martes, 21 de septiembre de 2010

Reflexiones de una directora de escena sobre el Rigoletto de Placido Domingo en Mantua

Así es, Plácido o Rigoletto.

Ma. Elena Mexia

La mega producción realizada por la Rai hace un par de fines de semana ha llenado y dividido al mundo de la ópera entre discrepancias y conversiones. Voy a dar mi modesta opinión, para eso dispongo de mi espacio "privado" y creo que todos tenemos el deber de dejar una opinión al respecto, sobre todo cuando trabajamos en el mundo de la ópera.

Este tipo de eventos mediáticos son siempre positivos para atraer a más gente, para hacer descubrir a tantos la ópera. Han hecho muchas versiones ya con ésta fórmula del día exacto, la hora y el lugar (Tosca, Traviata,.......). Yo misma hice mi tesis final de carrera sobre la ópera en película, y descubrí un lenguaje en la pantalla que me apasionó y es cuando empecé a dedicarme a pensar en la dirección escénica. Incluso pensé en hacerme una peli sobre Don Giovanni. Seguro que en el mundo de hoy día, este Rigoletto despierta en alguien pasiones, conversiones y demás.
He leído de todo ya acerca de que si es una buena producción o no.

Yo tengo dos puntos de vista, uno profesional y otro como simple ser humano. Como directora de escena creo que fue una producción mediocre, porque no había una dirección ni trabajo con los personajes, ni de situaciones ni al gesto importante, por dar dos simples ejemplos. Tampoco se dio mucho juego a la escenografía real del lugar tan hermoso, sino primeros planos y pocos generales. La luz era otro problema a destacar. En fin, una serie de detalles que se le escaparon al director. Incluso creo que la película hecha por Gobbi en el '46 (hecha sin medios) tenga más intuiciones teatrales, escénicas e interpretativas que la de Bellocchio. Para estar en el 2010, los medios tecnológicos son impresionantes y también de edición para contar la historia de forma más atractiva, innovadora y con un lenguaje más cercano al público acostumbrado al cine. La peli de Bellocchio no narra, se pierde en imágenes con sudor y termina por aburrir de lo poco que pasa. Sólo gracias a la música y el respeto por Verdi nos mantenemos al tanto de cómo va a acabar.
El personaje de Rigoletto interpretado por Plácido era muy pobre. Y esto es donde uno se queda triste. Una producción con tantos medios... y se queda la parte actoral tan escasa y mediocre???? que pasa???? Error del director no construir un personaje para Plácido hecho a medida y sacando de él lo mejor que puede dar, porque sabemos que Placi es un monstruo en escena y el mejor a la hora de interpretar personajes de gran profundidad psicológica. Lo mismo digo para el resto del cast, los gestos con los que se movían eran los típicos que vemos en los cantantes que no saben qué hacer con sus manitas y aquellos viciados de teatro sin sentido. Incluso a veces a Placi se le escapaban gestos heroicos de Otello, por tanto...Rigoletto quedaba más y más en sombra. Vocalmente hablando, es un tenor y siempre lo será, por tanto no podemos esperar que haga un fraseo y colores típicos del barítono verdiano. Lo canta como un tenor, como puede, con sus dificultades y resuelve a su modo. En fin, es lo que hay y así nos toca aceptar. Pero si me puedo permitir decir una cosa, canta mejor que muchos barítonos jóvenes en carrera jjaja! Lo que percibo del canto de Placi es poco miedo y mucho respeto a la partitura.

Un evento hecho para Plácido tendría que darle a él la perfección del personaje, ya que se mete en roles baritonales donde hay una larga lista de cantantes que han dejado el listón muy alto. Un poco de respeto a todos aquellos que lo han interpretado durante toda su vida y al mismo Verdi.
Estoy segura de una cosa, si hubieran llamado a Robert Carsen (por dar el nombre de un director respetuoso e innovador pero bien bueno para sacar al personaje de cada cantante), hubiéramos tenido RIGOLETTO, historia, innovación, una lectura de la ópera fuerte, llena de motivaciones y resaltando-evidenciando los rasgos más importantes de los personajes. Plácido hubiera salido victorioso, hubiera hecho historia, un personaje de referencia. Sin embargo, y me duele decirlo, en esta producción no es el Rigoletto de Verdi, y dentro de mi se que está. Admiro el hecho que con 70 años siga debutando roles, pero sobre todo que lo haga porque necesita quitarse límites, se arriesga como nadie al interpretar nuevos roles, óperas y se tira al vacío pase lo que pase. Es un artista único, cree 100% en todo lo que hace y se deja el alma, por no decir la vida, en su trabajo. Gracias Placi, por ser así.

Desde el punto de vista del ser humano humilde y gozoso de arte, la producción tiene un algo de romántico que puede cautivar a muchas personas no entendidas sobre la lírica. La historia te sorprende y te cautiva, ese Duca maldito por el cual Gilda muere, no deja indiferente. El canto, la música y los lugares donde se encuentran te llenan de historia y belleza. Los cantantes, Vittorio Grigolo y Julia Novikova (Duca y Gilda), sin estar a meternos en críticas vocales, tienen la juventud y el personaje en su voz, y lo hacen lo mejor que pueden, sobre todo ella, que enamora con su canto. Grigolo creo que necesitaría madurar el rol y la voz un poquito para convencer. Nino Surguladze, Maddalena, es sensacional, una gran prostituta enamorada de nivel, con una voz impresionante para el rol, de lo mejor que he visto (la vi en el Real ); Ruggero Raimondi, Sparafucile, digamos que como personaje lo clava, sobre todo el III acto, vocalmente hablando, se notan los años! pero qué tablas de actorazo!!!!!! Metha, acompañaba a gusto del cast, parece que para él fueron unas buenas vacaciones!

Hacen bien en seguir haciendo estas pelis de ópera, ayudan a difundir arte (bueno eso se espera). Que sigan las polémicas y conversiones al respecto.

Después de investigar artículos de periódicos, leo que ésta producción de Rigoletto ha costado alrededor de 10 millones de Euros. Ha valido la pena? no. Cuando hay una crisis enorme en el mundo, sobre todo en los teatros donde la mayoría de los artistas estamos sin trabajo porque no hay dinero para producciones en teatros que no son el Met, Covent, Scala, Real etc, y llevamos un par de años o más viendo cómo nuestros trabajos se cancelan y no cobramos los meses de proyectos ni unas gracias por parte del teatro.... es una verdadera vergüenza haber visto un Rigoletto de tan baja calidad teniendo tantos millones a disposición. Eso quiere decir , que primero se han forrado todos y segundo que Andermann debería dedicarse a financiar teatros.

No puedo no enfadarme cuando somos tantos los que no podemos trabajar, sea por la crisis que por la mala administración de los teatros en dar sólo trabajo a "estrellas" y famosos. Eso es ignorancia, egoísmo... Un país que invierte en sus artistas es un país culto. El primer mundo es vergonzoso. Viva latinoamérica que cree en su gente y les da oportunidades de oro, en unos 20-años allí serán los reyes, y sino tiempo al tiempo!

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