Gracias al Boston Early Music Festival, muchos aficionados de la música antigua y de la opera en general, pueden agregar a su lista, el haber visto dos operas mas del compositor francés del siglo XVII Marc Antoine Charpentier, amigo y colaborador de Molière quien es muy conocido por su obra maestra Medée. Una de las dos operas de esta velada fue el pastoral La couronne de fleurs en la que la diosa Flora reta a unos pastores a una competencia para ver quien canta el mejor poema sobre las victorias de Luis XIV. Esta pequeña obra parece haber sido la revisión del prologo inicial de Le malade imaginaire, la ultima obra de Molière. La otra opera interpretada fue la inconclusa La descente d'Orphée aux Enfers una de muchas operas que se basan en el mito de la música como respuesta a la muerte. Por una idea del director de escena Gilbert Blin, se escenificaron los dos actos existentes de la opera de Orfeo, antes de la entrada al concurso de La couronne, pero antes del inicio de esta escena, un personaje vestido de mayordomo interrumpió la música para decir que solo Lully (el competidor mas férreo de Charpentier) tenia permitido interpretar estas operas, algo que pareció divertido, ya que algunas producciones pasadas del BEMF se han perdido en conceptos muy elaborados, y este si funcionó. La música de Charpentier es muy elegante, pero su mejor música estuvo en la partitura de Orfeo, con conmovedora música en la muerte de Eurdice en el infierno. Ambas obras tuvieron momentos de innumerable belleza, especialmente en los ensambles. La orquesta, compuesta por diez elementos y sus directores Paul O´Dette y Stephen Stubbs en la tiorba y la guitarra, fue el centro de la atención. En esta ocasión, el director de escena colocó a los músicos en el centro del escenario, la rodeó de una corona de guirnaldas, y toda la acción y los bailables se desarrollaron alrededor de ella. El cantante sobresaliente tenía que ser Orfeo y en ese sentido, el tenor Aaron Sheehan estuvo perfecto. Con su dulce y liquida voz y elegancia estilística, expresó su devoción por Euridice, el dolor por su muerte y su determinación por recuperarla del bajo mundo. La soprano Mireille Asselin fue una simpática Flora de brillante voz y el barítono Douglas Williams impresionó con su calido tono, como uno de los pastores y como Plutón. Los demás cantantes estuvieron mejor siendo parte del coro que en sus interpretaciones individuales
Opera-Musica Foto: Die Feen - Wagner - Théâtre du Châtelet, Paris - 04/2009(c) Marie-Noëlle Robert.
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Wednesday, January 11, 2012
La couronne de fleurs y La descente d'Orphée aux Enfers de Charpentier en Boston
Gracias al Boston Early Music Festival, muchos aficionados de la música antigua y de la opera en general, pueden agregar a su lista, el haber visto dos operas mas del compositor francés del siglo XVII Marc Antoine Charpentier, amigo y colaborador de Molière quien es muy conocido por su obra maestra Medée. Una de las dos operas de esta velada fue el pastoral La couronne de fleurs en la que la diosa Flora reta a unos pastores a una competencia para ver quien canta el mejor poema sobre las victorias de Luis XIV. Esta pequeña obra parece haber sido la revisión del prologo inicial de Le malade imaginaire, la ultima obra de Molière. La otra opera interpretada fue la inconclusa La descente d'Orphée aux Enfers una de muchas operas que se basan en el mito de la música como respuesta a la muerte. Por una idea del director de escena Gilbert Blin, se escenificaron los dos actos existentes de la opera de Orfeo, antes de la entrada al concurso de La couronne, pero antes del inicio de esta escena, un personaje vestido de mayordomo interrumpió la música para decir que solo Lully (el competidor mas férreo de Charpentier) tenia permitido interpretar estas operas, algo que pareció divertido, ya que algunas producciones pasadas del BEMF se han perdido en conceptos muy elaborados, y este si funcionó. La música de Charpentier es muy elegante, pero su mejor música estuvo en la partitura de Orfeo, con conmovedora música en la muerte de Eurdice en el infierno. Ambas obras tuvieron momentos de innumerable belleza, especialmente en los ensambles. La orquesta, compuesta por diez elementos y sus directores Paul O´Dette y Stephen Stubbs en la tiorba y la guitarra, fue el centro de la atención. En esta ocasión, el director de escena colocó a los músicos en el centro del escenario, la rodeó de una corona de guirnaldas, y toda la acción y los bailables se desarrollaron alrededor de ella. El cantante sobresaliente tenía que ser Orfeo y en ese sentido, el tenor Aaron Sheehan estuvo perfecto. Con su dulce y liquida voz y elegancia estilística, expresó su devoción por Euridice, el dolor por su muerte y su determinación por recuperarla del bajo mundo. La soprano Mireille Asselin fue una simpática Flora de brillante voz y el barítono Douglas Williams impresionó con su calido tono, como uno de los pastores y como Plutón. Los demás cantantes estuvieron mejor siendo parte del coro que en sus interpretaciones individuales
Friday, December 2, 2011
Niobe, Regina di Tebe en Boston
Foto: Phillippe Jaroussky BEMF
Niobe, Regina di Tebe fue la esperada producción de opera barroca presentada por el Boston Early Music Festival. Su compositor Agostino Steffani (1653-1728), coincidió con Lully, Purcell y Handel, y aunque la opera contiene música maravillosa no es consistente. La trama es un poco extraña y confusa ya que es una amalgama de Ovidio con novelas del siglo diecisiete, y en esta producción en la que todo lo que no gusta de la autenticas producciones de música barroca contribuyeron al efecto total de la obra. No hubo un solo cantante que estuviera a la altura del papel, pero todos lograron hacer que esas rígidas y artificiales poses y gestos del barroco fueran más fluidos y expresivos. Las escenográfias del director de escena Gilbert Blin era imaginativas y estilizadas, y los vestuarios de Anna Watkins opulentos. Además de que los bailables tuvieron estilo. Como siempre, la orquesta del BEFM, estuvo sobresaliente con sus directores Paul O’Dette y Stephen Stubbs (tiorba y guitarra) supieron entrar en los ritmos manteniendo todo en el aire. La intricada trama dela Metamorfosis de Ovidio trata sobre Niobe una madre orgullosa de sus hijos, más de lo que quisieran los dioses quienes los asesinan convirtiéndola en una estatua incapaz de llorar. Al final la puesta en escena de Blint no clarificó la trama. Agradó la joven heroína Manto, de la encantadora Yulia Van Doren. La obra contó con cuatro contratenores, dos de los cuales: Kevin D. Skelton y Matthew White estuvieron excelentes, y los otros dos aun más, como José Lemos que fue todo un éxito como la enfermera cómica, y el reconocido contrátenor francés Philippe Jaroussky quien en su debut escénico Norte Americano, se ganó a publico con su hermoso, sólido y brillante tono y por su sobresaliente técnica y emocionantes matices en el papel de Anfione. La mejor música de la opera fue su himno por la armonía de las esferas. Como Niobe, la soprano Amanda Forsythe mostró una brillante y volátil coloratura que sirvió bien al complejo personaje que interpretó de una tierna y orgullosa madre y reina, que es además capaz de engañar. Por momentos se encontró en algunos puntos muertos de acústica en el teatro, pero cuando estuvo en el centro y de frente sonó como una cantante de alto nivel. Bien estuvieron el resto de los cantantes y el coro de niños.
Lloyd Schwartz
Niobe, Regina di Tebe fue la esperada producción de opera barroca presentada por el Boston Early Music Festival. Su compositor Agostino Steffani (1653-1728), coincidió con Lully, Purcell y Handel, y aunque la opera contiene música maravillosa no es consistente. La trama es un poco extraña y confusa ya que es una amalgama de Ovidio con novelas del siglo diecisiete, y en esta producción en la que todo lo que no gusta de la autenticas producciones de música barroca contribuyeron al efecto total de la obra. No hubo un solo cantante que estuviera a la altura del papel, pero todos lograron hacer que esas rígidas y artificiales poses y gestos del barroco fueran más fluidos y expresivos. Las escenográfias del director de escena Gilbert Blin era imaginativas y estilizadas, y los vestuarios de Anna Watkins opulentos. Además de que los bailables tuvieron estilo. Como siempre, la orquesta del BEFM, estuvo sobresaliente con sus directores Paul O’Dette y Stephen Stubbs (tiorba y guitarra) supieron entrar en los ritmos manteniendo todo en el aire. La intricada trama de
Monday, December 27, 2010
Dido y Eneas de Purcell en el festival Boston Early Music Festival de Boston.
Fotos: Yulia Van Doren (Belinda), Laura Pudwell (Dido), Douglas Williams (Eneas) copyright - André Costantini.Lloyd Schwarz
Henry Purcell fue siempre un afortunado, ya que aunque parte de la música de la partitura original de su única obra totalmente cantada, Dido y Eneas (1688) se encuentra extraviada, lo que aun queda de ella es una de las mayores glorias de la música. Una abigarrado drama de una hora de longitud basado en la Eneida de Virgilio, sobre el encuentro entre Troya, escapando de la caída de su ciudad, con la reina de Cartago. Purcell agregó una hechicera mala, que con su grupo de brujas prometió la caída y ruina de Dido. En esta obra no hay una sola nota desperdiciada, y ciento setenta años mas tarde, Berlioz compuso una obra épica basada en el mismo tema, y Mark Morris adaptó uno de sus mas conmovedores bailables a la opera de Purcell, en la que el mismo interpretó a Dido y a la hechicera, demostrando el impulso destructivo inherente en cada persona.
Dido es la tercera producción consecutiva que el festival Boston Early Music Festival hace de alguna opera de cámara, y sus directores musicales Paul O’Dette y Stephen Stubbs, le agregaron mas música de Purcell, principalmente de bailables, con el fin de rellenar las partes en las que el libreto original señala que debe existir música. Sin embargo, esta lección de las prácticas de interpretación del siglo 17 no hace más que disminuir su dramatismo. Yo personalmente lamentó el haber tenido que escuchar más música, después del profundamente conmovedor lamento coral, que se canta al final por Dido. La malicia de la hechicera de Mark Morris fue cómica y peligrosa. El director de escena Gilbert Blin nos ofreció únicamente la comedia, y tanto el tenor Jason McStoots como el coro de brujas se dedicaron a provocar risas fáciles, en vez de dedicarse a cantar. La mezzosoprano canadiense Laura Pudwell mostró una rígida majestuosidad como Dido y no tuvo ni la voz ni la profundidad emocional para interpretar el aria final de Dido “When I am laid in Earth”, que es una especie de "Liebestod" proto-wagneriano barroco.
Como Eneas, Douglas Williams mostró un sólido centro vocal pero sonó un poco tenso en los extremos de su voz. Eneas es una especie de enigma, y el énfasis de Blin en los movimientos y gesticulación barroca no le ayudó a Williams a encontrar el centro del personaje. Como Belinda, la soprano rusa-americana Yulia Van Doren, mostró una bella y animada voz, pero su ejecución vocal inhibió considerablemente su dicción. Ni los fastuosos vestuarios ni los delicados bailes barrocos parecieron compensar lo extensa que fue la función. La orquesta del festival BEMF contó con un grupo de destacados intérpretes como O’Dette y Stubbs, en el laúd y la guitarra, Robert Mealy, Cynthia Miller Freivogel, Laura Jeppesen, y Phoebe Carai, en las impresionantes cuerdas, y Avi Stein en el clavecín. El coro tuvo su mejor momento en el bis, del vigoroso himno de Purcell de King Arthur. Friday, January 1, 2010
Acis y Galatea de Handel - Boston Early Music Festival, Boston
Foto: Acis y Galatea. Crédito: David WalkerLloyd Schwartz (The Phoenix)
La ultima velada de opera de cámara del Boston Early Music Festival se realizó con la exquisita y prematura obra pastoral Acis y Galatea de Handel. Una vez mas, Gilbert Blin, el director de escena en residencia nos ofreció opera como una fiesta casera – que quizás es lo que el original Acis fue en realidad, y con su tema como un probable tributo alegórico al acaudalado Lord Chandos y a su esposa. El movido escenario, que casi trato más sobre la casa que sobre los personajes fue entretenido y precioso pero frecuentemente desatento de la música. Un dueto principal fue opacado por una pintura colgante de Poussin. En esta versión original hubo un solo instrumento por parte y el coro fue conformado por los cinco cantantes solistas. Casi por necesidad, los directores musicales Paul O’Dette y Stephen Stubbs eligieron velocidad en lugar de peso. La ejecución musical fue impecable, aunque faltó un poco de la cargada solemnidad presente en la versión posterior de Handel. Teresa Wakim, hizo una digna Galatea con hermosas notas agudas. El logrado elenco incluyo al tenor Aaron Sheehan como Acis (un cursi noble mas que un enamorado pastor), al bajo de voz ligera Douglas Williams (un brillante Polyphemus con cubre ojos en lugar del monstruo de un ojo), y los tenores Jason McStoots (como Damon y como el propio Handel) y Zachary Wilder (un conmovedor Coridon). Además ¿Quién mas podría competir con la fabulosa alta costura del siglo 18 tipo Project Runway de Anne Watkins?
ENGLISH VERSION
Photo: Teresa Wakim, Melinda Sullivan, Jason McStoots, Aaron Sheehan, Zachary Wilder, Douglas Williams. Credit: Ethan Heard
Lloyd Schwartz (The Phoenix)
Boston Early Music Festival's latest evening of chamber opera was Handel's exquisite early pastoral Acis and Galatea. Once again, stage-director-in-residence Gilbert Blin gave us opera as house party — which may be what the original Acis really was, with its plot probably an allegorical tribute to wealthy Lord Chandos and his wife. The busy staging, almost more about the house than the characters, was diverting but precious and too often distracted from the music. A major duet was upstaged by the hanging of a Poussin painting. In this original version, there's only one instrument per part, and the chorus consists of the five solo singers. Music directors Paul O'Dette and Stephen Stubbs by necessity chose fleetness over heft. The playing was impeccable, though I missed some of the weighty solemnity of Handel's later version. Teresa Wakim, made a dignified Galatea with pretty high notes. The accomplished cast included tenor Aaron Sheehan (Acis as foppish lord rather than infatuated shepherd), light-voiced bass Douglas Williams (a dashingly eye-patched rather than monstrously one-eyed Polyphemus), and tenors Jason McStoots (as Damon and Handel himself) and Zachary Wilder (a touching Coridon). But could anyone compete with Anne Watkins's fabulous 18th-century Project Runway couture?
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