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Saturday, October 26, 2024

Giuseppe riconosciuto en Barcelona

Foto: Toni Bofill 

Eduardo Andaluz 

Se inauguró el ciclo Palau Òpera en la pintoresca sala de conciertos Palau de la Música Catalana, en el barrio de la Ribera en Barcelona, con la representación en versión concierto de Giuseppe riconosciuto, oratorio y primera obra de juventud del compositor barcelonés Domènec Terradellas (1713-1751) quien en su época fue considerado uno de los máximos exponentes de la escuela napolitana del siglo XVIII, ya que se formó musicalmente  en Nápoles, que era entonces un preeminente centro musical y operístico. El compositor hizo su carrera principalmente en Roma (donde fue maestro de capilla) y en Londres, pero al parecer estamos frente a otro compositor cuyo trabajo es poco conocido, a pesar de que cuenta con una docena de operas serias, otra más de obras cómicas, y diversas composiciones de música sacra (como misas, salmos, motetes y un te deum). La costumbre en Nápoles era que al finalizar su formación, los jóvenes compositores presentaran un oratorio, fue así como Terradellas (quien ya se había convertido en Domenico Terradeglias) estrenó allí mismo,  en 1736, su oratorio en tres partes para solistas, coro y acompañamiento musical, basado en un libreto escrito años antes por poeta y libretista italiano Pietro Metastasio (quien trabajó con compositores como Vivaldi o Mozart – entre otros- y para este último se ocupó del libreto de su ópera La Clemenza di Tito); el libreto fue adaptado para crear una verdadera ópera de temática religiosa, como era usual en Nápoles. La historia extraída por Metastasio del libro de Génesis, narra cómo los hermanos de Giuseppe (José) hijo de Jacobo, envidiosos del amor que su padre le tenía, lo hacen pasar por muerto y lo venden como esclavo en Egipto, donde es encarcelado, y posteriormente liberado por interpretar el sueño del faraón, quien lo convierte en un poderoso funcionario. Giuseppe se encuentra nuevamente con sus hermanos en Egipto, y después de enfrentarlos a varias pruebas, les revela su identidad, y los perdona.  Se sabe que pesar de su exitosa carrera por Europa, las obras de Terradellas no fueron interpretadas en España cuando el aun vivía; por lo que, en base a las investigaciones de recuperación de este patrimonio musical, realizadas por el musicólogo Josep Dolcet, en 1995 el oratorio fue rescatado por la Orquesta de Cadaqués, que realizó  su ejecución en la Semana de Música Religiosa de Cuenca, y el mismo año en el Festival de Cadaqués en Cataluña. Esta versión en concierto de la obra fue dirigida musicalmente por Dani Espasa, al frente de su orquesta de instrumentos barrocos Vespres d'Arnadí y un elenco de jóvenes y perspicaces cantantes.  Como indica el programa de mano, la versión del propio director musical, que se escuchó en este concierto y que se estrenó en el 2023 en el festival de música de Torroella de Montgrí eliminó varios de los recitativos, y  algunas escenas del primero y del tercer acto, que no incidieron en el dramatismo, la fuerza y el lirismo de la composición musical que es por momentos conmovedora y expresiva en la secuencia de sus arias y sus partes corales.  Espasa condujo desde el clavecín, con dinámica, elegancia y logrando uniformidad en el sonido entre los músicos de su ensamble. El elenco de solistas estuvo encabezado por la soprano Èlia Casanova como Giuseppe, quien mostro claridad, elasticidad y penetrantes agudos. La soprano Mercedes Gancedo cantó el papel de Baniamino con seguridad y buena proyección. Otro personaje cantado por una voz femenina fue el de Simeone, a quien la mezzosoprano Anna Alàs i Jové revistió con su profundo instrumento oscuro, además de  desplegar viveza y animación en escena.  El contratenor Rafael Quirant personificó al personaje de Giuda con dominio y señorío en su manejo vocal; y los tenores Jorge Navarro Colorado como Tanete y Roger Padullés como Cabri, contribuyeron con sus cualidades cantoras con esta admirable labor de redescubrimiento.  Tratándose de la primera obra de un joven compositor, podrán debatirse ciertas debilidades o falencias de la partitura, quizás los más doctos en musicología podrán explayarse al respecto, lo único cierto es que se pudo disfrutar la valía de varias de sus arias, y el notable y meritorio desempeño de los que formaron parte de lo que fue escuchado en esta velada.  ¿Qué sigue para la obra y para Terradellas?  Se sabe que se tiene prevista una grabación discográfica de la obra, con la mayoría de estos solistas y ensamble, y más representaciones por España, concretamente en Madrid. Para Dani Espasa y sus Vespres d'Arnadí existe una nueva fuente de obras por redescubrir y revelar.



Friday, December 19, 2014

El Barbero de Sevilla en la Ópera de Oviedo, España

Foto: Ópera de Oviedo

Alejandro G. Villalibre -Opera World

La Ópera de Oviedo recuperó una coproducción de El Barbero de Sevilla estrenada en el año 2008, realizada conjuntamente por el Stadt Theater Bern y la Ópera de Oviedo, y dirigida escénicamente por la directora franco-iraní Mariame Clement. Hace seis años se mostró audaz, actual e incluso no exenta de polémica, ya que traslada la acción a una consulta de dentista, que se supone del ‘doctor’ Bartolo. Esta propuesta escénica trata, ante todo, de potenciar los aspectos humorísticos del texto de Sterbini y conectar con un público joven. Lindoro se disfraza de Rambo o de Elvis para poder colarse en casa del tutor y ver a Rosina, Fígaro es todo un macarra que bebe cerveza y fuma sin parar, Rosina no es más que una joven presa de las hormonas. Hoy, aún resultando menos chocante, todavía encontró oposición de una minoría de público, siempre reacio a innovaciones que, a nuestro parecer resultan atractivas y revitalizantes de una ópera que no deja de ser un guiño a la alegría de vivir. En el foso, la OSPA cumplió solventemente bajo la batuta de Ottavio Dantone, que ofreció una versión limpia, aunque algo falta de nervio en determinadas arias (las intervenciones de Basilio y Bartolo fueron las más afectadas) y que a menudo se mostró insegura a la hora de concertar, provocando numerosos desajustes con solistas y coro, y no pudiendo controlar volúmenes, sobre todo cuando los solistas intervenían en la parte alta de la casa que constituía el escenario principal. Aún con estas dificultadas sin lugar a dudas Dalibor Jenis fue Fígaro. Domina el personaje con tanta facilidad, que lo hace suyo y administrando su punto de ironía y sus momentos de derroche vocal (que los tiene) como solo lo puede hacer aquél que conoce la partitura muy a fondo. A su lado Bogdan Mihai como Almaviva se presentó como una voz joven, pero muy certera en su afinación, con gran facilidad para las agilidades y con un timbre muy dulce, algo que se agradece en los momentos más virtuosísticos de sus intervenciones, que fluyen de una manera muy natural. Carmen Romeu –Premio Lírico Teatro Campoamor en 2013 como cantante revelación– ofreció una Rosina muy segura desde “Una voce poco fa”. Convincente, con una voz que se mueve con gran ductilidad entre la picaresca y, la ternura y el autoritarismo de un personaje que de los tres es el que exige más matices al cantante A destacar el plantel de secundarios –que en el Barbero no lo son tanto– con Enric Martínez-Castignani seguro en su papel de Bartolo, pero sobre todo convirtiéndose en un auténtico ‘robaescenas’ por su capacidad cómica y su sentido del humor. Carlo Malinverno se presentó como un Basilio con unos graves poderosos, quizá algo más desigual al ir hacia el agudo, pero que supo en todo momento mantener un equilibrio entre lo cómico de un personaje (que en esta versión es fan de Elvis) y una cuidada línea de canto. Por último, mencionar a Mercedes Gancedo como Berta, un papel siempre comprometido por su famosa aria di sorbetto “Il vecchiotto cerca moglie”, que le sirvió para lucirse y, juntoa sus intervenciones en concertantes o incluso como figuración en la escena, supo ganarse al público. El Barbero de Sevilla, en definitiva, recupera un tono iconoclasta con este tipo de producciones, rememorando las intenciones rebeldes de sus autores, ya desde el original de Beaumarchais, quien no se distinguía precisamente por presentar temas fáciles al público. Y eso se ha conseguido con creces en Oviedo.