viernes, 19 de marzo de 2010

Semanas Musicales de Frutillar, Chile

Fotos: Teatro del lago, vista del lago en frutillar. Cortesia: Semanas Musicales Frutillar 2010‏

Santiago de Chile, marzo del 2010.

42 AÑOS DE MÚSICA FRENTE AL LAGO LLANQUIHUE

Johnny Teperman A.

Las Semanas Musicales de Frutillar, (a 982 kms al sur de Santiago) que nacieron como un camping musical en 1968 hoy se han convertido hoy en uno de los festivales de música más prestigiosos de América Latina. Acaba de culminar la cuadragésima segunda versión de este encuentro en un marco espectacular con la presentación del oratorio “Carmina Burana” a cargo de la Orquesta Sinfónica de Chile, Coro Sinfónico de la Universidad de Chile y destacados solistas nacionales dirigidos por el joven y carismático Maestro polaco Michal Nesterowicz. Fue una noche inundada de emociones, la última realizada en el sencillo Gimnasio de Frutillar que, convertido en Sala de Conciertos, acogió digna y lealmente a los artistas y público durante más de tres décadas.

La próxima versión, la N º 43, se vestirá de gala porque las Semanas Musicales de Frutillar 2011 se efectuarán por primera vez en la moderna y flamante Sala de Conciertos del Teatro del Lago, que se inaugurará en noviembre de este año como uno de los más importantes escenarios de música clásica de América Latina. Se cumple así el ansiado sueño de los organizadores: Corporación Cultural Semanas Musicales de Frutillar, Universidad de Chile y Fuerza Aérea de Chile de contar con un recinto adecuado a las necesidades de los programas de alto nivel internacional, conciertos sinfónicos, sinfónico-corales, música de cámara y recitales. Y, además, ahora se podrá pensar en espectáculos líricos y de ballet que enfatizarán en la diversidad que ha caracterizado este evento.

MUSICA Y NATURALEZA

Este Festival de buena música, para todos los gustos, y que ha llegado a concitar un interés mundial, basa su atracción en la unión de la música, la naturaleza y la calidez de su gente porque el hermoso paisaje que ofrecen el Lago Llanquihue y el Volcán Osorno adquiere un brillo especial con la llegada de la música clásica cada verano a Frutillar. En este balneario lacustre ubicado en las Regiones de Los Lagos y de los Ríos de Chile nacieron hace 42 años las Semanas Musicales, festival de música clásica que ha alcanzado un merecido prestigio internacional.

Frutillar es una pequeña ciudad ubicada a 982 kilómetros de Santiago, la capital de Chile. Con la llegada de las primeras familias de colonos alemanes establecidos en la ribera del Lago Llanquihue, la pequeña comuna de Frutillar, fundada en 1857, se transformó en su punto de reuniones. Se hizo habitual juntarse en el Club Alemán o en el Colegio Alemán de Frutillar para realizar celebraciones sociales, visitas importantes, bodas, bautizos y fiestas tradicionales. En estas reuniones tanto los colonos, como sus familiares demostraban sus cualidades artísticas cantando, danzando, tocando violín, acordeón, pianolas, armonios o flautas; instrumentos que habían traído desde Europa. Poseedores de la tradición musical europea, cultivaban el repertorio clásico e interpretaban a los grandes maestros como Mozart y Beethoven.

Treinta años después de la fundación de Frutillar nació el Coro “Liederkranz” que se presentaba en el Club Alemán atrayendo a colonos y amigos que recorrían largas distancias a caballo, en botes o a pie para escucharlo. La vida del coro se centró alrededor del Colegio Alemán, bajo la dirección de Roberto Dick, pedagogo, director musical y organista que durante 20 años lo condujo con gran entusiasmo.

La amistad entre Roberto Dick y Arturo Yunge, quien era el director del Coro “Singkreis” de Santiago y funcionario de la Liga Chileno-Alemana de Cultura permitió la organización de los “Campings Musicales de Verano” en Frutillar. Así nacieron en 1968 las “Semanas Musicales” de Frutillar.

Durante los once primeros años las Semanas Musicales fueron presididas por el vecino de Frutillar Alfredo Daetz. En 1978 se creó oficialmente la Corporación Cultural “Semanas Musicales” de Frutillar que preside desde esa fecha Flora Inostroza García, reelecta en varias ocasiones. La institución Cultural, con Personería Jurídica y sin fines de lucro, está integrada por once directores voluntarios, apoyados por un grupo de asesores técnicos y respaldados por socios y amigos del evento, quienes aportan su creatividad, esfuerzo, trabajo y entusiasmo.

En 1981 la Corporación Cultural firmó convenios con la Universidad de Chile y la Fuerza Aérea de Chile, pasando a ser las tres instituciones co-organizadoras del evento “Semanas Musicales” de Frutillar.

“Frutillar se destaca hoy como la Ciudad de la Música por el alto nivel artístico alcanzado gracias a la importante colaboración de la empresa pública y privada; el respaldo entusiasta del público amante de la música clásica y la generosa cobertura informativa de los medios de comunicaciones”, destaca Flora Inostroza.

Inostroza valora asimismo generosos aportes que han permitido el desarrollo sostenido del evento. En 1995 la Corporación recibió un piano de conciertos Steinway traído al país directamente de Hamburgo, gracias a aportes y gestión de la Embajada de Alemania en Chile junto a un grupo de empresarios chileno-alemanes. En 1994 recibió de parte de la Ilustre Municipalidad de Frutillar, un sitio con ubicación estratégica en el centro del Balneario de Frutillar, a orillas del Lago Llanquihue y frente al Volcán Osorno; donde se construyó el Teatro del Lago, cuya Sala de Conciertos albergará cada año a las Semanas Musicales a partir de 2011.

El 5 de febrero de este año se cerraron las cortinas de las 42 Semanas Musicales e inmediatamente se comenzó a trabajar en la próxima versión que impondrá grandes desafíos a cada uno de los responsables del encuentro. “A partir de ahora se comenzará a escribir otra historia”, dijo en la inauguración Flora Inostroza al público avizorando los cambios que necesariamente impondrá el nuevo escenario.

La entrada a esta nueva etapa se hace con un positivo balance de la última jornada. Más de 25.000 espectadores asistieron a los 43 conciertos realizados, número que aumenta notoriamente con las personas que siguieron el evento a través de la transmisión televisiva y radial que realizan diversos medios de comunicación que cubren el evento.

“Estamos contentos porque nuestras metas están siendo cumplidas y el sueño del nuevo teatro es ya una realidad y tristes porque son muchos años en el gimnasio que tiene muy buena acústica, una cercanía especial con el público y una magia que la gente valora”, manifestó Flora Inostroza.

“El próximo año tenemos un gran desafío que enfrentar, ya que hoy 5 de febrero de 2010 abandonaremos definitivamente el Gimnasio Municipal de Frutillar que por años nos permitiera desarrollar nuestra programación. Con alegría los próximos años podremos recibir a nuestro público en el soñado Teatro del Lago. Se trata de una tarea que requerirá de todos nuestros esfuerzos, creatividad y experiencia por lo cual nuestro trabajo para el 2011, empieza hoy mismo”, agregó.

En las 42 Semanas Musicales se presentaron en total 43 conciertos, de los cuales 26 se realizaron en Frutillar en dos escenarios: la Sala de Conciertos del Gimnasio Municipal y el Anfiteatro del Teatro del Lago. Estos se dividen en diez Conciertos de Música de Cámara, ocho de solistas vocales e instrumentales, tres Conciertos Sinfónicos a cargo de la Orquesta Sinfónica de Chile, un concierto de la Banda Sinfónica de la Fuerza Aérea de Chile, dos elencos corales, dos de grupos de jazz, una muestra folclórica y un espectáculo de bailes y danzas tradicionales. En ellos participaron más de 400 artistas nacionales y extranjeros que interpretaron aproximadamente obras de un centenar de compositores de todos los tiempos. El marco de público alcanzó en Frutillar una cifra cercana a los once mil espectadores.

Este año los Conciertos de Extensión se ofrecieron en una quincena de localidades de las Regiones de los Ríos y de Los Lagos. Estas presentaciones, que están a cargo de los mismos músicos que participan en los conciertos oficiales de Mediodía, Vespertinos y Nocturnos, se realizan con entrada liberada y están destinados a todo público. En estos Conciertos se calcula una audiencia estimada en catorce mil espectadores.

Entre los espectáculos de mayor impacto destacaron el Concierto inaugural a cargo de la Banda Sinfónica de la Fuerza Aérea de Chile dirigida por Fabrizzio de Negri, quien estrenó su obra “Meditación Nº 2” , escrita en homenaje de Jaime Valenzuela, quien se desempeñó durante 21 años como coordinador general de las Semanas Musicales y el músico Ramón Ávila, arreglador de la Banda Sinfónica de la FACH , ambos fallecidos en 2009.

El público premió también con su asistencia y aplausos los tres conciertos de la Orquesta Sinfónica de Chile, el último de éstos junto al Coro Sinfónico de la Universidad de Chile con la interpretación del oratorio “Carmina Burana”, cuyas entradas se agotaron semanas antes de su realización.

Entre los conciertos vespertinos destacó además la presentación de la pianista rusa Sofja Guelbadamova, ganadora del Primer Premio del Concurso de la Academia Pianística de Aix en Provence y del Primer Premio del Concurso Internacional de Piano Francis Poulenc en Francia. Durante este certamen recibió del pianista chileno Mario Cervantes, miembro del jurado internacional, el premio especial del Conservatorio de Música Sergei Prokofiev de Viña del Mar para realizar una gira de conciertos en Chile, incluyendo su exitosa actuación en Frutillar. Asimismo cumplieron una exitosa presentación el Fauré String Trío de Estados Unidos, que entre uno de sus miembros tiene al chileno Raúl Fauré, quien ha desarrollado una brillante carrera en ese país. Muy elogiado y aplaudido resultó también el concierto del Trío Felici, de Estados Unidos, con la pianista chilena Paulina Zamora y el ofrecido por el Ensamble de Cuerdas Equinox, integrado por músicos de la Sinfónica de Chile.

En los conciertos de mediodía y nocturnos el trovador español Amancio Prada fue una de las figuras internacionales preferidas. Entre los chilenos, el guitarrista chileno Carlos Pérez y Quinteto de Vientos Arrau cumplieron un magnífico desempeño.

La revelación fue la Conchalí Big Band, orquesta juvenil de Jazz de la Corporación Municipal de Conchalí integrada por niños y jóvenes de entre los 11 y 20 años, quienes asombraron por su calidad interpretativa y se lucieron junto al saxofonista y director invitado, alemán Peter Brand.

Una elogiada actuación también cumplió el Ensamble Terra Australis que brindó un espectáculo de Música Colonial Latinoamericana en el que la música y las danzas ofrecidas demostraron el profundo nivel de preparación y profesionalismo de sus integrantes
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