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Thursday, November 30, 2017

Renassaince Splendours (Esplendores Renacentistas) con de The Toronto Consort

Foto: David Fallis

Giuliana dal Piaz

Toronto, 17-XI-2017. Trinity-St. Paul’s Centre. Stagione 2017-18 di Toronto Consort. RENAISSANCE SPLENDOURS (17-18 novembre). Musiche dalla Corte del Re di Francia Carlo IX, della Regina d’Inghilterra Elisabetta I, del Duca di Bavaria Albrecht V e della Marchesa di Mantova Isabella d’Este. Direttore Artistico: David Fallis. Ensemble The Toronto Consort: Michelle DeBoer, soprano; David Fallis – tenore e percussioni; Ben Grossman – Hurdy-gurdy e percussioni; Katherine Hill – soprano e basso-viola; Paul Jenkins – tenore e clavicembalo; Terry McKenna – liuto e chitarra barocca; Allison Melville – flauto e flauto dolce; John Pepper – basso; Laura Pudwell – contralto. Coreografia delle danze: Jeannette Lajeunesse Zingg. Ballerini: Alunni della Scuola di Atelier Ballet.

Esta Temporada del Toronto Consort es especial puesto que celebra el 45º aniversario desde su fundación, y el concierto de estreno tiene lugar con la presencia de su veterano creador, el musicólogo Prof. Timothy McGee. The Toronto Consort abre entonces el programa 2017-18 con Renaissance Splendours, presentando – de hecho, no por primera vez pero en un marco distinto – unas piezas musicales producidas o tocadas en algunas Cortes del siglo XVI. El Mº Fallis ha seleccionado para el programa cuatro de las Cortes europeas más importantes desde el punto de vista musical: la del joven Rey francés Carlo IX, segundo hijo de Caterina de’ Medici; la de la gran Reina Isabel I de Inglaterra, especialmente amante de la música y de la danza; la del Duque Albrecht V de Baviera– una Corte menor,  que hospedaba sin embargo a uno de los más relevantes compositores del Renacimiento, Orlando de Lasso –, y dejando al último la de Isabella d’Este en Mantua. Esta también, como la de Baviera, era una Corte aristocrática pero no regia, pero que ejerció mucha influencia sobre todo ese período histórico-artístico, gracias también al tratado Il Cortigiano (El Cortesano) publicado por Baltasar Castiglione en 1528, que fue pronto traducido a los demás idiomas europeos y difundido por toda Europa, gracias a la novedad de la prensa. Cada una de las cuatro partes del concierto ha incluído unas hermosas piezas sólo instrumentales que han puesto de relieve la refinada preparación de los instrumentistas del Consort: Les gavottes y la Jouissance basse dance, con la danza Branles de village, para Francia; Epping Forest/Huntsuppe/Old Mole, para Inglaterra;Wascha Mesa, para Bavaria; Saltarello alla Venetiana y las piezas de danza, Pavana y Piva alla venetiana, para Mantua. Unas piezas cantadas a cappella por cuatro o cinco intérpretes no me gustaron demasiado: por supuesto era intencional y agradable el “desfase” temporal entre las distintas voces, pero ha habido unos defectos de entonación y unos intérpretes no se lucieron particularmente cuando no acompañados por instrumentos. Fue en cambio espléndida la balada Essex’Last Good-night dedicaaa a Robert Devereaux, el Conde de Essex condenado a muerte por alta traición, interpretata con habilidad y sentimiento por la contralto Laura Pudwell, así como esquisita la frottola por Rossino Mantovano Lirum bililirum, magistralmente interpretada con gracia y sentido del humour por la soprano Katherine Hill. Que la velada incluyera unos números de danza, ha sido muy apreciado por el público y me pareció admirable el esfuerzo de los alumnos de Atelier Ballet por hacer suficientemente a un lado el estilo asimilado para el escenario de Opera Atelier. Habiendo visto anteriormente, sin embargo, a los mismos cuatro bailarines me pregunto en qué momento estos aún prometedores y bienintencionados alumnos de la escuela de Atelier Ballet van a alcanzar la que Il Cortigiano definía sprezzatura, esa capacidad “...que esconda el arte y demuestre que lo que se hace y se dice está hecho sin esfuerzo y casi sin pensarlo”. Y el ejemplo que Castiglione aportaba era precisamente aquel del bailarín que danza "con tal atención que por cierto parece ir contando los pasos"... La única de los cuatro bailarines que parece haber alcanzado cierta sprezzatura es Rebecca Moranis.

Monday, May 15, 2017

Elena de Cavalli – Toronto Consort

Giuliana dal Piaz

Acaba de haber en Toronto la increíble oportunidad de ver en estreno en Canada y posiblemente en todo Norteamérica la ópera de Francesco Cavalli Helena (1659), que no se ha ejecutado casi nunca en época moderna: la única presentación que conozco es la del Festival de Aix-en-Provence en 2013. Pequeños milagros que ocurren en una ciudad/país no particularmente famosa/o por sus produccions operísticas (aunque está formando y mandando al exterior una generación de muy buenos cantantes) que sin embargo tiene el privilegio de una institución que ha hecho de la investigación sobre las composiciones del pasado su misión: The Toronto Consort. Es ésta, en efecto, la cuarta ópera que el Consort ha puesto en escena en los últimos años, después de Calisto, Gli amori di Apollo e Dafne y Giasone. Con este evento, The Toronto Consort concluye su Temporada 2016-17 en el Trinity-St. Paul’s Centre de Toronto.  El David Fallis, fundador e director del Toronto Consort, es el iniciador de una investigación filológica en el campo de la música antigua y barroca. Tiene además un talento especial en presentar estas óperas en concierto, subrayando los aspectos cómicos o irónicos que abundan en la producción de Cavalli. En este caso, con una increíble labor de concertación, ha reducido la partitura de Helena de casi una hora sin alterar ni la continuidad narrativa del texto, ni el espíritu o la coherencia orquestal de la partitura misma. Siguen siendo hermosos los acordes de las flautas, extraordinaria la tesitura armónica de los violines y muy agradable el contínuo de clavecín, chelo y tiorba. Realizada con un grupo de sólo ocho músicos, la obra resulta probablemente muy similar, músicalmente, a las que ponía en escena el propio Cavalli, cuando las óperas apenas empezaban a ser un espectáculo público y no limitado a la Corte o a los palacios de los noblesHelena narra cómo la que los antiguos llamaban “la mujer más bella del mundo”, engendrada por Leda y Júpiter, mas formalmente hija del rey de Esparta, Tíndaro; la princesa cortejada por su belleza por los más destacados príncipes y reyes del mundo mediterráneo, conoce a Menelao y lo acepta por esposo. Todo ello, muchos años antes de los acontecimientos de la epopeya troyana. Se trata en cierto sentido de una “comedia de los erroresen la cual el protagonista masculino, el joven Menelao, se disfraza de mujer para poder acceder a una igualmente joven Helena; así disfrazado, despierta el amor de Piritoo, amigo de Teseo que también aspira a la mano de Helena. En tiempos de Cavalli, interpretaban los roles masculinos los castrati”; en vez de escoger a contratenores o tenores ligeros para dichos roles, Fallis ha decidido asignar cuatro de ellos a mujeres (dos sopranos y dos mezzo-sopranos), así que el público se ha divertido inmensamente con la inversión y la ambigüedad de los roles. Todos los cantantes – vocalmente muy buenos – han sabido interpretar además sus personajes con gran sentido del humor: el tenor Bud Roach, por ejemplo, quien interpreta al bufón Iro y también toca muy bien la quitarra barroca, ha llegado al escenario desde la platea cantando y haciéndola de pallazo de corte; Kevin Skelton (Menelao), un tenor ligero de óptima voz y gran experiencia en roles barrocos, se ha adaptado con gracia a disfrazarse de Elisa, la esclava amazona, poniéndose un delantal negro con impresa la imagen en tamaño natural de Wonder Woman. Katherine Hill ha dado a su Menestao la viciosa y trahicionera agresividad necesaria, mientras que John Pepper ha cantado con la oportuna gravitas las breves intervenciones de los reyes Tíndaro, padre de Helena, y Creón, padre de Menestao, en cuya Corte se lleva a cabo la acción. Muy buenos Cory Knight como Teseo y Laura Pudwell como su batallera prometida Hipólita, mientras que Vicki St. Pierre ha desplegado las notas más hondas de su bella voz para dar vida a Piritoo, enamorado de... Menelao. Michelle DeBoer ha moderado por una vez sus sobreagudos, dando una versión adecuada de la dulce y algo simple Helena, a pesar de que sus dotes de actriz son modestas  Por primera vez en los conciertos de The Toronto Consort, se ha proyectado a una pantalla la traducción al inglés del texto, y ha sido una suerte porque sólo la mezzo-soprano Laura Pudwell tiene una buena pronunciación italiana, mientras que todos los demás intérpretes – no siendo cantantes de la ópera tradicional – manejan con dificultad las palabras del libreto, desde un nivel aceptable en Kevin Skelton, Cory Knight y Katherine Hill, hasta el nivel totalmente imposible de John Pepper y Bud Roach.  En conjunto, no hay duda de que todo mundotanto en el escenario como en el auditorio – se ha divertido muchísimo y los aplausos han sido largos y entusiasmados.