Showing posts with label Juraj Valčuha. Show all posts
Showing posts with label Juraj Valčuha. Show all posts

Thursday, February 8, 2024

Ein deutsches Requiem en Houston

Foto: Melissa Taylor

Ramón Jacques

El Réquiem Alemán (o Ein deutsches Requiem, nach Worten der heiligen Schrift, Op 45 titulo original de la obra) compuesta por Johannes Brahms (1897-1897) entre 1865 y 1868, tuvo su estreno absoluto en Leipzig Alemania el 18 de febrero de 1869 en su versión final de siete movientes, que es la que se conoce y se interpreta en la actualidad.  Considerada una obra pilar del repertorio sinfónico, esta obra coral sagrada a gran escala contiene algunas particularidades que la diferencian de otros réquiems tan conocidos como el de: Verdi, Mozart, Faure, y el de Berlioz. Su texto, tomado principalmente de la Biblia luterana, se canta precisamente en lengua alemana, mientras que la mayoría de los otros compuestos suelen utilizar texto en latín, y especialmente, su énfasis está en el bienestar y el consuelo para los vivos, por lo que se considera una obra de carácter humanista, en vez de centrarse en el día del juicio y la salvación.  Esta fue la obra que ejecutó de manera ampliamente satisfactoria la Houston Symphony, como parte de su actual temporada, que incluye diversas obras sinfónico-corales, oratorios y la ópera Salome, en versión de concierto, bajo la mano de su director musical, Juraj Valčuha, quien apenas en la segunda temporada de haber asumido el puesto, recibió hace algunas  semanas una extensión a su contrato, una acertada decisión de la  dirección de la orquesta, que asegura los servicios del joven director eslovaco durante varias temporadas futuras.  A pesar de contar con un destacado currículum, que incluye la dirección musical del Teatro San Carlo de Nápoles en Italia, que explica su afinidad por el repertorio lírico y vocal, y de no tener con un nombre mediático o muy conocido, está logrando plasmar su sello en esta ciudad, atrayendo nuevamente al público que se había alejado de la renovada sala de conciertos Jones Hall, además de que es un placer escuchar a la orquesta cuando él la dirige. El concierto inicio con la ejecución del Réquiem para cuerdas (1957) del compositor japonés Tōru Takemitsu (1930-1996) una breve, pero sentida obra de tintes orientales. A continuación, se escuchó una emocionante y esplendida ejecución de la obra de Brahms.  Bajo la elegancia y los sutiles movimientos en la conducción de Valčuha hizo resaltar el desempeño de una orquesta, nunca estática, con sensibilidad y energía, particularmente en su sección de metales y percusiones. Por su parte, el coro Houston Symphony Chorus, que dirige Allen Hightower, tuvo su aporte buscando encontrar balance, y más allá de cantar con plenitud, precisión y vigor, paso de lo tierno a lo solemne e incluso al impacto visceral cuando fue necesario.  La claridad del coro ayudó a que la rica textura de la música de Bramhs tejiera su hechizo. De los solistas, el barítono Andrew Foster-Williams, cantó su parte con opulencia, pero un discreto desempeño debido a una emisión por momentos profunda, pero cavernosa y poco mesurada en su proyección. En su intervención la soprano texana Lauren Snouffer agradó con su angelical canto y luminoso timbre en “Der Tod ist verschlungen in den Sieg”.  Los próximos conciertos vocales serán Carmina Burana de Carl Orff y la ópera-oratorio El Niño del compositor estadounidense John Adams

Thursday, January 11, 2024

Mesias de Handel en Houston

Foto: Melissa Taylor

Ramón Jacques

Compuesto en 1741, el oratorio el Mesías (Messiah, HWV 56) de Georg Friedrich Händel​ (1685-1759) es una obra tan intensa y penetrante hoy como lo fue hace más de 280 años, inspirando alegría y asombro para quienes lo escuchan por primera vez como para aquellos que regresan para escucharla año con año. En Houston se ha convertido ya en una tradicional anual de la Houston Symphony, que antes solía programarla cada dos años, pero que, ante el éxito e interés, generado entre su público, ha decidido programarla cada temporada, alrededor de las fechas festivas decembrinas. De hecho, otras importantes orquestas estadounidenses, que la consideran también una pieza fundamental de su repertorio la ofrecieron en estas fechas como la: New York Philharmonic, Philadelphia Symphony Orchestra y la National Symphony Orchestra de Washington D.C. entre muchas otras.  En Estados Unidos ha resultado ser de especial interés para el público, no solo por la carga emotiva y religiosa que contiene, si no por su texto en lengua inglesa, que la hace accesible y comprensible. En cada teatro o sala de concierto donde se ejecuta se incluir el libreto, que es leído con atención por los asistentes, y en ciertas ocasiones incluso se invita al público a cantar las partes corales.  Al ser una obra que pertenece ya al repertorio sinfónico tradicional, pocas orquestas se ocupan de ofrecer o buscar una aproximación filológica y suelen ejecutarlas con instrumentos modernos y amplios ensambles.  En esta ocasión la orquesta fue reforzada con clavecín, tiorba, bajo continuo, ya que la conducción musical estuvo a cargo Jeannette Sorrell, en su debut con esta orquesta, y que es conocida en el ambiente musical estadounidense por haber sido discípula de Leonard Bernstein, y por ser la fundadora y directora del grupo de música barroca Apollo’s Fire, que tiene su sede en la ciudad de Cleveland, y que una de las pocas agrupaciones especializadas en la en la música barroca reconocidas de este país, por su amplia discografía y por la asociación que realizara hace algunos años con el contratenor francés Philippe Jaroussky, con quien realizaron una gira de presentaciones por Europa. La conducción de Sorrell fue detallada y atenta a cada detalle, y condujo con la escrupulosidad y atención al detalle que suelen tener los directores de música antigua buscando la musicalidad y timbres adecuados, así como un balance entre los solistas, la orquesta y el coro, imprimiéndole dinamismo y ligereza al sonido que emanó de los instrumentos. La orquesta ofreció una grata sonoridad musical, en la que destacaron especialmente los metales y las trompetas.  La idea de Sorrell, buscó, según ella mismo expresó, recrear la manera como se especula, se solía escuchar la pieza con cercanía con el público, por lo que los cuatro solistas cantaron sus piezas de memoria, sin la ayuda de partituras como suele suceder, y como si se tratara de una pieza escénica actuada, y que, gracias a los movimientos y gestos de cada solista, en vez de cantar parecían contar una historia rompiendo por momentos con esa barrera que parece existir y que aleja a los solistas con la audiencia. Sorrell exploró esta novedosa y valida idea, al menos lo fue para mí como seguramente para muchos de los presentes. La idea funcionó bien en la práctica, sin embargo no hay que olvidar que de todos los oratorios handelianos, este es complejo y distinto a los demás, ya que a excepción de Israel in Egypt, cuyo texto proviene de la biblia; el Mesías, que está basado en el nuevo testamento, es el único oratorio de Händel sin una trama dramática, además de que a  lo largo de la vida del compositor se presentaba en espacios consagrados; y es por lo tanto una reflexión sobre algo sagrado, no así sobre la naturaleza dramática de su contenido. Es un oratorio conformado de extensas partes corales por lo que sus solistas, aquí se convierten en una especie de comentaristas o relatores, más que personajes de una trama o historia.  Las partes vocales lucieron de manera especial por la presencia de la soprano Amanda Forsythe, que, en mi apreciación, es quizás una de las mejores sopranos estadounidenses, que ha optado por hacer una carrera de bajo perfil, principalmente en la música antigua, y sus brillantes apariciones en escenarios operísticos, cuando las ha hecho han sido notables. Amanda posee una grata brillantez vocal, y una línea musical, que es conmovedora y apasionante. Con mucha claridad en su canto y una impecable dicción hizo que sus arias fueran los momentos más altos del concierto. El contratenor Cody Bowers, se mostró expresivo, en su entonación y fraseo; y el tenor Ed Lyon cautivó con una voz seductora, ligera, pero muy precisa.  completó el cuarteto de solistas el bajo barítono Kevin Deas, con una voz potente, algo desmedida y áspera por momentos pero que al igual que los demás interpretes ofreció una interpretación idiomática y atenta a cada palabra. El coro Houston Symphony Chorus, mostró buen nivel y momentos intensos y emotivos en cada una de sus apariciones sin dejar de mencionar el conocido ¡Aleluya! Que tanto jubilo causa entre el público. El coro se mantiene muy activo gracias que el titular de la orquesta Juraj Valčuha es especialmente afecto a la música vocal, coral y a la lírica.



Saturday, September 30, 2023

Houston Symphony Music Director Juraj Valčuha signs a contract through the 2025—2026 season

Photo by Ben Cordua

Houston Symphony Music Director Juraj Valčuha signs a contract extension through the 2025—2026 Season, days before opening his second Houston Symphony season. Photos HERE Starting in the 2022–23 Season, Juraj Valčuha assumed the role of Music Director for the Houston Symphony, previously having guest conducted for the first time in 2011.

Tuesday, June 6, 2023

Oedipus Rex en Houston

Fotos: Houston Symphony Orchestra

Ramón Jacques

Interesante elección de obras, incluida la ejecución de la ópera-oratorio Oedipus Rex (1927) del compositor ruso Igor Stravinski (1882-1971) conformaron el penúltimo concierto de la primera temporada del director eslovaco Juraj Valčuha en su cargo de director titular de la Houston Symphony.  Valčuha, que parecería no tener aún un nombre mediático, con su valiosa contribución al mundo sinfónico, habiendo dirigiendo ya importantes orquestas, y en especial en el de la ópera, donde ha sido director musical del Teatro San Carlo de Nápoles en Italia, seguramente pronto terminará por obtener el reconocimiento que se merece un director de sus cualidades. Destaca su maestría, destreza y la autoridad con la que guía a sus músicos y extrae los matices y colores más radiantes y ocultos en cada partitura que dirige. Houston parece haber hecho una buena elección al haberlo elegido para dirigir su orquesta las próximas temporadas. El concierto incluyó una sentida lectura del poema sinfónico D’un soir triste de la compositora francés Lili Boulanger (1893-1918) contrastado por la melancólica y vivaz interpretación de las Tres obras para clarinete solo de Igor Stravinski, con la presencia de Mark Nuccio, clarinete principal de la orquesta, piezas que reflejan el incansable espíritu de búsqueda y creatividad del compositor que por medio de este instrumento se aproximó a la música contemporánea.  Aquí la orquesta combinó la energía y el vigor con la profundidad de cada pieza, con una lectura detallada y sutil de la mano del director, y también se escuchó Hélix para orquesta una composición orquestal en un movimiento del finlandés Esa-Pekka Salonen, pieza de apenas nueve minutos de duración, dedicada a Valery Gergiev quien la estrenó en Londres el 27 de agosto del 2005,  moderna y musicalmente rica en su concepción que fue creciendo en intensidad, con el buen aporte de las secciones de aliento,  metales y percusiones de la orquesta. Después, el  interior de la sala de conciertos Jones Hall se transformó en una mega pantalla donde se apreciaron las intimas, extravagantes y mágicas transmisiones e instalaciones del artista visual Adam Larsen, quien ya había hecho un trabajo similar hace algunos temporadas en esta sala con El castillo de Barbazul de Bartók, creando un marco escénico virtual para la escenificación de esta obra llena de intriga, asesinato, fatalidad y un destino ineludible de la considerada  madre de todas las tragedias griegas. Se contó además con la presencia del actor estadunidense Kyle MacLachlan quien narró con ímpetu lo que acontecería en escena. Una obra monumental requiere de la intensidad de un amplio coro, y eso fue lo que ofreció el coro Houston Symphony Chorus, que dirige Allen Hightower, que por momentos parecía entrar en un dialogo o una interacción con los solistas. El papel principal interpretado de manera notable por el tenor Sean Panikkar, con una voz robusta, amplia y cargada de emoción, conmoción y sentimiento de una parte que conoce bien porque la canta con regularidad.  El legendario bajo-barítono David Pittsinger cantó con temple dando personalidad al papel del vidente Tiresias; y la mezzosoprano Michelle DeYoung cantó con energía y el justo dramatismo el papel de Yocasta desplegando una voz oscura, amplia y con una tonalidad sombría apropiada para la parte. Positivo y correcto fue el aporte del barítono Dashon Burton en el doble papel de Creón y del mensajero, y del tenor Matthew White como el pastor, un tenor lirico de buenas cualidades. La orquesta tuvo varias oportunidades a lo largo del concierto para mostrar el carácter y el buen funcionamiento que ha adquirido bajo la conducción de Juraj Valčuha, un maestro de los colores, los timbres, y para encontrar y resaltar hasta los detalles más sutiles, tenues casi imperceptibles de cada pieza.  Dada su cercanía con la ópera y la música vocal-coral, sus elecciones para la próxima temporada incluyen: Salome de Strauss, el Réquiem Alemán de Brahms, Carmina Burana de Orff, y El Niño de John Adams, por mencionar algunas.









Thursday, September 29, 2022

Réquiem de Verdi en Houston - Houston Symphony Orchestra

Foto: Zach Tarrant

Ramón Jacques 

Después de la grata sensación que dejará el pasado mes de mayo la ejecución de la 9ª Sinfonía de Beethoven con la Houston Symphony bajo la conducción de su nuevo director titular, Juraj Valčuha, con otra emblemática obra del repertorio sinfónico-coral, el Réquiem de Verdi, es como se da por iniciada oficialmente su gestión al frente de la orquesta. Al preguntarle porque eligió esta obra, el director mencionó, que quiso que su presentación fuera con una obra monumental que uniera a la orquesta con el coro y solistas El maestro eslovaco une así su nombre a una lista de personalidades que han estado a cargo de esta agrupación, fundada en 1913, como: Leopold Stokowski; Sir John Barbirolli; André Previn; Christoph Eschenbach; Hans Graf y Andrés Orozco-Estrada. Por su parte, la dirección de la orquesta hizo la mejor elección posible con su nominación, ya que como quedó una vez demostrado en este concierto, se trata de un director expresivo, que profundiza en cada pieza que dirige, con entendimiento de la partitura y del compositor y lo hace con extrema facilidad, natural presencia escénica, buen gusto y elegancia.  Su aproximación al Réquiem se parece más a la de una partitura operística verdiana que a una misa solemne, ya que supo dar le el lugar preponderante que le corresponde a los solistas, al coro y a la orquesta en cada una de sus intervenciones. Nunca se escuchó una fuerte masa musical, si no que en su lectura fluyó con sentido, recurriendo incluso a los pasajes más tenues, casi imperceptibles con las suaves cuerdas, acompañando a un coro espectral, que fue creciendo lentamente hasta la llegada de los cuatro solistas, que tuvieron un buen desempeño, como el  tenor Jonathan Tetelman, quien cantó con un timbre cálido, voz bien proyectada y apego a la parte que estaba cantando, (Tetelman se presentará  esta misma temporada con la Houston Grand Opera en el personaje de Cavaradossi en Tosca). El bajo Dmitry Belosselskiy cantó con una voz profunda y bien modulada; por su parte la mezzosoprano rusa Marina Prudenskaya, interpreto su parte con emoción, dándole ese toque de aflicción que le exigen sus líneas, y que supo combinar bien su voz con la ardorosa y conmovedora ejecución de la soprano Marina Prudenskaya.  Puntos notables a destacar fueron el dúo en el Offertorio entre Tatelman y Prudenskaya, así como el conmovedor resplandor del Libera me de A. M. Martínez, quien para ello se ubicó en un nivel superior detrás de la orquesta y al lado del coro. Quizás la parte más conocida del Réquiem, los primeros compases del Dies Irae en el que el coro y la orquesta crean una aterradora e impetuosa turbulencia musical, con giros y vueltas emocionales que llevan a la reflexión, a través de grandiosos crescendos, fue una prueba de donde más resaltó el control y la autoridad que ejerce en el podio Valčuha, sobre todo su sintonía con los diversos matices de la partitura.  El coro Houston Symphony Chorus, quien a su vez estrenaba nuevo director Allen Hightower mostro uniformidad y solidez, inundando la sala con alegría en su sereno Agnus Dei y en su Lux Aeterna.  Juraj Valčuha cuya presencia comienza a generar satisfacción y expectativa con el público local y con los músicos de la orquesta, se hará cargo de nueve conciertos a lo largo de esta temporada sinfónica que inicia en Houston, y dirigirá una amplia variedad de compositores y destacados solistas, y como obras sinfónico-vocales: Das Lied von der Erde de Mahler y Oedipus Rex de Stravinsky, en versión semi-escénica..

Tuesday, May 31, 2022

La 9a de Beethoven en Houston

Foto: Zach Tarrant

Ramón Jacques 

Varias orquestas estadounidenses eligieron esta pieza de Beethoven para clausurar su temporada 2021-2022, no solo porque es una obra popular del repertorio si no por su mensaje de alegría y esperanza, que supuso el retorno de tiempo completo a sus actividades musicales después de dos años complicados vividos por las agrupaciones musicales de este país, cuya fuente principal de ingresos proviene de la venta de abonos y de aportaciones privadas. La Houston Symphony, la incluyó como parte de un ciclo de sinfonías de Beethoven que se ejecutaron a lo largo de la temporada, que comenzó en septiembre del 2021, y que sirvió además como el ambicioso colofón que fue la presentación de Juraj Valčuha, quien en este concierto asumió formalmente la posición de nuevo director titular de la orquesta.  De hecho, el joven director esloveno, de amplio bagaje y experiencia -apenas dos semanas antes de viajar a Houston dirigió el estreno de la nueva producción de Don Carlo de Verdi en el teatro nacional eslovaco en su natal Bratislava- fue uno de los pocos directores internacionales que durante el momento más álgido la pandemia pudo viajar para dirigir in-situ a su nueva orquesta, en un concierto con un reducido público, que transmitido por internet. Valčuha llega a Houston con inmejorables credenciales, habiendo dirigido una extensa lista de importantes orquestas sinfónicas europeas y estadounidenses, e importantes teatros de ópera, especialmente de Italia; por lo que no debe sorprender que anunciara que entre sus planes futuros con la orquesta se encuentra la ejecución de diversos títulos operísticos. Como introducción a una velada ampliamente satisfactoria, se escuchó una breve pieza cameristica, de seis minutos de duración, titulada Elegy for Strings: A Cry From the Grave del compositor estadounidense Carlos Simon, una fluida, intensa y melancólica obra compuesta en el 2015, y que ha tomado notoriedad y popularidad en el ambiente musical estadounidense desde el 2020, por tratarse de un homenaje a las injustas muertes del abuso policial.  Dirigiendo la novena sinfonía, Valčuha demostró que su contratación fue un acierto de la orquesta, por la autenticidad, la pasión y la capacidad de comunicarse sin palabras, pero con elocuentes y expresivos gestos con su batuta.  La espontaneidad con la que una persona sentada atrás de mí lo describió me pareció acertada al mencionar que ‘parecía un pintor coloreando un lienzo’.  Con un hábil toque y mostrando admirable control y moderación a lo largo de la pieza, hizo que cada sección de la orquesta, coro, y solistas, ocuparan el lugar preponderante que les corresponde. Su lectura se basó en la sutileza y la elegancia, en vez de la fuerza desmedida que normalmente se suele imprimir, dando a la grandeza épica de la partitura una sensación de intimidad y libertad. La textura que imprimió a cada movimiento fue una especie de ilusión musical, un vaivén instrumental de melodías entre los violines, las flautas, y los metales, hasta que apareció la melodía de la ‘oda a la alegría’ con unos vibrantes y tenues chelos que se fue extendiendo a toda la orquesta. Los cuatros solistas vocales invitados mostraron satisfactorias cualidades canoras, como el tenor Eric Cutler, por su profundidad y expresión; el bajo Mark S. Doss por su extensión vocal; así como la soprano Meagan Miller que cantó con emocionante lucidez; y la mezzosoprano Sasha Cooke por la musicalidad que imprimió a su oscuro y terso canto. El coro Houston Symphony Chorus, mostró firmeza y consistencia en sus intervenciones, como lo hiciera hace apenas unas semanas en otra obra monumental como lo es la Segunda Sinfonía de Mahler. Los resonantes aplausos y explosión de júbilo, que se escucharon al final, de un público entusiasta, pero pocas veces desbordado como en esta ocasión son una buena señal de que Valčuha, inicia, lo que seguramente será un periodo lleno de promesas, posibilidades y satisfacciones. Su próxima aparición aquí, será el próximo mes de septiembre en la inauguración de la temporada 2022-2023 con el Réquiem de Verdi.

 

Monday, May 9, 2022

La Resurrección de Gustav Mahler en Houston - Andrés Orozco-Estrada

 

Foto: Houston Symphony Orchestra; Andres Orozco-Estrada  Werner Kmetistch. 

Ramón Jacques

Jones Hall, Houston Texas. Abril 30 de 2022. La Sinfonía No. 2 en do menor, conocida como “Resurrección” (Auferstehung) compuesta en 1894 y considerada como la obra más exitosa de la carrera del compositor austríaco Gustav Mahler fue el título elegido por la Houston Symphony Orchestra para el concierto de despedida de su director titular, el maestro colombiano Andrés Orozco-Estrada, quien después de ocho años cederá su lugar a Juraj Valčuha, director eslovaco que oficialmente asumirá el puesto a inicios de la próxima temporada.  Haciendo un balance sobre la gestión de Orozco-Estrada al frente de esta agrupación musical: nos encontramos con que deja una gestión positiva, al haber dirigido 224 conciertos (que pudieron haber sido más de no ser por la cancelación de las dos temporadas precedentes y las restricciones a los viajes que no le permitieron estar presente durante casi dos años en Houston); realizó además 6 grabaciones discográficas y 10 estrenos absolutos con la orquesta, 17 conciertos con la participación del Houston Symphony Chorus. Durante su gestión debutaron 87 artistas invitados, y personalmente se ocupó de renovar la plantilla, incorporando 25 nuevos músicos, incluido el actual primer violín, sin olvidar la exitosa gira que realizó por Europa, y presentaciones en Sudamérica con la orquesta; además de las memorables ejecuciones de óperas, algunas en versión escénica, como: Fidelio de Beethoven, Die Entführung aus dem Serail de Mozart, Oedipus Rex de Stravinski, El Castillo de Barba Azul de Béla Bartók, entre muchos otros logros.  La presencia de Orozco-Estrada se echará de menos en Houston, ya que con él se confirma que no es necesario que una orquesta este bajo el cargo de un nombre mediático, si no la de un director con personalidad que se involucre en aspectos operativos de la orquesta, en conformar programas balanceados para la creación de nuevos públicos, y especialmente en sorprender e interesar a los espectadores que asisten regularmente a la sala de conciertos Jones Hall. La sinfonía coral “Resurrección” de Mahler tiene además una historia significativa con esta orquesta ya que fue la obra ejecutada en el 2013 para despedir a su director emérito, el austriaco Hans Graf; y nuevamente en el 2018 para conmemorar el quinto aniversario de Orozco-Estrada al frente de la agrupación.  En el concierto que nos ocupa, Andrés Orozco-Estrada dirigió con una notable carga de inspiración, vitalidad y emoción, sin dejar a un lado la precisión y minuciosa atención que lo caracteriza en cada detalle de lo que sucedía en escena. Orozco-Estrada, fue esculpiendo, trabajando y matizando cada movimiento del concierto, guiando y llevando a los músicos, y al público mismo, en una especie de viaje espiritual e hipnótico a través de la muerte y el apocalipsis, hasta alcanzar la eterna tranquilidad con un glorioso y resplandeciente final. Homogénea sonó la sección de cuerdas y cornos, como notorias se escucharon las percusiones, las harpas y los metales fuera del escenario.  La mezzosoprano Sasha Cooke ofreció una conmovedora interpretación de: "O Röschen rot! con sentimiento, intención y su exuberante y penetrante color oscuro. Por su parte la soprano Ana María Martínez, aportó un canto nítido y brillante en su intervención. Al final, Orozco-Estrada pareció estar en sintonía con la naturaleza espiritual de la obra, dirigiendo un final de sublimes proporciones con: campanas replicando, resonantes timbales, exuberantes intervenciones corales de parte del extenso y alegre coro Houston Symphony Chorus, que exhorta a la humanidad a "florecer de nuevo” Al final se cumplió el cometido, de despedir a un notable director con un concierto que dejó una impronta que será muy recordada por todos los allí presentes.



Thursday, January 27, 2022

El Mesías de Handel en Houston

Foto: Houston Symphony

Ramón Jacques

El Mesías de Handel es un clásico que no falta dentro de las temporadas de diversas orquestas sinfónicas estadounidenses, sobretodo alrededor de las fechas natalicias y de fin de año. La Sinfónica de Houston (Houston Symphony), que lo alterna cada año, lo ofreció una vez más como parte de una temporada llena de altibajos, comenzando por la cancelación de su temporada pasada, las limitaciones a los viajes que han ocasionado cancelaciones de solistas y directores invitados, que han llevado a la  modificación de programas y piezas a ejecutar; como también el cambio en la dirección musical, puesto que dejará esta temporada el maestro colombiano Andrés Orozco-Estrada, después de ocho años, aunque su presencia en Houston las dos temporadas anteriores, y por las limitaciones mencionadas, estuvo muy limitada.  De la titularidad de la orquesta se hará cargo a partir del mes de mayo del 2022, el director eslovaco Juraj Valčuha, quien es además el director musical del Teatro San Carlo de Nápoles, Italia.  Cabe señalar que esta orquesta siempre ha tenido una vocación operística, ya que durante muchos años fue la orquesta titular de la ópera de Houston, además de que a lo largo de los años ha ofrecido operas en concierto como: Wozzeck de Alban Berg, El Rapto en el Serrallo de Mozart o Fidelio de Beethoven por mencionar algunos títulos, por lo que espera que esta tradición continué con Valčuha. Orozco-Estrada eligió para su concierto de despedida, a finales del mes de abril, la Sinfonía 2ª de Mahler; y unas semanas después Juraj Valčuha asumirá su gestión dirigiendo la 9ª Sinfonía de Beethoven.  Volviendo al Mesías, la pieza contó con la presencia de una orquesta reforzada con instrumentos antiguos:  tiorba, clavecín etc bajo la conducción del director estadounidense Julian Wachner quien cuenta con  larga trayectoria y experiencia en la música coral y sacra, sobretodo en la música de Bach, y que aquí demostró afinidad por esta pieza, que dirigió con atención a los detalles y  se mostró muy preciso,  extrayendo un sonido cargado de colores y sentimiento, con dinamismo, y amalgamando bien al coro, con la orquesta y los solistas.  La Sinfónica de Houston, mostró cohesión entre sus líneas y conexión con la partitura. Una de las fortalezas que siempre ha tenido esta orquesta es el Coro de la Sinfónica de Houston o Houston Symphony Chorus, que en cada una de sus presentaciones siempre ofrece un nivel sobresaliente, y una vez más dejo constancia de ello, resaltando:  For unto us a child is born; and the Glory of the Lord; y el siempre emotivo y esperado Hallelujah, durante el cual en Estados Unidos como es costumbre acostumbra, todo el público en la sala se pone de pie. Un dato curioso, poco antes visto, aunque no sorprendente por los tiempos que se viven, fue que los miembros del coro cantaron todo el concierto con el uso de mascarillas. El contratenor estadounidense Lawrence Zazzo, mostró solidez y afinidad por la obra cantada, que hizo con claridad, calidez y autoridad demostrando ser un cantante a otro nivel. La soprano canadiense Magali Simard-Galdès cantó con pasión, nitidez y buena proyección. El resto de los solistas mostraron un desempeño poco uniforme y discreto, con el bajo-barítono Daniel Okulitch, cantando con demasiada fuerza, aspereza, fuera de estilo y poco gusto. El tenor Andrew Haji, mostró un grato timbre, muy ligero e inaudible por momentos. 


Wednesday, December 8, 2021

Concerti trasmessi in livestreaming della Houston Symphony

 

Foto: Houston Symphony

Ramón Jacques 

La Houston Symphony Orchestra torna nella sua consueta sede, la sala concerti Jones Hall, e nella stagione 2021-2022 includerà vari programmi sinfonici e vocali che saranno trasmessi in diretta streaming in varie date. Entrando nel sito dell'orchestra http://www.houstonsymphony.org è possibile ottenere informazioni su come accedere per vedere i concerti, il programma e le date designate, con  un costo per concerto di 20 dollari. Per chi potrà assistere dal vivo ai concerti, questi si terranno nella Jones Hall, e i biglietti potranno essere acquistati al botteghino in sala, accedendo al sito dell'orchestra o chiamando il 713-224-7575. A dicembre l'orchestra proporrà il Messiah di Händel sotto la guida del direttore d'orchestra canadese Bernard Labadie e con un cast composto dal controtenore americano Lawrence Zazzo, dal tenore Andrew Haji, dal basso baritono Daniel Okulitch e dal soprano canadese Magali Simard-Galdes. I concerti saranno venerdì 10 dicembre alle 20:00, sabato 11 dicembre alla stessa ora (*quello dell'11 andrà in onda in livestreamg) e domenica 12 alle 14:30. Per il resto del mese di gennaio, i concerti di Very Merry Pops sono in programma il 18 dicembre alle 14:30 (* concerto trasmesso in livestream), nonché domenica 19 alle 14:30 e alle 19:30 con la direzione di Michael Krajewski e i cantanti Rodney Ingram e Peter Theurer (voce bianca). Il 2022 inizierà con Pink Martini il 7, 8 e 9 gennaio 2022, di cui il concerto di sabato 8 alle 20:00 sarà  trasmesso in livestream. In quella che sarà l'ultima stagione del maestro Andrés Orozco Estrada alla guida dell'orchestra, sono previsti altri concerti con solisti vocali, come la 2a Sinfonia di Mahler (29 e 30 aprile e 1 maggio, con trasmissione in diretta il 30 aprile alle 8 :00 pm) con il il soprano Ana María Martínez e il mezzosoprano Kelley O'Connor; così come la Nona Sinfonia di Beethoven, il 20, 21 (giorno di trasmissione alle 20:00) e il 22 maggio 2022. La direzione di questo brano sarà affidata al Maestro Juraj Valčuha che si occuperà della titolarità dell'orchestra a partire dalla prossima stagione.

 

 

Tuesday, December 7, 2021

Conciertos transmitidos por livestreaming de la Sinfónica de Houston (Houston Symphony)’

Foto: Andres Orozco Estrada / Houston Symphony

La Orquesta Sinfónica de Houston (Houston Symphony) vuelve a su sede habitual, la sala de conciertos Jones Halll, y dentro de su temporada 2021-2022 incluirá diversos programas sinfónicos y vocales que serán retransmitidos en vivo a traves de livestream en diversas fechas. Ingresando al sitio de internet de la orquesta houstonsymphony.org se puede obtener información de como ingresar a ver los conciertos, el programa y fecha, designados, y tendrán un costo por concierto es de $20 dólares.  Para quienes puedan asistir en vivo a los conciertos, estos se realizarán en la sala Jones Hall, y los boletos se puede comprar en las taquillas de la sala, ingresando al sitio de internet de la orquesta o llamando al teléfono 713-224-7575.  Este mes de diciembre la orquesta ofrecerá el Mesías de Handel bajo la conducción del director canadiense Bernard Labadie y con un elenco conformado por el contratenor estadounidense Lawrence Zazzo, el tenor Andrew Haji, el bajo barítono Daniel Okulitch y la soprano canadiense Magali Simard-Galdes.  Los conciertos serán el viernes 10 de diciembre a las 8;00pm, el sábado 11 de diciembre a la misma hora (* la del día 11 será la función que se retransmitirá por livestream0 y el domingo 12 a las 2:30 pm.  En lo que resta del mes de enero se tienen previsto conciertos de Very Merry Pops los días 18 diciembre a las 2:30 (*concierto retransmitido por livestream), así como el domingo 19 a las 2:30pm y a las 7:30pm. Estos conciertos contaran con la conducción de Michael Krajewski y los vocalistas Rodney Ingram y Peter Theurer (niño soprano). El 2022 iniciará con Pink Martini los días 7,8 y 9 de enero del 2022, de las cuales la función del sábado 8 a las 8:00 pm será la función transmitida por livestream.  En lo que será la ultima temporada del maestro Andrés Orozco-Estrada como titular de la orquesta se tienen previstos otros conciertos con solistas vocales como la Sinfonía 2ª de Mahler (el 29 y 30 de abril asi como el 1 de mayo, con transmisión en vivo el 30 de abril a las 8:00 pm) con la soprano Ana María Martínez y la mezzosoprano Kelley O’Connor; así como la 9ª Sinfonía de Beethoven, los días 20, 21 (dia de la transmisión a las 8:00pm) y el 22 de mayo del 2022.  La conducción de esta pieza estará a cargo del Maestro Juraj Valčuha, quien se hará cargo de la titularidad de la orquesta a partir de la próxima temporada.