viernes, 19 de agosto de 2011

La magia escénica: arias y dúos de opera en el Festival Internacional de Santander

Foto: Ignacio Cubero Schumann / Festival Internacional de Santander

Alicia Perris

Arias y dúos de ópera. Diletta Rizzo Marín: soprano, Alessandro Corbelli: barítono. Oviedo Philarmonia Orquesta. Director: Marzio Conti. Sábado 13 de agosto 2011. 21 horas. Sala Argenta.

Una rueda de prensa de la que formaron parte Diletta Rizzo Marin, el maestro Alessandro Corbelli y el Director Marzio Conti y donde también estaba presente Emilia Levi, Subdirectora del Festival Internacional de Santander, explicó con elegancia y exactitud, el alcance de la propuesta musical de Arias y dúos de ópera. Diletta Rizzo, una prometedora soprano italiana, comentó que el programa que llevarían a cabo era ligero y delicioso, pero complicado y exigido desde el punto de vista vocal. La idea- explicó Rizzo- era que el público no se diera cuenta de las dificultades de ejecución. El maestro Corbelli demostró una perfecta compenetración con sus dos colegas y el director, Marzio Conti, no dejó de recalcar que Diletta era una cantante “bravísima”, acompañada por un cantante-Corbelli- “histórico”, uno de los grandes intérpretes del canto italiano. Destacó además la importancia de haber incluido las dos oberturas de Rossini, la del “Turco en Italia” en la segunda parte y la de “Semiramide”, que abrió el concierto. El resto del programa fue puro bel canto y Mozart: “Il catalogo è questo”, para Leporello, de Don Giovanni, el aria de Despina de “Così fan tutte”, entre otros pasajes del compositor vienés y por supuesto Rossini y Donizzetti. La ópera desde el siglo XVII se orientó hacia dos caminos diferentes: la ópera buffa, cómica, con resabios de la tradicional Commedia dell ´Arte italiana y la seria, que buceaba en materiales de tipo histórico o mitológico.
“A medida que avanzaba el siglo XVIII aquellas farsas líricas se fueron tiñendo con tramas que alternaban lo buffo con lo sentimental o amoroso alcanzando en toda Europa una enorme popularidad. Mozart fue uno de sus máximos exponentes y poco después Rossini y Donizzetti, que tuvo que competir en genio e inspiración con Rossini y Bellini. En la representación, Diletta lució un clásico vestido negro, que completó con una actuación teatralizada, en perfecta consonancia con la diligencia y la vestimenta del barítono Corbelli, vestido para la ocasión con una chaqueta blanca y complementos burdeos. Bella voz la de Diletta y perfecta armonía con el director, Conti, musical e inspirado que dirigió una Orquesta Philarmonia con soltura y solvencia. El repertorio escogido y su propio buen hacer posibilitaron el lucimiento del barítono Alessandro Corbelli, cerrando una velada que hizo que el público disfrutara a placer. No es fácil interpretar las obras de Mozart con rigor y tampoco abordar las óperas belcantistas con facilidad, pero los tres intérpretes, bien compenetrados, lo hicieron muy bien.






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