatrice y Bénédict para que se declaren mutuamente su amor. Ante todo, prevaleció la exuberante orquestación de Berlioz, que de la mano de Sir Colin Davis, un conocedor y experto en este repertorio, fue un placer escuchar desde la obertura hasta el final. Sir Colin dirigió a la ilustre Orquesta Nacional de Francia con máxima seguridad, habilidad y precisión, y se dio tiempo para participar en simpáticas situaciones. La mezzosoprano Joyce Di Donato, hizo una caracterización conmovedora y amena de Béatrice, papel al que le aportó soltura y naturalidad escénica, generoso y colorido timbre oscuro, y musicalidad. Como Bénédict se presentó el tenor Charles Workman con grande y comunicativa simpatía, timbre lírico claro, musical y expresivo. La soprano Nathalie Manfrino dio vida a Héro con impecable dicción francesa, agudos nítidos y claros, armonía y un manejo admirable de la voz en los pasajes de coloratura. Muy melódica y musical se mostró la contralto Élodie Méchain como Ursule. El baritono Jean-François Lapointe fue un seguro Claudio, y el legendario y experimentado baritono Jean Philippe Lafont un complaciente Somarone, que cantó con inteligencia e interpretó con coherencia. Un lujo fue contar con el bajo Nicolas Cavallier como Don Pedro, elegante y sutil en su canto y el fraseo. El resto del elenco y particularmente el coro de Radio France, tuvieron un aporte sobresaliente en el desarrollo de la función.

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