Showing posts with label Andrés Orozco-Estrada. Show all posts
Showing posts with label Andrés Orozco-Estrada. Show all posts

Monday, May 13, 2024

Carmina Burana en Houston

Fotos: Houston Symphony 

Ramón Jacques

El maestro colombiano Andrés Orozco-Estrada, quien fuera titular de la Houston Symphony -del 2014 al 2022- realizó su visita anual a esta ciudad como director laureado de la orquesta, condición que asegura su presencia para dirigir diversos conciertos en temporadas futuras, y la pieza que eligió fue la cantata escénica Carmina Burana del compositor alemán Carl Orff (1895-1982), quizás la obra coral más icónica del siglo XX, cuyo estreno mundial tuvo lugar el 8 de junio de 1937 en el teatro Alte-Oper de Frankfurt Alemania.  El propio maestro Orozco-Estrada, a propósito de esta serie de conciertos, señaló  que Carmina Burana “es una de esas piezas que uno piensa conocer, y que en realidad contiene muchos misterios, y tantas otras cosas y matices que en realidad uno no escuchado antes y que son pura vida”; una afirmación acertada, ya que si bien su coro inicial, y final, “O Fortuna” se ha convertido en un fenómeno de la cultura popular – por ser utilizado en el cine, tv, comerciales, publicidad-  pocas veces se repara en el origen, la historia y el significado de la obra, que está basada en poesías medievales alemanas, y que hacen que se trate de un monumental oratorio que representa la vida, el amor y la lujuria en la época medieval.  Carmina Burana, es una antología de poesía medieval en latín y lenguas vernáculas, realizada en Austria alrededor de 1230. Según la leyenda, los poemas fueron obra de los goliardos, que eran grupos de estudiantes irreverentes o pobres, que se entregaban a las mujeres, la bebida, el juego y los versos satíricos mientras deambulaban por las universidades.  Aunque esto ha sido discutido y debatido, los temas mundanos de muchos poemas de la obra parecen encajar con la leyenda de los goliardos. Fueron precisamente estos temas "goliardos" los que interesaron a Orff, quien para esta obra maestra seleccionó veinticuatro y los organizó en varias secciones, en un libreto en su mayoría en verso latino secular, con algunas piezas en alto alemán medio y francés antiguo, que incluyen: "En primavera"; "En el verde"; "En la taberna"; "La corte del amor"; y "Blanziflor et Helena" que enmarcó con "O Fortuna", la parte más reconocible y famosa de la pieza, que es un coro fatalista en alabanza a la Fortuna, la diosa cruel que daba mucho placer y sufrimiento. Al frente de una extensa agrupación de alrededor de doscientos músicos de la orquesta; del Houston Symphony Chorus, sólida agrupación que se mantiene muy activa por la variedad de programas vocales en que se programa en conjunto con orquesta en cada temporada, y el coro de niños Houston Children’s Chorus; sobre el escenario, con su conducción  Orozco-Estrada demostró como debe de sonar precisamente una obra “épica” ya que es un director muy expresivo y entusiasta, cuya lectura, histriónica pero efectiva, contagió y envolvió a los músicos y coristas, haciendo resaltar los rítmicos y melancólicos coros, las lujuriosas melodías y baladas que crean un espacio para beber y maldecir amantes volubles; además de himnos cargados de erotismo y amor. Los músicos de la orquesta respondieron con una interpretación uniforme y segura en cada una de sus secciones creando un marco musical adecuado.  Se contó con buenos solistas, especialmente con la presencia de Joélle Harvey sobresaliente soprano estadounidense, cuya carrera se ha enfocado más en salas de concierto que en teatros de ópera, que en cours d’amour o corte del amor, interpretó junto al barítono a los personajes de los jóvenes amantes que se van encontrando, exhibiendo agilidad, color, suavidad vocal, y brillantes agudos como los que exige la brillante Dulcissime. El barítono Will Liverman y el contratenor Reginald Mobley, sacaron adelante sus partes con los desafíos que les plantean sus arias, como Olim lacus colueram, que Mobley cantó en falsete evidenciando sufrimiento; y el barítono por las notas que debe alcanzar y que son poco comunes en otras obras con partes para esta voz.   Al inicio del concierto se realizó el estreno mundial de la Sinfonía 4 First Contact “Eclipse” obra encargada por la orquesta al joven compositor peruano Jimmy López Bellido, que ya ha estrenado dos obras aquí en el pasado, y que se basa en su fascinación por el espacio, el eclipse del 2017 conocido como “el gran eclipse americano” y la relación que existe entre esta ciudad y el estudio de los fenómenos espaciales por parte de la NASA, que transmite a través de una grata orquestación, que es moderna, tonal, y que logra trasladar al espectador a adentrarse dentro de ese fenómeno maravilloso, inexplicable, efímero pero  placentero.



Monday, May 9, 2022

La Resurrección de Gustav Mahler en Houston - Andrés Orozco-Estrada

 

Foto: Houston Symphony Orchestra; Andres Orozco-Estrada  Werner Kmetistch. 

Ramón Jacques

Jones Hall, Houston Texas. Abril 30 de 2022. La Sinfonía No. 2 en do menor, conocida como “Resurrección” (Auferstehung) compuesta en 1894 y considerada como la obra más exitosa de la carrera del compositor austríaco Gustav Mahler fue el título elegido por la Houston Symphony Orchestra para el concierto de despedida de su director titular, el maestro colombiano Andrés Orozco-Estrada, quien después de ocho años cederá su lugar a Juraj Valčuha, director eslovaco que oficialmente asumirá el puesto a inicios de la próxima temporada.  Haciendo un balance sobre la gestión de Orozco-Estrada al frente de esta agrupación musical: nos encontramos con que deja una gestión positiva, al haber dirigido 224 conciertos (que pudieron haber sido más de no ser por la cancelación de las dos temporadas precedentes y las restricciones a los viajes que no le permitieron estar presente durante casi dos años en Houston); realizó además 6 grabaciones discográficas y 10 estrenos absolutos con la orquesta, 17 conciertos con la participación del Houston Symphony Chorus. Durante su gestión debutaron 87 artistas invitados, y personalmente se ocupó de renovar la plantilla, incorporando 25 nuevos músicos, incluido el actual primer violín, sin olvidar la exitosa gira que realizó por Europa, y presentaciones en Sudamérica con la orquesta; además de las memorables ejecuciones de óperas, algunas en versión escénica, como: Fidelio de Beethoven, Die Entführung aus dem Serail de Mozart, Oedipus Rex de Stravinski, El Castillo de Barba Azul de Béla Bartók, entre muchos otros logros.  La presencia de Orozco-Estrada se echará de menos en Houston, ya que con él se confirma que no es necesario que una orquesta este bajo el cargo de un nombre mediático, si no la de un director con personalidad que se involucre en aspectos operativos de la orquesta, en conformar programas balanceados para la creación de nuevos públicos, y especialmente en sorprender e interesar a los espectadores que asisten regularmente a la sala de conciertos Jones Hall. La sinfonía coral “Resurrección” de Mahler tiene además una historia significativa con esta orquesta ya que fue la obra ejecutada en el 2013 para despedir a su director emérito, el austriaco Hans Graf; y nuevamente en el 2018 para conmemorar el quinto aniversario de Orozco-Estrada al frente de la agrupación.  En el concierto que nos ocupa, Andrés Orozco-Estrada dirigió con una notable carga de inspiración, vitalidad y emoción, sin dejar a un lado la precisión y minuciosa atención que lo caracteriza en cada detalle de lo que sucedía en escena. Orozco-Estrada, fue esculpiendo, trabajando y matizando cada movimiento del concierto, guiando y llevando a los músicos, y al público mismo, en una especie de viaje espiritual e hipnótico a través de la muerte y el apocalipsis, hasta alcanzar la eterna tranquilidad con un glorioso y resplandeciente final. Homogénea sonó la sección de cuerdas y cornos, como notorias se escucharon las percusiones, las harpas y los metales fuera del escenario.  La mezzosoprano Sasha Cooke ofreció una conmovedora interpretación de: "O Röschen rot! con sentimiento, intención y su exuberante y penetrante color oscuro. Por su parte la soprano Ana María Martínez, aportó un canto nítido y brillante en su intervención. Al final, Orozco-Estrada pareció estar en sintonía con la naturaleza espiritual de la obra, dirigiendo un final de sublimes proporciones con: campanas replicando, resonantes timbales, exuberantes intervenciones corales de parte del extenso y alegre coro Houston Symphony Chorus, que exhorta a la humanidad a "florecer de nuevo” Al final se cumplió el cometido, de despedir a un notable director con un concierto que dejó una impronta que será muy recordada por todos los allí presentes.



Thursday, January 27, 2022

El Mesías de Handel en Houston

Foto: Houston Symphony

Ramón Jacques

El Mesías de Handel es un clásico que no falta dentro de las temporadas de diversas orquestas sinfónicas estadounidenses, sobretodo alrededor de las fechas natalicias y de fin de año. La Sinfónica de Houston (Houston Symphony), que lo alterna cada año, lo ofreció una vez más como parte de una temporada llena de altibajos, comenzando por la cancelación de su temporada pasada, las limitaciones a los viajes que han ocasionado cancelaciones de solistas y directores invitados, que han llevado a la  modificación de programas y piezas a ejecutar; como también el cambio en la dirección musical, puesto que dejará esta temporada el maestro colombiano Andrés Orozco-Estrada, después de ocho años, aunque su presencia en Houston las dos temporadas anteriores, y por las limitaciones mencionadas, estuvo muy limitada.  De la titularidad de la orquesta se hará cargo a partir del mes de mayo del 2022, el director eslovaco Juraj Valčuha, quien es además el director musical del Teatro San Carlo de Nápoles, Italia.  Cabe señalar que esta orquesta siempre ha tenido una vocación operística, ya que durante muchos años fue la orquesta titular de la ópera de Houston, además de que a lo largo de los años ha ofrecido operas en concierto como: Wozzeck de Alban Berg, El Rapto en el Serrallo de Mozart o Fidelio de Beethoven por mencionar algunos títulos, por lo que espera que esta tradición continué con Valčuha. Orozco-Estrada eligió para su concierto de despedida, a finales del mes de abril, la Sinfonía 2ª de Mahler; y unas semanas después Juraj Valčuha asumirá su gestión dirigiendo la 9ª Sinfonía de Beethoven.  Volviendo al Mesías, la pieza contó con la presencia de una orquesta reforzada con instrumentos antiguos:  tiorba, clavecín etc bajo la conducción del director estadounidense Julian Wachner quien cuenta con  larga trayectoria y experiencia en la música coral y sacra, sobretodo en la música de Bach, y que aquí demostró afinidad por esta pieza, que dirigió con atención a los detalles y  se mostró muy preciso,  extrayendo un sonido cargado de colores y sentimiento, con dinamismo, y amalgamando bien al coro, con la orquesta y los solistas.  La Sinfónica de Houston, mostró cohesión entre sus líneas y conexión con la partitura. Una de las fortalezas que siempre ha tenido esta orquesta es el Coro de la Sinfónica de Houston o Houston Symphony Chorus, que en cada una de sus presentaciones siempre ofrece un nivel sobresaliente, y una vez más dejo constancia de ello, resaltando:  For unto us a child is born; and the Glory of the Lord; y el siempre emotivo y esperado Hallelujah, durante el cual en Estados Unidos como es costumbre acostumbra, todo el público en la sala se pone de pie. Un dato curioso, poco antes visto, aunque no sorprendente por los tiempos que se viven, fue que los miembros del coro cantaron todo el concierto con el uso de mascarillas. El contratenor estadounidense Lawrence Zazzo, mostró solidez y afinidad por la obra cantada, que hizo con claridad, calidez y autoridad demostrando ser un cantante a otro nivel. La soprano canadiense Magali Simard-Galdès cantó con pasión, nitidez y buena proyección. El resto de los solistas mostraron un desempeño poco uniforme y discreto, con el bajo-barítono Daniel Okulitch, cantando con demasiada fuerza, aspereza, fuera de estilo y poco gusto. El tenor Andrew Haji, mostró un grato timbre, muy ligero e inaudible por momentos. 


Monday, November 27, 2017

Concierto Sinfónica de Houston con Mojca Erdmann como solista

Foto: Mojca Erdmann

Ramón Jacques  

Varios conciertos del inicio de la temporada de la Sinfónica de Houston fueron cancelados debido a que su sala de conciertos, Jones Hall, quedó inhabilitada por las inundaciones que sufrió la zona de teatros de la ciudad con el paso del huracán Harvey. Una gala de la orquesta con la mezzosoprano Susan Graham fue uno de los conciertos que no se pudieron realizar, y finalmente unas semanas después, y teniendo como sede alterna, la sala de conciertos Stude Concert Hall de la universidad de Rice, comenzó la temporada con un programa sinfónico vocal muy satisfactorio. El programa inició con el Te deum de Dvořák con la destacada participación del Coro de la Sinfónica de Houston, una pieza que en la que curiosamente el compositor alababa la naturaleza, evocando el sonido de los pájaros y mezclándolo con música popular checa, que situando al espectador en un amplio espacio al aire libre. Quizás una muestra de que la naturaleza y sus fuerzas pueden ser antagónicas despertando admiración o miedo por sus efectos. La sala de conciertos, más pequeña que la sala habitual de la orquesta, creó un efecto de intimidad y cercanía con la música, y un coro en contrastante comunicación con los solistas. Profusas percusiones, unas cuerdas vibrantes pero uniformes en su sonido, y que con un gradual crescendo al final de la obra regaló un electrizante final.  El bajo Nicholas Brownlee, asumió su parte con rigidez, dando un carácter paternal a su interpretación a la que aportó profundidad y firmeza.  Por su parte, la soprano alemana Mojca Erdmann cantó con timbre penetrante y buena proyección sus expresivas y sublimes líneas. En la segunda parte, el público pudo saborear los apasionantes giros en la Sinfonía 4 de Mahler, cargados de suave lirismo, ironía, gracia e ímpetu en sus oleadas de pasión. Las cuerdas y los cornos franceses flotaban en su ejecución. La calidez y tranquilidad en el movimiento más lento pareció ser una entrada a la visión final del cielo. Aquí, Mojca Erdmann mostró un vibrante tono, fresco, flexible y vivaz. La conducción de Andrés Orozco-Estrada, fue entusiasta y puntual, salvo alguna falta de sincronización al principio de la segunda pieza, su lectura fue segura y elocuente. 

Tuesday, August 15, 2017

Houston Symphony Wins German Music Award ECHO KLASSIK

The Houston Symphony was awarded the prestigious ECHO KLASSIK 2017 award in the category of Best Opera Recording (20th/21st Century Opera) for the recording of Alan Berg’s Wozzeck under the direction of former Music Director Hans Graf. The winners were announced by the Deutsche Phono-Akademie in recognition of outstanding achievements in the music industry. Recorded in March 1, 2013, the highly-anticipated two-disc album is a significant addition to the successful Houston Symphony recordings conducted by Graf during his tenure as music director. Hans made his Naxos debut in 2009 with the Houston Symphony’s recording of Zemlinsky’s Lyric Symphony and Berg’s Three Pieces. Based on real events and playwright Georg Büchner’s starkly vehement text, Alban Berg’s tragic opera Wozzeck is an epoch-making work, in stark contrast to the previous high romantic ideals of the genre.Immensely powerful and heartbreakingly moving as a drama, Wozzeck explores the victimization, despair and madness of a central character who has no place in society, its deeply humane message and sublimely innovative score firmly establishing it as a 20th-century masterpiece. “Büchner’s timeless, daring message of empathy and understanding along with Berg’s incredible music, emotional and precise, yielded perhaps the greatest opera of the 20th century,” said Graf. “The Houston Symphony’s performances show how it can be done in concert, staged lightly with great care and love – and with great impact.” Recent Houston Symphony recordings include the critically-acclaimed recordings of the last four Dvořák’s Symphonies released on the Dutch label Pentatone. Future recording projects under the 2 direction of current Music Director Andrés Orozco-Estrada include Haydn’s The Creation and a Music of the Americas disc featuring Gershwin’s An American in Paris, Revueltas’ Sensemayá, Piazzolla’s Tangazo and Bernstein’s Symphonic Dances from West Side Story. The ECHO KLASSIK trophies will be handed out on Sunday, October 29, during a gala event in the Elbphilharmonie Concert Hall in Hamburg. The German public TV channel ZDF will broadcast the ceremony that evening starting at 10 pm.

Thursday, July 13, 2017

Music Director Andrés Orozco-Estrada to lead Houston Symphony in tour through Europe

Photo: Houston Symphony

Music Director Andrés Orozco-Estrada will lead the Houston Symphony on a four-country, eight-city European Tour through some of Europe’s most prestigious concert halls and festivals, March 9–March 19, 2018. World-renowned violinist and three-time Grammy Award-winner Hilary Hahn joins the Houston Symphony for all performances. The high-profile tour, which features concerts in Belgium, Germany, Poland and Austria, is Orozco-Estrada’s first international tour with the orchestra and the Houston Symphony’s first major European tour in more than 20 years.

Central to the tour repertoire will be Shostakovich’s Symphony No. 5 and Dvořák’s Symphony No. 7, a work that was featured in Orozco-Estrada’s critically-acclaimed inaugural recording with the Houston Symphony. The program also celebrates the 100th birthday of legendary conductor, composer and musical ambassador Leonard Bernstein, including Bernstein’s Serenade for Violin (featuring Hilary Hahn); Overture to West Side Story; and Three Dance Episodes from On the Town. Rounding out the tour repertoire will be Dvořák’s The Noon Witch.

The tour opens at the distinguished Klarafestival at BOZAR in Brussels, Belgium (March 9), followed by two performances in Germany, one at Philharmonie Essen  (March 11) and one at Konzerthaus Berlin (March 12). The orchestra then travels to Warsaw, Poland, to perform at the Filharmonia Narodowa (March 14) before heading to Vienna, Austria (March 15) to perform at the Wiener Konzerthaus. The orchestra returns to Germany for the last leg of the tour to perform at Elbphilharmonie Hamburg (March 17), the Hannover Congress Centrum (March 18), and Gasteig München (March 19).

As a cultural ambassador for the city and the region, the Houston Symphony has toured extensively, from regional tours to military bases in Texas and Louisiana, to international appearances in Singapore, Moscow and Japan in addition to various parts of Europe. The 2018 European Tour marks the first major international touring activity since the 1990s under the artistic leadership of Music Director Christoph Eschenbach, whose last tour with the orchestra was the European Festival Tour in 2000, with appearances in Germany and Switzerland.

Since becoming music director in 2014, Orozco-Estrada, who holds the Roy and Lillie Cullen Chair, has quickly forged a strong artistic bond with the musicians of the Houston Symphony. This 2018 tour marks the next step in a dynamic artistic partnership that has included a series of critically-acclaimed recordings of the last four Dvořák symphonies under the Dutch recording label PENTATONE. Orozco-Estrada and the Houston Symphony will soon release a Music of the Americas disc, featuring Gershwin’s An American in Paris, Revueltas’ Sensemayá, Piazzolla’s Tangazo and Bernstein’s Symphonic Dances from West Side Story. Additional recording projects with PENTATONE include Haydn’s The Creation.

“It is very special for me to take the orchestra to some of the most distinguished halls in the world with major works that are essential to the classical repertoire, such as Dvořák’s Symphony No. 7, which we recently recorded and released to international audiences,” said Orozco-Estrada. “Touring is an important part of our artistic growth that helps us connect with audiences in other parts of the world and represent our city of Houston well.”


“This is an opportunity for us to showcase not only our musicians and Andrés, but to reinforce to European audiences that Houston is the Cultural Capital of the South,” said Mark C. Hanson, Executive Director and CEO, Margaret Alkek Williams Chair. “We’re confident that both audiences in Europe and in Houston following the tour will be moved and inspired by the performances of the Houston Symphony.”

Saturday, April 15, 2017

Fidelio con la Sinfónica de Houston

Foto: Anthony Rathbun

Lorena J. Rosas

La Sinfónica de Houston (Houston Symphony) ofreció en versión semi-escénica Fidelio de Beethoven, concluyendo así el ciclo completo de obras de este compositor, que fueron ejecutadas a lo largo de dos años, bajo la conducción de su titular Andrés Orozco-Estrada. El maestro colombiano había dirigido apenas unos días antes de estas representaciones, las sinfónicas 6 y 7, y eligió para cerrar el ciclo la única ópera del compositor alemán.  La sala de conciertos Jones Hall carece de toda posibilidad de hacer un montaje escénico, pero la ayuda de algunas modificaciones al escenario, como una pasarela frente al público y a espaldas del director, o tarimas realzadas al fondo del escenario, dejando a la orquesta en una especie de foso de teatro, aunado a  brillantes efectos de iluminación y  un poco de actuación, se creó un ambiente más “operístico y teatral”, por llamarlo así, aunque el resultado de hacer una ópera estrictamente en concierto puede ser igual o más efectiva.  El concierto contó con la presencia del sólido y comprometido Coro de la Sinfónica (o Houston Symphony Chorus) y la dirección actoral le fue encomendada a Tara Faircloth. La actuación y movimientos de los artistas dieron fluidez a la obra e hicieron la velada entretenida, pero la sobreactuación difícilmente transmitió las profundas creencias y valores humanos que contiene la trama como la libertad y la lealtad marital. De igual manera se omitieron los diálogos en alemán, bajo la premisa que “ello dificulta la compresión de la obra para el público” y fueron sustituidos por la lectura de citas de personajes como: Ghandi, Nelson Mandela etc.  De ello se encargó la artista Phylicia Rashad, originaria de esta ciudad, y que es mejor conocida por sus apariciones en televisión y cine. Finalmente, fue la música y el canto lo que habló por sí mismo, ya que vocalmente el elenco se mostró solido y comprometido. El papel de Leonora fue encarnado  por la soprano inglesa Rebecca Von Lipinksi, quien sobresalió con su clara y límpida vocalidad, conmovedora,  de buena proyección y brío, aunque se le vio un poco restringida en su expresividad a causa de las ideas actorales. 
El tenor estadounidense Russell Thomas, hizo gala de una voz plena de uniformidad y dominio de la partitura. Un artista que ha tenido un importante crecimiento y que es muy apreciado en los escenarios norteamericanos, que regaló intensidad y grato color de timbre. Lauren Snouffer como Marzelline y Joshua Dennis como Jaquino, sacaron provecho a sus personajes desde su dueto inicial, y se preocuparon por ofrecer más, que solo cumplir en papeles secundarios. Nathan Stark es un bajo de interesantes cualidades, que tuvo un desempeño correcto en el papel de Rocco. El siniestro Don Pizarro, fue personificado literalmente así por Alfred Walker, un efectivo bajo barítono que dotó de malicia al papel con solidez y profundidad en su voz oscura y potente, y en su actuación. Andrew Foster-Williams cumplió con su breve intervención como Don Fernando.  Reflexionando sobre el desempeño vocal de esta velada, se puede concluir que el éxito vocal de cualquier ópera u obra vocal, no depende solo de contratar nombres o estrellas,  sino de hacer un trabajo serio de casting, para encontrar las voces y artistas adecuadas, donde quiera que estos se encuentren, y en ese sentido la administración artística de la orquesta cumple cabalmente con su tarea. Bajo la batuta de Andrés Orozco-Estrada, la Sinfónica de Houston ofreció un sonido homogéneo, pulido y cargada de la energía y el entusiasmo que le imprime su conductor. Estuvo muy atento al detalle, y al balance, y muy bien la orquesta en sus líneas, aunque los metales se lucieron.