domingo, 20 de marzo de 2011

Zaide de Mozart interpretada por la orquesta Musica Angelica de Los Angeles, California

Foto: Martin Haselböck (director) - Lawrence K. Ho

Ramón Jacques
Musica Angelica Baroque Orchestra, la orquesta de música barroca de la ciudad de Los Ángeles California, ofreció, en una versión semi-escénica, el estreno local de Zaide, Singspeil KV 344, la opera inconclusa y poco conocida en dos actos de Mozart que fue compuesta en Salzburgo en 1779 con libreto de Johann Andreas Schactner, quien se inspiró para su creación en las fabulas turcas, tan populares en aquella época, que narraban la relación entre sultanes turcos y sus esclavos europeos (una obra que se convirtió en la antecesora de la opera Rapto en el Serrallo cuya trama es similar). Del manuscrito original se conservan únicamente los dos actos, pero sin obertura ni final, y en su estreno mundial, ocurrido en Frankfurt en 1866, se utilizó la versión André-Gollmic a la que se le agregaron las partes faltantes a la partitura. Aunque en tiempos recientes la opera fue re-orquestada por diversos autores como: Italo Calvino, Luciano Berio etc, la versión conocida y utilizada en la actualidad es la edición Neue Mozart-Ausgabe, a la que se le agregó como obertura la Sinfonía no. 32 KV 318, que Mozart compuso al mismo tiempo en el que hizo la opera. Para esta ocasión, se ofreció la versión señalada, a la que además se le agregó como final: un texto en prosa del director escénico ingles Brian Michaels, seguido del cuarteto vocal KV 479 de Mozart. Esta representación, dirigida por Michaels, se realizó con vestuarios modernos y pocos elementos sobre el escenario, donde también se ubicó la orquesta. Fue una propuesta ágil en cuanto a movimientos escénicos, actuación y gestualidad se refiere, pero como suele ocurrir en este tipo de operas, estuvo sobrecargada de innecesaria comicidad, de la que fácilmente se pudo haber prescindido si se considera la belleza de los pasajes musicales mozarteanos y las partes cantadas que contiene la obra. Una simple versión en concierto hubiese sido lo más óptimo. Cabe mencionar que esta puesta se realizó en colaboración con la Opera de Los Ángeles, que en el mismo periodo de tiempo estrenó la opera Il Turco in Italia de Rossini. Desde el punto de vista orquestal y musical, la obra fue satisfactoria y grata, sobretodo por la ligereza, musicalidad y cohesión mostrada por la sección de cuerdas de instrumentos antiguos de la orquesta. Con su habitual entusiasmo, el director austriaco Martin Haselböck, logró una lectura segura y dinámica. Vocalmente sobresalió por su desempeñó Valerie Vinzant, soprano de la Opera de Los Ángeles, quien prestó al personaje de Zaide una voz de un tono límpido y calido y una tonalidad apta para este repertorio, con la que agradó y conmovió. Seguro en su cantó se mostró el tenor Andrew Bidlack, como el personaje de Gomatz, asi como profuso en su acento y en la proyección de su voz se escuchó al barítono austriaco Christian Hilz como Allazim. La voz masculina más calida y mozarteana, fue indudablemente la del tenor alemán Christoph Genz, pero su prestación se vio comprometida por problemas en su emisión y por su exagerada actuación del papel del turco Soliman.

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