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Thursday, November 23, 2017

Lucia di Lammermoor en Miami, Florida

Fotos: Chris Kakol

Abigail Brambila

La audiencia en Miami se vistió de gala para asistir y presenciar la ópera Lucia di Lammermoor, famosa y favorita de muchos, y quedó deslumbrada con el extraordinario talento vocal e histriónico de Anna Christy quien, en su debut local, representó al personaje con voz dúctil y ágil, brillando en sus arias, particularmente en la escena de la locura. Escénicamente la soprano se mostró en sincronía con el tenor Joshua Guerrero quien dio vida a un correcto y solvente Edgardo. El barítono Trevor Sheunemann dotó a Enrico de tintes dramáticos y Raimondo fue personificado por el bajo-barítono Kristopher Irmiter  notable por el color y la tonalidad en su voz.  
El resto del elenco contó con Chaz’men Williams-Ali como Arturo, un tenor de grata línea lírica, con el tenor Dominick Carbacio como Normanno, y como Alisa la mezzosoprano Mary Beth Nelson. La escenografías fueron simples pero tradicionales ya que situaron la escena como indica el libreto, en Escocia a finales del XVII, y tanto el concepto como los elegantes vestuarios fueron ideados por Liz Ascroft, para la ópera de Houston de donde fueron traídas para la ocasión. La dirección escénica de Elise Sandell, fue puntual y directa, y dentro de la cual los artistas brillaron por sus cualidades y características únicas. La conducción a cargo de Alexander Polianichko, fue enérgica, pero correcta, atenta al detalle y con buena dinámica.  Una mención merece también el coro de la Opera de Florida cuyos miembros se mostraron activos en escena y mostraron uniformidad en su canto.  Variada y entretenida luce la temporada, con títulos de diversos géneros y para todos los gustos como Salome, Orfeo y Euridice de Gluck, y la reposición de Florencia en el Amazonas de Daniel Catán.

Tuesday, June 10, 2014

Thais de Massenet en Miami

Foto: Justin Namon

Abigail Brambila

Miami se vistió de gala con la presentación de Thais, opera francesa que muestra una pasión reprimida por un lado versus una religiosidad que se vivía en el antiguo Egipto. Esta ópera basada en la novela de Anatole France, narra la historia de cómo un monje cenobita, Athanael, logra que la cortesana Thais de Alejandría, seguidora de la Diosa Venus, se arrepienta de su vida dedicada a los placeres mundanos y al pecado y se la dedique a Dios, pero al final el monje se da cuenta del profundo amor que había despertado en el mientras ella se encontraba en su lecho de muerte. El extraordinario intermezzo para violín “Meditación de Thais”, donde se conjugan las emociones de la cortesana para lograr su conversión, un papele difícil de interpretar y que sin duda alguna, la soprano americana Angela Mortellaro, quien cuenta con un importante caudal vocal, logró transmitir y estremecer al público con su presentación, tanto por su sensualidad característica del personaje en el primer acto, llevándonos a una profunda reflexión al pasar al segundo dejándonos con ganas de resolver las preguntas que todos nos hemos hecho en diferentes periodos de nuestras vidas. Kristopher Irmiter bajo-barítono interpretó el papel de Athanael, transmitiendo su pasión por el buen arte y su compromiso con el papel, así como una extraordinaria presencia en escena. Martín Nusspaumer, tenor uruguayo, interpretó a Nicias, el noble, rico y amante de Thais, quien demostró una profunda entrega de emociones. El elenco se completó con la presencia de miembros del programa de artistas jóvenes de la Florida Grand Opera, mencionando a algunos como Caitlin Mc Kechney y Riley Svatos, quienes dieron alegría a la puesta en escena. Gracias al equipo de la FGO,  la excelente puesta en escena de Renaud Doucet, nos ha deleito en una noche de las mejores formas de arte, logrando estremecer los sentidos Felicitaciones al Director Musical Ramón Tebar, quien nos dejó en claro el profesionalismo y capacidad de comunicar emociones al público, los solos de violín estuvieron a cargo de Scott Flavin a quien hay que agradecer las sentimientos transmitidos en momentos tan inspiradores. Es importante mencionar que la iluminación fue extraordinaria, gracias a Robert Wierzel quien volvió a la FGO.