martes, 13 de septiembre de 2011

ÓPERA “SIMON BOCCANEGRA” DE GIUSEPPE VERDI DIRIGIDA POR MAURIZIO BENINI EN CHILE

Fotos: Teatro Municipal de Santiago

Johnny Teperman

Giuseppe Verdi. Opera en un prólogo y tres actos, con libretos de Francesco María Piave y Arrigo Boito. Reparto. Simon Boccanegra: Roberto Frontali / Omar Carrión* Amelia Grimaldi: Alexia Voulgaridou /Keri Alkema* Gabriele Adorno: Woo-Kyung Kim / Gonzalo Tomckowiack*  Jacopo Fiesco: Arutjun Kotchinian / Homero Pérez-Miranda* Paolo Albiani: Roman Burdenko / Ricardo Seguel* Pietro: Pablo Jiménez / Cristián Moya* Sirvienta de Amelia: Constanza Domínguez / Carla Vilches* Un Capitán: Claudio Fernández / José Barrera* Director de Escena: Filippo Crivelli  Escenografía e Iluminación: Ramón López Vestuario: Marco Correa Repositora Elenco Estelar: Christine Hucke Asistente de Dirección de Escena: Pablo Maritano Orquesta Filarmónica de Santiago Director: Maurizio Benini / José Luis Domínguez* Coro del Teatro Municipal Director: Jorge Klastornick

Intrigas políticas, un padre que busca a su hija desaparecida misteriosamente, amores truncados, secuestros, envenenamientos y una música que muestra a Verdi en la cima de su genialidad, son los puntos bases de la trama de la ópera italiana "Simón Boccanegra", de Giuseppe Verdi..  El gran compositor italiano tenía una increible habilidad para combinar política y relaciones humanas. "Simón Boccanegra" constituyó -sin duda-uno de sus trabajos más sombríos y envolventes, con esta historia que se desarrolla en la Italia del siglo XIV y está repleta de intrigas.  Son algunos de los ingredientes de la composición, que se ofreció como cuarto título de la temporada lírica nacional 2011 del Teatro Municipal de esta capital y que confirmó lo bien que ha estado el ciclo programado en nuestro coliseo. “Simón Boccanegra”, obra de argumento terrible, pero de bellos conceptos en todos los aspectos del arte, destacó en esta ocasión una parte musical impecable e incluso, nos atrevemos a señalar, con intérpretes excepcionales, partiendo por Maurizio Benini, un músico notable, un visitante constante, quien incluso hace cinco años fue el director principal de la Orquesta Filarmónica de Santiago, que en esta ocasión condujo con su calidad inigualada a la agrupación, que brilló con luces propias en ambas versiones. El director en la versión estelar fue, una vez más, el maestro nacional José Luis Domínguez, quien manejó en forma excelente a un grupo de instrumentistas que aportó una calidad en las cuatra familias de instrumentos.  La conducción teatral del elenco estuvo a cargo de Filippo Crivelli, importante director que ha trabajado con directores de la talla de Franco Zeffirelli, Michelangelo Antonioni, Tatiana Pavlova y Luchino Visconti y quien ha hecho en nuestro teatro El Barbero de Sevilla, Norma, Roberto Devereux y Simon Boccanegra en 1991 y 2001.

Su experiencia y conocimientos son enormes y le han valido obtener importantes premios en su patria. Esta vez Crivelli movió sus piezas habilmente y permitió el lucimiento de los cantantes cuando enfrentaban al público, al adquirir un rol preponderante. La escenografía e iluminación fueron responsabilidad de Ramón López, quien adecuó bien el ambiente reinante en las distintas situaciones, incluso con un colorido especial. El vestuario de Simon Boccanegra es de gran valor, ya que fue creado por el destacado diseñador chileno Marco Correa, uno de los precursores de la alta costura en nuestro país, fallecido en 1992. El Museo de la Moda presentó una exposición de tres vestidos de colección de este gran diseñador, como homenaje a su exitosa trayectoria en nuestro país. La exhibición tuvo lugar en el foyer principal del Teatro Municipal. Este “Simón Boccanegra”, versión 2011 en Chile, fue toda una sorpresa en cuanto al elenco de cantantes, tanto del grupo internacional como el del Estelar o segundo elenco.  El barítono Roberto Frontali mostró una voz calificada y a la vez, estuvo bien teatralmente en el manejo de su personaje. Mejor sin duda que el argentino Omar Carrión, quien no tuvo el mismo vuelo dramático con su caracterización del “dogo”. La hermosa soprano griega Alexia Voulgaridou encarnó a Amelia Grimaldi, con una voz bastante aceptable, pero sin darle a su personaje la emoción y calidad de la norteamericana Keri Alkema, lejos la mejor figura del elenco estelar, con una voz potente, emotiva, a ratos arrebatadora y de una técnica absoluta. El bajo armenio Arutjun Kotchinian., interpretó en gran forma al personaje de Fiesco, con sólida voz, en tanto que el tenor coreano Woo Kyung Kim, encantó al auditorio con su romántico enfoque del enamorado Gabriel Adorno. Su voz, de bello timbre, muy verdiana, fue atractiva, agradable de principio a fin, que se hizo fácil de escuchar, inclusoi de paladear. En estos dos roles, el cubano chileno Homero Pérez-Miranda (Fiesco) y el chileno Gonzalo Tomckowiack (Adorno), tuvieron impecables actuaciones y este último se mostró como un estupendo “belcantista”.  El barítono Ruso Roman Burdenko, abordó con gran calidad vocal, y solvencia actoral a Paolo Albiani y su contraparte chilena, Ricardo Seguel, lució su jerarquia acostumbrada; los comprimarios chilenos estuvieron, una vez más, a la altura de los extranjeros: elos fueron Constanza Domínguez y Carla Vilches(Sirvienta de Amelia), Pablo Jiménez y Cristian Moya (Pietro) y Claudio Fernández y Josd Barrera (Capitán).

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