Sunday, April 2, 2023

Maurice Ravel: L'Enfant et les Sortilèges / Shéhérazade / Alborada del Gracioso con Seiji Ozawa

Lloyd Schwartz **El poeta estadounidense Lloyd Schwartz enseña en el programa MFA de escritura creativa en la Universidad de Massachusetts, Boston. Ees editor senior de música clásica para la revista en línea New York Artsm además de ser crítico musical para la estación de radio nacional National Public Radio. Fue editor de música clásica del desaparecido periódico The Boston Phoenix. En 1994, recibio el prestigioso premio Pulitzer por su labor como crítico. 

Maurice Ravel (compositor), Seiji Ozawa (Director), Saito Kinen Orchestra (Orquesta), Susan Graham, Isabel Leonard, Paul Gay, Yvonne Naef. Anna Christy.  Coro de niños SKF Matsumoto, Coro SKF Matsumoto Chorus. Formato: Audio CD. Decca Records International.

Esta grabación fue editada en el 2015, aun así, vale la pena reseñarla ya que obtuvo el ‘Grammy a la mejor grabación operística’ en la edición 58 de los premios realizada el 15 de febrero del 2016 en Los Ángeles, California.  Aunque el director japonés Seiji Ozawa, fue nominado varias veces para recibir este premio, esta fue la primera ocasión que grabó esta obra y ganó el premio, con la orquesta Saito Kainen Orchestra. La ópera en un acto, del difunto compositor Maurice Ravel, que describe un cuento de hadas moderno sobre un niño travieso a la hora de acostarse fue también la obra con la que el célebre director japonés debutó en la ópera de Paris. Personalmente he admirado "L'enfant Et Les Sortileges, una de las obras maestras de Ravel, después de haber visto al propio Ozawa dirigirla en vivo con la Boston Symphony Orchestra.  El compositor cuenta con dos extraordinarias operas en un acto "L'heure Espagnole" - "La hora española" - y "L'enfant Et Les Sortileges" – que significa algo así como "El niño y los hechizos mágicos” un cuento de hadas contemporáneo de conmovedor libreto de Colette, formando un delicioso díptico, que lamentablemente es raro verlas interpretadas al mismo tiempo porque sus requerimientos son diferentes. Una de ellas solo cuenta con cinco personajes y la otra con veintiuno, además de un coro. Una de ellas requiere un set sencillo, mientras que la otra requiere de una complicada maquinaria escénica e imaginarios vestuarios, además de las exigencias que el propio Ravel hace a la orquesta como a los solistas, por ello, ambas óperas se adaptan mejor cuando son ejecutadas en concierto con una gran orquesta sinfónica en vez de una producción escénica en un escenario operístico, especialmente "L'enfant Et Les Sortileges."  Su estreno en Paris en 1925 contó con las coreografías de George Balanchine quien intentó hacerla en tres producciones, así como en una desilusionante versión televisiva. He escuchado dos memorables versiones en conciertos en vivo con la Boston Symphony Orchestra dirigidas por Seiji Ozawa. No me consideraba un admirador de Ozawa, y me llamaba la atención por ser una especie de policía dirigiendo el tráfico y un buen bailarín en el podio, y rara vez sentí que tuviera un profundo conocimiento de la música que dirigía. Pero en "L'enfant Et Les Sortileges," que dirigió en 1974 y una vez más en 1996 despertaba algo especial en él.  Durante un periodo de más de 20 años Ozawa pareció identificarse con el niño desobediente y evidentemente parecía obtener un amplio placer de la deslumbrante orquestación de Ravel.  En aquel entonces tuvo dos elencos excelentes. A la legendaria mezzosoprano Jan DeGaetani quien interpretó al niño en 1974, y en 1996, tuvo a la encantadoramente juvenil Susan Graham.  Era una pena que Ozawa no hubiese grabado “L’enfant” omisión que remedió años después, con esta grabación, al frente de la magnífica agrupación japonesa la Saito Kinen Orchestra.  "L'enfant Et Les Sortileges" comienza con un niño sin nombre que se niega a hacer su tarea y su madre frustrada lo castiga con té y pan tostado para la cena. Estando solo, destroza la habitación, rompiendo la tetera, rasgando el tapiz de la pared con un hurgón e hiriendo a su mascota, la ardilla, que escapa hacia al jardín. Al parecer, todas sus víctimas contaban con vidas propias, vidas heridas por el niño travieso: su taza china de té, los pastores en el tapiz, la princesa hada en el libro que le encantada. Incluso los números en la lección de aritmética del niño cobran vida de manera amenazante. En un jardín mágico, las plantas y criaturas lamentan el sufrimiento ocasionado por el niño. Una solitaria libélula solitaria, cuya pareja había sido clavada en una pared por el niño, suena como Edith Piaf cantando una ardiente canción. Entonces se desata un altercado en el que la ardilla resulta herida.  Es entonces la oportunidad que tiene el niño de redimirse, y ayuda a vendar al animal herido y, en un momento de sorprendente profundidad emocional, todos los animales lo considerar un héroe. En esta grabación, me hubiera gustado estar más convencido de la interpretación de la mezzosoprano estadounidense Isabel Leonard en el papel del niño, pero el resto del elenco es una verdadera cornucopia de veteranos cantantes de carácter francés. Casi dos décadas después de su última interpretación de esta obra en Boston, Ozawa todavía mantiene su tierna e infantil inocencia con quizás la adición de una nueva nota de melancolía. Este CD editado por el sello Decca se desarrolla con más obras de Ravel, y Ozawa atinadamente conoce muy bien esta música, pero nunca ha sido mejor que en la ópera sabia y conmovedora del compositor francés.  Al momento de la edición de esta grabación, quien fungía como antiguo director musical de la Boston Symphony, volvió a dirigir la orquesta a sus 80 años de edad en el festival veraniego de la orquesta en Tanglewood, y diez años después de su última aparición en el podio de esta agrupación. 



No comments:

Post a Comment

Note: Only a member of this blog may post a comment.